Departamento de literatura



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CONCLUSIÓN


La presente tesina ha querido dar cuenta acerca de un tema sumamente presente durante el siglo XVIII, tan relevante como la necesidad de hallar en la razón un camino hacia la felicidad que tantos hombres buscaron. Así, imaginando nuevas sociedades, esperanzadoramente perfectas, el hombre ilustrado quiso poner de manifiesto su deseo de vivir en completa paz con sus semejantes, disfrutando de los mismos derechos y deberes, y sobre todo, teniendo la naturaleza a su disposición para hacer crecer la sociedad.

Cuando se dieron cuenta de que su realidad no era la que de verdad esperaban, comenzaron a fijarse en otras, lejanas en el tiempo o contemporáneas. Cuando los paraísos terrenales se mostraron ante sus ojos, ellos los quisieron para sí. La mezcla del deseo de fama y de mejorar la vida de sus contemporáneos los llevó a escribir sobre lugares inexistentes, personas con almas intachables y generosas, la sociedad perfecta.

Es así como en esta tesina se da a conocer, una vez más, Sinapia, el vivo deseo de la España que vio la Ilustración a través de otros ojos, distintos a los de sus vecinos europeos, pero a la vez llena de particularidades que la hacen sumamente destacable. La ilustración de la periferia, la utopía empírica, entre otros, son detalles que le dan a España un matiz diferente imposible de dejar pasar; y más aún cuando Sinapia devela los deseos de una España al borde del precipicio, dispuesta a lo que sea por recuperar el poderío que alguna vez poseyó.

Muy pocos se habían atrevido en la “aventura sinapiense”, pero aquellos que sí lo han hecho, han terminado por interesar en gran manera a esta simple alumna. Con ello quiero destacar las figuras de Stelio Cro y de Miguel Avilés Fernández, quienes como osados navegantes se atrevieron a cruzar las intrépidas aguas del siglo XVIII y descubrieron Sinapia.

En este marco de referencias tanto históricas como críticas que repasamos a través de la tesina, pudimos comprobar la real importancia de las utopías, tanto en sus inicios como marcando presencia en el siglo de la Ilustración. Lo primero que nos sorprendió fue el grado de aceptación de este tipo de relatos en el público lector, lo que nos condujo a verificar la gran necesidad de vivir en un estado de felicidad pleno de todos los contemporáneos ilustrados. Un ideal común que traspasó las fronteras de la razón y la literatura, poniéndolo de manifiesto en cada línea de cada texto que emergía de las mentes soñadoras de aquella época.

Caracterizamos al género utópico, gracias a Fernando Aínsa, como la crítica del modelo histórico vigente, lo que en España surge como una voz de protesta en contra de la realidad circundante. Mientras la realeza intenta sobrevivir con las pocas colonias que le quedan, el pueblo, que no disfruta de estas regalías, se muere de hambre. Alzan su voz a favor de un destino más digno y productivo, que los lleva a refugiarse en estas creaciones oníricas de las cuales todos hablan. Este es uno de los puntos más importantes de nuestra tesina, ya que el género utópico, desarrollado en España como medio de protesta o posibles soluciones a un presente decaído, ha llevado a muchos, como el autor sinapiense a escribir sobre ello, tal como Aínsa lo pone de manifiesto.

Dimos cuenta del modelo utópico dual que plantea Paul Tillich, donde las contradicciones en la utopía se suscitan a cada momento. Descubrimos, gracias a Kart Mannheim, que la utopía no siempre es imposible; sino sólo desde el punto de vista de la sociedad que la analice. Es así como una comunidad ligada a ideales cercanos a los utópicos, de generosidad y trabajo en común, verá la utopía más realizable que una sociedad que no comparte sus ideales. También nos enteramos de la función social que cumple la utopía, gracias a Ernst Bloch. Esta última se daría en la utopía abstracta, sin una referencia a lo posible-real y sin la existencia de un sujeto en ella, pero sólo alcanza su valor en la utopía concreta.

Cuando nos internamos en la historia de España, y la estrecha relación de las utopías con las colonias americanas, determinamos que el deseo latente de los hispanos radicó en un principio en este nuevo paraíso cruzando el atlántico, pero aquello nos llevó a preguntarnos si la situación hacia el siglo XVIII seguía igual o había cambiado.

Entonces descubrimos a Sinapia, y un sin fin de posibilidades de analizar en profundidad este interesante texto, desde el punto de vista histórico como literario. Determinamos el carácter antiutópico en el sentido de no-lugar y utópico desde el punto de vista del “lugar feliz”. Porque Sinapia es un lugar feliz reflejado en un territorio existente, tomado de aquí y de allá, como un gran rompecabezas del cual el desconocido autor se sirvió para darle vida a su magnánima creación.

Revisamos algunos aspectos interesantes de su organización y estructura, que nos llevó a pensar que el referente de creación de la obra utópica española no es solamente América, sino también Holanda y sus viajes de exploración y comercio hacia Asia y Oceanía, a través de su magnífica empresa bautizada como la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Un fuerte referente que a razón nuestra bastaría para querer preciarse de la misma fama y gloria que se tiene perdida.

A través de los relatos de Abel Tasman, Louis Antoine de Bouganville y James Cook, pudimos apreciar la realidad de estas colonias europeas en los continentes orientales, siendo uno de los más importantes el oceánico, refiriendo a “Nueva Holanda” como principal centro de operaciones de los colonizadores europeos. Es tal el nivel de acercamiento de estos proyectos comerciales, con las aspiraciones manifiestas de la España del siglo XVII y principios del XVIII, que nos atrevemos a pensar en este nuevo enfoque como un fuerte modelo a seguir manifestado indirectamente en Sinapia. A pesar de que los relatos de Tasman de los que habla el anónimo autor de Sinapia no existen en la realidad, por tratarse de la creación propia de este hombre, la relación entre él y las exploraciones holandesas de fines del siglo XVII, luego de independizarse de España, se ve reflejada directamente en los tres relatos presentados anteriormente. El poderío holandés opacó hasta cierto punto la trascendencia que alguna vez España concibió bajo su imperio, por lo que es necesario pensar en este referente a través de la utopía que hemos dado a conocer.

Es así como nuestro estudio, algo diferente en un principio respecto del final, nos ha dado la satisfacción de que podemos mirar este antitopía-utopía española con otros ojos, y tratar de comprender el por qué de su creación, sin desmerecer los primeros atisbos crítico-literarios que antes existen hasta hoy. Probablemente, posteriores estudios corroboren nuestros planteamientos, o simplemente los desacrediten (ojalá no sea así), pero nos quedamos con este resultado, que a nuestro juicio es bastante satisfactorio.

BIBLIOGRAFÍA

BIBLIOGRAFÍA PRIMARIA.

Sobre el texto mismo

AVILÉS Fernandez, Miguel. “Sinapia, una utopía española del siglo de las luces” Madrid: Nacional, 1976.

BIBLIOGRAFÍA SECUNDARIA

Utopía ilustrada en Europa

FERRONE, Vicenzo y Roche, Daniel (EDS.) Diccionario Histórico de la Ilustración. Alianza Editorial. 1998.

SERVIER, Jean. Historia de la Utopía. España: Monte Ávila Editores C. A. 1969.

TROUSSON, Raymond. Historia de la literatura utópica. Viajes a países inexistentes. España: Ed. Península, 1995.

Modelo teórico de la utopía

BLOCH, Ernst. El principio esperanza. Madrid: Editorial Aguilar, 1977-1980.

MANNHEIN, Karl. Ideología y Utopía. México: Fondo de Cultura Económica, 1993.

TAMAYO Acosta, Juan José. Rehabilitación crítica de la utopía en tiempos oscuros. [En línea] En página del Instituto de Ciencias, Artes y Literatura Alejandro Lipschütz, 2004. Página uno. [consulta : Julio de 2007.]

La utopía en España

CRO, Stelio. “La Utopía en España: Sinapia”. En Cuadernos para la investigación de la literatura hispánica. Nº 2-3. Madrid, 1980.

CRO, Stelio. El mito de la ciudad ideal en España: Sinapia. [En línea] España. Centro Virtual Cervantes, 1980. Documento de Acrobat Reader. http://cvc.cervantes.es/obref/aih/pdf/06/aih_06_1_048.pdf

CRO, Stelio. “La utopía de las dos orillas (1453-1793)” En: “Cuadernos para la investigación de la literatura hispánica” N° 30, Madrid, España. Año 2005.

LYNCH, John. “La España del siglo XVIII” traducción castellana de Juan Faci; revisada por el autor. Edición: 2a. ed. Barcelona : Crítica, 1999.

Abel Tasman y la expansión holandesa

BOUGANVILLE, Louis Antoine. “Viaje alrededor del mundo por la fragata del rey “La Boudeuse” y la urca “L’Étoile”. En: Bibliotheca Indiana. Viajes y viajeros. América en los grandes viajes. Madrid. Aguilar, 1957.

COOK, James. “Realización de los viajes emprendidos para realizar descubrimientos en el hemisferio meridional llevados a cabo por el Comodoro Byron, Capitán Wallis, Capitán Carterer.” En: Bibliotheca Indiana. Viajes y viajeros. América en los grandes viajes. Madrid. Aguilar, 1957.

MOLINA Martínez, Miguel. “La leyenda Negra”. Madrid: Nerea, 1991.

ORTÍZ Sotelo, Jorge. América y Oceanía en el juego de las potencias marítimas, siglos XVIII y XIX. Artículo presentado al Coloquio “América y Oceanía”, llevado a cabo en Lima en 1995.

PARRY, John H. “Europa y la expansión del mundo, 1415-1715” Chile: Fondo de Cultura Económica, 1992.

TASMAN, Abel. “The Voyage of Abel Tasman in 1642”. [En línea] Australia. En página del “Project Gutenberg of Australia”, 2007. http://gutenberg.net.au/ebooks06/0600611h.html [Consulta: Diciembre de 2007]

APÉNDICE


Imagen 1: Mapa de Sinapia según Miguel Avilés Fernández. (Avilés 23)

Imagen 2: La Compañía holandesa de las Indias Orientales (Verenigde Oostindische Compagnie o VOC en holandés, literalmente Compañía de las Indias Orientales Unidas). Se estableció el 20 de marzo del 1602, cuando los Estados Generales de los Países Bajos le concedieron un monopolio de 21 años para realizar actividades coloniales en Asia. Era la primera corporación multinacional en el mundo y era la primera compañía que publicaba sus ganancias. Fue una compañía de gran importancia y volumen de negocios por casi dos siglos, hasta que llegó a la bancarrota y fue disuelta en 1798. Las posesiones y la deuda pasaron a ser asumidas por el gobierno de la República Bátava



Imagen 3: Las rutas de Abel Tasman entre 1642-1644.





1 TROUSSON, Raymond. Historia de la literatura utópica. Viajes a países inexistentes. [Capítulo IV: El Siglo de las Luces] Ed. Península, España. 1995. Pág. 161-237.

2 FUENTES, Juan Francisco. Utopía. En: “Diccionario Histórico de la Ilustración”. –Vicenzo Ferrone y Daniel Roche (EDS.) Alianza Editorial. Págs. 131.

3 CRO, Stelio. El mito de la ciudad ideal en España: Sinapia. [En línea] España. Centro Virtual Cervantes. Documento de Acrobat Reader. <http://cvc.cervantes.es/obref/aih/pdf/06/aih_06_1_048.pdf>

4 MORENO, Francisco. El mito del buen salvaje. [En línea] En página: “Ecuador Ciencia”. Página uno. < http://www.ecuadorciencia.org/contenido.asp?id=1266> [consulta: Octubre de 2007.]

5 CRO, Stelio. El mito de la ciudad ideal en España: Sinapia. [En línea] España. Centro Virtual Cervantes. Documento de Acrobat Reader. <http://cvc.cervantes.es/obref/aih/pdf/06/aih_06_1_048.pdf>

6 AVILÉS Fernández, Miguel. Sinapia. Una utopía española del siglo de las luces. Madrid: Nacional, 1976. Pág. 69.

7 Viajes y viajeros: América en los grandes viajes / edición, con estudio y notas de los textos de Pigafetta.. [et al.]  Madrid : Aguilar, 1957.

8 La Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un libro escrito por el dominico Bartolomé de las Casas a mediados del siglo XVI. Como su nombre lo indica, se trata de un texto en el que el fraile se propone denunciar los nocivos efectos que, a su juicio, tuvo para los pueblos indígenas de América la colonización española. Mucho es lo que se ha dicho acerca de Bartolomé de las Casas, a quienes los mismos defensores de los indios como Motolinía llegaron a calificar de loco y soberbio, gracias a su polémica obra que contribuyó a alimentar lo que se ha llamado la Leyenda Negra española.

9 FUENTES, Juan Francisco. Utopía. . En: “Diccionario Histórico de la Ilustración”. –Vicenzo Ferrone y Daniel Roche (EDS.) Alianza Editorial. Pág. 133

10 TROUSSON, Raymond. Historia de la literatura utópica. Viajes a países inexistentes. [Capítulo IV: El Siglo de las Luces] Ed. Península, España. 1995. Pág. 161-237.

11 Ibíd. Pág. 162.

12 SERVIER, Jean. Historia de la Utopía. España.: Monte Ávila Editores C. A. Pág. 130.

13 Jonathan Swift (30 de noviembre, 1667 – 19 de octubre, 1745) Escritor satírico irlandés. Su obra principal es Los viajes de Gulliver que constituye una de las críticas más amargas que se han escrito contra la sociedad y la condición humanas.

14 “Utopía: (Del gr. οὐ, no, y τόπος, lugar: lugar que no existe). Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación” (RAE)

15 También deben conocerse la Guerra de los siete años, disputa entre Francia y Prusia contra Inglaterra y Austria. (1756-1763). Inglaterra obtiene la mayor parte de las colonias francesas. La Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, que puede considerarse como un desquite de la anterior, con Inglaterra derrotada por las Trece Colonias, apoyadas por Francia y España. Finalmente la Revolución Francesa (1789), y la subsecuente Guerra de la Convención, que desde finales de siglo enlaza con las Guerras napoleónicas.

16 Las Invasiones Inglesas fueron una serie de expediciones británicas que atacaron a las colonias españolas del Río de la Plata a principios del Siglo XIX. Estos eventos significaron la incorporación de la región a las Guerras napoleónicas, conflicto que enfrentaba a las dos potencias dominantes de la época, Inglaterra y Francia. La alianza entre Inglaterra y el Primer Imperio Francés otorgaba a los vastos territorios hispanos en el Nuevo Mundo un papel estratégico y económico de gran importancia para el Reino Unido, que se hallaba por entonces en plena Revolución industrial. Los invasores ocuparon la ciudad de Buenos Aires en 1806 y fueron vencidos 46 días después por un ejército proveniente de Montevideo comandado por Santiago de Liniers. En 1807 una segunda expedición tomó la plaza fuerte de Montevideo y permaneció en este enclave por varios meses. Un segundo intento de ocupación de la capital del Virreinato del Río de la Plata, en ese mismo año, fue exitosamente combatido por las fuerzas defensoras, que se componían no sólo de las tropas oficiales al servicio del rey, sino también de numerosas milicias urbanas, grupos de criollos a quienes se había armado y organizado militarmente. Véase más información acerca de este tema en el artículo: Primera y Segunda invasión inglesa en la página de las Olimpiadas Nacionales de Contenidos Educativos en Internet [En línea]

17 Las fricciones comerciales entre las colonias holandesas y las inglesas no se hicieron esperar. Los holandeses reclamaban el territorio de Connecticutt, a pesar de no conseguir su total dominio. En 1650, se vieron forzados a cederle a los ingleses la parte este de Long Island. Entre ambas colonias surgieron disputas fronterizas y reclamos de violaciones a los acuerdos comerciales. Finalmente, en la década de 1660, cuando estalló la guerra entre Holanda e Inglaterra, Nueva Holanda fue cedida los ingleses, a cambio de su colonia en las Guayanas. En cuanto al régimen administrativo implantado por los holandeses durante la época colonial se puede mencionar que en sus orígenes fue similar al inglés y al portugués dado el carácter de factorías o establecimientos comerciales que tuvieron sus efímeras colonias. Sin embargo, la colonia que durante varios años lograron establecer en Brasil fue gobernada por un miembro de la familia real. En las islas que conservó se estableció años después, un gobierno más subordinado a la Corona holandesa.

18 El término exacto para traducir ‘feliz’ es εὐδαίμων, ον.

19 “La rebelión de los Países Bajos contra el dominio español, con el cierre de Lisboa como punto de abastecimiento de especies para las provincias levantiscas, llevó a que algunas ciudades de Holanda, Friesland y Zeelandia, despacharan expediciones marítimas para obtener las especies directamente en Oriente. Tras algunos altibajos, la Compañía Holandesa de las Indias Orientales fue creada, siendo dotada con poderes supranacionales y casi absolutos, que incluían la capacidad de declarar la guerra y la paz en nombre de las Provincias Unidas. Una nutrida red de factorías fue establecida en varias partes de Extremo Oriente, con su capital en Batavia. Las tres grandes guerras anglo-holandesas del siglo XVII, de eminente carácter económico, detuvieron la creciente pujanza de las Provincias Unidas, y marcaron el ascenso definitivo inglés como potencia marítima de primer orden. Pese a ello, la Compañía Holandesa de las Indias Orientales logró mantener sus factorías hasta las guerras napoleónicas, al término de las cuales, algunas regresarían al control holandés.” ORTÍZ Sotelo, Jorge. América y Oceanía en el juego de las potencias marítimas, siglos XVIII y XIX. Artículo presentado al Coloquio “América y Oceanía”, llevado a cabo en Lima en 1995.

20 El texto fue encontrado en línea, con el nombre de An Historical collection of the several voyages and discoveries in the South Pacific Ocean”.

21 Además de este relato, se encuentran en el segundo tomo de la compilación de Dalrymple, los viajes de James Le Mair y William Schouter en 1616 y el viaje de Jacob Roggewein en 1722.

22 Trad. Esp.: “Diario de la descripción, por mí, Abel Jansz Tasman, de un viaje desde Batavia para hacer descubrimientos de la Tierra Sur Desconocida en el año 1642. Quiera DIOS TODOPODEROSO complacerme en dar Su Bendición a este viaje. Amén.”

23 La ruta de Bouganville parte en Brest, el 5 de diciembre de 1766, para continuar por Malvinas, Río de Janeiro, Montevideo, Archipel Dangereux (Tuamotu - 21 de marzo de 1768), Quatre Facardins, hoy en día Vahitahi; Lanciers, hoy en día Akiaki; La Harpe, hoy en día Hao; Islas Dos Grupos (Îles Deux Groupes), Hikueru, Reitoru, Haraiki, Anaa; Îles Boubon, hoy en día islas de la Sociedad; Boudeuse, hoy en día Mehetia (2 de abril); Nouvelle Cythère, hoy en día Tahití (6 de abril); Huahine, Raiatea, Tahaa, Bora Bora; Îles des Navigaters, hoy en día islas Samoa (3 de mayo); Manua, Tutuila, Upolu, l'Enfant Perdu, hoy en día islas Hoorn en Wallis y Futuna; Archipel des Grandes Cyclades, Vanuatu; Aurore (Maéwo), Pentecóte, îles des Lepreux (Aoba); Islas Salomón; Vella Lavella, Choiseul, Bougainville; Papúa Nueva Guinea; Archipel de la Louisiade, Nueva Bretaña, Nueva Irlanda; Java (28 de septiembre de 1768) y finalmente Saint-Malo (16 de marzo de 1769).

24 La Royal Society of London for Improving Natural Knowledge es la más antigua sociedad científica del Reino Unido y una de las más antiguas de Europa. Aunque se suele considerar el año 1660 como el de su fundación, años antes ya existía un grupo de científicos que se reunía con cierta periodicidad. Mantiene estrechas relaciones con la Academia Real Irlandesa fundada en 1782, mientras que la Real Sociedad de Edimburgo, fundada en 1783, se mantiene como una institución escocesa independiente. A pesar de ser una institución privada e independiente hace las veces de Academia Nacional de Ciencias en Reino Unido y es miembro del Consejo Científico Británico formado en 2000.

25 […] Uno de los lados de su rostro estaba tatuado en líneas espirales formando una figura muy regular; hallábase cubierto con un fino paño de manufactura completamente nueva para nosotros, que estaba atado de la manera que se representa en los dibujos de la relación del viaje de Abel Tasmán, hecha por Valentyn, volumen III, parte segunda, página 50. (Cook 475)




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