Discurso graduacióN 2017 cristina



Descargar 16.56 Kb.
Fecha de conversión07.07.2017
Tamaño16.56 Kb.
DISCURSO GRADUACIÓN 2017

CRISTINA.- Autoridades, Junta Directiva, profesores, compañeros, padres y madres, familiares e invitados: buenas tardes a todos y gracias por estar hoy aquí compartiendo con nosotros este día tan especial. En primer lugar, nos gustaría dirigirnos a nuestros compañeros tanto de ciclos formativos como de bachillerato para decirles:

AMBOS.- ¡Enhorabuena, lo hemos conseguido!

AARON.- En segundo lugar, nos gustaría agradecer a todos los profesores el habernos elegido para pronunciar este discurso, lo cual es todo un honor para nosotros.

Dicen que el discurso más corto fue pronunciado por Salvador Dalí, quien dijo una vez en 1980: “Seré tan breve, que ya he terminado”.



CRISTINA.- Y posiblemente eso hubiésemos querido hacer hoy. Pero tan solo con reflexionar un instante, nos damos cuenta de la enorme variedad de emociones y sentimientos que estos años nos han hecho vivir. Una mezcla de alegría y frustración.

AARON.- Euforia e impotencia.

CRISTINA.- Amistad y confianza.

AARON.- Hasta el día de hoy en el que todos ellos han dado paso a una profunda satisfacción y un enorme orgullo. Y es que, como bien dijo Pericles: “No se sale adelante celebrando éxitos, sino superando fracasos”.

Son muchos los años que hemos pasado aquí. En mi caso seis. Después de todo, aún recuerdo el primer día de clase: Todos nos encontrábamos ante la puerta del instituto sin saber realmente a que nos enfrentábamos, ni que nos esperaba tras esas puertas por entonces verdes. He de reconocer, que me perdí varias veces, incluso después de varias semanas aquí. Terminó el primer año de ESO y llego el segundo, marcado continuamente por unos rumores que finalmente se confirmaron: la fusión de ambos centros y el cierre del colegio Amor de Dios. ¿Y qué queréis que os diga? Que gracias a esos sucesos he conocido a gente maravillosa, tanto alumnos como profesores, y al fin y al cabo, eso es lo que nos llevamos de aquí. Tercero comenzó y cuando parecía que nos sabíamos el número de todas las aulas, todos nuestros esquemas se rompieron, y lo que antes era el aula 2 pasó a ser el aula 14, aunque siempre fue y será “la clase de Magdalena”. Finalmente, cuarto de la ESO, el último curso de la obligatoria. Unos seguimos el camino haciendo Bachillerato. Otros, con un Ciclo Formativo. Pero sin duda, la que mejor puede hablaros de esta experiencia es mi compañera Cristina, quien decidió tomar ambos caminos.



CRISTINA.- Efectivamente. La mayoría de las personas están en un instituto seis años, pero yo he estado aquí ocho. Quizás una de las razones fue que echaba de menos el sufrimiento y las intensas horas de estudio que implica el Bachillerato y por ello decidí estudiar un Grado Superior. ¡¿Y quién me mandaría a mí?! Es broma. La verdad es que ocho años dan para hablar mucho y os podría contar miles de cosas, pero prefiero no mencionar ningún momento en concreto, pues cada uno de nosotros tiene miles de recuerdos diferentes que, seguramente, estén apareciendo ahora mismo por nuestras mentes. Creo que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, ya que de no haberlo hecho, no me hubiese encontrado con las personas que me han acompañado estos dos años y con las que he compartido momentos muy intensos y bastante estresantes a causa de los exámenes. Gracias profes.

AARON.- Pues sí, gracias profesores, porque habéis sido vosotros los que nos habéis llevado de la mano hasta este momento. Pero es ahora cuando debemos soltarnos y comenzar a caminar solos. Con cada piedra hemos aprendido donde nos caemos y donde mantenemos el equilibrio. Gracias a esas piedras, ahora podremos decidir que queremos hacer por los próximos años.

CRISTINA.- Por otra parte, hay que decir que no todo han sido ecuaciones, moléculas, sintaxis y declinaciones. También ha habido anécdotas para el recuerdo y lecciones que no aparecen en los libros.

AARON.- Con Maite, hemos aprendido los riesgos que supone dar una clase en tacones y con Toñi, que el peso de un Coulomb depende de muchos factores.

CRISTINA.- Charo, escúchame porque todo lo que digo es importante y puede caer en el examen. Y recuerda: la auditoria es preciosa. Dori, nuestra tutora del año pasado, quien decía más de una vez eso de “Todo es cuestionable, nada es negociable”

AARON.- Marcos nos ha mandado leer, eso sí, siempre “por bocas”. Cecilia, que a pesar de ser profesora de matemáticas, su buena voluntad convertía los 5 minutos de más en un examen, en media hora.

CRISTINA.- Si no intentas hacer los ejercicios en casa, es normal que no los sepas hacer. Eh, Carmen? José Manuel y su gracioso acento, con el que nos decía “Bueno, eso ya lo deberíais de saber”.

AARON.- Y es que, si Juan Carlos pone un documental y se quita las gafas, mala cosa. Carmen, fuente de confidencias que no ha conseguido que a nadie le gusten los ejercicios de formación de palabras.

CRISTINA.- Esther, quien antes de un examen, hacía a nuestros compañeros de Geografía dar la vuelta al mapa, y Eloy, que siempre decía varias veces eso de “guarda el móvil”.

AARON.- Fernando, abre las orejas, porque antes de irnos quiero resumen, tema, tesis y argumentación. También hoy recordamos a otros profesores que han marcado estas etapas: Ana, Elvira, Marga, Iván, Pilar, Inma y un largo etcétera que siempre llevaremos dentro.

CRISTINA.- Además debemos agradecer y recordar a todos aquellos que nos ayudaron en este camino y nos hicieron darnos cuenta de que una formación académica es inútil sin una educación humana: Los padres y madres. Los mismos que han soportado nuestros momentos de estrés por los exámenes, nuestros nervios, nuestros lloros y sobre todo, la satisfacción al llegar a casa con todo aprobado.

AARON.- Padres, madres y resto de familiares, gracias por querernos incondicionalmente, por ser nuestro punto de apoyo y una fuente interminable de energía que nos hace querer llegar cada vez más lejos.

AMBOS.- Gracias de verdad.

CRISTINA.- Finalmente, compañeros. Los que habéis estado ahí 6 horas en clase cada día, y otras 18 pendientes del teléfono móvil: bien para preguntar dudas, bien para resolverlas.

AARON.- Recordemos todas aquellas guerras libradas por los grupos de WhatsApp que a ojos de Coral, seguro deberían ocupar un hueco en el temario de Historia.

CRISTINA.- Cambiar los exámenes un día antes, o incluso una hora antes, porque pensábamos que nos iban a salir mal…

AARON.- Todas esas noches sin dormir en las que nuestro único consuelo era la siesta del día siguiente y las criticas, para que negarlo, a quienes causaban tal insomnio.

CRISTINA.- Compañeros al borde de un ataque de nervios a los que alguien se acercaba y decía: “No te preocupes, yo también voy a suspender” o “Tranquilo, que de ese tema no va a preguntar nada”.

AARON.- Por todas esas cosas, no podemos ni debemos olvidar este tiempo, porque el instituto guardara un pedazo de nosotros y, a la vez, nosotros nos llevaremos también un pedazo de aquí. Dicen que la memoria y el recuerdo son los territorios desde los que las personas viven de verdad. Solo espero, que de vez en cuando nos acordemos de todo esto para que de alguna forma, no termine de morir nunca.

AMBOS.- ¡Hasta siempre Instituto de Guardo! ¡Gracias Instituto de Guardo!



La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal