Corporación Nacional Forestal



Descargar 0.56 Mb.
Página1/10
Fecha de conversión29.04.2018
Tamaño0.56 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

Corporación Nacional Forestal




Plan de Manejo

Reserva Nacional Río Simpson



  1. INTRODUCCION

La Reserva Nacional Río Simpson está ubicada en las Provincias y Comunas de Aysén y Coyhaique y abarca una superficie de 41.634,5 hectáreas en pleno cordón central de la Cordillera de los Andes. Es depositaria de dos manifestaciones vegetacionales de gran significado regional por ser de estrecha asociación con las principales áreas colonizadas por el ser humano moderno con fines silvoagropecuarios. Ellas son, el bosque caducifolio de lenga (Nothofagus pumilio) y el bosque siempreverde con dominio de Coigüe de Magallanes (Nothofagus dombeyi), junto a todos los componentes naturales, florísticos y faunísticos, que acompañan a estas especies arbóreas que dominan o dominaban los paisajes.


Por otro lado, aumenta el valor de la Reserva Nacional Río Simpson la relación de cercanía con los dos principales centros poblados de la Región de Aysén (Coyhaique y Puerto Aysén), y por ubicarse en torno a una de las principales rutas de exploración y colonización en el pasado, y a la más importante vía caminera de la actualidad que justamente une ambas localidades mencionadas.
Tal condición sugiere de inmediato una de las grandes “vocaciones” de esta Reserva, cual es, ofrecer oportunidades de esparcimiento en un entorno natural y realizar educación ambiental a los habitantes de la zona y a los visitantes que en creciente número llegan a la Región. Pero junto a ello, el presente Plan de Manejo tiene en cuenta el gran valor ecológico que posee lo cual se traduce, entre otros aspectos, en la presencia de especies con problemas de conservación, como el emblemático Huemul. Pero así como se destacan estos valores, también la existencia de esta Reserva se relaciona en parte con las consecuencias de los incendios forestales que se produjeron en distintas épocas como parte del proceso de colonización de la Región y que eliminaron la cubierta vegetacional original dando paso a fuertes procesos erosivos. En parte debido a esto último y a la necesidad de proteger sectores para procurar su recuperación, es que en la década del 60 se decidió proteger estos territorios. Afortunadamente en el presente, los paisajes comienzan lentamente a vestir como los originales, recreando el panorama verde que nunca debió desaparecer de las fuertes pendientes que flanquean el valle del río Simpson, y auguran un futuro aun más esplendoroso para la riqueza paisajística del sector, como lo merecen, los habitantes permanentes y la ruta obligada de todos los turistas que por distintos medios arriban a Aysén.
De lo mencionado se puede desprender en parte la importancia de esta Reserva y los aspectos en los cuales se basa la planificación que a través del presente documento se da forma. Se logra así, contar con un elemento fundamental para el manejo de la Reserva Nacional Río Simpson, definiendo sus objetivos de manejo y ordenando las actividades para un horizonte de 10 años, plazo durante el cual ocurrirán profundos cambios en el escenario turístico regional, y donde se abre el desafío de compatibilizar la recreación con la conservación ambiental, aspecto especialmente sensible para las Areas Silvestres Protegidas del Estado.



  1. LA RESERVA EN EL CONTEXTO REGIONAL



2.1 ASPECTOS GENERALES.

2.1.1. Ubicación:
La XI Región Aysén del General Carlos Ibañez del Campo, ubicada en la zona austral de Chile, se extiende de Norte a Sur, entre los 43º 40’ y 49º 15’ de latitud Sur y desde los 71º 30’ a los 75º 39’ de longitud Oeste. Cubre una superficie de 10.800.062 hectáreas que equivale al 14,3 % de la extensión total del país (IREN, 1979).
2.1.2. División administrativa:
La Región de Aysén está dividida en cuatro provincias y diez comunas. La capital regional es Coyhaique. En el Cuadro Nº 1 se presenta la distribución de superficie por provincia y comuna, y en la Figura Nº 1, se presenta la División Administrativa de la Región de Aysén.

CUADRO Nº 1. DIVISION ADMINISTRATIVA Y SUPERFICIE POR PROVINCIA Y COMUNA DE LA XI REGION DE AYSEN DEL GRAL. CARLOS IBAÑEZ DEL CAMPO.




PROVINCIA

CAPITAL

COMUNA

SUPERFICIE




Ha.

%
















COYHAIQUE

Coyhaique

Coyhaique

836.061,60

7,7







Lago Verde

431.266,80

4,0

Sub-Total







1.267.288,40

11,7
















AYSEN

Pto. Aysén

Guaitecas

70.338.,07

0,7







Cisnes

1.502.844,62

13,9







Aysén

3.086.785,67

28,6

Sub-Total







4.659.968,36

43,2
















GRAL. CARRERA

Chile-Chico

Chile-Chico

684.102,73

6,3







Río Ibañez

577.403,63

5,4

Sub-Total







1.261.506,36

11,7
















CAPITAN PRAT

Cochrane

Cochrane

897.413.63

8,3







O’Higgins

693.326,08

6,4







Tortel

2.020.559,17

18,7










3.611.289,88

33,4
















TOTAL REGIONAL







10.800.062,00

100,0


2.2. RASGOS BIOFISICOS

2.2.1. Geología:
Las siguientes unidades geológicas han sido descritas por IREN (1979) para la XI Región Aysén.
Rocas Metamórficas:

Es la unidad geológica más antigua en la XI Región, y está constituida por un complejo de metareniscas, esquitos, pizarras y filitas que afloran en un 70% del Archipiélago de Aysén desde su extremo Norte (44º 5' - 74º 0') hasta la península de Sisquelán por el Sur (46º 10' - 73º 50'). En el sector Suroriental, esta unidad se encuentra desde las inmediaciones del lago General Carrera hasta más al Sur del límite regional.


Unidades Volcánicas

Se presentan ampliamente repartidas en el tercio nororiental de la XI región y constituyen parte de por los menos seis formaciones geológicas que datan desde el Jurásico hasta el Oligoceno - Mioceno.


Unidades Sedimentarias

Estas unidades se encuentran representadas en dos formaciones, Coyhaique y Río Frío; la primera está constituida por lutitas negras, areniscas, margas y calizas fosilíferas de origen marino que datan del Jurásico Superior. A la Formación Coyhaique se le reconoce dos miembros; (FUENZALIDA, 1935).

Miembro inferior arcilloso, compuesto por lutitas cuyo espesor es de 400 metros, representándose tectorizadas y con diques andesíticos.

Miembro superior arenoso, constituido principalmente por areniscas del tipo arenitas que se encuentran en la parte noreste del área.

Los dos miembros son producto de una variación del ambiente marino de depositación que los originó en el Jurásico Superior.

La formación Río Frío está constituido por limonita arenosa tobácea, dura, bien estratificada con bancos sobre ella, de 15 a 20 metros, continuando con lutitas tobáceas con intercalaciones arenosas. La edad datada para esta formación, se ha basado en la abundante fauna de mamíferos fósiles del Mioceno Medio.


Rocas intrusivas

Presentan un gran desarrollo en buena parte del territorio de la XI región, pero con preferencia en las unidades fisiográficas de la Cordillera de la Costa y Cordillera Andina. Las rocas intrusivas se presentan en tres tipos y edades diferentes: Batolito Patagónico, stock de Pórfidos Dioríticos, en parte andesíticos Diques y Filones.

La tectónica regional se caracteriza por movimientos de tipo vertical y algunos plegamientos en la parte oriental de la cordillera andina, los canales hacen unas suaves, anchas y muy irregulares en la zona central cordillerana.

En la zona de estepa y Coyhaique se aprecian numerosas fallas. Más al occidente en evidencias zonas de cizallamiento siniestral prácticamente paralelos al eje cordillerano, las cuales asociadas a estructuras secundarias, evidencian paralelismo y rectitud de fiordos, canales y valles occidentales de la XI Región.



2.2.2. Geomorfología:
La Región de Aysén está constituida por islas, fiordos y canales, cordilleras, volcanes, valles y pampas, geoformas que albergan infinidad de lagos y lagunas y con variaciones en sentido Este - Oeste.

Estas formas representadas en perfil oeste - este son las siguientes:


Sector Insular o Archipiélago:

Prolongación de la cordillera de la Costa, pero desmembrada en una densa red de canales y fiordos, las que enmarcan islas multiformes de sustrato rocoso sin meteorización, roca desgastada y pulida por el material detrítico transportado por las lenguas de hielo.

El interior de las islas suele estar recortado en cuencas elongadas de origen glacial, en las que se generan lagos y lagunas. Las áreas depositacionales son escasas en las islas y la red de drenaje es incipiente y muy poco desarrollada.
Depresión Central:

Corresponde a la continuación de la depresión intermedia de Chile Central, cuya mayor parte se encuentra bajo el mar. A este unidad pertenece el Canal Moraleda, Canal Costa y el Golfo Elefantes, las secciones emergidas que ésta presenta comprenden a islas de baja altura y al puente sedimentario del Istmo de Ofqui.


Cordillera Andina o Principal:

Aparece como el rasgo físico de mayor magnitud en la Región. Presenta una topografía abrupta, quebrada, con grandes desniveles salvados por estrechas gargantas, o por cascadas, y con escasos y reducidos planos depositacionales interconectados, todo esto por efecto de la intensa y prolongada erosión glacial que rebajó la topografía original.

Los cordones montañosos más altos presentan grandes sectores cubiertos por glaciares y campos de hielo, el cual fluye en forma de lenguas hacia las partes más bajas.

Otros amplios sectores están desprovistos de hielo y vegetación y presentan una espesa cubierta detrítiva generada in situ por desagregación físico-mecánica de la roca.

En cuanto a las formas depositacionales, son frecuentes los deslizamientos, los conos coluviales, los conos de deyección, las terrazas aluviales y los lomajes morrénicos.

Referente al volcanismo, el cordón andino presenta una cadena de grandes volcanes en su franja occidental, la cual va acompañada por una serie de conos parásitos y cráteres adventicios.


Cordones Sub-andinos Orientales:

Del macizo de la cordillera andina de Aysén se desprenden hacia al este una serie de cordones transversales, los cuales difieren tanto en litografía como en morfología y altura de la cordillera principal. Estos cordones se imbrican con los extremos occidentales de los relieves pampeanos, constituyendo una franja de transición.

Las laderas de estos relieves sub-andinos, presentan perfiles tanto rectos como escalonados en función de la diferente resistencia de las capas de las rocas, ofreciendo tanto pendientes fuertes como suaves.

En general los valles son más amplios con rellenos sedimentarios, de origen glacial, fluvioglacial y fluvial.




Relieves Planiformes Orientales:

Se manifiestan en la región en seis sectores separados por cordones montañosos bajos, sub-andinos, y corresponden a Alto Río Cisnes, Ñirehuao, Coyhaique Alto, Balmaceda, Chile Chico y Valle Chacabuco.

Son planos depositacionales constituidos fundamentalmente por depósitos fluvio-glacial y glacial. En este sentido, la topografía tabular de estos relieves se ve interrumpida por la presencia de lomajes suaves y cordones morrénicos.

En sectores con mal drenaje se han derivado mallines y en otros, la erosión fluvial ha tallado algunos niveles de terrazas. Finalmente se distinguen algunos depósitos de arenas eólicas conformando algunas dunas continentales.




2.2.3. Suelos:
En Aysén se han formado suelos muy diversos que desde el punto de vista genético, guardan estrecha relación con el medio circundante.

Muchos de ellos se han derivado de cenizas volcánicas y otros materiales piroclásticos. Además del volcanismo, existe un importante componente de sedimentos de origen glacial y fluvio-glacial que se expresa en formas morrénicas, planos de till, planos de outwash, etc.

Los suelos formados "in situ" son escasos y delgados, incipientes debido al clima que no permite la intemperización de la roca madre.

Más frecuentes son los suelos originados de sedimentos transportados y depositados sobre una base rocosa, o material subyacente sin continuidad litológica con el perfil superficial, lo que determina un carácter inestable a la mayor parte de los suelos regionales.

Existen, además, otras situaciones geomorfológicas en las cuales es posible la existencia de suelos: montañas, terrazas recientes y remanentes, áreas aterrazadas de origen marino y sectores de suelo de material fino de origen lacustre.

Por último están las áreas pantanosas o semipantanosas (mallines) con materiales minerales de diverso origen, principalmente fluvial, y un alto contenido de material de origen orgánico.


En esta gran variedad de tipos de materiales y formas capaces de sustentar u originar una cubierta edáfica, se han descrito diversas asociaciones de suelos que se caracterizarán de acuerdo a las principales unidades naturales.
Suelos de Estepa:

Superficie cubierta por coironales que se presentan en forma discontinua. Estos suelos manifiestan gran influencia de materiales de origen glacial y fluvio glacial, frecuentemente contaminados con material piroclástico (arenas y cenizas volcánicas). En general son de escaso desarrollo de relieve plano o suavemente ondulado en áreas de influencia morrénica, y de conos de transición; son poco profundos, de texturas medias a gruesas, están débilmente estructurados, poseen drenaje interno moderado a pobre y muestran substratos de ripio mezclados con elementos arenosos y gravosos como consecuencia de la influencia glacial.

Más al Sur de Balmaceda, estos suelos estepáricos son muy incipientes, poco extensos, con roca expuesta rasguñada por el paso de los glaciales.

Suelos de la Vertiente Andina Oriental:

Está presentada por lomajes suaves y montañas mayores siendo disectada por valles profundos, modelados por el paso de los hielos y actualmente con influencias de tipo aluvial, con una cobertura de cenizas volcánicas.

En las partes altas los suelos son delgados, incipientes, de texturas medias a gruesas, abundantes en casquijos y restos de rocas fracturadas con influencia de cenizas volcánicas; el escurrimiento superficial es moderado a rápido.

En los niveles intermedios los suelos se sitúan en valles de formas glaciales, terrazas aluviales recientes y permanentes, y lomajes morrénicos. Estos suelos han derivado de cenizas volcánicas y corresponden a los de mayor desarrollo genético relativo de la Región. Son suelos de texturas medias a moderadamente finas con fenómenos de migración de elementos finos.

En las partes bajas son frecuentes los terrenos húmedos con características de mallines, drenaje pobre y texturas medias finas.

Suelos de la Zona Andina Continental:

Esta gran unidad montañosa, de altas cumbres, muchas de ellas sobre la isoterma de 0º C, surcada por valles profundos, se extiende de Norte a Sur cubriendo prácticamente todo el territorio continental de la Región. Son formaciones con influencia glacial, masas rocosas con pendientes complejas de quiebres abruptos, misceláneos aluviales y fluvioglaciales y fondos de valles encajonados.

El grado de evolución es variado, encontrándose desde suelos morrénicos o de terrazas intermedias en los valles principales. En general todos muestran gran influencia de cenizas volcánicas ácidas.

En los niveles intermedios hay suelos evolucionados con migración de material fino.



Suelos de la Zona Litoral y Archipielágica:

Corresponden en cierta medida a la prolongación de la Cordillera de la Costa, pero desmembrada profundamente. Muchos de estos suelos, extraordinariamente delgados, muestran fenómenos de podzolización, con áreas de suelos orgánicos contaminados con cenizas volcánicas.


Los suelos están sometidos a la excesiva humedad y bajas temperaturas, con lavado de partículas más finas. Son fuertemente ácidos, de texturas moderadamente gruesas a gruesas. Este escaso material edáfico descansa sobre una base rocosa escasamente intemperizada, con gravas, casquijos y restos rocosos resquebrajados.


2.2.4. Hidrografía:
Las características hidrográficas de la Región, están evidenciadas por procesos hídricos dinámicos y muy activos. La mayoría de los cursos de agua están constituidos por ríos, riachuelos, y arroyos que nacen en las montañas y cerros cubiertos de hielo todo el año, y que son abastecedores naturales, además del agua proveniente de las precipitaciones. Estos saturan el terreno y provocan el escurrimiento superficial.

Existen numerosos lagos y lagunas que regulan el sistema hidrográfico y sirven como fuentes de alimentación de los ríos.

Los sistemas hidrográficos más importantes en la región son:
Hoyas costeras : Cursos que nacen de los cordones montañosos occidentales y desembocan o caen directamente a los canales, fiordos o costa oceánicos.

En las hoyas costeras se encuentran varios subsistemas:

Palena-Cisnes; Cisnes-Aysén; Aysén-Baker; Baker-Bravo y Bravo-Pascua.

Hoyas transandinas : Se desarrollan en terrenos del continente de la zona andina y subandina oriental, atravesando el territorio desde la frontera hasta su desembocadura en los canales y fiordos de la Región.

A este sistema pertenecen las siguientes hoyas:

*Río Palena : formada por Río Palena, Río Risopatrón, Río Rosselot, Río Claro y Río Figueroa.

*Río Cisnes : Nace en el límite con Argentina y desemboca en el Canal Puyuhuapi. Está formado por los Ríos Pedregoso, Cáceres, Moro, Torcaza, Las Torres, Grandes y Laguna Escondida.

*Río Aysén : Abarca la Comuna de Coyhaique y sus afluentes son: Río Palos, Río Blanco, Río Mañihuales y Río Simpson.

*Río Baker : Está constituido por dos sectores:

El primero de ellos corresponde al Lago General Carrera y sus afluentes. Entre los ríos principales están, Río Ibáñez, Río Avellano, Río Blanco, Río Murta, Río Tranquilo, Río Soler y Río Jeinimeni.

El segundo sector está constituido por el Río Baker y sus afluentes: Río Chacabuco, Río Nef, Río La Colonia, Río Del Salto, Río Los Ñadis y otros de menor envergadura.

*Río Pascua : Entre sus afluentes principales están: Ríos Quiroz, El Quetru y El Bosque . Además recibe aporte de aquellos que desembocan en el Lago O'Higgins, como el Río Mayer y el Río Colorado.

Hoyas Andinas : Sólo se destaca la del Río Bravo, con nacimiento en los hielos del Monte Blanco y desembocadura en el fiordo Mitchell. Sus afluentes importantes son el Río Desplayes, el Río Año Nuevo y el Río del Camino.

2.2.5. Clima:
La Región es afectada durante todo el año por la influencia del frente polar que se sitúa sobre ella. Sus actividades le imprimen características marítimo lluviosas toda la zona insular y vertiente occidental andina.

El sector transandino presenta características continentales, con una considerable amplitud térmica y una menor precipitación. Esta declinación de las precipitaciones se debe a la descarga de humedad que ocurre en la vertiente occidental de la Cordillera de los Andes y en la posible existencia de vientos de montaña que descienden hacia el oriente.

Por otra parte, la accidentada geografía regional forma variados microclimas de reducida extensión.

Según Köeppen en la Región se encuentran los siguientes tipos de clima:




Clima marítimo templado frío lluvioso de costa occidental:

Incluye desde el límite norte de la región hasta el Campo de Hielos norte y desde el mar hasta la Cordillera Andina, se caracteriza por una gran precipitación y por las bajas temperaturas, lo cual determina que los bosques disminuyan en desarrollo y densidad en relación a los bosques de más al norte. En este tipo de clima no existen meses secos y se presenta especialmente en las islas y archipiélagos de Aysén.



Clima transandino con degeneración esteparia:

Se sitúa en una franja longitudinal que cubre la vertiente oriental y planicies cercanas a la Cordillera de Los Andes, con temperaturas más continentales y menor precipitación. El bosque cambia gradualmente desde un bosque mixto siempreverde a un bosque caducifolio de pocas especies que se hace cada vez más abierto y termina en la estepa patagónica.



Clima de estepa frío:

Se presenta en los sectores más orientales de la región, en los cuales la Cordillera de Los Andes deja de tener el efecto desencadenante de lluvias. Por esta razón las precipitaciones descienden considerablemente, pero se mantienen homogéneas durante gran parte del año, al mismo tiempo que las temperaturas se mantienen bajas. Estas condiciones impiden el desarrollo del bosque, pero permite el de los pastizales que caracterizan a la Patagonia Chilena y Argentina.



Clima templado frío con gran humedad:

Se presenta al Sur del Golfo de Penas y Canal Baker y al oeste del Campo de Hielos Sur. Se caracteriza por la alta pluviosidad y bajas temperaturas que impiden un gran desarrollo de la vegetación arbórea. Cubre la zona de los canales y archipiélagos del extremo sur de la región.


Régimen térmico:


La zona insular y vertiente occidental de la Cordillera recibe una fuerte influencia oceánica, lo que suaviza las oscilaciones de temperaturas. en la parte insular, la variación anual de temperatura es de 5 ºC. a 6 ºC.. En la zona intermedia, la oscilación anual es de 9 ºC. a 10 ºC., y hacia el interior sube a 11 ºC..

Las temperaturas medias de Enero varían entre los 10 ºC. y los 13 ºC. a nivel del mar, disminuyendo a hasta menos de 0 ºC. en los Campos de Hielo. En los valles abrigados del interior se alcanza a 12 ºC. y en casos específicos se llega a 14 ºC.. En Julio la temperatura media varía entre 4 º C. y 7 ºC. bajando a -6 ºC. en los Campos de Hielo. Hacia el interior las temperaturas medias fluctúan entre 2 ºC. y 3 ºC..

Las temperaturas máximas medias van desde 14 a 20º C en las depresiones interiores. Las mínimas medias varían desde 4º C a -4º C.
Debido a la gran influencia oceánica los gradientes térmicos son en general suaves, sin embargo se observa una variación norte-sur. En el litoral Norte el período favorable de crecimiento vegetal es de cuatro meses (Temperatura media mayor que 10º C), en tanto que el litoral Sur es de tres meses. Hacia la zona continental este período se reduce gradualmente a 3 y 2 meses en los sectores mas altos. Hacia el sector transandino, se aprecian algunos núcleos más cálidos donde el período de crecimiento se alarga a 6 meses.

En cuanto a las heladas (temperaturas mínima igual o menor que 0º C), éstas no se detectan en la zona litoral. Más al interior el período con heladas aumenta paulatinamente hasta sectores en que hiela en cualquier período del año. En la zona intermedia se presentan sectores con 4 a 6 meses sin heladas.


Régimen pluviométrico:


En el sector Norte de la región se presenta un máximo de precipitación en los meses fríos, entre Mayo y Agosto. En la zona costera Sur se observa una marcada homogeneidad con alta precipitación mientras que, traspuestas las cumbres centrales, la pluviosidad disminuye rápidamente en las cuencas orientales y sólo en sectores altos el máximo se prolonga hacia el Este.

Los valores anuales de precipitación se inician con 2.000 mm en el borde occidental de las islas, asciende a 3.500 mm. anuales en las cumbres insulares para alcanzar luego los 5.000 mm entre laderas occidentales y cumbres andinas. Posteriormente las precipitaciones decaen hasta los 300 mm. en algunos puntos limítrofes orientales.


En el Cuadro Nº 2, se muestran las precipitaciones anuales de algunas estaciones pluviométricas regionales.

CUADRO Nº 2: Precipitación anual de algunas estaciones pluviométricas XI Región.


Estación Coordenadas Precipitación mm.
Puerto Cisnes 44º 45' S - 72º 42' O 4.298

San Pedro 47º 40' S - 75º 00' O 3.556

Puerto Aysén 45º 23' S - 72º 41' O 2.961

Cabo Raper 46º 61' S - 75º 41' O 1.767

Coyhaique 45º 35' S - 72º 02' O 1.349

Balmaceda 45º 54' S - 71º 41' O 611

Río Cisnes 44º 33' S - 71º 11' O 452

Chile Chico 46º 31' S - 71º 45' O 234


Régimen Hídrico y Evaporación:
En la zona insular litoral se produce un exceso hídrico (precipitación menos evaporación) durante todo el año, alcanzando valores de 100 - 340 mm/mes. Estos excedentes producen gran cantidad de escurrimiento superficial, saturación y anegamiento en sectores bajos durante gran parte del año. Hacia el sector transandino el excedente de agua disminuye, con valores de 1.200 a 1.400 mm/año, llegando incluso a 605 mm/año en Coyhaique, 356 mm/año en Balmaceda y sólo 76 mm/año en Chile Chico.

El déficit hídrico y la longitud de la estación seca sufren una evaluación inversa, incrementándose de Oeste a Este. En el litoral insular no hay período seco en ninguna época del año. Coyhaique presenta 3 meses de período seco, con un total de 88 mm de déficit anual, cantidad que es retenida en el suelo. Hacia el oriente, en Río Cisnes y Balmaceda se producen períodos secos marcados, que varían entre 5 y 6 meses, con total de 200 a 250 mm de déficit anual. La situación regional extrema en estos aspectos se presentan en Chile Chico, con período seco de 8 meses y un total de 712 mm de déficit hídrico anual, lo que le confiere un carácter permanente árido.



2.2.6. Vegetación:
De acuerdo al estudio "Sistema básico de clasificación de la vegetación nativa Chilena" (GAJARDO,1983) la región de Aysén incluye las siguientes unidades ecológicas:
A. Región de los Bosques Andinos Patagónicos

A.1. Sub-región de las cordilleras Patagónicas


Formaciones Vegetales:

A.1. 1. Matorral caducifolios Altomontanos.

A. 1.2. Bosque caducifolio de Aysén.

B. Región de los Bosques Siempreverdes y Turberas

B. 1. Sub-región de los bosques siempreverdes con coníferas
Formaciones Vegetales:

B.1. 1. Bosque Siempreverde con Turberas de los Chonos.

B.1. 2. Bosque Siempreverde de Puyuhuapi.

B. 2. Sub-región de los Bosques Siempreverdes Micrófilos


Formaciones Vegetales:

B. 2 .1. Bosque Siempreverde Montano.

B. 2. 2. Bosque Siempreverde mixto del Baker.
B. 3. Sub-región de las Turberas Matorrales y estepas Pantanosas.
Formaciones Vegetales:

B. 3. 1. Matorrales Siempreverdes oceánicos.

B. 3. 2. Matorrales Periglaciales.

B. 3. 3. Turberas y Matorrales Siempreverde Pantanosos del Canal Messier.


C. Región de los Matorrales y Estepas Patagónicas
C.1. Sub-región del Matorral y de la Estepa Patagónica de Aysén
Formaciones Vegetales:

C.1.1. Estepa Patagónica de Aysén.

En Aysén están representadas 3 de las 8 Regiones Ecológicas existentes en el país, 4 Sub-regiones Ecológicas de las 17 existentes y 10 de las 84 formaciones vegetales definidas para Chile. (Gajardo,1983).
En los bosques de la Región Andino-Patagónicos la especie predominante es la Lenga (Nothofagus pumilio), tanto en el límite altitudinal de la vegetación, presentándose como matorral achaparrado, como en los extensos bosques que le son característicos a la vertiente oriental de la Cordillera Andina. Son bosques relativamente homogéneos en composición florística y estructura. Estos bosques han sido fuertemente afectados por la intervención humana.
La Región de los Bosques Siempreverdes y Turberas, caracterizada por las altas precipitaciones y temperaturas relativamente bajas, lo que constituye una limitante para el desarrollo de la vegetación. El relieve es complejo y diverso. Se incluyen en esta Región Ecológica: la vertiente occidental de la Cordillera Andina, los Campos de Hielo y los Archipiélagos.

En la parte norte de su distribución, Islas Guaitecas y Chonos, predominan los matorrales pantanosos y las turberas con presencia de Ciprés de las Guaitecas. (Pilgerodendron uviferum) como especie característica. Sin embargo, la especie más frecuente en la región ecológica en comento es el Coigue de Magallanes (Nothofagus betuloides). Son bosques de montaña presentes en las islas y continente hasta mezclarse con la lenga en la zona oriental de Aysén.


La Región ecológica más oriental es la de Los Matorrales y Estepas Patagónicas. Corresponden a una fisonomía altamente homogénea con gramíneas aspitosas y arbustos bajos. Se encuentra distribuida como una estrecha faja en el límite oriental de la XI Región, en un ambiente que presenta una precipitación inferior a los 500 mm.

La importancia de la especie lenga tanto en el ámbito nacional como regional se manifiesta en la producción de madera aserrada. De la producción de la XI Región que asciende a 23.674 m3 para 1994, (CONAF - INFOR, 1996), el 83% lo representa la especie lenga. La misma fuente señala que el consumo de leña del sector residencial y público para la ciudad de Coyhaique alcanza a 132.813 m3/año, lo que equivale a un consumo per cápita de 3,59 m3/año. Si se proyecta este consumo en el ámbito regional este alcanzaría a los 298.000 m3/año.


Sólo un 11% de este consumo corresponde a la especie ñirre y el saldo a lenga.

La industria de chapa de la Región consumen 6.872 m3 al año. Por otro lado el consumo de trozos para la industria del aserrío asciende a 66.846 m3 s.s.c. al año.

Todo lo anterior implica un consumo de materia prima para la XI Región de 205.494 m3.

La importancia de este recurso boscoso se manifiesta en los datos aportados por COREMA XI Región citados por CONAF - INFOR (1996), se señala que en la capital regional un 70% de los hogares consumen leña para cocinar y un 83% para calefaccionar. Para el sector rural se estima que la participación es de un 100% para ambas condiciones.


Vegetación exótica:


Está dada por las plantaciones que, con objetivos de protección principalmente, se han realizado por gestión directa de la Corporación Nacional Forestal o en el marco del D.L. 701 de Fomento Forestal. En los últimos años se han incorporado empresas forestales a la gestión de plantación con especies exóticas como Pinus ponderosa y Pino oregón (Pseudotsuga menziessi).

De las 28.967 ha. plantadas 16.371 ha. se han plantado por gestión estatal en terrenos fiscales, Areas Silvestres Protegidas y convenios de forestación. El saldo de 12.596 ha. se han efectuado por gestión privada (CONAF-INFOR, 1996).


La superficie plantada en Aysén alcanza a las 28.967 ha. y las especies más utilizadas son: Pinus ponderosa, Pinus contorta, Pinus sylvestris, Picea sp., Larix sp., Pseudotsuga mensziessi, Betula verrucosa, Acer sp. y Alnus glutinosa.

En relación a las plantaciones de la Región durante los últimos 20 años de aplicación del D.L. 701 se han forestado 12 mil hectáreas. La principal empresa en el área ha plantado 4.600 hectáreas y actualmente está desarrollando plantaciones del orden de 2.000 hectáreas por año. Las especies utilizadas básicamente corresponden a Pino ponderosa, Pino oregón y Pino contorta. En la actualidad no se elaboran maderas a partir de especies exóticas.



2.2.7. Fauna Silvestre:
Si bien el estudio y conocimiento de la fauna silvestre de Aysén se encuentra en una etapa exploratoria inicial, es posible señalar que el componente animal de los ecosistemas regionales adquieren, al menos a nivel de especies, la característica de endémico.

La mayoría de las especies descritas para Aysén poseen una distribución geográfica que se extiende hacia el Norte y Sur de la Región. La mayoría alcanza en Aysén su límite meridional o septentrional dentro de su distribución en el país. Por otro lado, a semejanza de la región de Magallanes y a diferencia de las restantes zonas del país, la presencia de las estepa patagónica en algunos sectores orientales de Aysén determina la existencia de especies de fauna propias de tal ambiente.


En la Región de Aysén existen aproximadamente 260 especies y sub-especies de las cuatro clases de vertebrados superiores o tetrápodos, los cuales habitan los variados tipos de ambiente que existen en la Región. Sin embargo, la mayor productividad de los ambientes dulceacuícolas y marinos determinan que sean estos los medios que albergan una mayor diversidad de especies, fundamentalmente aves. Del total de especies señalado, 8 corresponden a Anfibios (sapos y ranas) que habitan ambientes húmedos y bosques de toda la Región y 6 son los Reptiles (lagartijas) que habitan exclusivamente en la Estepa patagónica. Los mamíferos que ascienden a un total de 61 especies, pero 22 de ellos corresponden a Cetáceos. Al margen de éstos, los roedores y carnívoros constituyen la Ordenes de mayor diversidad. La clase Aves reúne 185 especies y sub-especies que habitan todos los ambientes presentes en Aysén; siendo los Paseriformes o pajarillos los más abundantes y diversos (55 especies y sub-especies). Algunas aves, muchas de las cuales tienen importancia cinergética, que habitan principalmente las vertientes orientales de la Cordillera de los Andes y estepa de Aysén, poseen hábitos migratorios, desplazándose a sectores más septentrionales en otoño e invierno. Esto limita la actividad de caza legal en la Región.


Aysén no ha estado ajeno a las especies introducidas, encontrándose dos especies de aves y 11 mamíferos, incluidas especies domésticas asilvestradas o baguales, muchas de las cuales causan problemas a la fauna silvestre nativa y al hombre.

Situaciones como éstas han contribuido a modificar las características ecológicas originales de Aysén.


Por otro lado, la Región y su fauna también han sufrido las consecuencias de la colonización humana, que aunque reciente, contó de igual modo con el fuego como principal aliado. Ello se tradujo en profundas modificaciones ambientales, las que con el tiempo han favorecido, en cierta medida, a algunas especies faunísticas asociadas a ambiente de praderas y matorrales y han perjudicado a aquellos estrechamente ligadas a bosques, especialmente caducifolios.

Como factores negativos adicionales, se agregan la consecuente ocupación de hábitat por parte de especies domésticas, y la carencia en la población de una cultura conservacionista que respete la existencia y permita conocer la utilidad de todas las especies animales silvestres que en muy escasas y controvertidas situaciones, pueden significar un obstáculo para las explotaciones agropecuarias.




2.3. RASGOS SOCIO-ECONOMICOS

2.3.1. Demografía:
La población regional es de 80.501 habitantes, según el censo de 1992 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE, 1993). En el sector urbano viven 57.794 personas (72,0%) y en el sector rural viven 22.707 personas (28,0%). Con estos antecedentes, la densidad poblacional resulta ser de 0,7 habitantes por Km2. una de las más bajas del país.

La comuna de Coyhaique, tiene una población de 44.465 habitantes, lo que representa el 55,2% de la población regional. La densidad poblacional de la comuna es de 4,73 habitantes por Km2.

La tasa media de crecimiento anual de la población es de 2,24% para la Región de Aysén.
En el Cuadro Nº 3 se indica la población por Provincia y Comuna.


  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal