Abn amro Bank nv suc. Arg. Fiducario de Fid. Laverc c/Camaro Maderas sa s/ejecutivo



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ABN Amro Bank NV Suc. Arg. Fiducario de Fid. Laverc c/Camaro Maderas SA s/ejecutivo







TRIBUNAL:

Cám. Nac. Com. Sala A













Buenos Aires, 13 de noviembre de 2007

Y VISTOS:

1) Apeló la demandada la resolución dictada en fojas 190/196 por la que la señora jueza de grado desestimó las defensas opuestas en fojas 175/176 y mandó llevar adelante la ejecución en su contra. Los fundamentos fueron expuestos en fojas 202/205 y respondidos en fojas 207/210.

2) A efectos de una mejor comprensión de la materia traída a conocimiento de esta Alzada, cabe referir que la presente acción fue iniciada por ABN Amro Bank NV invocando la condición de fiduciario del Fideicomiso Laverc del cual resultaría fiduciante Scotiabank Quilmes SA, a efectos de ejecutar un pagaré librado a favor de esta última entidad (fs. 118). La ejecutada opuso al progreso de la acción la defensa de falta de legitimación activa, con fundamento en que del contrato de fideicomiso adjuntado por la actora -cláusula 3.1.k)- surgía que, a efectos de realizar reclamos en razón de los bienes fideicomitidos, debía celebrarse previamente la correspondiente cesión del crédito resultante del pagaré ejecutado en autos, lo que no fue acreditado en el "sub lite". Por otra parte, negó también que el cartular le fuera presentado para su cobro de la forma y en el lugar que se hizo referencia en el escrito de inicio. Indicó, asimismo, que del pagaré tampoco surgía expresamente el domicilio de pago ya que sólo refería a que dicho acto se concretaría en el domicilio del Scotiabank Quilmes SA, ponderándose que a la fecha de vencimiento, dicha entidad bancaria se encontraba cerrada al público (fs. 175/176).

La magistrada de grado desestimó los planteos con sustento en que: i) la télesis contenida en la cláusula 3.1.k) reside en que la celebración de los contratos de cesión sólo se previó con el fin de acreditar la causa de libramiento de los correspondientes títulos circulatorios y/o para ejercer la acción ordinaria de cobro, dejándose previsto el requisito del endoso para los casos en los que no sea necesario acreditar dichos extremos, como resulta ser el supuesto de autos; ii) el endoso realizado sin fecha se presume, salvo prueba en contrario (que aquí no se ha producido), hecho con anterioridad al vencimiento del título y, por ende, a la celebración del contrato de fideicomiso; iii) no era necesario que la cesión fuera instrumentada por escritura pública, toda vez que al momento de realizarse el endoso no se encontraban involucrados derechos litigiosos, en tanto no existía acción judicial iniciada; iv) tratándose el presente de la ejecución de un pagaré librado con vencimiento a día fijo con cláusula "sin protesto", pesaba sobre el demandado la carga de probar la inobservancia de la presentación al cobro.

La recurrente se quejó de esta decisión con base en que la a quo habría realizado una interpretación errónea de la cláusula 3.1.k.) del Contrato de Fideicomiso en tanto sería suficientemente clara al establecer que la transferencia de activos, a los efectos de su ejecución, debía llevarse adelante con el endoso y la cesión de créditos, de los cuales sólo se cumplió con el endoso. Indicó que no se habría ponderado tampoco que expresamente se negó que la cambial hubiera sido presentada para su cobro de la forma y en el lugar que se hizo referencia en la demanda, y que no se tuvo en cuenta que del pagaré no surgía el domicilio de pago, ni el de creación ni el del librador, todo lo cual lo tornaría un título inhábil. Por último, solicitó que en caso de confirmarse la sentencia, se disponga que el cálculo de los intereses se tome sobre la base de la aplicación de la tasa pasiva que utiliza el Banco de la Nación Argentina.

3) En primer término, cabe aclarar que si bien el recurrente no ha cumplimentado debidamente la exigencia impuesta por el artículo 265, Código Procesal, Civil y Comercial, por cuanto se ha limitado a reiterar los argumentos vertidos en su presentación de fojas 175/176 sin efectuar una crítica concreta y razonada de los supuestos yerros adjudicados al magistrado de la anterior instancia, a fin de preservar cabalmente el derecho de defensa, se habrán de analizar los agravios traídos a consideración.

Ello sentado, y por razones de orden metodológico se tratará en primer lugar la materia atinente a la legitimación de la actora para luego abordar los restantes cuestionamientos.

4) Defensa de falta de legitimación

4.1. Cabe poner de relieve en primer término que el instrumento en ejecución aparece librado en favor de Scotiabank Quilmes SA y que al dorso del mismo figura un endoso que literalmente dice: "Endoso sin responsabilidad a favor del ABN Amro Bank NV Sucursal Argentina en su carácter de fiduciario del Fideicomiso Laverc conforme los términos de la resolución (BCRA) 523/2002 (firmado) Claudia Vicino. Interventor judicial de Scotiabank Quilmes SA" (fs. 117/117 vta.).

Señálase que el "endoso sin responsabilidad" debe entenderse en sentido equivalente al "endoso sin garantía" [Escuti, Ignacio A. (h): "Títulos de crédito" - 5ta. ed. - Ed. Astrea - mayo de 1998 - pág. 105 - pto. 45] en cuanto a su significado, alcance y efectos [art. 16, inc. 1), DL 5965/1963], coincidentes en este aspecto con los que se derivan de endosar el documento incluyendo la cláusula valor al cobro, en procuración, o cualquier otra que implique un simple mandato. En este caso, el endoso no transmite la propiedad de la letra, y el endosatario mandatario no puede endosarla nuevamente sino a título de mandato. O sea, el endosatario se limita a ejercer por cuenta del endosante los derechos cambiarios. Este endoso-mandato surte efectos entre partes y acarrea especiales consecuencias respecto de terceros. Entre las partes existe un mandato, al que le son aplicables las reglas de derecho común, resultando por ende válido el endoso en cuestión (esta Sala - "ABN Amro Bank NV c/Liberman, Carlos y otro s/ejecutivo" - 28/9/2006).

Sentado ello, es dable mencionar que de la copia de poder de fojas 4/10 surge la existencia del Fideicomiso Financiero Laverc, celebrado entre el ABN Amro Bank NV (Sucursal Argentina), como fiduciario, y el Scotiabank Quilmes Sociedad Anónima, como fiduciante, con fecha 19 de agosto de 2002 -según fs. 7 vta.-.

Resulta pues, que la institución financiera en cuestión intervenida por el Banco Central de la República Argentina -como es hecho público y notorio- fue sometida al procedimiento previsto por el artículo 35 bis de la ley 21526 de entidades financieras por resolución (SEFyC) 55 el 18/4/2002. Ello provocó el desplazamiento de sus órganos naturales de administración. Dentro de este marco, es totalmente ajustado a derecho, a tener a la interventora judicial de la entidad liquidada designada por el Banco Central de la República Argentina, máxime que su carácter de tal, no fue cuestionado en el "sub lite", como legitimada para actuar por la entidad.

Así, resulta insoslayable que al ser integrante del fideicomiso, el Scotiabank Quilmes SA aportó a dicho fideicomiso ciertos bienes excluidos de su patrimonio [conf. R. (BCRA) 523/2002] y nada obstó incluso, para que de todos modos, la entidad liquidada pudiese delegar en un tercero la gestión de cobro de sus títulos en cartera.

En este marco, el crédito ejecutado en autos ya sea que resulte parte de ese aporte transmitido al patrimonio fideicomitido, ya sea que por otro título haya podido ser transmitido por la interventora judicial designada, quien en representación del ente liquidado se hallaba facultado para efectuar los endosos correspondientes con el fin de hacer efectiva la transmisión y cobro del título cuestionado, ya como parte de los bienes excluidos, ya al solo efecto de una gestión de cobro, mediante el aludido "endoso en procuración"a favor del ABN Amro Bank. Todo ello luce así, dentro de las facultades otorgadas a la entidad supra mencionada.

4.2. Por otra parte, se estima que la interpretación realizada por la señora jueza de grado de la cláusula 3.1.k) del contrato de fideicomiso fue la adecuada. Véase que dicha disposición establece que "3.1. En relación a la cesión y transferencia de la propiedad fiduciaria de los bienes fideicomitidos conforme al punto 1.1. el fiduciante celebrará todos los actos complementarios necesarios y entregará al fiduciario todos los documentos relativos a los bienes fideicomitidos para el perfeccionamiento de la transferencia al fiduciario incluyendo: ... k) respecto de operaciones de crédito en mora o no, instrumentados con pagarés u otros títulos circulatorios, mediante el endoso de los mismos y la celebración de contratos de cesión del crédito, sin recurso, con las formalidades necesarias para acreditar la causa de libramiento de dichos títulos circulatorios y/o para ejercer la acción ordinaria de cobro" (fs. 63/64). Síguese de ello que el recaudo de la cesión se torna necesario a efectos de acreditar la causa de la obligación cambiaria o para ejercer la acción ordinaria de cobro, mas no -como ocurre en la especie-, para promover la acción ejecutiva en la que, por su propia naturaleza, se encuentra vedado adentrarse en el análisis de la causa de la obligación.

4.3. En mérito a lo hasta aquí expuesto, estímase suficiente el endoso antes referido para tener a ABN Amro Bank por legitimado para accionar como lo hizo. Por ende, ha de desestimarse el agravio ensayado sobre este punto.

5) Falta de presentación al cobro

Si bien el documento en cuestión ha sido librado con la cláusula "sin protesto", de acuerdo con el artículo 50 del decreto ley 5965/1963, la misma norma legal señala, sin embargo, que "esta cláusula no libera al portador de la obligación de presentar la letra de cambio" -en la especie el pagaré- (conf. art. 103, DL citado). Así, los pagarés -como otros títulos circulatorios- son documentos necesarios para hacer valer el derecho literal y autónomo que de ellos resulta (según la clásica definición de Vivante) y de las obligaciones en ellos instrumentadas se ha dicho que son "querables", en razón de que el acreedor debe constituirse en el lugar de pago designado en el documento, o en el domicilio del deudor (art. 41, DL 5965/1963), y éste pagará contra la presentación del título, con observancia de los requisitos que derivan de su ley de circulación. Así las cosas, en ningún caso cabe la dispensa de la obligación de presentar el título, aun frente a la cláusula "sin protesto" (arts. 50 y 57, DL citado).

Desde tal perspectiva, encontrándose en la especie un documento con fecha de vencimiento cierta -2/7/2002, fs. 117-, con cláusula "sin protesto", en virtud de la doctrina sentada por el fallo plenario del fuero, del 17/6/1981, "in re" "Kairuz, José c/Romero H s/ejecutivo", la mora se debe tener por producida por el solo vencimiento del plazo fijado en el documento, siendo carga del deudor, en su caso, acreditar la falta de presentación al cobro de aquél.

En tal contexto, no puede soslayarse que la accionada ha omitido ofrecer prueba a fin de acreditar la falta de presentación al cobro del pagaré en cuestión, pesando tal actividad probatoria sobre dicha parte (conf. art. 549, párr. 2, CPCC), lo cual no puede sino repercutir en su contra (esta Sala - "Torre, Raúl c/Cabrera de Mazzeo, Gilda Merarda y otro s/ejecutivo" - 15/5/2007).

No resulta óbice a esta solución la circunstancia de que se hubiera consignado en el pagaré como lugar de pago el domicilio del beneficiario sin indicarse la calle y número de la dirección, pues aun en la hipótesis de haberse omitido mencionar el domicilio pactado para la satisfacción del documento, éste debe ser entendido como el domicilio del suscriptor, porque así lo prevé la ley (art. 102, párr. 3, D. 5965/1963; esta CNCom. - esta Sala - "Fundación Sanidad Ejército Argentino c/Carbajal Franciso y otro s/ejecutivo" - 17/7/2007; íd. - Sala D - "Klaric, Walter c/Asociación Atlética Argentinos Juniors s/ejecutivo" - 7/7/1995). Y de haberse dado, en todo caso, el otro supuesto fáctico alegado por el recurrente de que a la fecha del vencimiento, el banco se encontraba cerrado al público, aquél debió consignar judicialmente el pago de la suma adeudada a los fines de evitar incurrir en mora (arg. arts. 505 y 756 y ss., CC).

6) Inhabilidad del instrumento en ejecución

La apelante alegó en su memoria que la falta de consignación en el pagaré del lugar de creación y del domicilio del librador tornarían inhábil el pagaré a los efectos de esta ejecución. La potestad del tribunal de revisión tiene vinculación con la actividad previa del impugnante, ya que el contenido del recurso debe encontrarse enmarcado dentro de la esfera previamente delimitada, cual es el planteo introductorio que tiende a la determinación del "thema decidendum". Por regla, no pueden ser sometidas a consideración de la Alzada cuestiones que no fueron oportunamente debatidas en la instancia de grado, lo que determina que no pueda fallar sobre capítulos no propuestos a la decisión del a quo (art. 277, CProc.), ya que al decir de Chiovenda, "a la demanda nueva propuesta en apelación le faltaría el primer grado de jurisdicción" (conf. Alsina, Hugo: "Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal" - T. IV - pág. 415; Palacio, Lino: "Derecho Procesal Civil" - T. V - pág. 267; Fenochietto, Carlos: "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación" - T. II - pág. 114). Sobre esa línea fue señalado que el tratamiento por parte del tribunal de apelación de argumentos que no fueron expuestos en los escritos que motivaron el recurso en tratamiento y que, por ende, no integraron la litis, afectaría seriamente el principio de congruencia [arts. 34, inc. 4) y 163, inc. 6), CPCC], así como la expresa prohibición establecida por el artículo 277, Código Procesal, Civil y Comercial. De las constancias objetivas de la causa surge que los argumentos traídos sobre el punto en tratamiento no fueron puestos a consideración de la señora jueza de grado.

Véase que las defensas se basaron exclusivamente en la falta de legitimación de la parte actora y la omisión en la presentación al cobro del cartular.

Todo lo expuesto inhibe a la Sala de efectuar toda consideración respecto de los argumentos introducidos por la quejosa respecto de la habilidad del título en razón de los requisitos antes aludidos.

7) Tasa de interés

7.1. La recurrente reiteró la petición oportunamente introducida tendiente a que se aplique al "sub lite", a efectos de calcular los accesorios, la tasa pasiva y no la tasa activa que utiliza el Banco de la Nación Argentina, tal como fuera dispuesto en el pronunciamiento en crisis.

7.2. El pedido se muestra improcedente. El hecho de ser la acreedora una institución financiera autorizada y originarse la deuda en la actividad de intermediación que le es propia, llevan a concluir que la tasa adecuada a efectos de calcular los intereses es la tasa "activa".

Ello así pues, en atención a que, por la propia función que cumplen los bancos y las entidades financieras, es razonable presumir de acuerdo con el curso ordinario y natural de las cosas que el dinero que debió recibir el acreedor, de haberse satisfecho la obligación en tiempo oportuno, pudo ser colocado en el mercado bajo alguna de las modalidades que asumen las operaciones llamadas "activas" y percibir, a cambio de esa colocación, el interés propio de ese tipo de negocios, que no es otro que el que refleja la denominada tasa "activa". Por otro lado, cuando la operación es de naturaleza bancaria es natural que el acreedor perciba, en caso de mora de su deudor, la misma tasa que rigió durante la vigencia del préstamo, pues de otro modo, se llegaría a la contradictoria y disvaliosa situación de que el deudor moroso se encontraría en mejor condición luego del incumplimiento, lo que entrañaría una injusta recompensa para quienes no dieron satisfacción a sus obligaciones en tiempo oportuno (conf. esta CNCom. - Sala C - "Florencia Compañía Financiera c/Álvarez, José Luis s/ejecutivo" - 10/5/1993). En este contexto, ha de rechazarse también este planteo.

8) Por todo ello, esta Sala

RESUELVE:

a) Desestimar el recurso incoado por la demandada y, por ende, confirmar la resolución dictada en fojas 190/196 en todo lo que ha sido materia de agravio.

b) Imponer las costas de Alzada a la apelante, dada su condición de vencida en esta instancia (art. 68, CPCC).



Devuélvase a primera instancia encomendándose a la señora jueza a quo disponer las notificaciones pertinentes. La señora jueza de Cámara doctora María Elsa Uzal no interviene en la presente resolución por hallarse excusada (art. 109 del RJN).

Alfredo A. Kölliker Frers - Isabel Míguez


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