Antoine Perret Universidad Externado de Colombia El uso de contratista en Colombia: una política equivocada1



Descargar 163.97 Kb.
Página1/3
Fecha de conversión14.02.2017
Tamaño163.97 Kb.
  1   2   3
Antoine Perret

Universidad Externado de Colombia

El uso de contratista en Colombia: una política equivocada1

Desde el inicio del Plan Colombia en 2000 se generalizo en Colombia el uso de contratistas privados. En 2002 el rompimiento de las discusiones entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno colombiano transformó el Plan Colombia. Desde luego se acepta que los fondos dedicados a este pueden ser utilizados para la lucha contrainsurgente. Pero el propósito del plan sigue siendo la lucha contra el narcotráfico a través de una estrategia de reforzamiento del Estado colombiano. ¿Sin embargo podemos preguntarnos si la utilización de contratistas, quienes aumentan el riesgo de escalamiento del conflicto y están afuera de todo control del parte del Estado colombiano, es realmente adecuada o si al contrario no tiene el efecto contrario del buscado?



El contexto de la privatización

Las primeras Compañías Militares y/o de Seguridad Privadas2 (CMSP) aparecen en Colombia en los años noventa, principalmente en el marco de la cooperación entre Estados Unidos y Colombia para lucha contra la drogas.

En los años noventa la lucha contra las drogas era principalmente un asunto policial. “Los Estados Unidos proporcionaron equipamiento y fondos para la lucha contra los narcóticos, inicialmente en gran parte a la policía nacional colombiana pero recientemente [antes de 2001] más a los militares”3. Conjuntamente a la militarización, la lucha contra las drogas empezó a privatizarse; aunque se menciona4 de la presencia de Dyncorp desde el año 1988, se habla de sus actividades de forma más concreta a partir del año 1994. Sus contratos dependen directamente del Departamento de Estado de Estados Unidos y están en Colombia “para trabajar en proyectos antinarcóticos con la Dirección Antinarcóticos y la unidad aérea de la Policía Nacional de Colombia. Además presta apoyo a la Brigada Aérea del Ejército Nacional”5.

La verdadera privatización empieza con el llamado “plan Colombia” cuyo nombre se usa para llamar el paquete de cooperación que se hace entre Estados Unidos y Colombia. En 2002 se estima que unos 150 millones de dólares fueron pagados a las CMSP, “es decir, casi el 50 por ciento de los 370 millones que E. U. dedicó a Colombia durante el 2002 para financiar operaciones militares y policiales”6.

El Plan Colombia “incluye medidas de fortalecimiento de los derechos humanos, de desarrollo social, de apoyo a la economía y de avances en la negociación del conflicto armado, pero es sobre todo la parte militar (más de 70% de la ayuda total) destinado a la intensificación de las operaciones de fumigación en las zonas de producción de substancias ilícitas, que llama la atención”7.

Desde su inicio, el Plan fue sujeto a varias críticas para denunciar el riesgo de escalamiento militar y de otro lado sobre el objetivo real del Plan. No era muy claro si era un Plan de lucha contra el narcotráfico o un plan de lucha contra los actores ilegales y principalmente contra la guerrilla. “Además el Plan Colombia tenía previsto concentrar sus esfuerzos de lucha contra las drogas en el sur del país, precisamente donde la influencia de la FARC es una de la más fuerte”8.

Cabe anotar que a partir de 2002, con el final de las negociaciones entre el gobierno colombiano y las FARC, los fondos otorgados para la lucha contra las drogas pudieron ser utilizados también para la lucha contra la guerrilla. La consecuencia para los contratistas es que la asesoría que daban contra el narcotráfico se transformo en un entrenamiento de lucha contrainsurgente9.

En fin, la cooperación entre Estados Unidos y Colombia después de la guerra fría fue planteada sobre la base de la lucha contra las drogas, pero a lo largo de los años noventa ocurrió lo que Balié llama la “privatización de la guerra”, primero privatización porque en numerosos casos las CMSP se encargan de las operaciones y segundo de la guerra porque la lucha antinarcóticos se militarizo volviendo las operaciones realizada por las CMSP como operaciones de guerra10.

La utilización de las CMSP se vuelve una forma de disminuir la participación del gobierno estadounidense en el conflicto colombiano11, porque claramente una participación directa de Estados Unidos en Colombia no encontraría apoyo de ninguno de los dos lados12.

Para el gobierno de Estados Unidos el uso de las CMSP simplifica el desarrollo de su política exterior, porque según las actuales leyes del congreso no es necesario notificar los contratos de las CMSP menores a 50 millones de dólares, entonces no existe un control rigoroso sobre estos contratos. Además como lo dice el antiguo embajador de Estados Unidos en Colombia Myles Frechette, “es muy práctico tener elementos que no son de las fuerzas armadas de los Estados Unidos. Si alguien se muere o le pasa algo, se puede decir que no es un miembro de las fuerzas armadas. A nadie le gusta ver militares estadounidense muertos.”13. Realmente el gobierno los Estados Unidos evita el costo político que podría entrenar su participación en el conflicto colombiano.

Sin embargo en 2006 se contaba alrededor de 25 CMSP trabajando por la cuenta de Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Departamento de Defensa14, pero CMSP como Lockheed-Martin tiene varios contratos de diferentes tipos, el total aproximado de todos los contratos firmado con las CMSP es de 309,6 millones de dólares15.

Las actividades de las CMSP en Colombia

Se analizara en seguido las actividades de estas CMSP en Colombia tratando ver hasta qué punto están implicadas en el conflicto. Para este fin se utilizara la tipología de Singer, empezando por las menos involucradas.

En el caso colombiano, de la misma forma que en el resto del mundo la categoría de las Military Support Firms representa el mercado más grande, la mayoría de las CMSP contratadas por los Departamentos de Defensa y de Estado de los Estados Unidos desarrollan tareas en este sentido. Por ejemplo las CMSP Virginia Electronic Systems, Inc. (VES) y Air Park Sales and Service, Inc. (APSS) tenían que entregar e instalar equipos de comunicaciones para aviones de la Armada en 200216. Varios de los contratos de Lockheed-Martin son de logística que es la principal compañía proveedora de estos servicios en Colombia para Estados Unidos17.

En 2006 Oakley Networks está encargada de la vigilancia por internet, Telford Aviation apoya la logística de para el manejo de dos aviones de reconocimiento, ITT y ARINC se encargan de unos radares, Chenega Federal Systems provee el mantenimiento al día de una base de datos de inteligencia18.

Si generalmente esta categoría sale de los estudios sobre la privatización de la seguridad porque se alejan mucho de la definición de los mercenarios19 cabe destacar que estas CMSP tienen un rol clave en el desarrollo de los conflictos. Según un empleado de una CMSP “la parte militar es muy pequeña comparando a la logística, y para un país representa mucho más porque todas estas empresas de logística que no se involucren directamente en el conflicto manejan todos los asuntos fundamental para la seguridad del país”20. Además, después del Intelligence Authorization Act de noviembre 200321, los servicios de inteligencia proveídos a través del la financiación del Plan Colombia pueden ser usado no solamente para la lucha contra el narcotráfico sino también por la lucha contra el terrorismo22. Entonces, actualmente las actividades de inteligencia son no solamente fundamentales para el manejo de la lucha antinarcóticos sino también para el buen manejo del conflicto.

Además en Colombia el grado de dependencia del Estado colombiano alcanza a ser tan alto que el Ministro de la Defensa, Juan Manuel Santos Calderon, dice que en temas de inteligencia “dependemos todo de lo que nos da Estados Unidos, sin Estados Unidos nos quedamos miope”23. Esta total dependencia puede volverse muy problemática porque son estas CMSP quienes tienen el manejo de toda la información y el contrato que tienen esta firmado con el Gobierno de Estados Unidos no con el colombiano, lo que implica que Estados unidos puede tener y manejar información que no tiene Colombia sobre su territorio. Singer habla del riesgo de depender de CMSP en temas de inteligencia utilizando el termino económico “ex-post holdup”, lo que significa en este caso: poner la integralidad de los planes estratégicos en las manos de un actor privado24.

Un primer ejemplo de CMSP de la categoría Military Consultant Firms es el contrato de entrenamiento militar es el que Military Professional Resources Incorporated (MPRI) desempeño a partir de 2000 para que ayudara a reestructurar las fuerzas armadas colombianas contra la droga25 y luego trabajar con los militares y la policía nacional para formarlos en temas de operaciones psicológicas, inteligencia, logística26.

El objetivo del contrato era la lucha contra el narcotráfico pero a lo largo del contrato, MPRI desbordó de sus actividades iníciales hacia un apoyo para la lucha de contrainsurgencia, como fue el caso en Croacia27. Sin embargo al contrario de Croacia, el resultado fue un fracaso. Los expertos de MPRI no conocían el contexto colombiano, no entendieron la cultura y ni siquiera hablaban español28. Una frase del ministro de defensa de la época, Luis Fernando Ramírez, resuma bien lo interesante que era la asesoría de MPRI: “en un país en guerra no hay mucho tiempo de ir a comités”29.

El contrato terminó el año siguiente. Soyster, el portavoz de MPRI, dijo que el Pentágono no había renovado el contrato de 4,3 millones de dólares porque los objetivos habían sido cumplidos30. Bagley, de la universidad de Miami concluye sobre el caso del contrato de MPRI: “la verdad subyacente es que esta subcontratación de la guerra permite que no exista responsabilidad frente a los millones de dólares que el gobierno de los Estados Unidos está gastando, aparentemente para ayudar a Colombia. […] A menudo nuestros millones no ayudan tanto”31. Peor aún el congreso de Estados Unidos nunca recibió retroalimentación sobre la misión de MPRI32.

En 2006 la CMSP ARINC, Inc. tuvo un contrato mayor a 20 millones financiado con los fondos del Plan Colombia para desarrollar actividades de entrenamiento del personal, mantenimiento y ayuda logística para el programa Colombian Air Bridge Denial33. Pero para evitar que los empleados de ARINC, Inc. se involucraran en el conflicto se les prohibió volar en las misiones de combate.

Recientemente, en abril de 2007, el Ministerio de Defensa colombiano contrato unos privados israelíes para “mejorar la inteligencia, y los procesos de comando y control”34. Son un grupo de ex oficiales de Israel que asesoraron al propio gobierno de Israel, compuesto de un general, dos coroneles y un oficial de bajo rango acompañados de traductores. “Son una especie de sicoanalistas. Nos hacen las preguntas que son y nos ayudan a ver todos los problemas que tenemos y que no vemos”, dijo Sergio Jaramillo, viceministro de Defensa a Semana35. El contrato que tiene un valor estimada superior a los 10 millones de dólares36 parece tener sus éxitos. Últimamente varias operaciones militares basada sobre un gran trabajo de inteligencia dieron resultados consecuentes. Un ejemplo es el ataque letal que dio el ejército colombiano en contra del campamiento donde supuestamente estaba el “Negro Acacio”, un jefe de la guerrilla de la FARC37. Es considerado como el golpe más fuerte contra la FARC en los últimos años, y según el politólogo Jaime Zuluaga es muy posible que sea por una mejor inteligencia38. También se puede mencionar el ataque contra “Martín Caballero”, otro jefe de un frente de las FARC, dado también por un mejor funcionamiento de inteligencia39.

Aunque se notifica varios otros éxitos40 que podrían ser ligados con la asesoría del grupo israelí varias críticas salieron. Por ejemplo en Washington y Londres aunque “oficialmente, todos lo aceptan, […] en muchas agencias de inteligencia hay incomodidad, pues mientras los gobiernos de esos países le ayudan a Colombia a costa de sus impuestos, el gobierno está pagando varios millones de dólares a estos israelíes”41. Además como lo menciona Laude Fernández: “Hubiese sido mejor apoyarse en los británicos, que tienen un buen sistema de inteligencia y un mejor estándar en derechos humanos”42.

De acuerdo con Vauters y Smith en las historia reciente de Colombia tres CMSP, Northrop Grumman, Airscan y DynCorp, desarrollaron actividades que tienen las características de las Military Provider Firms, es decir, las compañías que ofrecen un servicio de operaciones militares y que participan directamente en el combate43.

En 1997 Airscan fue contratada por una empresa petrolera estadounidense, Occidental Oil, y por la empresa colombiana Ecopetrol44 para la seguridad de un oleoducto en la región de Arauca. El contrato consistía en proveer vigilancia de alta tecnología para monitorear los movimientos de la guerrilla y para que luego los militares colombianos podían atacarlos45. Según Tamayo, antes de 2001, se efectuó unos sesenta bombardeos contra la guerrilla del Ejército Nacional de Liberación (ELN) con el apoyo de Airscan46. En diciembre 1998, un helicóptero de las fuerzas aéreas colombiana bombardeó al pueblo de Santo Domingo ubicado a unos 50 kilómetros de las instalaciones de la empresa. El resultado fue 17 civiles murieron entre ellos 7 niños y otros 25 heridos entre ellos 15 niños47, pero ningún guerrilleros48.

Aunque se comprobó la responsabilidad de los pilotos estadounidense (Miller, 2003) ellos “se hallan libres de cargos en algún lugar del mundo, mientras [que] la tripulación del helicóptero militar colombiano […] podría afrontar condenas de hasta 15 años de prisión”49.

El caso demuestra la implicación de la CMSP en las operaciones de las fuerzas militares colombianas y según unos testimonios de los militares colombianos, este caso no era excepcional en la participación de los contratistas estadounidense: “cuando habían una confrontación entre los militares y las guerrillas, los contratistas [de AirScan] siempre estaban”50.



Northrop Grumman fue contratada por 30 millones51 de dólares como una subsidiaria de la compañía California Microwave Systems Inc., y sus actividades eran parecidas a las que desarrollaba AirScan. El trabajo consiste en sobrevolar la selva colombiana con aviones equipados de cámara infrarroja ultra sofisticada con el objetivo de hacer reconocimiento sobre actividades ilegales ligada a la droga o a movimientos de guerrilla52. En el año 2003, el último año de trabajo de Northrop Grumman en Colombia antes de ser reemplazada por otra CMSP recién creada, CIAO53, varios ataques de parte de las FARC contra los aviones resultaron fatales por unos pilotos de la CMSP. En este mismo año un primer accidente mató un contratista y tres otros fueron secuestrados por las FARC. El mes siguiente un otro accidente deja dos muertos54. La CMSP mandó después del primer accidente aviones para buscar los secuestrados, pero nunca fue posible encontrarlos. Aunque las familias de los secuestrados critican mucho el gobierno estadounidense por no hacer nada para lograr la liberación de estos hombres, en la embajada de Estados Unidos en Colombia, los tres compatriotas están muy presentes. Un pequeño “departamento” Search and rescue, conocido como el SAR, se encarga de buscar y rescatar secuestrados. Este “departamento” contrata CMSP para hacer su trabajo y aunque “no se sabe muy bien que hacen, es seguro que el tema de los tres contratistas es la mayor preocupación”55.

Se menciona la presencia de DynCorp en Colombia por primera vez en 198856 por unos trabajos de lucha contra las drogas, luego a partir de 1994 tiene contrato directamente con el Departamento de Estado de Estados Unidos, pero tiene relaciones directamente con la Narcotics Affairs Section (NAS) en la embajada de Estados Unidos en Bogotá. “La oficina que canaliza los recursos aprobados por el Congreso de Estados Unidos para combatir el narcotráfico”57.



DynCorp tiene actualmente el contrato más importante del Departamento de Estado en Colombia58. Incluye tarea como la participación en la fumigación de los cultivos de coca, entrenamiento, transporte aéreo, mantenimiento de los aviones, reconocimiento y se encarga de la búsqueda y rescate59, operación que se dirige a aeronaves derribadas o a acciones hostiles provenientes de productores o traficantes de narcóticos60.

La embajada de Estados Unidos no hace un seguimiento real de las actividades de la DynCorp. La CMSP se encarga de la contratación de los empleados y de proveer todo el material necesario, finalmente al gobierno de Estados Unidos lo que les interesa son los resultados61. Lo que permite a DynCorp de subcontratar una parte de su mandato a otra CMSP Eagle Aviation Services and Technology (EAST), creada durante los años ochenta para proveer servicios de transporte aéreo clandestino al gobierno de Estados unidos en zonas de operaciones militares sensible, como por ejemplo en el caso de la entrega de armas a los contras nicaragüenses62.

Tanto las ambigüedades del contrato como las libertades que tiene DynCorp para el manejo de sus actividades, permiten que esta se involucra directamente en el combate aunque el congreso de los Estados Unidos lo prohíbe63. Existen varios momentos donde los empleados de DynCorp pueden participar en los combates. El primero que releva de la defensa es resumido por el Brian Sheridan, un oficial del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, unos meses antes del inicio efectivo del Plan Colombia: es muy inconveniente que unos ciudadanos estadounidense sean involucrado en el combate pero “como todo el personal militar estadounidense en todas partes del mundo, si alguien abre el fuego sobre uno, este puede responder”64.

El segundo ejemplo donde DynCorp tiene un rol ofensivo es cuando va a fumigar los cultivos de coca. Las avionetas que se encargan de expandir el glifosato son siempre acompañados por dos o tres helicópteros de combates para protegerlos65. Es cierto que los aviones que fumigan son sujetos a numerosos ataques. Entre 2001 y 2002 hubo en promedio unos 10 ataques al mes, pero las cifras van creciendo y llegan a un tope en enero 2003 donde se cuenta unos 73 ataques para después volver a disminuir y llegar a un promedio de unos 26 ataques al mes66. Obviamente es importante tener en cuenta que la cuantidad de vuelvo también aumentó: en 2003 se hizo 11,300 horas de vuelvo cuando en 2002 se hizo 9,400 y en 2001 5,450 horas67. Para defenderse DynCorp utiliza entonces helicópteros “que llevan a bordo una tripulación mixta de [contratistas] y personal de la Policía Nacional”68 armados que abren el fuego en contra de los agresores. También existe la sospecha de que unos paramilitares, en 2001 antes de la desmovilización, se asociaron a las operaciones de DynCorp para “limpiar” las zonas donde iba a fumigar69, pero estos hechos no fueron comprobados70. Otras fuentes mencionan la presencia de un cuerpo de soldados (de DynCorp) quienes van en el terreno primero y eliminar las amenazas para asegurar el trabajo de los aviones71, lo que significaría que DynCorp no respeta la prohibición del congreso de Estados Unidos de que los contratistas estadounidenses combaten72. Un acontecimiento del 2001 puede ser relevante en este sentido, el equipo del SAR de la DynCorp fue involucrado en un combate contra las FARC en la municipalidad de Curillo73, al parecer los contratistas, la mayoría ex solados de las fuerzas especiales estadounidense, estaban armado con armas pesadas74, según Singer este episodio demuestra que la empresa puede jugar un papel ofensivo75.

El equipo de SAR, una especie de Fuerza Delta privada, sería el tercer ejemplo de la involucración de la CMSP DynCorp en el conflicto colombiano. En 2001, se estimaba que el SAR había “participado en unas 15 misiones de rescate […]. “Son expertos en combate. La mayoría de ellos son pilotos de guerra. Participaron en Vietnam, Golfo Pérsico, en El Salvador y Guatemala”, señaló un oficial de Antinarcóticos”76.

Ahora bien, se menciono anteriormente las actividades de varias CMSP en Colombia, contratada tanto por el Departamento de Estado de Estados Unidos, los casos de Lockheed-Martin, MPRI o DynCorp, como por empresas privadas, el caso de AirScan, o también por el Estado Colombiano como es el caso de los Israelí que están actualmente asesorando militares colombianos, pero ahora es necesario analizar el estatus tanto de estas CMSP como de sus empleados en el contexto colombiano y tratar de compararlos con las categorías de mercenarios definidos en la primera parte de este estudio.





Compartir con tus amigos:
  1   2   3


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2019
enviar mensaje

    Página principal