8 de pentecostés a patmos una introducción a los libros de hechos a apocalipsis



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PREGUNTAS


1. ¿Cuáles son los tres problemas principales comunes a todas las epístolas pastorales, por lo que al escenario histórico se refiere? ¿Cuáles son las principales respuestas a estas dificultades? ¿Cuál de estas respuestas resulta más convincente? ¿Por qué?
2. ¿Qué circunstancias específicas sirven para explicar las diferencias teológicas entre las cartas indiscutiblemente paulinas y las pastorales? ¿Cuál es, al parecer, el mejor marco histórico y la fecha más acertada de las cartas pastorales?

TITO:

UN MANUAL SOBRE EL ORDEN EN LA IGLESIA

INTRODUCCIÓN


Después de ser liberado del encarcelamiento en Roma, Pablo escribe a Tito, al que ha nombrado como pastor de la iglesia en la isla de Creta (1:5). Con casi toda probabilidad, la intención del apóstol era que Tito leyera la carta primero, y que luego se asegurara de que su congregación o congregaciones la leyeran también. El hecho de que sabemos muy poco sobre el ministerio de Tito o sobre la iglesia de Creta nos hace pensar que es muy poco probable que el autor utilice un seudónimo que está intentando engañar a sus lectores, haciéndoles creer que la carta es auténticamente paulina. No se nos dice dónde está Pablo cuando escribe, pero sí sabemos que espera pasar el invierno en Nicápolis en el sudoeste de Macedonia, y que le gustaría que Tito se reencontrara allí con él (3:12). Mientras tanto, da una serie de instrucciones para tratar una herejía similar a la que había en Éfeso, aunque aparentemente no es tan severa (ver la Introducción a 1a Timoteo). Esa falsa enseñanza contiene rasgos claramente judíos y, probablemente, también contiene elementos de tipo gnóstico (ver el comentario de 1:10–16), aunque la dimensión helenista o gnóstica es menor que en Éfeso.25 De hecho, Luke Johnson cree que la carta a los Gálatas es, de todas las epístolas indiscutiblemente paulinas, la que más se parece a Tito.26 Y en Galacia, los falsos maestros eran estrictamente judaizantes. Dado que en Creta había una comunidad judía considerable,27 no deberían sorprendernos las similitudes entre estas dos cartas.

La semejanza entre las circunstancias y los contenidos de Tito y 1a Timoteo apunta a que estas dos cartas podrían haberse enviado casi de forma simultánea, pero lo cierto es que no tenemos forma de saber a ciencia cierta si fue así. La introducción más extensa y formal de Tito, que el autor habría incluido de forma abreviada en 1a Timoteo, podría apuntar a que Tito fue escrita primero.28 Para respaldar esta perspectiva, se han presentado argumentos como la naturaleza poco desarrollada de la iglesia en la isla, y lo que a algunos les parece una eclesiología primitiva. Pero esta hipótesis solo sería válida si las iglesias de Éfeso y Creta empezaron justo al mismo tiempo, y luego avanzaron al mismo ritmo y del mismo modo. Además, el código doméstico o los mandamientos dirigidos a diferentes grupos de la iglesia son más elaborados en Tito que en 1a Timoteo.

En cuanto al género, Tito y 1a Timoteo podrían catalogarse como cartas mandato, análogas a las epístolas que los gobernantes grecorromanos enviaban a los nuevos delegados de distrito o la provincia. Aunque formalmente estaban dirigidas a una persona, eran de carácter público, pues el propósito era que se leyeran ampliamente. Y si son cartas mandato, eso podría explicar algunos de los rasgos estilísticos y de estructura que las diferencian de las otras cartas paulinas.29 La estructura de Tito podría ser la siguiente:

I. Saludos (1:1–4)

II. Instrucciones a varios grupos de la iglesia (1:5–2:15)

A. Sobre los ancianos (1:5–9)

B. Sobre los falsos maestros (1:10–16)

C. Sobre los hombres y las mujeres de diversas edades (2:1–8)

D. Sobre los esclavos (2:9–10)

E. Razones finales (2:11–15)

III. Exhortaciones finales: Haced lo que es bueno (3:1–11)

IV. Conclusión (3:12–15)

La retórica de las tres epístolas pastorales, como la de la exhortación moral que las caracteriza, es una combinación de la retórica deliberativa (persuasiva y disuasiva) y la retórica epidíctica (alabanza y crítica).30

COMENTARIO


SALUDOS (1:1–4)

Tito empieza con una introducción muy rica teológicamente hablando (algo no muy común, aunque recuérdese Romanos 1:1–7), quizá para contrarrestar la herejía que había en Creta. De naturaleza paulina, describe al autor como siervo de Dios y como apóstol de Jesucristo, y combina los temas de la elección, la verdad y el conocimiento, con los de la moralidad, la esperanza de vida eterna y el progreso de la historia de la salvación. El énfasis en la santidad o una vida que agrade a Dios está presente en todas las pastorales, y característica también de estas epístolas es la descripción de Dios como Salvador, que podría ser el tema unificador de Tito.31 Como en Gálatas, no aparece ninguna acción de gracias. Los problemas de inmadurez y de falta de piedad son serios, por lo que Pablo pasa directamente a tratar dichas cuestiones. «Lógicamente, estos saludos formales funcionan como legitimación pública de Tito en su papel como delegado de Pablo».32



INSTRUCCIONES A VARIOS GRUPOS DE LA IGLESIA (1:5–2:15)

Sobre los ancianos (1:5–9). A diferencia de la mayoría de personas de Occidente de hoy, para las personas del mundo mediterráneo antiguo lo más importante era saber cuál era el lugar que ocupaban en la sociedad, lugar que en muchas ocasiones era inmutable y, en ese contexto, vivir una vida virtuosa. Al parecer, parte del problema en Creta se debía a una confusión de roles, por lo que Pablo intenta ayudar a Tito a aclarar esta cuestión. Estas nuevas comunidades de creyentes aún no cuentan con el necesario grupo de ancianos, por lo que el apóstol encarga a Tito que «nombre» (o, menos probable, que «ordene») ancianos.33 Encaja con la práctica de Pablo y Bernabé en Hechos 14:23, pero es diferente a la de 1a Timoteo 3:1–7, donde la propia congregación es la que escoge a sus líderes. Pero si las iglesias de Creta eran jóvenes y corrían el peligro de ser influenciadas por alguna herejía (también sus líderes), entonces es perfectamente comprensible que Pablo ordene a Tito que él mismo tome las decisiones.34

Al parecer, el término «anciano» es perfectamente intercambiable con el término «obispo» o «supervisor» del versículo 7, pues la lista de criterios para esta posición de liderazgo va desde el versículo 6 al 9.35 Llamar «anciano» (presbuteros; que también se traduce por «presbítero») al que desempeña esa función u ocupa ese cargo refleja el respeto por la edad, y la sabiduría que normalmente se asocia a la edad, que había en el mundo antiguo. Llamarle «supervisor» (episkopos; que también se traduce por «obispo») tan solo refleja su función. En las sinagogas ya existía la figura del anciano, por lo que, en este sentido, el cristianismo no hizo más que seguir la práctica del judaísmo.36



La traducción «sus hijos deben ser creyentes» (v. 6) puede llevar a interpretaciones erróneas, por lo que una mejor traducción sería «sus hijos deben ser fieles» (pistos), similar al respeto por los padres que también se pide de los hijos de los obispos en 1a Timoteo 3:4.37 El versículo 9 introduce una expresión característica y distintiva de las epístolas pastorales, «palabra fiel» o «mensaje digno de confianza» (pistos logos), y describe las tareas teológicas positivas y negativas de los líderes de la iglesia: animar a los creyentes enseñándoles sana doctrina, y ahuyentar la herejía rebatiendo la falsa enseñanza. Con el debido equilibrio, las dos cosas son necesarias.

Sobre los falsos maestros (1:10–16). La descripción de la gente rebelde que aparece en este párrafo nos recuerda a la herejía colosense, y se parece aún más a los problemas de Éfeso que 1a Timoteo combate. Tenemos aquí elementos judaizantes como la circuncisión (v. 10) y los mandamientos y los mitos judíos (v. 14), y también elementos del gnosticismo (o al menos del helenismo), pues los herejes dicen que «conocen» a Dios (como en la gnosis griega) pero le niegan con sus acciones (v. 16). Buscar ganancias deshonestas (v. 11) encaja más con un entorno helenista que con un entorno judío. Pero la herejía también tiene elementos claramente cretenses, pues Pablo cita un proverbio que describe de un modo nada halagador a los habitantes de la isla (v. 12). En el siglo I, Creta ya era conocida como un «lugar de descanso para ladrones y piratas»,38 y «cretize» ya se había convertido en griego en un sinónimo de «mentir», porque los cretenses afirmaban que tenían la tumba de Zeus (quien, al ser un dios, no podía estar muerto).39 La intención principal de Pablo es que la iglesia cretense huya del ascetismo (v. 15). Como en Romanos 14–15 y 1a Timoteo 4, el principio de que para los puros todas las cosas son puras, debe entenderse en el contexto limitado de las cuestiones morales neutras como la comida, la bebida, el matrimonio, etcétera.40

Sobre los hombres y las mujeres de diversas edades (2:1–8). Los hombres y las mujeres mayores deben vivir de una forma moral y respetable, y ser un buen ejemplo para los cristianos más jóvenes (v. 1–5). De nuevo, Pablo hace referencia a la sana doctrina y a algunos de los criterios que se usaban para escoger a los ancianos/obispos. De hecho, la mayoría de ellos simplemente son características que todo cristiano maduro debería tener. Al parecer, las mujeres de las congregaciones de Tito eran particularmente susceptibles a la falsa enseñanza (cf. 2Ti 3:6–7), así que Pablo anima a las más maduras a que instruyan a las menos maduras. Como en Colosenses y Efesios, las esposas deben someterse a sus maridos, pero también deben ser diligentes en su «trabajo en el hogar» (oikourgos; v. 5). No se está haciendo énfasis en el hecho de quedarse en casa (en la Antigüedad eso se daba por sentado), sino en ser fiel a la tarea que allí desempeñaban.41 Muchas esposas en las culturas que aparecen en la Biblia ejercían su oficio en el hogar haciendo cualquier tipo de artesanía, que luego vendían y suponían unos ingresos extra para la familia (cf. la mujer de Pr 31). Esta idea es la opuesta a una palabra griega completamente diferente (oikourous; es decir, «sin trabajar»), que no es la que aquí se usa. No obstante, algunos manuscritos tardíos la adoptan y hacen que el texto diga, equivocadamente, «quedarse en casa».

La necesidad más grande entre los hombres jóvenes42 era el autocontrol (v. 6). Esto sigue siendo cierto en nuestro mundo moderno, tan cargado de estímulos sensuales y sexuales. En las instrucciones que Pablo escribe tanto a hombres como a mujeres, el apóstol generaliza diciendo que hay que enseñar y hacer «lo que es bueno» (v. 3, 7). En el segundo de estos contextos, la enseñanza/doctrina no era lo único que debía ser sano e intachable; ¡esos atributos debían caracterizar a cualquier tipo de discurso! (v. 8). Al cultivar estas virtudes se minimizan los argumentos de los no creyentes a la hora de criticar a los creyentes; de hecho, si los creyentes se comportan así, ¡los no creyentes ya no tienen nada malo que decir! (vv. 5, 8).



Sobre los esclavos (2:9–10). El versículo 9 es un resumen de lo que Pablo dice a los esclavos en Colosenses y en Efesios.43 El versículo 10a nos recuerda que el robo era un problema muy común, independientemente de si ese era el problema con Onésimo en la carta a Filemón (ver arriba, pp. 320–322). La segunda mitad de este versículo es la otra cara del versículo 8b. No solo deberíamos hacer que los otros no tengan oportunidad de hablar mal de nosotros; deberíamos contextualizar nuestra presentación del evangelio, haciéndola culturalmente relevante y, por tanto, atractiva, y asegurarnos también de que nuestras vidas apuntan de forma atractiva al Salvador.

Razones finales (2:11–15). Los versículos 5b, 8b y 10b repiten la misma idea: cuando los cristianos se relacionan de forma adecuada, eso ayuda al avance del evangelio y hace que los no creyentes no tengan objeciones de peso ante el mensaje y el estilo de vida cristianos.44 A continuación, los versículos 11–15 resumen toda la sección haciendo referencia a un principio fundamental. Todo lo anterior es bueno en sí mismo y es lo que Dios pide (v. 14, que desarrolla la idea que aparece en 3b y 7a).45 La palabra que traducimos por «enseña» en el versículo 12 viene del vocablo griego paideuo, que con frecuencia significa «disciplinar»; no obstante, en este contexto quizá significa «educar en cultura humana».46

En el versículo 10, Pablo ha llamado a Dios «nuestro Salvador» y, de forma natural, eso le lleva a recordar el principio de la salvación por gracia que ya se ha demostrado de forma clara en el sacrificio expiatorio de Jesucristo (v. 11).47 Pero como en Filipenses 2:12–13 o Efesios 2:8–10, Pablo se niega a separar la fe de las buenas obras (que es diferente a hablar de «las obras de la ley»). Los pecadores que son salvos solamente por gracia luego van siendo transformados para formar un pueblo que vive como a Dios le agrada (v. 12). Este proceso se completará cuando Cristo regrese y los creyentes resuciten y sean glorificados (vv. 13–14). En esta sección encontramos una clara ilustración de la regla gramatical de Granville Sharp: cuando hay dos sustantivos unidos por la conjunción «y», y el único que va precedido por un artículo definido es el primer sustantivo, el segundo sustantivo se refiere a la misma entidad o persona expresada con el primer sustantivo. Así, con la expresión tou magalou theou kai soteros hemon lesou Christou («el gran Dios y nuestro Salvador Jesucristo», v. 13b), Pablo está describiendo a Jesús no solo como Salvador, sino también como Dios: una clara afirmación de la deidad de Cristo.48 El versículo 15 repite el ministerio doble del pastor que ya presentó en 1:9, e insiste en que Tito recuerde que debe llevar a cabo ese ministerio de forma fiel, aunque algunos se enojen.



EXHORTACIONES FINALES: HACED LO QUE ES BUENO (3:1–11)

Siguiendo con el tema de relacionarse de la forma adecuada, Tito debe recordar a sus congregaciones que se sometan a las autoridades debidamente constituidas, y que sean humildes en el trato con todos (vv. 1–2). Probablemente los no creyentes no respondan de forma recíproca; después de todo, los jóvenes cristianos de las congregaciones de Tito se pueden acordar perfectamente de cuando ellos mismos reaccionaban de ese modo (v. 3). Pero cuando Dios da salvación en Cristo, Él limpia, regenera y renueva a las personas, solo por su gracia y a través del poder del Espíritu Santo, para prepararnos para heredar la vida eterna (vv. 4–7).49 El contraste entre la gracia y las obras en este pasaje nos recuerda a Efesios 2:8–9. Pero, de nuevo, como en Efesios 2:10, Pablo de inmediato menciona esas buenas obras que nacen de forma natural como consecuencia de la salvación, y lo hace añadiendo que los que han confiado en Dios deben dedicarse a hacer el bien. Y eso servirá para la edificación de la iglesia, en lugar de su división (v. 8).50

El versículo 8 hace referencia al primero de los ocho «mensajes dignos de confianza» que aparecen en las epístolas pastorales (véase más arriba, p. 394). Este «mensaje» debe incluir el material teológico anterior sobre la salvación de Dios, pues en el texto griego del versículo 4 al 7 hay una frase ininterrumpida.51

Los versículos 9–11 regresan al problema de los falsos maestros que aparecen en 1:10–16. Las «controversias» y las «discusiones» podrían tratar de cualquier cosa. El uso de la palabra «genealogías» podría apuntar a una especulación al puro estilo gnóstico sobre la evolución de la divinidad, o al interés de los judíos por los ancestros para determinar los privilegios que a uno le correspondían. Pero en cuanto a la expresión «peleas sobre la ley», casi no cabe duda de que hace referencia al debate sobre la interpretación de la Torá (v. 9). El versículo 10 sugiere un proceso de disciplina de iglesia similar al de Mateo 18:15–18. Después de advertencias privadas y públicas pensadas para unir a la gente en torno a una visión, es mejor dejar que los que causan división en cuanto a cuestiones teológicas fundamentales se vayan a hacer daño a otra parte. Curiosamente, el distanciamiento del que se habla aquí podría ser más radical qu el distanciamiento de los que han cometido pecados sexuales y no se arrepienten (ver arriba, p. 201). Y sin embargo, ¿con qué frecuencia las congregaciones excomulgan a los que constantemente causan división? El versículo 11 repite el juicio que la persona que causa división establece sobre sí mismo.52



CONCLUSIÓN (3:12–15)

Aquí encontramos el tipo de saludos e instrucciones personales que para nada encajan con la teoría del autor seudónimo. El Tíquico del versículo 12 es, con casi toda seguridad, el mismo que llevó las cartas de Efesios, Colosenses y Filemón (ver arriba, pp. 317–318). En el versículo 13, Apolos podría ser el mismo maestro que encontramos en Hechos y en 1a Corintios. Sobre Artemas no sabemos nada más que lo que aquí pone. Nicópolis era una ciudad de la península griega, al sur de Corfú. Pablo añade otro llamamiento más a hacer «buenas obras», en un contexto en el que parece que se podría estar refiriendo al área económica también (v. 14). El problema de unas vidas «inútiles» (literalmente, «infructíferas»), nos recuerda a la problemática que había en Tesalónica. Quizá en Creta también se daba la misma situación y había clientes que vivían a costa de sus antiguos patronos. Pablo concluye con sus saludos finales y con la típica bendición deseando que la gracia de Dios esté con los creyentes de Creta.





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