Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina de España Hospital Universitario. Criterios para su acreditación 2017



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Conferencia Nacional de Decanos de

Facultades de Medicina de España
Hospital Universitario. Criterios para su acreditación 2017.

La Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias establecía que las universidades podrán concertar con los servicios de salud, instituciones y centros sanitarios que, en cada caso, resulten necesarios para garantizar la docencia práctica de las enseñanzas de carácter sanitario que así lo requieran (1). El número de hospitales y centros de salud universitarios debería ser el adecuado para lograr una enseñanza de calidad y también para conseguir la sostenibilidad económica del modelo en el futuro. Cada comunidad autónoma, por tanto, debe aprobar el número de plazas de alumnos que puede asumir en sus centros públicos o privados con garantías de calidad, siempre contando de no superar el límite de alumnos a nivel nacional. También debe asegurarse una financiación adecuada que permita afrontar los costes adicionales asociados al reconocimiento de hospital universitario o centro de salud universitario.


Previamente la Ley General de Sanidad 14/1986 otorgó a todos los hospitales tareas asistenciales, docentes e investigadoras (2), pero no dio la condición de universitarios a todos los centros del Sistema Nacional de Salud (SNS). En el momento actual continua vigente la orden de 7 de agosto de 1987, publicada en BOE, que indicaba los requisitos a cumplir por los Hospitales universitarios y Centros de Salud Universitarios, siguiendo las indicaciones del Real Decreto 1558/1986, de 28 de junio por el que se establecían las bases generales del régimen de conciertos entre las universidades y las instituciones sanitarias (3).
Recientemente se modificó la base quinta del artículo 4 del RD 1558/1986, dentro del RD 420/2015, de 29 de mayo, de creación, reconocimiento, autorización y acreditación de universidades y centros universitarios (4). En su disposición final tercera se indica que se utilizará la denominación de hospital universitario cuando el concierto se refiera al hospital en su conjunto o que abarque la mayoría de sus servicios y/o unidades asistenciales, en el caso de que solo se concierten algunos servicios, se hablará de hospital asociado a la universidad. Lo mismo se aplicará a los centros de Atención Primaria. Esta disposición añade que un hospital universitario solo podrá estar vinculado por concierto o convenio a una universidad para la impartición de una misma titulación. Excepcionalmente, con la finalidad exclusiva de la realización de prácticas y con base en convenios específicos, podrá haber estudiantes de otras universidades, previa consulta por escrito a la universidad vinculada. Es una modificación bien recibida dado que la implicación de la organización sanitaria en la docencia práctica, la relación de los profesionales sanitarios con la universidad correspondiente y la disponibilidad de todos los recursos y de la cartera de servicios completa para la enseñanza de la medicina hace inviable que un hospital universitario pueda impartir docencia a alumnos de diferentes facultades de medicina.
La formación de profesionales sanitarios requiere una planificación cuidadosa y la colaboración entre todas las instituciones implicadas, incluyendo, hospitales y centros de salud universitarios, facultades de medicina y organismos autonómicos. El hospital debe garantizar a los alumnos de medicina la posibilidad de llevar a cabo actividades ante el paciente en la zona de hospitalización, consultas, bloque quirúrgico, unidades de urgencias y de críticos. El hospital universitario debe pivotar la enseñanza de la medicina hacia la adquisición de competencias clínicas por el alumno y sería deseable que colaborara de forma activa en el diseño y desarrollo de dicho proceso.
Desde hace tiempo se viene reclamando un cambio en la regulación citada de 1986 (RD 1558/1986), válida en su momento, pero superada en la actualidad dados los cambios sociales y políticos acaecidos en nuestro país en estos últimos treinta años. Es indudable que los hospitales universitarios deben ser centros que cumplan unos requisitos preestablecidos y deberían estar acreditados para iniciar su actividad de formación de grado y ser auditados periódicamente por un organismo independiente. La situación real es que no existe un sistema homogéneo, a nivel nacional, de acreditación de hospitales universitarios y tampoco existe un registro nacional de hospitales universitarios. Es cierto que existe un registro nacional de hospitales con acreditación docente, pero este está relacionado con la cualificación de un centro o servicio como Centro Docente o Unidad Docente para la formación de especialistas en Ciencias de la Salud, y no con la formación de grado.
El verdadero Hospital Universitario debe proporcionar educación y capacitación clínica a estudiantes de medicina y residentes y debe distinguirse, en gran parte, por sus programas de investigación clínica y aplicada. Es necesario diseñar un modelo que garantice una formación de calidad a los nuevos profesionales y sirva de guía a hospitales que quieran convertirse en nuevos hospitales universitarios. Además de servir como lugar de entrenamiento para los nuevos médicos y otros profesionales de la salud, los hospitales universitarios juegan un papel importante como centros donde el conocimiento médico evoluciona de forma continua y se investigan nuevas técnicas y tratamientos, con un gran protagonismo en el posgrado y en los programas de doctorado (5-9).
La docencia en un hospital universitario ha de ser una tarea en la que se implique toda la institución y todos sus profesionales. En el contrato de gestión que firma la dirección del hospital universitario con los responsables de servicios y unidades, deben contemplarse objetivos docentes. Es preciso un correcto reconocimiento de la docencia y de la investigación en el desarrollo profesional del médico y en su carrera profesional. Es necesario que los profesores universitarios desarrollen su labor asistencial de forma conjunta al resto de tareas y debe garantizarse la representación de la Facultad de Medicina en los órganos de dirección del hospital universitario (5-7). Así mismo, es deseable garantizar esta representatividad en sentido recíproco.
Los hospitales universitarios deben ser centros de excelencia y garantizar el cumplimiento de unos requisitos preestablecidos en cuanto a su estructura, cartera de servicios, recursos asistenciales, aulas para la docencia, biblioteca, índices mínimos para una correcta relación alumno/pacientes, comisiones clínicas, estructura de investigación, así como un número mínimo de profesores (8-9).
Con todo lo expuesto el hospital universitario puede definirse como un hospital de tercer nivel, con representación de la mayoría de las especialidades sanitarias (hospital general) y en el que en base a una asistencia de calidad se desarrolla una formación docente tanto de grado (estudiantes de medicina y enfermería habitualmente) como de posgrado (médicos residentes y de otras profesiones sanitarias como farmacéuticos, químicos, biólogos, químicos, psicólogos) que permite realizar una investigación clínica y experimental, gracias al desarrollo de equipos multidisciplinares y donde la investigación traslacional (tanto de la clínica al laboratorio, como del laboratorio a la clínica) debe ser una realidad palpable (5-9).
Criterios para la acreditación de un Hospital Universitario

La Directiva 2005/36/CE relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales (10) establece en su artículo 24.3.d, que la “formación básica del médico garantizará que el interesado ha adquirido una experiencia clínica adecuada en hospitales bajo oportuna supervisión”. En el hospital universitario convergen las tres facetas de la gestión del conocimiento médico: la asistencia, la investigación y la docencia. Los requisitos para poder acreditar un hospital como “universitario” deben hacer referencia a los siguientes aspectos:


1.- Vinculación.

Un hospital universitario sólo podrá estar vinculado a una Universidad para la impartición de una misma titulación, con el fin de asegurar la calidad y la organización de la docencia, y preservar el ideario institucional y la adecuada transmisión de los valores propios de cada centro académico.

El hospital Universitario debe tener un plan escrito de objetivos asistenciales, docentes y de investigación, así como una memoria anual de actividades, debiendo existir Comisiones de Garantía de Calidad con el objeto de normalizar procesos diagnósticos y terapéuticos.
2.- Estructura.

El hospital universitario debe disponer de una infraestructura adecuada para el desarrollo de la docencia y de a investigación, y contar con una unidad docente acreditada para la formación de especialistas médicos y de ciencias de la salud en la mayoría de las especialidades reconocidas, según el procedimiento regulado en el artículo 26.3 de la Ley 44/2003 de 21 de noviembre.

El hospital Universitario debe contar con aulas suficientes, laboratorios específicos de investigación y una biblioteca con un horario adecuado para las necesidades del hospital y del estudiante de Medicina, con acceso a las publicaciones más importantes relacionadas con las Ciencias de la Salud.
3.- Organización.

El hospital universitario debe contar con un conjunto suficiente de servicios y/o unidades asistenciales, en los que se atienda un adecuado número y variedad de enfermedades, que permita cumplir los objetivos del aprendizaje clínico.

La relación diaria paciente hospitalizado/estudiante debe ser como mínimo de 2/1 durante el período de prácticas clínicas.

Los servicios y/o unidades asistenciales por donde rote el estudiante de Medicina deben aportar la programación de actividades clínicos, así como un análisis periódico de su actividad e índices de funcionamiento y rendimiento clínico.


4.- Personal.

Un número suficiente de los médicos de plantilla del hospital universitario debe estar vinculado contractualmente con la universidad (catedrático, profesor titular, profesor contratado doctor, profesor asociado). Es muy recomendable contar con al menos un profesor permanente (numerario o contratado) en cada uno de los ámbitos de conocimiento o servicios básicos de un hospital docente.


5.- Seguimiento.

El hospital universitario deberá someterse a auditorías externas periódicas de su actividad asistencial, docente e investigadora en relación a los estudios de Grado y Postgrado universitarios.

En conclusión, la vocación de excelencia del hospital universitario tanto en la generación de conocimiento (investigación), como en su aplicación (asistencia) y en su transmisión (docencia) debe quedar explicita en estos cinco apartados (vinculación, estructura, organización, personal y objetivos).


Bibliografía

1.- Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias. Boletín Oficial del Estado nº 280, de 22 de noviembre de 2003, p. 41442-58.

2.- Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad. Boletín Oficial del Estado nº 102, de 29 de abril de 1986, p. 15207-24.

3.- Real Decreto 1558/1986, de 28 de junio, por el que se establecen las bases generales del régimen de conciertos entre las universidades y las instituciones sanitarias. Boletín Oficial del Estado nº 182, de 31 de julio de 1986, p. 27235-9.

4.- Real Decreto 420/2015, de 29 de mayo, de creación, reconocimiento, autorización y acreditación de universidades y centros universitarios. Boletín Oficial del Estado nº 144, de 17 de junio de 2015, p. 50365-80.

5.- Millán J, Garcia-Seoane J, Calvo-Manuel E, Diez-Lobato R, Calvo-Manuel F, Nogales A. Relaciones de la facultad de medicina con el hospital universitario. La enseñanza de la medicina clínica. Educ Med 2008; 11: 3-6.

6.- Millán J, Civeira-Murillo F, Gutiérrez-Fuentes JA. El hospital universitario del siglo XXI. Educ Med 2011; 14: 83-89.

7.- Argente J. Hospitales universitarios en España: ¿se entiende su concepto y función? An Pediatr (Barc) 2012; 76: 313-316.

8.- Rodríguez F. Perfil del hospital universitario del siglo XXI. FEM 2013; 16 (Supl 3): S3-S6.

9.- Millán J. El hospital como centro de enseñanza de la medicina. FEM 2013; 16 (Supl 3): S13-S15.



10.- Directiva 2005/36/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 7 de septiembre de 2005, relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales.

Documento aprobado en la Asamblea de la Conferencia Nacional de Decanos de

Facultades de Medicina, celebrada el día 21 de abril de 2015 en la

Facultad de Medicina de Salamanca.


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