Articulos febrero 2003



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ARTICULOS FEBRERO 2003



Dra. Hilda Fernández Ovalle

Becaria del Instituto de Endocrinología y Nutrición (I.E.N.)


Nº 231



TITULO:
PRAVASTATINA EN INDIVIDUOS DE EDAD AVANZADA Y RIESGO DE ENFERMEDAD VASCULAR (PROSPER). UN ENSAYO CONTROLADO Y RANDOMIZADO.
AUTORES:
James Shepherd, et al.
REVISTA:
The Lancet 360: 1623-1630, 2002.
RESUMEN:
Los hallazgos de los ensayos clínicos de los inhibidores de la 3-hidroxi-3-metilglutaril-CoA reductasa (estatinas) han demostrado beneficios significativos tanto en la prevención primaria como secundaria de los eventos de enfermedad coronaria y cerebrovascular.

Estos fármacos reducen la morbi-mortalidad coronaria y cerebro vascular en individuos de edad media, sin embargo no está muy bien demostrada su eficacia y seguridad en pacientes ancianos.

El objetivo de este estudio fue probar los beneficios del tratamiento con pravastatina en una cohorte de hombres y mujeres ancianos con alto riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular e ictus.

Se realizó un ensayo controlado randomizado en el cual 5804 hombres (n=2804) y mujeres (n=3000) de edad entre 70-82 años con una historia de factores de riesgo para enfermedad cardiovascular, fueron asignados a pravastatina (40 mg por día; n=2891) o placebo (n= 2913). Las concentraciones basales de colesterol variaron de 4,0 mmol/L a 9,0 mmol/L. El seguimiento fue de 3.2 años de media y el objetivo primario fue comprobar la muerte por enfermedad coronaria o infarto del miocardio no fatal e ictus fatal y no fatal. El análisis fue por intención de tratar.

La pravastatina bajó las concentraciones de LDL- colesterol un 34% y redujo la incidencia del objetivo primario a 408 eventos comparados con 473 con placebo (relación de hazard 0.85, IC 95% 0.74-0.97, p= 0.014). El riesgo de muerte por enfermedad coronaria cardíaca y el riesgo de infarto del miocardio no fatal se redujo (0.81, 0.69-0.94, p=0.006). El riesgo de ictus no se alteró ( 1.03, 0.81-1.31, p=0.8), pero la relación de hazard para un ataque isquémico transitorio fue de 0.75 (0.55-1.00, p=0.051). Nuevos diagnósticos de cáncer fueron más frecuentes en el grupo de pravastatina que en el grupo de placebo (1.25, 1.04-1.51, p=0.020). Sin embargo, la incorporación de este hallazgo en el metanálisis de todos los ensayos de pravastatinas y las estatinas en general no supuso un aumento del riesgo. La mortalidad por enfermedad coronaria disminuyó un 24% (p=0.043) en el grupo de pravastatina. La pravastatina no tuvo efectos significativos sobre la función cognitiva o incapacidad.

Concluyen que la pravastatina administrada durante 3 años, redujo el riesgo de enfermedad coronaria en individuos ancianos. PROSPER por tanto, extiende la estrategia de tratamiento a los individuos ancianos cuando habitualmente se reducía a las personas de edad media.


Nº 232



TITULO:
EFECTOS DE UNA DIETA INDO-MEDITERRANEA SOBRE LA PROGRESIÓN DE LA ENFERMEDAD ARTERIAL CORONARIA EN PACIENTES CON ALTO RIESGO ( INDO-MEDITERRANEAN DIET HEART STUDY): ENSAYO RANDOMIZADO SIMPLE CIEGO.
AUTORES:
Ram B. Singh, et al.
REVISTA:
Lancet 360: 1455-1461, 2002.
RESUMEN:

La rápida aparición de enfermedad arterial coronaria (EAC) en las personas del Sur de Asia, no se explica por los factores de riesgo convencionales. En vista de los efectos cardioprotectores de la dieta rica en ácido -linoleico, al estilo mediterráneo, los autores determinaron los beneficios de esta dieta para pacientes con alto riesgo de EAC.

Se realizó un ensayo simple ciego, randomizado de 1000 pacientes con angina de pecho, infarto de miocardio o co-factores de riesgo para EAC. 499 pacientes fueron asignados a una dieta rica en granos de trigo, frutas, vegetales, nueces y almendras. 501 controles consumieron una dieta local similar a la fase primera del National Cholesterol Education Program (NCEP).

El grupo de intervención consumió más frutas, legumbres, nueces y almendras que los controles (573 g [DS 127] vs. 231 g [19] por día (p< 0.001). El grupo de intervención tuvo un aumento de la ingesta de granos de trigo y mostaza o aceite de soja. La ingesta media de ácido -linoleico fue dos veces mayor en el grupo de intervención (1.8 g [0.4] vs. 0.8 g [0.2] por día p< 0.001). El total de objetivos cardiacos fue significativamente menor en el grupo de intervención que en los controles (39 vs. 76 eventos, p<0.001), las muertes súbitas cardíacas se redujeron también (6 vs. 16, p=0.015), así como los infartos de miocardio no fatales (21 vs. 43, p<0.001). Los autores notaron además una reducción significativa en las concentraciones de colesterol y otros factores de riesgo en ambos grupos, pero especialmente en el grupo de intervención con dieta. En el grupo de tratamiento, los pacientes con una EAC pre-existente tuvieron significativamente mayores beneficios comparados con los pacientes en el grupo control.

Los autores concluyen que la dieta Indo- Mediterránea, rica en ácido -linoleico, puede ser efectiva en la prevención primaria y secundaria de EAC más que la dieta correspondiente a la fase I de la NCEP.

Nº 233



TITULO:_COMBINACIÓN_DE_INSULINA_Y_METFORMINA_EN_EL_TRATAMIENTO_DE_LA_DIABETES_TIPO_2.__AUTORES:_Michiel_G._Wulfelé,_et_al.__REVISTA'>TITULO:
TRATAMIENTO HORMONAL SUSTITUTIVO Y RIESGO ASOCIADO DE ICTUS EN MUJERES POSTMENOPAUSICAS.
AUTORES:
Rozenn N. Lemaitre, et al.
REVISTA:
Arch Intern Med. 162: 1954-1960, 2002.
RESUMEN:
La posibilidad de que el inicio de una terapia hormonal sustitutiva (THS), se asocie con un incremento del riesgo de ictus, ha sido señalada por el reciente estudio Women´s Estrogen for Stroke Trial (WEST). Existe poca información acerca del riesgo de ictus en relación al tiempo desde que se inicia la THS y su relación con la dosis de estrógenos.

Los autores dirigen un estudio de casos-controles basado en la población, en el Group Health Cooperative (GHC), una organización de mantenimiento de la salud en la gran área de Seatle en Washington, para verificar la asociación de THS con los riesgos de accidente isquémico y hemorrágico cerebral. Los casos fueron todas las mujeres postmenopáusicas con algún incidente de ictus en el GHC desde julio de 1989 hasta diciembre de 1998 ( 726 ictus isquémicos y 213 ictus hemorrágicos). Los controles fueron seleccionados de forma randomizada de los pacientes enrolados en el HGC. El uso de hormonas fue determinado por datos computarizados de farmacia. Los autores revisaron las historias clínicas para confirmar la elegibilidad y verificar la existencia de otros factores de riesgo.

Después de ajustar para los factores de riesgo, el ictus isquémico no se asoció con el uso habitual de estrógenos y progestágenos (OR [95% IC]: 0.97 [0.69-1.37]) o sin (0.94 [0.72-1.23]) comparados con los que nunca lo usaron. Similarmente, el ictus hemorrágico no se asoció con el uso habitual de estrógenos con progestágeno (0.74 [0.43-1.28]) o sin progestágeno (1.06 [0.71-1.56]). Sin embargo, el riesgo de ictus isquémico y hemorrágico aumentó dos veces durante los primeros 6 meses del uso hormonal ( ictus isquémico: 2.16 [1.04-4.49], ictus hemorrágico: 2.20 [0.83- 5.81]). El riesgo de ictus isquémico también aumentó con la dosis de estrógeno (P por tendencia =0.03).

Los autores, con este trabajo, han observado un incremento del riesgo de incidentes de ictus hemorrágicos e isquémicos en los 6 primeros meses de iniciada la THS entre las mujeres postmenopáusicas. Se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos.


Nº 234



TITULO:_CONTROL_DE_LA_HIPERGLUCEMIA_POSTPRANDIAL.__AUTORES:_Mary_F._Carroll,_et_al.__REVISTA'>TITULO:
COMBINACIÓN DE INSULINA Y METFORMINA EN EL TRATAMIENTO DE LA DIABETES TIPO 2.
AUTORES:
Michiel G. Wulfelé, et al.
REVISTA:
Diabetes Care 25: 2133-2140, 2002.
RESUMEN:
El estudio U.K. Prospective Diabetes Study (UKPDS) ha puesto de manifiesto que el control glucémico en los pacientes con diabetes tipo 2 disminuye sustancialmente el riesgo de desarrollar complicaciones asociadas a la diabetes. Sin embargo, el mejor camino para conseguir ese control glucémico no está muy claro.

El objetivo de este estudio fue investigar los efectos metabólicos de la metformina, comparado con placebo en pacientes diabéticos tipo 2 en tratamiento intensivo con insulina.

La metformina mejora el control glucémico en los pacientes diabéticos tipo 2 pobremente controlados. Su efecto sobre los pacientes diabéticos tipo 2 que están tratados de forma intensiva con insulina no ha sido estudiado todavía. Un total de 390 pacientes cuya diabetes tipo 2 era controlada con insulina, completaron un ensayo doble ciego, controlado, randomizado que fueron analizados después de 16 semanas de tratamiento. Los sujetos fueron seleccionados de 3 clínicas de consultas externas en hospitales regionales y fueron asignados de forma randomizada bien a placebo o bien al grupo de metformina además de la terapia con insulina. Se realizó una monitorización de glucosa intensiva con ajustes de insulina inmediatos de acuerdo a unas guías estrictas. Se midieron los índices de control glucémicos, requerimientos de insulina, peso corporal, presión sanguínea, lípidos plasmáticos, eventos hipoglucémicos y otros eventos adversos.

De 390 sujetos, 37 fueron eliminados (12 del grupo placebo y 25 del grupo de metformina). De quienes completaron las 16 semanas de tratamiento, el uso de metformina comparado con placebo se asoció con una mejoría del control glucémico ( media de glucosa diaria a las 16 semanas 7.8 vs. 8.8 mmol/l, P = 0.006; HbG media 6.9 vs. 7.6%, P < 0.0001); se redujo los requerimientos de insulina (63.8 vs. 71,3 UI, P < 0.0001); la ganancia de peso ( -0.4 vs. +1.2 kg, P <0.01) y disminuyeron los niveles de LDL colesterol en plasma ( -0.21 vs. –0.02 mmol/l, P < 0.01). El riesgo de hipoglucemia fue similar en ambos grupos.

Concluyen los autores que en los pacientes diabéticos tipo 2, que son tratados con insulina de forma intensiva, la combinación de insulina y metformina resulta en un control glucémico superior comparado con el tratamiento con insulina solo, mientras que los requerimientos de insulina y la ganancia de peso son menores.

Nº 235



TITULO:_PREDICCCION_FUTURA_DE_ENFERMEDAD_CARDIOVASCCULAR._¿SE_NECESITA_UNA_PRUEBA_DE_TOLERANCIA_ORAL_A_LA_GLUCOSA__AUTORES'>TITULO:
LA NATEGLINIDA MEJORA LA SECRECION TEMPRANA DE INSULINA Y CONTROLA LAS EXCURSIONES POStPRANDIALES DE GLUCOSA EN LA POBLACIÓN PREDIABETICA.
AUTORES:
Carola Saloranta, et al.
REVISTA:
Diabetes Care 25: 2141-2146, 2002.
RESUMEN:
Numerosos estudios han mostrado que la pérdida de peso y el ejercicio pueden retrasar o prevenir la progresión de intolerancia a la glucosa (ITG) a diabetes tipo 2; sin embargo, tales cambios en el estilo de vida son notoriamente difíciles de mantener.

Estudios más recientes sugieren la introducción de farmacoterapia (como metformina, acarbosa y tiazolidenediones) como tratamiento preventivo en pacientes con ITG.

El propósito de este estudio fue evaluar la efectividad metabólica, seguridad y tolerabilidad de la nateglinida en sujetos con una intolerancia a la glucosa e identificar las dosis apropiadas para usarse en estudios de prevención de la diabetes.

Este estudio multicéntrico, doble ciego, randomizado de grupos paralelos, con dosis fijas de 8 semanas de duración se realizó en un total de 288 sujetos con ITG usando una 2:2:2:1 randomización. Los sujetos recibieron nateglinida (30, 60 y 120 mg) o placebo antes de cada comida principal. La efectividad metabólica se estudió durante una comida de prueba estandarizada realizada antes y después de las 8 semanas de tratamiento. Todos los efectos adversos (EA) fueron recogidos y las hipoglucemias confirmadas se definieron como síntomas acompañados con unos niveles de glucosa en sangre monitorizada  3.3 mmol/l ( glucosa en plasma  3.7 mmol/l).

La nateglinida originó un aumento de insulina relacionado con la dosis y una disminución de la glucosa durante la comida de prueba estandarizada, con efecto predominante sobre la liberación temprana de insulina, conduciendo a una reducción sustancial de los picos de los niveles de glucosa en plasma. La nateglinida fue bien tolerada y los síntomas de hipoglucemia fueron la única consecuencia del tratamiento. La hipoglucemia confirmada ocurrió en 28 sujetos que recibieron nateglinida (30 mg, 0 [0%]; 60 mg, % [6.6%]; 120 mg, 23 [26.7%]) y 1 (2.3%) sujeto que recibió placebo.

La nateglinida, en este estudio, fue segura y efectiva en la reducción de la hiperglucemia postprandial en sujetos con ITG. Las dosis preprandiales de 30 ó 60 mg de nateglinida serían apropiadas para usar en estudios a largo plazo para determinar si un agente de efecto rápidamente reversible e insulinotrópico puede retrasar o prevenir el desarrollo de la diabetes tipo 2.


Nº 236



TITULO:
CONTROL DE LA HIPERGLUCEMIA POSTPRANDIAL.
AUTORES:
Mary F. Carroll, et al.
REVISTA:
Diabetes Care 25: 2147-2152, 2002.
RESUMEN:
El estudio U.K. Diabetes Study confirmó que un control intensivo de la glucosa en sangre y la reducción de los niveles de HbA1c en la diabetes tipo 2 reduce sustancialmente el riesgo de complicaciones en un período de 10 años. La hiperglucemia postprandial es un defecto prominente y temprano en sujetos con diabetes tipo 2.

Los autores diseñaron este estudio para comparar la eficacia de la administración aguda antes de las comidas, de glipizida versus nateglinida en el control de la hiperglucemia postprandial en sujetos con diabetes tipo 2 que no requieren insulina.

Un total de 20 sujetos ( 10 mujeres y 10 hombres) con diabetes tipo 2 que no requieren insulina fueron admitidos durante la noche en un Centro de Investigación Clínica General en 4 ocasiones. En orden randomizado, 10 mg de glipizida (30 min antes de la comida), 120 mg de nateglinida ( 15 min antes de la comida), 10 mg de glipizida más nateglinida (30 y 15 min antes de la comida, respectivamente) o placebo (30 y 15 min antes de la comida) fueron administrados a doble ciego, antes de un desayuno estandarizado. La sangre fue recogida para el análisis de glucosa, insulina y péptido-C a –0.05, 0, 0.5, 1, 2, 3 y 4 horas después de las comidas.

Los sujetos tenían 56  2 años de edad y eran moderadamente obesos (IMC 31 1 kg/m2) con una HbA1c media de 7.4  0.4%. El pico de excursión de glucosa postprandial por encima del nivel basal fue mayor con placebo (6.1  0.5 mmol/l) que glipizida ( 4,3  0.6 mmol/l, P = 0.002), nateglinida ( 4.2  0.4 mmol/l, P = 0.001) o glipizida más nateglinida ( 4.1  0.5 mmol/l. P = 0.001). El área bajo la curva para la excursión de glucosa por encima de los niveles basales estaban también más altos con placebo (14.1  1.8 mmol/h 1) comparado con glipizida (6.9  2.4 mmol/h1. P = 0.002), nateglinida (9.7  2 mmol/h  1, P = 0.004) o glipizida más nateglinida (5.6  2.2 mmol/h  1, P < 0.001). Las excursiones de glucosa integrada y los picos no difirieron significativamente entre la glipizida y la nateglinida. Sin embargo, 4 horas después de los alimentos, los niveles de glucosa plasmáticos fueron significativamente más altos con nateglinida ( 9  0.9 mm0l/l) comparado con los niveles prealimentos basales ( 7.8  0.6 mmol/l, P = 0.04) y comparados con los niveles de glucosa postprandial después de la administración de glipizida ( 7.6  0.6 mmol/l, P = 0.02). Los niveles postprandiales integrados de insulina fueron mayores con glipizida ( 1,556  349 pmol/h  1) que nateglinida ( 1,364  231 pmol/h  1; P = 0.03). La secreción temprana de insulina, medida como los niveles de insulina a los 30 min de los alimentos no difirieron entre glipizida y nateglinida.

La administración aguda antes de los alimentos de nateglinida o glipizida tienen una igual eficacia para controlar las hiperglucemias postdesayuno, en la diabetes tipo 2, cuando cada droga se administra en el tiempo óptimo antes del alimento. La glipizida causa una más pronunciada y mantenida respuesta secretora de insulina postalimentos comparada con nateglinida. La glipizida facilita el retorno cercano a los niveles de glucosa en ayunas, a las 4 horas postalimento, pero con el posible riesgo de aumentar las hiperglucemias postalimentos en pacientes en tratamiento oral para su diabetes. La decisión clínica de usar glipizida o nateglinida deberá basarse en otros factores que en el control de la hipoglucemia postprandial en la diabetes tipo 2.

Nº 237



TITULO:
EFECTOS DEL TADALAFIL SOBRE LA DISFUNCIÓN ERÉCTIL EN HOMBRES CON DIABETES.
AUTORES:
Iñigo Sáez de Tejada, et al.
REVISTA:
Diabetes Care 25: 2159-2164, 2002.
RESUMEN:
La disfunción eréctil (DE) es una comorbilidad común en pacientes con diabetes. Un 75% de los diabéticos sufren, en algún momento de su vida, una incapacidad persistente o recurrente para mantener una adecuada erección en su actividad sexual.

Los autores se proponen evaluar la eficacia y seguridad del tadalafil, tomado según las necesidades, antes de la actividad sexual, por hombres con diabetes y disfunción eréctil.

Los hombres con diabetes tipo 1 o tipo 2 y un mínimo de tres meses con historia de disfunción eréctil (DE) fueron asignados de forma randomizada a uno de los 3 grupos: placebo ( n= 71), tadalafil 10 mg ( n = 73) o tadalafil 20 mg ( n= 72) tomado una vez al día durante 12 semanas. Los principales resultados medidos fueron los cambios de los scores de la función eréctil del International Index of Eréctil Funtion (IIEF) y cambios en la proporción de las respuestas afirmativas a la pregunta 2, “¿es usted capaz de penetrar?” y 3 “¿es usted capaz de completar una relación sexual?”, del perfil de Sexual Encounter Profile.

Un total de 191 (88%) de 216 pacientes completaron el estudio. El tratamiento con tadalafil mejoró significativamente todas las variables de eficacia primaria, independientemente de los niveles de HbA1c. El tratamiento con tadalafil también mejoró significativamente el número de los resultados secundarios medidos, incluyendo cambios en otros puntos del IIEF, cuestiones individuales del IIEF y porcentajes de respuestas positivas a un cuestionario global sobre la medición de la mejoría de la erección. El tratamiento con tadalafil no altera los niveles de HbA1c. Es bien tolerado, siendo los efectos adversos más frecuentes cefaleas y dispepsias con el tratamiento activo.

Concluyen los autores que el tratamiento con tadalafil mejoró significativamente la disfunción eréctil y fue bien tolerada por los hombres con diabetes y DE.

Nº 238



TITULO:
PREDICCCION FUTURA DE ENFERMEDAD CARDIOVASCCULAR.

¿SE NECESITA UNA PRUEBA DE TOLERANCIA ORAL A LA GLUCOSA?


AUTORES:
Michael P. Stern, et al.
REVISTA:
Diabetes Care 25: 1851, 2002.
RESUMEN:
El principal motivo para realizar un screening de un gran segmento de la población con un test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG) es para identificar individuos con tolerancia alterada a la glucosa (TAG), porque tales individuos tienen un incremento del riesgo para la diabetes.

El objetivo de este trabajo fue comparar el rendimiento del test de tolerancia oral a la glucosa e incorporar modelos frecuentemente disponibles en la clínica y su capacidad para predecir una futura enfermedad cardiovascular (ECV).

Los autores seleccionaron de forma randomizada 2 662 sujetos México-Americanos y 1595 sujetos blancos no hispanos, entre 25-64 años de edad, quienes estaban libres de ECV y se desconocía si tenían diabetes al comienzo del estudio, de diversos censos del área de San Antonio. Se obtuvieron al principio del estudio la historia médica, historia del hábito tabáquico, BMI, presión sanguínea, glucosa plasmática en ayunas y 2-horas después, niveles en suero de insulina, niveles de triglicéridos, niveles totales en suero en ayunas de LDL y HDL colesterol. La ECV se desarrolló en 88 México-Americanos y en 71 blancos no Hispanos después de 7-8 años de seguimiento. Los modelos de regresión logística múltiples se desarrollaron para predecir incidentes de ECV. El área bajo la curva de la glucosa 2-horas fue modestamente pero no significativamente mayor que el área bajo la curva de la glucosa en ayunas, pero ambas fueron relativamente pobres como predictores de ECV.

Basados en estos resultados, los autores piensan que entre adultos jóvenes y de mediana edad, el TTOG es poco útil para la detección de individuos con alto riesgo para desarrollar diabetes y ECV.


Nº 239



TITULO:
TRATAMIENTO NEUROQUIRÚRGICO DEL SÍNDROME DE NELSON.
AUTORES:
P. A. Kelly, et al.
REVISTA:
J Clin Endocrinol Metab 87: 5465-5469, 2002.
RESUMEN:
La adrenalectomia total bilateral permanece como el procedimiento definitivo de curación en la enfermedad de Cushing. Sin embargo, este procedimiento se complica por el desarrollo del síndrome de Nelson, el tratamiento del cual permanece dudoso.

Los autores publican el seguimiento a largo plazo, de media 17 años (rango 8-22 años), de 13 pacientes (3 hombres y 10 mujeres) tratados con cirugía hipofisaria para el síndrome de Nelson con una edad media de 35 años (rango 21-67 años). La presencia de una masa hipofisaria necesitó neurocirugía en todos los casos. Pre-operatoriamente, el nivel plasmático medio de ACTH fue 664 pmol/l (rango 92-3665); que bajó a 29 pmol/l (rango, < 2 a 1124 pmol/l) post-operatoriamente (P < 0.0005). La hiperpigmentación cutánea se redujo en todos y desapareció por completo en 11 pacientes. El tamaño del tumor hipofisario claramente se redujo en 12 pacientes. No hubo mortalidad perioperatoria. Ningún paciente desarrolló defectos del campo visual atribuible a la cirugía. Nuevas deficiencias hormonales de la adenohipófisis ocurrió en 7 pacientes y diabetes insípida permanente ocurrió en 5 pacientes. En el último seguimiento la ACTH plasmática media fue de 73 pmol/l (rango <2-7759 pmol/l); seis pacientes tuvieron niveles menores de 44 pmol/l y también tuvieron una resolución de su hiperpigmentación sin evidencias de recurrencia de la masa hipofisaria.

Los autores concluyen que la cirugía hipofisaria es un tratamiento eficaz para las masas hipofisarias asociadas a síndrome de Nelson, tienen beneficios a largo plazo con mínimos efectos colaterales y debe ser considerada en el tratamiento de esta complicación.

Nº 240



TITULO:
ACROPAQUIA TIROIDEA: INFORME DE 40 PACIENTES TRATADOS EN UNA UNICA INSTITUCIÓN EN UN PERIODO DE 26 AÑOS.
AUTORES:
Vahab Fatourechi, et al.
REVISTA:
J Clin Endocrinol Metab 87: 5435-5441, 2002.
RESUMEN:
La oftalmopatía, dermopatía y la acropaquia tiroidea son manifestaciones de enfermedad autoinmune tiroidea. En pacientes con oftalmopatía severa, la prevalencia de dermopatía es alta, 12%.Sin embargo, la acropaquia está presente en los casos extremos de dermopatía y se presenta con dedos en forma de porra, inflamación de los dedos de las manos y pies y reacción perióstica de los extremos óseos.

Los autores, durante un período de 26 años, recogieron 178 pacientes con dermopatía tiroidea, de los cuales 40 tenían acropaquia. El engrosamiento en forma de porra de los dedos con la dermopatía tiroidea (mixedema pretibial) se observó en 35 pacientes. El engrosamiento en forma de porra no es una queja del paciente y solo se nota por la observación clínica. Cuatro de 8 pacientes con radiografías de manos y extremidades tenían reacción perióstica. Siete tenían asociado un dolor de extremidad y articulación. Este dolor desapareció en un seguimiento a largo plazo. La mitad de los pacientes requirieron tratamiento con corticoides sistémicos, 53% requirieron descompresión orbitaria transfrontal por una severa oftalmopatía y 18% tuvieron una dermopatía de tipo elefantiásico. El índice de fumadores de cigarrillos fue del 81% de mujeres y 75% en hombres (media 28 paquetes-años). Los 13 pacientes que tenían medidas las inmunoglobulinas estimulantes del tiroides tuvieron unos títulos altos. El seguimiento a largo plazo (media 12,5 años) reveló que la acropaquia no es una queja en las visitas de seguimiento.



Estos datos sugieren que la acropaquia tiroidea es indicador de oftalmopatía y dermopatía. Es una fuente de preocupación clínica sólo si la dermopatía es persistente y severa.

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