Breve semblanza de Vicente Fatone



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ACADEMIA NACIONAL DE EDUCACIÓN

Buenos Aires, 2 de diciembre 2013



Breve semblanza de Vicente Fatone.

Con mucha emoción acepto este gran honor de ser recibida en la Academia Nacional de Educación. Decidí ocupar el sitial del Dr. Vicente Fatone (1903-1962) por afinidad con su condición de filósofo; pero ahora, después de haber leído numerosas biografías y descripciones de su trayectoria intelectual y profesional, percibo aún más elementos de cercanía.

Vicente Fatone es la clara muestra de cómo la educación pública, inicial, secundaria y universitaria, puede darle a un niño nacido en una familia humilde la ocasión para crecer intelectual, profesional y sobre todo moralmente. El padre tenía, en el Mercado del Abasto, un puesto de venta de verduras, que él alguna vez atendió, sin que esto le impidiera proseguir esforzadamente sus estudios, hasta conseguir el título universitario de profesor de Filosofía en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Muy joven inició su carrera docente, y simultáneamente empezó a publicar en géneros tan distintos como la poesía, el ensayo, el artículo periodístico, por eso fue a menudo definido como polígrafo. Siempre tuvo un gran interés por el misticismo, e inclusive por el poco frecuente estudio comparativo de autores místicos, lo cual lo llevó a incursionar en la tradición sapiencial y filosófica de la India y de la China. Gracias a una beca, por dos años - 1936 y 1937- estuvo viviendo en la India, muy cerca de la frontera con Tibet, experimentando de cerca la cultura más que milenaria que tanto le interesaba. Este interés nunca disminuyó, como se ve por los títulos de muchos de sus ensayos, junto con las reflexiones sobre religión, arte, danza y arquitectura: Misticismo épico (1928), Sacrificio y gracia. De los Upanishads al Mahayana (1931), Arquitectura y danza (1931), El budismo nihilista (1941), Introducción al conocimiento de la filosofía de la India (1942), Lógica y teoría del conocimiento (1951),  Filosofía y poesía (1954), El hombre y Dios (1955) y Ensayos de religión y mística (1963).

Su interés filosófico estuvo centrado, además de la mística y la tradición filosófica oriental, en temas como la libertad y la originalidad de cada existencia humana, por lo cual se lo asoció a la filosofía de la existencia, también por el contenido de algunos de sus ensayos: El existencialismo y la libertad creadora. Una crítica al existencialismo de Jean Paul Sartre (1952), La existencia humana y sus filósofos (1953). Pero Vicente Fatone rehuía de toda afiliación, así como de los que él llamaba filosofismos, privilegiando por sobre todo tipo de condicionamiento, la originalidad de los actos libres de cada ser humano:



Cada uno de nosotros es un proyecto libre que no puede ser explicado por ninguno de los grandes ídolos: la herencia, la educación, el medio, la clase social, las condiciones fisiológicas. Cada uno de nosotros es un complejo original. Cada uno de nosotros consiste en una elección que se manifiesta en los actos mismos”. (El existencialismo y la libertad creadora, 169-170)

Se interesó también en el tema del amor, para el cual reclamaba un lugar más destacado en el ámbito de la reflexión filosófica, chocando en esto con la orientación positivista que dominaba el panorama filosófico de su tiempo; así se expresaba en una conferencia: “Las historias de la filosofía, las introducciones a la filosofía, los diccionarios filosóficos están viciados por la concepción que considera, para descifrar los problemas del hombre y del mundo, atenerse exclusivamente al tratamiento de todos los problemas que se refieren al conocimiento y a la realidad exterior. Es fácil ver aparecer en ellos largas discusiones acerca de pequeños problemas, como por ejemplo el de las figuras del silogismo; y junto a esto no conceder ninguna importancia (hasta no hacer aparecer a veces la palabra) a este problema que para nosotros, hombres, es fundamentalmente el del amor”.(citado en Biografía de Vicente Fatone, Proyecto Ensayo Hispánico, en el centenario de su nacimiento, Conferencia inédita).

Por su integridad personal, a la cual nunca renunció ni siquiera bajo presión ideológica o política, y la solvencia de su preparación profesional, fue elegido en 1956 para organizar la Universidad Nacional del Sur y ser su primer Rector, cargo que ejerció sólo por poco más de un año, al cabo del cual consideró completada su tarea. En 1957 fue elegido como representante argentino en la IX reunión general de la UNESCO en Nueva Delhi, y ese mismo año aceptó ser nombrado embajador plenipotenciario para la India.

Para concluir esta breve presentación sería injusto no mencionar que Vicente Fatone, además del innegable reconocimiento público por la seriedad y profundidad de sus estudios, fue también un hombre alegre, vir doctus et facetus, al que le agradaba organizar fiestas de disfraces para los estudiantes, y que, en ese mismo espíritu, imaginó para sí un improbable epitafio en italiano: tolse la filosofia e la letteratura dalle mani dei professori universitari...(quitó la filosofía y la literatura de las manos de los profesores universitarios), casi una síntesis de su escasa inclinación a toda rigidez formal.

Su versatilidad en cuanto a las publicaciones lo instó a utilizar muchos pseudónimos, entre los cuales destaco el de C. Juárez Melián, que usó para firmar sus numerosísimos relatos, artículos periodísticos, guiones radiofónicos y cuentos infantiles. Tenía hacia los niños un interés especial, que manifiesta su fundamental esencia de educador, pues el interés de un adulto por un niño, cuando está libre de prepotencia y narcisismo, es realmente el primer espejo en el cual el niño empieza a vislumbrar sus talentos.

Breve referencia al Dr. Alberto Pascual Maizteguy

Alberto Pascual Maizteguy, nacido en Gualeguay, Entre Ríos, egresó en 1939 de la Escuela Normal de Profesores “ Mariano Acosta”; prosiguió sus estudios en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional hasta llegar a ser Licenciado, y luego Doctor en Ciencias Físico-Matemáticas. Su carrera profesional se caracterizó por el constante estímulo del aprendizaje de la física y de la investigación de alto nivel. Colaborador cercano del ingeniero Balseiro, del cual era además amigo personal, participó en la fundación y consolidación del Instituto Balseiro, situado en Bariloche, actual sede de la CONEA y lugar de excelencia en los ámbitos de la ingeniería y la física atómica. En 1961 fue contratado por la Universidad Nacional de Córdoba, en la que fue titular de cátedra y director del Instituto de Matemática, Astronomía y Física. Inauguró las Reuniones de Educación en la Matemática y las Reuniones de Educación en la Física, y fue iniciador de las Olimpíadas Argentinas de Física. Participó en encuentros internacionales sobre temas relacionados con la enseñanza de sus materias. Escribió numerosos ensayos y, junto con Jorge Sabato, una reconocida Introducción a la Física. Fue miembro y presidente de la Academia Nacional de Ciencias; en diciembre de 1998 ingresó a esta Academia, ocupando el sitial de Vicente Fatone; es actualmente Académico Emérito. En él se conjugan la dedicación a la educación y la búsqueda de excelencia, guiadas por un innegable amor a la ciencia.

Deseo, desde este sitial, honrarlos a ambos.

Maria Paola Scarinci de Delbosco







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