Cap IX. Biografía de elizabeth garrett



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Mujer y Salud Cap. IX. Biografía de Elizabeth Garrett


CAP. IX. BIOGRAFÍA DE ELIZABETH GARRETT
In her girlhood Elizabeth heard the call to live and work, and before the evening star lit her to rest she had helped to tear down one after another the barriers which, since the beginning of history, hindered women from work and progress and light and service.1
I. Infancia y adolescencia de Elizabeth Garrett
Elizabeth Garrett nace en el East-End londinense el 9 de junio de 1836. Fue la segunda hija del joven matrimonio compuesto por Louisa Dunnel, mujer inteligente, culta y de profunda religiosidad, y el emprendedor Newson Garrett, hombre de escasos conocimientos en lectura y escritura, pero muy hábil para los negocios, de profesión prestamista en aquel momento. Es bautizada Elizabeth tres meses después en la iglesia de St-George-in-the-East (Fig. 8) y en esta zona de suburbio industrial de Londres pasa los tres primeros años de su vida. A finales de 1838, la familia se traslada al 142 de Long Acre, cerca de Trafalgar Square, donde Newson Garrett abre una nueva casa de empeños. El primer recuerdo de Elizabeth Garrett es la visión, a través de la ventana, de las carrozas de la Reina Victoria y el Príncipe Alberto camino de la ópera, en la noche del 2 de mayo de 1840. Al año siguiente, Newson compra un almacén de trigo y carbón cerca de la pequeña localidad de Aldeburgh, donde la familia fija su residencia. En Aldeburgh transcurre la infancia de Elizabeth, allí pasa los últimos años de su vida, se convierte en la primera mujer alcaldesa de Inglaterra y muere tras una larga carrera profesional. En Aldeburgh, nacen sus hermanos y hermanas menores, Alice, Agnes, Millicent, importante figura del movimiento sufragista, Sam, Josephine y George. Elizabeth crece en una familia numerosa, religiosa y con una economía floreciente gracias a la buena marcha de los negocios de su padre. Como nos dice su biógrafa Jo Manton, “she was a by-product of the industrial revolution and her precise social class was a factor in her success.2

Durante su infancia gozó de mayor libertad y contacto con la naturaleza que otras niñas. Recibió la instrucción básica de su madre, pero a los diez años la educación de Elizabeth y su hermana mayor Louie fue encomendada a Miss Edgeworth, típico ejemplo de mujer soltera de clase media necesitada de encontrar un empleo, que tenía que disimular su timidez y su ignorancia frente a las bromas a veces crueles de sus alumnas. “The harassed, weary teacher and the intelligent, frustrated child were both victims of the same social convention, which regarded governessing as the only female profession and amiable ignorance as the most suitable frame of mind for a lady. It was a convention into which Elizabeth Garrett would never fit.3

Con el fin de dar a sus hijos e hijas una buena educación, los Garrett enviaron a Elizabeth y Louie, cuando tenían trece y quince años respectivamente, al internado de las Srtas. Browning en el 4 de Darmouth Row, Blackheat, Londres. Allí aprendió Elizabeth a disfrutar de la lectura, mejoró su expresión escrita y adquirió conocimientos de Literatura y Francés, lengua en que años más tarde redactaría y defendería su tesis doctoral. Y sobre todo hizo amistades que influirían en su vida futura, especialmente la de Jane Crow, futura secretaria de la Society for Promoting the Employment of Women.

En 1851, se consideró completada su educación en el internado y tras un viaje a París y la cuenca del Rhin, y una visita a la Gran Exposición de Hyde Park, las dos hermanas regresaron a Alde House, la recién construida mansión familiar en Aldeburgh, donde su padre era ya un rico empresario. Elizabeth continuó estudiando Latín y Aritmética con la ayuda del tutor de uno de sus hermanos. En 1854, a los dieciocho años, durante una visita junto con su hermana Louie a su amiga Jane Crow en Londres, Elizabeth tuvo ocasión de conocer a quien sería una persona muy importante a lo largo de toda su vida: su amiga Emily Davies, fundadora de Girton College, figura clave, por tanto, en la apertura de la educación superior a las mujeres. Louie se casó el 10 de septiembre de 1857 y fijo su residencia en el 7 de St Agnes Villas, Bayswater, Londres.



II. El nacimiento de la vocación médica
La vida de Elizabeth estaba ocupada con los quehaceres propios de hermana mayor de una familia numerosa de posición social acomodada. Pero deseaba algo más, como expresaba ella misma años más tarde al preparar el borrador de un discurso para la London School of Medicine for Women:

I was a young woman living at home with nothing to do in what authors call “comfortable circumstances”... But I was wicked enough not to be comfortable. I was full of energy and vigour and of the discontent which goes with unemployed activities. “The obscure trouble of a baffled instinct” as Coleridge finely calls it… Everything seemed wrong to me.4


En 1858, apareció el primer número de la publicación fundada por la feminista Bárbara Bodichon, titulada The Englishwoman’ Journal, con sede entonces en el 14 de Princes Street, Cavendish Square, de Londres, cuyos artículos “showed the need for educated women to work in penitentiaries, hospitals, asylums and workhouses. After a few months the editor of the journal defined its aims. “It is work we ask, room to work, encouragement to work, an open field with a fair day’s wages for a fair day’s work.”5 Este periódico promovió asimismo la creación de una organización para promover el empleo femenino, la ya mencionada anteriormente Society for Promoting the Employment of Women, y un Ladies Institute donde las mujeres podían disponer de un comedor, sala de lectura, y organizar actividades, de forma similar a los clubes masculinos. Probablemente en las páginas del Englishwomen’s Journal halló Elizabeth la primera referencia a la doctora Blackwell.

Durante su estancia en Inglaterra en 1859, momento en que logró ser la primera mujer incorporada al Registro de Médicos de Gran Bretaña de acuerdo con la Ley de 1858, Elizabeth Blackwell pronunció tres conferencias sobre Medicine as a Profession for Ladies, organizadas por Bárbara Bodichon en Portman Rooms, Baker Street, Marylebone. Unos hechos anecdóticos iban a propiciar el encuentro de las dos mujeres y la vocación médica de Elizabeth Garrett. Newson Garret leyó a su familia las críticas a la existencia de una mujer doctora que los diarios londinenses incluían al anunciar las conferencias. Elizabeth Garrett sugirió que, para formarse una justa opinión sobre Blackwell, su padre debería recabar información sobre ella partir de su socio Valentine Smith, primo de Bárbara Bodichon. Así lo hizo Newson, pero

there was a misunderstanding. Mr. Smith thought Elizabeth wanted an introduction to the lady and, at Mme. Bodichon’s house they met . “She assumed that I had made up my mind to follow her”, Elizabeth wrote later, “I remember feeling very much confounded and as if I had been suddenly thrust into work that was too big for me”.”6
Efectivamente, tras la primera conferencia, a la que había asistido con Emily Davies, Elizabeth tuvo ocasión de conocer personalmente a la doctora Blackwell, en la recepción ofrecida por Bárbara Bodichon en su casa. Y la doctora interpretó que Elizabeth deseaba seguir sus mismos pasos y en tal sentido dirigió la conversación. Elizabeth pasó las semanas siguientes con Jane Crow y Emily Davies, cuya influencia fue decisiva para que regresara a Aldeburg, decidida ya a ser doctora y comenzar su preparación inspirándose en un artículo de Elizabeth Blackwell titulado “Young Ladies Desirous of Studying Medicine”, publicado en The Englishwoman’s Journal en enero de 1860, en el que recomendaba “a four year course consisting of a year of anatomy and physiology, chemistry and materia medica, and the study of standard medical text books. Six months should be spent in a hospital as a nurse and six months in a laboratory. Third year had to be spent in a college and the fourth should provide practical experience of midwifery.7 Las mujeres inglesas tendrían que acudir a Estados Unidos o al continente para poder realizar el curso universitario. El coste total sería de aproximadamente 400 libras.

Al encontrarse en aquellos momentos Newson Garrett atravesando una difícil situación económica, Elizabeth decidió retrasar el plantear a los padres su vocación profesional. Comenzó, sin embargo, su preparación tomando clases de latín y griego con el maestro de Aldeburgh, y leyendo y mejorando su expresión escrita con la ayuda de Emily Davies. Tras mejorar la situación financiera de la familia, Elizabeth finalmente comunicó su decisión a sus padres el 15 de junio de 1860, recién cumplidos los veinticuatro años. Su madre lo consideró una desgracia y se enfermó durante una semana. La reacción de su padre queda detalladamente explicada en una carta de Elizabeth a Emily Davies en esa misma fecha.

I have opened my letter to tell you for a long conversation that I have just had with my father. At first he was very discouraging, to my astonishment then, but now I fancy he did it as a forlorn hope to check me; he said the whole idea was so disgusting that he could not entertain it for a moment. I asked what there was to make doctoring more disgusting than nursing, which women were always doing, and which ladies had done publicly in the Crimea. He could not tell me. When I felt rather overcome with his opposition, I said as firmly as I could, that I must have this or something else, that I could not live without some real work, and then he objected that it would take seven years before I could practise. I said if it were seven years I should then be little more than 31 years old and able to work for twenty years probably. I think he will probably come round in time…8
Pero a finales de ese mismo mes, Elizabeth se trasladaba a Londres acompañada por su padre para tratar de comenzar su formación médica. Newson Garrett se convirtió en el principal defensor del derecho de su hija a estudiar y ejercer la medicina, y cuando Elizabeth les presentó a su prometido en la Navidad de 1870, su primera reacción fue de rechazo, temiendo que el matrimonio implicase el abandono de la vida profesional de Elizabeth. Su madre mantuvo durante largo tiempo una profunda decepción ante la decisión de su hija.
III. Los años de preparación (1860-1865)
En primer lugar padre e hija visitaron a los doctores más importantes de Harley Street. La conversación con uno de ellos resulta significativa en la lucha de las mujeres por conseguir puestos de trabajo de alto nivel, responsabilidad y prestigio social. “”Why not be a nurse?” said one of the doctors. “Because I prefer to earn a thousand, rather than twenty pounds a year.”9 El 4 de julio visitó al Registrador (Registrar) de Londres, Mr. Gurney y su esposa, quienes habían prometido a Elizabeth Blackwell, tras su regreso a Estados Unidos, recibir y ayudar a las mujeres que deseasen estudiar Medicina. Russell Gurney y su esposo brindaron su apoyo a Elizabeth Garrett, estableciéndose entre ambos una duradera amistad.

El 7 de julio, la presentaron a William Hawes, antiguo conocido de su padre, y miembro, a la sazón, del consejo de gobernadores del Middlesex Hospital. El 1 de agosto de 1860, tras una breve estancia en Aldeburgh, Elizabeth comenzaba un periodo de seis meses de preparación como enfermera en la sala de cirugía de dicho hospital, residiendo en el domicilio de su hermana Louie. En sus cartas a Emily Davies, menciona entre las personas que contribuyeron a su formación en ese período, a Mrs. Yarrow, la matrona a cargo de las enfermeras, al Dr. Willis, que le daría más adelante clases particulares de anatomía y fisiología, y al cirujano y decano de la escuela de Medicina del Middlesex Hospital, Thomas William Jun, así como al cirujano residente Mr. Worhtington.

Elizabeth se sentía tratada en parte como estudiante, en parte como enfermera sin obligaciones fijas. Solicitó ser aceptada plenamente como alumna de la escuela de Medicina, abonando el pago correspondiente, lo que le fue denegado. Sin embargo, se le aceptó entregar una donación, a cambio de poder aprender sin carácter de alumna oficial. Se le permitió entonces recibir clases de latín, griego y materia médica del boticario, Mr. Joshua Plaskitt, y se le facilitó una habitación donde poder estudiar y practicar disecciones durante algunos meses, hasta febrero de 1861.

By November 1860 she was treated as an unofficial medical student, she followed the teaching rounds, did two hours work in the dispensary and was often called to casualty to see a new patient. During the winter of 1860-1861 she occupied herself with study, hospital work and private tuition, and passed the examination papers set for her by Mr Joshua Plaskitt and Dr. Willis.10


Tras la marcha de Mr. Plaskitt en marzo, continuó estudios de química con Mr. Taylor y visitas médicas con el Dr. Thompson. En mayo no logró ser aceptada como alumna regular del curso completo de verano, pero sí que se le permitiera pagar tasas para asistir a algunos ciclos de conferencias y clases prácticas, por lo que debió firmar el juramento de comportarse como un caballero, al igual que el resto de los alumnos. “I have had to sign my name in the college books in token that I will not smoke but will in every way comport myself as a gentleman.11 Sin embargo, Mr. Nunn le retiró el permiso para asistir a disecciones. El rechazo a su permanencia en Middlesex comenzaba. En junio Elizabeth consiguió mención de honor en todas las materias cursadas, ante lo que el profesor, al enviarle los resultados obtenidos, sugería: “May I entreat you to use every precaution in keeping this a secret from the students” 12 Se había aceptado el capricho original de una dama de adquirir nociones de medicina, pero que pudiera demostrar una capacidad no ya igual, sino superior a la de los estudiantes hombres, no sería tolerado. Durante una visita médica, Elizabeth fue la única capaz de contestar una pregunta del profesor. Ello provocó que un grupo de cuarenta y tres alumnos dirigiesen un escrito al comité rector de la escuela de Medicina, solicitando su expulsión.

Las razones aducidas por este grupo de alumnos recogen algunos de los prejuicios repetidamente esgrimidos contra la educación médica de las mujeres. ¿Por qué no los habían formulado hasta que Elizabeth demostró su capacidad? He aquí algunos extractos del escrito:

We consider: 1st that the promiscuous assemblage of the sexes in the same class is a dangerous innovation likely to lead to results of an unpleasant character. 2nd That in cases where the study of any other science is pursued by both sexes a separate class is formed for each …so must such provision be made for females before they can study the science of surgery or medicine with such advantages as are due to the importance of the subject. 3rd That the lecturers are likely (although unconsciously) to feel some restraint through the presence of females in giving that explicit and forcible enunciation of some facts which is necessary for their comprehension by the student. 4th That the presence of young females as passive spectators in the operating theatre is an outrage on our natural instincts and feelings and calculated to destroy those sentiments of respect and admiration with which the opposite sex is regarded by all right-minded men, such feelings being a mark of civilization and refinement. Further we beg to state that the presence of a female student in the Middlesex School has become a byword and a reproach amongst similar institutions in this metropolis and that its members are subject to taunts of a nature calculated to undermine those feelings of pride and satisfaction which ought to possess every student in reference to the School with which he is connected.13
Elizabeth dirigió asimismo un escrito a los alumnos, extremadamente correcto teniendo en cuenta la actitud que ellos habían mostrado. Presentó también al comité una carta, en la que se ofrecía a realizar una donación de dos mil libras para crear una fundación que becase cada año a una mujer estudiante de medicina. Aunque afortunadamente otro grupo de alumnos fue favorable a la permanencia de Elizabeth y se disculparon por el comportamiento de sus compañeros, el comité de la escuela de Medicina votó el 13 de junio, por siete contra uno y cinco abstenciones, que “It was resolved that it is inadvisable to admit Ladies to any of the lectures delivered in this College..........and that although the Lecturers are unable to agree with much of the reasoning in the Memorial they have come to the conclusion that for several reasons it will be inexpedient to admit Ladies to the Lectures in future sessions14. Por tanto, Elizabeth no sería admitida a más clases aunque se le permitía completar aquellas cuyos derechos había abonado. El profesor de química, Mr. Heisch le sugirió que no acudiese al examen que se celebraría el día 12 de junio, pero Elizabeth hizo prevalecer el derecho a clases y exámenes que había obtenido al abonar las tasas correspondientes. En julio de 1861, Elizabeth terminaba el primer año de su azarosa carrera de medicina, recibiendo certificados honoríficos en química y materia médica.

Las escuelas de medicina de los hospitales de Grosvenor Street y Westminster rechazaron su solicitud por algunos votos en contra, y el London Hospital por unanimidad del profesorado. “The reason given by the schools was always the same, that no medical examining body would admit women candidates for degrees and the schools would therefore be educating illegal practitioners.15 Por tanto, en el mismo mes de junio de 1861, Elizabeth escribió a los tribunales examinadores de Oxford, Cambridge, Glasgow y Edimburgo. Todos rechazaron su solicitud de ser admitida a examen. El Real Colegio de Cirujanos, al que se dirigió para obtener el diploma de comadrona, manifestó rotundamente que “it would in no way countenance the entry of women into the medical profesión.16 Únicamente le quedaba la Sociedad de Boticarios que tenía licencia real desde 1815, para examinar y conceder licencia para practicar la medicina a todas las personas candidatas que hubieran completado tres años de estudios y práctica hospitalaria con un doctor. Elizabeth cursó su solicitud a la Sociedad de Boticarios a través del Dr. King, figurando como alumna-aprendiz del Dr. Plaskitt. El 20 de agosto de 1861, recibió una carta de aceptación junto con la lista de asignaturas que debía demostrar haber cursado para acceder al título. En aquel momento Elizabeth había ya cursado materia médica, química y había completado un primer año de práctica hospitalaria. Le era preciso “find teaching in physiology, anatomy and dissection, morbid anatomy, principles and practice of medicine, midwifery and diseases of women, and forensic medicine, as well as the two further required sessions of clinical practice.17

Tras pasar el verano en Aldeburgh con su familia, Elizabeth regresó a Londres el 30 de septiembre de 1861. El Dr. Chapman, a quien conoció a través del Englishwoman’s Journal, le proporcionó una carta de recomendación para solicitar ser admitida en la universidad de St. Andrews, en Escocia. Asimismo le aconsejó dedicar el invierno de 1861-62 a prepararse en latín, griego, historia, geografía, lógica y matemática, con el objetivo de matricularse en dicha universidad posteriormente. Para cumplir el currículo exigido por la Sociedad de Boticarios, realizó cursos de botánica, física, historia natural y fisiología, este último bajo la dirección de T. H. Huxley, quien había defendido dos años antes la obra de Darwin públicamente. Elizabeth estaba adquiriendo una mayor cultura científica y una visión de la vida y de la ciencia más abierta que muchos de los estudiantes de medicina de su época. Durante una de estas conferencias conoció a Sophia Jex-Blake, en aquel entonces profesora de matemáticas en el Queen’s College de Londres.

En abril de 1862, Elizabeth decidió solicitar ser admitida en la universidad de Londres. Dado que se iban a elaborar unos nuevos estatutos de dicha universidad, Elizabeth y Emily Davies redactaron un documento, que fue presentado por Newson Garrett al senado de la universidad, en el que se proponía que los futuros estatutos permitieran la matriculación de mujeres. Asimismo aportaron una amplia lista de personalidades que apoyaban la solicitud. El 7 de mayo de 1862, se realizó la votación. De los veintiún miembros presente, diez estaban a favor, diez en contra y uno se abstuvo. El voto de calidad del rector, Lord Granville, “whom Elizabeth had looked on as a friend18 hizo que la moción fuera rechazada, y con ella las esperanzas de Garrett de conseguir un doctorado en medicina en Inglaterra.

Elizabeth asistió a la asamblea de verano de la Social Science Association, de la que era miembro. Entre las participantes se encontraba Emily Davies quien presentó una ponencia titulada Medicine as a Profession for Women. Tras la conferencia, Elizabeth partió a Edimburgo el 30 de mayo de 1862. Allí fue recibida por Sophia Jex-Blake cuya casa en el 3 de Maitland Street compartió durante dos semanas. Y, con motivo del veintiséis cumpleaños de Elizabeth, hicieron una excursión de tres días a las montañas Trossachs. Los doctores de la universidad de Edimburgo rechazaron la solicitud de admisión de Elizabeth por dieciocho votos contra dieciséis. Intentó entonces ser admitida en St. Andrews, donde acudió acompañada por su padre. El Dr. Day y su esposa les brindaron su hospitalidad y el Dr. Day, retirado en parte de la vida activa a causa de la invalidez provocada por un accidente en las montañas, se ofreció a ser su tutor en aquellas materias en que lo requiriese. Elizabeth regresó a Aldeburgh durante el verano y se preparó para pasar el examen de letras o de conocimientos pre-clínicos, que venía a constituir un examen de ingreso a la Sociedad de Boticarios. Asimismo debía presentar un testimonio sobre su moralidad y un certificado de haber realizado prácticas con un doctor. Ambos le fueron facilitados por Dr. Plaskitt.

A finales de octubre de 1862, Elizabeth regresó a St. Andrews, dispuesta a ser admitida en los cursos de invierno. Se alojó en el 10 de Bell Street. La matrícula consistía en pagar “a fee of one pound for which a student receives a ticket as a member of the University, on the strength of which he is allowed to take tickets for the several classes.19 En la tarde del día 29 de octubre, siguiendo el consejo del Dr. Day, Elizabeth se dirigió a la oficina de Mr. McBean, secretario de la universidad, solicitando se le proporcionase un ticket de matrícula pues deseaba asistir a algunas clases del Dr. Day, lo cual hizo Mr. McBean sin sospechar sus pretensiones. Utilizando tal resguardo de matrícula, Elizabeth consiguió en los dos días siguientes, pases para los cursos de química y anatomía, que debían comenzar el 17 de noviembre. Pero el día 1 de noviembre, al volver de un paseo, encontró al secretario esperándola para notificarle que el senado de la universidad se acababa de reunir y consideraba que se le había facilitado el resguardo de matriculación sin el debido permiso. Mr. McBean devolvió a Elizabeth la libra que había entregado, pretendiendo anular así la matriculación.

Elizabeth reenvió la libra a la universidad junto con una carta “saying that until the question was legally decided against her, she would not consent to have the matriculation fee returned.20 Inmediatamente elevó asimismo un escrito al consejo de universidades de Edimburgo, pidiendo precisasen si el hecho de haber aceptado inicialmente el pago de la matrícula de los pases para las clases de química y anatomía no suponía un contrato por parte del profesorado, y asimismo solicitó consejo legal a Sir Fitzroy Kelly, fiscal general de Londres. En esta ocasión contaba también con el apoyo de los alumnos.

El 15 de noviembre, el senado de la universidad se reunió y resolvió por mayoría considerar nula la matrícula de Elizabeth Garrett, devolviéndole las tasas abonadas. A la mañana siguiente, Elizabeth partía a Edimburgo para consultar con su consejero legal, Mr. J.C. Smith, quien la acompañó a una audiencia con el honorable James Moncrieff, Lord Abogado, quien lamentó profundamente la decisión del Senado, pero le confirmó que ninguna mujer podría ser admitida en ninguna universidad a menos que el Parlamento aprobase una reforma de la ley. Ese mismo día Elizabeth, acompañada de Mr. Smith, acudió al periódico The Scotsman, a fin de dar su propia versión de los hechos al editor.

Diferentes publicaciones se hicieron eco de lo sucedido, así el British Medical Journal publicó el siguiente comentario el 22 de noviembre de 1862: “The female doctor question has received a blow instead of a lift at St. Andrews University. It is indeed high time that this preposterous attempt on the part of one or two highly strong-minded women to establish a race of feminine doctors should be exploded.21 Otros comentarios, sin embargo, le eran favorables, por ejemplo el del periódico parisiense Le Temas, que publicaba, el 3 de diciembre de 1862, una carta abierta a Miss Garrett que terminaba así: “Quelle que soit l’issue de ces débats, votre cause est gagnée devant l’opinion publique...L’Europe vous regarde, la France vous applaudit.22

Elizabeth confirmó que la Sociedad de Boticarios aceptaría los certificados de clases particulares con el mismo valor que si fuesen expedidos por una escuela de medicina. Con esta seguridad continuó recibiendo clases particulares de anatomía y fisiología con el Dr. Day durante el invierno hasta mayo de 1863, en que se trasladó a Edimburgo. En esta ciudad fue bien acogida por el doctor Stevenson Macadam, quien estaba dispuesto a aceptarla en sus clases de química analítica y práctica, materia que Elizabeth ya había cursado. Este doctor trató de persuadir a otros colegas, pero éstos se mantuvieron reticentes a la admisión de una alumna. Sin embargo, Elizabeth sí tuvo ocasión de pasar varios meses en Edimburgo “working under Professor Simpson”23 (el famoso catedrático de ginecología James Young Simpson), aunque no existe certificación alguna de haber asistido a sus clases en la universidad. Por influencia de Simpson fue admitida como alumna del doctor Alexander Keiller, “Lecturer and Examiner in Midwifery at Surgeon’s Hall and Physician to the Edinburgh Maternity Hospital24, lo que le permitió realizar prácticas como comadrona esta maternidad, la primera del mundo en experimentar el uso de la anestesia en el parto, siguiendo los descubrimientos de Simpson, desde mayo a finales de julio de 1863.

En aquel momento, Elizabeth necesitaba conseguir clases de anatomía práctica. De vuelta a Londres, encontró una vez más el rechazo de distintos cirujanos de Escocia e Inglaterra, a los que ofrecía veinticinco guineas por permitirle realizar bajo su dirección las prácticas de disección y obtener el certificado requerido por la Sociedad de Boticarios. Un cirujano de Aberdeen expresaba en su carta de rechazo, una vez más, las repetidas ideas sobre lo inadecuado de que una dama entrase en contacto con ciertos aspectos de la medicina.

I have so strong a conviction that the entrance of ladies into dissecting rooms and anatomical theatres is undesirable in every respect and highly unbecoming, that I could not do anything to promote your end .. It is indeed necessary for the purpose of surgery and medicine that these matters should be studied, but fortunately it is not necessary that fair ladies should be brought into contact with such foul scenes –nor would it be for their good any more than for that of their patients if they could succeed in leaving the many spheres of usefulness which God has pointed out to them in order to force themselves into competition with the lower walks of the medical profession.25


Afortunadamente L.S. Little, profesor práctico de la escuela de Medicina del London Hospital, (Fig. 9) la aceptó como alumna de un curso completo de demostraciones anatómicas y disecciones y otro de anatomía mórbida, materias requeridas por la Sociedad de Boticarios, desde octubre de 1863 a marzo de 1864. Al mismo tiempo pudo seguir un curso de anatomía descriptiva con John Adams, profesor de la misma escuela y miembro del consejo del Real Colegio de Cirujanos. Al mismo tiempo Elizabeth necesitaba completar su práctica clínica. Durante varios meses asistió a las consultas privadas del London Dispensary, fundado en 1777 y situado en el 21 de Church Street, Spitalfields, zona cercana a su lugar de nacimiento y uno de los barrios más pobres de Londres, hogar en la época de familias de judíos procedentes de Rusia y Polonia, definido por el rector de la Parroquia como “seventy-three acres which is one dead level of poverty and of almost hopeless misery.26

Aunque la práctica en el dispensario era importante, Elizabeth necesitaba ser admitida en un hospital. Durante el otoñó de 1863, volvió a intentar ser admitida en la escuela de Medicina del London Hospital, volviendo a ser rechazada al igual que lo había sido dos años antes. El día de año nuevo de 1864, decidió solicitar ser admitida en este mismo hospital para adquirir experiencia como enfermera, lo que le fue aceptado en la reunión del comité de 9 de febrero de 1864. El día 18 de febrero, se incorporó al London Hospital, donde permaneció hasta finales de julio. Durante este tiempo residió muy cerca del hospital, en el número 8 de Philpot Street, junto a Commercial Road, la misma calle en que nació. (Elizabeth nunca hizo referencias a su origen, bien porque su familia le hubiesen ocultado la actividad comercial de su padre y su nacimiento en Whitechapel, o bien porque ella misma no quisiera aumentar sus dificultades dando a conocer su origen como hija de un prestamista del este de Londres).

Elizabeth necesitaba realizar las prácticas de comadrona requeridas por la Sociedad de Boticarios, pero no tenía una actividad determinada dentro del hospital, ni existía en el mismo un plan de formación de enfermeras. Gran parte de su aprendizaje se realizaba “”following the box”, a box of instruments carried behind the surgeon as he made his ward rounds.27 Pudo trabajar como ayudante del tocólogo residente doctor Nathaniel Heckford, quien confiaba en ella para que estudiase a las pacientes, estableciera un diagnóstico y procediera a intervenir, consultándole previamente, si el caso lo requería.

Asimismo acompañaba al médico residente Dr. Powell en sus visitas cada mañana y discutía con él los diferentes casos, hasta que dicho doctor le comunicó que le habían prohibido seguir aceptándola en sus visitas a las salas. Tal prohibición y el rechazo a la presencia de Elizabeth en el London Hospital se debía al Dr. Parker, profesor de medicina en la escuela de dicho hospital. Elizabeth se dirigió una mañana al domicilio particular de dicho doctor, en el 22 de Finsbury Square, dispuesta a hacer frente a sus críticas. Su actitud decidida logró que Parker dejase de dificultar su actividad en el hospital. En julio de 1864, Elizabeth abandonaba el London Hospital con un certificado que hacía constar que había atendido, bajo su entera responsabilidad, cincuenta y cinco partos, habiendo realizado de esta forma las prácticas de comadrona requeridas por la Sociedad de Boticarios. Anteriormente, el 5 de abril, había solicitado al presidente del Real Colegio de Médicos permiso para presentarse al examen de licenciatura de dicho organismo, lo que le había sido denegado cinco semanas más tarde.

A las cinco de la tarde del día 28 de septiembre de 1865, Elizabeth se presentó, junto con otros siete candidatos, al examen oral de la Sociedad de Boticarios. Las preguntas de su examinador, Mr. Wheeler, versaron sobre medicina, obstetricia y patología médica. Sólo tres de los ocho aspirantes obtuvo el título. “Two of the examiners, conferring afterwards, agreed that it was a mercy that they did not put the names in order of merit as in this case they must have put her first.28 La prestigiosa revista The Lancet publicó una nota titulada “Frocks and Gowns”, felicitando a Elizabeth, pero no exenta de crítica y prejuicios. “”No doubt”, observed the writer, “the examiners had due regard for her sex and omitted all those subjects of examination which would be shocking to the female mind”.29

Ayudada económicamente por su padre, Elizabeth instaló su consulta y su residencia en el 20 de Upper Berkeley Street, (Fig. 10) vivienda que compartía con su amiga Jane Crow, a la sazón secretaria de la Sociey for Promoting the Employment of Women. En septiembre de 1866, fue admitida en el Registro Médico de Gran Bretaña, al igual que Elizabeth Blackwell siete años antes. Podía ya ejercer legalmente como doctora en Gran Bretaña. Fue aquí, en el 20 de Upper Berkely Street, donde Elizabeth inició su carrera profesional en una consulta particular. Una discreta placa con las palabras Elizabeth Garrett, L.S.A. indicaba la presencia de su consulta médica. Actualmente, una pequeña placa azul la recuerda con estas escuetas palabras: “Elizabeth Garrett Anderson, 1836-1917. The first woman to qualify as a doctor in Britain lived here.” (Fig. 11). Elizabeth residió en esta casa hasta junio de 1874, en que ella y su esposo se trasladaron al número 4 de la misma calle, cerca de la esquina con Portman Square.


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