Dulce amor personajes



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DULCE AMOR

PERSONAJES

MARTIN GUERRERO –ANDRÉS SANDOVAL-:

Amante de la velocidad y las carreras. Su sueño es ganarse la vida en las pistas. Es desenfadado, canchero y seductor, de pocas palabras pero siempre con la justa. Desde que su padre abandonó la casa, él se ha encargado de ser la autoridad, la figura paterna para su hermana, y el apoyo emocional y económico para su madre. A la hora de defender lo justo, se enfrenta a quién lo desafié. Martín es sincero, impulsivo y tiene un gran corazón.

NATALIA TOLEDO –MARIANELA GONZALEZ-

La mayor de tres hermanas. Es la Presidenta de Dulces Toledo, la empresa de dulces más grande del país. Su responsabilidad, compromiso y tesón, lograron que el nombre de la fábrica y las ventas, crecieran con los años. Es hermosa, inflexible, tiene claros sus límites y evita a toda costa cruzar la línea. Elegante, culta, honesta. De corazón noble, bondadosa, pero firme cuando hay que serlo. Si una palabra la define, es disciplina.

JULIAN –JUAN MANUEL MENDOZA-:

No cree en el matrimonio, por ello, se fue a vivir con su novia Gaby, cuando estaba embarazada. Es padre de Beto, un niño de 8 años, que es su debilidad, su talón de Aquiles y a quien le ha inculcado el gusto que él tiene por los carros.

Julián, quería correr en el autódromo y se las ingeniaba para seguir de cerca las carreras que allí se daban cita, pero la oposición de Gaby, quien siempre lo presionó utilizando a su hijo, hizo que él desistiera de su afición y se dedicará a trabajar en el taller mecánico de Tulio, un hombre del barrio. Allí, conoció a Martín, su ayudante y junto a quien descubrió, compartía la pasión por la velocidad. Desde ese momento, Julián se convirtió en el cómplice y patrocinador del sueño de Martín, se ha dedicado a enseñarle todo que sabe de las máquinas de competencia y a alentarlo, para que se suba a un carro y haga lo que él no pudo, concluir victoriosamente una carrera.

VERONICA TOLEDO –CAMILA ZARATE-:

Bella, atractiva, fresca, divertida. Era la consentida de Octavio, la más mimada y malcriada de las tres hermanas. Perdió a su padre a pocos días de cumplir sus 15 años, golpe duro del que aún no ha logrado reponerse por completo. A raíz de su ausencia, decidió irse por un tiempo a Los Ángeles a probar suerte, impulsada por sus ganas de convertirse en actriz y ser reconocida en el territorio norteamericano.

Pero lamentablemente, las ganas y ser la imagen de una empresa de dulces colombiana, no fueron razones suficientes, para que ella pudiera abrirse camino. Los intentos fallidos, fueron muchos y aunque a su familia, le hacía creer que estaba triunfando en tierras extranjeras, su cara no asomó nunca en la pantalla.

JULIANA TOLEDO –ABRIL SCHREIBER-

La menor de las hermanas, pasó de ser la niña consentida a la rebelde de la casa. A pesar de haberse criado en una familia adinerada, las apariencias le importan muy poco. Por el contrario, evita alardear de lo que tiene y lo que le sobra, prefiere que sus amigos, la vean como una adolescente común y corriente.

Está terminando el bachillerato, es poco dedicada a los estudios, no le gusta que decidan por ella y sin titubeos, se revela ante la perfección que se impone en la casa. Es astuta, de la misma forma que se mete en problemas, sabe con pericia zafarse de ellos.

LUCAS –JOSÉ JULIAN GAVIRIA-

Rebelde, impulsivo, vive la vida a su manera, bajo sus propias reglas. Su padre murió cuando era un niño y su mamá, salió a buscar mejores oportunidades y lo dejó al cuidado de su abuela paterna, quien trabaja día y noche para poder mantener la casa.

Ante la ausencia de autoridad, Lucas creció haciendo lo que se le venía en gana, razón por la que terminó involucrado con personas no muy santas, que se encargaron de volverlo un maestro en el arte del engaño y el camuflaje.

ELENA TOLEDO –KRISTINA LILLEY-



La madre de las Toledo. Creció en el barrio donde está la fábrica, en medio de una familia de clase media baja, que la preparó sin mayores pretensiones, para ser madre y esposa.

El amor de su juventud, fue un tal José al que le decían Pepe. Amor, que se diluyó con la aparición de Octavio Toledo, un hombre apuesto y con medios, en quien de manera inmediata, sus padres fijaron la mirada. El pujante joven, prometía ser un buen partido para su hija, mucho mejor que el pobretón de Pepe. Así fue, como impulsada por sus padres, Elena terminó casándose con Octavio, al poco tiempo nació Natalia, y luego llegaron sus otras dos hijas. A esta mujer, en apariencia, nunca le hizo falta nada, tenía el dinero de su esposo, el reconocimiento de la gente y una casa grande para disfrutar a sus anchas.


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