Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Dirección de Enseñanza Media Superior Historia Contemporánea de México guía para el alumno academia General de Historia de México



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Tema 5

La mujer en la revolución mexicana: ¿participación o cambio de status?

La revolución mexicana forzó a la mujer de los diferentes sectores sociales a participar indistintamente en actividades hasta entonces ajenas a su sexo. En efecto, el movimiento armado alteró su cotidianidad, forzándola a desempeñar múltiples tareas, algunas de suma importancia. En general se considera que la revolución no modificó el status tradicional de la mujer, sin embargo, un número considerable de mujeres cambió su modo de vida, tales son los casos de las famosas e idealizadas “adelitas”, que acompañaron a las tropas en sus múltiples combates, las madres solteras, las hijas huérfanas o las viudas. No obstante, cabe preguntar ¿la participación de la mujer en la revolución sentó las bases para un cambio de status en la posteridad? o simplemente ¿fue utilizada como instrumento para consolidar una sociedad basada en el dominio masculino?



Objetivo

Que el alumno conozca la participación de la mujer en esta etapa y que analice las causas por las que a pesar de ello, la revolución no ayudó a modificar, radicalmente, su status económico, político y social.



Conceptos

Igualdad, oportunidad, sometimiento, emancipación.



Habilidades

Comparación y análisis de la participación de la mujer en la historia, dentro del contexto revolucionario y el quehacer actual de la mujer.



Valores y actitudes

Respeto al papel social de la mujer, valoración de su actuación en el quehacer histórico, y especificación del concepto igualdad.



Ayuda didáctica para el alumno

Para entender el papel social de la mujer dentro de la historia de México, la guía te muestra primero un poema dedicado a la mujer de la época prerrevolucionaria, busca corridos hechos durante la revolución, fotografías de la misma época que te puedan dar una idea del rol femenino, etc. además una serie de textos para que puedas compararlos con otros y logres hacer tus propias conclusiones del status que ha tenido la mujer a lo largo de la historia.



Nociones para reflexionar

Un poema de la época prerrevolucionaria que destaca una apreciación de la mujer en este contexto, mismo que fue publicado en 1909.



¿QUÉ ES LA MUJER?

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Geográficamente considerada, es una catarata, que como la del Niágara, nos asusta y nos atrae al contemplarla.

Astronómicamente, es un astro encantador, rodeado, como Saturno, de un anillo de oro que gira en una órbita muy limitada.

Físicamente es el poder legislativo que se impone al ejecutivo partido constante de la oposición.

Magnéticamente es una brújula que sirve de guía al hombre en su peregrinación por el mundo.

Botánicamente, es una hermosisima planta que produce a la vez flores y espinas, frutos y amargos, dando aroma de vida y jugo venenoso.

Zoológicamente, es un lindísimo bípedo, a veces indomable.

Teológicamente, es un dogma incomprensible, ante el cual hay que doblegarse sin razonar, cerrando los ojos y prestando fe a lo que nos dicen porque de lo contrario se incurre en su indignación.

Espiritualmente, es el ángel o demonio del hogar doméstico, el consuelo o desesperación de muchas almas.

Diario del Hogar, 7 de febrero de 1909.

Proceso histórico a considerar

Sabías que en las clases medias de México la mujer, debido a las condiciones especiales de educación y costumbres estaba incapacitada para la lucha económica por la vida, además si su matrimonio fracasaba se convertía en víctima del marido, encontrándose en una situación de esclavitud de la cual era imposible salir si la ley no la emancipaba del marido. En el aspecto político la lucha por las reivindicaciones de la mujer por su igualdad ante el hombre empezaron a verse satisfechas al obtener en 1953, el derecho al voto para las elecciones presidenciales.



BIBLIOGRAFIA DE CONSULTA:

Beatriz Alcubierre, y Tania Carreño K.,. Los Niños Villistas. Una mirada a la historia de la Infancia en México, 1900-1920I, INEHRM, , México, 1996.

Jean Franco, Las conspiradoras, la representación de la mujer en México, INEHRM/INAH, México, 1993.

Lectura 1

Las mujeres en la Revolución*

El ritmo de vida de las mujeres es distinto al de los hombres y podemos suponer que la etapa armada de la Revolución, de alguna manera quebrantó ese ritmo y trastocó la regularidad de la vida cotidiana al plantear necesidades y exigencias relativas a un periodo de excepción, a un tiempo de guerra. La Revolución produjo una movilización masiva, el abandono de lugares de origen y la migración campo-ciudad, amén de que propició la movilidad social y desmoronó 'venerables tradiciones', esto confirió un margen de acción a las mujeres quienes pudieron comportarse por un tiempo, fuera de los marcos establecidos. Esta situación, particular, sirvió de semillero para actitudes futuras y ayudó a gestar un incipiente feminismo que si bien no prosperó, permaneció latente para resurgir bajo premisas más estructuradas en periodos posteriores.



* Tomado de: Ana Lau. “La participación de las mujeres en la revolución mexicana”, En Primer Encuentro Nacional Mujer, Cultura y Sociedad, Puebla, Gobierno del estado de Puebla, 1992, pp. 395- 401

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Una larga historia de sometimiento e injusticias provocó la violenta irrupción de un movimiento que transformó la vida de aquellos que participaron en él y en donde las mujeres no fueron la excepción. La Revolución mexicana no fue un movimiento homogéneo sino una serie de movimientos populares armados, cuyo primer objetivo fue dar fin al régimen porfirista. La Revolución en si fue una gran guerra, en la que se luchó por la tierra al tiempo que se buscaba integrar una identidad nacional a partir de la lucha por la justicia, por la libertad y por la democracia. Las diversas clases sociales que conformaron este gran movimiento de masas levantaron reclamos particulares y compartieron una serie de principios reivindicativos comunes que le dieron un sentido nacional:

...Mas que las condiciones estrictamente económicas que se han comentado de sobra como factores de la Revolución fueron principalmente las injusticias espirituales las que motivaron la rebelión, es decir, las condiciones de humillante servidumbre moral y humana en que se encontraban muchas familias en pueblos y ciudadesLa Revolución mexicana afectó la vida de todas las mujeres al resquebrajar barreras morales y mentales y las empujó a definir una estrategia de género para sobrevivir. Por eso, analizar la participación de la mujer durante el periodo revolucionario implica no sólo estar examinando a la mujer en lo particular sino conservar, al mismo tiempo, una visión global de los acontecimientos. Las mujeres se convirtieron en sujetos históricos pese a que no participaron directamente en la Revolución, por ende deben ser visualizadas bajo esta óptica, analizando su actuación cotidiana, el trasfondo, el subsuelo, y considerando además, que sin esa actuación no podemos entender un proceso histórico de esa magnitud. El aislamiento en que habían vivido se transformó y fueron de pronto forzadas a sobrevivir bajo condiciones adversas. Algunas perdieron al marido y tuvieron que buscar empleo por primera vez en su vida. La violencia de la lucha revolucionaria incrementó el número de relaciones sexuales y con ello el de nacimientos ilegítimos. Altas tasas de separaciones, muertes y nuevos enlaces desgarraron a las familias. Patrullas militares reclutaban mujeres para emplearlas como cocineras y obreras en las fábricas de pólvora. En esta época caótica muchas mujeres eran raptadas, transportadas a otras regiones y vendidas para el peonaje o la prostitución.

La Revolución mexicana cambió esta aseveración ya que afecto la vida de todas las mujeres independientemente de su clase social. Las mujeres de las clases altas se dedicaron a cuidar enfermos y heridos a través de la Cruz Roja, sin dejar de lado sus demás actividades como recibir a la hora del té, asistir a cenas y tertulias en casinos y clubes privados y preocuparse por conocer los avatares de la moda en París. Algunas de éstas se agruparon para proteger su situación pugnando por el desarrollo del hogar y de la comunidad a través del perfeccionamiento moral, social e intelectual de las mujeres.

Las de la clase media, por su parte, sirvieron a la causa con todas sus capacidades un significativo número de mujeres educadas en las escuelas normales y vocacionales y moldeadas en el incipiente movimiento feminista, surgido durante el porfiriato, buscaron la manera de incorporarse en la lucha durante sus distintas fases. Participaron como periodistas, fundadoras de clubes antireleccionistas y organizaciones que luchaban por los derechos de la mujer en donde combinaban demandas por la igualdad con reformas políticas. “Un poco quizá movidas por la justificación de una renovación política que se consideraba como panacea para remediar los males públicos y otro poco, debido al despertar de una nueva conciencia femenina, que les permitía ya, asociarse con fines ajenos a los intereses tradicionales Un número mayor de mujeres provenientes de los sectores ruta y urbano pero de las clases bajas se vieron inmersas

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en la guerra sin alternativa de elegir o bien tomaron las armas y combatieron junto a sus esposas e hijos, sostuvieron en ocasiones la moral de las tropas, caminaron a la retaguardia y se adelantaron a conseguir noticias y alimentos y se desempeñaron como inteligencia y aprovisionamiento de los ejércitos, tanto federal como revolucionario.



Las mujeres, no obstante su estorboso atuendo de vestido largo, incómodos zapatos y sombreros, salieron a la calle en busca de fondos para los menesterosos y pronunciaban discursos incendiarios y con su actitud mantuvieron una protesta constante contra las injusticias públicas. En su afán de igualdad se lanzaban a sostener encuentros verbales con los hombres de igual a igual.

La Constitución de 1917 consagró derechos sociales, como la libertad de enseñanza, reguló las relaciones entre el capital y el trabajo. El sufragio para la mujer no fue otorgado ya que se argumentaron 'cuestiones tradicionales'. Los legisladores estimaron que, no obstante, algunas mujeres excepcionales reunían las condiciones necesarias para ejercer satisfactoriamente los derechos políticos, esto no significaba que el sufragio debía concederse en lo general a las “mujeres como clase. La dificultad de hacer la selección autorizaba la negativa”, concluyeron.

El razonamiento esgrimido por los constituyentes, eludió la participación femenina durante el periodo de lucha y su explicación manifestó el temor a que la mujer participara políticamente como igual. La discusión giró alrededor de¡ poco interés que la mujer demostraba por los asuntos políticos y porque, decían ellos, “la actividad de la mujer no ha salido del circulo del hogar doméstico, ni sus intereses se han desvinculado de los de los miembros masculinos de la familia... las mujeres, no sienten, pues, la necesidad de participar en los asuntos públicos, como lo demuestra la falta de todo movimiento colectivo en este sentido”.3

En tanto que las mujeres en otras partes del mundo habían ganado derechos políticos básicos, a las mexicanas se les negó el ejercicio de ellos al no compartir los beneficios que la Revolución supuestamente había ofrecido. El escaso interés demostrado reflejó una larga historia de valores y actitudes tradicionales hacia las mujeres.

Al término de la fase violenta de la Revolución, la mujer mexicana apenas consiguió algunas ventajas. Sin embargo, adquirieron experiencia al asumir responsabilidades, no vinieron acompañadas de los concomitantes derechos políticos.

Algunas mujeres abandonaron ovillo, aguja, escoba y trapeador y se lanzaron a la calle a conquistar sus derechos, fundaron clubes políticos y organizaron manifestaciones callejeras para apoyar las demandas de los obreros y para luchar por el sufragio femenino.

Aunque el papel desempeñado por las mujeres durante la Revolución terminara con el retorno a las labores hogareñas, su participación alentó un cambio ideológico favorable, y las posibilitó para integrarse a los diversos movimientos sociales que en los años siguientes se desarrollarían en el país. Sería labor de las mismas mujeres abrir espacios a fin de lograr los beneficios que aspiraban para su género.

Mucho tiempo habría de transcurrir para que a la mujer le fuese otorgado el voto (1953). No obstante, ello no evidenció cambio palpable en la situación femenina. La obtención de derechos políticos no trae aparejada la liberación.

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Tema 6: Balance de la revolución mexicana: ¿mito o realidad?

La revolución es un hecho histórico que ha tenido un impacto profundo en la vida política, social y cultural del siglo XX. ¿Qué balance sacamos de ella? Lo aprendido en la Unidad nos permite hacer un recuento de los principales acontecimientos, actividades, motivaciones, idearios y excesos que en la guerra se cometieron. En fin tomar los elementos que permitan cuestionarnos en el hoy y proyectarnos e identificar aquellos otros que influirán en el siglo XXI.



Objetivo

Que el alumno sea capaz de hacer un balance de lo visto en la unidad, integre las diferentes informaciones y analice si los resultados de la revolución tienen relación con la actualidad.



Habilidades

Que el alumno logre articular un análisis sobre toda la unidad precisando si la revolución mexicana fue un mito o una realidad.



BIBLIOGRAFIA DE CONSULTA:

John, Mason Hart, El México Revolucionario. Gestación y Proceso de la Revolución Mexicana, Alianza Editorial, México, 1997.

Francesco, Ricciu, La Revolución Mexicana, Editorial Bruguera, Barcelona, 1976.

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LA HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN

(Samuel M. Lozano)

Armonizada en SOL MAYOR. (G) como en el disco

por el dueto los conejos

1º 2º

De revolucionario Pero en Aguascalientes



no me las quiero echar la pérfida ambición

pero la mera neta logró que fracasara

les vengo aquí a cantar la gran revolución

estaba Don Profirió el gobierno formado

parado en su balcón por una convención

con grillos y cadenas contra el se rebelaron

rigiendo a la nación. Carranza y Obregón

Queriendo hacernos libres De ahí según la historia

a todos por igual sus pastos lo dirán

se le enfrentó Madero nació la gran familia

a Díaz y Corral de tanto carranclán

por defender el voto queriendo perpetuarse

y no la reelección Carranza en la nación

con Blanco y Maitorena nombro hijos herederos

se fue a la rebelión. A Calles y Obregón.

Pero Pascual Orozco Después ya todos saben

y Judas sin contar que cosa le pasó

hicieron fracasar no por Nacho Bornillas

pues Victoriano huerta la burla lo tumbó

con toda la reacción mira que es vano sueño

al mártir de Madero el oro y el poder

le hicieron su traición porque torres más altas

se llegan a caer.

Entonces Villa y Ángeles Así callo el Gran Cesar

patriotas de verdad Y el mismo Napoleón

se fueron a la guerra como cayo Elías Calles

en pos de libertad y Álvaro Obregón

Sinceros Maderistas perdonen de mis coplas

lucharon con valor la franca narración

venciendo en todas partes pero es la historia neta



al Huerta usurpador de la Revolución.




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