Carolina Baron (1820-1882) Fundadora de las Franciscanas del Espíritu Santo en 1861



Descargar 50.4 Kb.
Fecha de conversión24.03.2017
Tamaño50.4 Kb.
Sembradora de ilusiones

Carolina Baron

(1820-1882)

Fundadora de las

Franciscanas del Espíritu Santo

en 1861


Su corazón franciscano triunfó de todos los obstáculos que se pusieron en su camino y llegó a la meta que, desde los años juveniles, se había propuesto: sembrar la paz y el bien entre sus hermanos. No fue un camino de rosas el que tuvo que recorrer. Pero supo convertir en flores las espinas abundantes que la hicieron sufrir al tratar de servir a los hombres y hacer honor a su proyecto evangélico. Fue lo suficientemente fuerte para tragar el dolor para sí misma, dejando para los demás la paz y la luz del Señor.
Dotada de sentido común impresionante, su palabra cálida y su mirada acoge­dora fueron los talismanes mágicos que la abrieron todas las puertas. Tenía la fuerza que poseen los santos para atraer a las almas nobles. Sabía recibir con gozo las adversidades y con moderación los regocijos. Fue una de esas almas grandes que llegan a saber por experiencia que la mejor riqueza es dar y que el recibir sólo da alegría cuando con ello se puede compartir más y mejor.
Entusiasmada con hacer el bien a los más necesitados que se cruzaban en su vida, fue abriendo a su paso muchos corazones para el Señor. Era su delicadeza y la transparencia de sus modales lo que mas atraía. Por eso se esforzó por hacer que sus religiosas aprendieran el lenguaje de la bondad, para que hicieran posible una educación con perspectivas de eternidad.
Su fuente de inspiración fue el Corazón amoroso de Jesús, que siempre estuvo en el centro de todas sus actuaciones. Mujer recia, austera consigo misma como quien se ha curtido en el crisol del sufrimiento, era todo bondad para los demás. Era un destello amoroso del Dueño divino que había cautivado su corazón.


1820. 11 de Diciembre. Nace en Mailhac, Narbo­na, de Antonio Baron y Francisca Gra­nier, matrimonio que vive de un mo­desto co­mercio. La ceguera de su padre obliga a la madre a una vida de intenso trabajo, en el que colabora su hija.


1832. Nace la otra hija del matrimonio, Baptistina.
1825. Sus padres han fijado la residen­cia en Narbona. Asiste al centro de las Her­manas de S. José, con las que tam­bién su madre se formó en sus años in­fantiles.
1830. Hace la Primera Comunión. Da muestras de singular piedad y es de viva inteligencia. Pronto siente deseos de unirse a las Hermanas de la Congrega­ción.
1836. Ingresa en las Hermanas de S. José de Saint Pons. Toma el Hábito de esta familia religiosa, con el nombre de María Antonia.
1837. Es enviada a la escuela de Montpeyroux, Aude. Después de algu­nos meses, se la traslada a Bédarieux. Se granjea el afecto de las alumnas, pero surgen disensiones y celos a su respecto. En 1839 tiene que marchar.
1840. Se la designa como Maestra de Novicias, pues su sensibilidad e inteli­gencia comienzan a sobresalir.
1856. Recibe el encargo de abrir una ca­sa de la Congregación en Lézignan. Se desplaza a esta localidad. Se gana el afecto de todos los que la van cono­cien­do y a los que se entrega sin medida. Su sentido apostólico la va empujando cada vez más a intensa actividad.
1858. Comienza a descubrir que la orientación de las Hermanas de S. José no se ajusta a sus afanes de perfección. Se confía a Mns. Car­los Tomás Thibau­t, Obispo de Montpellier, que la aprecia grandemente. Reci­be la indicación de cambiar de vida. Se retira a casa de su tía Carolina Gra­nier, en Bé­ziers.
1860. 11 Octubre. Toma el Hábito de la Tercera Orden de S. Francisco por expre­so deseo del Obispo amigo, el cual pro­yecta una nue­va Congre­gación francis­cana en su Dió­cesis.
1861. 19 de Marzo. Co­mien­za la vida religio­sa el 4 de Abril junto con cuatro novicias que se la han juntado. Toma el nom­bre de Francisca del Espí­ritu San­to. El 15 de Abril inician la escue­la de niñas en un viejo castillo de Montpellier. Al mes de iniciar esta casa de St. Chi­nian, fallece el Obispo. Sola ante las responsa­bilida­des de la Obra, es ayudada por el jesuita Clemente María Cathay y por el capuchi­no Antonio María de La­vaur. El 8 de Julio obtienen permiso para mantener la Re­serva en la iglesia de la comunidad. El 16 de Octubre emite la Fundadora su profe­sión religiosa.
1863. 26 de Febrero. Reúne a las Her­manas profesas en Capítulo para revisar sus formas de vivir. Es reelegida como Superiora por unanimidad.
1865. Se abre la casa de Béziers con cuatro Hermanas que se encargan de la Escuela. Las dificultades han sido prolijas y la humildad de la Fundadora se ha puesto a prueba, con el incumplimiento de las promesas que se habían hecho. No se cobarda y sigue adelante.

1866. Se abre la casa de Moux.


1868. Se inicia la casa de Ferrals a petición del alcalde local, que promete su ayuda. También se inicia otra nueva en Béziers. Las vocacio­nes siguen aumen­tan­do y el Novi­ciado de St. Chinian se halla consolado­ramente lleno de jóve­nes ilusio­nadas con la pobre­za francisca­na.
1869. Se inaugura la Capilla hermosa de la Casa de St. Chinian, con asistencia de Mns. Fonclare. El 20 de Febrero de 1870 se establece en la Capi­lla la Ado­ración de las Cuarenta Horas.
1873. Septiembre. Se celebra de nuevo Capítulo General de las Hermanas y es elegida como Superiora. El 19 de este mes se dirige en peregrina­ción a Ntra. Sra. de la Saleta.
1876. Se abre la casa de Montpellier, en la Parroquia de S. Francisco. El 8 de Abril se recibe el reconocimiento civil de la Congrega­ción por un Decreto del Gobier­no de la nación.

1878. 4 de Enero. Se inicia la fundación de Saint-Martin-de-Londres, en L´Herault. En Septiem­bre se abre la Escuela de Cô­te-Pavée, orientada a las niñas del am­biente obrero. En Mayo siguiente se inicia la casa de Tou­louse, para ejercicios y convivencias de piadosas señoras. Estan­do en Toulouse, cae seria­mente enfer­ma. Es el primer aviso de su muerte.


1880. 24 de Octubre. Se inicia la casa de Saint Thibéry, en Béziers.
1881. Se abre la casa de Toulousse. Las enfermedades de algunas Hermanas y algunos fallecimientos de religiosas ejemplares la llenan de sufrimiento.
1882. 28 de Diciembre. Muere en St. Chinian. Dejaba doce comunidades, diez escuelas y unas 90 religiosas.
Escritos:
Apuntes espirituales.

Epistolario.



IDEARIO PEDAGOGICO1


1. Amor al Maestro y el espí­ritu de sumisión a su querer divino es lo que más resalta en la actitud franciscana de la Madre Francisca. Quiso ante todo y sobre todo cono­cer y amar al Señor y lograr que o­tros muchos le conocie­ran y le amaran.
1. "Siempre y en todas las épocas, Dios debe ser conocido y amado. Siempre ha escogido las almas más puras para ha­cerlas víctimas de su amor. Durante la persecución, el tiempo es más propicio que nunca. Con Dios no hay que calcular. Dichosas de nosotras si fuéramos dignas de dar la sangre por la fe." (Carta 54)
2. "Unase a Jesús y sea fiel a su deber. Después permanezca tranquila bajo la mi­rada de Dios. ¡Se es tan dichosa de perte­necerle, de ser su víctima, de sufrir por su amor...!" (Carta 36)
3. "En su clase, únase a Jesús mucho. Que encuentre en su corazón un lugar de descanso. Rodéele de flores de virtudes para que pueda decir: "¡Qué bien estoy aquí!" Todo cuanto hagamos por El nos será devuelto al céntuplo." (Carta 36)
4. "!Que se cumpla la voluntad de Dios, aun a costa de nuestra vida! ¡Qué feliz soy de extinguirme en su servicio y por su amor! ¡Qué dicha sufrir y morir por su causa!" (Carta 55)

5. "¡Cuán dichosa se debe sentir de tener alguna pena que unir a las de Je­sús, su esposo muy amado! Amele mu­cho, mientras en el mundo se le despre­cia y no se le desea. Cuanto más haga esto, más espinas arrancará de su igno­minio­sa corona." (Carta 50)
6. "Sea toda para Dios y entréguese de lleno a sus deberes. Ocúpese mucho y que nunca se la encuentre inactiva. No desee nunca nada más que su santifi­ca­ción."

(Carta 53)
7. "Que el Niño de Belén se digne habi­tar entre nosotros. Es el deseo mayor que tenemos. Pero, sólo tenemos un pobre local que ofrecerle. Al menos, que no se quede entre nosotros desconocido y des­preciado. No seamos infieles a quien con nosotros ha sido siempre fiel."

(Cit. Biografía pg. 101)
8. "Todo lo que nos molesta o nos mor­ti­fica es una gracia del cielo. Y sepamos apro­vecharnos de ella no dejando per­der la más pequeña de estas ocasiones. Se­pa­mos utilizarlas. Seamos avaras de estas aventuras. Cuanto más suframos acá abajo, más elevados estaremos en el cielo. Vivamos de la fe y no como la gente del mundo, la cual vive de los sentidos."

(Car­ta 44)
9. "Me gusta saber que desea darse a Dios para siempre. Este solo deseo es un acto de amor perfecto." (Carta 53)


10. "Gloria y honor a Jesucristo que retira del abismo cuando quiere y llama del sepul­cro mucho tiempo después de la muerte al que quiere resucitar y volver a colocar en el número de los vivos."

(Carta 41)

3. Sentido del sacrificio, inmo­lación generosa y renun­cia, por amor al Crucificado, de todo interés o gusto pro­pio, y mu­chos otros reflejos de la místi­ca de la Cruz: es el tono de todo el pensa­miento espiri­tual de la venera­bley piadosa Fun­da­dora. Su espirituali­dad fran­cis­cana no podía discurrir ya por otros senderos.

1. "Las pruebas son la señal de la predi­lección divina. Nada hay de bueno y útil sobre la tierra que no pase por el tamiz de la tribulación. La Iglesia nació en el Calvario y en las catacumbas. Y toda obra que no haya sido regada con la san­gre de Cristo es una obra muerta, porque el sacrificio es la vida del mundo.

¿Existe en la Historia de las Ordenes religiosas alguna que no lleve el sello de la Cruz? La rosa, ¿no se presenta sobre el aguijón de sus espinas? El lirio, el adorno de los valles, ¿no crece también en medio de las zarzas? El roble de nuestros bos­ques, ¿no se afianza y se refuerza con las brisas del norte?

El hierro, ¿no resul­ta forjado y endure­cido bajo los golpes de los martillos? En todas las partes está la Cruz, la prueba. Es la ley suprema de la naturaleza y es la ley de la gracia. Quien no ha sufrido no es bueno para nada. Dichoso por lo tanto quien padece perse­cución."

(Notas íntimas. Cit. Bio­grafía pg. 33)
2. "El amor se prueba en el sacrificio y el que Vd. hace agrada mucho más al di­vi­no Corazón que todas las austeridades del mundo." (Carta 14)
3. "Dios nos reserva algunas gracias, pues nos envía sufrimientos. Que se haga su santa voluntad.

El cielo vale bien la pena de que sufra­mos un poco en la tierra... Pero, suframos con calma y paz; y tengamos ánimo, sin atormentar­nos de­ma­siado." (Carta 34)
4 "Ame la vida de inmolación. Es la única que conduce hasta el divino Maes­tro. No se deje llevar de la tristeza.

Esta en­fermedad no es más que para los que no aman a Dios. El buen Maes­tro acoge todo lo que hacemos por Él."

(Carta 15)
5. "Hay pequeños sufrimientos que son inevitables, como los que nos vienen de las niñas, de los defectos de carácter de las Hermanas, de la manera de proceder de las Superioras... Todo esto hay que so­portarlo en paz, sin emoción, sin turba­ción, pues todo esto no ofende a Dios. En todas las circunstancias sea muy genero­sa, no se enfade, soporte pacien­temente lo que no se puede evitar." (Carta 36)
2. Disponibilidad y de­sinte­rés, entrega y servicio, amor a los hombres, es lo que con­duce a un espíritu selecto como el suyo.
1. "La montaña de la perfec­ción es ardua. Pero, ¡qué bien se está en la cima! Allí encontra­mos todo. Cuando sus ojos no encuentren lo que aman, leván­telos al cielo en donde un día nos reuni­remos y su corazón lanzará un suspiro. El sacrifi­cio no estará perdido." (Carta 17)
2. "Yo me he desentendido por comple­to del porvenir. El ánimo ha vuelto a mi alma y he prometido al Señor entregarme siem­pre a su deseo, incluso con detri­mento de mi ser. Entonces he sentido la dicha plena, la verdadera y auténtica paz, que se encuentra en el abandono com­ple­to en las manos de Dios para ir o para morir, para el tiempo o para la eterni­dad."

(Apuntes íntimos. Cit. Biografía pg. 54)
3. "Sea humilde y no tendrá ninguna debilidad. Diga a sus alumnas que me re­gocijo con sus pequeños adelantos en el bien comportamiento. Que continúen así y Jesús, su hermanito, las bendeci­rá y yo las querré mucho más." (Carta 46)
4. "Vayan siempre allí donde el deber las reclama; tengan vigilancia en los recreos y en todas partes. En cuanto se encuentren libres, vayan allí donde de­searían que el Señor las encon­trase a la hora de la muerte... No jueguen con su salvación y con su perfec­ción... No turben jamás la paz que debe reinar en sus cora­zones."

(Carta 49)
5. "Amemos el Corazón de Jesús y llegaremos a la perfección del amor. Recibimos amor en la medida en que lo damos. El Corazón de Jesús amado au­menta nuestra capacidad de amar. Por el contrario, si en lugar de amar nos deja­mos llevar por la negligencia, se bloquea su generosidad para con noso­tros.

Los santos avanzan de virtud en virtud, por­que van caminando de amor en amor." (Cit. Biografía pg. 208)


6. "Entremos en el Corazón del Dulce Maestro y midamos la profundidad del do­ble abismo que encontramos: un a­bis­mo de tristeza por nuestros pecados y un abismo de amor." (Cit. Biografía pg. 208)
4. El espíritu apostólico nace en la Madre Francis­ca desde sólidos fundamentos de amor. Quien ama busca por to­dos los me­dios hacer amar a quie­nes viven en su entor­no. Su apos­tolado edu­cador es fruto de su amor profundo al Señor.

1. "Se ha fundado esta Con­gregación para dedicarse a la enseñanza, al cuida­do de los enfermos, de los pobres y de los huérfanos." (Solicitud. 29 Junio 1876)
2. "Las religiosas desean consagrar­se a sus obras con todo el celo y la abne­ga­ción que merecen, sin temor a las even­tualida­des del porvenir... Por eso solicitan el reconocimiento legal...

Y ello será oca­sión para dar a sus obras un estímulo poderoso y un impulso gene­roso." (Carta 25 Agos­to 1875)
5. "Atraiga a las almas a su servicio si se presenta la ocasión. Es preciso que sus sacrificios produzcan frutos."

(Carta 12. s. f.)
6. "Que el Corazón de Jesús bendiga a sus niñas. ¡Cuán dichosa es por el bien que hace a esas pobres almas por las que Jesús derramó su sangre!"

(Carta Noviembre 1882)
7. "Qué alegría que se vayan llenando las clases y se pueda hacer amar a nues­tro Buen Jesús.

Ponga su confianza en Dios y rechace los pensamientos que ofenden a su mise­ri­cordia. Amele mucho y deje que El sea quien decide sobre su porve­nir.

Este acto de abandono generoso la cura­rá de todas sus tentacio­nes."

(Carta No­viembre 1822)


8. "Nuestra comunidad sabrá sufrir y hacer a las huerfanitas todo el bien que nos sea posible." (Carta 21 Junio 1837)
9. "Bendigo a la Providencia que vela sobre sus clases. La educación cristiana será una semilla para el presente y para el porvenir. Los padres no juzgan nada más que por lo que ven... Pero Vd. no dudo que hace todo lo que puede."

(Carta No­viembre 1822)


10. "¿Cómo experimentar alegría cuan­do se ve a Dios ofendido y a nuestro país arruinado en el aspecto religioso?

Rogue­mos mucho y no miremos el sufri­miento. ¿Qué son nuestras amargu­ras compara­das con las del Cora­zón de Jesús tan cruel­mente herido?" (Car­ta 13)
11. "Si sus alumnas son traviesas, pien­se que en todas partes son iguales... Este es el siglo del mal y Satanás reina.

Estas pobres niñas se ven influencia­das por él. Sacrifiquémonos, pero sin in­quie­tud. Dios no pide más de lo que podemos hacer." (Carta 34)
12. "No le digo que sea valiente, pero sí que tenga paz... No emprenda todo a la vez, vaya despacio, como el Señor que tarda 20 años en hacer un hombre.

Lle­gará a mejores resultados que con la precipitación. Junte en una sola vida la de Marta y la de María; si no, perderá su tiem­po." (Carta 20)
13. "Me gustaría que atrajese alguna alma a nuestra Congregación. Que su presencia, modestia y piedad, inspi­re voca­ción a las jóvenes que la vean.

No hay que entrar sola en el cielo. El celo que tenemos debe tender aumentar el nú­mero de los Santos."

(Carta 27 Enero 1886)


5. Mujer dinámica y respon­sable, supo unir admirable­mente el ideal de vida y los hechos prácticos que hacen posible el servicio al prójimo. Siempre servir, fue su deseo más ardiente.
1. "La experiencia me ha demostrado que, desde la fundación de nuestra pe­queña obra, nunca deberían descansar mis miembros agotados en un lecho de ros­as. Lo sabía, lo he querido y, por la gloria de Dios, lo quiero todavía. Al me­nos, estos sufrimientos no atormentan más que a mi pobre corazón." (Carta de 1877)
2. "Ocúpese de todas las cosas para desa­graviar al Divino Maestro. Deje de la­do sus impaciencias, sus miserias, de las que es preciso corregirse, para ser digna víctima del Sdo. Corazón." (Carta 13)
3. "Dios nos dirige y conduce para el ma­yor bien de nuestra Congregación. Es­toy confundida ante tanto éxito. Lo atribu­yo a las oraciones de las almas que nos ayu­dan." (Carta 16 Septiembre 1876)
4. "Nos cuesta mucho sostener nuestros conventos y las vocaciones escasean y el trabajo aumenta. Por otra parte, el exceso de trabajo destruye nuestra sa­lud seria­mente...

Sin embargo, no sabemos ya dónde al­bergar a tantas alumnas; y esto a pesar de las exigencias e impertinencias de los inspecto­res. Hay que luchar en todos los senti­dos. Nos quitan el sueldo de las escue­las del Estado o lo reducen a casi nada de valor. En otros sitos nos ata­can y nos hacen pagar lo que no debe­mos de manera incomprensible. Es una verda­dera gue­rra... Que Dios sostenga nues­tro áni­mo." (Carta 18 Octubre 1882)
5. "Era fácil conciliar todo, ensanchar el corazón, abrirlo a la influencia tan suave, tan pura, de la caridad del Maestro que nunca rompió la caña a medio rom­per...

Era preciso esperar aun una hora y todo hubiera terminado en el amor. Pero deje­mos el pasado que Dios ha juzgado y tal vez perdonado en conside­ración a los falsos puntos de vista en que el egoís­mo coloca a los hombres."

(Carta de 1877)
6. "No es conveniente llevar a la prácti­ca y sin ninguna dilación todos los propó­si­tos que se nos ocurren.

Conviene que se enfríen un poco los ardores del entu­siasmo por tal obra bue­na o por tal peni­ten­cia, a fin de no dejar­nos llevar por el amor propio.

Tomad consejo a fin de des­baratar el demonio del orgullo y esca­par de los riesgos del engaño."

(De los escritos espiri­tuales)


7. "Cuando salgáis a la calle para hacer el bien, haced como que la cruzáis sin dejar el convento. Lo lleváis en el manto que os envuelve y en el velo que os cu­bre. Ese velo de vuestra cabeza es como la celda que lleváis con vosotras...

El exterior de la religiosa es la mejor predi­cación. Su modestia impresio­na más que todas sus palabras."

(Cit. Biografía pg. 268)



7. "Se puede todo lo que se quiere. El alma que no se corrige es porque no quiere. Nada resiste a Dios ni a su espo­sa fortifi­cada por la gracia. Desconfíe de un pe­queño huésped que se llama orgullo y que se oculta bajo un manto llamado desa­liento. Es él. Levante el manto y lo recono­cerá en su aire arrogante, temera­rio, que no se asusta de nada." (Carta 50)
8. "Reine siempre sobre nosotras la ardiente caridad. Seamos una ayuda las unas para las otras. Coloquemos el bien común por encima de las comodidades e intereses persona­les.

Con tal de que Dios sea glorificado, todo lo demás carece de importancia. Muy pronto la posesión del cielo nos hará olvidar el recuerdo de los sacrificios de la tierra." (De sus escritos espiri­tuales)
9. "El mundo se alegra de vernos sufrir. Es cierto que nuestro Señor lo ha pre­visto y nos ha avisado de ello. Pero tam­bién nos ha dicho que la tristeza se nos volve­rá alegría. Las cosas del mundo son de cor­ta duración.

¿Qué importa que du­rante esta vida peregrina nos veamos cubiertas de flores o de espinas? Lo que importa es el futu­ro, la vida eterna que nos aguar­da, la dicha que nos está reser­vada por haber sufrido en esta tierra."

(Cit. Biografía pg 263)




1     Los textos está tomados de "Escritos de la Madre Francisca del Espíritu Santo", de publicación interna en castellano de la Congregación de Franciscanas de Montpellier de España. Se cita por la numeración que consta en este documento. También se recogen datos de "Mère Françoise du Saint Esprit". de Ernest Marie de Beaulieu. Montpellier. 1926.




La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal