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COMPLEMENTO DE
EL MFC
SU SER
SU VIDA Y SU ACCIÓN

CONTENIDO
Presentación
Y continúa la historia del MFC…


  1. SU SER

  1. MISTICA

2. Carisma Hoy

  1. OBJETIVOS

1. Objetivo General

  1. CARACTERÍSTICAS

3. Cristiano


  1. SU VIDA

  1. PROCESO DE CRECIMIENTO DEL MFC Y METODOLOGÍA DE ESE PROCESO.

6. Comunidades Familiares de Base


  1. SU ACCIÓN APOSTÓLICA

  1. NECESIDADES

    1. Interrelación Familia-Sociedad

    2. Al interior de la Familia

    3. Familia como transmisora de la fe




  1. ACCIÓN PASTORAL

    1. Principios

    2. Campo de Acción

    3. Líneas Pastorales




  1. PERSPECTIVA FAMILIAR DE UNA ACCIÓN A FAVOR DE LA JUSTICIA.

Introducción (después del #156)


  1. LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

    1. ¿Por qué es Nueva Evangelización?

2. Nueva Expresión

3. Nuevos Métodos



  1. Nuevo Ardor

  2. El MFC y la Nueva Evangelización

6. Opción Pedagógica


  1. SOLIDARIDAD

Introducción

    1. Solidaridad en el MFC

    2. Compromiso de Servicio

    3. Uso Cristiano de los Bienes Materiales

    4. Exigencias del Compartir

EPILOGO


PRESENTACIÓN
“El MFC, Su Ser, Su Vida y Su Acción” (también conocido como “el librito rojo” o “el SuSuSu”) fue el resultado de un alto en el camino de los treinta años de vida del Movimiento Familiar Cristiano para ver, juzgar, obrar y responder con eficacia a los grandes cambios ocurridos durante aquel período, tanto en la familia como en la sociedad.

La realidad cambia constantemente, y cada vez en forma más rápida, por lo que la revisión debe ser permanente. La vida de las instituciones, como la de cada ser humano tiene sus grandes etapas, y respondiendo a la inquietud de muchos de sus miembros que desde hace varios años solicitan la actualización del SuSuSu, el Movimiento Familiar Cristiano vuelve a revisar cómo encauzar esta etapa de la madurez en la que ha entrado. ¡Y vaya si se han producido cambios sustanciales en todos los ámbitos: en la familia, en la sociedad y en el propio MFC!

Respetando lo acordado en la XIX AGLA de Montevideo, Uruguay sobre dejar que “El MFC, Su Ser, Su Vida y Su Acción” original, permanezca como está, ya que, además de ser un documento histórico, mantiene total vigencia y que otros documentos de la Iglesia, tiene mucho contenido que todavía no ha sido suficientemente analizado y puesto en práctica, se nombra una Comisión con sede en Uruguay y la colaboración de tres Zonas.

Gracias al trabajo de la Comisión, a los aportes enviados por los Presidentes Nacionales, luego de consulta a sus bases, y al equipo SPLA 2001 – 2005, presentamos hoy este documento al que hemos llamado “COMPLEMENTO DEL SuSuSu”. Para facilitar su uso se adapta su contenido al formato del documento original, manteniendo su numeración interna y agregando dos capítulos nuevos: V La Nueva Evangelización y VI Solidaridad.

La metodología en este documento es la de Ver, Juzgar y Actuar. Un Ver que muestre luces y sombras, un Juzgar personal y comunitario que debe llevar a un Actuar para que el Reino se comience a vivir aquí y ahora en la tierra.

Y así con el soplo del Espíritu Santo se ha hecho realidad este “COMPLEMENTO DEL SuSuSu”.

¡Que su contenido sea una ayuda, un apoyo, una luz en el trabajo que se realiza día a día por la familia latinoamericana!

William y Esilda Cheng

Presidentes Latinoamericanos del MFC

2001 - 2005


Y CONTINÚA LA HISTORIA DEL MFC…
EL MFC, SU SER, SU VIDA Y SU ACCIÓN, nos ofrece una “Mirada a su Historia” –a través de sus Encuentros Latinoamericanos (ELAS), las Asambleas Generales de Presidentes (AGLAS) y otras reuniones a nivel latinoamericano- haciendo una síntesis del camino recorrido por el MFC desde su nacimiento hasta la aprobación del documento en el AGLA de Panamá de 1979. En el Complemento que ahora presentamos, seguiremos la misma metodología para ir destacando los hitos alcanzados por el Movimiento en su esfuerzo evangelizador de la familia latinoamericana desde entonces hasta nuestros días.
En 1980, el VIII ELA con su tema “MFC RESPUESTA A LA FAMILIA DE HOY” y la VI AGLA EXTRAORDINARIA, tienen lugar en Porto Alegre, Brasil ratificando las nuevas orientaciones del MFC, apoyadas en las opciones de la Iglesia Latinoamericana en Puebla: un nuevo concepto de Espiritualidad, una apertura más amplia en el campo de los social, opción por la Justicia y la suspensión de toda discriminación a las familias por sus imperfecciones. En esta VI AGLA, e SPLA que desde 1974 había estado en Colombia, pasa a Brasil. A la luz de estas líneas, en 1982 en la XI AGLA en Lima, Perú, se revisan todos los campos de acción para que pensamiento y acción vayan de la mano y se aprueba una resolución declarando el primer domingo de octubre Día Latinoamericano del MFC, con una colecta especial para ser dividida entre el Equipo Nacional y SPLA. En este año también se celebran la II Convención Latinoamericana de Pre-Matrimoniales, en Uruguay y la I Convención Latinoamericana de Encuentros Conyugales y Familiares, en Colombia.
Bajo la inspiración de la Exhortación Apostólica FAMILIARIS CONSORTIO de Su Santidad Juan Pablo II, se celebra en Guadalajara, México en 1983 el IX ELA con el tema “FAMILIA, COMUNIDAD DE AMOR Y FE, COMPROMETIDA CON LA DIGNIDAD DEL HOMBRE” y la VII AGLA EXTRAORDINARIA. Se asumió allí la necesidad de integrar fe y vida, el compromiso con los pobres, coherencia y austeridad como convergencias con la acción de la Iglesia, y la urgencia de adecuar las herramientas del MFC a sus opciones. En 1985 se realizan los Encuentros Zonales con el tema “COMUNIDADES FAMILIARES DE BASE, SU SER, SU VIDA Y SU MISIÓN”, los cuales tienen lugar en costa Rica para la Zona 1, en Santo Domingo para la zona 2, en Perú para la Zona 3 y en Paraguay para la Zona 4. Se estudia en profundidad los pasos concretos para sumir la vida comunitaria en el MFC, destacando su originalidad frente a otros estilos de comunidades existentes. Ese mismo año tiene lugar en Lima, Perú la XII AGLA donde el SPLA pasa a Uruguay.
Ante el reto por el Sínodo de Obispos sobre la “Misión y Vocación de los Laicos en la Iglesia y en el Mundo”, en 1987 se celebra en Bogotá, Colombia el X ECLA con el tema “EL MFC Y LA MISIÓN EVANGELIZADORA DEL CRISTIANO COMO LAICO Y FAMILIA” y la XIII AGLA, revisándose la ubicación y responsabilidad del laico y la familia emefecista en su realidad eclesial. Se enfatiza que la familia como integrante de la comunidad eclesial es partícipe de la misión de la Iglesia en el mundo.
El AGLA XIV se realiza al año siguiente en Cartago, Costa Rica donde se revisaron y aprobaron algunos artículos de los Estatus Latinoamericanos y del objetivo general del MFC que se aprueba como: “Evangelización y promoción de la familia, desarrollando sus valores humanos y cristianos para que cumpla su misión formadora de persona, educadora en la fe y promotora del bien común a través de sus miembros”. En esta AGLA el SPLA pasa a Costa Rica.
Conscientes de la complejidad de la vida moderna exige la aplicación de metodologías apoyadas en las ciencias humanas y una pedagogía liberadora y humanizadota que parte de las realidades concretas, en 1988, la Comisión Latinoamericana de Pre-Matrimoniales organiza un Seminario de Profundización de Pre-Matrimoniales que se realiza en Panamá. También organiza SPLA, a nivel latinoamericano, un Taller de Formación para adecuar los agentes pastorales emefecistas a las líneas de trabajo adoptadas en el X ELA de Bogotá. Este se ofrece en Perú en 1988 para las zonas 3 y 4 y en 1989 para promover la metodología participativa adoptada por el Movimiento. En este mismo año se realizan los Encuentros Zonales con el tema “EL MFC LUGAR DE FORMACIÓN DEL LAICO” en San Pedro Sula, Honduras para la Zona 1; Santa Cruz, Bolivia para la Zona 3 y Montevideo, Uruguay para la Zona 4. No se realiza el EZO en la Zona 2.
Haciéndose eco del llamado de Juan Pablo II a una evangelización nueva en su ardor, expresión y métodos y previo a la Reunión del CELAM en Santo Domingo, en 1991 el MFC celebra en Salvador, Bahía, Brasil, su XI ELA con el tema “EL MFC Y LA NUEVA EVANGELIZACIÓN EN LATINOAMERICA” seguido por XV AGLA, con el objetivo de identificar la acción evangelizadora del MFC frente a una nueva evangelización para una nueva cultura. En la XVI AGLA celebrada en Buenos Aires, Argentina en 1993, el APLA pasa a México. Ese mismo año tiene lugar en Costa Rica la III Convención Latinoamericana de Encuentros Conyugales y Familiares, como fruto de la cual surge un Manual de Coordinadores de estos encuentros.
Analizando, desde la perspectiva del seguimiento de Jesús, los desafíos que presenta el mundo a la familia concreta, y cómo puede responder más eficazmente a estos desafíos viviendo la mística del MFC, tienen lugar en 1994 los EZOs con el tema “LOS DESAFIOS DE LA FAMILIA HOY” en Guatemala para la Zona 1, en Perú para la Zona 2 y Chile para la Zona 3. En 1995 se reúne en Panamá la XVII AGLA para una revisión y actualización del Ser y Quehacer del Movimiento para hacerlo vida. Se señala la urgencia de dar atención a nuestros jóvenes en el MFC y asumir el reto de encontrar caminos para tender a las familias en situación irregular. También tiene lugar en este año en Colombia la IV Convención Latinoamericana de Encuentros Conyugales y Familiares.
Confirmado su adhesión al pensamiento de ser Iglesia a la luz del Concilio Vaticano II y a las reuniones de los Obispos Latinoamericanos en Medellín, Puebla y Sto. Domingo, el MFC celebra en 1997 su XII ELA y XVIII AGLA, en Guatemala,

con el tema “LA ECLESIOLOGÍA EN EL MFC HACIA EL TERCER MILENIO” cuyas conclusiones confirman que la eclesiología del Movimiento es Cristocéntrica, de conversión, comprometida con el cambio y por lo tanto en movimiento, de unidad en unidad. En la XVIII AGLA el SPLA pasa a Brasil. En 1999 se reúne la XIX AGLA en Montevideo Uruguay y se aprovecha para ofrecer a los Asesores Eclesiásticos un Seminario sobre el carisma del MFC ante los desafíos del momento.


Inspirados en la ética de Jesús, que es de solidaridad y amor a nuestro prójimo, en el 2000, el MFC celebra los EZOs, en México para la Zona 1, en Panamá para la Zona 2 y en Paraguay para la Zona 3, con el tema: “LÍNEAS DE ACCIÓN PASTORAL DEL MFC FRENTE A LSO DESAFÍOS DEL TERCER MILENIO” para buscar respuestas que, como Iglesia, nos ayuden en la construcción del Reino de Dios. Un año más tarde tiene lugar en Asunción, Paraguay la XX AGLA donde el SPLA pasa a Panamá. Allí se celebra un SPLA Pleno y se decide nombrar una Comisión con representación en las tres Zonas para complementar el SuSuSu con reflexiones acerca de nuevos y grandes temas de actualidad que presentan desafíos a la familia del Tercer Milenio. El SuSuSu se reconoce como un documento histórico, pero siempre actual.
El XIII ELA que se realiza en el 2003 en San Luis de Santo Domingo, Costa Rica con el tema: “HAGAMOS DEL MFC LA CASA Y LA ESCUELA DE COMUNIÓN-FORMACIÓN, ESPIRITUALDIAD, PROMOCIÓN Y SOLIDARIDAD” representa un hito importante en el caminar del Movimiento que se reúne para mirar hacia dentro y reflexionar sobre sus cuatro pilares fundamentales. El Encuentro fue seguido por la XXI AGLA en la que se revisaron y aprobaron varios artículos de los Estatutos Latinoamericanos, quedando el Objetivo General como: “LA EVANGELIZACIÓN Y PROMOCIÓN DE LA FAMILIA, DESARROLLANDO SUS VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS, A FIN DE CAPACITARLA PARA CUMPLIR SU MISIÓN FORMADORA DE PERSONA, EDUCADORA EN LA FE, PROMOTORA DEL BIEN COMÚN Y DEFENSORA DE LA VIDA”. Con visión de futuro, se aprobó también la celebración PRIMER ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE JÓVENES (I ELAJO-MFJ) que tuvo lugar en el Salvador en febrero, 2005.
La XXII AGLA tendrá lugar en noviembre 2005 en Lima, Perú y le corresponde elegir a los nuevos Presidentes Latinoamericanos. El Movimiento Familiar Cristiano en su dinamismo reflexivo y apostólico ha ido dando respuesta, con serias y anticipadas reflexiones en sus Encuentros Latinoamericanos, a los temas que la Iglesia Universal y Latinoamericana ha ido promoviendo: comunión y participación, nueva evangelización, espiritualidad de comunión, defensa de la vida y otros. En la XXII AGLA, SPLA presentará el Complemento de “EL MFC, SU SER, SU VIDA Y SU ACCIÓN”, el cual no es una revisión sino una actualización en los temas que en el mundo, y desde luego en nuestra Iglesia, inciden frontalmente en la vivencia de las familias para adecuarse a los nuevos signos de los tiempos, teniendo muy presente la dignidad del hombre y de la mujer, el respeto a la vida en todas sus fases y la responsabilidad de la familia como Iglesia Domestica.

COMPLEMENTO DE “EL MFC, SU SER, SU VIDA Y SU ACCIÓN”

  1. SU SER

I. MISTICA

2. CARISMA HOY



1 2.4 Una característica que mantiene el MFC es ser profeta en la Pastoral Familiar, en el sentido de ir siempre un paso adelante en la apreciación de los signos de los tiempo. Recordemos la historia de su función; el luchar por hacer reconocer que el amor y la vida matrimonial son un camino de santificación.

2.5 Cuadro gráfico del Carisma.
2



II. OBJETIVO
1. OBJETIVO GENERAL

3 Según los Estatutos Latinoamericanos del Movimiento Familiar Cristiano, revisados en la XXI AGLA de Costa Rica, en julio de 2003, el Objetivo General quedó aprobado así:
“La evangelización y la promoción de la familia, desarrollando sus valores humanos y cristianos, a fin de capacitarla para cumplir su misión de formadora de personas, educadora en la fe, promotora del bien común y defensora de la vida”.


  1. CARACTERÍSTICAS

3. CRISTIANO


4 3.1 Nota: En 1989, la Confederación Internacional de Movimientos Familiares Cristianos (CIMFC), de la cual es parte el MFC Latinoamericano, recibió de la Santa Sede, mediante Decreto, reconocimiento canónico como “Asociación Internacional de Fieles de Derecho Privado” con base en los cánones 298 a 312 y 321 a 330 del Código de Derecho Canónico, o sea que “es un Movimiento evangelizador que está unido a la jerarquía, pero no depende directamente de ella” (SuSuSu #72).


  1. SU VIDA




    1. PROCESO DE CRECIMIENTO DEL, MFC Y

METODOLOGÍA DE ESE PROCESO.
6. COMUNIDADES FAMILIARES DE BASE
Introducción
5 Cuando el MFC en la X AGLA de Panamá (1979) define su identidad y señala sus opciones y compromisos, establece como una segunda opción, en su Proceso de crecimiento, la decisión de continuar como Comunidades Familiares de Base, con compromisos apostólicos estables, recogiendo de esa manera una de las opciones pastorales de Puebla que dice “son agentes de Pastoral Familiar quienes se comprometen a vivir el Evangelio de la Familia y promueven pequeñas o amplias comunidades eclesiales familiares”.
6 En consecuencia, esta segunda opción es un camino de fidelidad a la Iglesia Latinoamericana, siendo nuestra responsabilidad, asumir el desafío de conocer la naturaleza y los caminos que nos conduzcan a vivir en Comunidades Familiares de Base, a que actuemos en compromisos apostólicos, ya que es a partir de la experiencia de una comunidad concreta y de dimensiones humanas, donde todos pueden interrelacionarse personalmente y se vive más profundamente la dimensión eclesial de la fe cristiana. Allí en esa pequeña red de solidaridad, ayuda, perdón, reconciliación y celebración comunitaria, se palpa y se vive mejor el cumplimiento de la promesa de Cristo: “Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo” (Mt18, 20).


6.3 Características
6.3.1 Comunidad de Fe
7 Se trata de asimilar el mensaje de Cristo y de retransmitirlo a l medio que nos rodea. Esta acción evangelizadora se realiza más eficazmente cuando es motivada y compartida en una pequeña comunidad, ya que ésta debe ayudar a que sus miembros vivan un Fe adulta, responsable, encarnada y misionera, intentando constantemente analizar lo que pasa en el mundo a la luz del Mensaje de Salvación, para que nos impulse a cumplir, como una necesidad imperiosa, nuestra misión transformadora.
8 La Comunidad Familiar de Base debe ayudar a sus integrantes a fomentar el espíritu crítico, a tomar conciencia del protagonismo histórico que todo cristiano debe asumir, iluminado por el Evangelio, descubriendo su auténtica dimensión trascendental.
9 Una Comunidad Familiar de Base tiene como característica primaria y fundamental el ser Cristocéntrica, porque Cristo Modelo despierta en cada uno al Hombre Nuevo que busca, con su ser y su quehacer, el contribuir en la construcción del Reino. Al mismo tiempo, la Comunidad debe dejarse interpela por la Palabra de Dios.

6.3.2 Comunidad de Oración
10 La Comunidad Familiar de Base es fuerte si se comparte la oración en una experiencia profunda, reflexiva y creativa, aprovechando los acontecimientos de la vida cotidiana, asó como los tiempos litúrgicos, recreando una verdadera Iglesia Doméstica donde también los hijos, de acuerdo a sus edades, participen y se integren a través de la creatividad de los adultos. Es en la oración profunda donde nos conocemos y nos damos a conocer, revelando nuestra comunicación con Dios, que es lo más rico de nuestra vida interior, de cada ser.
6.3.3 Comunidad de Vida y Amor
11 Una Comunidad Familiar de Base es una comunidad de Fe u oración, pero también y como consecuencia de lo anterior, una Comunidad de Vida. Si los miembros de una comunidad no se quieren de verdad, no intenta conocerse profundamente y no se aman, pase lo que pase, no están reconociendo el camino de una Comunidad (“vean cómo se aman…”) Si se quiere compartir realmente la vida, se debe estar dispuestos ( en un proceso en el cual hay que respetar los tiempos de cada uno) a compartir las ideas, las divergencias, las correcciones fraternas, los desencuentros, las reconciliaciones, lo que se hace, lo que se tiene, lo que se siente, lo que se decide y sobre todo lo que se es. Así los sentimientos, las alegrías, preocupaciones, tristezas, proyectos, dudas, etc. ayudarán a lograr una verdadera solidaridad fraterna entre todos sus miembros, superando el individualismo del medio ambiente.
12 El caminar hacia las Comunidades Familiares de Base, aunque tenga sus dificultades, testimonia un nuevo rostro de la iglesia que debe impulsar a una transformación de la sociedad, a vivir la justicia, el amor, la solidaridad en acciones concretas que colaboren en la construcción del Reino.



  1. SU ACCIÓN APOSTÓLICA


I. NECESIDADES

Introducción
13 En los años 80 del siglo pasado, nace la denominada post-modernidad, época ligada a importantes transformaciones económicas, culturales y sociales a nivel mundial que afectan especialmente la interrelación familia-sociedad. Al respecto, sobre el Desarrollo Humano, PNUD, 1988, informa: “Las 225 personas más ricas del mundo acumulan tanta riqueza como la que se reparten los 2,500 millones de las personas más pobres”.
El consumismo que nos envuelve y arrastra, sienta las bases para una cultura adictiva o dependiente. Sus raíces son muy profundas; es un sistema de producción que busca el beneficio económico privado, que incita al consumo permanente. Es una de las estrategias posibles para dar respuesta a ese deseo que clama por satisfacción y absorbe a los individuos en la carrera por un mejor nivel de vida.
Los países latinoamericanos sufren las consecuencias del modelo aludido, aunque son diferentes en el grado de pobreza y de educación, así como en el grado de estabilidad, de apertura comercial y de autoritarismo o legitimidad presidencial. Los más afectados son los más desfavorecidos: el 20% más rico de la población mundial recibe el 82.7% de los ingresos totales del mundo, lo cual significa un ingreso 150 veces superior a lo que recibe el 20% más pobre que alcanza sólo al 1.4%.Esto habla de una injusticia evidente, flagrante, porque con el crecimiento de las desigualdades, los que tienen más tendrán aún más y los que tienen menos tendrán mucho menos (EZO 1994). La globalización contribuye a agravar la ya de por sí precaria situación.
14 En estrecha relación con el mundo del consumo, los medios masivos de comunicación cobran el papel preponderante, en especial la informática que significa una verdadera revolución en la intercomunicación de las personas. La sociedad “RED” produce nuevos hábitos de comportamiento y de acceso al conocimiento, y a muy corto plazo se puede llamar analfabetas a los excluidos y desconectados de ella.
15 La globalización es favorecida por todo esto. El lazo social que relaciona unos individuos a otros en una comunidad sufre una modificación, ya que la misma pone en crisis los ideales sociales e individuales. Se aflojan los lazos de grupos e instituciones, como, por ejemplo, la familia, lo que afecta la inclusión del sujeto en la sucesión intergeneracional y el sentido de pertenencia, ya hace a los

vínculos fácilmente intercambiables.


16 A partir de la década de los 80, el Estado se vacía de contenido. Ya no protege a las personas sino que el mercado tiene otras reglas de conexión y arbitrariedad y crea lógicas de “consumidores” incluidos o excluidos de un mercado laboral y financiero regulado desde las esferas internacionales. Parece que lo que antaño se consideraba “un lago” (el mercado transaccional) deviene en “océano” y rodea, invade e impone sus condiciones a través de los medios de comunicación social, sus códigos, sus valores, en contradicción con los valores Evangélicos.
17 Esta red de información globalizadota, tiende a sobrepasar la influencia de las instituciones dadoras de sentido (familia, religión), de las instituciones de ejercicio de poder tradicional (Estado, sindicatos) y de las instituciones económicas (industrias, empresas). Debido al secularismo reinante, a la inmadurez psicológica y a causas socioeconómicas y políticas, cada vez es más frecuente el ataque desproporcionado para quebrantar los valores morales de la propia familia. En Latinoamérica se comprueba la presencia de situaciones de miseria y hambre, desempleo creciente, falta de vivencia digna, servicios de salud y educativos con deficiencias y un número cada vez mayor de familias destruidas, madres solteras, etc.
18 Algunos factores que dan cuenta del debilitamiento de la institución familiar:


    • La progresiva desatención en su institución interna, debido a una mayor autonomía de sus integrantes, cada vez menos unidos en torno a una meta común: la función humanizadota de la familia. Existe una menor dependencia económica de los esposos y se pretende “minusvalorar” la autoridad parental.

    • El debilitamiento de sus funciones tradicionales de tener y educar a los hijos, con una drástica disminución de la natalidad en los sectores pudientes y medios, y aumento en los sectores más pobres.

    • La función educativa y el cuidado de los hijos han sido transferidos a otras instituciones sociales en las que los niños permanecen más horas en compañía de personas extrañas que en su propia familia, cuando no permanecen mucho tiempo solos.

    • La inestabilidad de las relaciones entre sus miembros, que permanecen pocos años juntos, con altos índices de separaciones y divorcios.

    • Los problemas económico-laborales que provienen de la

inestabilidad del contexto social, desplazan el valor cultural del bien familiar.



    • ¿Es la familia o la sociedad la que está en crisis? El sistema socio-económico-cultural-político-jurídico, en vez de proteger y asistir a las familias, las deja a sus solas fuerzas en medio de las influencias disgregantes, que no cultivan el amor, la fraternidad, la solidaridad, la justicia, ni la igualdad entre sus integrantes.

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