Carta al presidente de la republica



Descargar 13.46 Kb.
Fecha de conversión10.01.2018
Tamaño13.46 Kb.
CARTA AL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA 
 

Montevideo, 14 de abril de 2008

 
Sr. Presidente

de la República Oriental del Uruguay

Dr. Tabaré Vázquez

Presente


 

 

Excelentísimo Sr. Presidente:



 

Quienes nos dirigimos a Ud. representamos a las siguientes Iglesias: Diócesis Anglicana del Uruguay, Iglesia Apostólica Armenia, Iglesia Bautista, Iglesia Católica, Iglesia Griega Ortodoxa, Iglesia Menonita, Iglesia Pentecostal Naciente.

El motivo de la presente es expresarle nuestro pleno apoyo en su decisión de vetar la así llamada “ley de salud reproductiva”, que no sólo resultaría anticonstitucional sino que contradiría el irrenunciable principio ético de defensa de la vida. En efecto de vida se trata cuando hablamos del “niño por nacer”, ya que, como Ud. bien sabe, durante el desarrollo de la vida humana en el vientre de su madre, no se puede científicamente afirmar el comienzo de la misma sino en el momento de su concepción.

No desconocemos, sino más bien nos asociamos a la labor de quienes se preocupan por la condición de la mujer embarazada. Sin embargo, a nuestro entender, la polémica sobre la legalización del aborto encierra una falsa contraposición entre el bien de la madre y el bien del “niño por nacer”. En efecto, el bien de una y el del otro no se excluyen, sino más bien son esenciales el uno para el otro. No se puede tutelar el verdadero bien de la mujer sin tutelar el de su hijo, como así también, no se puede tutelar el bien del hijo prescindiendo del de su madre.

Es por ello que, mientras le aseguramos nuestro apoyo en el veto de la mencionada propuesta de ley, nos permitimos expresarle algunas sugerencias para una eventual ley alternativa que podría definirse “ley de protección a las mujeres embarazadas”.

He aquí algunas ideas:

         Reducir hasta lo mínimo la penalización de la mujer que consiente a abortar, ya que ella carece de la condición fundamental del “libre albedrío”, siendo sometida a fuertes presiones psicológicas, económicas, sociales, familiares y culturales.


  • Aplicar, en cambio, una penalización especialmente agravada a quienes colaboren directamente o indirectamente al aborto,  también con la venta de productos abortivos. La gravedad de dicho reato procede no sólo de la condición totalmente indefensa del “niño por nacer”, sino también del daño que se le provoca a la mujer moral y físicamente, aprovechándose de su condición de vulnerabilidad psicológica y social.

  • Crear y/o potenciar centros de sostén a la mujer embarazada, donde equipos integrados por profesionales de diferentes especializaciones (médicos, psicólogos, asistentes sociales, etc.) ayudados también por personas pertenecientes a ONG solidarias, brinden a la madre la ayuda necesaria para llevar a feliz término su embarazo.

  • Reformar y agilizar la reglamentación de la adopción de niños recién nacidos, sabiendo que también en nuestro medio existen muchas familias bien constituidas que desearían y podrían recibirlos en sus hogares. A este propósito, no está demás recordar que el Estado tiene el deber de tutelar antes que nada el derecho del niño a recibir una sana educación en un ambiente que le garantice las necesarias condiciones de formación afectiva, psicológica y moral, por encima de las exigencias e intereses de quienes soliciten realizar la adopción.

  • Por último, pero no menos importante, sugerimos también la promoción de la así llamada “adopción a la distancia”, con intervenciones también económicas del Estado para favorecer dicha institución, que nos parece ejemplar. De hecho la “adopción a la distancia” coordinada por algunas ONG permite evitar el desarraigo del niño de su familia natural, proporcionando a sus padres el apoyo económico necesario para superar las dificultades que muchas veces son las que los llevan a recurrir a la adopción.  

Renovándole nuestras expresiones de aprecio por su clara actitud en defensa de la vida, le aseguramos nuestras oraciones para que el Señor siga sosteniéndolo en su tan valiosa tarea.

Permaneciendo a su disposición por cualquier eventual aclaración, lo saludamos muy cordialmente.

 
  p. Diócesis Anglicana del Uruguay         p. Iglesia Apostólica Armenia 

  Obispo Miguel Tamayo                                       Arzobispo Hagob Kelendjian

 
 


  p. Iglesia Bautista                                                p. Iglesia Católica

  Sr. Luis Andrés Noya                                           Mons. Pablo Galimberti

 

 

                                               



  p. Iglesia Griega Ortodoxa                                    p. Iglesia Menonita 

  P. Stavros Kufudakis                                            Pastora Beatriz Barrios                                     



 

p. Iglesia Pentecostal Naciente



      Obispo Samuel Flores


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal