Alberto Giacometti



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Alberto Giacometti

Alicia Romero, Marcelo Giménez

(sel., trad., notas)



Alberto Giacometti

Borgonovo, Val Bregaglia (Suiza), 10 de octubre de 1901

Chur (Suiza), 11 de enero de 1966


El pensamiento del artista

"Tengo la impresión de ser un personaje desvaído, un poco borroso, mal situado".


"En todo caso, para mí todo es dibujo".
“He adquirido la convicción de que el cielo es azul tan sólo por convención, pero que, en realidad, es rojo”1.
“Es como si la realidad siempre se hallara detrás de la cortina que arrancamos (…) pues aún hay otra (…) una y otra vez nos queda otra. No obstante, tengo la impresión, o quizá la ilusión, de que voy haciendo progresos día a día. Eso me impulsa, como si realmente fuera a ser posible comprender la esencia del mundo. Así continuamos nuestro camino, a sabiendas de que cuanto más nos aproximamos a la ‘cosa’, más se aleja ésta de nosotros. La distancia que hay entre mí y el modelo aumenta continuamente; cuanto más nos aproximamos, tanto más se aleja la ‘cosa’ de nosotros. Es una búsqueda sin fin.”2
"Me pregunta usted cuáles son mis intenciones artísticas en relación con la imaginería humana. No sé bien cómo responder a su pregunta.

Desde siempre la escultura, la pintura o el dibujo han sido para mí medios para comprender mi propia visión del mundo exterior, y sobre todo del rostro y del conjunto del ser humano. O, dicho de una forma más sencilla, de mis semejantes, y sobre todo de aquellos que, por un motivo u otro, están más cerca de mí.

La realidad nunca ha sido para mí un pretexto para crear obras de arte, sino el arte un medio necesario para darme un poco más cuenta de lo que veo. Por tanto, mi concepción del arte es totalmente tradicional.

Dicho esto, sé que me es completamente imposible modelar, pintar o dibujar una cabeza, por ejemplo, tal y como la veo, y sin embargo es lo único que intento hacer. Todo lo que yo pueda hacer no será sino una pálida imagen de lo que veo y mi éxito estará siempre por debajo de mi fracaso, o tal vez el éxito siempre igualará al fracaso. No sé si trabajo para hacer algo o para saber algo, porque no puedo hacer lo que quisiera.

Puede que todo esto sólo sea una manía cuyas causas ignoro o una compensación por una deficiencia en alguna parte. En todo caso, ahora me doy cuenta de que su pregunta es demasiado amplia o demasiado general para que yo pueda responderla de manera precisa. Con esta simple pregunta usted lo pone todo en tela de juicio, ¿cómo responderla?"3

Algunos datos biográficos

Hijo del pintor postimpresionista Giovanni Giacometti, con quien aprendió dibujo, y de Annetta Stampa; entre sus tres hermanos se cuenta el escultor y diseñador de muebles Diego Giacometti, que nace en 1902. Su infancia transcurre feliz: su padre le ayuda en sus primeros pasos en el taller; su padrino, el pintor Cuno Amiet, le enseña los estilos y las técnicas actuales; los demás familiares colaboran en su aprendizaje artístico posando para él como modelos.



1906. La familia se instalana en Stampa.

1913. Realiza su primera pintura en el taller de su padre

1914. Realiza su primera escultura, un busto de su hermano Diego.

1915-1919. Estudia en el colegio protestante de Schiers. Alumno brillante, ya en la escuela demuestra un dominio total del lenguaje impresionista en una figura de su madre modelada con plastilina. Abandona la escuela y se traslada a Ginebra para asistir a la Escuela de Bellas Artes.

1919-1920. Interrumpe sus estudios y se inscribe en la Escuela de Bellas Artes (luego de Artes y Oficios) de Ginebra, en la clase de escultura.

1920. Visita Venecia y Roma y se apasiona por las obras de Tintoretto y Giotto, el arte barroco y el bizantino. Decide recuperar la mirada ingenua de los orígenes de las cosas mediante el arte primitivo y la antropología. En el curso del viaje, su compañero muere, experiencia que marcará su vida.

1922. Se establece en París para aprender escultura con Émile-Antoine Bourdelle en la Académie de la Grande Chaumière. Estudia con el maestro hasta 1925. Primer encargo: retrato escultórico de Joseph Müller. Experimenta, en parte, el método cubista. Produce obras según los estilos abstractos contemporáneos y el arte antiguo y no occidental. Frecuenta asiduamente el Louvre.

1925. Su hermano Diego se reúne con él en París y se convierte en su asistente para siempre. Alberto comparte, junto a los otros artistas suizos que conoce en París, el interés por el movimiento surrealista. Primer taller, en la rue Froidevaux. Época de esculturas planas.

1926. Primera exposición en Suiza. Comienza a realizar numerosos trabajos a la manera de la abstracción geométrica y del énfasis espacial que se podía encontrar en la escultura cubista.

1927. Finaliza una obra clave en su trayectoria: Mujer Cuchara (Femme Cuiller, bronce; Alberto Giacometti Foundation, Zurich). Se muda con Diego a un pequeño estudio en el No. 46 de la Rue Hippolyte-Maindron, que mantendrá hasta su muerte. Expone por primera vez sus esculturas en el Salon des Tuileries. Su trabajo comienza a hacerse notar y entabla relaciones con Jean Arp, Joan Miró, Max Ernst, Alexander Calder, Pablo Picasso, Jacques Prévert, Louis Aragon, Paul Eluard, Georges Bataille, Michel Leiris y Queneau.

1929. Comienza a realizar novedosas placas con extremas abstracciones de cabezas o figuras femeninas (Gazing Head, 1927–1929; mármol; Alberto Giacometti Foundation, Zurich). Presenta con gran éxito estas piezas, conocidas como têtes plaques en la galería Jeanne Bucher. Comienza a interesarse por el surrealismo. Entra en contacto con Jean Cocteau, los Noailles y André Masson, quien lo introduce a los medios surrealistas. Conoce a Breton; Man Ray le presenta al decorador Jean-Michel Frank, para el que concibe piezas de mobiliario. Toma a Diego como asistente.

1930. Nace una fuerte amistad con André Breton, quien lo invita a unirse al grupo surrealista. Escribe y dibuja en la revista Le Surréalisme au Service de la Révolution. Realiza su primer “objeto de funcionamiento simbólico”. Realiza Bola Suspendida (madera, hierro, filamento. Colección privada, París) y sus primeras esculturas-objeto, “objetos móviles y mudos”.

1932. Primera exposición individual, en la galerie Pierre Colle de París. Concluye No More Play (1931–1932; mármol, madera, bronce. National Gallery of Art, Washington) y Point to the Eye (1932; madera, metal; Musée Nationale d’Art Moderne, Centre Georges Pompidou, Paris), trabajos representantes de una de sus innovaciones: las esculturas-jaula; también de sus obras de mesa similares a juegos. Realiza también su Mujer con la Garganta Cortada (bronce, Alberto Giacometti Foundation, Zurich.

1933. Muere su padre. Fin del período surrealista y mundano. Retorno al trabajo con modelo. Comienza una década de dudas y soledad.

1933-1934. Realiza una de sus obras más destacadas de esta época: El Palacio a las Cuatro de la Madrugada (madera, vidrio, alambre, cuerda; 173,5x72x40 cm., New York, The Museum of Modern Art), de la serie Metáforas del Recuerdo, que evocaría un sueño: “Un palacio frágil de escarbadientes; al más mínimo movimiento en falso, sucumbía toda la edificación. Lo reconstruía nuevamente, todo ello me llevó a apartarme cada vez más de la realidad exterior. Yo me interesaba por la construcción de objetos y esto me apartaba del mundo, me confundía”.

1934. El Objeto Invisible -Hands Holding the Void- (yeso; Yale University Art Gallery, New Haven, Connecticut; bronce, National Gallery of Art, Washington. Destruye gran parte de su obra, formulando su deseo de trabajar nuevamente "d'après modèle". Siente la exigencia de volver al tema de la "semejanza absoluta". Ese invierno vuelve a trabajar con modelo vivo, lo que provoca una escisión con Breton y su abandono del grupo surrealista; se encuentra entonces más próximo a las concepciones artísticas de Derain y Grüber. Primer exposición individual en Estados Unidos, en la galería Julien Levy, New York.

1935-1940. Se concentra en el estudio de la cabeza, partiendo de la mirada, sede del pensamiento. También intenta dibujar figuras enteras con el objetivo de captar la identidad de cada uno de los seres humanos tan sólo con una simple mirada. Durante ese periodo, se acerca a Picasso y Beckett. Lucha por encontrar su modalidad, en primera instancia trabajando desde el modelo y a partir de allí desde la memoria, a los fines de capturar la realidad de una figura humana no de una manera realista convencional sino de la manera en que percibimos de un vistazo la totalidad de la persona en el espacio desde una distancia. Este cuestionamiento lo lleva a realizar de memoria esculturas extremadamente pequeñas en bases proporcionalmente grandes.

1938. Un accidente de automóvil lo marca fuertemente y le deja ciertas secuelas.

1939. Se retira a Suiza. Conoce al editor Albert Skira, y a Anette, quien devendrá su esposa y una de sus modelos favoritas.

1941. Traba amistad con Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir; se acerca al existencialismo e instaura un intenso diálogo con el filósofo que, a menudo, repercute en el trabajo de ambos.

1941-1945. Durante la Segunda Guerra Mundial vive y trabaja en Ginebra.

1946. Regresa a París, donde se reencuentra con su hermano Diego y donde vivirá el resto de su vida. Luego de la Segunda Guerra Mundial, advierte que podía retener ese particular sentido de la realidad realizando altas figuras extremadamente delgadas y sin detalle. Así arriba a su estilo maduro, a esas altas figuras con superficies irregulares y rugosas. Consustanciadas con el drama existencialista y la energía, sus figuras femeninas típicas son rígidas, frontales e inmóviles mientras las figuras masculinas actúan de alguna manera, principalmente a través del caminar pero también gesticulando. Todas las figuras de Giacometti se caracterizan por un sentido dicotómico de levedad que parece contradecir sus tenues y delgados miembros, lo que se expresa en sus grandes y pesados pies que están enraizados en una base que apenas se sobreeleva del piso. Comienza el desarrollo de su estilo maduro: tras muchos años con pocas exhibiciones y poco reconocimiento económico, obtiene mayor suceso que en período surrealista. En el período de postguerra produce grupos de figuras de menor tamaño, a veces dispuestas en entornos planos. El público de entonces ve un poderoso contenido existencialista en estos trabajos de postguerra.

1947. Realiza estudios sobre la percepción. Realiza Hombre Señalando (bronze, 179 cm. h. Museum of Modern Art, New York, donación John D. Rockefeller) y Hombre Caminando (bronce; Alberto GiacomettiFoundation, Zurich).

1948. Tras catorce años de no mostrar su obra públicamente, no encuentra galería para exponer en París. Gran exposición individual en la Galería Pierre Matisse en New York donde, por expone primera vez al público Hombre Señalando (al que concluye especialmente para esta muestra) y otros de postguerra que culminan doce años de investigación. La exposición fue un éxito y como resultado la nueva obra de Giacometti devino bien conocida en el mundo angloparlante en poco tiempo. Jean Paul Sartre escribe un ensayo para la exposición4. Para Sartre y otros contemporáneos, sus obras expresan la desesperación, la futilidad y la soledad de la condición humana. De esta fecha es también su City Square II (bronce; colección privada, New York; National Gallery of Art, Washington).

1950. El Bosque -Composición con Siete Figuras y Una Cabeza- (bronce, Kunsthaus, Zurich). Pinta un retrato de su madre en el que la figura sentada parece estar a punto de desaparecer en medio de la maraña de líneas y trazos que recorren la sala con unos muebles levemente inquietantes. Hacia el final de su carrera, Giacometti, aclamado unánimemente como uno de los mayores escultores del siglo XX, lucha denodadamente para que se reconozca la importancia de su trabajo pictórico, del que se cuentan a lo largo de su vida más de 350 telas.

1951. Expone en la galería Maeght de Paris. Traba amistad con Samuel Beckett. Dibuja el árbol que conforma la única escenografía de Esperando a Godot. Concluye una obra que sólo subsiste fotográficamente: Grupo de Dos Hombres, donde combina una colada de bronce de Hombre Señalando con una figura masculina de yeso de altura similar para conformar una composición de dos figuras sobre una base de yeso. En la composición, Hombre Señalando tiene su brazo izquierdo alrededor de la otra figura, si bien no la toca ésta tiene una inmovilidad muy similar a la de las típicas poses femeninas del artista.

1952. Continúa concentrándose en las altas figures masculinas y las rigidas figures femeninas, siendo éstas el temas más frecuente. Para esta época realiza una importante serie de bustos. Busca en ellos que el espectador captase una presencia viva, por lo que se interesa en capturar la mirada del modelo, como en los bustos de su hermano Diego, un modelo clave y, para ese entonces, su asistente indispensable

1954. Gran Cabeza de Diego (bronce; Alberto Giacometti Foundation, Zurich).

1955. Retrospectivas en museos de New York, Londres y Alemania.

1956. Tras haber rechazado representar a Suiza en la Bienal de Venecia de 1950, expone en el pabellón francés de dicha muestra. Realiza las piezas denominadas Mujer de Venecia (bronce; ediciones de nueve trabajos diferentes en varias locaciones, v.g. Mujer de Venecia III, Los Angeles County Museum of Art, California).

1960. Traba amistad con el escultor Eduardo Chillida5.

1961. Premio Escultura de la Exposición Internacional de Pintura y Escultura Contemporáneas del Carnegie Institute.

1962. Gran Premio Escultura de la Bienal de Venecia. Inicia una serie de bustos de su esposa Annette que continua hasta su muerte.

1964. Se inaugura la Fundación Maeght de Saint Paul de Vence con una exposición permanente de su obra.

1965. Gran Premio Nacional de las Artes, Francia. Pinta un retrato de esposa (Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid). Dos retrospectivas circulan por Londres, Copenhaguen, Ámsterdam y New York. Aunque gravemente enfermo, marcha a New York para su exposición en el Museum of Modern Art. Última obra escultórica: Elie Lotar III (bronce, colección privada, Suiza). Como último trabajo, redacta el texto del libro Paris sans Fin, una secuencia de 150 litografías que reflejan los recuerdos de todos los sitios en que ha vivido. Es enterrado en Borgonovo, junto a sus padres.
GONZÁLEZ, Oscar6. “Alberto Giacometti: un Escultor”. Revista de Cultura (Fortaleza, Sao Paulo). No 24, maio de 2002. http://www.revista.agulha.nom.br/ag24giacometti.htm




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