Anexo examen de conciencia



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ANEXO EXAMEN DE CONCIENCIA
Anexo I: Examen de Conciencia

 

1.- Yo soy el Señor tu Dios. No tendrás dioses extraños.



  • ¿Le doy tiempo al Señor diariamente en la oración?

  • ¿Busco amarle con todo mi corazón cumpliendo su voluntad?

  • Si tengo dudas en la fe, ¿pido ayuda a Dios o me ensaño en la duda?

  • ¿He estado envuelto en prácticas supersticiosas (uso de amuletos, "cintitas", he consultado horóscopos, adivinos o curanderos) o en algo de ocultismo (espiritismo, etc.)?

  • ¿He recibido la Sagrada Comunión en estado de pecado mortal?

  • ¿He dicho en la confesión alguna mentira o he omitido algún pecado mortal al sacerdote?

2.- No tomarás el Santo nombre del Señor en vano.

  • ¿He usado el nombre del Señor en vano, ligeramente o descuidadamente?

  • ¿He estado enojado con Dios?

  • ¿Le he deseado el mal a alguna persona?

  • ¿He insultado una persona consagrada o he hecho mal uso de algún objeto sagrado?

  • ¿He faltado a juramentos hechos en nombre de Dios o he formulado juramentos a la ligera?

3.- Santificar las fiestas

  • ¿He faltado deliberadamente a la misa algún domingo o fiesta de guardar?

  • ¿Participo activa y atentamente de la Misa o simplemente "cumplo" con asistir?

  • ¿He tratado de observar el domingo como un día de la familia y como día de descanso?

4.- Honrar a Padre y Madre.

  • ¿Honro y obedezco a mis padres?

  • ¿Le he dado a mi familia buen ejemplo religioso?

  • ¿Trato de traer la paz a mi vida familiar?

  • ¿Me preocupo por mis parientes de edad avanzada o enfermos?

5.- No matarás.

  • ¿He tenido algún aborto o he aconsejado un aborto, o he sido cómplice del mismo?

  • ¿He herido físicamente (intencionalmente) a alguien?

  • ¿He abusado del alcohol, del tabaco o de las drogas?

  • ¿He inducido con mis actitudes o palabras, a otra persona a pecar?

  • ¿He estado enojado o resentido?

  • ¿He llevado odio en mi corazón, he sido rencoroso o he consentido deseos de venganza?

6.- No cometer actos impuros

  • ¿He buscado controlar mis ojos y mis pensamientos?

  • ¿He respetado los miembros del sexo opuesto, o he pensado de ellos como si fueran objetos?

  • ¿Busco ser casto en mis pensamientos, palabras y acciones?

  • ¿He visto películas, revistas o cualquier otro tipo de manifestación pornográfica?

  • ¿He sido culpable de masturbación?

  • ¿Me cuido de vestir modestamente?

  • (Si soy casado) ¿He sido fiel a los votos de mi matrimonio en pensamiento y en acción?

  • ¿He tenido alguna actividad sexual fuera del matrimonio?

  • ¿He usado algún método anticonceptivo o algún método de control artificial de nacimiento?

  • ¿He tenido actividades homosexuales?


7.- No hurtar.

  • ¿He robado lo que no es mío?

  • ¿He regresado o he hecho restitución por lo que he robado?

  • ¿Desperdicio el tiempo en el trabajo, en la escuela o en la casa?

  • ¿Hago apuestas excesivamente, negándole a mi familia sus necesidades?

  • ¿Pago mis deudas prontamente?

  • ¿Busco compartir lo que tengo con los pobres?

  • ¿Cuido la naturaleza o soy irresponsable con respecto a su conservación?

 

8.- No levantar falsos testimonios ni mentir

  • ¿He mentido? ¿He dicho cosas que no son ciertas? ¿He ocultado alguna verdad, ya sea por miedo, vergüenza, egoísmo, etc.?

  • ¿He chismoseado? ¿He hablado a las espaldas de alguien? ¿He difamado a alguien?

  • ¿He sido sincero en mis negocios con otros?

  • ¿Soy crítico, negativo o falto de caridad en mis pensamientos y palabras para con los demás?

  • ¿Mantengo secreto lo que debería ser confidencial?

  • ¿He sido prudente al juzgar a los demás?

  • ¿He ridiculizado a alguien delante de otros?


9.- No desear la mujer del prójimo

  • ¿He consentido pensamientos impuros?

  • ¿Los he causado por leyendas impuras, películas, conversaciones o curiosidad?

  • ¿Busco controlar mi imaginación?

  • ¿Rezo inmediatamente para desvanecer pensamientos impuros o tentaciones?


10.- No desear los bienes ajenos.

  • ¿Soy envidioso de las pertenencias de los demás?

  • ¿Siento envidia de otras familias o de las posesiones de otros?

  • ¿Soy ambicioso o egoísta?

  • ¿Son las posesiones materiales el propósito de mi vida?

  • ¿Confío en que Dios cuidará de todas mis necesidades materiales y espirituales?

 

 

Luego del Examen de Conciencia se motiva a los participantes, indicando que el fuego es utilizado para purificar el oro (Eco 2,5), y así queremos purificar hoy nuestras almas, quemando todo aquello que nos impide acercarnos a Dios. Mientras se canta un canto de perdón, se invita a que uno a uno vayan pasando hacia el fuego, y se dirijan a Dios expresándole en voz alta su deseo de morir al pecado y arrojen como símbolo la pajita al fuego.



 

 

Anexo II: LOS 10 MANDAMIENTOS



(Resumido y adaptado a partir del CIC 2084 - 2540)
1° MandamientoAmarás al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas (CIC 2084-2141)

  • Fe: El 1° Mandamiento nos pide que alimentemos y acrecentemos nuestra fe. Hay dos maneras de pecar contra la fe:

  • La duda voluntaria: descuida o rechaza tener por verdadero lo que Dios ha revelado y la Iglesia propone creer. La duda involuntaria designa la vacilación en creer, la dificultad de superar las objeciones con respecto a la fe o también la ansiedad suscitada por la oscuridad de ésta. Si la duda se fomenta deliberadamente, puede conducir a la ceguera del espíritu.

  • La incredulidad: es el menosprecio de la verdad revelada o el rechazo voluntario de prestarle asentimiento. Se llama herejía a la negación deliberada de una verdad de fe después de haber sido bautizado. Apostatía es el rechazo total de la fe cristiana. Cisma es el rechazo a la comunión con el resto de la Iglesia y desconocimiento del Papa.

  • Esperanza: La esperanza implica tener plena confianza en Dios. Los pecados contra la esperanza son:

  • La desesperación: el hombre deja de esperar de Dios su salvación personal, el auxilio para llegar a ella o el perdón de sus pecados.

  • La presunción: Hay dos clases: o bien el hombre pone su esperanza en sus propias capacidades, esperando poder salvarse sin la ayuda de Dios, o bien pone una esperanza infantil en el auxilio de Dios, esperado obtener su perdón y salvación sin conversión.

  • Caridad: La fe en el amor de Dios encierra la llamada a responderle con un amor sincero. Puede pecarse contra la caridad mediante la indiferencia, la ingratitud, la tibieza, la pereza espiritual y hasta el odio a Dios.

  • Dar el debido culto a Dios: sobre todo por medio de la oración y el testimonio.

  • No tendrás otros dioses fuera de mí: Pecamos contra este precepto cuando caemos en

  • Superstición: es una desviación del sentimiento religioso. El uso de amuletos, o atribuir una importancia mágica a ciertas prácticas como el agua bendita, o la oración.

  • Idolatría: consiste en dar a objetos o personas el culto que solo a Dios debe darse. Por ejemplo las devociones a la difunta Correa o el Gauchito Gil, etc. Creer en la reencarnación u otras ideas que proponen otros movimientos pseudo religiosos como la New Age.

  • Adivinación y Magia: la evocación de espíritus, consulta de horóscopos, la astrología, el tirar las cartas, el espiritismo, etc.

  • La tentación a Dios: el manipular a Dios exigiendo favores o condicionándolo: "si no me das esto, no voy a hacer tal cosa o voy a hacer tal cosa…"

  • El sacrilegio: consiste en tratar indignamente los sacramentos, los lugares o cosas consagrados a Dios.

 

2° Mandamiento: No tomarás el nombre de Dios en vano (CIC 2142-2167)

  • Prohíbe el uso inadecuado del nombre de Dios, de Jesucristo, de la Virgen María.

  • Las promesas o juramentos hechos en nombre de Dios comprometen el honor de Dios. Ser infiel a esas promesas es abusar del nombre de Dios.

  • La blasfemia consiste en proferir interna o externamente palabras de odio, reproche, de desafío o hasta de insulto.

3° Mandamiento: Santificar las fiestas (CIC 2168-2195)

  • Implica participar de la Misa con el debido respeto y no solo por obligación: llegar temprano, participar activamente y con atención, no retirarse antes. Frecuentar los sacramentos de la reconciliación y la eucaristía.

 

4° Mandamiento: Honrarás a tu padre y a tu madre (CIC 2197-2257)

  • Implica mantener una relación armónica y de mutuo respeto y cariño con los miembros del núcleo familiar, el apoyo a las necesidades de los familiares, especialmente con enfermos y ancianos, el sustento económico de los que no pueden valerse por sí mismos (hijos pequeños, padres o abuelos ancianos o enfermos), la educación de los hijos y acompañamiento de los mismos.

5° Mandamiento: No matarás (CIC 2258-2330)

  • Respeto a la vida propia y ajena en todos sus estadios. Son pecados contra este mandamiento: el homicidio, el suicidio, el aborto, la eutanasia.

  • Respeto a la dignidad: El escándalo es la actitud o comportamiento que induce a otro a obrar mal.

  • Respeto a la salud propia y ajena: exige evitar todo tipo de excesos en alcohol, tabaco, drogas, abuso en las comidas.

  • Respeto a la libertad e integridad corporal: el secuestro, las torturas atentan contra este precepto

  • Defensa de la paz: La cólera, el deseo de venganza, el odio voluntario y el rencor se oponen a este precepto.

6° Mandamiento: No cometerás actos impuros (CIC 2331-2400)

Se refiere a todo aquello que implica un uso desordenado de la sexualidad. Esto no quiere decir que la sexualidad sea mala. ¿Cómo sería mala si fue creada por Dios? Pero un uso desordenado o un abuso de la misma, sí lo son. La castidad significa una correcta integración de la sexualidad en la persona. La sexualidad, en la que se expresa la pertenencia del hombre al mundo corporal y biológico, se hace verdaderamente humana cuando está integrada en la relación de persona a persona, en el don mutuo total y temporalmente ilimitado del hombre y la mujer. Atentan contra la castidad:



  • La lujuria: es un deseo o goce desordenados del placer sexual. Es moralmente desordenado cuando es buscado por sí mismo, separado de las finalidades de procreación y unión.

  • La masturbación es la excitación voluntaria de los órganos genitales a fin de obtener un placer venéreo.

  • La fornicación es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio. Es gravemente contraria a la dignidad de las personas y de la sexualidad humana. Además, es un escándalo grave cuando hay de por medio corrupción de menores.

  • La pornografía consiste en dar a conocer actos sexuales, reales o simulados, puesto que queda fuera de la intimidad de los protagonistas.

  • La prostitución consiste en comerciar utilizando el sexo. Tanto el que se prostituye como el que paga, peca gravemente.

  • La homosexualidad designa a las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual hacia personas del mismo sexo. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Un gran número de personas presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición, y ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Estas personas están llamadas a vivir la castidad y a unir a la cruz de Cristo las dificultades que puedan encontrar a causa de su condición.

  • El adulterio designa la infidelidad conyugal, cuando un hombre o una mujer casado establece una relación, aunque sea ocasional, fuera de su matrimonio.

  • El divorcio implica la ruptura de la relación matrimonial. La separación en sí no es mala, si no hay otra alternativa, y mientras se proponga no formar una nueva pareja; pero el divorcio supone la intención de contraer nuevo matrimonio.

7° Mandamiento: No robarás (CIC 2401-2463)

  • El respeto de los bienes ajenos: prohíbe el robo, toda forma de retener injustamente un bien ajeno, el incumplimiento de las promesas y de contratos.

  • El respeto a la integridad de la creación: la destrucción de la naturaleza o su abuso o uso indiscriminado e irresponsable también atentan contra este mandamiento.

  • La solidaridad con los más pobres: El que tiene y no da al que necesita, está robando…

8° Mandamiento: No levantarás falso testimonio ni mentirás (CIC 2464-2487)

  • El falso testimonio y el perjurio: consiste en afirmar algo contrario a la verdad respecto a una persona. Existen tres formas de falso testimonio:

  • El juicio temerario consiste en admitir como verdadero sin tener fundamento suficiente, un defecto moral en el prójimo

  • La maledicencia consiste en manifestar, sin razón objetivamente válida, defectos o faltas de otros a personas que los ignoran.

  • La calumnia: consiste en dañar la reputación de otro diciendo cosas que sabemos que no son ciertas.

  • La adulación o complacencia es un pecado cuando uno desea hacerse grato, evitar un mal, remediar una necesidad u obtener ventajas, y es más grave cuando alienta o confirma al otro en la malicia de sus actos o de su conducta.

  • La ironía trata de ridiculizar a alguien caricaturizando de manera malvada tal o cual aspecto de su comportamiento.

  • La mentira consiste en decir algo falso con intención de engañar, o en ocultar algo que es cierto.

9° Mandamiento: No desearás la mujer de tu prójimo (CIC 2514-2533)

  • Los dos últimos mandamientos hacen referencia a la concupiscencia, esto es toda forma vehemente de deseo humano. Sin ser una falta en sí misma, inclina al hombre a pecar.

  • Se refiere sobre todo al cuidado de la pureza: de la mirada, del recato en el vestir y actuar.

10° Mandamiento: No codiciarás los bienes ajenos (CIC 2534-2540)

  • Se refiere al deseo desmedido de los bienes del prójimo, que son la raíz del robo, del fraude, de la violencia. Prohíbe también la avaricia y el deseo de una apropiación inmoderada de bienes. Prohíbe el deseo desordenado por la riqueza y el poder. También prohíbe la envidia, que es la tristeza experimentada ante el bien del prójimo y el deseo desordenado de poseerlo, aunque sea de forma indebida.

ANEXO T2 CIC

TEMA 2 “TODOS PECARON

Numerales del Catecismo de la Iglesia Católica

309 Si Dios Padre todopoderoso, Creador del mundo ordenado y bueno, tiene cuidado de todas sus criaturas, ¿por qué existe el mal? A esta pregunta tan apremiante como inevitable, tan dolorosa como misteriosa no se puede dar una respuesta simple. El conjunto de la fe cristiana constituye la respuesta a esta pregunta: la bondad de la creación, el drama del pecado, el amor paciente de Dios que sale al encuentro del hombre con sus Alianzas, con la Encarnación redentora de su Hijo, con el don del Espíritu, con la congregación de la Iglesia, con la fuerza de los sacramentos, con la llamada a una vida bienaventurada que las criaturas son invitadas a aceptar libremente, pero a la cual, también libremente, por un misterio terrible, pueden negarse o rechazar. No hay un rasgo del mensaje cristiano que no sea en parte una respuesta a la cuestión del mal.

310 Pero ¿por qué Dios no creó un mundo tan perfecto que en él no pudiera existir ningún mal? En su poder infinito, Dios podría siempre crear algo mejor (cf  santo Tomás de Aquino, S. Th., 1, q. 25, a. 6). Sin embargo, en su sabiduría y bondad infinitas, Dios quiso libremente crear un mundo "en estado de vía" hacia su perfección última. Este devenir trae consigo en el designio de Dios, junto con la aparición de ciertos seres, la desaparición de otros; junto con lo más perfecto lo menos perfecto; junto con las construcciones de la naturaleza también las destrucciones. Por tanto, con el bien físico existe también el mal físico, mientras la creación no haya alcanzado su perfección (cf Santo Tomás de Aquino, Summa contra gentiles, 3, 71).

311 Los ángeles y los hombres, criaturas inteligentes y libres, deben caminar hacia su destino último por elección libre y amor de preferencia. Por ello pueden desviarse. De hecho pecaron. Y fue así como el mal moral entró en el mundo, incomparablemente más grave que el mal físico. Dios no es de ninguna manera, ni directa ni indirectamente, la causa del mal moral, (cf San Agustín, De libero arbitrio, 1, 1, 1: PL 32, 1221-1223; Santo Tomás de Aquino, S. Th. 1-2, Q. 79, a. 1). Sin embargo, lo permite, respetando la libertad de su criatura, y, misteriosamente, sabe sacar de él el bien:

«Porque el Dios todopoderoso [...] por ser soberanamente bueno, no permitiría jamás que en sus obras existiera algún mal, si Él no fuera suficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal» (San Agustín, Enchiridion de fide, spe et caritate, 11, 3).



LA CAÍDA

385 Dios es infinitamente bueno y todas sus obras son buenas. Sin embargo, nadie escapa a la experiencia del sufrimiento, de los males en la naturaleza —que aparecen como ligados a los límites propios de las criaturas—, y sobre todo a la cuestión del mal moral. ¿De dónde viene el mal? Quaerebam unde malum et non erat exitus ("Buscaba el origen del mal y no encontraba solución") dice san Agustín (Confessiones, 7,7.11), y su propia búsqueda dolorosa sólo encontrará salida en su conversión al Dios vivo. Porque "el misterio [...] de la iniquidad" (2 Ts 2,7) sólo se esclarece a la luz del "Misterio de la piedad" (1 Tm 3,16). La revelación del amor divino en Cristo ha manifestado a la vez la extensión del mal y la sobreabundancia de la gracia (cf. Rm 5,20). Debemos, por tanto, examinar la cuestión del origen del mal fijando la mirada de nuestra fe en el que es su único Vencedor (cf. Lc 11,21-22; Jn 16,11; 1 Jn 3,8).

I Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia



La realidad del pecado

386 El pecado está presente en la historia del hombre: sería vano intentar ignorarlo o dar a esta oscura realidad otros nombres. Para intentar comprender lo que es el pecado, es preciso en primer lugar reconocer el vínculo profundo del hombre con Dios, porque fuera de esta relación, el mal del pecado no es desenmascarado en su verdadera identidad de rechazo y oposición a Dios, aunque continúe pesando sobre la vida del hombre y sobre la historia.

387 La realidad del pecado, y más particularmente del pecado de los orígenes, sólo se esclarece a la luz de la Revelación divina. Sin el conocimiento que ésta nos da de Dios no se puede reconocer claramente el pecado, y se siente la tentación de explicarlo únicamente como un defecto de crecimiento, como una debilidad psicológica, un error, la consecuencia necesaria de una estructura social inadecuada, etc. Sólo en el conocimiento del designio de Dios sobre el hombre se comprende que el pecado es un abuso de la libertad que Dios da a las personas creadas para que puedan amarle y amarse mutuamente.

El pecado original: una verdad esencial de la fe

388 Con el desarrollo de la Revelación se va iluminando también la realidad del pecado. Aunque el Pueblo de Dios del Antiguo Testamento conoció de alguna manera la condición humana a la luz de la historia de la caída narrada en el Génesis, no podía alcanzar el significado último de esta historia que sólo se manifiesta a la luz de la muerte y de la resurrección de Jesucristo (cf. Rm 5,12-21). Es preciso conocer a Cristo como fuente de la gracia para conocer a Adán como fuente del pecado. El Espíritu-Paráclito, enviado por Cristo resucitado, es quien vino "a convencer al mundo en lo referente al pecado" (Jn 16,8) revelando al que es su Redentor.

389 La doctrina del pecado original es, por así decirlo, "el reverso" de la Buena Nueva de que Jesús es el Salvador de todos los hombres, que todos necesitan salvación y que la salvación es ofrecida a todos gracias a Cristo. La Iglesia, que tiene el sentido de Cristo (cf. 1 Cor 2,16) sabe bien que no se puede lesionar la revelación del pecado original sin atentar contra el Misterio de Cristo.

Para leer el relato de la caída

390 El relato de la caída (Gn 3) utiliza un lenguaje hecho de imágenes, pero afirma un acontecimiento primordial, un hecho que tuvo lugar al comienzo de la historia del hombre(cf. GS 13,1). La Revelación nos da la certeza de fe de que toda la historia humana está marcada por el pecado original libremente cometido por nuestros primeros padres (cf. Concilio de Trento: DS 1513; Pío XII, enc. Humani generis: ibíd, 3897; Pablo VI, discurso 11 de julio de 1966).

La prueba de la libertad

396 Dios creó al hombre a su imagen y lo estableció en su amistad. Criatura espiritual, el hombre no puede vivir esta amistad más que en la forma de libre sumisión a Dios. Esto es lo que expresa la prohibición hecha al hombre de comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, "porque el día que comieres de él, morirás sin  remedio" (Gn 2,17). "El árbol del conocimiento del bien y del mal" evoca simbólicamente el límite infranqueable que el hombre en cuanto criatura debe reconocer libremente y respetar con confianza. El hombre depende del Creador, está sometido a las leyes de la Creación y a las normas morales que regulan el uso de la libertad.

El primer pecado del hombre

397 El hombre, tentado por el diablo, dejó morir en su corazón la confianza hacia su creador (cf. Gn 3,1-11) y, abusando de su libertad, desobedeció al mandamiento de Dios. En esto consistió el primer pecado del hombre (cf. Rm 5,19). En adelante, todo pecado será una desobediencia a Dios y una falta de confianza en su bondad.

398 En este pecado, el hombre se prefirió a sí mismo en lugar de Dios, y por ello despreció a Dios: hizo elección de sí mismo contra Dios, contra las exigencias de su estado de criatura y, por tanto, contra su propio bien. El hombre, constituido en un estado de santidad, estaba destinado a ser plenamente "divinizado" por Dios en la gloria. Por la seducción del diablo quiso "ser como Dios" (cf. Gn 3,5), pero "sin Dios, antes que Dios y no según Dios" (San Máximo el Confesor, Ambiguorum liber: PG 91, 1156C).
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