Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Dirección de Enseñanza Media Superior Historia Contemporánea de México guía para el alumno academia General de Historia de México



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Lectura 6

Telegrama dirigido a William H. Taft presidente de los Estados Unidos

Ciudad de México, febrero 19 de 1913 a su excelencia el C. Presidente de los Estados Unidos, William Howard Taft Washington, DC tengo el derecho a informado a usted que he derrocado este gobierno, las fuerzas están conmigo, y desde en hoy en adelante reinara la paz y prosperidad. Su obediente servidor Victoriano Huerta.



Discurso de Belisario Domínguez, Senador por el Estado de Chiapas al Congreso (antes de ser asesinado)

La Representación Nacional debe deponer de la presidencia de la República a don Victoriano Huerta. Me diréis señores, que la tentativa es peligrosa porque don Victoriano Huerta es un soldado sanguinario y feroz, que asesina sin vacilación y escrúpulo a todo aquel que le sirve de obstáculo. ¡No importa señores!, la Patria os exige que cumpláis con vuestro deber aun con la seguridad de perder la existencia, la Patria espera que la honraréis ante el mundo, evitándole la vergüenza de tener por primer mandatario a un traidor y asesino.

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Tema 3: Intervención de las potencias en la revolución mexicana

A principios de 1914 la política intervencionista de los Estados Unidos en territorio mexicano parecía buscar el momento preciso para demostrar su poderío. La situación presentaba a un México claramente dividido en facciones: constitucionalistas, zapatistas, villistas y magonistas. Ninguna de las cuales era lo suficientemente dócil a los intereses norteamericanos como para facilitar la aplicación precisa de la doctrina Monroe revitalizada por el gobierno de Wilson. Mientras huertistas y carrancistas luchaban entre sí, cada facción hacía lo posible por obtener el apoyo de alguna de las principales potencias extranjeras con el fin de someter a su contrincante, dicho apoyo después, de mucho cabildear y mover influencias, se tradujo principalmente en dinero y armas. Sin embargo, tanto armas como dinero, formaban parte también de los instrumentos de convencimiento de las otras potencias, principalmente Inglaterra, Alemania y en menor medida Francia, igualmente ávidas de proteger sus intereses.



Objetivo

Que el alumno comprenda la relación entre las diferentes facciones revolucionarias: huertistas, zapatistas, villistas y constitucionalistas y las potencias.



Conceptos

Potencia, facciones revolucionarias, intervencionismo.



Habilidades

Comprender como los procesos históricos se pueden utilizar para lograr actitudes críticas así la historia de México no se debe analizar fuera del contexto mundial.



Valores y actitudes

Entender que la soberanía es un logro social y es sinónimo de libertad.



Nociones para reflexionar:

Intervencionismo.

Se puede entender el término como intromisión, injerencia, belicosidad, intrusión, cuando el término es usado como dominación se entiende que la intervención tiene ese objetivo, o puede tener fines de control o fiscalización, lo contrario al término es inhibición que se presentaría como la abstención, desinterés o respeto a los derechos de otros. Tras la caída del Muro de Berlín y el final de la Guerra Fría se produce un importante cambio en las relaciones de poder en el mundo. Se pasa de un sistema bipolar, basado en el enfrentamiento entre los bloques estadounidense y soviético, a otro monopolar, en el ya sólo queda uno de los contendientes con supremacía total en el planeta. La victoria del bando capitalista se refleja en todos los campos: económico, político, cultural y por supuesto, militar. Es verdad que existen discrepancias e intereses contrapuestos entre las potencias del Centro; un ejemplo podrían ser Francia y EE.UU en el norte de África (Argelia, por poner un caso) o en la región de los Grandes Lagos (Ruanda). Pero estos enfrentamientos están marcados por una mucho más amplia base de intereses comunes que se resume en la defensa de un mismo sistema económico del que ambos sacan grandísimos beneficios.

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Ayuda didáctica para el alumno

Para que logres el objetivo propuesto en este tema deberás leer previamente los documentos asignados, también te organizarás en equipos para llevar a cabo un juego de roles, en donde cada equipo representa a una facción o potencia, eligiendo un representante de tu equipo el cuál negociará sus demandas de acuerdo a sus intereses, tendrás que ser hábil para ver si tu facción protegió sus intereses con las potencias.



Proceso histórico a considerar

Cronología de intervenciones durante la revolución

1913 Intromisión del embajador de los Estados Unidos Henry Lane Wilson en el golpe de Estado contra el gobierno de Madero.

Estados Unidos decreta un embargo de venta de armas a México, perjudicando a los constitucionalistas que se abastecían de ellas en ese país.

1914 El 21 de abril, utilizando el pretexto de un incidente sin importancia con unos marineros yanquis en el puerto de Tampico, la infantería de marina al mando del almirante Fletcher, sin previo aviso ni declaración de guerra ocupó el puerto de Veracruz luego de vencer en corta lucha la resistencia de su guarnición. Asi se consumó la segunda intervención norteamericana que buscaba cerrar el puerto de Veracruz por donde se abastecía de armas Huerta. Los invasores evacuaron Veracruz hasta Noviembre de 1914.

1916 El 9 de marzo de 1916, Francisco Villa, acompañado de 300 hombres, atacó la población de Columbus, Nuevo México (Estados Unidos), para crearle problemas a Carranza y castigar a los yanquis. El 15 de marzo de 1916, con el pretexto de capturar a Villa, Estados Unidos invadió el norte del país con un ejército integrado por 26242 hombres, 1000 caballos, 500 camiones, ambulancias y aeroplanos, y comandado por el General John Pershing. El gobierno de Carranza

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protestó enérgicamente y exigió el retiro de las tropas. Después de algunos meses de ocupación, durante los cuales se presentó una intensa gestión diplomática, el presidente Willson se vio obligado a ordenar la evacuación del territorio nacional, sin haber alcanzado su objetivo (el último soldado estadounidense cruzó la frontera el 5 de febrero de 1917), a causa de los siguientes factores:

a) La resistencia del pueblo mexicano, que repudió a los invasores;

b) La actitud enérgica de Carranza de no iniciar negociaciones, si antes no abandonaba suelo patrio la expedición punitiva yanqui;

c) La infatigable acción guerrillera de Villa, quien en octubre de 1916 publica un manifiesto a la nación en donde llama a todos los mexicanos a "rechazar la intervención de los bárbaros del norte";

d) La solidaridad del proletariado norteamericano, que se pronuncio por el fin de las acciones bélicas;

e). Pero, particularmente, el ingreso de Estados Unidos a la primera guerra mundial.



BIBLIOGRAFIA DE CONSULTA:

Friedrich, Katz, La guerra secreta en México, 2 Vols., Era, México, 1986.

John Taylor, La gran aventura en México II, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, , México, 1993.

Lectura 1

La intervención de las potencias en la Revolución mexicana *

Hacia 1912 se había hecho claro que Madero había desencadenado fuerzas sociales que no podía controlar. Los gobiernos de las grandes potencias y la gran mayoría de los intereses económicos extranjeros apoyaron entonces el golpe que derrocó al gobierno de Madero. Sólo hubo desacuerdos respecto a quién debía sustituirlos. Los europeos favorecían a Huerta, en tanto que el embajador norteamericano Henry Lane Wilson prefería a Félix Díaz. En general, sin embargo, ésta fue la única ocasión en el transcurso de la revolución mexicana en que todas las grandes potencias y sus respectivos intereses económicos se mostraron unánimes en sus actitudes frente a los conflictos internos de México.

Al iniciarse la segunda fase de la revolución mexicana, en la primavera de 1913, surgieron profundas diferencias entre las potencias europeas y el recién elegido presidente norteamericano, Woodrow Wilson. Esta vez los europeos comprendieron que tenían por delante una revolución social y se propusieron aplastarla con el gobierno militar de Huerta, que habían ayudado a llevar al poder. En cambio Woodrow Wilson, después de ciertas vacilaciones, se propuso aprovechar la revolución para hacer de México un modelo para toda América Latina y tal vez para todos los países subdesarrollados. Quería convertir a México en una democracia parlamentaria con elecciones libres y transferencias ordenadas del poder. Wilson se oponía a las transformaciones sociales que pudieran amenazar el sistema de libre empresa, pero era partidario de algún tipo de reforma agraria, sin especificar nunca a costa de quién y de qué manera debía realizarse. Quería que se garantizaran las propiedades de los

* Tomado de Friedrich Katz: La guerra secreta en México, La revolución mexicana y la tormenta de la primera guerra mundial, T 2, México, ERA, 1987, pp. 254-273

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inversionistas norteamericanos y que México limitara la influencia de los gobiernos y los intereses económicos europeos, que él consideraba imperialistas. Wilson deseaba que México se volviera hacia los Estados Unidos en busca de consejo y orientación. México es un caso especialmente notable en este sentido porque estaba experimentando un intenso conflicto interno al mismo tiempo que gran parte del resto del mundo estaba librando la primera guerra mundial. Como resultado de la guerra, la mayoría de las grandes potencias intentaron aprovechar el conflicto interno de México, mientras que los dirigentes mexicanos tanto revolucionarios como contrarrevolucionarios, trataron de aprovechar el conflicto mundial.

Inglaterra.

Siguió la política más coherente en México entre 1910 y 1920. Sin considerar influir directamente se opuso a todas las facciones revolucionarias y apoyó a los grupos contrarrevolucionarios. Durante un breve período, entre marzo y noviembre de 1913, pareció que Inglaterra, al apoyar a Huerta, había logrado en México una influencia mayor aún que la que había ejercido en tiempos de Porfirio Díaz. Profundamente indignados por el apoyo británico a Huerta, los revolucionarios mexicanos de todos los matices mostraron poco respeto por los diplomáticos y los bienes británicos en México. Fueron incapaces de impedir que el gobierno de Carranza hiciera de las propiedades británicas el único objetivo de su política de confiscaciones masivas de propiedades extranjeras en México. Aunque los campos petroleros británicos no fueron afectados, los bancos y los ferrocarriles de propiedad británica fueron confiscados por el gobierno mexicano y el gobierno de Londres no pudo ejercer ninguna represalia. Los múltiples planes urdidos tanto por los militares como por el Ministerio de Relaciones exteriores británicos para derrocar a Carranza mediante un golpe apoyado en los elementos militares conservadores del país se vinieron abajo cuando los Estados Unidos se negaron a colaborar y socavaron la influencia económica británica en México por todos los medios posibles. A fines de 1913, cuando se hizo claro que Huerta no podría pacificar al país, los intereses bancarios y ferroviarios británicos exigieron la rectificación de la política de apoyo a Huerta. Esta demanda se planteó precisamente cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores británico se sentía más preocupado por la posibilidad de un distanciamiento entre los Estados Unidos y la Gran Bretaña en un momento de crecientes tensiones en Europa. En esta coyuntura, el gobierno británico le retiró su apoyo a Huerta y pareció ceder ante las presiones norteamericanas, logrando retener sus principales posiciones, sobre todo los campos petroleros



Francia.

La segunda potencia que había disfrutado de relaciones especiales con la elite porfiriana era Francia. Al igual que su aliado británico, Francia fue incapaz de influir de manera importante en los acontecimientos de México durante la revolución. A diferencia de la Gran Bretaña, nunca lo intentó. El gobierno y los intereses financieros franceses se oponían a la revolución mexicana, se habían beneficiado de sus estrechas ligas con la oligarquía porfiriana. Vieron con buenos ojos el golpe de Huerta y apoyaron a éste régimen dictatorial y estable semejante al de Díaz. Cuando estas esperanzas resultaron vanas, los franceses, a diferencia de los británicos, decidieron que la mejor solución para sus intereses sería una completa hegemonía norteamericana en México. Como tenían pocas inversiones en el ramo de las materias primas, no temían la competencia norteamericana. Lo que el gobierno y los financieros franceses deseaban ante todo era un gobierno mexicano capaz de pagar los enormes préstamos que le habían hecho al



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gobierno de Díaz. Un gobierno mexicano dominado por los Estados Unidos habría tenido los medios y el deseo de cumplir todas las obligaciones financieras del país.



Alemania.

Formuló su política mexicana pensando en objetivos globales mucho más vastos. En el transcurso de la revolución pasaron de una política de total oposición a todos los movimientos revolucionarios a una política que trataba de utilizarlos para sus propios fines. En consecuencia su influencia en los revolucionarios mexicanos fue mucho mayor que la de cualquier otra potencia europea, pero poco duradera los intereses de los banqueros, financieros y otros empresarios alemanes no impidieron que los representantes diplomáticos de Alemania utilizaran a la revolución mexicana en beneficio de objetivos de política internacional. Los representantes alemanes lanzaron una intensa aunque disimulada campaña propagandística a favor de una alianza germano norteamericana contra el Japón. Causando se convencieron de que madero no era capaz de controlar a las fuerzas populares que había movilizado, el ministro alemán en México, -Paul Von Hintze, se volvió contra Madero y participo en su derrocamiento cuando comprendió que su proceder había beneficiado principalmente a los estados unidos y que el régimen de huerta era un instrumento de la embajada norte americana intento dar marcha atrás y salvar la vida de madero. Fue durante el régimen de huerta, de marzo de 1913 a junio de 1914, cuando la diplomacia alemana desplegó una actividad sin precedentes en México y trato de utilizar a ese país para los fines de su política mundial creando hostilidades entre el Japón y los estados unidos. Los intentos complementarios de hacer que los estados unidos invadieran a México y así intensificar las tensiones británico norteamericanas desde mediados de 1914 hasta 1917, México fue considerado por los gobernantes alemanes como un mero instrumento para influir en la política norte americana como un laso con el cual atar a los Estados Unidos al continente americano. Durante la revolución desplegaron una intensa actividad: la conspiración con huerta las operaciones de sabotaje en un país neutral el intento de conspiración con villa para provocar la intervención norteamericana, las innumerables provocaciones armadas en la frontera las conjuras militares contra Carranza y sobretodo el telegrama de Zimmermann Alemania cometió un craso error de apreciación tanto en lo tocante a su posible aliado, México, como a su enemigo, los Estados Unidos. A cambio de un ataque mexicano contra los Estados Unidos, Alemania le prometió a México tres estados norteamericanos. Cuando esa oferta no convenció al comprador, simplemente se cambió el precio en la etiqueta del producto. El telegrama Zimmermann, fue en realidad la culminación de una larga serie de intentos concertados por parte de los principales formuladores de la política exterior alemana con el fin de comprometer a México en una guerra contra Estados Unidos. Jagow dio órdenes de incitar a Villa a atacar a los Estados Unidos. A Carranza también intentó empujarlo a una guerra con los Estados Unidos para después abandonarlo a sus propios recursos. Después de 1917 Alemania cambió su política, ya no se proponía como objetivo principal inmovilizar a los Estados Unidos en una guerra fronteriza con México. Después del fracaso de la guerra submarina ilimitada y de la oferta de alianza a Carranza, se elaboraron nuevos planes en relación con México. El nuevo objetivo era someter a México, convirtiéndolo en una especie de protectorado alemán. Se trataba de “asumir el control de México”. Organizando una amplia red de espionaje que se infiltrara tanto en el ejercito como en el gobierno mexicano, adueñándose de sectores importantes de la prensa, y colocando agentes en las juntas directivas de las compañías extranjeras no alemanas en México. Alemania esperaba preparar el terreno

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para una especie de “conquista” de México que se completaría por medio de cuantiosos préstamos e inversiones alemanas después del fin de la guerra mundial.

Estados Unidos.

Entre todas las grandes potencias, los Estados Unidos parecieron seguir la política más contradictoria respecto a la revolución mexicana. Cada una de las facciones victoriosas en México entre 1910 y 1919 gozó de la simpatía, y en algunos casos del apoyo directo, de las autoridades norteamericanas en su lucha por el poder. El régimen de Taft, en un principio, vio con gran simpatía la revolución de Madero. Algunos historiadores sostienen que Taft incluso le dio apoyo encubierto. Un año más tarde, el mismo régimen rectificó su posición y en febrero de 1913, su embajador Henry Lane Wilson desempeñó un papel decisivo en el golpe que derrocó a Madero y llevó al poder a Huerta.

Woodrow Wilson tomó medidas más enérgicas aún e intervino de manera todavía más drástica en los asuntos de México a fin de expulsar a Huerta. En su lucha contra Huerta, apoyó tanto a Pancho Villa como a Venustiano Carranza. Poco después se volvió contra Villa y ayudó a Carranza a infligirle una derrota decisiva. A continuación casi llegó a una guerra con Carranza. Esta política se debía al hecho de que cada facción mexicana, una vez llegada al poder, ponía en práctica políticas que tanto al gobierno como a los grupos económicos norteamericanos consideraban perjudiciales para sus intereses. Esperaba que Madero pondría fin a la política proeuropea seguida por Díaz, Cuando Madero empezó a cobrar impuestos a las propiedades norteamericanas, cuando se abstuvo de dar a las mismas empresas el tipo de apoyo que éstas habían esperado, y cuando pareció incapaz de controlar a las fuerzas sociales que había movilizado, el régimen de Taft se volvió contra él. La oposición de Woodrow Wilson a Huerta se exacerbó debido a las estrechas ligas de éste con Inglaterra.

Si bien Carranza rechazó la tutela del presidente norteamericano y la supremacía de los Estados Unidos, en 1915 y 1916 pareció poner en práctica una política que en muchos aspectos coincidía con los deseos y las aspiraciones de Wilson. Carranza se mostró tan comprometido como aquél con el sistema de libre empresa y con la propiedad privada. No sólo no expresó aspiraciones socialistas, sino que empezó a devolver a sus antiguos dueños numerosas propiedades que habían sido confiscadas. Su régimen parecía ser el primero en la historia que no había establecido relaciones estrechas con las potencias europeas. Aunque el gobierno de Carranza había decretado, en 1915 y a principios de 1916, algunos nuevos impuestos y restricciones a las compañías o norteamericanas, éstos no eran todavía muy severos. Wilson abrigaba la esperanza de que el éxito de las negociaciones sobre un préstamo entre Carranza y los bancos norteamericanos podría fin a dichas restricciones y daría lugar al establecimiento de estrechas relaciones económicas entre el nuevo gobierno mexicano y los Estados Unidos. El ataque de Villa a Columbus, Nuevo México, el 8 de marzo de 1916, basado en la convicción del jefe guerrillero de que Carranza estaba sacrificando la independencia de México a los Estados Unidos, puso fin a la luna de miel entre Carranza y Wilson. La expedición punitiva que Wilson envió a México no sólo llevó a los dos países al borde de la guerra, sino que puso fin a la política wilsoniana de alineamiento con grupos revolucionarios y provocó una ola tan fuerte de nacionalismo antinorteamericano que, cuando fue retirada de México en febrero de 1917, dejó tras sí un país en el que ninguna de las facciones revolucionarias, por mucho que se hubieran odiado entre sí, querían ni podían reanudar la antigua política de alianza con los Estados Unidos.

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Desde 1916 hasta fines de 1918 los objetivos de la política norteamericana consistieron esencialmente en mantener a México tranquilo mientras durara la primera guerra mundial y en proteger los intereses económicos norteamericanos. Entre 1915 y 1918 las relaciones entre Wilson y los intereses norteamericanos encabezados por las compañías petroleras fueron mucho más complejas. Ambas partes coincidían respecto a ciertas exigencias mínimas de eso intereses. El Departamento de Estado protestó con todos los medios de que disponía salvo la intervención contra la aplicación de la Constitución de 1917 y el cobro de impuestos a las empresas norteamericanas.



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Tema 4: ¿Revolución campesina?, ¿minera?, ¿popular? ¿burguesa?: los movimientos de la revolución

En esta parte de la unidad, se estudian los diferentes movimientos sociales que participaron en la Revolución mexicana. Esta guerra destruyó al antiguo Estado e inauguró una nueva política de gobierno. Asimismo terminó con el proyecto económico del porfiriato e incluyó algunas demandas sociales que sustentaron las distintas facciones. Sin embargo, paralelamente surgió un sin número de caudillos, como villistas, zapatistas, magonistas y constitucionalistas entre otros, que difícilmente se sometieron a alguna autoridad central. Cada una de estas tenía su propio demandas, proyecto y se apoyaba en fuerzas sociales y militares localizadas en un espacio del territorio.



Objetivo

Se busca que el alumno llegue a identificar las principales facciones que participaron en la Revolución y que logre ubicarlas en el tiempo y el espacio.



Conceptos

Caudillo, movimiento popular, burguesía, alianzas



Habilidades

Conocer formas, características, presentar las ideas y direcciones o movimientos de los fenómenos en relación a un tiempo determinado.



Valores y actitudes

Valorar que el conocimiento histórico nos lleva a percibir la singularidad de grupos y nos hace percatarnos de sus rasgos propios y de los lazos de identidad que los unen.



Ayuda didáctica para el alumno

El mapa propuesto es con la finalidad de que te des cuenta de la importancia de que el proceso histórico además de verificarse en el tiempo, ocurre en el espacio. Tiempo y espacio son los dos ejes del acontecer histórico, los hechos históricos una vez situados en el tiempo requieren ser ubicados en el lugar donde ocurren, deben ser registrados en una geografía precisa. Responde al siguiente cuestionamiento: ¿Qué sucedió con los estados que no lograste marcar?



Nociones para reflexionar

Alianzas

Son formas de cooperación estrecha entre estados, individuos o grupos políticos, cuya vinculación se da por las circunstancias o en los modos previstos por un tratado. Es un compromiso en materia política o militar que se da para la protección o realización de sus intereses. Las alianzas pueden ser bilaterales o multilaterales, secretas o abiertas, temporales o permanentes, generales o limitadas; pueden servir a intereses idénticos o complementarios, o basarse en intereses únicamente ideológicos. Surgen contra alguien o algo. Son la consecuencia de conflictos contra adversarios comunes, que incluso pueden ocultar temporalmente los conflictos entre los aliados. Una vez formada, el éxito de una alianza depende de la cohesión e integración que los miembros desarrollan entre ellos. Los factores de cohesión son ideológicos, tipo de consulta entre

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sus miembros, capacidades materiales iguales de sus miembros. La alianza debería finalizar cuando se alcanzan los objetivos por los cuales había surgido, pero pueden ser numerosos los motivos que provocan la ruptura antes que se logre el fin previsto.


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