¿De qué se trata? 16 de enero de 2002 el tlc chile-eeuu



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TRATADO DE LIBRE COMERCIO CHILE-ESTADOS UNIDOS

¿De qué se trata?

16 de enero de 2002
EL TLC CHILE-EEUU



INTRODUCCION :

PAG.










¿POR QUÉ SUSCRIBIR EL TLC? …………………………………………….

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PARTE I










CONTENIDOS DEL TLC………………………………………………………..


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1. ACCESO A MERCADO…………………………......................................


7




2. REGLAS DE ORIGEN ……………………………....................................

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3. ADMINISTRACION ADUANERA……………………………………..........

12







4. SALVAGUARDIAS …………………………………………….....………….

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5. ANTIDUMPING ………………………………………………......................

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6. BARRERAS TÉCNICAS AL COMERCIO……………………………........

15







7. ASUNTOS SANITARIOS Y FITOSANITARIOS…………………………..

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8. INVERSIONES ……………………………………………………………....

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9. MOVIMIENTOS DE CAPITAL Y BALANZA DE PAGOS ……………..…

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10. SERVICIOS …………………………………………………………………

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11. ENTRADA TEMPORAL DE PERSONAS DE NEGOCIOS ……………

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12. TELECOMUNICACIONES …………………………………………..…....

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13. SERVICIOS FINANCIEROS ………………………………………………

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14. COMERCIO ELECTRONICO…………………………………………...…

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15. COMPRAS PUBLICAS ………………………………………………….…

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16. PROPIEDAD INTELECTUAL……………………………………………...

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17. MEDIO AMBIENTE……………………...................................................

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18. ASUNTOS LABORALES……………………………………..…………....

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19. SOLUCION DE CONTROVERSIAS………………………………………

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PARTE II










EVALUACION DEL IMPACTO DEL TLC.....................................................

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PARTE III










PROCEDIMIENTOS PARA TRAMITACION DEL TLC EN EE.UU. Y CHILE


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INTRODUCCIÓN:
¿POR QUÉ SUSCRIBIR EL TLC?


  • En los últimos 12 años, Chile ha negociado acuerdos comerciales con el conjunto de sus principales socios: primero, entre 1990 y 1999, con la totalidad de América Latina y con Canadá; y en el 2002 concluyeron las negociaciones con Europa, Corea y Estados Unidos. Esto nos permite reducir la vulnerabilidad externa de la economía en tiempos de grandes turbulencias financieras, consolidar y ampliar el acceso de nuestros productos a las principales economías internacionales, diversificar las exportaciones y contar con reglas del juego claras.




  • La principal ganancia de los acuerdos comerciales para la economía, el empleo y la sociedad chilena en general está precisamente en la agregación de acuerdos comerciales con todos nuestros principales socios. Es decir, cada uno de nuestros acuerdos (con América Latina, Europa, Corea, Canadá y EE.UU.) se potencia en la medida que vayamos suscribiendo acuerdos adicionales, que abarquen un porcentaje mayor de nuestro comercio exterior. Así evitamos la desviación de comercio, es decir, nos aseguramos que nuestras compras en el exterior sean efectivamente las que más nos convienen y no meramente resueltas por una reducción arancelaria de algún socio en particular. Garantizamos la estabilidad del comercio y de las inversiones, y nos protegemos contra problemas o crisis que puedan afectar a un socio específico.




  • El estilo de desarrollo de Chile, basado en una economía abierta al mundo, competitiva en sus productos y equitativa en sus resultados, ha sido logrado con esfuerzo de todos los chilenos durante un período prolongado. La inserción de Chile en la economía global requería de un nuevo impulso y por eso los acuerdos de libre comercio son parte del proyecto país y un componente destacado de la Agenda Pro-Crecimiento.




  • Chile ha tenido éxito en negociar una relación preferencial con la economía más grande del mundo (21,6% del PIB mundial) y la más estable, una de las más abiertas del mundo y que lidera la nueva economía. Estados Unidos es también el primer socio comercial y principal inversionista extranjero en Chile. Ello dará un poderoso estímulo a la inversión, las exportaciones y el empleo, potenciando el desarrollo de las regiones.




  • Chile buscó y obtuvo un acuerdo equilibrado e integral, que incluye todos los aspectos de la relación económica bilateral, comercio de bienes, servicios e inversiones, además de incorporar temas propios de la nueva economía como el comercio electrónico, las telecomunicaciones y un tratamiento moderno de los temas ambientales y laborales.




  • El Acuerdo mejora la posición comercial de los productos chilenos y establece reglas claras y permanentes para el comercio de bienes, de servicios y para las inversiones. Se crean mecanismos para defender los intereses comerciales chilenos en Estados Unidos y se definen mecanismos claros, transparentes y eficaces para resolver conflictos comerciales. Con él se refuerza la estabilidad de la política económica y de las instituciones y se mejora aún más la clasificación de riesgo de Chile, rebajando el costo del crédito y consolidando la estabilidad del mercado de capitales.




  • La productividad de las empresas chilenas se verá incrementada con el Acuerdo, al facilitarse la adquisición oportuna de tecnologías más modernas y a menores precios, lo que redunda en mejores oportunidades para aumentar el valor agregado de la oferta exportable chilena, reforzando la presencia de manufacturas y de servicios calificados en las exportaciones. Por otra parte, las empresas chilenas podrán participar en las compras públicas del gobierno de Estados Unidos.




  • Este acuerdo también avanza respecto de una globalización con un rostro más humano y orientada al desarrollo sustentable, minimizando el riesgo de que estos temas sean utilizados como barreras proteccionistas. Hemos incorporado los temas laborales al tratado, comprometiéndonos con los principios fundamentales de la OIT y con el cumplimiento de la legislación nacional. En el área medioambiental, también ambos países se comprometen al cumplimiento de su propia legislación. Todo ello con un espíritu de cooperación y con modalidades de solución de controversias que dan cuenta de la especificidad de estos temas tan sensibles.




  • El acuerdo tendrá también efectos indirectos interesantes. En la medida que los principales beneficiarios del acuerdo serán posiblemente las industrias manufactureras, es decir, las que más trabajo y tecnología incorporan a los productos, este tipo de acuerdo beneficiará al empleo en a) el sector agro industrial (trabajo estable para trabajadores rurales, temporeros) y b) el sector manufacturero (textil, cuero y calzado industrias tradicionales; intensivas en mano de obra, competitivas, pero con dificultades de acceso por escalonamiento arancelario). Asimismo potenciará el desarrollo sustentable, ya que al haber mejores oportunidades para los productos elaborados, mejorará la diversificación productiva y habrá una menor presión sobre la extracción de recursos naturales.




  • Chile ha resguardado los intereses y preocupaciones del mundo de la cultura (libros, películas, videos, música, radio, TV). Se han excluido del Tratado todas las medidas vigentes de protección a las industrias culturales (por ej. cuota nacional de hasta 40% de pantalla en TV abierta). Se han excluido también del Acuerdo todas las medidas existentes o futuras de apoyo y subsidio del gobierno a la cultura chilena. Se podrán adoptar o mantener todo tipo de acuerdos internacionales respecto de industrias culturales, tales como los acuerdos de cooperación audiovisual. Por otra parte, se mejoran las condiciones para el ingreso temporal de profesionales chilenos a EEUU y se otorga una mayor protección a los derechos de autor y a los creadores de cultura.




  • La exportación de todos los productos se verá favorecida con el Acuerdo ya que, sin excepción, aunque en plazos distintos, los aranceles llegarán a cero en un plazo máximo de 12 años. Esto incluye aquellos sectores donde existe más proteccionismo a nivel mundial (agricultura y textiles).




  • Siempre ha existido un interés especial en las negociaciones por proteger a la agricultura tradicional, aunque eso haya significado a veces castigar a otros sectores productivos que hubieran podido lograr condiciones más favorables de no haber existido esta protección y también a los consumidores que compran productos básicos a precios más caros. Los plazos de desgravación para estos productos son más largos, para darles una oportunidad para ajustarse a las nuevas condiciones. Aunque los aranceles serán eliminados a lo largo del tiempo, el Acuerdo incluye disposiciones que ayudarán a proteger a los agricultores de alzas súbitas de importaciones agrícolas desde EEUU.



Una negociación a la vez técnica y participativa


  • La negociación del TLC fue técnica y políticamente compleja. Chile trabajó con aplicación, pero sin apuro, porque el principal compromiso fue siempre con una negociación de calidad que derivara en los beneficios esperados para la economía nacional.




  • Desde el inicio de las negociaciones se hicieron reuniones y consultas con parlamentarios, organizaciones empresariales, sindicales, organizaciones no gubernamentales y círculos de profesionales; también se contó con el apoyo del Comité Asesor Político y Económico, integrado por destacados políticos y economistas de todas las tendencias políticas.

  • Tras la primera ronda de negociación realizada en Santiago, los equipos técnicos chilenos se reunieron con las distintas asociaciones y gremios empresariales, así como con representantes de la pequeña y mediana industria y dirigentes sindicales de los distintos sectores de la producción, para examinar preferentemente las materias relacionadas con el acceso a los mercados. El Gobierno incorporó al proceso de negociaciones el llamado "cuarto adjunto", mediante el cual distintos representantes empresariales y laborales recibieron información sobre los avances del encuentro y fueron consultados sobre materias específicas. De este modo, mientras los equipos negociadores celebraban las diversas rondas, miembros de la Confederación de la Producción y del Comercio, así como la Sociedad de Fomento Fabril, la Pequeña y Mediana Empresa, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Asociación de Exportadores de Manufacturas, la Sociedad Nacional de Agricultura, Fepach, y la Cámara de Comercio de Santiago se informaron directamente sobre el desarrollo del proceso.




  • La Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales, solicitó aportes y comentarios públicos para las negociaciones con Estados Unidos, recibiendo opiniones de diversas instituciones, gremios empresariales, industrias y organizaciones no gubernamentales. Entre ellas destacan la CUT, Sociedad Nacional de Agricultura, Fundación Terram y Alianza por un Comercio Justo y Responsable, Asociación Indígena Urbana Pacha Aru , IANSA y Aproleche. Asimismo, se realizaron seminarios en regiones y con todos los sectores interesados para informar sobre la negociación y recibir puntos de vista e inquietudes.




  • En todo este proceso, la calidad profesional y dedicación del conjunto del equipo negociador (más de 70 personas) fue un elemento decisivo. Conformamos un equipo interministerial, liderado por la DIRECON, que trabajó duramente a lo largo de las 14 rondas de negociación, durante dos años (2000-2002). Finalmente, las gestiones de los ministros Alvear y Eyzaguirre permitieron sellar el éxito de nuestro esfuerzo.




  • El equipo negociador incluyó representantes de los ministerios de Agricultura, Economía, Educación, Hacienda, Interior, Justicia, Relaciones Exteriores, Salud, Secretaría General de la Presidencia y Trabajo, y de otras agencias como el Banco Central, el Comité de Inversiones Extranjeras, la CONAMA, y la Subsecretaría de Telecomunicaciones.




  • El Jefe Negociador fue Osvaldo Rosales, Director General de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON). El Jefe Negociador Adjunto fue Ricardo Lagos Weber, Director de Asuntos Multilaterales de la DIRECON. Se constituyó un Comité Ejecutivo integrado por Rosales, Lagos y por Raúl Sáez, Encargado de Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda. La coordinación de la negociación recayó en Mario Matus, Director de Asuntos Económicos Bilaterales, y en Alicia Frohmann, Jefa del Departamento ALCA y América del Norte de DIRECON.


La opinión pública frente al TLC
La opinión general en Chile frente al TLC ha sido muy favorable. El 82,3% de los chilenos cree que el TLC con EEUU va a mejorar la situación económica del país1. Llama la atención que la respuesta es transversal a todos los grupos socioeconómicos, sexos y zonas del país. Hay grupos específicos bastante minoritarios que, por interés económico o por razones políticas, ven al TLC con cierta desconfianza. El Gobierno espera que en el proceso de dar a conocer los contenidos del Tratado haya un amplio debate nacional que logre responder a estas inquietudes y posibilitar el aprovechamiento de las oportunidades que el TLC ofrece al conjunto de la sociedad chilena.

PARTE I:
CONTENIDOS DEL TLC CON EEUU
1.- ACCESO A MERCADOS
COMERCIO DE BIENES
Estados Unidos es el mayor socio comercial de Chile. El intercambio de bienes y servicios alcanzó los US$ 8.800 millones durante el año 2001.
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