Asistencia técnica y capacitación en sistemas agroforestales tipo multiestratos Departamento de Promoción Económica



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II. ZONIFICACION DE LA REGION DEL ALTO BENI, LA PAZ, BOLIVIA




Antecedentes

El BID financió programas de colonización dirigida en los años 60. En lo subsecuente, nuevos colonizadores llegaron espontáneamente. La mayoría de ellos indígenas del Altiplano cuya lengua es el quechua y el aymara. Para 1987, habían llegado a la zona del Alto Beni, 7.000 familias (Thiele et al.,1995).


La primera misión británica fue instrumental en el establecimiento del cultivo del cacao. Este es el cultivo más importante, con un promedio de 2.4 hás. por agricultor. El arroz, el maíz y la yuca son los principales cultivos de subsistencia. Muchos colonizadores han ingresado a la crisis del barbecho (ciclos cortos, rendimientos bajos y crecientes problemas de malezas), y por lo consiguiente se están mudando a nuevas áreas de colonización (Thiele et al., 1995).
La tenencia de la tierra es individual y relativamente segura, puede ser legalmente reconocida con un titulo. Inicialmente, los agricultores adquieren parcelas de alrededor de 10 hás mediante membresía en sindicato rural. A medida que se consolida el asentamiento, los derechos individuales de la tierra se hacen más fuertes y se puede vender la parcela sin conocimiento del sindicato. La región del proyecto de desarrollo del Alto Beni, fue dividida por razones administrativas y de infraestructura en 6 microáreas.
Ubicación
La zona de colonización Alto Beni (15°32’ S, 67°21’ O) se ubica en el departamento de La Paz, a unos 140 km. al noreste de la ciudad de La Paz. Abarca una superficie de 270.000 hás. en las provicias de Sud Yungas, Caranavi y Larecaja. De acuerdo con Ribera (1992), la zona del Alto Beni pertenece a la región geográfica del Bosque Pluvial Subandino, el cual se distribuye en la vertiente oriental de la Cordillera Real, a lo largo de una faja con los últimos contrafuertes andinos (Caquiahuaca, Pilón, Mosetenes, Eva Eva, Amboró) entre 300 y 2.500 m.s.n.m.

Geología y geomorfología
La zona está caracterizada por dos grandes unidades: 1) Serranías con valles profundos, paralelos al rumbo mayor de la cordillera, con crestas pronunciadas y laderas abruptas; y 2) Un extenso conjunto de colinas con relieve ondulado a escarpado, mayormente de origen terciario. A medida que el curso de los ríos subandinos más grandes se van aproximando al piedemonte, los valles se hacen más amplios y con terrazas aluviales altas (antiguas) y bien desarrolladas, que quedan fuera del alcance de las inundaciones del río Alto Beni.
Los anticlinales, estrechos e inclinados hacia el este, están formados por sedimentos cretáceos, mientras que los sinclinales son anchos y construidos por sedimentos terciarios. En ambos, se trata de bancos de areniscas, en parte con concreciones calcáreas, lutitas y conglomerados (Muñoz Reyes, 1980).
La zona de colonización abarca el valle del río Alto Beni, que se forma por la confluencia de los ríos Cotacajes y Boopi, cerca de San Mihuel Huachi, y el valle del río Cotacajes entre Covendo y la confluencia con el río Boopi, la cuenca del río Inicua y una pequeña parte de la margen derecha del río Kaka. El límite sudoeste del valle del río Alto Beni está formado por la serranía de Bella Vista, el límite Noreste por la serranía de Marimonos. Al noreste del valle del río Inicua, se extiende la serranía del pelado.
En el lado sudoeste del valle colinda con la llanura aluvial, una ancha zona de colinas que se inclina paulatinamente hacia la serranía de Bella Vista. Varios ríos como el Tiechi, Piquendo y el Suapi, drenan esta zona. En el lado noreste del valle sigue a la terraza aluvial, una zona de colinas de 2-3 km. de ancho, que pasa a las laderas escarpadas y cóncavas de la serranía de Marimonos que alcanza su punto más alto (1.400 m.s.n.m.) al norte de Sapecho. Este lado sólo está drenado por arroyos, a causa de la escasa distancia horizontal (7 km.) entre la cresta de la serranía y río principal (400 m.s.n.m.).
Clima
De acuerdo con la clasificación Köppen se trata de un clima Aw2., es decir un clima cálido con temperaturas mayores de 18°c durante todo el año, y por lo menos un mes con precipitaciones menores a 60 mm. Las temperaturas medias anuales del valle del Río Alto Beni, están en un rango de 24 a 26°c, en las serranías colindantes, las temperaturas bajan por efecto de la altitud (Entre Ríos: 22.2°c). Las temperaturas extremas máximas mensuales superan los 34°C, mientras que las temperaturas extremas mínimas mensuales descienden de los 16°C.
En el valle del Alto Beni, las precipitaciones anuales varían entre 1.300 mm. y 1.600 mm. Sin embargo, subiendo del fondo del valle a las serranías se nota un marcado aumento en las precipitaciones (a 950 m.s.n.m., Entre Ríos registra 2.931 mm.). La época de lluvias dura 5 meses, de noviembre a marzo. El sol está en el cenit a fines de noviembre y a fines de enero. El carácter estacional es marcado por una época seca entre mayo y setiembre, durante la cual esta área está sujeta a marcados descensos de temperatura debido a la afluencia de frentes fríos conocidos como “surazos”, que pueden durar hasta una semana.
Vegetación
La faja subandina, todavía mantiene amplias zonas de vegetación natural, debido a la difícil accesibilidad del área. Lo anterior es válido para el sector de serranías, por el contrario valles como Alto Beni en La Paz y Chapare en Cochabamba, han soportado desde 1960, la presión de una densa población de colonos. La intensa actividad agrícola y ganadera, grandes quemas y una fuerte extracción forestal selectiva por empresas madereras y la población local, han degradado la calidad ambiental de estas tierras.

Las características de la formación boscosa húmeda difieren de la del bosque pluvial de las altas serranías y colinas, principalmente en cuanto a los niveles de diversidad notablemente más bajos. La vegetación natural de las partes bajas del Alto Beni, tiene las siguientes características: El bosque es denso, alto y consta de varios estratos. La capa arbórea superior alcanza alturas de 30 a 40 m., los troncos son rectos, sin ramas en los dos tercios inferiores y alcanzan más de un metro de diámetro. La segunda capa arbórea llega hasta 20 m. y tiene un porcentaje relativamente alto de palmeras. El sotobosque es ralo, llega a 4 m. de altura y está integrado por varias especies arbustivas, lianas, árboles y palmeras jóvenes. Una pequeña parte de los árboles es caducifolio. Las especies arbóreas más extendidas pertenecen a los géneros Aspidosperma, Brosimum, Cordia, Erythrina, Calycophylum, Cariniana, Triplaris y las palmeras Scheelea, Euterpe, Bactris y Astrocaryum (CUMAT-COTESU, 1985).


En alturas mayores a 800 m.s.n.m. cambia ese espectro de las especies y el aspecto del bosque, debido al aumento de la humedad. Aquí se encuentran muchas palmeras, trepadoras, lianas, epífitas herbáceas y, en menor cantidad, helechos arbóreos. Las especies más comunes son varios géneros de Lauráceas y Sloanea, Hura, Swietenia, Schizolobium, Aspidosperma, más las palmeras Iriartea, Socratea, Euterpe y Jessenia (CUMAT-COTESU, 1985).
Suelos
Las características de un suelo son el resultado de la acción conjunta de 5 factores: clima, biota, relieve, roca madre y tiempo. Los suelos tienen las propiedades que se describen a continuación según la unidad fisiográfica (CUMAT-COTESU,1987).
Suelos de la llanura reciente. Son suelos aluviales que están sujetos a inundaciones frecuentes y tienen un relieve casi plano. Son profundos, conformados por una variedad de capas de diferente textura, color y espesor; predomina el franco arenoso de estructura en bloques débiles. La fertilidad natural varía de moderada a baja, pero el constante aporte de sedimentos mantiene estable el contenido de nutrientes.
Suelos de la llanura subreciente. Se ubican en las márgenes de los ríos Alto Beni, Suapi y Kaka, en una posición más elevada que los anteriores, con pequeñas depresiones mal drenadas. Son suelos profundos casi planos, moderadamente bien drenados; generalmente la capa superficial y el subsuelo presentan textura franco arcillo limosa, estructura en bloques, de permeabilidad moderada. Son ligeramente ácidos, con altos contenidos de calcio y magnesio; sodio y potasio moderados; la capacidad de intercambio catiónico (CIC) es media con un alto porcentaje de saturación de bases. También existe un alto contenido de nitrógeno total, en contraste con el bajo contenido de fósforo. Por otra parte, la materia orgánica varía mucho por lo que la fertilidad natural de estos suelos es moderada, considerando además que el aporte exterior de sedimentos es casi nulo.
Suelos de la llanura antigua. Son suelos casi planos, moderadamente bien drenados adyacentes a los ríos y pequeñas áreas en Sararía, Chamaleo y Villa Prado. Estos no están sujetos a inundaciones. Generalmente, el suelo superficial es de color pardo amarillento oscuro a pardo oscuro, de textura franca a franco limosa, hasta 25 cm. de espesor. El subsuelo hasta 90 cm. de profundidad tiene estructura en bloques firmes, de textura franco limosa a franco arcillosa, de color pardo amarillento a pardo rojizo. La permeabilidad y el escurrimiento superficial son lentos. La fertilidad natural varía de baja a moderada, el contenido de materia orgánica es medio. En general el suelo es ligeramente ácido, el fósforo varía de alto a medio, contenidos de calcio y magnesio altos, sodio y potasio de bajo a medio.
Suelos de las colinas bajas. Los suelos de este paisaje se originan de areniscas calcáreas, presentan pendientes desde 2 a 60%, son profundos, moderadamente bien drenados y sin ningún peligro de inundaciones. La textura de los primeros 30 cm. es franco limosa o franco arcillosa, coloración pardo oscura, excepcionalmente rojizo oscura. El subsuelo de hasta 100 cm. de profundidad, presenta mayormente estructura en bloques, textura franco limosa ó franco arcillosa; dependiendo del porcentaje de arcillas presentes, se han diferenciado dos grandes grupos: Eutro y Ustropepts. La permeabilidad es moderada y el escurrimiento superficial rápido. Las principales características químicas son: pH neutro a ligeramente alcalino, alto contenido de calcio y magnesio, el contenido de sodio y potasio varía de medio a bajo, la CIC y el total de bases intercambiables va de medio a alto, contenido bajo de nitrógeno y fósforo; la materia orgánica varía de media a baja.
Suelos de colinas altas. Son suelos profundos, formados sobre areniscas del terciario, presentan pendientes desde 8 a 50%, que tienen influencia en los procesos de erosión hídrica. La textura superficial es generalmente franca o franco arenosa, el color pardo oscuro ó pardo amarillento. El subsuelo presenta estructura en bloques subangulares, textura franco arcillo limosa ó arcillo limosa, coloración pardo rojiza oscura ó rojiza. La permeabilidad es moderada a lenta y el escurrimiento superficial es rápido. El pH es ligeramente ácido o ligeramente alcalino, contenido de calcio alto, magnesio medio, sodio y potasio bajo, CIC y total de bases intercambiables medio, nitrógeno y fósforo bajo, materia orgánica media a baja.
La clasificación taxonómica de los suelos
La identificación de unidades de suelo por Elbers (1995) se basó en la clasificación FAO, que a diferencia de la clasificación USDA (Soil Taxonomy) no usa el clima como criterio de diagnóstico, por lo que es más fácil de aplicar. Los horizontes de diagnóstico, en ambos casos, están definidos por criterios morfológicos, físicos y químicos. Una determinación correcta sin análisis de laboratorio generalmente no es posible. En los países en desarrollo se han realizado pocos análisis de suelos y existen limitaciones para realizarlos. A saber, fueron encontradas tres unidades de suelos en la zona del Alto Beni:
Los Cambisoles se caracterizan por un horizonte de diagnóstico B cámbico, que es un horizonte mineral del subsuelo, con signos de transformación, pero sin laterización, podzolización ó iluviación. A la subunidad Cambisol dístrico, pertenecen suelos con una saturación de bases menor a 50% en el horizonte B. A la subunidad Cambisol crómico, pertenecen aquellos con coloraciones rojizas en el horizonte B, por la presencia de óxidos de hierro libres y distribuidos homogéneamente.
Los Lixisoles y Acrisoles son suelos con horizonte B argílico, el cual se caracteriza por la acumulación iluvial de arcilla. Los primeros poseen un horizonte B con C.I.C. baja (<24 mval/100g) y una saturación de bases alta, mientras que los segundos poseen tanto baja la CIC como la saturación de bases (< 50%). La denominación de las subunidades como Lixisoles háplicos y Acrisoles háplicos significa que poseen el perfil más simple. Los lixisoles son una nueva formación en la leyenda revisada del Mapa Mundial de Suelos (FAO, 1988) que anteriormente pertenecían a la unidad de suelo de los Luvisoles.
Según la clasificación de la USDA (Suelo Survey Staff, 1987), se trata de suelos de los órdenes Inceptisoles (=Cambisoles), Alfisoles (=Lixisoles) y Ultisoles (=Acrisoles). La mayoría de los suelos de la zona están libres de carbonatos, es decir no hay incidencia de concreciones calcáreas en la arenisca terciaria, que es el material parental predominante.
Respecto a la fertilidad se agruparon en dos. Al primer grupo pertenecen los Acrisoles háplicos y los Cambisoles dístricos que son poco fértiles. Son suelos franco arenosos, muy ácidos, pobres en nutrientes, con baja CIC y baja saturación de bases. El segundo grupo está formado por Cambisoles crómicos y Lixisoles háplicos de buena fertilidad. Se trata de suelos con textura más fina (franca, francoarcillosa), moderadamente ácidos, mayor CIC y saturación de bases.
Los suelos de la faja subandina oriental son muy jóvenes en comparación con los suelos del precámbrico (Escudo Brasileño) colindantes en el noreste, donde se realizó una meteorización muy profunda durante millones de años. Probablemente el inicio de la formación de los suelos del Alto Beni empezó en el Pleistoceno inferior. Todavía no se ha llevado a cabo en gran escala la laterización de los suelos, es decir el empobrecimiento en sílice y la acumulación de productos estables como el hierro, óxidos de aluminio y caolinita.
De acuerdo con Elbers (1995), los valores de profundidad, incluso en las laderas accidentadas llegaron a un metro ó más. Según los resultados del mapeo realizado por él, los Cambisoles crómicos serían la unidad de suelo dominante en la región del Alto Beni, los Lixisoles y Acrisoles los suelos asociados. Los Litosoles y Regosoles no son importantes en las agrupaciones de suelos de la región.
Zonificación en base a la capacidad de uso mayor de la tierra
Por “capacidad de uso mayor de la tierra” se entiende la aptitud ecológica de una porción de tierra para tipos específicos de utilización económica, en forma sostenida y sin causar daños al medio ambiente. La clasificación se basa en la identificación de zonas de vida (Holdridge, 1978), combinando en forma integral el bioclima con parámetros fisiográficos y edáficos. El sistema considera cinco categorías de uso mayor de las tierras:
A. Cultivos en limpio
Tierras cuyas condiciones ecológicas permiten la siembra, labranza y cosecha de especies vegetales de ciclo corto, que requieren remoción y laboreo frecuente y continuo, que dejan el suelo desnudo y sin protección, pero por la forma de manejo no sufren deterioro.
C. Cultivos permanentes
Las condiciones ecológicas de estas tierras no permiten su utilización para cultivos en limpio, pero sí especies perennes (herbáceas, trepadoras, arbustivas o arbóreas) que no requieren de una remoción frecuente del suelo ni lo dejan desprovisto de una cobertura vegetal, excepto por períodos breves y poco frecuentes.

P. Pastoreo


Comprende tierras no aptas para cultivos en limpio ó permanentes, pero sí permiten su uso para pastoreo de ganado sobre pastos naturales o sembrados sin que se deteriore su capacidad productiva.
B. Bosques de producción
Son tierras no aptas para cultivos ó pastoreo, pero permiten la explotación permanente de maderas y otros productos forestales de los bosques naturales, manejados para asegurar la regeneración natural de especies deseadas. Las mejores tierras de esta clase aceptan cultivos arbóreos.
X. Protección
Se refiere a tierras que no reúnen las condiciones para ser cultivadas, ni tampoco para ser explotadas de otra forma, debido a las condiciones edáficas y/o climáticas adversas. Es necesario un manejo exclusivo con miras a proteger las cuencas hidrográficas, la vida silvestre, los valores escénicos, científicos o recreativos.
Las zonas de vida presentan un patrón de distribución generalmente paralelo a los valles de los ríos Alto Beni e Inicua, con el bosque húmedo subtropical en el fondo de estos valles y zonas de colinas hasta 800 m.s.n. m. Por encima de esta altura, se encuentra el bosque muy húmedo subtropical con precipitaciones anuales de 2.000 hasta 4.000 mm. Arriba de los 1.200 m.s.n.m. se extiende el bosque pluvial subtropical con una precipitación mayor a 4.000 mm, ocupando solo las partes más altas de la serranía de Bella Vista y Chispani (CUMAT-COTESU, 1987).

III. ZONIFICACION DE CULTIVOS SEGUN LA CAPACIDAD DE USO DE LA TIERRA


La zonificación agroecológica es un instrumento técnico para identificar opciones de uso de las tierras, y se realizó únicamente sobre la base de factores físicos y biológicos por ser más estables. Los cultivos comerciales y las categorías de uso se agruparon en las siguientes unidades de tierra:
Terrazas aluviales (llanuras recientes y subrecientes)
Está constituida por sedimentos cuaternarios (arcillas, limos y arenas) resultado de la deposición aluvial, pendientes de 1,5 a 10%; alturas de 420 a 550 m.s.n.m. La vegetación la dominan especies secundarias como: Cecropia concolor, Miconia punctata, Ochroma piramidale, Vernonia patens. En las áreas próximas al río abundan Gynerium sagitatum, Tessaria integrifolia. En el piemonte quedan áreas con Ceiba pentandra, Hura crepitans, Dypterix odorata, Terminalia oblonga, Hymenaea courbaril.
Estos terrenos son aptos para el cultivo del banano, la papaya, el urucú, la yuca y el algodón. Además, su textura franca y su pH casi neutro permiten establecer cultivos en limpio (anuales) como el tomate, la sandía, el ají y el arroz. En general no hay problemas de salinidad ni toxicidad por aluminio. El nitrógeno y el fósforo pueden ser las limitantes para una explotación agrícola intensiva. En suelos poco fértiles es posible su aprovechamiento con pastoreo intensivo. Actualmente se encuentran ocupados por plantaciones de cacao bajo sombra, sin embargo en terrenos fértiles y cercanos a los caminos es mas rentable establecer cultivos anuales y bianuales. En las terrazas más angostas y en las “playas de río” (400-420 m.s.n.m.) donde hay inundaciones ocasionales es posible cultivar el maní en la época seca; aunque aquí puede haber contaminación de agua por desechos humanos y actividad minera. Lo mejor es dejar estas áreas como zonas de protección del cauce y reservas forestales para la vegetación riparia.
Colinas bajas y terrazas antiguas
El paisaje esta conformado por colinas bajas con cimas redondeadas y terrazas aluviales, con pendientes de 10, 15 a 25%, alturas de 550 a 700 m.s.n.m., con amplitud de relieve de 50 a 100 m. Dominan especies del bosque secundario como Heliocarpus americanus, Cariniana estrellensis, Genipa americana, Tetragastris altisima, Triplaris americana, Uncaria guianensis, Sapium marmieri, además de las ya mencionadas. En gramíneas se encuentran los géneros: Hymenachne amplexiacaule, Setaria gracilis, Andropogon biformis, con una densidad de 3 macollos/m2.
La profundidad efectiva de los suelos va de 80 a 150 cm. Son terrenos aptos para establecer sistemas agroforestales con cacao, cítricos, palta y plátano. Debido a la pendiente, existen riesgos de erosión por lo que es recomendable tener cultivos permanentes (pastos, árboles y arbustos) bajo sombra en sistemas multiestratos. En general son suelos ácidos y de baja a moderada fertilidad, por lo que requieren del estrato arbóreo para mantener el reciclaje de nutrientes y evitar la lixiviación. En suelos arcillosos y muy ácidos, donde otros cultivos no prosperan, se puede cultivar la piña en asocio con cítricos (limas y naranjas). El cultivo del arroz no es recomendable, ya que solo rinde el primer año, después de quemar el bosque o el barbecho.
Colinas medias y altas
Paisaje formado por colinas con cimas redondeadas, levemente disectadas y levemente escarpadas; pendientes de 20 a 35%; alturas de 600 a 800 m.s.n.m. El bosque secundario está formado por Mimosa boliviana, Cecropia ficifolia, Inga edulis, Theobroma speciosum, Pithecellobium pedicellare, Trichilia maymasiana entre otras especies de árboles. Palmeras: Euterpe precatoria Astrocarium gratum. Gramíneas como: Gadua paniculata andropogon bicornis, Setaria gracilis.
Estos suelos son muy ácidos (pH 4.0-4.4), con elevada toxicidad de aluminio, de baja fertilidad natural (pobre en bases y poca CIC), limitaciones de topografía y con riego de erosión. Son aptos para la producción forestal (bosques en producción). Son de mediana a marginalmente aptos para sistemas agroforestales (cacao, café, plátano y cítricos) sobre cambisoles crómicos (en 40% de las tierras). La expansión de la frontera agrícola provoca la desaparición de especies de flora y fauna.
En alturas entre 700 a 900 m.s.n.m., y con pendientes escarpadas (45-60%) se encuentra un denso bosque submontano siempreverde con especies de árboles típicos del bosque nublado: Cyathea boliviana y Brunellia coroicana y la palmera Iriartea deltoidea. Algunas partes menos pedregosas podrían ocuparse con en cultivo del café bajo sombra del bosque nativo con especies como Aramburana ceaerensis, Aniba canelilla, Erythrina falcta, Nectandra angusta, Styloceras brokawii, Ficus obtusifolia, Cedrela odorata, entre otras.

Serranías
Son paisajes con cimas subredondeadas, moderadamente disectadas y escarpadas, pendientes de 40 a 60%; en alturas de 900 a 1.000 m.s.n.m. Las especies más frecuentes de árboles son entre otros: Acacia loretensis, Pouterias bangii, Duguetia spiciana, Inga marginat, Ocotea cernua, en el sotobosque Chusquea spp; palmeras del género Euterpe, Attalea y Bactris. También se encuentran algunas gramíneas como Leersia hexandra. Esta comunidad boscosa puede ser sometida a producción de madera, bajo un plan de manejo forestal, con un volumen de 153 m3/há, con 100 árboles y 20 palmeras por há (BID-Gob. Bolivia, 1999).
Los suelos son muy ácidos y de muy baja fertilidad, presenta pedregosidad en algunos sectores. Las tierras son medianamente aptas para el cultivo del café, cítricos (mandarinas y naranjas), chirimoya y palta. En terrenos localizados arriba de los 1.000 m.s.n.m. y en pendientes mayores de 60%, la capacidad de uso se restringe a protección ecológica y posiblemente al aprovechamiento del bosque, siempre que sea bajo un esquema de manejo sostenible.

IV. ESPECIES CON POTENCIAL DE EXPORTACION PARA LA REGION DEL ALTO BENI
Cultivos asociados de interés comercial
La pimienta negra (Piper nigrum) es una especie trepadora utilizada para condimentar los alimentos. Al igual que el cacao, el grano de la pimienta no es perecedero, siendo una buena alternativa en áreas de difícil acceso. Se puede cultivar asociado al café ó al cacao, utilizando los árboles de sombra como soportes vivos, sobre todo en zonas debajo de los 500 m.s.n.m., con un período de lluvias de 8 a 10 meses al año. Las mejores condiciones de producción se dan en terrenos con pendientes moderadas, bien drenadas y ricas en materia orgánica.
La vainilla (Vanilla planifolia) es un cultivo que desde la época prehispánica ha sido utilizado como saborizante en bebidas, repostería y medicina. La vainilla natural sigue siendo preferida a la artificial, y son pocos los países que se dedican a su explotación, debido al tiempo que necesita para entrar en producción. Los Estados Unidos son el principal importador ya que su consumo anual oscila entre 1.000 a 1.500 tm. El cultivo requiere una precipitación anual de 2000 mm. y una humedad relativa del 80%. La época seca es indispensable para la recolección, y no debe exceder de dos meses, sobre todo durante la floración y maduración de vainas. Se recomienda sembrar en suelos con declive y arenosos. Suelos con buen drenaje, suficiente materia orgánica y pH neutro son óptimos para su cultivo.
Banano (Musa sp). Es una especie utilizada como sombra temporal en cacaotales, por lo que tienen requerimientos similares. Este cultivo además, precisa de buen drenaje y buena profundidad del suelo (>1m). El pH ideal varía de 5.5 a 7.0. Los espaciamientos dependen de la fertilidad del suelo y de los cultivos asociados (2 x 2 m., 3 x 3 m.). Se propaga por medio de cormos; se recomienda utilizar plantas jóvenes de 2 m. de altura y rizomas de al menos 2.5 kg. Las deshijas se hacen cada dos o tres meses, al alcanzar los hijos 1 m. de altura.


Árboles frutales promisorios
El zapote (Pouteria sapota) es una especie con grandes posibilidades económicas, su fruto es excelente para el consumo humano, además con un potencial externo no satisfecho. Crece en forma silvestre hasta los 1.000 m.s.n.m., en suelos franco-arenosos bien drenados, con buena fertilidad y con un pH de entre 5 y 6.5. Es una especie de polinización libre que se propaga por semilla. A los cinco meses, las plantas injertadas se llevan al campo en una mezcla de 3 a 5 diferentes clones para control de polinización y enfermedades, donde se planta a 6 x 8 m.
El rambután (Nephelium lappaceum) es un árbol exótico que mide 15 a 25 m. de alto, es una especie dioica y produce frutos en racimos de 10 a 30 unidades. Se puede cultivar hasta los 600 m. de altitud, en suelos profundos, húmedos y bien drenados. La distancia de plantado no debe ser menor de 10 x 10 m. (100 árboles/há), ya que decae la producción y se dificulta la cosecha. La densidad de plantación, el porte y, así como el tiempo requerido para iniciar producción, hacen del rambután otra especie con mucho potencial para cultivarla con el cacao y cultivos anuales como el maíz, la yuca y las hortalizas.
La pimienta gorda, (Pimenta dioica) es un árbol tropical que crece desde el nivel del mar hasta 1.350 m., requiere una precipitación entre 1.800 a 4.000 mm. y alta humedad relativa, pero la luminosidad debe de ser de 4 a 5 horas por día. Crece en terrenos con pendiente moderada y es resistente al viento. Requiere suelos profundos y de textura franca a arcillosa, pero no es exigente en fertilidad. La distancia de siembra es de 7.5 m. x 7.5 m. (175 árboles/há). El árbol alcanza los 12 m. de altura e inicia su producción alrededor de los siete años.
Este árbol produce frutos (bayas) de color verde, que se tornan pardos al madurar y presentan un aroma semejante al del clavo, con sabor dulce, similar a una combinación de clavo, pimienta negra y canela (de ahí su nombre en inglés: “allspice”); por esto es altamente apetecida en el mercado de las especias. Con frecuencia la madera se utiliza en la ebanistería, ya que es dura, de grano fino y pesada. De las hojas se extraen aceites esenciales para la industria de perfumes.
El urucú o achiote (Bixa orellana), es un arbusto de rápido crecimiento, es apreciado a nivel mudial, de las semillas se extrae aceite y un colorante natural que cubre la epidermis. El colorante es usado en tejidos, cosméticos y en los alimentos (fiambres y quesos). En Bolivia su producción es casi silvestre y se tienen rendimientos de 2-3 kg. por árbol. Se cultivan 400 há en Santa Cruz y Tarija. En el mercado mundial el precio de la semillas oscila entre US$ 500-US$ 2.500, según la temporada (Tapia Vargas, 1994).
La nuez de Macadamia (M. integrifolia, M tetraphylla) es un cultivo promisorio de alto potencial económico. Produce entre los 400 y 900 m.s.n.m., con una precipitación mínima de 1.500 mm., sin una estación seca prolongada. Conviene establecerlo en suelos, fértiles, bien drenados, con poca pendiente y pH de 5 a 6.5. Es susceptible al viento. A los tres meses, las plantas injertadas se pueden sembrar en el campo a distancias de 6 x 8 m.. A los dos años se realiza una poda de formación y en lo sucesivo podas de saneamiento. La recolección de las nueces se hace directamente del suelo, por eso debe estar limpio.
La chima (Bactris gasipaes) es una palma que muestra características favorables para ser cultivada en combinación con el cacao. Crece en suelos bien drenados, tolera suelos pobres y ácidos gracias a su asociación con micorrizas. El sistema radicular de la chima está concentrado en los primeros 15 cm. del suelo y distribuido en un radio de 5 m. El fruto se consume fresco, fermentado ó curtido; también se puede aprovechar en palmito ó en harina. Variedades como el putumayo rinden 25 t./año. La madera del tronco, por su dureza y flexibilidad, es un buen material para “parquet”, paneles, artesanías y muebles (Mora-Urpí, 1994).
El cupasú (Theobroma grandiflorum) es un pariente del cacao, cuya fruta produce una pulpa (35-45%) muy apetecida para jugos y helados. La pulpa es congelada para exportarse a Europa y E.U. En Brasil se están plantando cientos de hectáreas para abastecer la creciente demanda. Se puede manejar en sistemas agroforestales ó recolectar en forma silvestre.
Productos forestales no maderables
Sangre de Drago (Croton lechleri) produce un látex viscoso de color rojo oscuro de uso medicinal. Crece en suelos ligeramente ácidos, entre 250 y 1.400 m. de altitud. Actualmente se aprovecha de forma silvestre. Son árboles de 15-20 m. de altura con diámetros de hasta 50 cm. El látex se colecta en incisiones en forma de V, donde se obtiene aproximadamente 100 ml. cada vez. Se recomienda extraer de árboles cuyos troncos excedan los 30 cm. de diámetro. El látex cura úlceras estomacales, calma malestares del hígado y riñones, desinfecta y cicatriza heridas, sana la irritación de la piel y la picadura de insectos. Se puede usar en el tratamiento contra reumatismo, cáncer cérvico y anemia (Van Damme et al., 1999).

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ANEXOS

ANEXO 1
VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS

ÁRBOLES DE SOMBRA (*)

(*) Tomado de Beer, J. , 1987. Ventajas, desventajas y características deseables de los árboles de sombra para café, cacao y té. CATIE. Turrialba, Costa Rica. 17 p.)


VENTAJAS DE LOS ÁRBOLES DE SOMBRA

Beer (1987), citando varios autores, presenta las posibles ventajas de los árboles de sombra con cultivos perennes. Estos producen ciertas facilidades en el manejo del cultivo como suprimir el desarrollo de malezas, diversificar la producción (frutos, madera); ayudar en el control de la fenología del cultivo (por ejemplo, la floración se puede influenciar con el manejo de las condiciones). También habrán influencias beneficiosas en el ciclo hidrológico: disminución de la tasa de evapotranspiración del estrato inferior, remoción de los excesos de humedad en el suelo mediante la transpiración producida por la cobertura vegetal densa de sombra e incremento en la entrada de humedad por medio de la intercepción horizontal de neblina o nubes.


El cultivo se verá protegido contra patógenos, insectos y climas adversos debido a una extensión de su vida productiva, reducción de los valores extremos en la temperatura del aire, suelo y superficie foliar, y en algunos casos se promueven las condiciones microclimáticas adecuadas para el cultivo; disminución del daño ocasionado por el granizo y lluvias torrenciales, disminución de algunas enfermedades y plagas, disminución de la velocidad del viento.
También se mejorará la fertilidad y protección del suelo por el crecimiento y la muerte de los sistemas radicales de los árboles de sombra que favorecen el drenaje y la aireación del suelo, (por ejemplo: la penetración a través de un estrato de subsuelo compactado). La existencia de “mulch”, producto de la caída de las hojas y residuos de la poda, ayuda a mantener la humedad del suelo en la época seca e incrementa la cantidad de materia orgánica del suelo. Según Beer (1988), los árboles de sombra contribuyen con 5-10 t. de material orgánico/há/año.
Se produce una disminución de la erosión en las pendientes, disminución en la tasa de descomposición de la materia orgánica del suelo, resultado de la reducción de la temperatura del mismo; ciclaje de nutrimentos que no estaban accesibles al cultivo, fijación de nitrógeno producto de los nódulos del sistema radical de los árboles de sombra. Finalmente, el incremento en materia orgánica del suelo bajo sombra aumenta la actividad de los organismos benéficos en el suelo.
DESVENTAJAS DE LOS ÁRBOLES DE SOMBRA
Los árboles de sombra producen ciertas dificultades en el manejo del cultivo: la caída natural de los árboles y sus ramas, o la cosecha de los árboles maduros, dañará el cultivo inferior; repentinas defoliaciones de los árboles de sombra a causa de insectos o enfermedades pueden producir un cambio brusco en las condiciones ambientales normales del cultivo bajo sombra y ocasionar una disminución en la producción (por lo tanto es preferible el uso de varias especies de sombra que sólo una). Se requiere de una labor manual extra, para el manejo de los árboles de sombra (principalmente la poda). La selección de las especies de sombra y su manejo afectan no sólamente el aporte total de hojarasca sino también las fluctuaciones temporales en la caída de la hojarasca.
La mecanización del cultivo en el estrato inferior se dificulta, así como las labores del control de la erosión (por ejemplo: el uso de terrazas). Se produce también un deterioro en el ciclo hidrológico por la competencia de las raíces de los árboles por agua en la estación seca y por oxígeno en la estación lluviosa. La intercepción de la precipitación por el follaje de la sombra y su posterior evaporación, disminuye el agua disponible para los cultivos y hay un incremento en la entrada de humedad a través de la intercepción horizontal de neblina o nubes. Una sombra excesiva puede ocasionar que se den condiciones adversas, por ejemplo la aparición de organismos patógenos o insectos por una disminución en el movimiento del aire y un exceso de humedad.

También pueden existir efectos alelopáticos, por ejemplo, la combinación de nogal (Juglans spp.) con café es potencialmente peligrosa. Los árboles de sombra pueden ser hospederos de plagas y enfermedades, por ejemplo: Albizia falcataria es un hospedero de un tipo de barrenador del café (Xyleborus) en Africa. La sombra no sólo reduce la cantidad de luz aprovechable sino también la calidad, al absorber diferencialmente ciertas longitudes de onda de importancia en la fotosíntesis.


Los riesgos que se corren en cuanto al aspecto nutricional son los siguientes: Los árboles pueden provocar una reducción en la disponibilidad de nutrientes para el cultivo asociado y promoción de la erosión. Las raíces de los árboles de sombra compiten por nutrientes. El agua que corre por el tronco y el goteo producido por la coalescencia de las gotas en las hojas de los árboles de sombra, puede ocasionar una distribución desfavorable de la lluvia, que incrementa la erosión, daña al cultivo y disminuye el almacenamiento de agua. La exportación de frutos y/o madera constituye una salida de los nutrimentos del lugar (Beer, 1983).
Una posible explicación de las pérdidas de K, así como también Ca y Mg, es la acidificación progresiva de los suelos por el proceso de mineralización de los residuos vegetales. Por medio de este proceso se libera NH4+, que es subsecuentemente nitrificado obteniéndose así por último NO3-, ambos iones aparecen en la solución del suelo y participan en los procesos de intercambio. Igualmente, por medio de la mineralización de los residuos se produce SO42-, como factor acidificante fuerte. De ello resulta un aumento del H+ y Al+3 intercambiable. De las interacciones entre todos los elementos resultan, finalmente, las pérdidas notables de K, Ca, y Mg.

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ANEXO 2

EL MERCADO DE LOS PRODUCTOS BIOLÓGICOS

La agricultura convencional se caracteriza por: depender de agroquímicos y combustibles fósiles; la fusión de varias propiedades para formar grandes unidades de producción; un alto grado de especialización y mecanización; requerir poca mano de obra, y; depender de sistemas centralizados de distribución y mercadeo. Una serie de problemas han aparecido a consecuencia de la industrialización de la agricultura, muchos de los cuales tendrán impacto mas allá de lo que dure esta generación.


La agricultura orgánica es considerada comúnmente como un esquema que excluye sólo el uso de agroquímicos. Aunque los aspectos de contaminación y salud se consideran importantes, la exclusión de agroquímicos se basa en las premisa de crear sistemas autosostenibles y balanceados. La sustentabilidad se busca mediante el reciclaje de nutrimentos, materia orgánica y energía, y a través de mantener y fomentar organismos y procesos biológicos de manera natural (IFOAM, 1996).
La agricultura orgánica (también se le denomina biológica ó ecológica) se ha expandido en los últimos años. A raíz de los escándalos relacionados con los alimentos y la creciente preocupación por la manipulación genética de cultivos, lleva a los consumidores a buscar fuentes de alimentos más confiables.
Los mayores mercados para los productos orgánicos son los países altamente industrializados de Europa, Estados Unidos, Japón y Nueva Zelanda. Son países de consumidores con alto nivel de ingresos, que los hace menos sensibles a los precios de los alimentos y sus decisiones de compra están influenciadas en gran parte por preocupaciones ambientales y de salud. Alemania, Dinamarca y Japón son los principales importadores de productos orgánicos. Aún en el Reino Unido, donde está menos desarrollado este mercado, se estima que actualmente se importa el 70% de los alimentos orgánicos que allí se consumen.
En Estados Unidos, la demanda por productos cultivados orgánicamente, ha crecido en un 20% anual en los últimos años. La demanda por productos orgánicos en el Reino unido se ha incrementado en 40% en los últimos 2 años, se prevé que las ventas para 1999-2000 sean de 546 millones de libras, que representa el 1% de las ventas totales de alimentos.
La tendencia del mercado europeo es incrementar el consumo de fruta exótica. Las normas fitosanitarias y de calidad son muy exigentes y la fruta boliviana tiene muchos problemas y demasiadas plagas. Se recomienda el aprovechamiento de las frutas en forma deshidratada, sobre todo en las zonas poco accesibles como el Alto Beni. La piña, la papaya y el banano son las especies más promisorias de fruta seca, además el jugo de piña y el de carambola, pueden tener mercado en el exterior.
La certificación e inspección de los productos orgánicos son las herramientas primordiales para mantener las normas. Los principales objetivos de la certificación son:


  • Proporcionar al consumidor una garantía de que los productos han sido realmente producidos y procesados acorde a los principios orgánicos.



  • Incrementar la posibilidad de que el productor reciba un sobreprecio.

La certificación se ha vuelto más importante con el crecimiento en la distancia entre productores y consumidores, en términos de recorrido y número de intermediarios. Para el caso del café en Bolivia existen ya dos certificadoras: Boli-cert y Bio-pachas.


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