Abril 26 Derogado por el art. 16, Decreto Nacional 917 de 1999



Descargar 3.05 Mb.
Página35/36
Fecha de conversión10.01.2017
Tamaño3.05 Mb.
1   ...   28   29   30   31   32   33   34   35   36

Artículo 9º. Libro tercero de las minusvalías

Introducción

Este último libro complementa los dos primeros, destacando en este el componente que tiene el desempeño de la actividad laboral; es decir, dándole mucha fuerza al efecto que la deficiencia y la minusvalía pueden tener sobre la capacidad laboral residual del individuo. Por ello es necesario que los médicos de las Comisiones de Evaluación Funcional y las Juntas de Calificación de la Invalidez, comprendan con mucha claridad lo que el método de evaluación de las minusvalías pretende, entendiéndolo como la evaluación del impacto de la deficiencia y la discapacidad sobre el funcionamiento fisio-psico-social de un individuo o un trabajador.

Definición: Dentro de la experiencia de la salud, una minusvalía es una situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o de una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso (en función de la edad, sexo y factores sociales y culturales). Su calificación máxima dentro de la sumatoria total de invalidez sera del 30%.

Características: La minusvalía está en relación con el valor atribuido a la situación o experiencia de un individuo cuando se aparta de la norma. Se caracteriza por la discordancia entre el rendimiento o status del individuo y las expectativas del individuo mismo o del grupo en concreto al que pertenece. La misnusvalía representa, pues, la socialización de una deficiencia o discapacidad, y en cuanto tal refleja las consecuencias -culturales, sociales, económicas y ambientales- que para el individuo se derivan de la presencia de la deficiencia y la discapacidad.

La desventaja surge del fracaso o incapacidad para satisfacer las expectativas o normas del universo del individuo. Así pues, la minusvalía sobreviene cuando se produce un entorpecimiento en la capacidad de mantener lo que podría designarse como "roles de supervivencia" (véase la pagina siguiente).



Clasificación de las minusvalías

Para una mejor comprensión y facilidad del tipo de discapacidad que puede tener un individuo, estas se han dividido por categorías; cada categoría a su vez tiene un puntaje máximo calificable de acuerdo con el peso que cada categoría tiene dentro del desempeño habitual de un individuo. En el Cuadro A, se condensa esta clasificación por categorías y sus puntajes individuales para la calificación.

Tabla No 1. Clasificación de las minusvalías

Relación de dimensiones y sus puntajes individuales para la calificación:



 

Categoría

Puntaje

1

Minusvalía de orientación

5.0%

2

Minusvalía de independencia física

2.5%

3

Minusvalía de movilidad

2.5%

4

Minusvalía ocupacional

10.0%

5

Minusvalía de integración social

2.5%

6

Minusvalía de autosuficiencia económica

2.5%

7

Minusvalía en función de la edad

5.0%

 

Total

30.0%

Orientación en materia de valoración

La estructura del Libro sobre las Minusvalías es radicalmente distinta de la de todas las clasificaciones relacionadas con la CIE.

Los códigos no son jerárquicos en el sentido habitual del término y no se puede utilizar la abreviación. Lo que hace falta es que cada individuo pueda ser evaluado teniendo en cuenta todas las dimensiones de la Minusvalía, ya que lo que éste considera son las distintas circunstancias en que pueden llegar a encontrarse las personas con discapacidades. En consecuencia, las dificultades que presenta la aplicación del manual en relación con la Minusvalía no se refieren a la asignación de una categoría o a otra, sino a la valoración que se hace de la situación del sujeto y con cada una de las dimensiones de la minusvalía. Sin embargo, en todas las dimensiones se señala cual es la base para realizar estas valoraciones.

Para la aplicación retrospectiva a los datos ya registrados, la dificultad más importante casi seguro será la ausencia de una información completa. Sin embargo, como se dice en la Introducción, la relación de cualquier tipo de información de que dispongamos con las dimensiones del manual de la Minusvalía siempre nos hará aprender algo.



De ahora en adelante cabe esperar que al recoger la información, se hará procurando que luego sea posible hacer una valoración según cada una de las dimensiones del manual. Probablemente el aspecto que recibirá más atención en el futuro es el que se refiere a la creación de distintos sistemas de evaluación.

Relación de las categorías de minusvalía por códigos y

sus puntajes de calificación

 

Categoría

Puntaje

1.

Minusvalía de orientación

 

10

Completamente orientada

0.0

11

Impedimento para orientación completamente compensado (no en las categorías 2-9)

1.5

12

Perturbación intermitente de la orientación (no en las categorías 3-9)

2.0

13

Impedimento para la orientación parcialmente compensado (no en las categorías 4-9)

2.5

14

Impedimento moderado para la orientación

3.0

15

Impedimentos graves de la orientación

3.5

16

Carencia de orientación

4.0

17

Desorientación

4.5

18

Inconsciencia

5.0




2.

Minusvalía de independencia física

 

20

Plenamente independiente

0.00

21

Independencia con ayuda

0.50

22

Independencia adaptada

1.00

23

Dependencia situacional

1.25

24

Dependencia de intervalo grande

1.50

25

Dependencia a intervalo corto

1.75

26

Dependencia a intervalo crítico

2.00

27

Dependencia de cuidados especiales

2.25

28

Dependencia de cuidados permanentes

2.50




3.

Minusvalía de la movilidad

 

30

Plena movilidad

0.00

31

Restricción variable de la movilidad

0.75

32

Movilidad deficiente

1.00

33

Movilidad reducida

1.25

34

Restricción al ámbito de la vecindad

1.50

35

Restricción al ámbito de la vivienda

1.75

36

Restricción al ámbito de la habitación

2.00

37

Restricción al ámbito de la silla

2.25

38

Restricción total de la movilidad

2.50




4.

Minusvalía ocupacional

 

40

Habitualmente ocupado

0.0

41

Desocupado intermitente

3.0

42

Ocupación recortada

4.0

43

Ocupación adaptada

5.0

44

Ocupación reducida

6.0

45

Ocupación restringida

7.0

46

Ocupación confinada

8.0

47

Sin ocupación

9.0

48

Sin posibilidad de ocupación

10.0




5.

Minusvalía de integración social

 

50

Socialmente integrado

0.00

51

Participación inhibida

0.75

52

Participación restringida

1.00

53

Participación disminuida

1.25

54

Relaciones empobrecidas

1.50

55

Relaciones reducidas

1.75

56

Relaciones alteradas

2.00

57

Alineación

2.25

58

Aislamiento social

2.50




6.

Minusvalía de autosuficiencia económica

 

60

Adinerado

0.00

61

En situación desahogada

0.50

62

Plenamente autosuficiente

0.75

63

Autosuficiencia reajustada

1.50

64

Precariamente autosuficiente

1.75

65

Económicamente débil

2.00

66

Empobrecido

2.25

67

Indigente

2.50

68

Inactivo económicamente

2.50




7.

Minusvalía en función de la edad

 

71

De 12 a 17 años

5

72

De 18 a 29 años

2.5

73

De 30 a 39 años

3.5

74

De 40 a 49 años

4

75

De 50 a 54 años

4.5

76

De 55 o más años

5

El porcentaje correspondiente a esta minusvalía se asignará según la edad que tenga el individuo al momento de la calificación.

CAPITULO I

Minusvalía de orientación

1.1 Definición

Orientación es la capacidad del sujeto para orientarse en relación con su entorno.

1.2 Características

1.2.1 Materia de la escala

Orientación respecto del entorno, incluidas la reciprocidad o interacción con el entorno.

Incluye: La recepción de señales procedentes del entorno (como, por ejemplo, al ver, escuchar, oler o tocar), la asimilación de dichas señales y la formulación de respuestas a lo asimilado; las consecuencias de las discapacidades de la conducta y de la comunicación incluidos los planos del ver, escuchar, tocar, hablar y la asimilación de estas funciones por la mente.

Excluye: La respuesta a la recepción y asimilación de señales del entorno manifestada como minusvalías del cuidado personal (minusvalía de independencia física, 2), la evasión del riesgo físico (minusvalía de movilidad, 3), la conducta en situaciones específicas (minusvalía ocupacional, 4) y la conducta respecto de otros (minusvalía de integración social, 5).

1.2.2 Relación de las dimensiones de la minusvalía

Roles de supervivencia:

A las seis dimensiones clave de la experiencia con las que se espera demostrar la competencia del individuo se las designa como roles de supervivencia. Para cada una de estas dimensiones se ha confeccionado una escala a base de la gama más importante de circunstancias que cabe aplicar. En contraste con las clasificaciones de deficiencia y discapacidad, por las que se identifica a los individuos sólo en las categorías que a ello se aplican, en la clasificación de minusvalía es deseable que los individuos se identifiquen siempre en cada dimensión o rol de supervivencia. Con ello podrá trazarse un perfil de su status de desventaja.

1.2.3 Categoría de la escala

0 Completamente orientada (no en las categorías 1-9)

1 Impedimento para la orientación plenamente compensado (no en las categorías 2-9)

Incluye: Utilización constante de ayudas para ver (p.ej. gafas), escuchar (p.ej. amplificación) o para la extensión del tacto (p.ej. bastón) o administración continua de medicación para controlar las discapacidades de la conducta o de la comunicación, con la consiguiente restauración de la plena orientación.

Excluye: Ayudas o medicación utilizadas de forma intermitente (otra minusvalía, 7)

2 Perturbación intermitente de la orientación (no en las categorías 3-9)

Incluye: Experiencias episódicas que interfieren con la plena orientación, como el vértigo, las asociadas con la enfermedad de Meniere, la diplopía (tal como puede darse en la esclerosis múltiple), la interrupción intermitente de la consciencia (p. ej. la epilepsia) y ciertos impedimentos de la forma del habla (p. ej. tartamudear)

Excluye: Perturbaciones plenamente corregidas o controladas (categoría 1)

3 Impedimento para la orientación parcialmente compensado (no en las categorías 4-9)

Incluye: Individuos clasificables de otra forma en las categorías 1 o 2 pero que experimentan una desventaja en ciertos aspectos de su vida porque el impedimento de orientación les hace vulnerables en ciertas circunstancias, tales como la dependencia crítica de determinados niveles de iluminación en ciertas discapacidades para ver; la dependencia crítica de determinados niveles de ruido de fondo y otras señales, en las discapacidades para escuchar y ciertas discapacidades del hablar (por ejemplo, en los casos en que el volumen del habla se haya disminuido); y desventaja atribuida a la necesidad de ayudas o medicación (por ejemplo, cuando de ello resulta la imposibilidad de optar a ciertos empleos o de conducir un automóvil; codificar tales ejemplos como ocupación reducida categoría 2, de la misnusvalía de ocupación, 4).

4 Impedimento moderado para la orientación (no en las categorías 5-9)

Incluye: Aquellos casos en que las ayudas o medicación no logran producir una compensación satisfactoria del impedimento, con lo que se experimenta una dificultad apreciable en la orientación; o en aquellos otros en que se precisa asistencia de otra gente, como para los individuos que tienen visión parcial, tienen una apreciable pérdida del oído, tienen una insensibilidad al tacto, padecen confusión o tienen otros impedimentos apreciables.

5 Impedimentos graves de la orientación (no en las categorías 6-9)

Incluye: Discapacidades severas de la conducta o de la

comunicación en que la sustitución es necesaria, tales como los grados más severos de los estados comprendidos en la categoría 4 (es decir, el individuo no puede realizar la actividad, ni incluso con ayudas, por lo que depende en su sustitución de otros planos de orientación que compensen, así la confianza de los ciegos en el oído o el tacto), o una desorientación moderada.

6 Carencia de orientación (no en las categorías 7-9)

Incluye: Los casos en que el impedimento es moderado o severo en más de un plano de orientación, siendo estos planos el ver, el oír, el tocar y el hablar.

Excluye: Discapacidades de la forma del habla sociadas a la sordera (adscribir a tales sujetos sólo según el estado auditivo a menos que la perturbación del habla sea tan severa como para interferir con la comunicación; adscribir los individuos en esta última situación a la categoría 6).

7 Desorientación (no en las categorías 8 ó 9)

Incluye: Incapacidad del individuo para orientarse en su entorno en la medida que requiere una atención institucional.

8 Inconciencia

1.2.4 Reglas para la asignación

i. La dificultad o dependencia ocasional de ayuda no ha de impedir la asignación a una categoría menos desventajosa (es decir, aquellas con un número inferior).

ii. Las ayudas o adaptaciones que se piensa prescribir o proporcionar no deberían tomarse en cuenta; de esta forma, la clasificación podría emplearse como una medida aproximada de lo logrado a partir de la utilización de tal ayuda o adaptación.

iii. Si se duda acerca de la categoría que debe asignarse a un individuo, se incluye dentro de la categoría menos favorable (es decir aquella con un número superior).

iv. El estado de ánimo es sin duda un factor importante, pero al individuo debe adscribírsele de acuerdo con su grado de dependencia real y no en función de lo que el evaluador piense que pueda ser capaz de realizar.

CAPITULO II



Minusvalía de independencia física

2.1 Definición

La independencia física es la capacidad del sujeto para llevar habitualmente una existencia independiente efectiva.

2.2 Características

2.2.1 Materia de la escala

Independencia respecto de ayudas y de la asistencia de otros.

Incluye: El cuidado personal y otras actividades de la vida diaria.

Excluye: Ayudas o asistencia para la orientación (minusvalía de orientación, 1).

2.2.2 Categorías de la escala

0 Plenamente independiente (no en las categorías 1-9)

Incluye: Independencia en el cuidado personal y sin dependencia de ayudas, dispositivos, modificación del entorno o asistencia de otra gente, o dependiente sólo de ayudas menores no esenciales para la independencia (ésta última debe identificarse como otras minusvalías, 7).

1 Independencia con ayuda (no en las categorías 2-9)

La adscripción a esta categoría depende de la disposición y uso de una ayuda o dispositivo. Los individuos a los que se les ha prescrito una ayuda o dispositivo pero no lo utilizan perdiendo en consecuencia algo de su independencia, y los individuos que viven en culturas en que no se dispone de ayudas y dispositivos adecuados, deben adscribirse a la categoría 3 ó 4.

Incluye: Dependencia del uso de ayudas y dispositivos, tales como un miembro artificial o sustitutivo, otras prótesis, ayudas para caminar o ayudas para facilitar la vida diaria, así como para una dificultad excretoria controlada.

Excluye: Otras ayudas y dispositivos no esenciales para la independencia, tales como dentaduras artificiales o pesarios para controlar el prolapso del útero, y ayudas para la visión (gafas) siempre y cuando el individuo no dependa de una asistencia del tipo de la descrita en las categorías 4-8; aquellos individuos que cuentan con ayudas menores de este tipo para facilitar su vida deben adscribirse a la categoría 0 y deben también idenficarse, según corresponda, bajo las minusvalías de orientación, 1, o bajo otras minusvalías, 7.

2 Independencia adaptada (no en las categorías 3-9)

La adscripción a esta categoría presupone dos condiciones.

Primero que el entorno inmediato, habitual en la forma de vida del individuo y del grupo de que forma parte, cree obstáculos físicos para la independencia, por ejemplo barreras estructurales o arquitectónicas, como escalones o escaleras (para los fines de esta categoría el entorno inmediato debe interpretarse como la vivienda); y, en segundo lugar, que el potencial para crear o lograr un entorno alternativo exista dentro de dicha cultura. Por ejemplo, alguien que habita una vivienda lacustre encuentra obstáculos para trepar por una escala que le lleva a su vivienda, pero los medios para un entorno alternativo no se dan en dicha cultura.

Incluye: Dependencia de la modificación o adaptación del entorno inmediato, cual es el caso de los individuos que dependen de una silla de ruedas, siempre que puedan entrar y salir, maniobrar y desplazarse a y desde la silla sin contar con la ayuda de otro individuo; los individuos a los que se ha alojado en una nueva vivienda con el fin de reducir su dependencia física, debido a su incapacidad para habitar en casas de más de un piso; y los individuos en cuyas viviendas se han hecho alteraciones estructurales o adaptaciones especiales, como la construcción de una rampa o un ascensor, o una modificación de la altura de la superficie de trabajo, etc.

Excluye: Las barreras arquitectónicas que no guardan relación directa con la vivienda del individuo (las dificultades que tengan que ver con esto deben adscribirse a las categorías 3 ó 4, según corresponda); los individuos que declinen la oferta de una vivienda con instalaciones que reduzcan su dependencia física, a los que debe adscribirse a las categorías 3 ó 4.

3 Dependencia situacional (no en las categorías 4-9)

Incluye: Dificultad para satisfacer las necesidades personales pero sin depender en gran medida de otros, y ello porque las ayudas y dispositivos o las modificaciones o adaptaciones del entorno no son posibles o no existen dentro de la cultura en que vive el individuo o, de existir, son rechazadas; problemas de movilidad fuera del hogar que sólo se superan con la ayuda de otra gente, e impedimentos moderados para la orientación que requieren ayuda de otra gente.

4 Dependencia a intervalo largo (no en las categorías 5-9)

Las necesidades a intervalo largo son aquellas que surgen cada 24 horas o con una frecuencia menor.

Incluye: La dependencia de otros individuos para satisfacer las necesidades a intervalo largo cual es el caso de las identificadas como discapacidades para proveer a la subsistencia o para las tareas del hogar, que aluden a la capacidad para realizar las tareas necesarias para el mantenimiento de grados aceptables de sustento, calor, limpieza y seguridad; necesidad de una acomodación protegida o supervisada.

Excluye: Dependencia determinada culturalmente, así la dependencia tradicional del varón trabajador respecto de su cónyuge (que en este contexto no debe considerarse una desventaja).

5 Dependencia a intervalo corto (no en las categorías 6-9)

Las necesidades a intervalo corto son aquellas que surgen varias veces al día.

Incluye: La dependencia de otros sujetos para satisfacer las necesidades a intervalo corto, así las identificadas como de higiene personal, para alimentarse, y otras discapacidades del cuidado personal; movilidad dentro del hogar, desplazamiento a una silla o silla-retrete, vaciar el orinal, silla-retrete; deshacer la cama y lavar la ropa blanca manchada de orina o heces; y necesidad de estar atendido en régimen residencial.

6 Dependencia a intervalo crítico (no en las categorías 7-9)

Las necesidades a intervalo crítico son aquellas que surgen a intervalos cortos e imprevisibles durante el día y que requieren la disponibilidad de la asistencia continua de otras personas.

Incluye: Dependencia de otras personas para satisfacer necesidades que surgen a intervalos críticos, así, ir al retrete, desabrocharse y quitarse la ropa, utilizar el papel higiénico y limpiarse; individuos que no son capaces de levantarse de una cama o silla, de ir al retrete sin ayuda, utilizarlo y volver sin ningún riesgo ni caerse, e individuos físicamente frágiles o que sufren inestabilidad mental que incurren fácilmente en situaciones de riesgo; necesidad de asistencia institucional que los ponga bajo supervisión, como en los casos de conducta socialmente inaceptable.

7 Dependencia de cuidados especiales (no en las categorías 8 ó 9)

Las necesidades de cuidados especiales son aquellas que surgen predominantemente a lo largo del día o durante la noche y que dan lugar a continuos requerimientos de supervisión y ayuda (en cuanto opuestas a la mera disponibilidad de dicha ayuda, categoría 6).

Incluye: Los individuos que necesitan de alguien que les facilite la mayoría de sus necesidades personales y que les atienda en todo lo que se refiere a las habituales funciones a realizar cada día, o que son a tal punto seniles, o bien deficientes mentales, como para necesitar una atención de grado similar, y que a consecuencia de ello requiere la asistencia constante de otra gente en el curso del día; el ensuciar las ropas de vestir o de cama a consecuencia de orina o heces de frecuencia mayor que lo que se entiende por una respuesta normal a las necesidades de orden fisiológico; y los individuos que prácticamente todas las noches requieren ayuda en las funciones excretoras u otras de nivel crítico similar (como las de la conducta) pero que precisan menos atención durante el día; necesidad de asistencia institucional con el fin de lograr una contención de la conducta.

8 Dependencia de cuidados permanentes

Las necesidades de cuidados intensivos son aquellas que se producen prácticamente todas las noches, así como en el transcurso del día y que requieren en consecuencia la atención constante de otras personas durante las 24 horas Incluye: Los individuos que necesitan ayuda para las funciones excretoras o similares funciones críticas (así, las de la conducta) prácticamente todas las noches, así como en el transcurso del día; la mayoría de los individuos englobados en esta categoría requieren que se les dé de comer y se les vista, así como mucha ayuda durante el día para las funciones de limpieza y de excreción, o sufren de incontinencia.

2.2.3 Reglas para la asignación

i. La dificultad o dependencia ocasional de ayuda no ha de impedir para la asignación de una categoría menos desventajosa (es decir, una con un número inferior).

ii. Las ayudas o adaptaciones que se piensan facilitar o prescribir no deberían tomarse en cuenta; de esta forma, la clasificación podría utilizarse como una medida en bruto de lo logrado a partir de la utilización de dicha ayuda o adaptación.

iii. Si se duda de la categoría que debe asignarse a un individuo, incluyáselo dentro de la categoría menos favorable (es decir en aquella con un número superior).

iv. El estado de ánimo es, sin duda, un factor importante, pero la asignación debe hacerse teniendo únicamente en cuenta el grado de dependencia real del individuo y no en función de lo que el evaluador piense que pueda ser capaz de realizar.

CAPITULO III

1   ...   28   29   30   31   32   33   34   35   36


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal