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- cmfajardo.sld.cu/jornada/conferencias/infidelidad_online.htm Infidelidad. Causas y Consecuencias. Psicóloga María Teresa Abreu García.


Las consecuencias de la infidelidad en la pareja estable son conocidas:

  • El sentimiento de culpa es una de las principales consecuencias. La culpa la siente tanto el miembro de la pareja que ha sido infiel como el engañado, ya que este último se culpa por no haber sabido retener a su lado al cónyuge. También siente culpa el tercero. Estos sentimientos llegan a ser muy intensos y pueden provocar la necesidad de confesar la infidelidad a la pareja, sobre todo en las mujeres. Los hombres tratan de hacer otro tipo de acciones para disminuir esa culpa, por ejemplo, son más amables, arreglan cosas en el hogar, compran un bonito regalo, etc.

  • Distanciamiento.

  • Falta de confianza.

  • Enfados y peleas frecuentes.

  • Agresión verbal, psíquica y hasta física.

  • Infidelidad del otro como venganza.

  • Ruptura de la relación.

  • Repercusión negativa en otros miembros de la familia.

Como sabemos, la infidelidad es valorada socialmente de forma distinta para el hombre y para la mujer, el caso del hombre, esta conducta aun es vista como algo inherente a su condición, pero en cambio, si una mujer es infiel es censurada y criticada severamente. Es la doble moral de la que oímos hablar tanto.

- http://www.psicoterapeutas.com/terapia_de_pareja/infidelidad.html La recuperación de la pareja después de la infidelidad. Dr. José Antonio GarcíaHiguera. La infidelidad en las relaciones de pareja tiene consecuencias devastadoras. Es la primera causa de divorcio (Hall y Fincham, 2006) no solamente en occidente sino en otras muchas culturas estudiadas (Betzig, 1989) y está asociada al maltrato de la esposa o a su asesinato (Daly y Wilson 1988). Puede causar al traicionado angustia y le puede desencadenar ataques de furia y sentimientos de humillación (Buunk y van Driel, 1989; Daly y Wilson, 1988; Lawson y Samson, 1988) también está asociada a la depresión mayor y a la ansiedad (Cano y Leary, 2000).

Efectos de la infidelidad

Como se ha dicho en la introducción, la infidelidad es la primera causa de divorcio (Hall y Fincham, 2006) y puede llevar a la angustia y a la depresión. Desde un punto de vista conductual, Gordon y Baucom (1999) citan las siguientes conductas como reacción al descubrimiento de la infidelidad:

Cognitivas: una de las primeras reacciones de la persona engañada son rumiaciones acerca de lo ocurrido, que pueden llegar a ser tan abrumadoras e incontrolables que pueden interferir en la concentración y en la capacidad de llevar a cabo el funcionamiento diario normal. Otra de las respuestas más importantes asociadas al descubrimiento de la infidelidad es el cambio en la forma de ver al infiel y la relación de pareja, se quiebra la confianza tanto en esta pareja como en otras futuras llegando a no sentirse seguro en una relación, también se ha deteriorado su capacidad de predecir y enfrentar el futuro.

Conductuales: Pueden darse reacciones de agresividad del traicionado generando violencia contra la pareja o contra el tercero. La reacción más común es la evitación del infiel, llegando a la separación inmediata; como una evitación del sufrimiento producido por la infidelidad y del que supone la interrelación en esas circunstancias. Otras reacciones conductuales que pueden aparecer son: una hipervigilacia para conseguir la seguridad de que el affaire se ha acabado, la realización obsesiva de preguntas indagando en lo que ha pasado, y una comunicación con índices muy altos de agresividad.



Emocionales: el sufrimiento emocional es enorme. Aparecen sentimientos de rabia, de ridículo, depresión, ansiedad, sentimiento de ser víctima de alguien muy querido, etc. El descubierto a veces puede desembocar en una depresión asociada a la pérdida del amante, a de la pareja, o a la variación de un statu quo que le era muy beneficioso. Muchos autores consideran que las reacciones emocionales que se dan en la víctima de la infidelidad son similares a las que aparecen en el trastorno por estrés postraumático (Allen y otros, 2005; Gordon y Baucom, 1999, Gordon y otros, 2004, Lusterman, 2005). Por ejemplo, Lusterman (2005) describe así las consecuencias de la infidelidad que son similares a los indicios de que se ha dado un trauma: Dificultades en el sueño, irritabilidad con ataques de ira, hipervigilancia para asegurarse de que no se van a dar de nuevo los problemas, una exagerada respuesta de susto, una fuerte reacción fisiológica a los estímulos que le recuerden la traición, por ejemplo, películas, TV, comentarios, etc. Aunque no se cumplen las condiciones de trastorno por estrés postraumático que exige el DSM-IV porque no existe amenaza física a la vida de la persona traicionada, es conveniente que el infiel sepa que estas reacciones son consecuencia de sus actos y que no son extrañas ni incomprensibles y que pueden extenderse en el tiempo. Poner una etiqueta como trauma o trastorno por estrés postraumático puede servir para este fin (Gordon y otros, 2004).

47 Llevábamos seis meses de habernos conocido, lo único que me di cuenta durante todo ese tiempo, era que ella estaba muy afligida y mantenía aburrida porque su esposo (Nicolás), tenía otra amiguita y cada rato la llamaban por teléfono a decirle que su marido tenía otra novia; cierto día fue a la casa de (Gloria) una señora diciéndole que era la mamá de una de las amiguitas que él tenía y (Gloria) no le paró bolas y le cerró la puerta y se entró (…..), ellos discutían con frecuencia por los chimes que a diario le llevaban a (Gloria) –declaración de la señora Adalgisa (xxxx) - (f. 98 c. 5).



  • (….) durante el tiempo que duró la comida, siempre nos reiteró sobre los problemas que a diario se presentaban entre ellos, diciendo que mantenía muy aburrida y que su deseo era irse para (Maní) para donde su madre –declaración de la señora Luz (xxxx)- (f. 98-99 c. 5).



  • (…) mi señora me manifestó que la señora de (Nicolás) se encontraba muy aburrida, puesto que la esposa del Ag. (B), le había comentado que su esposo la engañaba, que ella estaba muy triste, no fue más (f. 112-112 vto c. 3 -declaración del Si. Jhon (xxxx)-negrita con subrayas fuera del texto).



  • Una noche antes de lo que pasó, yo estuve hablando con ella, me estuvo preguntando yo que sabía del romance de él y (Yamile), y yo a ella le dije que no sabía nada, ya luego ya me comentó de que se quería venir para (Maní) con la niña, ella me llamó a mi casa a eso de las ocho y media, era la primera vez que ella me llamaba, además la primera vez que hablamos, me dijo que ella había conseguido el número mío por medio de (Nicolás), ella esa noche me dijo que estaba un poco aburrida, porque más temprano había ido una señora y le había dicho que era la mamá de (Yamile) y que (Nicolás) sólo hacía perseguirle la hija y yo le pregunté por la descripción de la señora y apenas ella me la dio, yo le dije que esa no era la mamá de ella (…). Ya luego ella me

Infidelidad descrita que impone a la Sala echar de menos la intervención efectiva del Comandante de la Estación de Policía de (El Espino), considerando que el comportamiento del agente comprometía la imagen institucional, en razón de la discriminación de género, principalmente, amén de los principios éticos que deben primar en las actuaciones públicas y privadas de los policiales. Y así mismo, por ser de igual alcance y compromiso la protección de la familia del uniformado, su respeto e intimidad. No como una interferencia indebida e impertinente del Estado, comoquiera que la conducta del policial a ello daba lugar, con miras a conjurar un riesgo claro e inminente contra la salud física y mental de la señora (Gloria) y de la pequeña (flor), violentadas en su condición de mujeres y madre e hija, además menor de edad. Grave situación familiar





volvió a llamar a las dos de la mañana, esa llamada la contestó mi mamá y me dijo que ella estaba llorando, que ella solamente le preguntó por mí y mi mamá le dijo que yo estaba dormida y colgaron (f. 292-294 c. 3; 129-131 c. 5 -declaración Adriana (xxxx)amiga del Dg. (Nicolás) -negrita con subrayas fuera del texto).



  • Nos conocimos en una reunión el año pasado y de ahí nos hicimos buenas amigas, éramos confidentes y me contaba los problemas, ella me contaba que estaba muy aburrida en el matrimonio y que quería que al esposo lo trasladaran de acá, ella me contaba que la llamaban a azararla, que le decían que tu esposo está muy bueno, que anoche pasé con él, no se sabe quién hacía las llamadas, eso me lo comentó ella antes del 24 de diciembre, ella me decía que a pesar de tanto comentario estaba callada (…). Ella si me dijo que la señora de un agente le había comentado que él andaba con una muchacha, ella me dijo un nombre, pero no me acuerdo, G –(Gloria)- me dijo que (Nicolás) le había enviado flores a la pelada esa, ella oía rumores de que él andaba con esa pelada, la peladita vivía más abajo del cuartel y mucho antes (Gloria) fue a husmear y disque vio a (Nicolás) entrar a la casa de la pelada, la misma de las flores, que esperó como una hora y como le dio miedo dejar a la niña sola se fue para la casa (…). Ella no tomaba, no salía, no sé qué pasó con ella, aunque ella si estaba muy aburrida (f. 330 vto c. 3; 190-191 c. 5 –declaración de Deiba (xxxx)-amiga de la víctima-negrita con subrayas fuera del texto).



  • (….) ella casi no tenía amigas, era forastera en (El Espino), en mi casa se distraía con la niña, hasta que ya después ella me comentaba que habían ido muchachas a la casa a contarle que (Nicolás) andaba con muchachas y ahí fue cuando comenzó a vivir maluco, eso me lo contó cuando era vecina mía, ya luego se fue a vivir a otro barrio La Ilusión, a pesar de eso siguió yendo a la casa, yo fui una vez a hacerle la visita y me decía que esas muchachas muy empalagosas la llamaban a decirle que (Nicolás) estaba con esas muchachas (….). Ella me comentaba que (Nicolás) llegaba muy tarde y que la llamaban para comentarle que (Nicolás) estaba donde ellas y que ella estaba pensando que en enero lo iban a trasladar para (Maní) y que ahí se le iba a arreglar todo el problema, porque en (El Espino) estaba viviendo muy maluco (f. 331-332 vto c. 3; 186-187 c. 5 –declaración de Adalgisa (xxxx)-amiga de la víctima-negrita con subrayas fuera del texto).

que se perpetuó hasta el punto que el uniformado debió comparecer ante los jueces de familia por requerimiento de su propia madre.

Es preciso señalar, en este punto, que la Policía Nacional genera e impone a quien voluntariamente ingresa a la institución un compromiso de conducta pública y privada intachable -proceso de integralidad policial y código de ética-, el cual implica para los superiores facultades preventivas y de control, con miras a posicionar a los uniformados como referentes sociales o modelos a seguir, en los ámbitos personal, familiar, laboral, social e institucional.

De donde, dado que el Comandante de la Estación de Policía de (El Espino) conocía, por comentarios frecuentes de la comunidad sobre el comportamiento del dragoneante (Nicolás) y por percepción personal, no tendría que haberse limitado a sugerirle al mismo un traslado o la entrada a disfrutar de vacaciones, a voluntad. Se echa de menos la adopción de medidas efectivas de corrección, lo que denota indiferencia en cuanto a la relación familiar del uniformado, contradictorio si se considera que ese superior pretendía mantener la imagen institucional, lo que pone de manifiesto –además- la inexistencia absoluta del criterio de género en la perspectiva de la imagen referida y, por ende, el incumplimiento de los compromisos de la institución con el problema estructural de la violencia en contra de la mujer. Esto es así, porque, aunado a la indiferencia señalada, fue enfático en sostener que el hogar del aludido agente marchaba sin anomalía, ya que la señora (Gloria) “permanecía en su hogar, con su niña y no se le veía frecuentando las calles o andando con personas”.

Es de anotar que, según el Decreto 2584 de 22 de diciembre de 1993, reglamento de disciplina y ética para la Policía Nacional vigente para la época de los hechos, son faltas, además de las que provengan del ejercicio propio de la profesión, “la violación de las prohibiciones, el abuso de los derechos o el incumplimiento de los deberes contemplados en la Constitución Política, en las leyes y en los diferentes actos administrativos”14 –artículo 40- y constituyen deberes éticos llevar “una vida irreprochable como ejemplo para todos” y ser tanto en la vida personal como profesional, “un ejemplo en el cumplimiento de las leyes y de los reglamentos de la institución” –artículo 88-, los cuales si son desconocidos, deberán ser sancionados disciplinariamente –artículo 89-.

Para la Sala está claro que el Comandante de Policía de (El Espino) toleró, en cuanto pasó por alto, el comportamiento del dg. (Nicolás), pues aunque conocía las andanzas del uniformado, se limitó a llamarle la atención, en varias oportunidades y a dejarlo en libertad de elegir el camino a tomar. Pasividad y evidente tolerancia que no sólo tuvo que ver con las relaciones del agente con las menores habitantes del municipio, sino también con las agresiones personales. Esto último en cuanto a la denuncia formulada por el señor Mario (xxxx), pues ninguna investigación se conoce.

En punto a la grave situación familiar que afrontaba la pareja conformada por el dragoneante (Nicolás) y la señora (Gloria), que involucraba a la menor (flor), se echa de menos la restricción del porte permanente del arma de dotación oficial y la verificación de la situación familiar, atendiendo las políticas generales de control trazadas por la institución policial.

En efecto, los comandantes de Policía, a todo nivel, deben (i) realizar visitas domiciliarias periódicas y/o esporádicas tendientes a verificar la situación socio-familiar, financiera e interpersonal del personal a su cargo15 y (ii) propender, atendiendo los programas y estrategias institucionales, por mejorar la calidad de vida del uniformado y de su familia, “generando su tranquilidad, satisfacción y desarrollo humano integral” y porque éste “encuentre una alineación entre el proyecto de vida profesional y el proyecto de vida personal”50.

De donde ha de concluirse que la Policía Nacional ante el maltrato que recibía la señora (Gloria) tendría que haber actuado comprometida, como le corresponde, con una mirada ajena al contexto patriarcal en el que las mujeres son consideradas objetos de los que el hombre puede disponer. Lo que no se evidencia en el sub lite, en el que se refleja, contrario a lo esperado, que el Comandante de la Estación de Policía de (El Espino) pasó por alto lo que ocurría en el hogar conformado por el dragoneante (Nicolás), poniendo de presente que el mismo comulga con la postura patriarcal acorde con la cual a la mujer no le corresponde sino sumisión total, hasta el punto del sacrificio de su propia vida. Incluso no se percató del riesgo de





50http://www.policia.edu.co/documentos/normatividad_2014/Manuales/Manual%20de l%20Comandante%20de%20la%20Policia.pdf MANUAL DEL COMANDANTE DE LA

POLICÍA NACIONAL

3.1. RESPONSABILIDADES DE LOS COMANDANTES DE REGIÓN

El principal objetivo de los comandantes de regiones de Policía es el de direccionar y comandar a las Policías metropolitanas y departamentos de Policía de la jurisdicción, en la implementación de las diferentes estrategias institucionales para el desarrollo de su gestión dentro del direccionamiento policial basado en el humanismo.



3.1.1. Desarrollo integral de los funcionarios asignados a su unidad

Con el ánimo de dar cumplimiento a las políticas dentro del Direccionamiento Basado en el Humanismo, los comandantes de región deben verificar que los comandantes de departamento y metropolitanas de policía que formen parte de su unidad desarrollen las siguientes actividades:



(…) Atender dentro de los términos de ley los requerimientos realizados por el personal que integra la unidad y las autoridades en aquellos aspectos relacionados con la administración del Talento Humano.


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