Análisis de la presencia de Responsabilidad Social Universitaria en las páginas Web de las universidades



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Análisis de la presencia de Responsabilidad Social Universitaria en las páginas Web de las universidades.

Rosa M. C. Vale. Universidad Politécnica de Valencia

Abstract
La creciente demanda social de responsabilidad a las organizaciones no deja de fuera las instituciones de enseñanza superior. Como respuesta a esta demanda y siguiendo las directrices diversas instituciones internacionales, muchas Universidades ya han empezado a desarrollar acciones y programas para incrementar su responsabilidad. Dicha respuesta es incipiente, desorganizada y, en ocasiones, poco visible, pero está siendo constante y creciente. El objetivo de nuestro artículo es evaluar la visibilidad de dichas iniciativas en las páginas web de las 5 Universidades por región mejor situadas en el ranking Webometrics Ranking of World Universities.

Comenzaremos nuestro artículo relacionando el rol de las universidades y los conceptos de Responsabilidad Social Corporativa, Desarrollo Sostenible y Responsabilidad Social Universitaria para después centrarnos en la comunicación en las páginas web de cada universidad.

Nuestro análisis de la información presente en las páginas webs de estas universidades se va centrar en dos criterios y cuatro ámbitos. En primer lugar queremos identificar la presencia o no de información sobre elementos de RSC y en segundo lugar la facilidad de acceso a dicha información. Los ámbitos que vamos tomar en consideración como elementos de responsabilidad social de las Universidades serán: discurso, transparencia y buen gobierno, instrumentos de gestión y enseñanza e investigación.
Palabras Clave: Responsabilidad Social Universitaria, communication via web, university ranking
1- Introducción

La universidad, desde su origen ha sido considerada como institución clave en los procesos de cambio social y de desarrollo económico, cultural y político. En el mundo occidental es la segunda institución más antigua con una historia no interrumpida, quedando atrás apenas de la Iglesia Católica Romana (Iyanga, 2000:7). La primera institución que se puede llamar Universidad en sentido estricto, fue la Universidad de Bolonia creada en 1088, seguida por la Universidad de Oxford en 1167, la Universidad de Paris en 1170 y la Universidad de Salamanca en 1230. La función principal de la universidad medieval era la instrucción en las profesiones liberales (derecho, medicina y teología) y las disciplinas científicas. Interesantemente, conforme indica Reed (2004:10), la universidad no estaba estrechamente asociada con la investigación como las universidades contemporáneas.

A lo largo de más de 700 años la universidad fue cambiando lentamente hasta que en 1810 Wilhelm von Humboldt crea la Universidad de Berlín como una institución no sólo transmisora de conocimiento, sino también creadora de él, y donde la investigación pasa a ocupar un lugar preferente. Nuestra universidad del S. XXI es directa heredera de esa tradición.

El papel prioritario que se asigna en la actualidad a la universidad es el de formación de mano de obra altamente calificada y de generación de conocimiento e innovación para responder, predominantemente, las demandas del mercado. Más allá de estas demandas económicas, las universidades han sido elementos centrales de transformación social, política y cultural (Brennan, 2004: 16).

“En efecto, no hay países realmente avanzados que no cuenten con un eficaz sistema universitario y, dentro de él, con unas sólidas y permanentes investigaciones” (Casas, 2005:2). Por lo tanto la posición de las instituciones de enseñanza superior tiene un carácter estratégico en la sociedad por su función de proporcionar formación e investigación científica, profesional, humanística, artística y técnica que se aplican y se aplicarán en el mundo.

Según Brennan (2004:16-17) la universidad desempeña dos roles diferentes: transformadora y reproductora. El rol transformador deriva de su poder de producir cambios sociales, y su capacidad de transmitir el capital cultural configura su rol reproductor. Estos dos roles son reconocidos por los expertos y organismos internacionales como complementarios, indivisibles e inevitables.

La “Declaración Mundial Sobre la Educación Superior En el Siglo XXI” (UNESCO, 1998) pone de manifiesto ideas tales como que la educación es un pilar fundamental de los Derechos Humanos, de la democracia, del desarrollo sostenible y de la paz, y destaca la misión de la educación superior de contribuir al desarrollo sostenible y el mejoramiento de la sociedad. La formación de ciudadanos activos y responsables, la consolidación y protección de los valores de la sociedad, la promoción de la excelencia educacional son algunos de los elementos que forman parte de esa misión.

Concebir la universidad como una organización responsable de la creación y difusión del conocimiento conlleva cuestionar cómo gestionarla, y obliga a evaluar y conocer sus criterios de actuación para así comprobar que los objetivos propuestos por la institución corresponden a los requeridos por la sociedad (Carrasquero et al, 2008).

Igualmente, la incesante ampliación de horizontes de la institución de enseñanza superior, así como las nuevas y crecientes demandas sociales obliga a reflexiones éticas y a la evaluación de los impactos de la universidad en su entorno. Estas demandas y cuestionamientos estimulan el desarrollo de nuevas ideas, valores y principios institucionales. La Responsabilidad Social Universitaria (RSU) es una consecuencia de esa nueva conciencia.
2. Definición

“La responsabilidad social de la universidad” fue tema del XXV Congreso Mundial de la Pax Romana, realizado en la ciudad de Montevideo, hace más de 40 años, en 1962 (Calderón, 2005:14) demostrando así que la preocupación por el asunto no es reciente. Aunque bien es cierto que ha sido en la última década cuando se ha intensificado la investigación en esa dirección, principalmente en la América Latina. Según afirma François Vallaeys, uno de los orígenes de la RSU está en América Latina, fruto del esfuerzo conjugado de varios frentes como la “Red Construye País en Chile”, la “Iniciativa Interamericana de Ética, Capital Social y Desarrollo” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Red AUSJAL de las Universidades Jesuitas, etc. (Valleys, 2006). En otros lugares la respuesta a la demanda de responsabilidad se ha conceptualizado como “Universidad sostenible”, y aunque comparten el mismo fin, conviene aclarar las diferencias de matiz de uno y otro concepto. Para ello, seguidamente se propone una breve definición de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y de Desarrollo Sostenible (DS).

No hay una única definición para el concepto de RSC (Steurer et al, 2005, Argandoña y Hoivik, 2009, Muijen, 2004), según Vallaeys (2008:198-199) la RSC es un “experimento colectivo” que envuelve varios actores de la sociedad además de la empresa tales como ONGs, organismos internacionales, gobiernos, sindicatos, etc. Argandoña y Hoivik (2004) argumentan que los factores históricos, culturales, socio-económicos y el idioma de cada región juegan un papel fundamental a la hora de definir los conceptos de RSC justificando así la falta de consenso para una concepción global. Sin embargo hay elementos que sí están en común acuerdo tales como el carácter de voluntariedad de la empresa para la adopción de la RSC, la transparencia o la integración del “triple bottom line” o sea, los aspectos económicos, sociales y ambientales en la gestión (European Commission, 2001; Steurer et al, 2005; Ribera, 2005; Escudero, 2006; Vilanova et al, 2009).

En la década de los 70 surge por primera vez el término Desarrollo Sostenible pero su uso corriente se extendió a partir de 1987 por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida como Comisión Brundtland (Payne y Rayborn, 2001:157). Dicha comisión define el Desarrollo Sostenible como: “El desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades" (World Commission, 1987). Esta definición es la que se ha extendido y se viene utilizando en las últimas décadas, aunque no está exenta de críticas. Algunos autores argumentan que no hay un significado claro en su aplicación (Fergus y Rowney, 2005) y que existen múltiples definiciones para el término (Leal Filho et al, 2009).

Steurer et al (2005) presentan una definición de estos términos basada en los temas centrales de ambos conceptos. El énfasis inicial de la RSC fue sobre temas sociales tales como los Derechos Humanos y las condiciones laborales, mientras que en el caso del DS su primer pilar fue la dimensión medioambiental. A lo largo de estos años la discusión de estos conceptos ha do convergiendo y limando las diferencias, y así, hoy se considera que ambos conceptos están esencialmente interrelacionados. Con el pasar del tiempo ambos convergieron a fundamentos similares pero se puede establecer un orden considerando el DS en una dimensión más amplia y la RSC como la contribución voluntaria de gestión de las corporaciones para lograr el DS.

En el fomento de estos conceptos y la aplicación de estas ideas la Universidad tiene que jugar un papel esencial en dos sentidos: en la formación y difusión de teorías y conceptos, así como en la puesta en práctica de principios de responsabilidad en la gestión y gobierno de la universidad (Carrasquero et al, 2008; Lozano and Boni, 2007).

Por tanto, además de desarrollar la educación en valores para infundir la responsabilidad social desde la universidad (Muijen, 2004) se debe añadir la observación de sobre la importancia de los valores como un elemento de la RSU para pautar las actividades de gestión y gobierno para que éstas contribuyan efectivamente a la transformación social y el desarrollo de la comunidad universitaria y de todas las comunidades en general (Iparraguirre, 2008). De hecho ya hay iniciativas en esa dirección como por ejemplo “Los Principios Para una Educación Responsable en Gestión” conocidos como “PRME” (United Nations Global Compact: 2007). Esta propuesta ha sido elaborada por las Naciones Unidas y determinan 6 principios a seguir: propósito, valores, método, investigación, partenariado y diálogo. Los PRME suponen una llamada a todas las instituciones de estudios superiores dedicadas a la educación de líderes de negocios para que apoyen y participen activamente en una plataforma global para la educación responsable en gestión. También el BID apunta en esta dirección con su documento: “Responsabilidad Social Universitaria: Manual de Primeros Pasos” (Vallaeys et al, 2009).

La aplicación del concepto de RSC al ámbito universitario no está exenta de crítica. Según Vallaeys (2008: 203) algunos sectores del mundo académico se resisten a relacionarlas porque restringen la RSC al ámbito empresarial y consideran la imposibilidad de aplicar conceptos de empresa a instituciones de enseñanza superior. Ayuso y Santos (2008: 22-23) hablan del enfoque más amplio de la RSU que esté en coherencia con los ejes básicos de la misión universitaria y su responsabilidad ante la sociedad antes que con un enfoque más mercantil de la RSC. Goergen (2008:4) está de acuerdo y afirma que la responsabilidad social en la universidad ayuda a preservar y estimular su autonomía crítica con relación a los temas vitales y urgentes de la sociedad, en especial el futuro de la ciencia y tecnología y sus consecuencias.

La discusión epistemológica sobre la posibilidad de aplicar los conceptos básicos de la RSC a la RSU exceden los límites de este artículo. (Vallaeys, 2008:196) reconoce que hay objetivos comunes entre la RSC y la RSU pero hace hincapié en los impactos que distinguen la institución de enseñanza superior de los de una empresa. Los impactos organizacionales de la universidad son similares a los de cualquier organización laboral: impactos en la vida de su personal administrativo, docente y estudiantil, en el medioambiente, etc. Lo que marca la diferencia con otro tipo de organizaciones son los impactos indirectos de sus actividades educativas, cognitivas y sociales. Los impactos educativos son aquellos que influyen en la formación profesional, en la escala de valores, la visión del mundo y el comportamiento de los alumnos y ex alumnos. Los impactos cognitivos son todo lo que se relaciona con las orientaciones epistemológicas y deontológicas, los enfoque teóricos y las líneas de investigación, los procesos de producción y difusión del saber. Los impactos sociales son todos aquellos referentes a sus relaciones con los actores sociales, su participación en la comunidad local y global influyendo en el desarrollo social ya sea en política, economía, artes, ciencias, etc. (Vallaeys, 2008; Vallaeys, 2009).
3- Dimensiones

De acuerdo con Carrasquero et al (2008:90) y el “Programa Universidad Construye País” (Fernández et al, 2006:11), la RSU se estructura y aplica en la universidad por medio de cuatro procesos claves: la gestión, la docencia, la investigación y la extensión universitaria. Así, de acuerdo con (Fernández et al 2006; Vallaeys, 2006), en una universidad socialmente responsable:



  • La gestión interna de la Universidad debe ser un ejemplo de excelencia, democracia, equidad (eliminación de la discriminación y la corrección de los privilegios), transparencia y desarrollo sostenible. La construcción de una comunidad universitaria socialmente responsable significa conseguir una doble fuente de aprendizaje: el estudiante aprende en la universidad sobre las disciplinas de su carrera, pero también a través del ejemplo aprende de ésta hábitos y valores.

  • La enseñanza debe estar orientada a capacitar a los profesionales en Responsabilidad Social y promocionar, en sus especialidades, el aprendizaje vinculado a la sociedad. La enseñanza tiene que ser significativa y práctica, aplicada a la solución de problemas reales, e interdisciplinaria para una mejor comprensión de los problemas.

  • En la investigación el objetivo es trabajar para el desarrollo y la solución de problemas de la sociedad estimulando la interdisciplinariedad y siempre apoyado en conductas éticas. The search for truth and knowledge for their own sake, and not for money or power, should be a basic principle of a responsible research institution (Newman, Couturier, and Scurry, 2004:4).

  • La extensión universitaria debe encontrarse en interdependencia con el entorno regional y global, mediante programas y servicios tanto de actualización y perfeccionamiento, como a través de diversas modalidades de foros y diálogos que permitan aprender de los actores sociales y hacer pública la producción académica (Fernández et al 2006; Vallaeys, 2006).

La Responsabilidad Social permite un vasto campo de reflexión y acción pero existe el riesgo fracaso por una mala conceptualización, fundamentación, o aplicación. De la misma manera que en la RSC, es fundamental no confundir RSU con filantropía o estrategias de marketing (Briceño, 2009). La RSU requiere la articulación de diversos sectores de la institución en un proyecto de promoción de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible. Dicho proceso debe orientarse a la producción y transmisión de conocimientos responsables y a la formación de profesionales y ciudadanos igualmente responsables (Vallaeys, 2006).
4- Comunicación.

Una parte importante de la gestión socialmente responsable concierne a la comunicación. Entendiendo la comunicación como un proceso de envío y recepción de mensajes entre participantes. La comunicación organizacional es el conjunto de mensajes que intercambian los integrantes de una organización y también la comunicación de la misma organización y su medio. La excelencia está fuertemente ligada a la comunicación. Cualquier organismo que tenga la intención de lograrla debe reconocer la importancia de utilizar correctamente los canales de comunicación para lograr sus objetivos. Esto es, no solo limitándose a la transmisión de información, sino también fomentando el diálogo entre todos los actores que formen parte del grupo así como de su entorno (Sandoval, 2004: 105-108). De entre los múltiples medios y temas de comunicación existentes en una organización, cabe destacar el cómo las organizaciones, en este caso específico las universidades, dan a conocer tanto a nivel interno como externo sus acciones de Responsabilidad Social.

Steurer et al (2005:274) afirman que la RSC (en este punto también aplicable a la RSU) es un enfoque de gestión voluntario en el cual los stakeholders de la corporación desempeñan un papel destacado. Las partes interesadas (stakeholders), o sea, todos aquellos que tienen alguna relación con la organización (Fassin, 2009:116), tanto los internos como los externos a ésta, son el objetivo de la comunicación de RS de una organización.

Para comunicar que una organización desarrolla prácticas éticas y socialmente responsables, se puede recurrir a diversos sistemas, medios y espacios de comunicación como las reuniones formales e informales, la elaboración de memorias de sostenibilidad o responsabilidad social, capacitaciones y entrenamientos, uso de la Internet y la intranet, los buzones de comunicación y sugerencias, las oficinas de atención a diferentes públicos, entre otros (Briceño et al, 2009). Lo importante es que la organización lleve a cabo la “rendición de cuentas” (accountability) que es la justificación o explicación de una organización a sus partes interesadas de sus intenciones, juicios, actos, consecuencias y omisiones (Rasche and Esser, 2006:252). Este es un factor clave de la transparencia institucional. “Las imágenes corporativas bien elaboradas comunican la rendición de cuentas a través de la responsabilidad social” (Coupland, 2005:357).

La transparencia sobre las políticas, sistemas de gestión y sobre los resultados obtenidos en los ámbitos social, medioambiental y económico, constituyen un elemento esencial del concepto de responsabilidad social. De acuerdo con lo ya descrito anteriormente, la universidad, por ser una institución cuya meta es la educación y la formación, y por su papel como generadora y transmisora de conocimiento, tiene la responsabilidad de dar ejemplo a la sociedad. Si en el rol de sus disciplinas se enseña y/o investiga sobre responsabilidad social, es fundamental que estas materias se vean reflejadas en el sistema de gestión de la propia universidad para que sea de verdad creíble. Es necesario “Walking the Talk” (Hill, 2004) para no caer en la desconfianza y deslegitimación social.

Un ejercicio de comunicación y accountability son los informes de responsabilidad. El informe, reporte o memoria de responsabilidad social, también conocido como informe, reporte o memoria de sostenibilidad se entiende como una herramienta de gestión que permite a las organizaciones medirse y rendir cuentas a la sociedad y a sus grupos de interés sobre su actuar ambiental, financiero y social (GRI, 2006; Herzig and Schaltegger,2006). Herzig y Schaltegger (2006: 303) opinan que los informes de sostenibilidad son a menudo un factor clave para la organización en la creación de transparencia y rendición de cuentas sobre las responsabilidades en sus actividades y desempeño. Además proporciona una razón interna oficial para hacer frente a la sostenibilidad organizacional e inicia los procesos de toma de conciencia.

La elaboración de una memoria de sostenibilidad es de carácter voluntario y, para su coparación, debe estar basada en directrices, normas o estándares. La Guía GRI (2006), es un estándar internacionalmente aceptado de información sobre sostenibilidad o responsabilidad social. Está elaborada por Global Reporting Initiative (GRI), organización establecida en 1997 por Coalition for Environmentally Responsible Economies (CERES) y el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas (UNEP), con el objetivo de diseñar un marco, aplicable globalmente, que integrara la información empresarial en los ámbitos económico, social y medioambiental. Debido a su amplia aceptación, a pesar de ser una guía pensada para las empresas, algunas universidades la utilizan como referencia para la elaboración de sus informes de responsabilidad social.

El informe de responsabilidad social debe ser el producto final de un proceso previo debidamente diseñado y consensuado con todas las partes interesadas, debe tener una orientación, un destino y un riguroso método de trabajo. Muchos países latinoamericanos conocen ese documento por el nombre de “Balance Social” pero la tendencia mundial en temas de reporte es que el mismo contenga información no solo referente al aspecto social de la organización sino que incluya también los aspectos ambientales y económico-financieros (Carnevali, 2004). El informe debe ser también una iniciativa que perdure, que se repita periódicamente y que forme parte de un proceso de mejora permanente.




5- Internet

Es necesario reflexionar también sobre la manera cómo se presenta toda la información sobre Responsabilidad Social generada. Las políticas, los códigos éticos y de conducta, los comunicados, iniciativas, la misión, la visión, la estrategia, los reportes, deben ser conocidas fácilmente por todos los stakeholders de la organización. Una universidad socialmente responsable y con el interés en la transparencia debe hacer esfuerzos en desarrollar las tecnologías de la información y la comunicación como el medio más eficaz para comunicar con la diversidad de agentes interesados en la evolución de la institución (Gandía y Andrés, 2005).

Internet es un canal relativamente nuevo que se ha utilizado como un medio de comunicación multimedia desde la década de 1990. Ha supuesto un paso fundamental en el desarrollo de la denominada sociedad de la información. Internet permite a las organizaciones divulgar una mayor cantidad de información, entre un número mayor de usuarios, de forma más eficaz, con una mayor interacción con los interesados, con una rapidez mayor que nunca y con un coste menor que otros medios de comunicación. La red ofrece nuevas características para la comunicación corporativa, como el acceso a documentos electrónicos, herramientas de búsqueda y aplicaciones multimedia (Domínguez, 2006:14; Moreno and Capriotti, 2006:51; Wanderley et al, 2008:371).

De hecho las universidades utilizan la Web intensamente e incluso ésta surge en el seno de las mismas. Los primeros servidores interconectados de Internet en el mundo fueron, en 1969, cuatro nodos de universidades americanas (Kuklinski, 2006) y la implementación del primer servidor Web fue en 1990 motivado por la idea de desarrollar un sistema que permitiera a los científicos de diferentes centros de investigación compartir información (Bernier et al, 2002). Se estima que hoy día hay más de 18.000 instituciones de enseñanza superior con un dominio URL independiente según el Webometrics.

En las páginas Web institucionales de las universidades se parte del supuesto de que estas páginas son informativas, no publicitarias ni recreativas, y que están dirigidas principalmente a estudiantes, profesores, investigadores y trabajadores que pertenecen a la institución o que tienen intención de pertenecer, además de visitantes ocasionales con otros intereses (Brenier et al 2002).

Para que la información en Internet pueda llegar a los stakeholders es necesario que cumpla con algunos requisitos básicos. Elementos como la usabilidad, que es un criterio de calidad que sirve para medir el grado de facilidad de uso de las interfaces Web (Méndez, 2008) y la accesibilidad, que determina el grado de facilidad de uso de esas interfaces Web abarcando usuarios con diversas capacidades físicas (Paciello, 2000) deben ser tenidos muy en cuenta a la hora de diseñar el acceso a los contenidos de una página Web.

La transparencia está asociada a la idea de una interacción pro-activa continua entre las organizaciones y sus stakeholders (Vaccaro y Madsen, 2009:114) y esta interacción debe seguir algunos criterios para que pueda ser verdaderamente efectiva. Diversas organizaciones, entre ellas el GRI y Accountability 1000, desarrollaron criterios estándares para la transparencia en reportes de sostenibilidad (Dubbink et al, 2008:394) y que se pueden aplicar a cualquier comunicación de Responsabilidad Social. Cabe destacar el criterio de relevancia, el que se publique información que sea realmente importante para el stakeholder; el criterio de comprehensibilidad y claridad; y el de inclusividad (AccountAbility, 1999; GRI, 2006).

Respecto a la comunicación que las Universidades proveen en sus páginas electrónicas, se debe resaltar la urgencia de que la información de ésta se pueda ofrecer en más de un idioma. El apartado de buenas prácticas del Webometrics recomienda sobretodo el idioma inglés, no solo en las páginas principales, también para las secciones seleccionables y especialmente en los documentos científicos puesto que el inglés es considerado como la lengua de comunicación global (Crystal, 1997).


6- Rankings

Los rankings son el resultado de un proceso de evaluación que se apoyan en unos indicadores establecidos previamente, realizados por diversos organismos ubicados en diferentes países (Tello, 2007). En el mundo académico hay controversia sobre la metodología y indicadores utilizados por los rankings (Ej.: Billaut et al, 2009) pero aún así despiertan la atención a nivel mundial, teniendo referencias en diversas páginas Web universitarias sobre sus colocaciones en dichos rankings1. Los rankings sirven de guías con diversas utilizaciones: para las familias y estudiantes en la elección de la universidad adecuada para su formación, para los profesionales que quieren seguir su desarrollo profesional, así como para los empleadores como referencia para saber dónde deben buscar los profesionales mejor calificados (Tello, 2007).


Actualmente, los rankings más importantes son:
- Academic Ranking of World Universities (ARWU), creado en 2003 por el Center for World-Class Universities y el Institute of Higher Education Shanghai Jiao Tong University. Este índice publica en la Web las 500 instituciones mejor colocadas en su evaluación que se basa en seis indicadores: número de estudiantes y profesores ganadores de los Premios Nobel y Medallas Fields, número de investigadores citados seleccionados por Thomson Scientific, número de artículos publicados en revistas de Naturaleza y Ciencia, número de artículos indexados en el Science Citation Index-Expanded y Social Sciences Citation Index, y media de rendimiento con respecto al tamaño de la institución.
- Times Higher Education’s annual World University Rankings, creado en 2004, publica el ranking de las 200 instituciones mejor calificadas y utiliza para su evaluación una mezcla de indicadores cuantitativos y informes de opinión.
- Performance Ranking of Scientific Papers for World Universities, del Higher Education Evaluation & Accreditation Council of Taiwan, creado en 2007, que classifica las 500 mejores instituciones de enseñanza e investigación del mundo. El Council of Taiwan analiza los datos de número de artículos publicados y número de citaciones obtenidos a partir del Essential Science Indicators (ESI) para elaborar su ranking.

- Webometrics Ranking of World Universities. El Webometrics Ranking of World Universities (Ranking Web de Universidades del Mundo) que es una iniciativa del Laboratorio de Cibermetría del Centro de Información y Documentación Científica -CINDOC (que pertenece al centro nacional de investigación Español CSIC). Webometrics se basa en el reconocimiento de la existencia de un nuevo mercado global para la información de tipo académico: la web. Ésta es una plataforma adecuada para la internacionalización de las instituciones. Una presencia Web fuerte y detallada que provea descripciones exactas de la estructura y actividades de las universidades puede atraer a nuevos estudiantes y profesores de todo el mundo.
7- Metodología de clasificación del Webometrics Ranking of World Universities

La selección del Webometrics como referencia para este trabajo está fundamentada en su criterio de evaluación basado en la información recogida en la Web. Su perfil es el que más se adecua al objeto del presente artículo ya que su trabajo es medir la presencia en la World Wide Web de las Universidades y los centros de investigación del mundo y se actualiza cada seis meses publicando un ranking que lista las 8000 primeras universidades, ofreciendo también un ranking dividido por regiones. Empezó a publicar en 2004 y se basa en cuatro indicadores a partir de los resultados cuantitativos obtenidos en la investigación en los principales motores de búsqueda:

Tabla 1

INDICADORES

Tamaño

Número de páginas recuperadas desde los 4 motores de búsqueda:

● Google


● Yahoo Search

● Live Search

● Exalead


Visibilidad

El número total de enlaces externos únicos recibidos (inlinks) por un sitio que se pueden obtener de forma consistente desde:

● Yahoo Search

Live Search

● Exalead



Ficheros ricos

Formatos de archivo más relevantes:

● Adobe Acrobat (.pdf)

● Adobe PostScript (.ps)

● Microsoft Word (.doc)

● Microsoft Powerpoint (.ppt).

Datos extraídos a través de:

● Google

● Yahoo Search

● Live Search

● Exalead



Académico

Google académico proporciona el número de artículos y citas para cada dominio académico. Son:

● Artículos

● Informes

● Otro tipo de documentos académicos



Source: adapted from Webometrics

Ya hay algunos artículos publicados relacionados con la responsabilidad social en las páginas Web Corporativas tales como el de Coupland (2005) o el de Wanderley et al (2008). También se puede citar el trabajo de Méndez (2008), que analiza la ubicuidad y usabilidad de las páginas Web de las universidades españolas y el artículo de López et al (2009) basado también en el ranking Webometrics.

En este estudio vamos a utilizar las 5 universidades mejor colocadas en cada una de las 10 regiones determinadas por el Webometrics: USA y Canadá; América Latina; Europa; Europa del Este; Asia; Sudeste Asiático; Subcontinente Indio; Mundo Árabe; Oceanía y África. La búsqueda en la red se realizó entre los días 10 de febrero y el 10 de marzo de 2010 y consistió en explorar sus Páginas Web institucionales y analizar sus contenidos buscando información que relacionada con la Responsabilidad Social y el Desarrollo Sostenible.

La investigación se ha basado en cuatro ámbitos:



Discurso: se buscó la información en el que la institución haga referencia y declaraciones sobre cuestiones de RS y DS. La misión, visión y valores de la universidad además de cualquier declaración institucional sobre estos temas fueron el ámbito de estudio.

Transparencia y buen gobierno: En este ámbito se investigó la disponibilidad de informes económicos, informes sociales, informes medioambientales, balances sociales, reportes anuales, estadísticas, y vínculos relacionados con buenas prácticas internas y externas sobre temas sociales, económicos, administrativos y medioambientales. En definitiva, cualquier elemento que pudiera estar relacionado con la comunicación y publicidad de sus acciones de RS.

Instrumentos de gestión: Dentro del ámbito de instrumentos de gestión se buscaron documentos relacionados con plan estratégico, informes de sostenibilidad y/o Responsabilidad Social, políticas, implementación de normas, códigos éticos, guías de buenas prácticas, plan de gestión ambiental, etc. Es decir, cualquier elemento relacionado con los parámetros, la aplicación y el control de los contenidos de la RS en la institución.

Enseñanza e investigación: En este ámbito se consultó la disponibilidad de información relacionada con cursos de grado y posgrado así como cursos de extensión, congresos, seminarios y trabajos de investigación relacionados con la RSC, ética de los negocios y desarrollo sostenible.

Además de investigar la información sobre RS y DS en los cuatro ámbitos presentados, se investigó la facilidad de acceso a dicha información. Se utilizó una medida para calificar el grado de facilidad para encontrar y acceder a dicha información, atribuyendo para los muy fáciles de encontrar (en la portada o en primer enlace) la letra “F”, para los de mediana facilidad (enlace dentro de enlace) la letra “M”, y para los de difícil localización (hay que pasar por muchos vínculos o hay que investigar en el índice alfabético o en el buscador de la página institucional) la letra “D”.

El resultado de este análisis puede verse en la compleja tabla presentada en el anexo 1.
8- Análisis

En las páginas Web investigadas, la información de portada se divide, de un modo frecuente en:



  • Información general sobre la universidad, donde se puede encontrar datos históricos, administrativos, físicos, documentación, identidad institucional, noticias, notas de bienvenida, rectorado, servicios, etc.

  • Información sobre enseñanza, que consta de informes y enlaces de las facultades, departamentos, cursos, asignaturas, docentes, criterios de admisión, derechos y deberes del alumno, etc.

  • Información sobre investigación con referencias a departamentos, proyectos, líneas de investigación, políticas, publicaciones, etc.

Todas las páginas disponen de un motor de búsqueda para el sondeo de información relacionada con la universidad aunque varían respecto a la eficiencia de los mismos. Algunos son muy detallistas como por ejemplo el buscador del Massachusetts Institute of Technology2, haciendo primero un rastreo de la información deseada en los contenidos de la portada de la página principal y sus vínculos para después buscar en los documentos anexados. Resulta muy útil cuando los website incorporan un servicio de búsqueda por orden alfabético en las páginas Web. Permiten extraer un listado alfabético de servicios con información sobre actividades medioambientales, de ética, de acción social, etc. El estudio de la presencia de la responsabilidad social de las universidades en sus páginas Web institucionales permite obtener los siguientes resultados:

  • La presentación de información sobre RS y DS está dispersa por diversos niveles y secciones de las páginas Web Institucionales de las Universidades investigadas. Sólo la Universidad de Cape Town presenta ordenada y estructurada en una sección independiente y claramente identificada. Esta fue la única universidad en que se encontró un enlace de responsabilidad social universitaria de fácil acceso en su página institucional. También se encontraron algunas otras Universidades donde se pueden ver enlaces sobre el desarrollo sostenible institucional.

  • Cabe destacar la riqueza de cantidad y calidad de información encontrada en las universidades de la región USA y Canadá, lo que coincide con lo hallado por López et al. (2009). Asia, Europa y Oceanía le siguen con distancia. Es también notable la diferencia del volumen de información entre las Universidades de estas regiones y las seis restantes.

  • En prácticamente ninguna de las páginas Web estudiadas se encontró un enfoque preciso pautado en las líneas de la RS y DS de las instituciones como un todo. Se ha podido encontrar iniciativas sobre RS y DS en diferentes facultades, escuelas, departamentos o centros de investigación lo que da a entender que a pesar de que no se esté comunicando la Responsabilidad Social en un plan macro, esto no quiere decir que no se la esté tratando en absoluto. Hay iniciativas, centros y grupos de trabajo que están activos y publicando cosas en el medio universitario.

Las conclusiones más destacables por lo que hace a los ámbitos estudiados son las siguientes:

  • Discurso: En las universidades que facilitan información relacionada con el tema “discurso”, en general, es fácil encontrarlas en sus páginas Web institucionales y éstas siempre están localizables en las zonas de información general de la universidad. Lo más frecuente es que basen su misión y visión en su compromiso con el conocimiento, la enseñanza y la investigación aunque haya algunas pocas que se extienden hasta su compromiso con la sociedad como por ejemplo la Universidad de Edimburgo3: “Make a significant, sustainable and socially responsible contribution to Scotland, the UK and the world, promoting health and economic and cultural wellbeing” (University of Edinburgh).

La Universidad de Cape Town (UCT) es la única que asume la RSU en su discurso denominándola como UCT Social responsiveness y dedicando un apartado exclusivo al tema en la presentación de la universidad.

En África, Mundo Árabe y Sudeste Asiático todas las universidades tienen algo de información sobre RS y DS en lo que se refiere al discurso. En las demás regiones hay gran heterogeneidad.



  • Transparencia y buen gobierno: Muchas de las universidades estudiadas publican reportes anuales en sus páginas Web. Las únicas regiones donde no se encontró ninguna información sobre el tema fueron en el Subcontinente Indio y en el Mundo Árabe. Por lo general dan información sobre datos estadísticos tales como número de alumnos, personal, cursos ofrecidos, investigación, premios y logros, números financieros, etc. En algunas universidades que aportan información sobre transparencia y buen gobierno se percibe un interés de publicidad más que de auténtica transparencia puesto que no hay un desarrollo posterior.

Un componente importantísimo para acceder a la información sobre las políticas adoptadas por la universidad y que se encuentra presente en algunas páginas institucionales es el de una página donde se concentra un listado con todas las políticas y con sus respectivos enlaces. Este procedimiento facilita enormemente la búsqueda favoreciendo la usabilidad de la página y consecuentemente siendo eficientes en la transparencia. Se puede citar como un buen ejemplo el “A-Z index” de políticas de la Universidad de Cornell.4

Se ha encontrado, sobre todo en EUA y Canadá y Oceanía, una gran variedad de enlaces relacionados con temas de sostenibilidad y medio ambiente y también relevante en lo que concierne a temas sociales. En Europa del Este, Mundo Árabe, Sudeste Asiático y Subcontinente Indio, apenas se encontró información relevante. Y En las páginas Web de algunas Universidades de Latinoamérica se percibe un movimiento a favor de la transparencia por medio de comunicados presentes en la portada, pero que todavía no está desarrollado.



  • Instrumentos de gestión: Poquísimas Universidades, de las investigadas, poseen informes titulados como “informes de sostenibilidad” o “Informes de responsabilidad social” disponibles en sus páginas Web institucionales. A pesar de la relevancia de estos instrumentos para la excelencia en la gestión y para la legitimidad social de la institución no se ha detectado en las páginas Web institucionales la publicación de planes estratégicos como una práctica habitual. Se ha detectado una mayor preocupación por este tema en las universidades investigadas de Europa y Oceanía. También se percibe una fuerte presencia de información sobre políticas de diversos tipos en las páginas Web de las Universidades de EUA y Canadá y Oceanía seguidos por África, Europa, Asia y sudeste asiático. La publicidad en la Web de códigos éticos institucionales es una práctica poco común en el grupo investigado, casi no se encontraron ejemplos a nivel de la institución, aunque sí se han encontrado documentos específicos de este tipo, como son los códigos éticos para la investigación.

  • Enseñanza e investigación: En el caso de la Responsabilidad social como materia de estudio, es aceptable que esta información no se encuentre en la portada de la página Web Institucional por tratarse de un tema de estudio entre muchos otros y que suele ubicarse en la parte destinada al alumnado. Esto explica el grado “D” de facilidad de localización atribuido a todo el apartado de enseñanza e investigación en la tabla 2 (en anexo). Sin embargo se ha apreciado poco volumen de información detallada de cursos, disciplinas y sobretodo asignaturas. Se perciben líneas generales pero no se facilitan los contenidos.

Apenas se han encontrado buscadores específicos para estos temas, y cuando los hay no son de fácil localización. Cabe destacar el buscador específico para asignaturas que facilita la Australian National University que aunque no sea de todo fácil buscarlo en la página Web institucional (grado de accesibilidad M), una vez que accedes a él (buscador de ANU: search study@ANU)5, te permite encontrar cualquier curso, disciplina o asignatura.

La enseñanza e investigación en RSC está presente en casi todas las Universidades estudiadas. En aquellas que no se ha podido encontrar ninguna referencia sobre cursos, asignaturas, seminarios, líneas de investigación, etc., sin embargo siempre se ha encontrado artículos publicados, textos de debate o bibliografía relacionadas con la Responsabilidad Social.

Aún no se percibe un carácter general y transversal en lo que concierne a la RSC en la enseñanza e investigación. Esta se concentra, en general, en las escuelas de negocios, facultades de económicas, administración y derecho. También se presenta ocasionalmente en el área de Marketing y Comunicación, Educación o Ingeniería. Tampoco se encontró en general fuertes evidencias de la RSC como iniciativa estructural perdurable en el tiempo. Pocas líneas de investigación específicas y pocas asignaturas específicas. En lo general la RSC es tratada como un componente dentro de otras disciplinas.
9- Conclusión

Se ha llegado a la conclusión de que, a pesar de que las prácticas socialmente responsables están publicadas de alguna u otra manera en las páginas Web institucionales investigadas, en su gran mayoría no hay una gestión coordinada de la publicación de información en RS. El tema de la RSU no está difundido en estos medios (a excepción de la Cape Town University).

Se ha apreciado una gran diferencia en la calidad y cantidad de información presente en las páginas Web, pudiendo dividirlas en 3 partes: el grupo de USA y Canadá, seguidos de Oceanía, Europa y Asia con abundante información, y las demás regiones con poca o muy poca información.

De forma general el discurso en las páginas Web institucionales no hace referencia a la RSU y cuando hace referencia a la “responsabilidad” o a la “sostenibilidad” se supone que puede ser movido más por criterios de identidad corporativa o de sistemas de gestión de calidad que por una reflexiva toma de conciencia sobre la Responsabilidad Social de la institución.

Respecto a la transparencia y buen gobierno las iniciativas específicas de RS son casi nulas pero se encuentran acciones medioambientales y sociales destacables y también algunas publicaciones con carácter de rendición de cuentas.

Los instrumentos de gestión más utilizados en las universidades que publican algo sobre el tema son las políticas y los planes estratégicos. En el escenario actual, la presencia de memorias de este tipo en las páginas Web de las universidades es escasa.

La información sobre enseñanza e investigación en RSC por lo general deja entrever que aun no existe un entramado sólido. Las iniciativas ya están presentes pero aún falta consistencia. Hay pocos grupos de investigación con presencia identificada y los cursos, disciplinas y asignaturas que tratan específicamente de RSC, que no abundan, aún carecen de volumen de información.

En términos de facilidad, cantidad y calidad de información sobre RS y DS en las páginas Web de las universidades, aún hay un vasto campo a explorar y desarrollar para que las primeras universidades de los rankings puedan también ser primeras colocadas en RSU.


10- Anexos.
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