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B. Toma de rehenes

39. Las partes en conflicto siguen tomando rehenes, en violación del derecho internacional humanitario y del derecho penal. La mayoría de las víctimas son mujeres y niños.



1. Fuerzas gubernamentales

40. Al tratar de obtener el control de las zonas rebeldes de Rif Damasco, las fuerzas gubernamentales detuvieron a mujeres familiares de hombres buscados, para forzarlos a rendirse. En febrero se detuvo en Ghouta oriental a la madre y la hermana de un hombre buscado. Se enviaron sus fotografías con el mensaje de que las mujeres serían asesinadas a menos que él se rindiera, cosa que hizo poco después. En abril se detuvo a dos mujeres, una de las cuales acababa de dar a luz, en dos sucesos distintos en el puesto de control de Al Jorjanieh, en el camino a Zabadani. También se tomaron mujeres rehenes en Hawsh Arab en el mes de abril. En todos esos casos se enviaron ultimátums a los familiares varones, en los que se les advertía de que, si no se entregaban a las autoridades gubernamentales, se asesinaría a las mujeres.



2. Grupos armados no estatales

a) Grupos armados antigubernamentales

41. Los grupos armados continúan manteniendo rehenes durante períodos prolongados. El 4 de agosto de 2013, varios grupos, entre ellos Ahrar Al-Sham y Jabhat al-Nusra, secuestraron a más de 200 civiles durante una operación llevada a cabo en aldeas de Latakia oriental. El 23 de septiembre de 2013, el Frente Islámico secuestró a más de 56 civiles de Zahra (Aleppo). En ambos casos, la mayoría de los rehenes eran mujeres y niños. Si bien se ha liberado a un pequeño número de rehenes de estos dos sucesos, el paradero de la mayoría de ellos sigue siendo desconocido.



b) Estado Islámico del Iraq y Al-Sham

42. El 29 de mayo, los combatientes del ISIS en Minbij secuestraron a 153 escolares curdos, de entre 13 y 14 años de edad, cuando regresaban a Ayn al-Arab de la ciudad de Aleppo, donde habían tomado sus exámenes de fin de año. Cinco se escaparon y 15 fueron liberados el 28 de junio, al parecer como parte de un intercambio de prisioneros por tres combatientes del ISIS que estaban en manos de las YPG. Los 133 niños aún rehenes se encuentran en territorio controlado por el ISIS. Se dice que siguen llevándose a cabo negociaciones para efectuar un intercambio de prisioneros con las YPG.



c) Autores desconocidos

43. En diciembre de 2013 se documentaron en Damasco prácticas regulares de toma de rehenes a cambio de un rescate. En todos los casos, los secuestros los realizaban hombres armados. No está claro si los autores eran grupos armados o bandas de delincuentes que utilizaban el conflicto para el enriquecimiento personal.

44. Ha habido varios secuestros en los que no se ha pedido ningún rescate. Entre ellos cabe mencionar el secuestro de cuatro activistas de derechos humanos, a saber, Razan Zeitouneh, Wael Hamada, Samira Khalil y Nazem Hammadi, secuestrados en su oficina en Douma (Rif Damasco) en diciembre de 2013. Sigue sin saberse qué suerte han corrido estas personas ni cuál es su paradero.

C. Desapariciones forzadas

1. Fuerzas gubernamentales

45. Los puestos de control, que abundan y son ineludibles, siguen infundiendo temor a la población siria. Se documentaron numerosos relatos de desapariciones forzadas, especialmente en las ciudades de Yabroud, Beit Saber, Zakiyeh, Adra y Ghouta oriental (Rif Damasco). En enero, los soldados detuvieron a un hombre que se dirigía a su trabajo, desde Al-Ghizlaniyah (Damasco). Su paradero sigue siendo desconocido, a pesar de los intentos de su esposa por localizarlo. El temor que provocan los puestos de control ha llevado a algunas personas a elegir rutas más largas y difíciles. Muchos dijeron que estaban tan asustados que habían pasado a ser prisioneros en sus propios hogares.

46. Las fuerzas gubernamentales realizan campañas masivas de detenciones que conducen a desapariciones forzadas de hombres en edad de combatir en las zonas que quedaron bajo su control. Esta tendencia se observó tras las treguas en Assal al-Ward en abril y la ciudad de Homs en mayo, y tras la toma de Yabroud en marzo.

47. Las familias a menudo sienten demasiado miedo de acercarse a las autoridades para indagar por el paradero de sus familiares. Quienes indagaron recibieron una negativa sistemática a revelar información sobre el destino de los desaparecidos. Otros se enfrentaron a obstáculos administrativos destinados aparentemente a disuadirlos de seguir buscando. Una mujer, cuyo marido desapareció en mayo de 2013 en Kaswa (Damasco), realizó infatigables indagaciones ante la comisaría local y varias dependencias de seguridad en Kafr Sousa (Damasco), sin ningún resultado. En marzo fue al Palacio de Justicia de Damasco, donde rellenó un formulario. Se le pidió que volviera 40 días más tarde para verificar si el nombre de su marido aparecía en una lista de personas desaparecidas que se exhibe en los locales del tribunal. Cuando regresó, el nombre de su esposo no estaba en la lista. Sigue sin conocerse su paradero.

48. En algunos casos, lo que sucedía era que se informaba simplemente a las familias de la muerte de sus familiares, sin informarles de las circunstancias y causas del fallecimiento, ni la ubicación de los restos. En marzo, los funcionarios gubernamentales informaron a una familia de que su pariente, que había desaparecido en abril de 2013 en Damasco, había muerto de un ataque cardíaco. Cuando la familia intentó obtener una copia de su documento de identidad en la dependencia de la Policía Militar, sus interlocutores negaron tener información sobre él.

49. A pesar de que las personas desaparecidas son predominantemente hombres, las repercusiones de esta situación en las mujeres son graves y duraderas. Las mujeres se enfrentan a dificultades especiales para reconstruir sus vidas y atender a sus familias al no contar con el principal sostén de la familia.

50. Las desapariciones forzadas forman parte del ataque que se menciona en el párrafo 28, y constituyen un crimen de lesa humanidad.

2. Grupos armados no estatales

Estado Islámico del Iraq y Al-Sham

51. Los informes de desapariciones de personas en territorios controlados por el ISIS han aumentado. Una de esas personas es un sacerdote jesuita, el padre Paolo Dall'Oglio, quien desapareció en la ciudad de Ar Raqqa el 28 de enero. El ISIS está adoptando prácticas que pueden llevar a actos que constituyen desapariciones forzadas, en contravención de sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario. Estas prácticas forman parte del ataque que se indica en el párrafo 38 y constituyen un crimen de lesa humanidad.



D. Tortura y malos tratos

1. Fuerzas gubernamentales

52. Los funcionarios del Gobierno siguen infligiendo torturas y otras formas de malos tratos en los servicios de inteligencia y en las cárceles y los hospitales militares, sometiendo a decenas de miles de personas a sufrimientos inimaginables. La mayoría son civiles mantenidos inicialmente en los puestos de control o durante las incursiones militares. Si bien en la mayor parte de los casos los detenidos son hombres, cada vez hay más casos de mujeres que sufren abusos en centros de detención del Gobierno. La frecuencia, duración y gravedad de las torturas indican que es probable que el bienestar psicológico y físico de las víctimas se vea afectado a largo plazo.

53. En numerosos centros en Damasco, entre ellos el centro de detención del aeropuerto Mezzeh, la Dependencia de Seguridad Militar 215, la Dependencia de Seguridad Militar 235 (también conocida como Dependencia Palestina), la Dependencia de Seguridad Militar 227, la Dependencia de Seguridad Política de Damasco, la cárcel de Adra, el Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea de Harasta y el Hospital Militar de Harasta, se documentó el uso generalizado y sistemático de la tortura.

54. En el mes de enero se detuvo a un hombre en un puesto de control en Dara'a oriental y se lo trasladó a Mezzeh, donde permaneció durante cuatro meses. Sufrió palizas diarias. Sus compañeros de celda fueron golpeados y quemados con cigarrillos. Quedó en libertad sin comparecer ante un tribunal. En el mes de febrero se detuvo a un hombre en un puesto de control entre Dara'a y Damasco, y se lo trasladó al centro de detención de Mezzeh, donde agentes de inteligencia lo golpearon hasta que perdió el conocimiento. En el mes de abril, en el centro de detención de Mezzeh se golpeó a un hombre con los puños y con un tubo y se lo colgó del techo por las muñecas. Oyó cómo golpeaban a otros detenidos, también a mujeres. Fue obligado a poner su huella digital en una confesión y a aparecer sin representación ante un juez, antes de ser liberado.

55. Una persona, liberada en 2014 tras permanecer detenida más de dos años en la prisión de Al-Ghirz (Dara'a), relató haber recibido fuertes palizas con mangueras y palos y no haber recibido alimentos. Está ahora parcialmente paralizada; los expedientes médicos documentan daños en su médula espinal.

56. La comisión reunió testimonios de torturas infligidas entre 2011 y 2013, lo que reforzó las conclusiones anteriores del crimen de lesa humanidad de tortura. A finales de 2013 se detuvo a una mujer en un puesto de control en Jaramana (Damasco) y se la trasladó al centro de detención de Mezzeh. Durante los interrogatorios, los funcionarios del Gobierno la colgaron del techo por las muñecas y la golpearon en la cabeza, el cuerpo y las plantas de los pies. Todavía son visibles las cicatrices. Otra mujer, una desertora, detenida en la Dependencia de Seguridad Militar 235 a finales de 2012 fue golpeada hasta quedar "nadando en sangre". Fue colgada del techo por las muñecas durante horas. Oyó gritar a otros detenidos durante los interrogatorios.

57. Los métodos de tortura utilizados por el Gobierno incluyen dar fuertes palizas en la cabeza y el cuerpo y en las plantas de los pies, y mantener a las personas colgadas por las muñecas del techo o la pared. Se ha utilizado intensamente la electrocución. Las lesiones físicas de las víctimas correspondían a un patrón de tortura.

58. Los informes de muertes de personas detenidas han aumentado.

59. Las condiciones de detención se caracterizaron por la falta de alimentos, agua, espacio, sueño, higiene y atención médica, así como por la denegación de medicamentos de importancia vital. Esas condiciones llevaron a la muerte de detenidos. La mayoría de los detenidos informaron de una grave falta de alimentos, perdiendo algunos de ellos incluso la mitad de su peso corporal durante su detención. Tales condiciones de detención constituyen tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

60. Las fuerzas gubernamentales han perpetrado torturas y otras formas de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes como parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población civil, lo que indica la existencia de una política estatal. El Gobierno continúa cometiendo torturas y otros actos inhumanos como crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.



2. Grupos armados no estatales

a) Grupos armados antigubernamentales

61. Miembros de la población civil de Nubl y Zahra (Aleppo), tomados como rehenes por grupos armados —entre ellos, el Frente Islámico y Jabhat al-Nusra— el 23 de septiembre de 2013, recibieron palizas durante su detención. Se dividió a los rehenes en diferentes grupos, y por lo menos uno de ellos fue mantenido en un lugar frío y húmedo, con mala alimentación.

62. El 9 de abril, o alrededor de esa fecha, varios grupos armados no identificados avanzaron por el barrio de Al-Zahra de la ciudad de Aleppo. Los combatientes agredieron a los residentes. Uno de ellos fue golpeado de tal manera en las plantas de los pies que no pudo caminar durante días.

63. Varios periodistas, secuestrados a mediados de 2013 y liberados en 2014, sufrieron abusos físicos de miembros de grupos armados no identificados, algunos de los cuales parecían ser combatientes extranjeros. Un periodista fue golpeado en las plantas de los pies y en la parte superior del cuerpo, y fue suspendido por las muñecas durante varias horas. Otros también fueron golpeados brutalmente.

64. Varios grupos armados han cometido los crímenes de guerra de tortura y tratos crueles. Las condiciones de detención de los rehenes constituyen tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

b) Estado Islámico del Iraq y Al-Sham

65. Las plazas públicas se han convertido en el escenario de amputaciones, azotes y simulación de crucifixiones en la provincia de Ar Raqqa, y también en Minbij (Aleppo).

66. En mayo, varios combatientes del ISIS arrastraron a un hombre a la plaza Khodra en la ciudad de Ar Raqqa y le amputaron una mano como castigo por robo. La amputación no se realizó debidamente, por lo que causó inmenso sufrimiento a la víctima y angustia a la multitud a la que se había instado a que mirara.

67. Se ha azotado a varios hombres por fumar, poseer alcohol, hacer negocios durante horas de oración y no ayunar durante el Ramadán. En mayo se azotó públicamente a varios hombres en la plaza El-Naim de la ciudad de Ar Raqqa, lo que se laceró sus espaldas. Los hombres recibieron azotes por acompañar públicamente a una mujer de su familia "vestida de forma inapropiada". El 24 de abril, en la ciudad de Ar Raqqa, un hombre fue golpeado públicamente después de que él y su esposa fueron detenidos por combatientes del ISIS porque el rostro de su esposa no estaba cubierto. En algunos casos se ataba a las víctimas a un tablón de madera o a un crucifijo y se las exponía públicamente en las plazas antes de azotarlas.

68. Se recibieron numerosos testimonios de mujeres que habían aparecido en público con las caras descubiertas y habían sido golpeadas con palos por patrullas de combatientes del ISIS. Se azotó públicamente a varias mujeres los días 26 y 30 de abril en la ciudad de Ar Raqqah por no haber respetado el código de vestimenta del ISIS. Quienes administraban los azotes eran a veces mujeres miembros del ISIS.

69. Durante los interrogatorios en los centros de detención en las provincias de Ar  Raqqah y Aleppo, los combatientes del ISIS golpeaban a los detenidos. Las palizas incluían dar azotes a los detenidos con cables. Varias personas que estuvieron en los centros de detención del ISIS en la provincia de Ar Raqqah informaron de que las celdas estaban abarrotadas e infestadas por insectos. No tenían luz ni ropa de cama. Los detenidos recibían alimentos inadecuados y no estaban autorizados a comunicarse con nadie fuera del centro.

70. Según el ISIS, el uso del castigo corporal —amputación y flagelación— se basa en la ley religiosa. Siguen llevándose a cabo investigaciones sobre el funcionamiento de los tribunales de la sharia y las garantías procesales otorgadas a los acusados. El Comité de Derechos Humanos y el Comité contra la Tortura han determinado que el uso de tales castigos constituye un trato o castigo cruel, inhumano y degradante.

71. Al azotar a las personas detenidas o tomadas como rehenes, el ISIS ha cometido actos de tortura en contravención de las obligaciones jurídicamente vinculantes contraídas en virtud del artículo 3 común a los Convenios de Ginebra. Las condiciones de detención descritas constituyen tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

72. Los castigos infligidos por el ISIS en forma de amputaciones y palizas al punto que las personas quedan bañadas en sangre o con cicatrices constituyen una tortura y equivalen a una mutilación. La naturaleza pública de los castigos, como la exposición de personas crucificadas, constituye un trato cruel y degradante.

73. El ISIS causa graves dolores o sufrimientos físicos o mentales a las poblaciones civiles de las zonas bajo su control, esto es, una continuación del ataque generalizado y sistemático contra la población civil que se mencionó antes. El aumento de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes de la población civil en la provincia de Ar Raqqah no es sino otra prueba más de ese continuo ataque. También se han cometido sistemáticamente actos de tortura contra combatientes capturados del Ejército Libre de Siria y las YPG.

74. El ISIS ha cometido los crímenes de guerra de tortura y tratos crueles. Dado que su conducta forma parte del ataque indicado en el anterior párrafo 38, el ISIS ha cometido crímenes de lesa humanidad de tortura y otros actos inhumanos en las provincias de Ar Raqqah y Aleppo.

E. Violencia sexual y violencia de género

75. El hecho de que no se denuncien los casos de violencia sexual o bien de que tarden en presentarse las denuncias ha dificultado la evaluación de la magnitud del problema. En entrevistas con refugiadas, el temor a ser violadas se menciona a menudo como un factor clave en su decisión de abandonar la República Árabe Siria.



1. Fuerzas gubernamentales

76. Siguen recibiéndose denuncias de violaciones y agresiones sexuales de mujeres en centros de detención en Damasco, de 2012 hasta la fecha. En enero de 2013, una mujer que fue amenazada de violación indicó que otras detenidas habían sufrido agresiones sexuales en el centro de detención de Mezzeh. En octubre de 2013, otra detenida en el mismo centro informó de que fue forzada a desnudarse, agredida sexualmente y amenazada de violación. En la dependencia de Seguridad Militar 215 y la dependencia de la Dirección General de Seguridad 251 se documentaron conductas semejantes de violencia sexual. En enero de 2014 un funcionario del Gobierno que estaba interrogando a una detenida en la prisión de Adra, le tocó los senos e insertó sus dedos en la vagina de la mujer. Se obligaba a las detenidas a desnudarse y se las amenazaba ya sea con violarlas o con exhibirlas frente a los reclusos. Niñas de tan solo 13 años de edad, detenidas con mujeres adultas, sufrieron agresiones sexuales a manos de agentes de detención.

77. Las fuerzas gubernamentales han cometido actos de violación como un crimen de guerra. Esta conducta es parte del ataque que se indica en el párrafo 28 y constituye también un crimen de lesa humanidad. Al infligir agresiones sexuales, el Gobierno ha cometido el crimen de guerra de ultraje a la dignidad personal.

78. Siguen documentándose casos de violencia de género tanto contra mujeres como contra hombres. Las fuerzas gubernamentales, en particular en las provincias de Rif Damasco y Dara'a, arrestan y detienen a mujeres para obligar a familiares hombres a entregarse. Sigue eligiéndose como blanco a hombres y niños de más de 12 años de edad por ser varones. Es común que se detenga a hombres y niños en los puestos de control que se encuentran alrededor de zonas inestables, lo que hace que los hombres de la población civil en esas zonas no puedan salir, ni siquiera para buscar comida o atención médica, y que tampoco puedan escaparse cuando son atacados.



2. Grupos armados no estatales

a) Grupos armados antigubernamentales

79. Los grupos armados pertenecientes al Frente Islámico, Ahrar Al-Sham y Jabhat al Nusra se han concentrado en las mujeres y los niños, en función del sexo, para tomar rehenes a fin de utilizarlos en intercambios con prisioneros.



b) Estado Islámico del Iraq y Al-Sham

80. En la provincia de Ar Raqqa se azotaba a las mujeres que aparecían en público con la cara y el cabello descubiertos.



3. Repercusiones del conflicto

81. Dado que los hombres sirios no pueden circular dentro del país por temor a ser detenidos en los puestos de control, las mujeres deben encargarse de viajar de una a otra zona en búsqueda de alimentos, medicinas y, cada vez más, trabajo. Al no ir acompañadas por hombres se ven expuestas a agresiones físicas y corren el riesgo de ser detenidas o secuestradas por las fuerzas gubernamentales y los grupos armados antigubernamentales.

82. La falta de acceso a atención médica ha afectado la salud prenatal y posnatal de las mujeres y sus hijos. No se ha permitido a mujeres en trabajo de parto atravesar los puestos de control del Gobierno, por lo que se han visto obligadas a dar a luz en condiciones a menudo peligrosas. En las zonas en estado de sitio, las mujeres han dado a luz en condiciones no esterilizadas y sin medicamentos para el dolor.

83. Los hombres sirios suelen estar ausentes, porque están luchando, están detenidos o han desaparecido o muerto, lo que obliga a las mujeres a ser el principal sostén de sus familias. Teniendo en cuenta el limitado empleo disponible, tanto dentro de la República Árabe Siria como en los campamentos de refugiados, las mujeres están luchando para mantener a sus familias económicamente. Dado que las mujeres sirias están aisladas y sufren una enorme presión, los informes de depresión entre ellas han aumentado de forma exorbitante. Una mujer, embarazada y con un hijo de un año de edad, huyó de Aleppo tras la desaparición de su marido y la muerte de sus padres en un bombardeo. Incapaz de encontrar a familiares en condiciones de recibirla a ella y a su hijo y sin posibilidades de conseguir un trabajo estable, dijo que lo único que podía hacer era "llorar, lamentarse y confiar en Dios". Su situación es, por desgracia, cada vez más común.



F. Violaciones de los derechos de los niños

1. Fuerzas gubernamentales

84. La guerra en la República Árabe Siria se ha cobrado un número devastador de víctimas entre los niños. Se ha matado, lesionado y mutilado a niños, que sufren las consecuencias directas de la violencia indiscriminada de las fuerzas gubernamentales. Los niños también se han visto afectados por los desplazamientos, la pérdida de familiares y el trauma que provoca presenciar actos de violencia.

85. Los comités populares que operan en la ciudad de Aleppo han reclutado y utilizado a niños como mensajeros, espías y guardias. Un miembro de un grupo armado antigubernamental indicó que durante ataques militares se había capturado a combatientes armados progubernamentales de 16 y 17 años de edad. En los numerosos testimonios sobre Aleppo se describe la utilización de niños de entre 6 y 13 años de edad por parte de las fuerzas gubernamentales como parte de las operaciones militares coordinadas para localizar a combatientes de grupos armados antes de los ataques. Se pagaba a los niños para actuar como informantes, lo que los exponía a represalias y castigos. Un combatiente de un grupo armado señaló que los niños atrapados haciendo reconocimientos para las fuerzas gubernamentales serían detenidos de forma indefinida como medida de seguridad. El derecho internacional humanitario y de los derechos humanos prohíbe la utilización de niños en funciones de combate y de apoyo. El reclutamiento o alistamiento de niños menores de 15 años de edad, incluso para desempeñar funciones de apoyo, es un crimen de guerra.

86. Las escuelas de toda la República Árabe Siria se han convertido en refugios para los desplazados internos. En varios casos, estas escuelas fueron blanco de los ataques aéreos del Gobierno, lo que causó extensos daños a su infraestructura5.

87. En Aleppo, Damasco y Dara'a, las fuerzas armadas regulares utilizan las escuelas con fines militares, lo que priva a los niños de la educación y expone a las instalaciones educativas a ataques. La escuela primaria Saleh Jemel en Al-Sabeel (Aleppo) se utiliza como cuartel militar y puesto de tiro. La escuela y la zona circundante son bombardeadas regularmente. En mayo de 2013 se colocaron tanques del ejército cerca de una escuela en Beit Saber (Damasco). Como consecuencia de ello, la escuela cerró. Los estudiantes de la zona no tienen alternativas educativas. Una niña de la ciudad de Dara'a afirmó que la mayoría de las escuelas en Dara'a ya no estaban en funcionamiento por haber sido ocupadas por las fuerzas gubernamentales y rodeadas de francotiradores.

88. Es cada vez más frecuente que las escuelas sean bombardeadas durante ataques aéreos en Dara'a y Aleppo6. En enero, las fuerzas gubernamentales bombardearon dos escuelas en Dael (Dara'a). En abril, durante el período de examen del segundo semestre, la escuela Khawla Bint al-Azwar del barrio de Al-Arbaeen, en la ciudad de Dara'a, recibió el impacto de bombas de barril. En abril y junio se registraron dos ataques aéreos de artillería en las escuelas primarias de Dael y Namer (Dara'a). Varios padres en Damasco, Aleppo y Dara'a afirmaron que no permitían que sus hijos asistieran a clases porque las escuelas se habían convertido en lugares "demasiado peligrosos". Según el Fondo de las Naciones para la Infancia (UNICEF), más de la mitad de los niños sirios en edad escolar, es decir, más de 2,8 millones de niños, no están escolarizados como consecuencia de la ocupación, la destrucción y la inseguridad de las escuelas.

89. Los intensos y prolongados bombardeos y hostilidades han dejado una profunda huella en los niños. Los padres de niños de Houlah (Homs) describieron cómo después de tres años de violencia, "nuestros hijos comienzan a gritar y se esconden cuando ven un avión". Varias familias que huyeron de Zakiyeh (Damasco) en abril comunicaron que, después de sobrevivir a un período de continuos bombardeos, los niños manifestaban angustia ante cualquier ruido fuerte y sufrían incontinencia, ansiedad y ataques de pánico. Un hombre que huyó de Qudsaya (Damasco) en marzo señaló que los juegos de sus hijos se basaban en lo que habían presenciado y aprendido de la guerra.




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