Discurso de la Directora de la oms, Dra. Margaret Chan, durante la Conferencia Internacional sobre Cobertura Universal de Salud, Lima, Perú. 20 de febrero de 2014



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Discurso de la Directora de la OMS, Dra. Margaret Chan, durante la Conferencia Internacional sobre Cobertura Universal de Salud, Lima, Perú. 20 de febrero de 2014

Es bueno estar de regreso aquí.

Honorable Ministra de Salud del Perú, gracias por esta conferencia, y por supuesto, mi hermana, Carissa, Excelencias, distinguidos delegados, amigos y colegas,

Ustedes han escuchado las palabras de la Señora Ministra de Salud sobre la perspectiva nacional, inclusive han escuchado un poco sobre la reforma sumamente importante en la que ella ha estado trabajando con sus colegas a nivel subnacional que se iniciará y han oído a mi hermana. Las palabras de ella suenan más como las de un político, ¿no? ¡Qué Directora Regional tan dinámica! ¡Caray! Es un modelo difícil de seguir, pero tengo que decir que me siento muy orgullosa de sus logros hasta la fecha.

Sí, la cobertura universal de salud es una visión para el mundo; y es una buena visión. La cobertura universal de salud es un sueño para los países de la OPS, la OMS. Carissa, yo creo, estoy segura de que la OPS lo hará. Una vez más, como lo has hecho ya, en muchas otras áreas como en la de vacunas y de erradicación de enfermedades.

La cobertura universal se está convirtiendo rápidamente en un movimiento, un movimiento impulsado por una fuerte apelación ética y su potencial para poner en práctica el derecho a la salud. Se trata de la dignidad humana, se trata de la justicia, se trata de no dejar a nadie rezagado en el desarrollo sostenible.

Me siento muy motivada por el alto nivel de compromiso y apoyo, también expresado en esta conferencia internacional. Como mencioné esta mañana, desde la publicación del Informe sobre la Salud en el Mundo 2010 referente a la financiación de los sistemas de salud, muchos más países están solicitando el apoyo técnico de la OMS.

En la provisión de asesoría técnica y financiera a estos países, la OMS ha encontrado un socio convincente y de mucho apoyo en el Banco Mundial.

Me gustaría darle la bienvenida a mi hermano, Jim Kim, quien regresó a dirigir el Banco Mundial para hablar sobre la equidad, para hablar sobre la eliminación de la pobreza, para hablar sobre la prosperidad compartida. Este cambio muy positivo en el Banco Mundial representa una buena noticia, y como Carissa mencionó, las estrellas están alineadas. La OMS y el Banco Mundial están trabajando juntos para servirles, y a través de ustedes, líderes, servir a su gente en sus países.

El compromiso del Banco Mundial envía una señal muy fuerte, con respecto a que la cobertura universal es financieramente viable y tiene mucho sentido desde el punto de vista económico. Siempre se alienta a los funcionarios de salud a saber que la OMS y el Banco Mundial están trabajando juntos, y sospecho que esta colaboración le da a los Ministros de Salud, especialmente a los Ministros de Salud, algo de peso a sus argumentos cuando se acercan a sus Ministros de Finanzas. Estamos aquí para ayudarles.

El Banco Mundial y la OMS organizarán una nueva conferencia en los márgenes de la reunión de primavera del Banco Mundial en abril. Lo hemos hecho antes, pero vamos a seguir haciéndolo con el fin de reunir a los Ministros de Finanzas y los Ministros de Salud para que conversen, para tengan un diálogo. ¿Por qué es importante invertir en la salud? Y, al mismo tiempo ¿por qué es importante lo que denominamos más dinero para la salud, pero también más salud por el dinero, es decir, la eficacia, la reducción del despilfarro? Seamos honestos, se despilfarra mucho en nuestro sistema hospitalario.

No tengo pelos en la lengua. Aquellos de ustedes que trabajan en los hospitales tal vez no estén de acuerdo conmigo, pero saben que tengo razón, ¿no es así? ¿Ven? Yo ya sé quiénes son; lo sé por sus risas. Seamos honestos. Los Ministros de Salud necesitan su apoyo para realizar ahorros, y vamos a abordar este tema más adelante.

La cobertura universal de salud ha atraído mucha atención a un alto nivel político. En 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución, y me gustaría agradecer al gobierno francés, junto con muchos otros países, que apoyaron una resolución que destacaba el objetivo de la cobertura universal de salud y le asignaba un lugar importante en la agenda política mundial.

La resolución cuenta con el patrocinio de más de 90 países. Son países de todos los rincones del mundo, y la resolución fue aprobada por consenso en la Asamblea General de la ONU. No es a menudo que esto sucede. Tuvo consenso universal, ¿no es así? Gracias a todas las personas que han ayudado.

Kim, ya estás de regreso. Justo estaba felicitando al Banco Mundial. Te perdiste esa parte.

Como mencioné antes, muchos países describen ahora la cobertura universal de salud como un tema trascendental, y las resoluciones adoptadas por los gobiernos instan a los países a desarrollar sistemas de salud que eviten pagos directos significativos en el punto de atención. Además, exhortan a los países a que establezcan mecanismos para compartir los riesgos con el fin de evitar gastos catastróficos en salud que conduzcan al empobrecimiento de los hogares.

La resolución también reafirma los fuertes vínculos existentes entre la cobertura universal y la Declaración política de la ONU sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles. La Declaración señala cuán importante es la adopción de una estrategia de prevención. La prevención es la piedra angular de la respuesta mundial a las enfermedades no transmisibles. Esta es otra ventaja de la cobertura universal de salud. ¿Por qué? Porque hace hincapié en la prevención, destacando, una vez más, su importancia. No solo se trata de la prevención, sino que tiene que ser integral, de tal manera que haga que la cobertura universal de salud sea asequible.

Y hay otras ventajas. Los sistemas de salud diseñados para ofrecer una cobertura universal de salud proporcionan una plataforma sólida para hacer frente a todos los problemas de salud, para lograr todos los objetivos de salud, de una manera justa, integrada y eficaz.

Hemos cometido muchos errores durante demasiado tiempo. Y uno de ellos es el enfoque vertical. Sí, nos fijamos en la importancia del VIH, la tuberculosis y el paludismo. Sí, la importancia de la salud materno-infantil, la importancia de las inmunizaciones, pero todo esto se hace de forma independiente, en sus propios silos. Nos olvidamos de las personas, de los servicios integrados centrados en las personas, que tanto se necesitan.

Esta conferencia es importante porque se celebra en un momento en que las desigualdades sociales, tanto dentro como entre los países han llegado a los niveles más extremos observados en medio siglo.

Como los economistas y los analistas políticos nos indican, las desigualdades en los niveles de ingresos y en las oportunidades son peligrosas. Alteran la cohesión social y desestabilizan las sociedades.

En un informe publicado el mes pasado, el Foro Económico Mundial clasificó las desigualdades en los ingresos como el número cuatro en su lista de los diez principales riesgos para la economía global.

El ganador del premio Nobel, el economista Joseph Stiglitz, documenta la desigualdad en su estudio denominado «El precio de la desigualdad». Denle una mirada. Un punto muy importante es que él destruye la noción o la suposición histórica de que la riqueza en el nivel más alto de la sociedad con el tiempo se filtraría para beneficiar a las masas. No obstante, los datos dicen lo contrario. La riqueza y las oportunidades se distribuyen uniformemente solo cuando las políticas en el gobierno hacen que la equidad sea un objetivo explícito, y la cobertura universal de salud lo hace.

Stiglitz argumenta de forma convincente que la desigualdad socava la productividad económica y ralentiza el crecimiento. Una sociedad más igualitaria crea una sociedad más estable y una economía más estable. Desde su punto de vista, la desigualdad que lleva a una educación, atención de la salud y vivienda inadecuadas es perjudicial tanto a nivel social como económico. Además, perjudica a las clases medias. Las clases medias son la columna vertebral de la democracia. Al abogar por el cambio, Stiglitz se refiere a momentos de la historia, cuando la gente de todo el mundo parecía alzarse para decir que algo estaba mal, y me parece que esto está sucediendo ahora con respecto a la salud.

Y esto ayuda a explicar, al menos una parte del entusiasmo por la cobertura en salud universal. En cuestiones de salud, algo está terriblemente mal.

Se estima que alrededor de 2.700 millones de personas viven en países que no tienen ninguna forma de protección social para cubrir los altos costos de la atención de la salud. Esta situación desalienta a las personas a que busquen atención médica hasta que una afección o enfermedad esté en una etapa tan avanzada que su costoso tratamiento no sea asequible, en caso de que el tratamiento fuera del todo posible en esa etapa tardía.

Otra estadística, de los aproximadamente 346 millones de personas a nivel mundial que sufren de diabetes, más de la mitad ignora el estado de su enfermedad. Para muchas de estas personas, el primer contacto con los servicios de salud será cuando empiecen a quedarse ciegos, necesiten que se les ampute una extremidad, tengan insuficiencia renal o un ataque al corazón.

La OMS estima que entre 100 y 150 millones de personas son empujadas por debajo del umbral de la pobreza cada año debido a pagos de bolsillo para cuidar de su salud. Para las personas que viven en los márgenes de la supervivencia, incluso el costo de los medicamentos esenciales puede empujarlos al borde del abismo.

Durante mucho tiempo, las tarifas para el usuario fueron presentadas como una forma de reducir el uso excesivo de los servicios de salud y, por lo tanto, contener los costos.

Además, se alegaba que la gente valoraría más los servicios si tenía que pagar por ellos. La experiencia dice lo contrario. Las tarifas para el usuario castigan a los pobres.

Incluso el Banco Mundial está cambiando esa percepción, ¿verdad? Gracias.

Y es por eso que dije que quería mucho a mi hermano, Jim Kim. Él trae un soplo de aire fresco al Banco. Y le doy la bienvenida con los brazos abiertos.

Para aquellos de ustedes que no conocen nuestra historia, tanto Jim como Tim Evans y yo, trabajamos bajo la supervisión del anterior Director General de la OMS, el Dr. J. W. Lee, por lo que somos verdaderamente hermanos, comprometidos con la equidad y la justicia.

Permítanme abordar otro problema preocupante en materia de salud. Una parte del mundo se alimenta hasta la obesidad, mientras que la otra se muere de hambre. Casi 850 millones de personas sufren de hambre crónica, y en 2012, más de 160 millones de niños pequeños presentaron retraso en el crecimiento y 55 millones padecían de adelgazamiento. Este es un mal comienzo en la vida para tantos millones, y desde 1980 la OMS estima que la prevalencia de la obesidad se ha casi duplicado en todas las regiones del mundo. En algunos países, más de la mitad de la población adulta es obesa o tiene sobrepeso.

En América Latina, más años de vida se pierden ahora debido a comer en exceso que por muy poca comida. Los presupuestos de salud se están reduciendo, los costos se han disparado y las expectativas del público van en aumento. En la mayoría de las áreas de la innovación técnica, como los televisores de pantalla plana, los teléfonos móviles y los dispositivos de mano, los productos se vuelven cada vez más baratos y más fáciles de usar. Sin embargo, este no es el caso en el servicio médico. La mayor parte de las nuevas tecnologías son mucho más costosas. Sí, los medicamentos, las tecnologías, y son tan sofisticados que su uso requiere conocimientos especializados, lo que ayuda a aumentar el costo.

El costo del cáncer es otra tendencia muy inquietante. El costo del cáncer es cada vez más inalcanzable, incluso para los países más ricos del mundo. En 2012, se aprobaron doce nuevos medicamentos para varios tipos de cáncer, y de estos, once de ellos cuestan más de 100 mil dólares por paciente por año. Por favor, dígame qué país puede permitirse eso.

Como varios estudios muestran, muchos médicos clínicos (aquí les digo, amigos médicos, no se molesten conmigo; pero les tengo que decir la verdad)… varios estudios muestran que muchos médicos clínicos no tienen idea acerca del costo de los medicamentos que recetan y no tienen idea acerca de las intervenciones que ofrecen. Esto contribuye a aumentar aún más los costos de la atención de la salud.

Los planes de incentivos, o permítanme calificarlos como los planes de incentivos equivocados, que pagan especialmente por los servicios prestados en los hospitales contribuyen al uso excesivo de pruebas y procedimientos, a recetar medicamentos de forma excesiva, y a estancias hospitalarias más largas de lo necesario. ¿Por qué nos metimos en este tipo de situación? Y esa es la razón por la cual, Señora Ministra, considero que usted es muy valiente al emprender todas estas reformas estructurales, que son tan necesarias.

La atención de la salud se lleva a cabo en una cultura de excesos. El modelo médico basado en la tecnología que funciona tan bien para combatir las enfermedades infecciosas es poco adecuado para la prevención y el control de enfermedades no transmisibles. Esto origina un nuevo modelo y un cambio importante en las mentes de la salud pública.

Todas estas tendencias muestran que algo está terriblemente mal y apuntan a la necesidad urgente de reformas: reformas en la manera en que se organizan los sistemas de salud, reformas en la manera en que se financia la atención de la salud.

Damas y caballeros,

Trato estos puntos para ilustrar la importancia de esta conferencia y de los problemas que van a abordar. Las reformas en la atención de la salud que apuntan a no dejar a nadie rezagado pueden ser una fuerza transformadora para las sociedades, con beneficios que van mucho más allá del sector de la salud.

Una mayor cohesión social y estabilidad son activos que todos los países del mundo valoran. La cobertura universal de salud es uno de los más potentes ecualizadores sociales entre todas las opciones de políticas. Es la máxima expresión de la equidad y la justicia, ya que pone en práctica el derecho a la salud para todas las personas, el derecho de recibir atención esencial de la salud sin correr el riesgo de la ruina financiera.

Muchos de ustedes han visitado los EE.UU., ¿verdad? ¿Quieren ir allí como visitantes sin seguro de salud? Peligroso, ¿no es así? Sin embargo, felicito al gobierno de los EE.UU. por el valor de enfrentarse a grandes desafíos para mejorar la salud de su pueblo. Si EE.UU. se encuentra a bordo, creo que el movimiento de la cobertura universal de salud llegará a su meta.

Sí, Carissa tiene razón, todavía hay confusión con respecto a la cobertura universal de salud. Algunos países piensan que es socialismo, mientras que otros piensan que es neoliberalismo. Así que, cuando se tienen dos caras de la moneda, creo que en algún punto intermedio se encuentra la respuesta correcta.

Todos los países de este mundo, si desean, pueden emprender el largo viaje. Dar el primer paso y luego, el segundo.

Carissa, mencionaste las señales en el camino. Tienes tanta razón. Muchos países que han sido muy exitosos, como el Reino Unido, Noruega, Singapur, Bangladesh, muchos otros, han emprendido distintas travesías. Creo que es definitivamente necesario porque estos países son diferentes. ¿Por qué deberían utilizar un enfoque «de molde» para la cobertura universal de salud? Tienen que encontrar su propio modelo y avanzar con su gente.

Mucha gente me dice, Margaret, ¿cuál es la diferencia entre la cobertura universal de salud y la atención primaria de la salud para todos, salud para todos? A los miembros mayores de la profesión que forman parte del público les digo, quiero ser honesta con ustedes, la salud para todos fue algo visionario en los años 70. Algunas personas dicen que es demasiado antiguo ahora. No, nunca es demasiado antiguo.

No obstante, 30 años o 40 años más tarde es necesario utilizar un nuevo lenguaje. La cobertura universal de salud es la manera de lograr la salud para todos. Sí, definitivamente.

Como mencioné antes, la cobertura universal de salud es la máxima expresión de la justicia y la equidad. Entonces, Michael, tengo que decirte que la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud es fundamental para impulsar la comprensión de todas las personas, ya que la salud es tan amplia, los determinantes de la salud son tan amplios, que se tiene que trabajar con muchos sectores, y he estado tan encantada de conocer a tantos Ministros de este gobierno. Me dijeron (tengo un montón de espías) que ayer once Ministros de este gobierno se reunieron para hablar sobre el desarrollo en la primera infancia. Ustedes lo entienden. Felicitaciones.

Y estoy segura de que estaremos aquí para brindarles nuestro apoyo. Establezcan las opciones de políticas adecuadas, practiquen la coherencia en materia de políticas y conseguirán mucha sinergia y ahorros al avanzar hacia la cobertura universal de salud.

Como ya he mencionado, y como han mencionado muchos oradores antes que yo, la cobertura universal de salud no tiene una fórmula universal. Por favor, encuentren sus propias soluciones.

Sin embargo, las experiencias de distintos países son valiosas y nosotros, la OMS, como la base de datos, como el mediador del conocimiento, podemos ayudarles a encontrar sus propias soluciones, a encontrar su propio modelo.

Una vez más, la cobertura universal de salud, mencionada por los oradores anteriores, es un enfoque gradual. Tenemos que ser plenamente conscientes de que va a tomar mucho tiempo llegar allí. No obstante, nada es peor que ni siquiera dar el primer paso. Nada es peor que la falta de acción.

El acceso justo a la atención de la salud requiere una decisión deliberada en materia de políticas, respaldada por la inversión, el seguimiento y la evaluación. Todas las cosas que usted está haciendo, Señora Ministra.

Sé que usted no es muy popular.

¿Qué le dije a ella esta mañana antes de entrar? Le dije que si uno es muy popular con todas las partes interesadas, no está haciendo un buen trabajo. Cuando uno inicia una reforma estructural, afecta los intereses creados de las partes interesadas. Uno va a encontrar resistencia.

Así que amigos, colegas, seamos honestos. Creo que los médicos, las enfermeras y los profesionales de la salud son personas sumamente importantes. No solo por su estatus en la sociedad. La gente confía en ellos. Son personas muy bien educadas. Merecen un buen salario. Pero no sean codiciosos, ¿está bien?

¿Recuerdan cuando se graduaron? ¿Recuerdan cuando prestaron juramento? ¿Qué juramento? ¿Lo han olvidado ahora? El juramento hipocrático. ¿Qué juraron? Ustedes están al servicio de la gente. No lo olviden.

Insto a los médicos, las enfermeras, los farmacéuticos. Siempre desempeñarán un papel importante en cada sociedad. Es su labor trabajar con el gobierno, respaldar al gobierno para conseguir la salud para todos, para todas las personas en su país.

Vivir en un país donde la gente se subleve porque no recibe servicios sociales (la salud es uno de ellos) no es una experiencia agradable. Al prender la televisión, ustedes ven esto todos los días.

El Perú, de acuerdo con la última evaluación del Banco Mundial, está en el camino correcto. Su gobierno está comprometido. Carissa tiene razón. No solo el gobierno actual, el anterior también lo estaba.

Y creo que la salud es un área que debe ir por encima de las afiliaciones políticas. La salud es un área que es importante para el país. Sin salud, sus hijos no pueden beneficiarse de la educación que reciben. Sin salud, ¿pueden imaginarse tener niños con retraso del crecimiento? ¿Niños que sean demasiado obesos para aprender en el colegio? Su función cognitiva no les ayudaría a alcanzar su potencial personal. No se olviden de la importancia del desarrollo en la primera infancia, la salud materno-infantil, el empoderamiento de la mujer, el empoderamiento de las sociedades. Trabajen junto con las sociedades para hacer las cosas bien.

Hay algo que tienen que saber. De todos los países del mundo, EE.UU. es el país que más gasta en salud en términos de PBI. Ellos no están recibiendo valor por el dinero. Pero están aprendiendo. Están mejorando.

Como mencioné antes, permítanme terminar afirmando cuán importante es que estén organizando esta conferencia aquí en el Perú. Es importante para nosotros, para aprender de ustedes, valerosa Ministra de Salud, otros valientes Ministros a nivel subnacional. Conocí a uno de ustedes. Su visión de servicio es importante. El gobierno central proporcionará la dirección, la administración, pero la prestación del servicio tiene que estar en el nivel provincial o local.

Hagan las cosas bien. Obtengan valor por el dinero y asegúrense de que la gente esté feliz. No obstante, la gente también tiene un papel que desempeñar. ¿Por qué comer hasta la obesidad? ¿Por qué beber todas esas bebidas azucaradas nada saludables? No voy a mencionar a nadie por su nombre. Saben a lo que me refiero. Por lo tanto, un estilo de vida saludable es importante. No fumar, no beber alcohol en exceso, si lo permite su país y su religión, hacer ejercicio, mantenerse en forma. Esta es la responsabilidad individual.

Cuando usted decide elegir estilos de vida poco saludables, ¿por qué deberían sus compatriotas pagar por atender su salud? ¿Por qué debería pagar el gobierno por ello? No hay nada gratis.

Los gobiernos son siempre pobres, todos los gobiernos, debido a que su dinero proviene de los impuestos. Y si ustedes no pagan impuestos, ¡oh! estoy feliz de saber que están trayendo a todos los emprendedores para que paguen impuestos. La salud tiene que ser financiada, ya sea por nuestro bolsillo, que no es un buen sistema, o por los ingresos del gobierno a través de la recaudación de impuestos.

Pero permítanme terminar diciendo: nunca se olviden de los más pobres entre los pobres, que no pueden pagarlo. Es por eso que la red de protección social debe estar en su lugar. La cobertura universal de salud se trata de la solidaridad. Los ricos pagan por los pobres. Los sanos pagan por los enfermos. Y sin eso, no estamos viviendo en un mundo bueno.

Por lo tanto, permítame felicitarla nuevamente, Señora Ministra. La apoyaremos. Usted es realmente muy popular entre nosotros.

Gracias.

English version

Nice to be back.

Honourable Minister of Health of Peru, thank you for this conference, and of course, my sister, Carissa, Excellencies, distinguished delegates, friends and colleagues,

You have heard from the Minister of Health the national perspective, including, some of the extremely important reform that she has been working with colleagues at the subnational level to embark on and you have heard from my sister. She sounds more like a politician, doesn’t she? What a dynamic regional director. Son of a gun! It’s a tough act to follow, but I have to say that I am extremely proud of her achievements so far.

Yes, universal health coverage is a vision for the world, and a good one. Universal health coverage is a dream for the countries in PAHO, WHO. Carissa, I belief, I’m confident that PAHO will do it. Once again, like you did, in the many other areas, in vaccines and eradication of diseases.

Universal coverage is also rapidly becoming a movement, a movement propelled by strong ethical appeal and its potential to operationalize the right to health. It is about human dignity, it is about justice, it is about leaving no-one behind in sustainable development.

I am greatly encouraged by the very high level of commitment and support, also expressed in this international conference. As I said this morning, since the publication of the 2010 World Health Report, on health system financing, many more countries are asking WHO for technical support.

Now, in extending technical and financial advice to these countries, WHO has found a very supportive and convincing partner in the World Bank.

I have to say, I welcome my brother Jim Kim, who came back and lead the World Bank to talk about equity, to talk about poverty elimination, to talk about shared prosperity. This very welcome change in the World Bank is good news, and as Carissa put it, the stars are aligned. WHO and the World Bank are working together to serve you, to serve you, and through you, leaders, your people in your in countries.

The Bank’s engagement sends a very strong signal, that universal coverage is financially feasible, and makes good economic sense. Health officials are always encouraged to know that WHO and the World Bank are working together, and I suspect this collaboration gives the Ministers of Health, especially the Ministers of Health, some weight to arguments when they approach their Ministers of Finance. We are here to support you.

The World Bank and WHO will be organizing another conference in the margins of the spring meeting of the World Bank in April. We have done so before, but we will continue to do so to bring together the Ministers of Finance and the Ministers of Health to have a conversation, to have a dialogue. Why is it important to invest in health? And, at the same time, why is it important to say what we call more money for health, but more health for money, meaning efficiency. Reduce waste. Let’s be honest, there is a lot of waste in our hospital system.

I am a straight talker. For those of you who are working in the hospitals, you might not agree with me, but you know I am right, isn’t it true? See, I can tell them, the laugh. Let’s be honest. Ministers of Health need your support to find the savings and we will come back to that.

Universal health coverage has attracted very high-level political attention. In 2012, the United Nations General Assembly, adopted a resolution, and I want to thank the French government, along with many other countries, move a resolution, a resolution that highlighted the goal of universal health coverage and give it a high place in the global political agenda.

The resolution has more than 90 countries to sponsor it, and these are countries from every corner of the world, and the resolution was adopted by consensus in the UN General Assembly. It’s not often that they go through like this. It was universal consensus, right? But thanks to all the people who have been helping.

Tim, you’re back. I was just commending the World Bank. You missed that part.

As I said, universal health coverage is now described by many countries as momentous, and the resolutions adopted by governments urge countries to develop health systems that avoid significant direct payments at the point of care. It further urges them to establish mechanisms for pooling risks to avoid catastrophic health expenditure that drives households into poverty.

The resolution also affirms the strong links between universal coverage and the UN Political Declaration on the Prevention and Control of Non-communicable Diseases. The Declaration signals how important it is to adopt a strategy of prevention. Prevention is the cornerstone of the global response to NCDs. This is another advantage of universal health coverage, why? It brings prevention to the fore, highlighting again, once again, its importance. Not only is prevention, but it has to be comprehensive, in a way that makes universal health coverage affordable.

And there are other advantages. Health systems designed to deliver universal health coverage provide a solid platform for tackling all health problems, for reaching all health goals in a fair, integrated, and efficient way.

For far too long, for far too long we made many mistakes. And one of them is vertical approach. Yes, we look at the importance of HIV, TB and malaria. Yes, the importance of maternal and child health, the importance of immunization, but they all live there in their own boxes and own silos. We forget about the people, the people-centred integrated services, which are so much needed.

This conference is important because it is held at a time when social inequalities, both within and between countries have reached the most extreme levels seen in half a century.

As the economists and policy analysts tell us, inequalities in income levels and in opportunities are dangerous. They disrupt social cohesion and destabilize societies.

In a report issued last month, the World Economic Forum ranked income inequalities as number four in its list of the top ten risks for the global economy.

Nobel prize winner, economist Joseph Stiglitz, documents inequality in his study called “The price of Inequality.” Have a look at it. One very important point is that he demolishes the long-held notion or assumption that wealth at the top of society will eventually trickle down to benefit the masses. However, the data say otherwise. Wealth and opportunities are evenly distributed only when policies in government make equity an explicit objective, and universal health coverage does this.

Stiglitz convincingly argues that inequality undermines economic productivity and slows down growth. A more egalitarian society creates a more stable society, and a more stable economy. In his view, inequality that leads to inadequate education, healthcare, housing, is socially and economically disruptive. In addition, it damages the middle classes. The middle classes are the backbone of democracy. In arguing for change, Stiglitz refers to moments in history, when people all over the world seemed to rise up to say that something is wrong, and I think this is happening in health now.

And this helps explain at least some of the enthusiasm for universal health coverage. In matters of health, something is terribly wrong.

An estimated 2.7 billion people live in countries with no form of social protection to cover the high costs of healthcare. This situation discourages people from seeking healthcare until a condition or a disease is so advanced that its costly treatment is not affordable …If treatment is at all possible at that late stage.

Another statistic, of the estimated 346 million people worldwide who suffer from diabetes, more than half of them are unaware of their disease status. For many of this people, the first contact with the health services will come when they start to go blind, they need a limb amputation, experience renal failure, or have a heart attack.

WHO estimates that around 100 to 150 million people are driven below the poverty line every year because of out-of-pocket expenditure. For people living on the margins of survival, even the cost of essential medicines can push them over the edge.

For a long time, user fees were put forward as a way to reduce the excessive use of health services and thus contain cost.

It was further argued that people would value services more when they have to pay for them. Experience says otherwise. User fees punish the poor.

Even the World Bank is changing in that perception, right? Thank you.

And that’s why I said I loved my brother. That’s why I said I loved my brother, Jim Kim. He brings a breath of fresh air to the Bank. And I welcome him with open arms.

For those of you who didn’t know our history, both Jim and myself, and Tim Evans, worked under the previous Director General in WHO, Dr J.W. Lee, so we are truly brothers and sisters who are committed to equity, to justice.

Let me tell you another worrying trouble in health. Part of the world feeds itself into obesity, while the other part famishes and starves. Nearly 850 million people are chronically hungry, and in 2012, more than 160 million young children were stunted and 55 million were wasted. And that is a miserable start in life for so many millions, and since 1980 WHO estimates that the prevalence of obesity has nearly doubled in every region of the world. In some countries, more than half of the adult population is obese or overweight.

In Latin America, more years of life are lost now because of overeating than because of too little food. Health budgets are shrinking, costs are soaring, and public expectations are rising. In most areas of technical innovation, like the flat screen TVs, mobile phones and handheld devices, products keep getting cheaper and easier to use. But, this is not the case in medical service. Most new technologies are much more expensive. Yes, medicines, technologies, and they are so sophisticated that their use requires specialized expertise, and that helps to drive up the cost.

The cost of cancer is another very worrying trend. The cost of cancer is becoming very unaffordable, even for the wealthiest countries in the world. In 2012, twelve new medicines were approved for various types of cancers, and of these, eleven of them cost more than 100,000 dollars per patient per year. Please tell me which country can afford that.

As several studies show, many clinicians, −there I say, my doctor friends, don’t get upset with me, but I have to tell you the truth… Several studies show that many clinicians have no idea about the cost of the medicines they prescribe and they have no idea about the interventions they offer. This cost of oblivion further contributes to the rising of the healthcare costs.

Incentive schemes, or let me qualify them, rather wrong incentive schemes, specially paying for service arrangements in hospitals contribute to the overuse of tests and procedures and the overprescribing of medicines, and the longer-than-needed hospital stays. Why did we get ourselves into that kind of situation? And that’s why, Minister, you are very brave to embark on all these structural reforms, which are so much needed.

Healthcare takes place in a culture of excess. The technology-driven medical model that works so well to combat infectious diseases is ill-suited for the prevention and control of non-communicable diseases. This causes a new model and a major shift in the minds of public health.

All of these trends show that something is terribly wrong and point to an urgent need to reform: Reforms in the way health systems are organized, reforms in the way healthcare is financed.

Ladies and gentlemen,

I make these points to illustrate the significance of this conference, and the issues you will be discussing. Healthcare reforms that aim to leave no-one behind can be a transformative force for societies, with benefits that extend well beyond the health sector.

Greater social cohesion and stability are assets valued by every country in this world. Universal health coverage is one of the most powerful social equalizers among all policy options. It is the ultimate expression of fairness and justice, as it operationalizes the right to health for all people, to receive essential healthcare without risking financial ruin.

Many of you have visited the USA, right? Do you want to go there as a visitor without health insurance? Dangerous, right? But I commend the US government for the courage in taking on the big challenges to improve the health for their people. If the US is on board, I think the universal health coverage movement will get there.

Yes, Carissa is correct; there is still confusion about universal health coverage. Some countries think that it is socialism; others think that it is neo-liberalism. So, when you have two sides of the coin, you know, I think somewhere in the middle is correct.

Every country in this world, if they want to, can embark on the long journey. Take the first step, and then take the second step.

Carissa you mentioned about the road signs. You are so correct. Many countries that have been very successful like the UK, Norway, Singapore, Bangladesh, many others, have embarked on different journeys. I think it is absolutely necessary because these countries are different. Why should they use a cookie-cutter approach to universal health coverage? They have to find their own model and move with their people.

Many people say to me, Margaret, what is the difference between universal health coverage and primary healthcare for all, health for all? While many senior members of the profession are in the audience, −I want to be honest with you− health for all was visionary in the 70s. Some people say that it’s too old now. No, it’s never too old.

But, 30 years or 40 years down the road you need to use new language. Universal health coverage is the way to achieve health for all. Yes, absolutely.

As I said, universal health coverage is the ultimate expression of fairness and equity. So, Michael, I have to tell you, you know, the Commission on Social Determinants of Health is instrumental to galvanize understanding of all people, because health is so broad, the determinants of health are so broad, that it has to work with so many sectors, but I was so delighted to meet so many Ministers from this government. I was told −I have a lot of spies−, I was told that yesterday eleven ministers from this government met to talk about early child development. You get it. Congratulations.

And I’m sure that we are here to support you. Get the right policy options in place, policy coherence, and you will get so much synergy and savings in moving towards UHC.

As I said, UHC, and reinforced by many speakers before me, there is no universal formula. Please find your own solutions.

But the experiences of different countries are insightful, and we can, WHO, as the database, as the knowledge broker help you to find your own solutions, to find your own model.

Again, universal health coverage, mentioned by previous speakers, is an incremental approach. We need to be fully aware that it will take a long time to get there. But nothing is worse than not even taking the first step. Nothing is worse than non-action.

Fair access to healthcare requires a deliberate policy decision backed by investment, monitoring and evaluation. All the things that you are doing, Minister.

I know you are not very popular.

What did I say to her this morning before we came in? I said that if you are very popular with all the stakeholders, you are not doing a good job. When you initiate structural reform, it affects the vested interests of stakeholders. You will meet resistance.

So friends, colleagues, let’s be honest. I think doctors, nurses and healthcare workers are extremely important people. Not only because of their status in the society. They are trusted by the people. They are very well-educated people. They deserve to get a good pay. But don’t be greedy, ok?

Do you remember when you graduated? When you took the Oath? What Oath? You forgot now? The Hippocratic Oath. What did you say? You serve the people. Don’t forget that.

And I urge you, doctors, nurses, pharmacists; will always have an important role in every society. It is your job to work with the government, to support the government to achieve health for all, for all people in your country.

Living in a country where people rise up because they don’t get the social services of which health is one is not a pleasant experience. When you go on the TV, you see this every day.

Peru, according to the World Bank’s latest assessment, is on the right path. Your government is committed. Carissa is right. Not only the current administration, but the previous one as well.

And I think health is one area that should go across party lines. Health is an area that is important for the country. Without health, your children cannot benefit from the education they are receiving. Without health, can you imagine that you had children that are stunted? Children that are too obese to learn in school? Their cognitive function would not help them to achieve their personal potential. Don’t forget about the importance of early child development, maternal and child health, empowerment of women, empowerment of the societies. Work with the societies together to get it right.

One thing you need to learn, of all the countries in the world, the US is spending the highest in terms of GDP for health. They are not getting value for money. But they are learning. They are making improvements.

And I think, as I said, let me conclude by saying how important it is that you are organizing this conference here in Peru. For us, to learn for you, the courageous Minister of Health, the courageous other Ministers at the subnational level. I met one of you. Your vision of service is important. The federal government will provide the stewardship, the direction, but the service provision has to be at the provincial or the local level.

Get it right. Get value for money and make sure your people are happy. But people also need to play their role too. Why should you eat yourselves into obesity? Why do you drink all these unhealthy sugary drinks? I’m not going to mention names. You know what I’m saying. So, a healthy lifestyle is important. No smoking, no excessive drinking of alcohol, if your country permits and your religion permits, exercise, stay fit. This is the individual responsibility.

When you decide to choose unhealthy lifestyles, why should your fellow countrymen pay for your healthcare? Why should the government pay for it? There’s no free lunch.

Governments are always poor, every government, because their money comes from tax. And if you’re not paying tax −oh! I’m happy to hear that you are bringing in all the entrepreneurs to pay tax. Health has to be funded. It’s either from our pocket, which is not a good system, or from government revenues through taxation.

But let me finish by saying: never forget about the poorest of the poor, who cannot afford it. That’s why the social safety net of social protection must be in place. Universal health coverage is about solidarity. The rich pay for the poor. The healthy pay for the sick. And without that, we’re not living in a good world.

So, let me congratulate you again, Minister. We will be supporting you. You’re actually very popular with us.



Thank you.



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