Contesta a las siguientes preguntas



Descargar 50.87 Kb.
Fecha de conversión14.01.2019
Tamaño50.87 Kb.
Contesta a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo vestían los actores griegos?

  2. ¿Qué son los coturnos? ¿Cómo se utilizaban?

  3. ¿De qué palabra griega procede la palabra teatro? ¿Qué significa?

  4. ¿De dónde procede la palabra “tragedia”?

  5. El coro en el teatro griego, ¿Servía para cantar?

  6. ¿En honor de qué Dios se celebraban las fiestas que dieron origen al teatro? ¿Era obligatorio asistir a esas fiestas?

  7. ¿Hacían teatro las mujeres?

  8. ¿Qué es un anfiteatro?

  9. ¿Cuáles eran las partes de un teatro griego?

EDIPO REY de Sófocles

Las principales creaciones de Sófocles giran en torno a la leyenda de Edipo. La obra comienza cuando Layo, rey de Tebas, se casa con Yocasta, hermana de Creonte. Apolo, desde su oráculo de Delfos, aconseja a Layo que no tenga descendencia, pues sería su perdición; le predice que si tiene un hijo, este le dará muerte a él, su padre, y se casara con su madre, ocasionando luego la ruina de Tebas. Layo no hace caso de estos avisos y tiene un hijo, al que pone por nombre Edipo. Sin embargo, para esquivar las desgracias que le amenazan, entrega a su hijo a un criado con la orden de que lo lleve a un bosque y allí le dé muerte. Esta cruel misión no es cumplida por el criado, y Edipo crece fuerte e inteligente lejos de Tebas.

Cierto día se encuentra a un hombre por el camino, con el que tiene un altercado y Edipo le da muerte; lo hace sin saber que ese hombre es su padre, el rey de Tebas. Luego, a las puertas de la cuidad de Tebas, se encuentra con la Esfinge devoradora de hombres la cual proponía a todos los caminantes una adivinanza o enigma. Puesto que nadie sabía dar la respuesta adecuada a este enigma, la Esfinge devoraba al ignorante. La pregunta era: "¿Cuál es el animal que por la mañana anda con cuatro pies, a mediodía con dos y por la noche con tres?". Como siempre, la Esfinge hizo esta pregunta a Edipo, quien acertó el enigma y dijo: "Este animal es el hombre; por la mañana, o sea, en la infancia, anda a gatas, tiene por lo tanto cuatro pies; al mediodía en la plenitud de su vida, se sostiene sobre dos pies; y por la noche, es decir, en la vejez, tiene que ayudarse con un báculo, con lo que anda sobre tres pies". La Esfinge, vencida, murió inmediatamente. Ante esta hazaña, Edipo es recibido como libertador, siendo nombrado rey de Tebas al casarse con la reina viuda Yocasta. De este matrimonio nacen dos hijos varones, Etéocles y Polinices, y dos hijas, Antígona e Ismene. Pasa el tiempo y Apolo, ofendido por el doble crimen de parricidio e incesto cometido inconscientemente por Edipo, manda la peste sobre Tebas. El adivino Tiresias anuncia que si no es vengada la muerte de Layo, Apolo no cederá en su furor. Edipo lleva a cabo personalmente las investigaciones y se descubre como culpable del crimen, averiguando su verdadera identidad. Su madre y esposa Yocasta se suicida ahorcándose, y Edipo al verla colgada desata el cinturón de la túnica de la reina y con la hebilla y se saca los ojos. Cede el trono a sus dos hijos, Etéocles y Polinices, que deberán gobernar alternativamente un año cada uno.


  1. Busca en el diccionario las palabras destacadas en negrita.

  2. ¿Puede el rey Layo escapar a su destino? ¿Por qué?

  3. ¿ Cuál es el final desgraciado de esta obra?

  4. Resume el argumento de Edipo Rey.

  5. ¿A qué subgénero teatral piensas que pertenece esta obra? Justifica tu respuesta.

TEATRO

El teatro en Grecia y en Roma era un género poético, es decir, se trata de poesía dramatizada.

  La conquista de las ciudades griegas del sur de Italia, en los siglos IV y III a.C. permitió a los romanos conocer el teatro como género literario y como estructura arquitectónica. Según el testimonio de Tito Livio, en el 364 a.C. tuvieron lugar en Roma las primeras representaciones escénicas, dentro de una serie de actos rituales destinados a combatir una epidemia de peste.



Si en sus orígenes el teatro latino era una celebración cultual, pronto se independizó y quedó exclusivamente como espectáculo de entretenimiento, sufragado por los magistrados que buscaban con ello ganar popularidad. Esto explica la preferencia que los romanos sintieron hacia la comedia y la escasa popularidad de la tragedia. 

El mayor éxito de la comedia podía explicarse también porque el público romano estaba acostumbrado desde antiguo a las danzas escénicas de los etruscos, en las que se mezclaba las chanzas fescenninas con burlas, mimos y cánticos.

Los actores eran siempre varones, que podían representar varios papeles, incluso femeninos, cambiando de indumentaria y de peluca (en la comedia no usaban máscaras como los actores griegos).

Los primeros teatros aparecieron en el siglo III a.C., pero eran estructuras provisionales levantadas para cada ocasión. Los primeros edificios de piedra se erigieron a mediados del siglo I a.C., pero en ellos se aprecian diferencias significativas con respecto a los teatros griegos. 

Los griegos solían aprovechar una ladera o un declive del terreno para disponer el graderío semicircular, mientras que los romanos valiéndose de arcos y estructuras abovedadas pudieron levantar edificios exentos. La práctica eliminación del papel del coro en las representaciones romanas, conllevó que la zona semicircular que le estaba reservada quedase notablemente reducida. 

El escenario romano disponía de un decorado fijo (frons scaenae), que simulaba una estructura arquitectónica: una especie de edificio con tres puertas, adornado con tres pisos de galerías columnadas, que se acomodaba a la convención de que la acción tenía lugar en plena calle, delante de tres casas.

  • La comedia: Plauto y Terencio

La comedia latina más conocida, la de Plauto y Terencio, corresponde al tipo denominado fabula palliata, que toma su nombre del pallium, una especie de manto griego con el que se cubrían los actores. Se trata de representaciones en las que los personajes y la ambientación son griegos. La fabula togata, en la que los personajes y los argumentos eran puramente romanos, no tuvo éxito en Roma.

Los comediógrafos traducían o adaptaban obras griegas, y ocasionalmente se valían del procedimiento llamado contaminatio, que consistía en superponer dos argumentos de comedias griegas.

Tito Maccio Plauto (254-184 a.C.), gozó de gran popularidad en su época. Era originario de Sársina (Umbría). Se cuenta que se trasladó a Roma siendo joven, y allí fue soldado y comerciante, y que, tras arruinarse, se hizo molinero al tiempo que empezaba a escribir comedias.

Se le adscriben hasta 130 obras, de las cuales sólo se tienen por auténticas 21. Plauto se inspiró en los autores de la Comedia Nueva griega, principalmente Menandro. Pero no se limitó a traducir, sino que adaptó los originales introduciendo elementos del gusto romano, canciones y danzas.

Las obras de Plauto, aunque más toscas, superan en comicidad a las griegas. Los personajes eran los mismos de las comedias griegas: jóvenes alocados, viejos gruñones, parásitos, soldados fanfarrones, etc.; el argumento estaba lleno de situaciones de enredo, engaños y confusiones. Pero Plauto añade variedad y originalidad a los temas y a los personajes porque su intención es hacer reír al público romano.

La lista de comedias de Plauto consideradas auténticas es la siguiente: Anphitruo, Asinaria, Aulularia, Bacchides, Captivi, Casina, Cistellaria, Curculio, Epiducus, Menaechmi, Mercator, Miles gloriosus, Mostellaria, Poenulus, Pseudolus, Persa, Rudens, Stichus, Trinummus, Truculentus y Vidularia.   



Publio Terencio Afro (190-159 a.C.) provenía de Cartago, de donde había sido traído como esclavo de Publio Terencio Lucano, un senador que le dio la libertad y una educación según las costumbres romanas. Terencio triunfó en los círculos literarios romanos, mientras que el el pueblo prefería a Plauto.

Se conservan seis comedias de Terencio, basadas en obras griegas conocidas. Así por ejemplo, Andria, Heauton timorumenos (El que se atormenta a sí mismo), Eunuchus (El eunuco) y Adelphoe (Los hermanos), se corresponden con comedias de Menandro, mientras que Phormion (Formio) y Hecyra (La suegra) están basadas en obras de Apolodoro de Caristo.

Las comedias de Terencio son sátiras frívolas y ocurrentes sobre la vida de los aristócratas; no tienen la comicidad de las obras de Plauto, sino que recurren a la ironía y a un sutil dominio de la estructura dramática y de los personajes. hay una doble trama, se mezclan dos romances cuyos desenlaces respectivos se hallan en dependencia.

Terencio toma de Menandro una visión del mundo menos ruda que la que imponía la antigua virtus, y con él comienza a surgir el concepto de humanitas.

  • La tragedia: Séneca

Las obras de los gramáticos conservan fragmentos de tragedias de los siglos III y II a.C., y tenemos noticia de que Andronico, Nevio, Ennio, Pacuvio y Accio hicieron traducciones de originales griegos. Parece ser que fueron autores de época arcaica quienes conocieron mayor éxito con sus obras trágicas. En el siglo I a.C., en la época de Augusto, la tragedia fue cultivada por Vario Rufo y Ovidio, y en el siglo siguiente por Curiato Materno y, especialmente, por Séneca.

La tragedia romana tenía en Eurípides el modelo fundamental. El coro es una especie de comparsa con un locutor, y la danza ha desaparecido, si bien abundan las partes cantadas, monódicas y corales. Siempre hay una intención moralizadora. Los temas principales son: el destino y las consecuencias de las acciones arbitrarias.

Lucio Anneo Séneca (4 a.C.-65 d.C.), era oriundo de Córdoba, en Hispania. En Roma estudió retórica y filosofía, decantándose desde un primer momento por el estoicismo. En el 49 d.C., Séneca fue designado tutor de Nerón, quien asumiría el trono en el 54. Cuando el emperador comenzó a mostrar signos de locura, abandonó la vida pública y se consagró a la filosofía. En el 65 hubo una conjura contra Nerón, en la que se le acusó de tomar parte, y tuvo que suicidarse por orden imperial.

Séneca cultivó varios géneros literarios: epistolografía, ciencias naturales, filosofía y drama. Escribió nueve tragedias, concebidas para ser recitadas o leídas, en las que se aprecia la gran influencia de Eurípides. Adaptó leyendas griegas: Hércules Eteo, Hércules furioso, Las troyanas, Las fenicias, Medea, Fedra, Edipo, Agamenón y Tiestes. Se atribuye a Séneca una tragedia más: Octavia, aunque se discute su autoría. 

En sus argumentos, además de los elementos sobrenaturales, se introducen asesinatos, venganzas, horror y pasiones enfermizas, que alcanzan tonos de melodrama. En Séneca el coro se desenvuelve a la manera griega, pero hay que tener en cuenta, que sus tragedias son un puro ejercicio literario, totalmente desvinculado de la escena.

Las tragedias de Séneca, escritas en un estilo retórico, son de una gran solidez formal. En el tratamiento de los personajes muestra una extraordinaria capacidad analítica e introspectiva, puesta al servicio del fatalismo estoico que los caracteriza. 

Pulsa sobre cualquier imagen para cerrar





TEATRO

El teatro en Grecia y en Roma era un género poético, es decir, se trata de poesía dramatizada.

  La conquista de las ciudades griegas del sur de Italia, en los siglos IV y III a.C. permitió a los romanos conocer el teatro como género literario y como estructura arquitectónica. Según el testimonio de Tito Livio, en el 364 a.C. tuvieron lugar en Roma las primeras representaciones escénicas, dentro de una serie de actos rituales destinados a combatir una epidemia de peste.



Si en sus orígenes el teatro latino era una celebración cultual, pronto se independizó y quedó exclusivamente como espectáculo de entretenimiento, sufragado por los magistrados que buscaban con ello ganar popularidad. Esto explica la preferencia que los romanos sintieron hacia la comedia y la escasa popularidad de la tragedia. 

El mayor éxito de la comedia podía explicarse también porque el público romano estaba acostumbrado desde antiguo a las danzas escénicas de los etruscos, en las que se mezclaba las chanzas fescenninas con burlas, mimos y cánticos.

Los actores eran siempre varones, que podían representar varios papeles, incluso femeninos, cambiando de indumentaria y de peluca (en la comedia no usaban máscaras como los actores griegos).

Los primeros teatros aparecieron en el siglo III a.C., pero eran estructuras provisionales levantadas para cada ocasión. Los primeros edificios de piedra se erigieron a mediados del siglo I a.C., pero en ellos se aprecian diferencias significativas con respecto a los teatros griegos. 

Los griegos solían aprovechar una ladera o un declive del terreno para disponer el graderío semicircular, mientras que los romanos valiéndose de arcos y estructuras abovedadas pudieron levantar edificios exentos. La práctica eliminación del papel del coro en las representaciones romanas, conllevó que la zona semicircular que le estaba reservada quedase notablemente reducida. 

El escenario romano disponía de un decorado fijo (frons scaenae), que simulaba una estructura arquitectónica: una especie de edificio con tres puertas, adornado con tres pisos de galerías columnadas, que se acomodaba a la convención de que la acción tenía lugar en plena calle, delante de tres casas.

  • La comedia: Plauto y Terencio

La comedia latina más conocida, la de Plauto y Terencio, corresponde al tipo denominado fabula palliata, que toma su nombre del pallium, una especie de manto griego con el que se cubrían los actores. Se trata de representaciones en las que los personajes y la ambientación son griegos. La fabula togata, en la que los personajes y los argumentos eran puramente romanos, no tuvo éxito en Roma.

Los comediógrafos traducían o adaptaban obras griegas, y ocasionalmente se valían del procedimiento llamado contaminatio, que consistía en superponer dos argumentos de comedias griegas.

Tito Maccio Plauto (254-184 a.C.), gozó de gran popularidad en su época. Era originario de Sársina (Umbría). Se cuenta que se trasladó a Roma siendo joven, y allí fue soldado y comerciante, y que, tras arruinarse, se hizo molinero al tiempo que empezaba a escribir comedias.

Se le adscriben hasta 130 obras, de las cuales sólo se tienen por auténticas 21. Plauto se inspiró en los autores de la Comedia Nueva griega, principalmente Menandro. Pero no se limitó a traducir, sino que adaptó los originales introduciendo elementos del gusto romano, canciones y danzas.

Las obras de Plauto, aunque más toscas, superan en comicidad a las griegas. Los personajes eran los mismos de las comedias griegas: jóvenes alocados, viejos gruñones, parásitos, soldados fanfarrones, etc.; el argumento estaba lleno de situaciones de enredo, engaños y confusiones. Pero Plauto añade variedad y originalidad a los temas y a los personajes porque su intención es hacer reír al público romano.

La lista de comedias de Plauto consideradas auténticas es la siguiente: Anphitruo, Asinaria, Aulularia, Bacchides, Captivi, Casina, Cistellaria, Curculio, Epiducus, Menaechmi, Mercator, Miles gloriosus, Mostellaria, Poenulus, Pseudolus, Persa, Rudens, Stichus, Trinummus, Truculentus y Vidularia.   



Publio Terencio Afro (190-159 a.C.) provenía de Cartago, de donde había sido traído como esclavo de Publio Terencio Lucano, un senador que le dio la libertad y una educación según las costumbres romanas. Terencio triunfó en los círculos literarios romanos, mientras que el el pueblo prefería a Plauto.

Se conservan seis comedias de Terencio, basadas en obras griegas conocidas. Así por ejemplo, Andria, Heauton timorumenos (El que se atormenta a sí mismo), Eunuchus (El eunuco) y Adelphoe (Los hermanos), se corresponden con comedias de Menandro, mientras que Phormion (Formio) y Hecyra (La suegra) están basadas en obras de Apolodoro de Caristo.

Las comedias de Terencio son sátiras frívolas y ocurrentes sobre la vida de los aristócratas; no tienen la comicidad de las obras de Plauto, sino que recurren a la ironía y a un sutil dominio de la estructura dramática y de los personajes. hay una doble trama, se mezclan dos romances cuyos desenlaces respectivos se hallan en dependencia.

Terencio toma de Menandro una visión del mundo menos ruda que la que imponía la antigua virtus, y con él comienza a surgir el concepto de humanitas.

  • La tragedia: Séneca

Las obras de los gramáticos conservan fragmentos de tragedias de los siglos III y II a.C., y tenemos noticia de que Andronico, Nevio, Ennio, Pacuvio y Accio hicieron traducciones de originales griegos. Parece ser que fueron autores de época arcaica quienes conocieron mayor éxito con sus obras trágicas. En el siglo I a.C., en la época de Augusto, la tragedia fue cultivada por Vario Rufo y Ovidio, y en el siglo siguiente por Curiato Materno y, especialmente, por Séneca.

La tragedia romana tenía en Eurípides el modelo fundamental. El coro es una especie de comparsa con un locutor, y la danza ha desaparecido, si bien abundan las partes cantadas, monódicas y corales. Siempre hay una intención moralizadora. Los temas principales son: el destino y las consecuencias de las acciones arbitrarias.

Lucio Anneo Séneca (4 a.C.-65 d.C.), era oriundo de Córdoba, en Hispania. En Roma estudió retórica y filosofía, decantándose desde un primer momento por el estoicismo. En el 49 d.C., Séneca fue designado tutor de Nerón, quien asumiría el trono en el 54. Cuando el emperador comenzó a mostrar signos de locura, abandonó la vida pública y se consagró a la filosofía. En el 65 hubo una conjura contra Nerón, en la que se le acusó de tomar parte, y tuvo que suicidarse por orden imperial.

Séneca cultivó varios géneros literarios: epistolografía, ciencias naturales, filosofía y drama. Escribió nueve tragedias, concebidas para ser recitadas o leídas, en las que se aprecia la gran influencia de Eurípides. Adaptó leyendas griegas: Hércules Eteo, Hércules furioso, Las troyanas, Las fenicias, Medea, Fedra, Edipo, Agamenón y Tiestes. Se atribuye a Séneca una tragedia más: Octavia, aunque se discute su autoría. 

En sus argumentos, además de los elementos sobrenaturales, se introducen asesinatos, venganzas, horror y pasiones enfermizas, que alcanzan tonos de melodrama. En Séneca el coro se desenvuelve a la manera griega, pero hay que tener en cuenta, que sus tragedias son un puro ejercicio literario, totalmente desvinculado de la escena.

Las tragedias de Séneca, escritas en un estilo retórico, son de una gran solidez formal. En el tratamiento de los personajes muestra una extraordinaria capacidad analítica e introspectiva, puesta al servicio del fatalismo estoico que los caracteriza. 



Mosaico con máscaras que representan la Comedia y la Tragedia



Teatro griego, Epidauro



Teatro romano de Mérida (ver plano)



Teatro romano, reconstrucción del Teatro de Marcelo, Roma



Menandro en una pintura mural pomeyana



Plauto



Plauto lee sus comedias



Retrato de Terencio en un fresco pompeyano



Figuras de terracota que componen una escena de comedia



Melpómene, Musa de la tragedia



Busto de Séneca




 





La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal