Declarada de interés especial por la Legislatura del Gobierno de la Ciudad



Descargar 20.59 Kb.
Fecha de conversión04.05.2017
Tamaño20.59 Kb.
F
undación Sin Fines de Lucro

Declarada de interés especial por la Legislatura del Gobierno de la Ciudad
www.cineclubnucleo.com.ar

Exhibición n° 6530 - 6531 Martes 14 de junio de 2005

Temporada n° 52 Cine GAUMONT

IGBY A LA DERIVA (Igby Goes Down, Estados Unidos, 2002) Dirección: Burr Steers. Guión: Burr Steers. Fotografía: Wedigo von Schultzendorff. Diseño del film: Kevin Thompson. Asistente de dirección: Jonathan Starch. Montaje: William M. Anderson, Robert Frazen, Padraic McKinley. Edición de sonido: Michael Mullane. Música original: Jörn-Uwe Fahrenkrog-Petersen. Dirección de arte: Roswell Hamrickughby. Decorados: Jennifer H. Alex. Vestuario: Sarah Edwards. Elenco: Kieran Culkin (Jason 'Igby' Slocumb, Jr.), Claire Danes (Sookie Sapperstein), Jeff Goldblum (D.H. Banes), Jared Harris (Russel), Amanda Peet (Rachel), Ryan Phillippe (Oliver 'Ollie' Slocumb), Bill Pullman (Jason Slocumb), Susan Sarandon (Mimi Slocumb), Rory Culkin, Peter Anthony Tambakis, Bill Irwin, Kathleen Gati, Gannon Forrester, Celia Weston, Elizabeth Jagger, Nicholas Wyman, Amber Gross, Cassidy Ladden, Erin Fritch, Jim Gaffigan, Arnie Burton, Eric Bogosian, Nice Guy , Cynthia Nixon, Michael Formica Jones, Glenn Fitzgerald, Reg Rogers, Danny Tamberelli, David Arrow, Ronobir Lahiri, Marshall Factora, Gore Vidal. Productor: Marco Weber, Lisa Tornell. Productor ejecutivo: David Rubin, Lee Solomon, Fran Lucci, Helen Beadleston, Vanessa Coifman. Productora: Atlantic Streamline, Crossroads Films, Igby Productions Inc. Duración original: 99’.


El film

Existen ocasiones en que a la vida no se le ve ningún sentido por más que se trate de encontrar su lado más amigable. Igby lo sabe, y lo sabe porque esa es su constante. Su vida es corta, ni siquiera ha alcanzado la mayoría de edad, pero desde pequeño conoce el sentimiento de ser un inadaptado. Lo ha visto en un ejemplo muy cercano, su propio padre, un hombre que logró el éxito profesional y que ahora tiene una familia acomodada, una esposa atractiva y dos hijos. Pareciera que ha resuelto su vida. Nada más alejado de la verdad.

Jason Slocumb es presa de una inercia que lo ha sumido casi en un estado catatónico. El descuido personal y familiar lo ha puesto con un pie en el abismo, mientras, su esposa Mimi sólo atina a conservar las buenas costumbres de su familia modelo. Jason Jr., a quien todo mundo llama simplemente Igby, es testigo del derrumbe de su padre y víctima de la apatía de su madre, situaciones que lo marcan desde su infancia, convirtiéndolo en un chico lleno de temores y dudas, incapaz de disfrutar hasta de su propio cumpleaños. Pero sobre todo lo convierte en un adolescente inconforme con él mismo y con su entorno.

Mientras su madre continúa su vida de la manera más despreocupada y Ollie, su hermano mayor, creció como un petulante joven universitario, Igby podría considerarse un chico problema. Constantemente expulsado de las escuelas, es enviado a Nueva York con su padrino, el millonario D. H. Banes para trabajar en vacaciones. Ahí conoce a su amante Rachel y a una joven de nombre Sookie. Pero también ahí está incómodo, por lo que decide escapar de la supervisión de Banes y buscar su propio camino, para lo que pide asilo a Rachel, que no es la joven fuerte que el imaginaba, sino una chica tan desubicada como él.

A partir de aquí, Igby comenzará un recorrido por la vida acompañado ocasionalmente por su amiga Sookie, recorridos que le habrán de enseñar que tan amargo puede ser el aprendizaje. Igby -interpretado por el hermano inteligente de Macauley Culkin- realmente no está buscando un escape, sino una cura, necesidad que ni su madre, ni un psicoanalista, ni nadie, ha podido entender. Escapar y perderse de vista significa para él una forma de recuperarse de la vida, de sanar sus dolencias y encontrar un verdadero estilo de vida, quizá no tan exitoso como el de su hermano ejemplar, pero finalmente propio.

Steers ha logrado construir un fresco de la disfuncionalidad de la familia moderna, ayudado por la actuación de un Kieran Culkin a la medida del personaje, pasando de un humor ácido como escudo a sus decepciones ha momentos de desesperación dramática, sobre todo cuando se siente sólo y traicionado a las puertas de Sookie. La habilidad de Steers -escritor y guionista- para elaborar un relato de actualidad que camina convenientemente por los terrenos de la comedia ácida evitando caer en los tópicos del melodrama, da mucho mayor vitalidad a una película cuyo gran mensaje no es aleccionador, sino simplemente expositivo: padres que viven despreocupados evadiendo realidades y heredando inconformidad a sus hijos. Adolescentes que emergen de familias disfuncionales y que no tienen más armas que su propio valor para enfrentarse a una vida que no pidieron, pero que deben sortear de la mejor manera. Al fin y al cabo, aun de manera solitaria, siempre existe la oportunidad para empezar de nuevo.

(José Pablo Ortega Torres, 11 de agosto de 2003, extraído de www.revistacinefagia.com)
En ocasiones aparecen películas que fallan por no poder comprometerse con un sólo género, pues buscan ser en parte comedia, en parte drama, o alguna combinación similar. Pero rara vez se presenta una película en la que esa misma ambigüedad funciona a su favor, haciéndola impredecible y enormemente entretenida.

Me place decir que Igby a la deriva es una de esas cintas, cuyo balance entre humor, drama y suspenso consiguen un híbrido que no requiere explicación o excesivo análisis... con dejarnos llevar por su torrente de emociones bastará para tener una memorable experiencia fílmica. No hay misterio por resolver, no hay persecuciones o nudos narrativos. Simplemente compartimos los vaivenes emocionales del protagonista, quien sólo trata de mantenerse a flote en la turbia sociedad mientras averigua qué es lo que quiere hacer en la vida.

La película cuenta con un excelente argumento, y ha tenido la fortuna de ser respaldado por un brillante elenco, que encabeza Kieran Culkin. El joven actor tiene el suficiente talento para mantenerse a la altura, aún en presencia de veteranos como Susan Sarandon y Jeff Goldblum, ambos en sus característicos papeles de arpía y enigma, respectivamente. El resto del elenco joven es también muy bueno, desde Claire Danes como la estudiante intelectual hasta Ryan Phillippe como el afectado hermano de Igby. Y quien me sigue sorprendiendo en cada cinta que hace es Amanda Peet. Su intensidad es hipnótica, y ha logrado muy bien la transición entre simples papeles de comedia y dramáticos.

Tal vez los fuertes temas que casualmente tratan los personajes de esta cinta no sean del gusto de todo el público, pero es innegable que en los torcidos caminos del argumento se encuentra a cada paso vitalidad, humanidad y sinceras emociones. Excelente trabajo de este primerizo director y escritor -quien apareció como "Flock of Seagulls" en Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994)- que augura un brillante futuro... mientras Hollywood no interfiera.

(Extraído de www.cinencanto.com)
Holden Caulfield confeccionó el molde y Jason “Igby” Slocumb Jr. lo ocupó perfectamente, en Igby a la deriva, un inspirado ejemplo de historia en la que un héroe adolescente descubre que el mundo apesta, que la gente es mentirosa y que el sexo es sólo un consuelo. Porque el género está bien establecido: lo que hace fresca a la película es la escritura inteligente, los personajes con contradicciones y la interpretación de Kieran Culkin, que captura la nota justa de un chico rico, acomodado que ha crecido en el desencanto. Igby es el hijo de una familia disfuncional. Su madre, Mimi, es crítica y perfeccionista. Su padre, Jason, está en un hospital para enfermos mentales. Su padrastro, D. H. Baines, es un operario con gusto por las jovencitas. Su hermano, Oliver, es un destacado estudiante en Columbia que mira a Igby como si fuera un bicho raro. Igby ha sido expulsado de las mejores escuelas y, poco después de comenzada la película, escapa de un colegio militar y se esconde en New York City.

Films como estos dependen sobre todo de la textura de las interpretaciones, y es fácil imaginar Igby a la deriva como una sitcom en la que los personajes no parecen entender las cosas que dicen. Todos los actores aquí tienen presencia, entienden las bromas y pertenecen al mismo mundo. (...) Kieran Culkin emerge aquí como un actor cómico complejo, seguro, con timing; y, además, hay un Culkin menor, Rory, que aparece como el Igby más joven. El papel de Kieran no es para nada fácil. No es simplemente un adolescente rebelde, perdido, con habilidades verbales de adulto sino que es un herido sobreviviente de una familia que lo ha dejado herido emocionalmente. Una de las escenas más conmovedoras es en la que Igby visita a su padre en el hospital, donde la total atracción del padre sugiere un doloroso mensaje: No entiendo a mi familia ni a ninguna otra cosa, y he dejado de pensar en ello.

Hay mucho sexo en la película, pero es sexo sano, lo que quiere decir que es sexo interpretado por gente que parece haber escuchado algo sobre el sexo y aún experimentado el sexo antes que en ese momento. El sexo es visto aquí más como una parte del proceso de la vida, que como un tema importante. Todos menos Igby es justamente casual sobre esto, lo que es una suerte de tristeza, y entre las cosas de las que Igby ha sido privado en su vida, una es de un romance con una chica sincera de su misma edad que lo quiera seriamente.

La película ha sido escrita y dirigida por Burr Steers. Es un debut deslumbrante, balanceando tal cantidad de notas y de elementos de la historia. Lo que Steers no ha perdido de vista en este caos emocional, es del corazón. El film empieza y termina con diferentes clases de dolor, y al final Igby podrá descubrir las verdades que no pudo manejar.

(Roger Ebert, 20 de septiembre de 2002, extraído de www.rogerebert.com)

_________________________________________________________________________________________


Ciclo Retrospectivo

Durante el mes de junio, en el Ciclo de Cine Retrospectivo de lunes (siempre a las 19hs., en el cine Cosmos), exhibiremos:

Día 27: Cinco hombres (49th. Parallel, Gran Bretaña-1941) de Michael Powell, c/Anton Walbrook, Eric Portman, Leslie Howard, Raymond Massey, Laurence Olivier, Glynis Johns. 123’.

_________________________________________________________________________________________


Si Ud. desea recibir información sobre las próximas exhibiciones de Núcleo, escríbanos a nucleosocios@argentina.com.

_________________________________________________________________________________________


Usted puede confirmar la película de la próxima exhibición llamando al 48254102.

Todas las películas que se exhiben deben considerarse Prohibidas para menores de 18 años.

_____________________






La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal