Comunidad Apostólica Hosanna Redes de Crecimiento Lección del 28 al 3 de Junio de 2017 Apóstol Edwin Álvarez



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Comunidad Apostólica Hosanna

Redes de Crecimiento

Lección del 28 al 3 de Junio de 2017



Apóstol Edwin Álvarez

Pagina Web: www.edwinalvarez.org



LA GENERACIÓN DE JESÚS

De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce”.



(Mateo 1:17)

1.1 1 Es fundamental que la generación mayor desempeñe con responsabilidad su papel frente a la generación que le sucede.

Resulta de gran edificación escudriñar el Altar del Monte Moriah. Dios le ordenó a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac y le indicó hacerlo en ese lugar específico.



1.2 2 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.  Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. Génesis 22:1-8.

INTERACCIÓN

2.1 3 Abraham es el iniciador de la “Generación de la Promesa”.

En el texto bíblico citado únicamente aparece los nombres: Dios, Abraham e Isaac.

Abraham e Isaac viven en el mismo lugar, pertenecen a la misma familia, sirven al mismo Dios, viven en el mismo tiempo y son igualmente peregrinos, pero no pertenecen a la misma generación, aunque coexisten en circunstancias similares.

2.2 4 Entre Abraham e Isaac hay también grandes diferencias. La más obvia, hay una distancia de cien años que los separa; Abraham nació en Ur; Isaac en Canaán, Abraham recibió el llamado y la promesa origina, en tanto que Isaac se convierte en heredero de la promesa. Podemos afirmar que Isaac representa a la Generación de la Promesa, en tanto y en cuanto es el continuador de la misma.

El momento cumbre de la relación entre Abraham y el heredero de la promesa llega cuando Dios le pide al Patriarca que sacrifique a su hijo.

Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré”.

El punto que me interesa resaltar es este: (ver 6). “y se fueron los dos juntos”.



(ver 8) ”e iban juntos”.

El cumplimiento de la promesa requiere que la generación responsable interactúe con la nueva generación.

La promesa no se cumplirá en la próxima generación si existe una barrera que impide a ambas generaciones, la actitud y la que se levanta, “caminen juntos”.

Para caminar juntos necesitamos un destino común, una ruta común y la comunicación entre ambas generaciones.

El destino y la ruta eran conocidas por Abraham, porque Dios se lo había revelado. Isaac caminaba por una ruta marcada por su padre, hacia un destino señalado por su padre, pero conversaba con su padre en el camino.

2.3 5 El gran peligro de hoy es la enorme fractura generacional de esta generación con la generación que se levanta. Un grave problema de comunicación nos afecta a todos. La Generación de Abraham no interactúa con la generación de Isaac. La generación de Isaac es más tecnológica, un individualista y simple que la generación de sus padres.

Esto dificulta el “caminar juntos”, de manera que tampoco transita por el mismo camino, y mucho menos se dirigen a un destino común.

Tomaré algunos ejemplos bíblicos para ilustrar lo que ocurre cuando se disocia una generación de otra.

Siendo Josué ya viejo, entrado en años, Jehová le dijo: Tú eres ya viejo, de edad avanzada, y queda aún mucha tierra por poseer”. (Josué 13:1) Pero murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento diez años. Y lo sepultaron en su heredad en Timnat-sera,en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas. Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel”.  (Jueces 2:8-10),

Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová”. (1ª Samuel 2:12), Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado”.1ª (Samuel 3:13) conocemos el fin trágico de los hijos de Elí.

Aconteció que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel. Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran jueces en Beerseba. Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho”. (1ª Samuel 8:1-3)



2.4 6 En cambio la generación de Moisés levantó a un Josué; la generación de Elías levantó un Eliseo, la generación de Jeremías levantó a un Baruc, la generación de Pedro levantó a un Juan Marcos y la generación de Pablo levantó a un Timoteo y a un Tito.

Tenemos que interactuar con nuestros hijos y con los niños y jóvenes en general. Debemos enseñarles el camino, mostrarles el destino y educarlos en la manera de llegar al Altar y servir a Dios. Amén.



RENDICIÓN

3.1 7 Palabras sinónimas para nuestra enseñanza: altar, entrega, quebranto.

Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? (Génesis 22:7)

Isaac conocía muy bien el Altar y lo que sobre él se ofrecía.

Isaac conocía a su padre como un hombre de Altar. Isaac había visto y participado de muchos altares. El sabía que en todo altar hay leña y un animal para el sacrificio. Isaac vio a todos los elementos del altar, menos uno, el más importante, ¿Dónde…el holocausto?



3.2 8 Este detalle es clave para la nueva generación. Tenemos que formar generaciones de Altar.

Isaac aprendió a convivir entre la tienda y el Altar. Al lado de su tienda, la casa para su familia, Abraham levantaba un altar.



(Génesis 12:7-8) “Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido. Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová”. 

(Génesis 13:3-4) Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová”. 

(Génesis 13:18) Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová”.

3.3 9 El Altar, en el Antiguo Testamento, es el lugar de la ofrenda. En todo Altar había ofrenda. En el Altar del Monte Moriah la ofrenda era Isaac. Siempre me ha llamado la atención la poderosa influencia de Abraham sobre Isaac, quien permitió ser atado y colocado en la leña en lugar del cordero. Esto es rendición. Abraham rendía su promesa y sus sueños. Isaac rendía toda su vida. La respuesta del cielo no se hizo esperar. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único”. (Génesis 22:11-12)

3.4 10 Hebreos explica el Altar de Moriah como un acto de fe de las dos generaciones.  Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir”.  (Hebreos 11:17-19)

No hay mayor acto de fe que rendirnos total e incondicionalmente a Dios. Se nos impone formar una generación tan rendida delante del Señor que esté dispuesta a dar su vida por Jesús.

Abraham rindió su promesa y experimentó el quebranto de su corazón en Moriah. Isaac, la nueva generación rindió su vida y quebrantó su alma en el mismo altar. Dios hizo un milagro y ambas generaciones les dio nuevas promesas. Amén

SEPARACIÓN

4.1 11 Dios es un Dios de separación. Alcanzar la plenitud de la promesa exige también entender que Dios es un Dios de separación. Dios nos separara de gente, cosas, buenas relaciones, sueños y disfrutes. No nos gusta separarnos de lo que amamos, nos produce beneficios, disfrutamos, nos gusta o sencillamente, estamos acostumbrados o dominamos.

4.2 12 Llevar a Isaac al Altar de Moriah involucraba la separación. Abraham se separaba del hijo de la promesa.

Era un terrible separación para Abraham con el sacrificio de Isaac moría todo. A Abraham únicamente lo sostuvo su fe.

Ya Abraham había experimentado las separaciones. Primeramente, fue separado de su tierra y de su parentela, cuando Dios lo llamó. Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”.  (Génesis 12:1)

Luego, lo separó de su padre. Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí. Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió Taré en Harán”. (Génesis 11:31-32).

Luego vino la triste separación de Lot su sobrino a su cargo.  Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda”.  (Génesis 13:8-9)

Un tiempo después ocurre la separación de Agar, circunstancias del reclamo de Sara. “Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo”.  (Génesis 21:10).

Entonces ocurre la separación de Ismael, el hijo de Abraham con Agar la egipcia, por cuanto este no era heredero de la promesa.

Finalmente vendría la separación de Sara. Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla”. (Génesis 23:2).

Cada separación fue dolorosa, y en algunos casos traumática para Abraham.

2.3 13 Isaac aprendió con su propia vida que Dios demanda de nosotros separaciones continuas. Nada puede ocupar el lugar de Dios en nuestras vidas. Aceptar las separaciones y someterse al trato de Dios nos lleva a nuevos niveles y nos prepara para nuevas bendiciones.

¿Debes rendirle algo a Dios?

¿De qué debes separarte por causa del Señor?

Abraham fue responsable en transmitir y edificar a Isaac en la relación personal con Dios. La historia llamará a Dios: “Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob”.

Decidamos qué interactuaremos con las nuevas generaciones, que edificaremos altares juntos y que nos someteremos al trato de Dios. Amén.

¿Cómo interactúas con tus hijos?

¿Qué ruta caminas junto con la nueva generación?

¿Qué debes rendir al Señor?



¿Qué debes colocar en el altar?

¿Identificas de qué debes separarte por amar al Señor? ¿Qué viene después?


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