Alumna: Fabiola Cortés Vargas



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Doctorado en Alta Dirección

Sede la Raza

Alumna: Fabiola Cortés Vargas
Ensayo: Doctrina Estrada
En la historia de la política mexicana la llamada Doctrina Estrada constituye un hito y, a su vez, es un referente para el derecho internacional. Pero para poder hablar de la doctrina Estrada, considero yo, debo empezar por decir quien fue el tal Estrada.

Genaro Estrada nació en MazatlánSinaloa, donde trabajó como periodista, colaboró para los periódicos El Monitor Sinaloense y el Diario del Pacífico redactando temas literarios e históricos. Fue corresponsal de guerra en el estado de Morelos. Se mudó a la Ciudad de México en 1912, donde impartió clases como profesor en la Escuela Nacional Preparatoria. Fundó la efímera revista Argos y continuó su labor periodística colaborando para la Revista de Revistas. ​



Estrada fue secretario general de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Fue presidente de la Academia Mexicana de Derecho Internacional. Como bibliófilo, publicó de forma póstuma la obra Apuntes para la historia de Sinaloa de Eustaquio Buelna; localizó y difundió fuentes documentales para la historia social y literaria de México, a la manera de Francisco Sosa Escalante y Joaquín García Icazbalceta. ​ Fue coleccionista de buenos libros y manuscritos raros, sus amigos le llamaban "el Gordo"

Colaboró con el gobierno de la República, en la era posterior a la Revolución mexicana, fue jefe de la Oficina de Publicaciones de la Secretaria de Industria y Comercio en 1917. Ocupó la Oficialía Mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores en 1921. Seis años más tarde fue nombrado subsecretario y de 1930 a 1932 fue el titular de la cancillería, durante ese período elaboró la llamada Doctrina Estrada, la cual presentó a la Sociedad de Naciones y que él quería llamar Doctrina Mexicana.​ A principios de la década de 1930, fue embajador en EspañaPortugal y Turquía.

Fue profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua. ​ Fue uno de los miembros fundadores de la Academia Mexicana de la Historia, ocupó el sillón 12 de 1919 a 1937. ​ También publicó una novela, Pero Galín (1926), y cuatro libros más de poesía satírica y política. Murió en la Ciudad de México el 29 de septiembre de 1937. En 1973 fue declarado Hijo predilecto del estado de Sinaloa. Sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres en 1977​ . El 24 de octubre de 1996 su nombre fue inscrito en letras de oro en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.
La Doctrina Estrada es una de las aportaciones más valiosas de México al Derecho Internacional, y quizá la más famosa, pero es poco conocida y, por ello, se le interpreta de diversas maneras; de ahí que unos la alaben y otros la denigren; que algunos digan que México la aplica y otros que no. En consecuencia, estimo que puede ser útil referirse aquí a lo que considero que es la Doctrina Estrada, así como a las opiniones que sobre ésta han externado destacados internacionalistas mexicanos. En la Doctrina Estrada se pueden distinguir dos partes: la primera, que es la principal, es un rechazo de la práctica de reconocer o no los gobiernos que llegan al poder por un medio que no es el previsto en la Constitución respectiva pues de esa práctica se han aprovechado algunos gobiernos poderosos para obtener ventajas de los países débiles. México, al igual que otros países de este continente, la sufrió –entre otras ocasiones-, como secuela de la Revolución de 1910 y eso fue lo que indujo al Gobierno Mexicano a tomar la posición contenida en el comunicado de la Secretaría de Relaciones, del 27 de septiembre de 1930, al que se le dio posteriormente el nombre de Doctrina Estrada en homenaje a su autor, don Genaro Estrada, entonces Secretario de Relaciones Exteriores. Esa primera parte de la Doctrina, tiene como fundamento el principio de la libre determinación, es decir, el derecho que tienen los pueblos para “aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades”, -como lo señala la propia Doctrina-, derecho que no depende de que uno o más gobiernos lo reconozcan; por ello -continúa diciendo la propia Doctrina-

“México no se pronuncia en el sentido de otorgar reconocimientos, porque considera que ésta es una práctica denigrante que, sobre herir la soberanía de otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores puedan ser calificados en cualquier sentido por otros Gobiernos, quienes, de hecho, asumen una actitud de crítica al decidir, favorable o desfavorablemente, sobre la capacidad legal de regímenes extranjeros”. Este último elemento de la Doctrina es un corolario del primero y se funda en el principio de la no intervención, es decir, constituye un rechazo también de las actitudes intervencionistas de algunos países. ¿Cuál es, entonces, la actitud que asume el Gobierno Mexicano ante un cambio violento de un régimen de gobierno?. La respuesta a esta interrogante constituye la otra parte de la Doctrina Estrada:

"... el Gobierno de México se limita a mantener o retirar, cuando lo crea procedente, a sus agentes diplomáticos, y a continuar aceptando, cuando también lo considere procedente, a los similares agentes diplomáticos que las naciones respectivas tengan acreditados en México, sin calificar, ni precipitadamente ni a posteriori, el derecho que tengan las naciones extranjeras” para ello. Desafortunadamente, el párrafo anterior se ha interpretado en el sentido de que la Doctrina Estrada obliga al Gobierno de México a tomar una decisión sobre el mantenimiento o el retiro de sus agentes diplomáticos después de la accesión al poder de un Gobierno por medios irregulares, y que el mantenimiento del agente diplomático significa aprobación del nuevo Gobierno y su retiro lo contrario; es decir, que implícitamente, lo reconoce o no aunque en ningún caso se emplee la palabra reconocimiento.

En resumen, podría decirse que la Doctrina Estrada es, por una parte, un rechazo de la práctica de algunos gobiernos de calificar y consecuentemente otorgar o no su reconocimiento a gobiernos de facto y, por otra, una reafirmación del derecho de legación que tienen los países. Esta doctrina se sustenta en principios de validez universal principalmente el de la libre determinación de los pueblos y el de la no-intervención, principios que son imprescindibles para una convivencia de respeto mutuo y de cooperación entre las naciones.



La Doctrina Estrada favorece una visión cerrada de soberanía. Afirma que gobiernos extranjeros no deberían juzgar (para bien o para mal), gobiernos o cambios engobiernos de otras naciones ya que implicaría una violación a su soberanía.
En pocas palabras, la doctrina Estrada dice que México no debe juzgar, ni para bien ni para mal, los gobiernos ni loscambios en el gobierno de otras naciones porque implicaría una intromisión en su soberanía. 


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