Abril 26 Derogado por el art. 16, Decreto Nacional 917 de 1999



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Explicación de la Tabla no. 13.2

i. En caso de pérdida o disminución de la agudeza visual de un solo ojo, estando el otro sano, la deficiencia se determina según el porcentaje de la agudeza visual que figura en la primera línea horizontal del cuadro.

ii. En los casos de pérdida o disminución bilateral de la agudeza visual, la deficiencia se determina en la intersección de la columna horizontal con la vertical de las visiones correspondientes al ojo derecho e izquierdo.

iii. En caso de un ojo único, la deficiencia se determinará en la intersección de la vertical de los niveles de la agudeza visual de la primera línea del cuadro con la columna horizontal del ojo ciego.

iv. Si existe enucleación de un ojo, el porcentaje de deficiencia se determinará en la intersección de la columna vertical con la horizontal que dice enucleación.

v. En situaciones especiales, como la afaquia, la deficiencia está dada por un impedimento visual adicional, que se debe sumar a la pérdida de la agudeza visual central. Cuando la persona presenta una afaquia unilateral corregible con lentes, se deberá agregar un 5.0% al porcentaje obtenido por la disminución de la agudeza visual. Cuando la persona presenta una afaquia bilateral corregible con lentes, se agrega 12.5% al porcentaje que le corresponde por disminución de la agudeza visual.

Sin embargo, si la afaquia está corregida con lente intraocular, no se agrega deficiencia por ésta.

13.1.2.2 Campo visual

En el daño de la visión periférica se presenta reducción del campo visual. Se determinará la extensión del campo visual periférico remanente, usando los métodos perimétricos habituales, a una distancia de 33 cm. con una iluminación determinada (7 footcandles) o relación índice/intensidad de I/4 ó II/3 ó III/2 (que sumen 5).

Deberán obtenerse, por los menos, 2 campos visuales, con máxima corrección, que coincidan dentro de un límite de 15 grados en cada meridiano se representará gráficamente punteando, en un diagrama normal de campo visual, cada uno de los ocho meridianos principales de 45 grados cada uno, ver figura No.13.1.

La extensión mínima normal del campo visual, desde el punto de fijación, se indica en la Tabla No. 13.3, y en la figura No. 13.1, correspondiente al ojo derecho.

Las cifras de la Tabla No. 13.3 son algo inferiores al término medio normal, dejando margen para respuestas retardadas o pobres, o la presencia de una prominencia muy marcada de las cejas o la nariz.

El aumento de la mancha ciega y escotomas puede calcularse aproximadamente, reduciendo el campo visual.

TABLA No. 13.3 Extensión mínima normal del campo visual periferico desde el punto de fijación

 

Grados

Temporal

85

Temporal inferior

85

Inferior

65

Nasal inferior

50

Nasal

60

Nasal superior

55

Superior

45

Temporal superior

55

Total

500

Determinación de la pérdida del campo visual:

Para la determinación de la pérdida del campo visual se requiere un estudio que comprenda campimetría central y periférica, las cuales se deben realizar con una corrección óptima de la agudeza visual.

La decisión de valorar la deficiencia por la campimetría central o por la periférica dependerá del tipo de actividad que desarrolle la persona. Para definir el tipo de evaluación campimétrica, se deben tener en cuenta los requerimientos fisiológicos predominantes de la persona, de manera que donde predomine el uso de la visión cercana, debe calcularse la deficiencía con base en la información entregada por la campimetría central; y para quienes desarrollan labores que no requieren lo descrito anteriormente, debe utilizarse la perimetría.

i. Campimetría periférica

La deficiencia por compromiso del campo visual, debe definirse por la perimetría o campimetría periférica (intensidad/índice I/4, II/3 ó III/2). Por este defecto, se producen accidentes, al no ver un escalón, o no ver el canto de una puerta, etc.

El porcentaje de eficiencia del campo visual se obtiene sumando el número de grados de los 8 meridianos principales del campo visual y luego dividiendo por 500. El diagrama del ojo izquierdo de la figura No.13.1, sirve como ejemplo. Se ilustra el campo contraído a 30 grados en el lado temporal, y a 20 en los meridianos restantes.

El campo visual del ejemplo es: (6 x 20 grados) + (2 x 30 grados) = 180 grados conservados. Se lleva ese valor a la Tabla No. 13.4, obteniéndose una deficiencia visual por concepto de pérdida del campo visual del ojo izquierdo de un 32.0%.

 

http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/img_n/ixn14928ixnimage236.gif

 

 

La más frecuente de las afecciones que compromete el campo visual es el glaucoma crónico simple, que en general produce un estrechamiento concéntrico del campo visual.



En la Tabla No. 13.4, se muestra el porcentaje de deficiencia por cada ojo. Para obtener el porcentaje de pérdida del campo visual de ambos ojos se debe aplicar la siguiente fórmula:

" % pérdida ojo peor x 0.25 + % pérdida ojo mejor x 0.75"

Es decir, la deficiencia mayor se multiplica por 0.25 y la menor por 0.75 y luego se suman, resultando así la deficiencia global de la persona por deterioro del campo visual bilateral. Con el objeto de simplificar el proceso de cálculo, en la Tabla No.13.5 se muestra el porcentaje de pérdida del campo visual de ambos ojos producto de la combinación de diferentes deficiencias del campo visual de cada ojo.

TABLA No. 13.4 Deficiencia visual por pérdida del campo visual de un ojo



Grados

Grados

Grados

Perd.

Conserv.

%

Perd.

Conserv.

%

Perd.

Conserv

%

0

500

0

170

330

17

340

160

34

10

490

1

180

320

18

350

150

35

20

480

2

190

310

19

360

140

36

30

470

3

200

300

20

370

130

37

40

460

4

210

290

21

380

120

38

50

450

5

220

280

22

390

110

39

60

440

6

230

270

23

400

100

40

70

430

7

240

260

24

410

90

41

80

420

8

250

250

25

420

80

42

90

410

9

260

240

26

430

70

43

100

400

10

270

230

27

440

60

44

110

390

11

280

220

28

450

50

45

120

380

12

290

210

29

460

40

46

130

370

13

300

200

30

470

30

47

140

360

14

310

190

31

480

20

48

150

350

15

320

180

32

490

10

49

160

340

16

330

170

33

500

0

50

 

Ejemplo:


Persona con agudeza visual de 0.8 en ojo izquierdo y de 0.4 en ojo derecho por miopía, con máxima corrección y con maculopatía, por lo que el campo visual con índice I/4, es de 450 grados en el ojo izquierdo y 240 grados en el ojo derecho, conservados respectivamente. No presenta afaquia ni diplopía.

Cálculo:


- Agudeza visual (Tabla No.13.2) 0.8 y 0.4 = 5.0% deficiencia.

- Perimetría (Tabla No.13.4)

450° = 50° perdidos = 5.0%

240° = 260° perdidos = 26.0%

Utilizando la Tabla No. 13.5, 5.0% combinado con 26.0% determina una deficiencia de 10.25% del aparato visual por alteración de campo visual.

Luego en la tabla general de valores combinados tenemos que 10 y 21 significan un 29% de deficiencia total del aparato visual, lo que equivale a la deficiencia global de la persona.

Nota: En caso de visión monocular con agudeza visual normal, pero con campo disminuido en el ojo único, se combina la falta de un ojo (12.5%) con la pérdida perimétrica obtenida directamente de la tabla 4 multiplicada por 0.75. Finalmente, en la tabla de valores combinados se ponderan las deficiencias por agudeza visual y por campo visual, para obtener la deficiencia global de la persona.

ii. Campimetría central

Se calcula la deficiencia por la campimetría central del siguiente modo:

- Los ocho campos centrales fluctúan cada uno, entre 30° y 40°, sumando un total aproximado de 270°.

- Se calcula la magnitud del campo medido. Por ejemplo: 3 campos de 25° = 75°; 2 campos de 40° = 80°; 3 campos de 0° (Hemianopsia inferior) = 0°; total del campo visual central = 75 + 80 + 0 = 155°.

- La cifra anterior se debe multiplicar por 2, y luego se lleva a la Tabla No. 13.4. En el ejemplo, 155 x 2 = 310° conservados, o 190° perdidos, lo que da una deficiencia de visión de 19.0% del ojo afectado.

Nota 1: Cuando la campimetría central muestra pérdida de campos inferiores, se debe sumar aritméticamente un 5.0%; en el ejemplo, 19.0% + 5.0% = 24.0% de deficiencia.

Nota 2: Una visión tubular de 10 grados concéntrica, con intensidad/índice I/2, corresponde a simulación con frecuencia.

iv. Aumento de la mancha ciega y escotomas (ver figura No. 13.3)

El aumento de la mancha ciega y los escotomas próximos a ésta, pueden quedar incluidos en una cuadrantopsia o hemianopsia, por lo que no requiere de un cálculo especial.

v. Hemianopsias o cuadrantopsias

Cuando se detecte la existencia de alteraciones del campo visual por concepto de hemianopsias y cuadrantopsias, no es necesario realizar los cálculos señalados en las letras a y b anteriores, sino que la deficiencia del órgano de la visión, producto de la disminución del campo visual, es la siguiente:

 

 

Deficiencia del órgano de la visión (%)

Hemianopsias verticales

 

Homónimas, derecha e izquierda

10 - 17.5

Heterónimas binasales

5 - 7.5

Heterónimas bitemporales

20 - 30

Hemianopsias horizontales

 

Superiores

5 - 10

Inferiores

15 - 25

Cuadrantopsias

 

Superiores

5

Inferiores

10 - 12.5

Hemianopsias en sujetos monoculares

 

Nasal

30 - 34.9

Inferior

35 - 39.9

Temporal

40 - 45

Nota: Los campos visuales inferiores son más importantes que los superiores; así mismo, los campos temporales son más importantes que los nasales. Por lo tanto, el campo visual temporal e inferior es el que otorga el mayor porcentaje de deficiencia.

13.1.2.3 Función muscular

La parálisis del tercer nervio craneano produce ptosis palpebral, parálisis y dilatación de la pupila que puede causar daño visual importante. Cuando todos los músculos del ojo están paralizados, incluyendo el iris y el cuerpo ciliar, esto es, hay oftalmoplejía total, se considera esta condición como daño severo, siempre que sea bilateral.

El daño de la función muscular muy raramente es causa de disminución de la visión, excepto al mirar hacia abajo, a menos que haya diplopía en el límite de 30 grados a partir del campo de fijación.

Para determinar la pérdida de movilidad ocular en un ojo se debe seguir el siguiente procedimiento:

i. Puntear gráficamente la separación de dos imágenes en un diagrama de campo visual.

ii. Añadir el porcentaje aportado por la pérdida de motilidad causada por la diplopia, con la mirada en varias direcciones como se mide en la figura No. 13.2.

FIGURA NO.13.2 Porcentaje de pérdida de motilidad ocular en un ojo con diplopía

 

 

http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/img_n/ixn14928ixnimage237.gif



 

 

Ejemplo 1: Diplopía en la visión central de 20 grados equivale a 100% de pérdida de motilidad ocular.



Ejemplo 2: Diplopía mirando a un lado de 20 a 30 grados equivale a un 20% de pérdida de motilidad ocular. Si es de 30 a 40 grados mirando al otro lado, equivale a un 10% de pérdida de la motilidad ocular. Total = 30% pérdida de motilidad ocular.

Si hay defecto por motilidad, se agrega la deficiencia por este concepto solamente del ojo con mayor pérdida por motilidad; esto se hace utilizando la tabla de valores combinados.

13.1.3 Deficiencia por lesiones no consuleradas en puntos anteriores

Deficiencia global de la persona (%)

- Oftalmoplejía interna total, unilateral (acomodación) 5.0-7.5

- Oftalmoplejía interna total, bilateral 7.5 - 15.0

- Midriasis y lesiones del iris cuando ocasionan trastornos funcionales, unilateral 2.5

- Midriasis y lesiones del iris, bilateral 5.0

- Ptosis palpebral, pupila descubierta 2.5

- Ptosis palpebral o blefaroespasmo, pupila cubierta bilateral,

de acuerdo a agudeza visual en posición primaria (mirada de frente) 5.0 - 35.0

- Deformaciones palpebrales, unilateral 2.5 - 7.5

- Deformaciones palpebrales, bilateral 5.0 - 12.5

- Epífora 2.5 - 7.5

- Fístulas lagrimales 10.0 - 12.5

Estos porcentajes de deficiencia, deben sumarse en forma combinada con los demás hallados por conceptos de otras alteraciones.

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13.2 Oído



13.2.1 Introducción

Dentro de este sistema se consideran las funciones de audición y de equilibrio por separado.

Las deformaciones del pabellón y otras de estética que no alteran la función, al igual que el tinnitus, no se consideran como causa de deficiencia.

Glosario de signos y símbolos:

 

dB

: decibel, medida de intensidad del sonido.

Hz

: Hertz, un Hertz equivale a 1 ciclo por segundo

kHz

: Kilohertz.

Color rojo

: Oído derecho.

Color azul

: Oído izquierdo.

o

: Audición aérea del oído derecho.

x

: Audición aérea del oído izquierdo.

> ó]

: Audición ósea del oído izquierdo.

< ó[

: Audición ósea del oído derecho.

 

: No oye al máximo de los decibeles del audiómetro.

Umbral

: Nivel de pérdida de la audición.

13.2.2 Capacidad de audición

La capacidad para la audición de una persona deberá ser evaluada de acuerdo con la comprensión del lenguaje oído y distinguir el habla.

Para las condiciones normales de vida diaria y conversación, basta con medir en cámara silente, la audición en las frecuencias de 500, 1.000, 2.000 y 3.000 Hz.

En el trauma acústico por ruido se considera, además, la audición en las frecuencias de 4.000 y 6.000. Hz, porque son precisamente esas las frecuencias más afectadas por el ruido.

Es posible medir la capacidad de comprender el lenguaje oído con el uso de diferentes técnicas e instrumentos como la logoaudiometría y el audiómetro.

El mismo examinador deberá realizar tres audiometrías, una cada semana, utilizando el mismo equipo; especialmente en caso de que el examinado sea un simulador y se desee registrar una comparación.

Para la realización del examen se requiere de reposo auditivo de por lo menos 12 horas. El examen debe efectuarse en las primeras horas del día por médico o personal paramédico debidamente entrenado, o por fonoaudiólogo con supervisión médica que garantice la calidad técnica del procedimiento.

Las diferencias mayores de 10 dB en los promedios de un oído entre un examen y otro, deben analizarse cuidadosamente teniendo en cuenta que una diferencia significativa auditiva en cada audiometría puede estar enmascarando una Enfermedad de Meniére, un trauma acústico u ototoxicidad. Para ello, las audiometrías deben repetirse y adicionar las pruebas suficientes que permitan aclarar el diagnóstico.

Se determinarán los umbrales auditivos de ambos oídos a través de las vías aérea y ósea, medidos por audiometría de tonos puros y en cámara sono-amortiguada. Las medidas se expresarán en decibeles (dB) con referencia al cero audiométrico definido por la norma ANSI S3, 6-1969 (American National Standards Institute).

La audición por vía ósea permite separar las lesiones definitivas del oído interno y neurológicas, de las del oído externo y medio, que tienen mejores posibilidades terapéuticas. El diagnóstico final y pronóstico debe determinarlo el otorrinolaringólogo interconsultor.

13.2.3 Evaluación audiométrica

La evaluación audiométrica puede efectuarse en diferentes formas, de acuerdo con el tipo de consecuencia que se desee evaluar y si el compromiso del daño es de uno o ambos oídos. Entonces se deben realizar los siguientes cálculos:

i. El cálculo de la deficiencia monoaural a partir del SDU.

ii. El cálculo de la deficiencia binaural con su fórmula.

13.2.3.1 Cálculo de la deficiencia a partir del SDU

El promedio de los umbrales de audición en 500 Hz, 1.000 Hz, 2.000 Hz y 3.000 Hz debe ser calculado para cada oído. La deficiencia de cada oído se calcula multiplicando por 1.5% la cantidad por la cual el umbral promedio de audición excede los 25 dB, que es el límite bajo, hasta un máximo de 50% que se alcanza a los 92 dB, que es el límite alto.

Cuando no hay audición a una determinada frecuencia (Hz), se le asigna el máximo valor, es decir 92 dB.

Para determinar el efecto de la pérdida de la audición biaural en la deficiencia global de la persona, basta con sumar el promedio de dB de pérdida de audición obtenido en cada rango de las tres audiometrías (500 - 1.000 - 2.000 y 3.000 Hz), para cada oído. Luego se debe llevar esta suma a la Tabla No. 13.2.1, según el mejor y peor oído, el resultado obtenido del cruce de estos valores en la tabla indicará la deficiencia global.

Ejemplo No. 1:

Decibeles perdidos



 

Audiometría 1

Audiometría 2

Audiometría 3

Hz (c.p.s)

O.I.

O.D.

O.I.

O.D.

O.I.

O.D.

500

25

40

30

45

25

40

1.000

30

45

25

40

30

45

2.000

35

55

30

50

35

55

3.000

45

70

40

65

45

70

Promedio de las tres audiometrías

Hz (cIp.s.). D.



500

26

41

1.000

28

43

2.000

33

53

3.000

43

68

SDU (*)

130

205

(*) Por convención se ha denominado SDU, a la suma de los decibeles perdidos, o suma de decibeles umbral auditivo.

Por tanto, para determinar la deficiencia global de la persona por concepto de pérdida de la audición, se deben llevar los resultados obtenidos del SDU de las tres audiometrías a la Tabla No. 13.2.1. Para tal efecto, se considera mejor oído, aquel cuya suma de decibeles perdidos es más cercano a 100, valor que se busca en el eje horizontal de la tabla, luego se ubica el de punto de intersección con el valor del oído peor (SDU) situado en el eje vertical de dicha tabla, posteriormente la cifra así obtenida debe ser llevada al 50% para obtener la deficiencia global.

Para efectos del ejemplo No. 1, la pérdida auditiva genera 4.0% de deficiencia global.

Si se quiere conocer exclusivamente la deficiencia auditiva binaural, no relacionada con la persona global, debe usarse la Tabla No. 13.2.2 siguiendo el mismo procedimiento indicado precedentemente. En el ejemplo el deterioro auditivo binaural será de 7.9%.

Así mismo, si tenemos el porcentaje de deficiencia auditivo binaural, y queremos conocer la deficiencia global de la persona, deben encontrarse en la Tabla No. 13.2.2 los valores de los ejes asociados a ese porcentaje de deficiencia. Los valores de los ejes así determinados, se llevan a la Tabla No. 13.2.1 y obtenemos la deficiencia auditiva binaural correspondiente a la deficiencia global de la persona.

13.2.3.2 Cálculo para determinar el deterioro auditivo monoaural

Si bien para efectos del estudio de la deficiencia derivada de la pérdida de la audición basta con seguir el procedimiento ya indicado, a continuación se muestra el cálculo detallado que permite conocer la deficiencia que produce la hipoacusia de un oído.

Para tal efecto se suman los decibeles de audición umbral en las frecuencias 500 - 1.000 - 2.000 - 3.000 Hz.

 

Ejemplo No. 2:



Decibeles umbral

Hz(c. p.s.)



Normal

Obtenido

Diferencia

500

25

20

 

1.000

25

25

 

2.000

25

35

 

3.000

25

40

 

SDU

100

120

20

Una persona puede oír las frecuencias de 500 - 1.000 - 2.000 y 3.000 Hz con menos de 25 dB de intensidad, por lo que la suma SDU será menor que 100, para aplicar las tablas debe llevarse a 100.

En el ejemplo No. 2, el oído examinado ha perdido 20 dB en 4 mediciones. Por tanto, el promedio perdido es de 5dB, lo que multiplicado por 1.5 corresponde a un 7.5% de pérdida auditiva.

Este cálculo ya está incluido en la Tabla No. 13.2.3.

La deficiencia por pérdida de la audición se determina multiplicando el porcentaje de deficiencia del oído mejor por 5 y sumándole luego el porcentaje de oído peor. Por último el resultado anterior se divide por 6, es decir:



http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/img_n/ixn14928ixnimage239.gif 

La Tabla No. 13.2.2 muestra el deterioro auditivo binaural e incluyen los dos cálculos antes mencionados.

De tal modo, que basta con entrar en el eje de la X el SDU del oído mejor y en el eje de la Y el SDU del oído peor y se obtiene el % del deterioro de la audición.

Por ejemplo No. 3:



Hz (c.p.s.)

O.l.dB

O.D.dB

500 Hz

25

92

1.000 Hz

25

92

2.000 Hz

30

92

3.000 Hz

50

92

SDU

130

368

Recuerde que el oído mejor es aquel cuya SDU se acerca a

100.


Deterioro audición binaural = 26.2% (Por Tabla No. 13.2.2)

Una vez calculado el porcentaje de deficiencia auditivo, se multiplica por 0.5 (50 %) y resulta la deficiencia del individuo. Este cálculo está hecho en la Tabla No. 13.2.1.

Entonces el sordo total, SDU 368 bilateral, tiene un 100% de deterioro total de la audición, lo que corresponde a un 50% de persona global.

En conclusión basta con sumar los dB de 500 - 1.000 - 2.000 y 3.000 Hz de cada oído, y colocar esta suma en la Tabla No. 13.2.1, según mejor o peor oído, y el resultado expresado en la tabla, indica la deficiencia de la persona global (en el ejemplo No. 3 = 6.5%).

13.2.3. Situaciones especiales

i. El sordo congénito o el que adquirió la sordera antes de los 7 años de edad, no adquirió el lenguaje, o lo perderá por no poderlo fijar en la mente, por lo tanto, su problema es mayor, por ello tiene 30% de deficiencia global.

ii. El sordo casi total, que puede compensar su sordera con el uso de audífono en su mejor oído, configura una deficiencia global de 12.5%.

Este cálculo resulta de considerar el oído con audífono como una audición a 40 dB.



 

O.l.dB (con audífono)

O.D.dB

500 Hz

40

92

1.000 Hz

40

92

2.000 Hz

40

92

3.000 Hz

40

92

SDU

160

368

Por la Tabla No. 13.2.1 corresponde un 17.8% de deficiencia que llevada al 50% configuraríamos 8.9% de deficiencia global, más 3.5% por el uso de la prótesis = 12.5%.

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http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/img_n/ixn14928ixnimage242.gif

TABLA No. 13.2.3 Deficiencia auditiva monoaural



SDU

%

SDU

%

100

0.00

240

26.25

105

0.95

245

27.20

110

1.90

250

28.10

115

2.80

255

29.05

120

3.75

260

30.00

125

4.70

265

30.95

130

5.70

270

31.90

135

6.55

275

32.80

140

7.50

280

33.75

145

8.45

285

34.65

150

9.40

290

35.60

155

10.30

295

36.55

160

11.25

300

37.50

165

12.20

305

38.45

170

13.10

310

39.40

175

14.05

315

40.30

180

15.00

320

82.50

185

15.95

325

42.20

190

16.90

330

43.10

195

17.80

335

44.50

200

18.75

340

45.00

205

19.70

345

45.45

210

20.60

350

46.90

215

21.55

355

47.80

220

22.50

360

48.75

225

23.45

365

49.50

230

24.45

370 ó más

50.00

235

25.30

 

 

13.2.4 Equilibrio

En la evaluación de la deficiencia del sistema auditivo por alteraciones del equilibrio se consideran únicamente los problemas derivados de defectos del laberinto, del vestíbulo y de sus vias. No se incluyen en este capítulo los vértigos originados por alteraciones del sistema central, que son analizados en el capítulo correspondiente al Sistema Nervioso Central.

13.2.4.1 Pérdida completa de la función vestibular

Esta pérdida puede ser uni o bilateral. Cuando la pérdida es unilateral el equilibrio no se ha alterado permanentemente. Por lo tanto no se debe otorgar porcentaje de deficiencia por esta patología. Cuando la pérdida es bilateral puede esperarse cierto grado de compensación de los mecanismos quinestésicos y visuales. Dependiendo del grado de esta compensación, el porcentaje de deficiencia global del sistema será entre un 0 y 12.5%.

13.2.4.2 Vértigo presentado por alteraciones de la función del laberinto y vestíbulo

Estas alteraciones se manifiestan con vértigo periférico, debido a una irritación que no es de origen cerebral.

Si el vértigo está asociado a trastornos de la función laberinto-vestibular, incluyendo la enfermedad de Meniere, los trastornos del equilibrio se caracterizan por una alucinación motora o pérdida de la posición y una sensación de vértigo que puede ser constante o paroxística. Con frecuencia se presentan náuseas, vómitos, ataxia y deficiencia para desempeñar las actividades, especialmente durante el ataque agudo.

La enfermedad de Meniere se caracteriza por ataques paroxísticos de vértigo, tinitus y pérdida fluctuante de la audición.

Las remisiones son irregulares e impredecibles pero pueden ser duraderas; en consecuencia, la severidad del daño existente se determina sólo después de una observación prolongada con exámenes seriados del trastorno vestibular, del VIII par, y de la audición.

El diagnóstico de un trastorno vestibular exige un examen neuro-otorrinolaringológico completo, con descripción detallada de los episodios vertiginosos, incluyendo la frecuencia, la severidad y la duración de los ataques. La función vestibular se estudia con pruebas de posición y calor. Se exigirán además imágenes diagnósticas de cráneo, del hueso temporal y electronistagmografía.

Las personas con vértigo debido a una anormalidad en el laberinto se consideran temporalmente incapacitadas. Por tanto, se toma en cuenta el vértigo de origen vestibular.

13.2.4.3 Criterios para la evaluación de la deficiencia global por vértigo vestibular

i. Clase I: Deficiencia global: 0%

- Existen síntomas de vértigo periférico,

- Y se pueden llevar a cabo las actividades de la vida diaria sin ninguna clase de ayuda.

ii. Clase II: Deficiencia global: 0% - 4.9%

Se presentan síntomas de vértigo periférico,

- Y, se pueden llevar a cabo, sin ayuda, las actividades de la vida diaria, excepto las que encierren peligro personal o para otros, como conducir todo tipo de vehículos, trabajos en altura, trabajos con herramientas cuyo manejo es riesgoso, etc.

iii. Clase III: Deficiencia global: 5.0 -14.9%

- Se presentan síntomas de vértigo periférico,

- Y no se pueden llevar a cabo las actividades de la vida diaria sin ayuda, excepto el cuidado personal, cuidado de la casa, desplazamiento en trechos cortos por la calle e ir en un vehículo conducido por otro.

iv. Clase IV: Deficiencia global: 15.0 - 24.9%

- Existen síntomas de vértigo periférico,

- Y no puede llevar a cabo las actividades de la vida diaria, excepto el cuidar de sí mismo.

v. Clase V: Deficiencia global: 25.0 - 35.0%

- Existen síntomas de vértigo periférico,

- No se pueden realizar las actividades de la vida diaria sin ayuda, excepto las de cuidado personal y debe estar confinado en el hogar.

13.3 Olfato y gusto

En estas normas se da un valor único de 1.5% de deficiencia global de la persona cuando hay una pérdida completa de estos sentidos.

13.4 Habla

13.4.1 Introducción

Pérdida orgánica del habla.

La glosectomía, laringuectomía o estenosis cicatricial de la laringe dan por resultado una pérdida de la producción de la voz por sus medios normales. La evaluación de la pérdida orgánica del lenguaje incluye la deficiencia de producirlo por cualquier medio, incluso con rehabilitación foniátrica o dispositivos mecánicos o electrónicos. Si el trastorno se debe a lesiones neurológicas éste deberá ser evaluado con los criterios del capítulo correspondiente.

13.4.2 Evaluación de la deficiencia del habla

La deficiencia del habla debe llevarse a la Tabla No. 13.4.2.1 para obtener la deficiencia global de la persona.

13.4.2.1 Clase I: Deficiencia del lenguaje 0 - 7.4%

i. Audibilidad. El paciente puede hacerse oír lo suficiente en la mayoría de los casos aunque a veces tenga que hacer un esfuerzo y a veces esto le falle.

ii. Inteligibilidad. El paciente puede articular lo suficiente en la mayoría de los casos aunque a veces tenga que repetir e incluso a veces no pueda articular algunos sonidos.

iii. Eficiencia funcional. El paciente puede pronunciar y articular en la mayoría de los casos con una velocidad y facilidad adecuada, aunque dude o lo haga más despacio.

13.4.2.2 Clase II: Deficiencia del lenguaje: 7.50 - 17.4%

i. Audibilidad. El paciente puede hacerse oír lo suficiente en muchas ocasiones; se le entiende en condiciones normales pero tiene dificultades en hacerse entender en autobuses, trenes, estaciones, restaurantes etc.

ii. Inteligibilidad. El paciente puede articular lo suficiente en muchas ocasiones. Puede entenderle cualquiera al decir su nombre, dirección, etc., puede cometer muchos errores y a veces tener gran dificultad en articular la palabra.

iii. Eficiencia funcional. El paciente puede pronunciar y articular en muchas ocasiones con velocidad y facilidad adecuada, pero a veces da la impresión de encontrar dificultad y tiene interrupciones, dudas o lo hace despacio.

13.4.2.3 Clase III: Deficiencia del lenguaje: 17.5 - 29.9%

i. Audibilidad. El paciente puede hacerse oír en algunas ocasiones hablando mano a mano con otra persona, sin embargo tiene dificultad en sitios ruidosos. La voz se le cansa rápidamente y es inaudible a los pocos segundos.

ii. Inteligibilidad. El paciente puede articular en algunas ocasiones, conversar con la familia y amigos. Sin embargo, las personas que no lo tratan pueden encontrar mucha dificultad en entenderlo; tiene que repetir con frecuencia lo expresado.

iii. Eficiencia funcional. El paciente puede pronunciar y articular en algunas ocasiones con velocidad y facilidad adecuada pero a veces sólo puede sostener una conversación continua por breves períodos, dando la impresión de fatigarse rápidamente.

13.4.2.4 Clase IV: Deficiencia del lenguaje: 30.0 - 42.4%

i. Audibilidad. El paciente puede hacerse oír en muy pocas ocasiones, apenas se le oye. No se le escucha por teléfono, puede susurrar pero no tiene voz.

ii. Inteligibilidad. El paciente puede hacerse oír muy pocas ocasiones, apenas puede emitir algunas unidades fonéticas, puede balbucear algunos nombres que no se le entienden.

iii. Eficiencia funcional. El paciente puede pronunciar y articular con velocidad adecuada en pocas ocasiones. Sólo frases cortas y palabras sueltas, pero no puede mantener una conversación. Le cuesta trabajo hablar y lo hace muy despacio.

13.4.2.5 Clase V: Deficiencia del lenguaje: 42.5 - 50.0%

i. Audibilidad. No puede hacerse oír en absoluto.

ii. Inteligibilidad. No puede articular palabra.

iii. Eficiencia funcional. No puede pronunciar ni articular.

TABLA No. 13.4.2.1 Deficiencia del habla relacionada con la deficiencia global de la persona



Deficiencia del lenguaje (%)

Deficiencia global de la persona (%)

0

0

5

1

10

2

15

2.5

20

3.5

25

4.5

30

5.0

35

6.0

40

7.0

45

8.0

50

9.0

55

9.5

60

10.5

65

11.5

70

12.0

75

13.0

80

14.0

85

15.0

90

16.0

95

16.5

100

17.5

13.5 Sordomudez

Por pérdida binaural del 100% de la agudeza auditiva 25.0

Por pérdida del 100% de la capacidad del habla 17.5

Los valores combinados de lo anterior, determinan una deficiencia global de la persona de 33.7%. Este porcentaje puede disminuir, según si la pérdida auditiva no es total o si posee cierto lenguaje oral. Si la pérdida total de la audición fue antes de los 7 años de edad, la deficiencia global de la persona es 37%.

CAPITULO XIV

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