18 El narcotráfico y cómo combatirlo. La dificultad real es el superlativo consumo de usa



Descargar 2.21 Mb.
Página9/44
Fecha de conversión01.07.2017
Tamaño2.21 Mb.
1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   ...   44

El adicto a las drogas, es alguien que detiene el tiempo de su proceso de maduración como persona.

Cuando empiezan a temprana edad y después la dejan, se dan cuenta que el tiempo no paso en ellos porque no aprendieron nada productivo.


2. La degradación moral y social que causa el consumo de las drogas

En la famosa obra de José Rubén Romero: la vida inútil de Pito Pérez; llevada a la pantalla en tres ocasiones: primero personificada por Medel, después por Tin Tan y la última por Ignacio López Tarso. Encontramos detalles que son dignos de mencionarse para ilustrar el tema que nos ocupa. Sin embargo, es en la segunda donde tiene lugar una escena que vale la pena mencionar.

Esta se da cuando él regresa a su población natal: Santa Clara del Cobre y se encuentra a una mujer que lo conocía desde niño y le dice, más o menos así:
______Eres tu Pito Pérez o te pareces______
______Soy Yo, doña Gertrudis, soy yo, el mismo Pito que a veces viste, a veces calza y también, a veces come_____
______Pero eso sí, que siempre bebe______
______Hay Pito, ya perdiste la vergüenza______
______Si doña Gertrudis, Y si viera como se descansa______
En seguida la mujer le informa sobre los últimos acontecimientos del pueblo, entre ellos la muerte de la madre de Pito Pérez. Y en verdad, el estado en el que se encontraba Pito, le ayudaba, a ya no sentir la dureza de su inútil vida.

La persona, el joven o la joven que ingiere cualquier tipo de droga y que abusa en su consumo, crea un mundo ficticio a su alrededor. Vive su propio código moral. Ya no le importa nada de lo que digan o que murmuren. Le importa un comino, le vale, etc. viven en el campo de la enajenación. Sustraídos de los valores morales y sociales, tanto de los dominantes como de los que reclaman ocupar un lugar en la sociedad.

Si, tal vez esto sea bueno, hasta cierto punto, porque dichos valores dominantes no son precisamente un código ético recomendable, la prueba está que generan suicidios, inestabilidad emocional y una serie de tragedias a la salud humana, en lo particular y a la salud social en lo general.

El problema es que los drogadictos, frecuentemente, se sustraen de la realidad que exige ser productivos y responsables, necesidades insoslayables y necesarias para mantener la sobrevivencia del género humano.

¡Sí!, el mundo no es miel sobre hojuelas, pero es mucho peor no tener una mejor y congruente alternativa para sacarlo adelante. Y definitivamente ¡La droga no es la solución!

Mas es importante señalar que el drogodependiente o fármaco dependiente, no descansa del todo, al perder toda vergüenza o inhibición que lo pudiera limitar en el uso de las drogas. La prueba está, que necesita entre otras razones, mantenerse enajenado por el alcohol o el fármaco de su preferencia, para aceptarse a sí mismo y sentirse aceptado por los demás. En verdad es un círculo vicioso que va de menos a más.



3. Algunos otros males que trae consigo el consumo de drogas

El principal de sus trastornos es que causan enajenación mental. La marihuana altera la actividad endocrinológica disminuyendo la producción de testosterona, lo que perjudica la producción de espermas, haciendo estériles a los hombres. Genera también cambios negativos en la menstruación femenina. También altera la mente provocando limitaciones en el aprendizaje, eso la hace perjudicial para las y los chavos que estudian.

El consumidor tiene desconcierto, asaltos de angustia, aceleración cardiovascular, desconfianzas, impresión de abandono y menoscabo del control personal.

Produce desvaríos en el SNC sistema nervioso central, en la dirección conductual y altera las funciones fisiológicas.

Tal vez lo más grave es que llega a subordinar al individuo o individua, psicológicamente o físicamente.

La Toxicomanía, es otra de sus consecuencias, siendo la necesidad compulsiva de drogarse. Es cuando la adicción se convierte en una necesidad física

También producen el llamado fenómeno de tolerancia que es cuando el cuerpo, pide más y más dosis. Conducen a la falta de hambre y por consecuencia a la anemia

Generan la crisis del síndrome de abstinencia. Algo intolerable para el adicto que se siente morir y que a veces llega a morir en verdad. El adicto tiene ascos, diarrea, dolencias, temblores, sacudimientos, etc. Otros de sus efectos es que llegan a producir delirio y alucinaciones.

El alcohol cuando se combina con barbitúricos llega a causar la muerte. Las metanfetaminas hacen que el consumidor duerma poco y se le presenten llagas, daña su dentadura y muestra un aspecto descuidado en su persona. Son personas regularmente paranoicas. Y padecen insomnio.

Generan depresiones peligrosas que llegan a conducir al suicidio. También producen esquizofrenia lo que puede durar mucho tiempo. Igualmente alteran la circulación sanguínea y la respiración. Bajo esas circunstancias las drogas llegan a producir insalvablemente la muerte.

La supresión de algunas drogas genera: insomnio, ansiedad, convulsiones, etc. Si no se tiene vigilancia, el adicto puede morirse. Drogas como la del amor (éxtasis) han provocado muertes bruscas. El Thiner y otros inhalantes pueden también producir la muerte súbita y como ya se mencionó, dejar ciego y sordo.
4. ¿Qué es estar dentro de la Toxicomanía?

Se puede decir que una persona ingreso al mundo de la Toxicomanía, cuando experimenta una necesidad compulsiva por el consumo de fármacos. Es la dependencia física que raya en la adicción. También es cuando la tolerancia denominada (fenómeno de tolerancia) ha rebasado los límites normales de aceptación del organismo, lo que exige dosis más elevadas. Y por último es la presencia de una crisis intolerable, cuando es suspendido el consumo y que ya han pasado las consecuencias; lo que se ha dado en llamar: síndrome de abstinencia: ascos, diarrea, dolencias, temblores, sacudimientos, etc. Existen casos, en los que el deseo de consumo es simplemente psicológico, sin presentarse las crisis mencionadas.


5. En qué consiste la Alucinación y el delirio

Existen algunas alucinaciones que se encuentran el campo de lo hipnagógico y que son normales. Estas tienen lugar cuando vamos manejando con sueño, o cuando estamos entre despiertos y dormidos, justo antes de quedarlo.

Sin embargo, hay otras que consisten en ver cosas que no son reales ni tienen razón de ser, como alguna persona que ya está muerta; algún espanto o fantasma. A veces son deslumbramientos, o una luz que no tiene una causa a la que obedezca, o que tenga alguna explicación clara. Otras veces se presentan por el tacto; se siente algo que nos tocó, sin que ningún ser vivo esté presente allí. También es oler algo que no tiene un origen directo, como olfatear azufre y suponer que ahí está el diablo.

La alucinación es pues, la captación sensitiva aparente de algo falso, donde entran e juego los cinco sentidos: el oído, la vista, el olfato, el gusto y el tacto. Y tal vez, las 15 subdivisiones más que tienen estos.


Las alucinaciones pueden enumerarse de la siguiente manera:


  1. Las alucinaciones por agotamiento extremo. Campo hipnagógico

  2. Las que se dan como consecuencia de la hipnosis. Campo de lo hipnagógico.

  3. En el delirio sicótico, las alucinaciones auditivas son las más frecuentes y pueden también considerase hipnagógicas

  4. Las que se presentan durante el delirium tremens, suelen ser visuales. Pertenecen también al campo hipnagógico

  5. En la esquizofrenia el delirio es constante. El esquizofrénico escucha voces de acusación. También oye órdenes, como si vinieran de ultratumba, a las que obedece con terror. Huye, se esconde, clama protección y el miedo hace que presente intentos de suicidio.

  6. Las ilusiones responden a estímulos objetivos, que es lo contrario a las alucinaciones, las cuales no responden a un estímulo que realmente exista. Pero igualmente, en las ilusiones, lo que se ve, se siente, o se oye, es… falso.

Las alucinaciones y las ilusiones se pueden presentar indistintamente, cuando se encuentra una persona bajo el efecto de drogas psicoactivas: la mezcalina, psilocibina, el LSD o la marihuana.

Las ilusiones y las alucinaciones, pueden tener también un origen patológico o fisiológico. La ilusión patológica puede tener diversas causas. La más frecuente es una irritabilidad anormal de los centros sensoriales de la corteza del cerebro por intoxicación por fármacos o drogas, por supresión de fármacos o drogas o por falta de sueño.
El Delirio.- El hambre es una causa común del delirio debido a la desnutrición que provoca. Puede tener su origen también en algún susto, o exaltación asombrosa, también por menoscabo de las facultades psicosensoriales, o por un golpe fuerte en la cabeza (contusión craneoencefálica grave)

Este trastorno también puede darse por la injerencia de fármacos y drogas. Se trata de un estado temporal de desorientación y de conducta incoherente, la que puede traer también, alucinaciones. Puede ser también el resultado, de altas temperaturas. Las actitudes maniacas pueden aparecer en casos graves, las que requieren hospitalización. El delirio es una señal sintomática, la que se ataca combatiendo la enfermedad y la fiebre que lo causa. En estados de esquizofrenia, psicosis maníaco-depresiva y psicosis orgánicas, son propios los estados de delirio.


6. Los 5 estados en que puede ubicarse a un drogadicto, de acuerdo al proceso de su adicción:


  1. La Adicción

Es cuando la persona que consume alguna droga, ha llegado a una dependencia psíquica y física grave. Es una necesidad imperiosa de consumir el narcótico. No puede eliminar el consumo o moderarlo cuando menos. Llegándose a presentar alteraciones en el funcionamiento orgánico - fisiológico del consumidor. Es decir, esto sucede cuando el adicto se hace tolerante a la dosis, que una persona no adicta, no toleraría. (Fenómeno de tolerancia) Necesitando por lo tanto más toxico para lograr el efecto enajenador deseado por el drogodependiente. Se convierte en adicción porque el sujeto dependiente no puede renunciar voluntariamente a su consumo. Su necesidad de consumirla es más fuerte que su voluntad. Es la combinación de una necesidad psíquica y física.


  1. La Taquifilaxia

Es la necesidad de ir aumentando la dosis de droga para lograr los mismos niveles de intoxicación. Esta necesidad surge debido a que el cuerpo eleva su resistencia a la droga a lo que hay que agregar la tolerancia individual psicológica. (Fenómeno de tolerancia psicológica)


  1. Dependencia psicológica

Llamada también habituación, es una enérgica necesidad compulsiva de consumir la droga, sin llegar al Síndrome de Abstinencia.


  1. Dependencia Física ú orgánica

Se llega a este estado, cuando el tóxico ha inducido innegables variaciones funcionales en el cuerpo, tales como la aparición de la anomalía de la tolerancia, lo que significa, que el dependiente ocupa dosis superiores para mantener su situación acostumbrada en la droga. En el caso del alcohólico lo obliga beber continuamente para evitar el S. de A.


  1. Síndrome de Abstinencia

Se denomina Síndrome de Abstinencia porque incurren varios efectos a veces confundidos entre sí: Nauseas, diarrea, dolores, graves alteraciones psicológicas y estados físicos que pueden conducir a la misma muerte.

En esta situación de Abstinencia, que es el momento crucial para la recuperación del adicto, se emplean terapias sintomáticas, es decir, se van atendiendo los síntomas que se presentan; sirviendo también el empleo, de drogas menos dañinas (que produzcan efectos similares), las que pueden ir disminuyendo paulatinamente la dependencia, hasta la recuperación del paciente. Los síndromes físicos producidos por la abstinencia, pueden resultar mortales, y son frecuentes en el caso del alcoholismo.



7. El proceso de recuperación (Desintoxicación)

El tratamiento para lograr la recuperación de los adictos es bastante complejo y se le denomina: Desintoxicación, que consiste en un medio curativo encaminado a liquidar las consecuencias de las intoxicaciones. Sean por el consumo de bebidas etílicas o drogas. Para lograrlo se requiere:




    1. Primero, la condición primaria y fundamental es que el adicto quiera recuperase, que sea consciente del problema que tiene. Porque el principal problema de algunos adictos es que no son conscientes de su problema, es decir, no lo aceptan. Y al no aceptarlo hacen imposible su recuperación. El adicto es comúnmente una persona inmadura emocionalmente, por tal razón es necesario brindarles todo el apoyo moral, ofreciéndole siempre una nueva oportunidad.




    1. Segundo, que como en toda enfermedad, es preciso reconocer que la cura definitiva no existe, por lo tanto, la reincidencia es un peligro que permanece latente, ante una realidad así, se precisan varias cosas, como el mejorar lo más posible, las condiciones a las que se tiene que enfrentar el adicto, en un proceso de recuperación que es permanente. Evitando: desmoralizarlo, rechazarlo, desilusionarlo, etc. Hay que impedir ambientes dificultosos con otros individuos de la colectividad que son habituales. Por lo que se ocupa que mejore su actividad en el trabajo, sus relaciones con la familia, con sus amigos, amigas y con su pareja. También es de suma importancia el apoyo social, mostrándole confianza al paciente en proceso de recuperación, dándole responsabilidades y motivaciones.

La mayor parte de sistemas terapéuticos, coinciden en mantener la aversión hacia la droga de la que se es víctima, mediante una estimulación permanente. Apoyados en esta tarea por sustancias contrarias como es el disulfiram, en el caso del alcohol.

La naltrexona (que está comprobado hasta el momento que no causa adicción) y la naloxona junto con los analgésicos agonistas-antagonistas mixtos: pentazocina, butorfanol y nalbulpina son una alternativa de recuperación, de los adictos a los derivados del opio. Como lo es también la metadona; aunque en realidad, algunos de ellos, en grado menor, pero producen dependencia.

La atención médica se limita a la consideración de las dosis, a la observación de las reacciones producto del consumo y a sus complicaciones colaterales, que muchas veces provocan desnutrición, infecciones, etc., con excepción de los opiómanos que requieren atención especial.

La administración de metadona es un medio de ir sustituyendo la adicción a la heroína; esta tiene efectos más lentos y puede dar oportunidad de tratar al adicto; aunque también genera adicción, pero se gana tiempo. También está la naltrexona, (ya mencionada) que no causa adhesión y sitia los efectos de la heroína. Sólo que debe de evitarse su aplicación, a lo toxicómanos que padezcan del hígado, lo cual es muy frecuente. En realidad, lograr que se recobre un adicto a los derivados del opio, lleva años de esfuerzo; ya que se requiere una reintegración a la vida social normal, condición necesaria para su recuperación psíquica.

8. ¿Qué es la Terapia ocupacional? ¿Es un recurso para atacar la drogodependencia?

En una ocasión, platicando con un psicólogo de Zacapu, Mich, le preguntábamos que cual sería la solución para resolver el problema, de los jóvenes adictos de nuestro municipio. Él se limitó a decir:

______ Terapia ocupacional______
No nos satisfizo su respuesta, por parecernos demasiado simplona, pero a final de cuentas, él era el profesional y no nosotros.

Tiempo después, escuchamos que un candidato a presidente municipal en Acapulco, Guerrero; al contestar a los jóvenes estudiantes de una Facultad Universitaria, la misma pregunta, su respuesta fue la misma:


______ Terapia Ocupacional______
Al conocer la respuesta de este abogado, que no es psicólogo y que su cultura general deja mucho que desear; sobre todo en el área de la mente humana. Fortalecimos nuestra idea de que la famosa terapia ocupacional no era la solución.

Eso hizo que investigáramos en qué consistía y lo primero que encontramos fue que, ambos, tanto el psicólogo como el abogado estaban equivocados.

En efecto, si sabemos en qué consiste esa dichosa terapia, nos daremos cuenta que no habría la clínica suficientemente grande en el municipio, para darles tratamiento a todos los drogodependientes, fármaco dependientes, alcohólicos, etc. que hay en el ayuntamiento, ya sea el de Zacapu, Acapulco o el de Guadalajara.

Es una pena, pero tanto el psicólogo como el abogado, confunden las cosas, considerando que terapia ocupacional, es poner a hacer algo a la gente que tiene problemas con las drogas.

Con ponerlo a barrer o ponerlo a lavar los trastes, etc. según este par, se resolverá el problema porque consideran que el problema tiene su origen en que los jóvenes se drogan porque no tienen nada que hacer. Así que poniéndolos a trabajar… ¡listo! Problema arreglado.

Si bien es cierto que el trabajo es una gran solución, este debe de ir acompañado de otras medidas. Las que necesariamente tendrán que plantear profundas reformas (revolucionarias diríamos nosotros) al sistema.

Lo que dudamos que hagan, tanto el psicólogo en cuestión, como el abogado mencionado. Ninguno de los dos se plantea esa necesidad y creen que en los marcos del sistema se encontrarán las soluciones.

Lo que es falso completamente, ya que se podrán resolver algunos, pero nada más hasta cierto punto. En verdad la solución total y definitiva es cambiar el orden existente (desorden) por otro más avanzado que impida la existencia de situaciones que son las que generan las condiciones que crean esas situaciones.

Como hemos visto, el problema de la drogadicción es bastante complejo como para enfrentarlo, cual si fuera un catarro. Definitivamente el problema tiene varias vertientes de conformación y no es posible reducirlo al aspecto clínico exclusivamente, ni tampoco al de la ocupación del paciente como medida infalible.

Cuando estamos frente a un Dark que se droga y que tiene actividades normales, además de sostener teorías filosóficas del mal y que también suelen tener juicios bastante correctos y congruentes no es tan sencillo persuadirlo de que ya no lo haga, con todo y terapias ocupacionales que empleemos.

Él tiene, tal vez, una idea más clara de lo que está pasando en el mundo que: el paramédico, el psicólogo o el abogado que quieren orientarlo y ayudarlo.

Con los Punk pasa lo mismo; igual que con los chavos que usan tatuajes y Piercing. Asimismo pasa con los artistas del underground, llamados grafiteros.

Y con los anarquistas que se manifiestan como darketos o punketos simplemente hay que ir bien pertrechados, porque aunque los conocimientos sobre el anarquismo de estos es restringido, para un simple médico o un abogado sería demasiado. En realidad los anarquistas drogodependientes, tienen un bagaje cultural bastante respetable para los mortales comunes y corrientes.

9. Antes de hablar de Terapia Ocupacional, deberían estar bien enterados de que cosa es, los que consideran que todo se resuelve con poner a trabajar a los drogos

En el tema anterior, hablamos de nuestra propuesta que se refiere a los Retiros Pueblo, donde aparte de integrar a los chavos y chavas adictas, a labores productivas, planteamos varias medidas de incorporación social que les proporcionen: certidumbre, ocupación, cuidado, tener un mundo de afecto, independencia, certidumbre, la posibilidad de tener una casa y todo lo que esto implica y, una expectación objetiva en su futuro. Todo lo anterior acompañado de eficaces terapias grupales e individuales. El que esté enterado se dará cuenta que la terapia ocupacional es un recurso de recuperación útil para quienes están afectados por determinadas enfermedades mentales e incapacidades físicas, que son por lo regular, secuelas de algún accidente. Se trata de un procedimiento paramédico; actividad asistencial con elementales conocimientos clínicos, psicológicos, etc. por parte del personal, el cual debe estar preparado en actividades como: labores manuales, tocar algún instrumento, artesanías, alfarería, etc. La terapia ocupacional se desarrolla en dos campos: la funcional y la psicológica. La funcional se practica en los casos, en que la discapacidad impide el aseo personal, el trabajo, etc. Esta terapia se concentra en las funciones y disfunciones musculares y nerviosas. También se conducen a ayudar en el despliegue y/o reposición de las capacidades sensoriales, motoras y perceptivas. Es por eso que se usa individualmente para restablecer, dentro de los límites de la tolerancia al dolor y el deseo de restablecimiento del enfermo: los movimientos y el fortalecimiento muscular, las funciones de las articulaciones y la coordinación nerviosa. Y la psicológica, independientemente de que la discapacidad provenga de algún accidente o enfermedad congénita mental, la rehabilitación psicológica del paciente es importante. Eso le permitirá su incorporación a la vida cotidiana normal. En este caso la terapia es programada para conseguir éxitos paulatinos, que irán repercutiendo en la recuperación de la autoconfianza y la autoestima. Lo mismo que lo capacitará para hacerle frente a la depresión y al estrés. El fin de esta terapia es también lograr un ser equilibrado, igual que cualquier otro que desempeña actividades normales.


Como se ve, el que diga que para resolver el problema de la incurrencia en las drogas por parte de nuestra juventud, es suficiente la terapia ocupacional, está confundido y necesita leer esto
Por lo que se ve, la terapia ocupacional no es el tratamiento adecuado para quien se quiere alejar de una fármaco-dependencia que ya ha afectado su personalidad en grado sumo.

Se trata, como ya se ha señalado, de emplear un sistema mucho más complejo que simples ejercicios o hacer papiroflexia.


Las drogas no solo llegan a matar, lo peor es que te pueden dejar ciego, impotente sexual, demente, mutilado, etc.


10. La juventud no debe desesperarse y recordar que el tiempo y la distancia resuelven muchos problemas

La drogadicción es fuente de enfermedades que causan entre otras tragedias: ceguera, paros cardiacos, muerte por intoxicación, etc. también dañan severamente: el corazón, el cerebro, el hígado y otros órganos más. Está demostrado que la marihuana es cancerígeno, siendo causa de cáncer en pulmones y garganta, también daña al cerebro y causa males congénitos.

Lo que debe razonar el que siente que no puede vivir sin las drogas, es que la vida tiene muchas oportunidades y que estas suelen salir con el tiempo. Incluso… cuando uno menos las espera. Es necesario que entiendan que mientras haya vida hay esperanza. La muerte en cambio, es el fin de todo.
Sí, sabemos que es difícil comprender lo que siente el adicto, pero no resulta tan difícil si se han experimentado distintos dolores y situaciones, tan terribles, en las que mejor uno quisiera morirse.

Créeme amigo o amiga mía, casi todos los adultos hemos tenido vivencias que nos han parecido insalvables. Pero hemos visto que con el tiempo todo pasa y todo se cura relativamente.

El tiempo ese gran amigo que no sabe fallar. Ese no te traicionará jamás. Comprende que todo dolor y toda ansiedad tienen el límite del tiempo. Si logras vencer, veras que saldrás fortalecido porque lo que no logre matarte te hará definitivamente más fuerte, más preparado para enfrentarte a posteriores problemas que da la vida; que da la existencia en sus distintas etapas de desarrollo.

11. La mayoría de las terapias pretenden integrar a los enfermos, a un mundo que está también enfermo

Existen muchos ejemplos de terapias como el psicodrama, el análisis transaccional, la terapia familiar, la de pareja, la de grupo, etc. que son las que se emplean con mayor frecuencia (junto con las terapias centradas en el paciente; las psiquiatritas, las psicoterapéuticas, etc.), para corregir problemas de conducta y estados patológicos mentales.

Inclusive se ha desenvuelto un nuevo ejemplo de terapia, en la que la danza, es un recurso que sirve a la gente con problemas, ya que les permite expresarse y relacionarse con las personas de su entorno.

Una crítica o reproche que suele hacérseles a los partidarios y practicantes de las distintas terapias, es que su labor, se conforma con que el adicto termine aceptando el mundo circundante, es decir, en su adaptación a una sociedad, cuyos valores son de dudosa validez moral.

Desde luego que este juicio finalmente no importa, sino la recuperación del adicto. Eso es, en última instancia, el objetivo de la terapia, ya sea grupal o individual.

De cualquier manera no deja de preocupar el resultado, toda vez que el adicto (que en realidad nunca dejará de serlo, ya que la adicción es una enfermedad progresiva y mortal, la cual no tiene cura), seguirá estando rodeado de circunstancias, situaciones y vivencias que serán un permanente reto a esa abstinencia. De lo que se infiere que el afecto, deberá tener constancia en la asistencia o cuando menos en las recomendaciones terapéuticas para lograr mantenerse fuera de la adicción.

Es un hecho que algunas terapias grupales se centran en una autoflagelación constante y permanente. Donde el sujeto no es la víctima, sino el necio. No es el mundo el que anda mal, sino él. Consideran al adicto como una persona que tiene un elevado grado de auto conmiseración. Que vive con la idea de… ¡Pobre de mí, como sufro! Esa terapia les dice: ¡Usted es un fracasado que sucumbió ante la droga! Se lo dicen en su literatura y se lo repiten en disertaciones. ¡Acepta tu derrota! No es el mundo el que debe mejorar, sino tú, eres el que debe cambiar. ¡El cambio empieza en ti! No en los demás. El mundo es así ¡acéptalo! No pretendas que él te acepte a ti. Etc.

Todo el que haya tenido la experiencia de asistir a las distintas terapias grupales que existen, se dará cuenta que muchas tienen el espíritu central del doble A (Alcohólicos Anónimos).

Nadie va a poner en duda su éxito, pero es de honestidad aceptar que han generado un ejército de conformistas, cuya mayoría confunde al enemigo, considerando que este se encuentra en uno mismo, lo que es verdad, pero sólo hasta cierto punto; ya que el principal enemigo del ser humano es el sistema que se apoya en la explotación del hombre por el hombre, el cual genera todas la falta de oportunidades, de carencias, de ignorancia, de insalubridad y de inseguridad existentes, las cuales son las condiciones objetivas que generan la drogadicción, entre otras “bellezas” que padece el ser humano. Esto es cuando menos en México, lo mismo que en muchos países, donde cargamos el pesado fardo de una deuda exterior que impide mejores salarios y mejores servicios a la población.

Así que una vez que estas terapias convencen al paciente, de que él, es el único problema, le cierran toda visión revolucionaria de la sociedad. Constituyéndose con esto (los distintos terapistas que así proceden) en baluarte y defensores del capital, del imperialismo y de todos los aliados del sistema.

Por otro lado, la influencia de estas terapias, aunque efectiva en cuanto a sus resultados prácticos, es justo reconocer que su influencia es mínima, ya que en el país hay aproximadamente 20 millones de alcohólicos y cuando mucho esta agrupación tiene algunos 100 mil agremiados; es decir, menos del Uno por %. Así que más de 9 millones, siguen y seguirán en el desamparo, mientras no elaboremos una política de estado a largo plazo.


12. Las terapias de condicionamiento operante dejan mucho que desear

Así es, mis queridos amigos y amigas; la mayoría de terapias se hacen de la vista gorda ante un régimen de explotación que paga salarios de hambre a los trabajadores y a las trabajadoras; de un régimen que no desarrolla instituciones que velen de manera eficaz, por la salud, la educación y la seguridad del pueblo. Estas terapias hacen de lado que el problema de las adicciones radica, mayoritariamente, en una estructura social y económica que es su generadora.

Están bien los éxitos de todas esas terapias, lo único reprobable es que lleguen a cegar a sus pacientes ante una realidad avasalladora y los conviertan… insistimos, en….conformistas. Lo que es un arma de doble filo, porque al persistir, con su indiferencia y su inactividad, el sistema de falta de garantías para el desarrollo individual en la cultura, en los marcos de la salud, de la seguridad, de la justicia y del empleo dignamente remunerado, persistirán obviamente los riesgos de la drogadicción.

Lo mismo pasa con las terapias que tienen como base el criterio del condicionamiento operante. Si un paciente, por ejemplo: un comedor compulsivo de tacos, tortas, hamburguesas y refrescos le aplican descargas eléctricas cada vez que intente comerse todo eso, tendremos como consecuencia que cuando vea un puesto de tortas reaccione negativamente y ya no quiera consumirlas. El problema es que en la mayoría de estos casos suele haber reincidencia, una vez que haya pasado el tiempo, y entonces a comer, y con más ganas. Es pues lo que se llama efecto de rebote, el cual suele ser peor. Por eso es recomendable una terapia de concientización, la que es más tardía pero más efectiva y durable.

Y no es que creamos que el sistema está mal, no, no es cuestión de apreciación, sólo basta ver las estadísticas para darnos cuenta que este gobierno es un régimen depredador de la vida humana. La pobreza y otros males no son contados, sino masivos. Y tienen solución y esa solución es la organización.

13. En la actualidad se debaten diversas corrientes en el tratamiento de los adictos

El psiquiatra es un especialista en los padecimientos mentales, cuenta con una sólida preparación en la medicina general y en el conocimiento de la constitución humana, lo que los capacita para diagnosticar y dar tratamiento a este tipo de trastornos. Además de contar con los elementos que le permiten prevenir resultados.

Por otro lado la Psicología es el más amplio estudio del alma humana (psique = alma, logos = tratado), es pues el Psicólogo, quien cuenta con la mejor información sobre la conducta y sus últimas causas. Su sabiduría deriva de la filosofía y su objetivo como toda ciencia es lograr predecir resultados. El conocimiento de la fisiología también es base de la ciencia psicológica; lo que le permite desarrollar la psicología experimental. Además de otras vertientes de cognición que la apuntalan con autoridad científica.

Sin embargo entre Psicólogos y Psiquiatras existió (y sigue existiendo entre los más atrasados), un pique tradicional de años.

Los profesionales en medicina que deciden tomar la especialidad de la psiquiatría, frecuentemente veían con desprecio a otros profesionistas dedicados a la atención de pacientes victimas de problemas de salud mental, en lo que se incluye la drogadicción.

Y por otro lado, los psicólogos que se han dedicado estrictamente al estudio de los procesos mentales, desde sus raíces fisiológicas, hasta sus manifestaciones exteriores y sociales, veían con desprecio el trabajo de los psiquiatras, a los que acusan, de ser unos individuos que cómodamente pretenden resolver los problemas conductuales, prescribiendo el consumo de drogas.

En la actualidad este conflicto se ha ido diluyendo, porque cada día se encuentran más, entre sí mismas, estas profesiones. El psiquiatra necesita cada vez más del psicólogo y el psicólogo del psiquiatra. Lo mismo que del neurólogo, del trabajador social, etc. de tal manera que, hoy por hoy, el tratamiento de ciertos trastornos mentales es un todo integrado.

Lo mismo pasa con las distintas corrientes de la psicología moderna: el Psicoanálisis, el Conductismo, la epistemología Genética, la psicología Gestáltica alemana, el Análisis Transaccional, etc. todas estas entre sí, se han aportado información y descubrimientos importantes que ayudan al mejor conocimiento del ser humano y las razones de su conducta.

A decir verdad, una o un verdadero profesional de la mente humana, no puede estar casado en la actualidad solamente con un punto de vista, en realidad este profesionista en nuestros días debe ser ecléctico, no sólo en sus conocimientos, sino también en sus aplicaciones prácticas a la hora de ayudar a un enfermo, que en este caso es el adicto a las drogas. Sólo así estará, lo suficientemente pertrechado, para resolver casos de drogodependencia.

Sin embargo, hay quien se encuentre en el ostracismo todavía y asegure la superioridad del psiquiatra sobre el psicólogo o del conductismo sobre el psicoanálisis y así sucesivamente.



14. Sin embargo, insistimos, la solución es social porque el drogadicto no nace drogadicto en la mayoría de los casos

Se dice que algunas personas nacen con la necesidad de ciertas drogas, porque su progenitora al ser adicta, les pasa esa necesidad a sus embriones en formación. Sin embargo, la gran mayoría no nace con esa desgracia. La generalidad de los adictos nacen como bebés normales y son las condiciones de su existencia las que los predispondrán ó no, al consumo de estupefacientes.

No dudamos de la eficacia de la Psicología, la Psiquiatría y las distintas terapias existentes para tratar a los adictos, pero creemos que su efectividad está limitada si no se corrigen los problemas sociales, económicos y políticos que son el caldo de cultivo para su generación.

Sin embargo, la psicología, la psiquiatría y la mayor parte de terapias, en este sistema, han devenido en meras servidoras de la reproducción, de un mundo repleto de injusticias. Son muy pocos los profesionales y elementos, en estos recursos de ayuda humana, los que se han comprometido con el cambio que se requiere para mejorar el comportamiento humano.

Desde los albores de estas disciplinas, ciencias y métodos, la interrogante fundamental era y ha sido, que si el ser humano nace o se hace ¿El delincuente nace delincuente o se hace delincuente? ¿El drogadicto nace drogadicto o se hace drogadicto? Esta pregunta que tiene sus raíces en Aristóteles y Platón, aún no se contesta o no se quiere contestar. El problema es que si se acepta que la gente nace mala, hay que tomar las medidas que correspondan si se es consecuente. ¿Y si se hace mala? ¿Quién o qué la hace mala? La respuesta no es tan sencilla. Responderla también, implica un compromiso de acción.

Sin embargo, diremos que para nosotros la gente primero nace y después se hace en todo caso. Porque primero somos y después nos hacemos y no primero nos hacemos y después somos.

Ante esto se abren dos posibilidades de solución:

1   ...   5   6   7   8   9   10   11   12   ...   44


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal