Arabia Preislámica, Yahiliyyah (Alejandro Araújo) Ubicación espacial y temporal, Generalidades



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EL ISLAM
Arabia Preislámica, Yahiliyyah (Alejandro Araújo)
Ubicación espacial y temporal, Generalidades.


  • Ubicada en Asia, con 3 millones de km2, limita al norte con Jordania e Irak, al sur con el océano Índico, al oeste con el mar Rojo, y al este con el golfo de Basora (hoy golfo Pérsico)

  • Claudio Ptolomeo la dividió en la Antigüedad en tres: la Arabia desierta, la Arabia pétrea y la Arabia feliz.

  • En la actualidad, al oeste el Hijaz, zona de beduinos, comercio con caravana y saqueo de las mismas.

  • Al suroeste el Hadramaut (Yemen), llamado Ofir en la Biblia, zona fértil y productor de especias y plantas aromáticas, perfumes e incienso.

  • Al centro, la meseta del Nefed, con sus dos grandes desiertos, Al Nafud al norte y Rub al Jali al sur.

  • En el este, zona caliente y húmeda, tierra apta para la agricultura (actual Omán).

  • Según la Biblia, los semitas descienden de Sem, hijo de Noé, son semitas los mesopotámicos, los judíos, los árabes, etc.

  • En el III milenio a.C. los semitas emigran hacia Mesopotamia, participando de la civilización sumeria y acadia, para luego retornar a Arabia en el II milenio a.C.

  • Fuentes: arqueológicas, epigráficas, protohistóricas de textos egipcios, griegos y romanos.

  • II milenio a.C. se fundan reinos y ciudades-estados, tribus nómadas en el norte, grandes reinos, Thamud en el Hijaz, los nabateos con su capital Petra y Palmira en Siria.

  • Mas hacia el sur florecieron a fines del II milenio a.C. los reinos de Saba, de los Mineos, Qataban, Hadramaut, y en el siglo III a.C. el reino de los Himyaritas consolida un gran impero en el sur, en la Arabia feliz.

  • En Omán en el siglo X a.C. floreció el reino de los A´adids.

  • Lenguaje: probablemente similar al acadio, aparecen los árabes en los textos asirio-babilónicos, y figuran los reyes de Saba tributando a Nínive.

  • Persas Aqueménides (550-331 a.C.) son aliados de los árabes del norte, la zona constituyó una satrapía.

  • Los nabateos de Petra (S. V a.C.-105 d.C.) mantuvo relaciones con dinastía seléucida.

  • Palmira reunió un gran reino que comprendió Asia menor y Egipto, hasta que su reina Zenobia fue vencida por las tropas del emperador Aureliano en el 273 d.C.

  • Arabia del Norte esencialmente nómada y comercial, Arabia meridional sedentaria, desarrollo urbanístico y agrícola, diques y canales.

  • Época bizantino-sasánida, tribus árabes lajmida y gasánidas (cristianos).

  • Lajmidas en Irak, se alían a los persas hasta la aparición del Islam.


Sociedad y religión


  • Tribus de pastores y comerciantes (vínculos sanguíneos fuertes) Ahl al wabar son los nómadas, Ahl al madar los sedentarios.

  • Asabiya: era el espíritu de solidaridad de grupo, hacia el interior del grupo y hacia el exterior

  • Imposibilidad de vivir fuera de la tribu, el individuo no puede sobrevivir sin la tribu, sin los lazos que lo sostiene, fuera de la tribu por expulsión es un abtar, un renegado condenado a vejaciones sin defensa.

  • Costumbres y reglas no escritas, ejemplo más claro es la hospitalidad obligatoria, aún con los enemigos más irreconciliables.

  • Secuencia completa de su interpretación social: Individuo, familia, tribu, clan.

  • A la cabeza de la tribu estaba el Sheik (jefe), era electivo, unidad, justicia, venganzas “ley del Talión”, razias (ghazwas)

  • Beduino era un nómada, comerciante y guerrero camellero según la ocasión.

  • A través del comercio, contacto con las ideas religiosas judías y cristianas

  • Religión Henoteísta (un dios principal y otros secundarios) y Politeísta, augures (kahin), magos (arraf) , genios (djinns), curanderos (tabib), hombres santos (hanifs)

  • Cada tribu tenía sus dioses y uno era el principal, practicaban el culto a las piedras y a los árboles, sobre todo en cercanías de los templos (animales del lugar también eran sagrados)

  • Diosas: al-Lat, al- Uzza, Manat, Nasr (buitre), Taguht (djinn), Hubal (divinidad lunar), 360 dioses en Makka (La Meca)

  • Judíos: Yemen, Medina (Yatrib probablemente una ciudad judía, con los exiliados del s.VI a.C. (Nabucodonosor) y 70 d.C. (Tito), esenios, etc.

  • S. V d.C. Cristianos en Yemen (monofisitas etíopes) y en Arabia del Sur (nestorianos sirios) Catecúmenos (no eran admitidos a la Eucaristía), practicaban un cristianismo popular, no dogmático.


Cultura y Economía


  • Árabe, lengua semítica, de aproximadamente 1500 años, derivada del dialecto del clan de los Quraysíes de La Mecca, el cual será impuesto a la Península en primer lugar y luego en la expansión.

  • Se impone en la península principalmente a través de la economía y comercio.

  • 28 consonantes y tres vocales, a, i, u.

  • Arabia situada en la encrucijada comercial Este-Oeste, ruta de la seda, China, India, Europa.

  • La Mecca, ya en el s. VI d.C. era la principal ciudad, gobernada con el parecido de una república de mercantes, tribu principal en la Mecca, los Quraysíes, dominaban el negocio en torno a la Kaaba (piedra negra sagrada, probablemente un meteorito, relacionada con el profeta Ibrahim, Abraham)



Mahoma (Joan Belver)


  • Es muy difícil reconstruir exactamente la vida de Mahoma, debido a que muchas veces permanece rodeada de un velo de leyenda, pese a que siempre, teóricamente, se lo consideró como un mortal.

  • Se cree que nació en la Meca alrededor del año 570 ó 571 d.c.

  • Era descendiente de una rama secundaria de las familias locales más poderosas, la tribu Koraich, que controlaba el santuario de la Kaaba.

  • A los veinticinco años contrajo matrimonio con una viuda rica y culta.

  • Con sus caravanas, Mahoma realizó viajes a distintos lugares que le permitieron conocer quizá, más a fondo, las religiones judía y cristiana.

  • En uno de sus retiros a las afuera de la Meca a orar y meditar alrededor de los años 610 y 612, escuchó, según él al arcángel Gabriel, que le dijo, que tomara su manto se levantara y fuera a predicar. Desde este momento los estados de “trance” se repitieron con bastante frecuencia.

  • Alentado por su esposa, Mahoma se convenció de su misión profética y asumió su obligación de guiar a los hombres de acuerdo con lo que él consideraba ser el dictado divino.

  • Monoteísmo y juicio final, centro principales de su prédica. No hay más que un dios. Omnipotente, creador de todo y Juez supremo.

  • Recompensa a los que guardan sus mandamientos y castiga a los que no.

  • Criticó a los ricos en su codicia y el interés desmedido de los placeres de este mundo.

  • Pese a las trabas y dificultades que le oponía la aristocracia de La Meca y, pese a que no tenía mucho éxito, Mahoma continuó predicando. Las revelaciones divinas no cesaron. Decidió entonces darle a su pueblo y a todos aquellos que le escuchaban una prueba irrefutable, la prueba misma de su misión divina: una Escritura como la de los judíos y cristianos.


La Hégira


  • Mahoma fue solicitado como arbitró y pacificador en la ciudad de Yatreb.

  • Este, precavido, envió primero algunas personas de su confianza, para que lo informaran de la situación reinante en Yatreb.

  • Sólo en el año 622 Mahoma decidió abandonar secretamente La Meca y se estableció en Yatreb, en adelante llamada Medina (ciudad del profeta).

  • Este acontecimiento, que fue una emigración preparada en casi dos años, y no una fuga, se le conoce con el nombre de Hégira y es considerado el punto de partida del calendario musulmán.

  • Salido de su ciudad natal como profeta despreciado, entró en la ciudad de Medina como un jefe. Desde este momento, agregó a su condición de profeta la de jefe militar y civil. En adelante será un profeta y un estadista.

  • En el año 639 dominó La Meca y consolidó su poder, que día a día aumentaba debido a la conversión de judíos, cristianos y beduinos, más por conveniencia que por plena convicción.


El Islamismo (Jemina Texeira)


  • La denominación Islam, que designa para la religión predicada por Mahoma, que en su acepción más amplia significa sometimiento a Dios.

  • A los fieles se les denomina musulmanes o muslimes, el término mahometano es rechazado por éstos, ya que significaría adoración a Mahoma, lo que no constituye parte de sus creencias ni de su culto.

  • Las características más sobresalientes son: es una religión revelada, monoteísta, tiene un libro sagrado, carece de sacerdocio organizado, emparentada con el judaísmo y el cristianismo, sus orígenes se identifican con el pueblo árabe, pero tiene tendencias universalistas, y le adjudica una gran importancia a la observancia del ritual.

  • El Corán, para los musulmanes el Corán es la palabra de Alá, trasmitida por el arcángel Gabriel a Mahoma. Libro oficial de la religión Musulmana.

  • Posee 114 capítulos, llamados suras, organizado según su extensión y no en orden cronológico.

  • Corán significa, recitación, lectura, discurso. Por eso este libro toma su máximo efecto cuando es recitado oralmente y en lengua árabe, apreciándose, su retórica, su cadencia.

  • El Corán se consideraba “la palabra de Dios”.

  • El Dogma: Monoteísmo, el Islam es una de las tres religiones creadas por los semitas.

  • Alá es considerado Dios único, creador de todas las cosas, todopoderoso, eterno, tiene 99 nombres excelentes.

  • La falta más grave que puede cometer un musulmán es amar a otro Dios o Dioses.

  • El Islam acepta como escrituras verdaderas y reveladas la anteriores al Corán, y que Dios a enviado a profetas y mensajeros a predicar la unidad de Dios y a alertar a los hombres respecto a el juicio final.

  • El libro árabe cita a los profetas que transmitieron los designios de Dios a los hombres: cuatro son árabes , dieciocho del antiguo testamento, tres del nuevo y dos designados por epítetos.

  • El Islam niega la personalidad divina de Jesús, acepta el parto virginal y afirma que el hecho de la crucifixión es una fabula judía.

  • Dice que Moisés recibió por inspiración divina la Torá de los judíos, David los salmos y Jesús el Evangelio.

  • Como rechaza el carácter divino de Jesús, niega en nombre del propio Mahoma que él tuviera características divina.

  • El día del juicio final será sorpresivamente y nadie lo sabe. Los que han sufrido por causa de Dios morarán en la casa de Dios y serán colmados de placeres materiales y espirituales.

  • La única promesa de paraíso se hace a aquellos que se arrepientan y crean y obren virtuosamente, además de los que mueren en la guerra santa.

  • Hay que complementar esto con oraciones y limosnas.

  • Como la religión era una religión de Estado, muchas veces las obligaciones y las prohibiciones religiosas se confundían con las públicas.

  • Se mejora la situación legal de la mujer, se reglamentan el divorcio, la tutela de huérfanos y la herencia. La esclavitud que al principio desaparecía con la conversión al Islamismo, después fue acepada con ciertas limitaciones que protegían al esclavo.

  • El Islam no tiene sacerdocio organizado como tal, lo que se explica en gran parte por la extrema simplicidad del culto, no hay vida monástica porque no existen tendencias ascéticas.

  • Los califas eran sucesores del Profeta como jefes de la comunidad, el imán era el que dirigía las oraciones, el muceím hacía el llamado a esta, desde lo alto de los minaretes.

  • El ritual: los deberes religiosos del musulmán se reducen a lo que llaman los cinco pilares del Islam:

  • La profesión de fe,” no hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta”, el individuo que la formula entra automáticamente en la comunidad Islámica.

  • La oración, cinco veces al día, amanecer, mediodía, media tarde, puesta del sol, comienzo de la noche, precedidas por abluciones que colocan al fiel en estado de pureza. No es una petición, ni una plegaria sino más bien la repetición del nombre de Alá. Se ora en dirección a La Meca

  • La limosna: todo el que ingrese al Islamismo debe hacer un “préstamo” a Dios que él reintegraría en la vida futura.

  • El ayuno: durante el mes del Ramadán, regía la prohibición de comer o beber, desde el amanecer hasta la caída del sol.

  • La peregrinación: al menos una vez vez en la vida, de no existir impedimento de real importancia, todo musulmán debía efectuar un viaje de peregrinación a La Meca.

  • La Guerra Santa, Es una obligación incorporada posteriormente, pero no ha sido exigida en todas la épocas. De acuerdo con esta creencia, los fieles que mueren combatiendo en ella alcanzan el paraíso.



Califatos (Luciano Larrosa)


  • Tras la muerte de Mahoma en el año 632, la evolución política del Islam pasó por diferentes etapas: al reinado de los primeros califas o califas Rashidun (los bien guiados) que se extendió hasta el 661 siguió el gobierno de la dinastía omeya (661-750), y a éste el de la dinastía abasida (750-1055). Paralelamente a los primeros califas y a los califatos omeyas se llevó a cabo la expansión territorial del Islam tanto hacia oriente como hacia occidente (tomando como punto de partida la península Arábiga), mientras que a partir del siglo VIII y con notoria importancia en el siglo X, comenzó a hacerse visible la fragmentación política del imperio, que nos impide hablar desde entonces de un Islam unificado aunque sí habilita la conceptualización de una cultura musulmana y de mundos musulmanes.

  • El Califa es el sucesor del enviado de Dios, o al menos así se proclamó el primero de ellos, Abu Bakr, suegro de Mahoma y cuyo corto reinado (de apenas dos años, entre el 632 y el 634) encuentra su importancia más que nada en ser el primero, tratando de imponer orden a una situación de aparente descontrol frente al deceso del líder militar, político y religioso que hasta entonces el Islam había tenido. Abu Bakr también consiguió antes de su muerte, reprimir una rebelión beduina, terminando de acentuar e imponer el califato como autoridad máxima en Arabia.




  • El segundo de los califas, Omar, también era suegro de Mahoma pero por otra esposa. Durante su gobierno de diez años (entre el 634 y el 644) se produjo lo que dio en llamarse la Primera Conquista, expansión del imperio que permitió sin grandes resistencias asentar sus bases territoriales y afincarse en territorios antes pertenecientes a los dos grandes imperios vecinos (Persia y Bizancio), como por ejemplo Siria (633-636), Irak (633-637) o Egipto (639-642). La primera conquista también tendrá como acciones de destaque la conquista de Irán (ya fuera del gobierno de Omar, en el 651) y un intento fallido de tomar Constantinopla, capital del Imperio Bizantino y enclave geopolítico crucial en lo que refiere al comercio entre oriente y occidente. En otro orden, Omar instituyó una comisión de seis miembros encargada de nombrar al nuevo califa, que tendrá que ponerse en acción tras su asesinato en el 644.

  • El nuevo gobernante, Otmán, también es familiar de Mahoma (es su yerno) y es perteneciente a la aristocracia de La Meca. Su reinado de doce años (entre el 644 y el 656) de nuevo finaliza por medio de un asesinato y tiene como principal punto de destaque la redacción, generando algunas resistencias, de la primera versión del Corán, libro sagrado por excelencia de la religión islámica y que recupera los relatos, hasta entonces transmitidos oralmente, en torno a las revelaciones del profeta.

  • El último de los primeros califas fue Alí, yerno y primo del profeta, quien reinó entre los años 656 y 661. Su etapa en el poder fue muy resistida, se lo acusa de ser el mentor de la muerte de Otmán y es obligado a huir a Irak, donde años más tarde será asesinado. Si se quiere Alí es un punto de inflexión en la disputa que de aquí en adelante pautará el desarrollo político del Islam entre Sunismo y Chiismo. Más allá de que luego la teoría religiosa se haya encargado de marcar ciertas diferencias, el origen del conflicto tiene que ver con lo político, con la conceptualización que se tiene del califato: muy a grandes rasgos, mientras para los chiitas sólo aquellos “con la sangre del profeta” están aptos para gobernar (encontrando en Alí el legítimo sucesor), de acuerdo a los sunitas cualquier integrante de la comunidad estaría en condiciones de asumir el puesto de califa, si es un buen musulmán (es decir si sigue las normas de la religión adecuadamente).




  • Precisamente la dinastía Omeya, que dará inicio con la expulsión de Alí, es una dinastía sunita. Su primer califa, Muhawiya establece el califato hereditario. De origen sirio, mueve la capital de Medina a Damasco, ciudad ubicada en dicho territorio, antes provincia bizantina. Efectivamente se tratará de una dinastía muy influenciada por lo bizantino: los intentos de fortalecimiento estatal se vincularán con ello, dado su carácter referencial desde el punto de vista administrativo. También responderán a intentar fortalecer al Islam estatalmente la centralización administrativa, cierto sometimiento al no converso (aunque el Islam siempre ha mantenido tolerancia con el no musulmán, a cambio del pago de un impuesto) y diversos intentos de “arabización” entre los que se cuentan la prohibición de la lengua griega hacia el año 700. Del mismo modo la suntuosidad del grupo dirigente omeya, objetivo de muchas de las críticas opositoras, es un intento de remarcar el poderío de quien gobierna y de dejar en claro su autoridad.

  • En lo que tiene que ver con lo territorial se producirá en el gobierno Omeya, la Segunda Conquista, que extiende los límites del imperio, esta vez con mayores dificultades, hasta la Península Ibérica en occidente y hasta la zona del Turkestán en oriente. Si bien podría pensarse que esta expansión también fortalece la institución estatal, lo cierto es que es más bien al contrario: según Jacques Heers, un imperio tan extenso desde el punto de vista territorial e integrado por numerosos pueblos muy diversos ve en dificultades su necesidad de imponerse y ejercer un marcado control. Las disputas con los chiitas, siempre latentes, rápidamente se identificarán como otro factor debilitador.

  • Para el 750, la rebelión chiita es inevitable y la dinastía Omeya cede su lugar a un nuevo grupo dirigente, los Abasidas. Su primer califa, Abú Muslim, se reivindica como descendiente de Abbas, tío de Mahoma. Un nuevo traslado de la capital, esta vez hacia Bagdad, en el Irán, confirma la alineación del poder con el chiismo (tengamos en cuenta que Irán fue el lugar de refugio de Alí) y también atribuye a esta dinastía una clara influencia del viejo imperio Persa. En ese sentido, con los Abasíes encontraremos una nueva definición del poder del califa, mucho más vinculado a lo religioso y cediendo terreno a nivel político, militar y administrativo, ámbito en el cual los gobernantes locales tendrán mucho más peso (notoria reminiscencia del modus operandi Persa al respecto). La figura del visir pasará de ser un título honorífico a tomar las verdaderas riendas del imperio, y muchos de los visires serán de origen persa o se rodearán de ellos. Del mismo modo el califa asumirá el rol de imán, líder de la oración y principal referente espiritual en una religión sin sacerdocio. El ejército tomará mayor protagonismo, por ejemplo al asumir los jefes militares el cobro de impuestos, lo cual hará crecer el descontento, que sumado a las disputas religiosas (sobre todo en Oriente) y a las “reivindicaciones nacionales” de algunos pueblos en occidente, dará lugar a la fragmentación definitiva del califato hacia los siglos IX y X. A partir de entonces ya no se podrá hablar de una unidad política, de un imperio, y sí de mundos musulmanes, de acuerdo a lo planteado por José Detomasi.

  • Para finalizar sería pertinente señalar algunas cuestiones económicas que han pautado todo este marco temporal que hemos descrito detalladamente desde el punto de vista político. Por ejemplo vinculando un poco ambos aspectos, es importante preguntarse acerca de la política impositiva llevada adelante por el Islam. Muy en resumidas cuentas, son tres los principales impuestos a cobrarse durante esta época: en primer lugar el diezmo, que tiene que ver con uno de los pilares religiosos (la limosna) y que debe ser pagado, entre otros, por los árabes a quienes se reparten tierras públicas. En segundo lugar el Jarach, un impuesto a la tierra que deben pagar los propietarios privados. Por último, está el impuesto de la Yizyia, que se cobra a los no musulmanes que habitan dominios del imperio. Dicho impuesto se convirtió con la expansión como medular de cara al sustento estatal, al punto que hacia tiempos de la dinastía Abasida, algunos califas y dirigentes intentaron frenar la conversión religiosa para que el impuesto pudiera seguirse cobrando. Pese a lo cual podría pensarse que semejante tolerancia cedió lugar para que las identidades territoriales no se perdieran, facilitando la fragmentación política posterior.

  • En cuanto a las actividades económicas, definitivamente podemos calificar al Islam como una civilización comercial, herencia de tiempos preislámicos y de un origen territorial, Arabia, que es una encrucijada en lo que respecta al comercio global. Dicho desenvolvimiento del comercio necesitó de una industria que lo sustentara, por lo que las ciudades pasarán rápidamente de ser enclaves militares a ser focos de producción en los cuales el artesanado cobra vital importancia. Los intercambios comerciales se producen tanto con oriente como con occidente, los musulmanes no ponen miras ni trabas al comercio con ningún intermediario y manejan tanto monedas de cuño propio como ajeno. En ese último rumbo, el desarrollo de las actividades financieras tuvo su sitial de privilegio también desde temprano. La conquista hacia oriente y occidente facilitó la actividad comercial, abriendo al Islam el dominio de mercados como el Mediterráneo o la ruta de la seda (solo por citar algún ejemplo).

  • En relación a la propiedad de la tierra, podemos distinguir entre públicas (propiedad antiguamente de gobernantes locales derrotados u otros opositores al Islam) y privadas (las cuales se dejan a sus propietarios bajo pago del Jarach). El ejército adquirirá cierta importancia en relación a este tema ya que se profesionalizó rápidamente, elevando notoriamente su coste. Con el tiempo los califatos deberán ceder tierras públicas a los militares, también cederán el cobro de algunos impuestos.

  • En el agro la diferenciación entre “el conquistador y el conquistado” será más marcada que en la ciudad, pero en ambos ámbitos se distinguirá cierta jerarquización social. A una aristocracia tanto rural como urbana dueña del poder político, militar, económico y religioso le sigue un grupo de funcionarios, artesanos, artistas y pequeños comerciantes y agricultores. La base de la pirámide estaría constituida por el resto de la población, la gran mayoría, que vive en condiciones deplorables. También tendría aquí su sitial el elemento esclavo, de importancia productiva sobre todo a nivel rural, pese a que el mismo Mahoma condenó la esclavitud. Se trata de todas formas de una sociedad muy pautada por vínculos de índole familiar, tribal, nacional y religioso, si se quiere también herencia de tiempos preislámicos y de toda una tradición que se fue construyendo paulatinamente.



Expansión musulmana en la Península Ibérica (Paula Giaccobasso)


  • Tras la muerte de Mahoma en el año 632, sus sucesores recibieron el título de califa, “sucesor del enviado de Dios”. Al no haberse fundado ninguna dinastía formal por parte de El Profeta, los primeros 4 califas fueron elegidos entre los miembros de su familia. Estos fueron Abu Bakr, Omar, Otman y Alí, quienes conservaron Medina como capital del Estado Islámico y siguieron el ejemplo de Mahoma. El descontento de las tribus ante la nueva definición de la autoridad islámica quedó apaciguado por las expectativas de expansión y, sobre todo, sus inmediatos éxitos.




  • Los primeros pasos de la expansión islámica bajo el califato ortodoxo se dieron en: - Imperio Persa: la victoria musulmana en la batalla de Qadisiyya en el año 637 permitió la toma de Jurasán y la posterior caída del Imperio. - Imperio Bizantino: Egipto, Palestina, Siria, Asia Menor y Chipre.

  • Razones del éxito musulmán en sus conquistas: - Conciencia supratribal - Superioridad militar - Principalmente, agotamiento del Imperio Persa y del Imperio Bizantino: en el caso de este último, la persecución religiosa y la gran cantidad de impuestos habían creado un caldo de cultivo de resistencia al poder imperial.

  • Bajo la dinastía de los Omeyas (661 y 750), quienes habían trasladado la capital de Medina a Damasco, la expansión musulmana encontró su punto máximo, conquistando la zona de Magreb hasta el Atlántico, la Península Ibérica, parte de la Galia y, en oriente, la Transoxiana y el Sino.

  • Hispania: aprovechando la crisis interna del reino visigodo, envuelta en una de sus constantes luchas internas por el poder monárquico, tropas musulmanas, compuestas por árabes y beréberes, tras cruzar el estrecho de Gibraltar en el 711, iniciaron la conquista de la península ibérica.

  • Dirigidos por el beréber Tariq, los musulmanes derrotaron en la batalla de Guadalete (711) al último rey visigodo, Rodrigo, quién murió en el combate.

  • La España musulmana no se caracterizó por la unidad política ya que desde tiempos de conquista, sufrió graves discordias internas en las que se enfrentaron los dos clanes que componían el ejército conquistador: árabes y bereberes. Luego de varias sublevaciones bereberes, enfrentamientos, desastrosas cosechas y hambres (751- 753), tribus enteras volvieron a África, y se fortaleció la presencia árabe oriental.

  • Animados por el éxito, los invasores avanzaron por tierras hispanas, primero en dirección a Toledo y luego hacia Zaragoza, haciendo que en tres años los musulmanas lograran conquistar la mayor parte de las tierras hispánicas. Sólo las regiones montañosas de las zonas cantábrica y pirenaica escaparon a su control. Realizaron algunas incursiones en el suelo franco, pero su avance fue frenado por Carlos Martel, abuelo de Carlomagno en ese entonces al frente del reino de Galia, en las proximidades de Poitiers en el año 732. Esta batalla supuso el fin de la expansión árabe musulmana en Europa.

  • Tras la victoria de los Abbasíes frente a la dinastía Omeya, sólo se salvó un integrante de esta última quien se radicó en la península ibérica: Abd-Al-Rahman I, “El Emigrante”.  El Emirato independiente Al-Ándalus (756-929) Bajo el imperio islámico de los Abbasíes (750 – 1258), se fortalecieron los poderes regionales: el poder único en la persona del califa sólo tuvo una operatividad religiosa, porque el gobierno y la administración se ejercieron a escala regional. Se formaron diversos estados prácticamente independientes, uno de los más importantes fue el emirato omeya de Al-Ándalus, bajo el dominio de Abderramán, quien adoptó el título de Emir y desconoció el poder político del califa, pero no su autoridad religiosa. Abd-Al-Rahman estableció la capital de Al-Ándalus en Córdoba: apoyado por ciertos contingentes árabes, consiguió y aseguró su triunfo en la batalla de La Alameda. Entró en Córdoba, donde tómo el título de emir de los creyentes, y proclamó de hecho la decisiva ruptura entre este Estado musulmán de Occidente y los nuevos califas de Bagdad.

  • El califato de Córdoba (929 – 1031): Abd-Al-Rahman III, uno de los descendientes de “El Emigrante”, terminó de romper toda dependencia de Bagdad, en ese entonces capital del imperio de los abasíes, al proclamarse él mismo califa, apropiándose no sólo del poder político sino también del religioso. Redujo centros de rebelión, que aún continuaban desde la invasión musulmana y en dónde, en el último tiempo, habían sido protagonizados por cristianos opositores.

  • Almanzor y la crisis del Califato de Córdoba: cuando se planteó el problema del reinado de un monarca de dos años de edad, el poder pasó a manos de un jurista de origen yemenita, intendente de la familia real. Bajo el nombre de Almanzor, el Victorioso, dirigió el Estado y los ejércitos, ejerciendo una verdadera dictadura sobre todo el territorio español y reforzando las campañas militares contra los cristianos en el norte peninsular. Con su muerte en el año 1002 se inició el proceso de descomposición política que llevó al fin del Califato de Córdoba en el año 1031. Califato de Córdoba: la España musulmana - Explotaron las relaciones mercantiles con los países de Oriente. - Huerta, legislación del agua y primeras instituciones de aldeas de hortelanos. - Se inicia cultivo de nuevas plantas: arroz, caña de azúcar y palmeras. - Explotación minera activa - Industrias de lujo prosperaron en todas las ciudades: telas, tapices, vestidos,, brocados, armas, cerámicas y vidriería. - Andalucía: uno de los grandes centros culturales del islam, ilustrado por filósofos, juristas, médicos y astrónomos. - Traducción al árabe de obras clásicas. - Construcción de nuevas ciudades residenciales: Medina Azahara o Alamira. - Heterogeneidad en el arte de la España musulmana.

  • Reinos de Taifas: la muerte de Almanzor sumió a España en una situación de anarquía, en dónde se generalizaron los enfrentamientos. En cada ciudad, un noble o un jefe guerrero proclamó su independencia, erigiendo fortalezas, reclutando mercenarios, acuñando moneda y manteniendo una administración y una corte real. Ningún jefe ejercía autoridad sobre el conjunto del país y se crearon los llamados “Reinos de Taifas” (bando o facción), de los que llegó a haber veintiséis. Los enfrentamientos entre estos reinos, fueron aprovechados por los cristianos del norte para avanzar sobre sus antiguos territorios conquistados por los musulmanes. Almorávides y almohades En dos ocasiones, esos reinos musulmanes fueron sometidos a la ley de guerreros africanos que impusieron un orden fuerte y más centralizado. A raíz de la reconquista de Toledo por los cristianos (1085), los reyes musulmanes enviaron varios embajadores al sultán de los almorávides en demanda de socorro. La invasión almorávide, sin embargo, no pudo hacer retroceder a los cristianos, pero sí el hundimiento de los reinos de taifas y la unificación de la España musulmana bajo la autoridad de los sultanes bereberes (1090 – 1103). Sin embargo, los progresos de la reconquista cristiana y la oposición de los musulmanes de España, hizo que los distintos jefes recuperaran sus respectivas ciudades y se abrió un nuevo período de anarquía que duraría hasta la intervención armada de otros bereberes, los almohades en 1147. El reino nazarí de Granada y su final en 1492. Tras el hundimiento del Imperio almohade, varios de los últimos reinos de taifas intentaron sobrevivir, sin embargo, sólo el de Granada lo consiguió. Este reino constituyó el último reducto musulmán en la península y el estancamiento, por más de 200 años, de la reconquista cristiana. “No obstante, ese último reino sólo fue un heredero lejano del gran califato de Córdoba, de cuya civilización sólo conservó un debilitado eco”. 2 de enero de 1492: culmina el largo período de presencia musulmana en la península Ibérica, con la conquista de Granada por parte de los Reyes Católicos (Isabel de Castilla y Fernando de Aragón).


Bibliografía

  • DETOMASI, José. Bizancio y el Islam en TRAVERSONI, Alfredo (Dir.) Serie de Historia Universal. Montevideo. Editorial Kapelusz. 1972.

  • FOSSIER, Robert [et. alt.]. La Edad Media. Volumen I: La formación del mundo medieval 350-950. Barcelona. Crítica. 1988.

  • HEERS, Jacques. Historia de la Edad Media. Barcelona. Labor. 1979.

  • YASSINE BENDRISS, Ernest. Breve historia del Islam. Madrid. Ediciones Nowtilus. 2013.


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