Conducción de las operaciones Conferencista Walter Rivera Alemán Capitán de Navío dem subjefe del Estado Mayor de la Fuerza Naval de El Salvador Introducción



Descargar 53.39 Kb.
Fecha de conversión05.12.2018
Tamaño53.39 Kb.
Conducción de las operaciones
Conferencista

Walter Rivera Alemán

Capitán de Navío DEM

Subjefe del Estado Mayor de la Fuerza Naval de El Salvador

Introducción

Este cuaderno versa sobre las normas del derecho de los conflictos armados que rigen la conducción de las operaciones y las limitaciones establecidas por este derecho, especialmente la regla de la proporcionalidad.

Los dos principios fundamentales contenidos en las regulaciones de la IV Convención de La Haya de 1907, y reafirmados en el Protocolo I adicional (art.35) a los Convenios de Ginebra de 1949, que establece limitaciones a la conducción de las hostilidades, son:
- El derecho a elegir los medios y los métodos de guerra no es ilimitado.

- El principio de proporcionalidad, según el cual deben evitarse los sufrimientos y los daños innecesarios y que además prohíbe toda forma de violencia que no sea indispensable para someter al enemigo.
Estos dos principios encarnan el espíritu de los dos derechos, el derecho tipo La Haya y el derecho tipo Ginebra. Aquí se fusionan en una base común para la tarea de planificación del combate.
Estos principios no obstaculizan la acción del combatiente, pero sí establecen límites al uso de la violencia.
Las operaciones militares solo pueden ser dirigidas contra objetivos militares. Por consiguiente, debe hacerse todo lo posible por verificar que el blanco escogido sea un objetivo militar.
Especial cuidado debe dedicarse a la elección de armas y métodos de combate, para evitar pérdidas y daños accidentales causados a personas o bienes civiles. Si la perdida o el daño resultante de una operación militar fuera excesivo, en relación con la ventaja militar directa prevista, la operación debe ser cancelada o suspendida.
Se debe advertir previa y efectivamente sobre ataques que puedan afectar a la población civil, a menos que las circunstancias no lo permitan.

Cuando se va a bombardear un lugar, el comandante de la fuerza atacante debe hacer todo cuanto esté a su alcance para alertar a las autoridades antes de empezar el bombardeo, excepto en casos de asalto o cuando el elemento sorpresa constituya un factor esencial del éxito.

Lo anterior se aplica al bombardeo de lugares donde aún permanezcan civiles.

Los civiles deben ser retirados, lo más lejos posible, de las proximidades de objetivos militares, y los grupos beligerantes deben evitar ubicar sus instalaciones militares cerca de poblaciones civiles.

La familia, la dignidad personal y las prácticas y convicciones religiosas deben ser respetadas.


Sobre las Prohibiciones
Está prohibido:

a) Atacar a la población, individuos, o bienes civiles, como método deliberado de hacer la guerra.

b) Obligar a los ciudadanos enemigos a tomar parte en operaciones en contra de su propio país, aún si estaban al servicio del atacante antes de empezar las hostilidades.

c) Atacar o bombardear ciudades, aldeas, lugares de habitación o edificios no defendidos.

d) Cometer pillaje, aún si la ciudad o el pueblo atacados son tomados por asalto.

e) Tomar represalias contra personas o bienes protegidos.

f) Recurrir al hambre como método de guerra contra las personas civiles.

g) Sembrar el terror en la población civil por medio de actos violentos o amenazas de violencia.

h) Ordenar que no haya sobrevivientes, amenazar con ello al enemigo o conducir las operaciones con esa idea en mente.

i) Dirigir ataques contra bienes indispensables para la supervivencia de la población civil, como alimentos, cultivos, ganadería y agua potable.

j) Utilizar métodos de guerra específicamente diseñados o previstos para causar daño ambiental generalizado, grave y a largo plazo.

k) Atacar diques, centrales de energía nuclear o presas, cuando el hacerlo podría causar la liberación de fuerzas peligrosas y, por consiguiente, pérdidas graves en la población civil, a menos que dichas instalaciones estén siendo utilizadas para dar apoyo directo a operaciones militares o con propósitos militares, y el ataque sea la única forma de poner fin a esa situación.

l) Realizar ataques indiscriminados, es decir, ataques que no estén dirigidos a un objetivo militar específico, y que puedan afectar objetivos militares y bienes civiles sin distinción. El bombardeo por áreas es un ejemplo de ataque indiscriminado. Al considerarse si un ataque es o no indiscriminado, se debe tener en cuenta la totalidad del ataque y no aspectos aislados del mismo. Los comandantes tienen necesariamente que tomar decisiones basándose en la información disponible en ese momento.
Sobre la Protección de la propiedad.
Esta prohibido destruir o confiscar propiedades enemigas, a menos que sea militarmente necesario.

Durante los sitios, bombardeos y ataques, se tomaran todas las precauciones para preservar, lo mas posible, los edificios dedicados a la religión, el arte, la ciencia y la caridad, monumentos históricos, obras de arte importantes, hospitales y lugares donde se de albergue a heridos y enfermos, siempre y cuando estos edificios no estén siendo usados con fine militares. Los edificios de esta naturaleza deben ser marcados e identificados claramente como lugares que se debe preservar. Si un lugar de culto, hospital, museo o edificio similar es utilizado con fines militares, la parte que esté siendo usada puede convertirse en un blanco militar.


Otros emblemas de protección.

Además de los emblemas protectores, utilizados para los servicios sanitarios, protección civil, bienes culturales y plantas e instalaciones que contengan fuerzas peligros, existen los siguientes emblemas e protección.

a) Las letras, PW o POW y PG, que significan “Prisioner of war” y Prisionero de guerra, respectivamente, pintadas sobre las paredes y/o los techos de los campos de prisioneros de guerra indican que dichos campos tienen un estatuto de protección y no pueden ser atacados. Las letras IC o CI significan respectivamente “Internment Camp” y Campo de Internamiento. En le IV Convenio de Ginebra de 1949, se establece que, algunos casos, los civiles pueden ser internados por razones de seguridad. Los campos de internamiento, por supuesto, están protegidos y no deben ser objeto de ataques.

b) La bandera blanca o bandera de tregua indica solamente la intención de iniciar negociaciones con el enemigo. No necesariamente indica la voluntad de rendirse. El bando que hace ondear la bandera blanca debe hacer alto al fuego y, después, el bando opuesto debe hacer lo mismo. No hay obligación de recibir al portador de la bandera blanca y éste puede ser enviado de regreso. No debe ser atacado, y una vez que haya cumplido su misión debe permitírsele regresar a sus líneas.

c) Para señalizar hospitales y zonas de seguridad se utiliza una serie de líneas rojas oblicuas sobre fondo blanco.

d) Y hace unos meses que se autorizó el diamante rojo como símbolo para la Cruz Roja



Represalias.
El derecho consuetudinario permite tomar represalias contra actos de guerra ilegales. Se pueden tomar represalias solamente si:

- Su intención es garantizar acciones legitimas de guerra.

- Se ha dado previo aviso.

- Guardan proporción con la infracción al derecho de la guerra cometida por el enemigo.

- Cesan cuando cesa la infracción.

- La orden de represalia se da a un nivel jerárquico alto y se toman exclusivamente contra combatiente y objetivos militares.

Las represalias son una forma insatisfactoria de hacer cumplir la ley. Se tiende a usarlas como una excusa para el empleo de métodos ilegales de guerra, y conllevan el peligro de convertirse en un círculo vicioso de represalias y contrarrepresalias.

Los convenios de Ginebra y el Protocolo I prohíben tomar represalias contra prisioneros de guerra, heridos, enfermos, náufragos, personal sanitario y religioso, edificios y material, civiles, bienes culturales, el medio ambiente y obras o instalaciones que contengan fuerzas peligrosas.



Relaciones no hostiles con el enemigo.
Incumbe a un jefe militar ordenar un alto al fuego temporal por razones especificas y limitadas, por ejemplo, recoger y evacuar heridos. Toda acción de este tipo debe ser informada a la autoridad superior. En cualquier negociación con el enemigo se requiere una absoluta buena fe. Otros tipos de alto al fuego o armisticio podrían tener consecuencias de gran alcance político o militar y requieren aprobación previa por parte de las autoridades superiores.
Evacuación.
Un alto al fuego local puede ordenarse para retirar, de áreas sitiadas o rodeadas, a heridos, enfermos, niños, ancianos y mujeres embarazadas. Las evacuaciones también pueden ser ordenadas por razones militares o de seguridad de la población.
Libre paso para suministros de socorros.
Las partes en conflicto deberán permitir y facilitar el paso rápido y sin impedimentos de todos los envíos de socorros y equipos para la población civil, así como del personal que transporta dichos socorros, incluso si se trata de socorros para las perdonas civiles del bando opuesto. Las partes tienen derecho a establecer las disposiciones técnicas, incluido el registro, según las cuales se permitirá el paso.

Las partes en conflicto deben proteger los envíos de socorro y facilitar su rápida distribución.


Bienestar infantil.
Las partes en conflicto deben cuidar a los niños menores de quince años que queden huérfanos o que sean separados de sus familias. No puede utilizarse a los niños como propaganda política.
Contacto con la familia.
Las partes en conflicto deben prestar asistencia a los miembros de una misma familia para que puedan mantenerse en contacto y, si es posible, volver a reunirse.
Localidades y zonas bajo protección especial.
Hospitales, zonas de seguridad y localidades.
Los hospitales y las zonas de seguridad pueden ser designados en tiempo de paz como hospitales y refugios para heridos, enfermos, ancianos, niños menores de quince años, mujeres embarazadas y madres con niños menores de siete años.

Al comienzo de las hostilidades, y durante las mismas, las partes concernidas pueden concertar acuerdos sobre el reconocimiento mutuo de las zonas y de las localidades designadas.

Localidades no defendidas

Son zonas de protección improvisadas de las cuales se han retirado objetivos y actividades militares, y que:

- Están cerca o en la zona donde tiene lugar los combates; y

- Están abiertas a la ocupación por parte del enemigo.

Estas zonas pueden establecerse mediante una declaración unilateral y la respectiva notificación al enemigo. Sin embargo, para mayor seguridad, los dos bandos deben intercambiar acuerdos formales (según el derecho consuetudinario y las reglamentaciones de La Haya, las localidades no defendidas que puedan ser ocupadas no pueden ser bombardeadas, aún en el caso que no haya habido notificación)


Zonas desmilitarizadas.
Son zonas específicas protegidas, abiertas a todos los no combatientes y reglamentada por un acuerdo expreso, verbal o escrito, que concluyen las partes en conflicto. Dicho acuerdo puede firmarse en tiempo de paz o después de iniciarse las hostilidades.
Condiciones.
Las condiciones deben reunir, tanto las zonas desmilitarizadas como las no defendidas son, en la práctica, las mismas:

a) Todos los combatientes, así como las armas y el material militar móvil deben ser evacuados.

b) No se hará uso hostil alguno de instalaciones o establecimientos militares fijos.

c) Ni las autoridades ni la población cometerán acto alguno de hostilidad; y

d) Cesará toda actividad de carácter militar o relacionado.
Zonas neutralizadas.
Como medida de emergencia, los jefes militares de las partes en conflicto pueden establecer zonas neutralizadas en áreas de combate, con el objeto de proteger de los efectos de la guerra, sin distinción alguna, a las siguientes categorías de personas.

a) Combatientes o no combatientes heridos o enfermos.

b) Personas civiles que no participen directamente en las hostilidades y que, durante su permanencia en la zona, no realicen trabajo alguno de índole militar.

Para validar dichas zonas, los representantes de las partes en conflicto deben firmar un acuerdo escrito.


Señalización.
El perímetro de la zona será claramente reconocible desde el aire o desde tierra (por ejemplo, playa, linde de una zona edificada o de un bosque, carretera principal, río). Cuando sea necesario, se marcará el perímetro de la zona con signos convenidos, suficientemente grandes y visibles.
Instrucciones a las fuerzas armadas.
A las fuerzas armadas se impartirán precisas instrucciones de comportamiento.

- Cuando salgan de la zona protegida; o

- Cuando lo abandonen sin combatir; o

- Cuando la tome; o

- Cuando esté prohibido extender las operaciones militares a la zona; o

- Cuando participen en una acción de combate en las cercanías de la zona.


Conducción del ataque.
Los ataques deben ser dirigidos únicamente contra objetivos militares. El objetivo militar debe ser identificado como tal, claramente designado y asignado.
Cuando se pueda elegir entre varios objetivos para obtener una ventaja militar equivalente, se optara por el objetivo que, atacado, se pueda pensar que presenta menos peligro para las personas y los bienes civiles.

Se prohíbe el ataque como objetivo militar único contra varios objetivos militares precisos claramente separados y distintos, situados en una ciudad, una aldea o cualquier otra zona donde haya una concentración de personas civiles o de bienes civiles.


Se elegirán la dirección y el momento del ataque para reducir lo más posible las perdidas y los daños civiles (por ejemplo, ataque contra una fabrica después de las horas normales de trabajo).
Las precauciones que han de tomarse para apuntar son similares a las que deben respetarse cuando se elige objetivo militar. El resultado táctico esperado debe tenerse especialmente en cuenta (destrucción, neutralización), lo mismo que el poder destructivo de la munición empleada (cantidad, datos de balística, precisión, punto o área cubierta y posibles efectos sobre el medio ambiente).
La responsabilidad de una puntería precisa:

a) depende de los efectos causados en el lugar del impacto por el arma o el sistema de arma elegido;



b) recae en el jefe que tiene autoridad para decidir que arma o que sistema de armas se utilizara para disparar contra determinado blanco.
Cuando la situacion táctica lo permita, se dará aviso, con la debida antelación, de cualquier ataque que pueda afectar a la población civil (por ejemplo, fuego de infantería para que las personas civiles busquen refugio, lanzamientos de octavillas desde una aeronave). El aviso dado con suficiente antelación permitirá a la defensa tomar medidas de salvaguardia y dar la información adecuada.
En el ataque, el cese de inmunidad (en el caso excepcional de necesidad militar ineludible) para un bien cultural señalizado con signos distintivos protectores será, cuando la situacion táctica lo permita, limitado en el tiempo y restringido a las partes menos importantes del mismo.
El ataque será desviado o suspendido si se advierte que el objetivo o el blanco no es militar.
En todo caso, se respetara la regla de la proporcionalidad.

Conducción de la defensa
La defensa se organizara principalmente fuera de las zonas habitadas.
Se alejara a las personas y los bienes civiles de los objetivos militares. Con esta finalidad, los jefes procurarán obtener la cooperación de las autoridades civiles.
Cuando se pueda elegir entre varias posiciones de defensa para obtener una ventaja militar equivalente, se optara por la posición cuya defensa se puede prever que presenta menos peligro para las personas y los bienes civiles.
Los contraataques lanzados desde una posición defensiva se regirán los las disposiciones relativas al ataque.
El traslado de personas civiles para alejarlas de objetivos militares se hará, preferentemente, a lugares que conozcan y que no presenten peligro para ellas.
El traslado de bienes civiles se hará, preferentemente, a lugares que no esten en las cercanías de los objetivos militares.
El adecuado señalamiento de los establecimientos particularmente protegidos con signos distintivos se adaptara a las circunstancias tácticas (por ejemplo, tamaño adecuado, requisitos de camuflaje).
Cuando la situacion táctica lo permita, se anunciaran con la debida antelación, las medidas defensivas que podrían afectar a personas civiles.
Si en curso de la acción defensiva, se retira la protección concedida a bienes culturales marcados con signos distintivos de protección (en el caso excepcional de necesidad militar absoluta), debe hacerse por un tiempo limitado y restringirse a las personas menos importantes de dicho objetivo. Deben tomarse medidas de control para evitar el uso indiscriminado de las señales de protección.
Movilización y ubicación
Las formaciones militares, exceptuadas las sanitarias, se desplazaran o estacionaran preferentemente fuera de las zonas habitadas, cuando su presencia, incluso temporal, pueda poner en peligro a personas y bienes civiles.
Los movimientos por o cerda de zonas habitadas se efectuaran rápidamente.

Las interrupciones por movimientos (por ejemplo, pardas con regularidad después de cierto tiempo, pardas ocasionales) tendrán lugar, cuando la situacion táctica lo permita, fuera de las zonas habitadas o, la menos, en las zonas menos habitadas. Una presencia militar incluso temporal puede dar a una situacion peligrosa para las zonas y las personas civiles.


Las formaciones situadas dentro o cerca de zonas habitadas serán desplegadas de manera que las zonas civiles corran el menor riesgo posible (por ejemplo, un mínimo de separación física, distancia apropiada entre casas utilizadas con finalidad militar y otras construcciones).
Para las situaciones de mas larga duración en zonas habitadas, el jefe competente tomara medidas complementarias con iras a reducir los riesgos (por ejemplo, limite claro y si es necesario, señalizado, de la ubicación de la formación, acceso restringido a la ubicación, instrucciones de los miembros de la formación e información apropiada a la población civil).
Aeronaves extranjeras
Con reserva de las prohibiciones y restricciones de acceso al espacio aéreo nacional, las aeronaves extranjeras (exceptuadas las aeronaves militares enemigas) no serán objeto de ataque.
Las aeronaves civiles extranjeras pueden ser atacadas:

a) cuando vayan escoltadas por aeronaves militares enemigas; o

b) cuando vuelen solas, en las condiciones enunciadas en este cuaderno.

Las aeronaves civiles extranjeras pueden recibir orden de modificar su rumbo, de aterrizar o de amarar para la correspondiente inspección. Si la inspección revela que la aeronave hay personal o bienes militares o que de alguna manera se infringe el derecho de la guerra (por ejemplo, utilizada para recoger o transmitir informaciones, transporta cobrando, se violan las condiciones de un acuerdo anterior), se puede ser confiscada, convirtiéndose así en botín de guerra. Si una aeronave civil extranjera rehúsa modificar su rumbo aterrizar o amarar, puede ser atacada tras haber precedido una intimación.

Las disposiciones de este capitulo relativas a las aeronaves civiles extranjeras pueden aplicarse por analogía, a las aeronaves militares neutrales.


Aeronaves sanitarias.
El transporte aéreo de material sanitario se efectúa mediante aeronaves sanitarias.
El uso de aeronaves sanitarias esta sometido a restricciones en cuanto al sobrevuelo de las zonas físicamente controladas por las fuerzas enemigas y de las zonas de contacto.
«Zona de contacto» es cualquier zona terrestre donde los elementos avanzados de las fuerzas adversarias esta en contacto, en particular cuando estén expuestos a disparos directos desde tierra.
No se exige de acuerdo alguno para sobrevolar las zonas no controladas, de hecho, por fuerzas enemigas. No obstante, es recomendable una notificación al enemigo, particularmente en los vuelos dentro del alcance de los sistemas de armas tierra-aire del enemigo.
Para sobrevolar las zonas de contacto a zonas similares, es muy recomendable concertar un acuerdo con el enemigo para la seguridad de la aeronave. A falta de tal acuerdo, las aeronaves sanitarias vuelan por su cuenta y riesgo; sin embargo deben ser respetadas cuando hayan sido reconocidas como tales.
Para sobrevolar las zonas de hecho controladas por el enemigo es necesario haber concertado un acuerdo con este. Si una aeronave sobrevuela una de esas zonas sin acuerdo previo o contraviniéndolo, deberá hacer todo lo posible para ser identificada.
Tan pronto como las fuerzas armadas enemigas hayan reconocido a esa aeronave sanitaria, podrán ordenarle aterrizar a amarar, o tomar otras medidas en su propio interés. En todo caso, la aeronave deberá disponer de tiempo suficiente para poder obedecer antes de ser atacada.
Cuando sobre vuelan zonas de hecho controladas por el enemigo o zonas de contacto, las aeronaves sanitarias, no serán utilizadas para buscar los heridos y lo náufragos, salvo en el caso de que haya acuerdo previo con el enemigo.
En las notificaciones y en los acuerdos deberán constar el número previsto de aeronaves sanitarias, sus planes de vuelo y sus medios de identificación.
Las partes beligerantes se cerciorarán de que las notificaciones y los acuerdos son rápidamente dados a conocer a las unidades militares concernidas.
Las aeronaves sanitarias que sobrevuelen zonas de hecho controladas por el enemigo o zonas cuyo control no haya sido claramente determinado podrán ser intimadas a aterrizar o a amarar para inspección. Las aeronaves sanitarias obedecerán a toda orden de esta índole.
La aeronave puede ser apresada si la inspección revela que:

a) no es una aeronave sanitaria.

b) ha sido utilizada para obtener una ventaja militar sobre el enemigo (por ejemplo, información, armamento);

c) ha efectuado el vuelo sin acuerdo previo o violándolo.


La aeronave así apresada se convierte en botín de guerra.
Toda aeronave exclusivamente asignada al servicio sanitario militar que haya sido asignado al servicio sanitario militar que haya sido confiscada debe seguir siendo usada como aeronave sanitaria después de su confiscación.
Barcos extranjeros
Solos pueden ser atacados los barcos que sean objetivos militares en el mar.
Ejemplos de objetivos militares (además de los barcos de la flota enemiga).

a) barcos en convoy.

b) barcos que transporten mercancías de importancia militar,

c) barcos en los que haya fuerza armadas enemigas;

d) barcos que fuercen un bloqueo.
En el pasado, se utilizaban los pabellones para identificar la nacionalidad de los barcos de guerra. Actualmente, la identificación de la nacionalidad se basa en otros criterios (por ejemplo, tipo y clase de barco).
Los barcos a continuación mencionados no pueden ser capturados ni atacados:

a) barcos hospitales, sus lanchas de salvamento y sus pequeñas embarcaciones;

b) embarcaciones costeras de salvamento.

c) barcos de cartel, es decir barcos que navegan en virtud de acuerdos especiales;

d) barcos que navegan con salvoconducto.

e) pequeñas embarcaciones costeras de pesca;

f) barcos en misión religiosa, científica o filantrópica;

g) otros barcos sin interés militar.


La extensión de captura se extiende a los instrumentos, al equipo a los aparejos y a la carga de esos barcos.
Cuando no es seguro que un barco sea un objetivo militar, puede ser apresado y registrado, para verificar su estatuto. Si el barco rehúsa a detenerse o se opone a la visita o registro, puedes ser destruido tras haber precedido una intimación.
En principio, los barcos de guerra neutrales no son considerados objetivos militares para las partes beligerantes, a no ser que se conviertan en tales, como más arriba menciona.
Barcos hospitales
Los barcos hospitales (y sus lanchas de salvamento y pequeñas embarcaciones) y las embarcaciones costeras de salvamento no podrán ser apresadas ni atacados.
Los barcos hospitales y las embarcaciones costeras de salvamento no estorbaran, en modo alguno, los movimientos de los combatientes. Durante un combate, actuaran por su cuenta y riesgo.
Todo barco hospital que este en un puerto que caiga en poder del enemigo tendrá autorización par salir de dicho puerto.
Dadas las características de los grandes barcos, transporte sanitario en el mar incluye, a menudo, material y asistencia similares a los de los establecimientos sanitarios terrestres.
Se notificaran a las partes beligerantes los nombres y las características de los barcos hospitales y de las embarcaciones costeras de salvamento, antes de su utilización (por ejemplo, diez días antes). En la notificación se incluirá el tonelaje bruto registrado, la longitud de popa a proa, así como el número de mástiles y de chimeneas.
Las superficies externas de los barcos hospitales deben estar pintadas de blanco, con cruces de color rojo oscuro, tan grande como sea posible, pintadas en cada lado del casco y sobre las superficies horizontales, de manera que sena totalmente visibles desde el mar y aire.
Una parte beligerante puede notificar a cualquier parte adversaria, antes de la salida, el nombre, la descripción, la hora prevista para la salida, el rumbo y la velocidad calculada de otros barcos sanitarios, particularmente en el caso de barcos de 2,000 toneladas brutas, y se puede proporcionar cualquier otra información que facilite su identificación. La parte adversaria acusara recibo de información.
Si la situacion táctica lo requiere, las partes beligerantes pueden ordenar a los barcos hospitales que se alejen, imponerles un rumbo determinado, reglamentar el empleo de su radio y de cualquier otro medio de comunicación, e incluso retenerlos durante un periodo no superior a siete días a partir de la fecha de la interceptación. Las partes beligerantes pueden rechazar la asistencia de barcos hospitales y de embarcaciones costeras de salvamento.
Todo barco de guerra que navegue en superficie y que pueda hacer cumplir inmediatamente su orden, podrá ordenar a otros barcos sanitarios que se detengan, que se alejen o que tomen un determinado rumbo. Los barcos sanitarios deberán obedecer a toda orden de esa índole. Tales barcos y embarcaciones no podrán ser desviados de ningún otro modo de su misión sanitaria mientras sean necesarios para los heridos, los enfermos y los náufragos que haya a bordo.
Los barcos fletados para el transporte de material sanitario estarán autorizados a transportar material exclusivamente destinado al tratamiento de los heridos y de los enfermos de las fuerza armadas o la prevención de enfermedades, con tal de que las condiciones de su viaje hayan sido notificadas a la parte adversaria y aceptadas por ésta. La parte adversaria tendrá derecho a interceptarlos, pero no a apresarlos ni a incautarse del material transportado. Esos barcos no tienen estatuto de barcos sanitarios y no pueden ser señalizados con el signo y las señales distintivos del servicio sanitario.





La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal