8 de pentecostés a patmos una introducción a los libros de hechos a apocalipsis


a JUAN: ¿LOS SEPARATISTAS SE HACEN CON EL MANDO?



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3a JUAN: ¿LOS SEPARATISTAS SE HACEN CON EL MANDO?

INTRODUCCIÓN


Esta última epístola joánica está dirigida a un creyente llamado Gayo, del que no sabemos nada más, y se cree que fue escrita en Éfeso cerca del final del siglo I.62 El autor se presenta de nuevo como «el anciano», y con casi toda seguridad tenemos aquí a la misma persona que escribió 2a Juan. Al parecer, Gayo abría su casa a los cristianos que tenían un ministerio itinerante. Las pensiones en aquellos tiempos eran conocidas por su falta de civismo, así que era importante que los cristianos practicaran la hospitalidad, recibiendo a los hermano en la fe. Además de ofrecer una cama y comida, los creyentes solían ofrecer un donativo a los obreros que acogían para ayudarles con los gastos de sus viajes.63 En este caso, Juan escribe a Gayo para animarle en su ministerio (vv. 5-8), y recordarle lo importante que es que, en medio de los ataques de los falsos maestros, se mantenga fiel a la ortodoxia (v. 3-4). Diótrefes, que podría ser uno de esos falsos maestros (ver más adelante, p. 573) que se está oponiendo a los verdaderos cristianos, es el obstáculo de Gayo (vv. 9-10).

De nuevo, no se sabe a ciencia cierta en qué orden se escribieron estas cartas. En esta breve epístola no hay una referencia clara a la falsa enseñanza de la que se habla en las otras dos epístolas. Por ello, algunos dicen que 3a Juan podría ser anterior a 1a y 2a Juan. Aunque por otro lado, a Diótrefes se le ha relacionado con esa falsa enseñanza, por lo que 3a Juan podría pertenecer a un periodo en el que las relaciones se han ido deteriorando, situación que algunos falsos maestros habrían aprovechado para regresar a alguna de las congregaciones y ocupar puestos de influencia y poder.64 El hecho de que las demás cartas del Nuevo Testamento dirigidas a personas concretas también estaban pensadas para ser leídas en la congregación a la que pertenecían (o con la que tenían algún tipo de relación) podría hacernos pensar que esta breve epístola también era para la comunidad de la que Gayo formaba parte. Pero en la carta no hay nada que apunte en esa dirección, a diferencia de cartas como la de Filemón, las pastorales o 2a Juan. Por lo que quizá sí que estamos ante una carta personal para Gayo, y lo que ocurrió es que las generaciones siguientes de cristianos la vieron igual de valiosa e importante que las otras cartas de Juan, y pensaron que también merecía la pena preservarla y canonizarla. En cuanto a la extensión, una carta como 3a Juan equivaldría en nuestros días a una detallada tarjeta postal. De nuevo, la dividiremos en tres partes:65

I. Saludos (vv. 1-2)

II. Cuerpo de la carta (vv. 3-12)

III. Cierre (vv. 13-14)

COMENTARIO


SALUDOS (vv. 1-2)

Estos versículos contienen una salutación formal (v. 1) y una breve oración (v. 2), volviendo así a la forma de la epístola helena convencional. Como en 2a Juan 1-2, aparece de nuevo la combinación del amor y la verdad. El elemento más sorprendente de la oración de Juan es la petición de que la salud física de Gayo sea tan buena como su salud espiritual. ¡Que todos tengamos la suficiente salud espiritual para que esta oración sea válida para cada uno de nosotros!66



CUERPO DE LA CARTA (vv. 3-12)

Juan empieza el cuerpo de la carta alabando a Gayo por su hospitalidad con los obreros itinerantes (vv. 3-8). Como en 2a Juan 4, da gracias por oír que el receptor de su carta está siendo fiel a la doctrina y a la conducta cristianas, e insiste diciendo que no hay nada que le produzca mayor gozo (vv. 3-4). Anima a Gayo a seguir siendo generoso con los predicadores itinerantes, incluso con aquellos que no conoce personalmente. Cuando en el versículo 6 habla de ayudarles con el viaje «como es digno del Señor», probablemente se está refiriendo también a la ayuda económica (ver más arriba, p. 273)67, mientras que el versículo 7a se remonta al tiempo de los Hechos, cuando los creyentes se referían al «nombre» de Jesús casi como una entidad independiente de poder (condicionados quizá por la prohibición judía de pronunciar el nombre de Dios). El versículo 7b refleja la hostilidad que había en el siglo I hacia los cristianos, hostilidad que en algunas épocas y lugares no se ha repetido del mismo modo. Pero John Stott extrae una aplicación atemporal, y dice que «los cristianos deberían financiar las organizaciones cristianas que el mundo no va a financiar … Hay muchas buenas causas que podríamos apoyar; pero debemos apoyar a nuestros hermanos y hermanas, a quienes el mundo no va a apoyar».68

En segundo lugar, Juan advierte sobre el ejemplo negativo de Diótrefes (vv. 9-10). La carta a la que hace referencia en el versículo 9 no se puede equiparar a los documentos canónicos; lo más probable es que se perdiera.69 Puede que Diótrefes tenga algún tipo de relación con los falsos maestros. Muchos comentaristas han intentado ser más concretos en cuanto a este tema, relacionando a este personaje con el proceso de institucionalización de la iglesia (y, por ejemplo, habría participado en una lucha de poder con los últimos, los apóstoles más «carismáticos»). Algunos han llegado a decir que fue el defensor de la ortodoxia y que luchó contra la heterodoxia de la comunidad joánica. Pero no hay ninguna evidencia que respalde esa teoría.70 Lo único que sí sabemos a ciencia cierta es que a Diótrefes «le encanta[ba] ser el primero» (v. 9). ¡La ambición personal puede ser una causa suficiente para que haya una división de iglesia!71 Sea como sea, lo que podemos decir de este personaje es que echaba de su congregación a personas que eran verdaderos creyentes, y a otros que también eran verdaderos creyentes, no les permitía la entrada.

Por último, Juan alaba el ejemplo positivo de Demetrio (vv. 11-12), que solo se menciona aquí. Lo único que sabemos de él es que «todos dan buen testimonio de él» (v. 12). Gayo debía saber mucho más, por lo que a Juan no le hace falta entrar en detalles. Cuando advertimos a alguien de que tal o tal persona es un mal modelo, psicológica y espiritualmente hablando es bueno ofrecer a la vez un buen modelo que los cristianos puedan imitar. Las contundentes afirmaciones del versículo 11b deben entenderse en el contexto de las tres evidencias de vida, como ya vimos también en 1a Juan 3:6 y 9. Está claro que los no creyentes hacen cosas buenas, pero no en el sentido pleno, que incluye servir y agradar al único Dios del Universo, encarnado en Jesús.72



CIERRE (vv. 13-14)

Como en 2a Juan 12, el anciano explica que se reserva la mayoría de cosas que querría decirle para cuando se vean cara a cara (vv. 12-13a). En esta conclusión, Juan utiliza dos veces una expresión única para referirse a los cristianos: «los amigos». Puede que el término provenga de Juan 15:13. Se trata de un término que se ha utilizado mucho en la historia del movimiento cuáquero para referirse a los creyentes pertenecientes a su propio grupo denominacional. Stott sugiere que el mandamiento de saludar a esos amigos por nombre o «a cada uno en particular» habla «de comunidades locales lo suficientemente pequeñas y unidas para que los pastores y los miembros se conocieran de una forma personal y cercana».73 Está claro que ese tipo de comunidades también se puede crear dentro del seno de una congregación más grande, pero el principio sigue siendo válido: todo creyente debería formar parte de una comunidad pequeña con esas características.





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