El arte románico ¿Qué entendemos por estilo o arte Románico?



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EL ARTE ROMÁNICO
¿Qué entendemos por estilo o arte Románico?· El término ya se utilizaba para describir las lenguas romances o románicas, pero es en el siglo XIX cuando Charles Gerville lo propone para definir el estilo que hoy identificamos como románico. Considera que se trata del opus romanun desnaturalizado, es decir la utilización de formas, diseños y elementos constructivos utilizados por los romanos en un estilo nuevo

Cronología: siglos XI (formación) - XII (plenitud) y XIII (coexistencia con el primer gótico).

Definición: el arte románico es netamente cristiano y europeo, e integra diferentes opciones utilizadas por el arte romano, prerromano, bizantino y árabe. Todo ello con un lenguaje específico y coherente. Pese a su extensión por Francia, Alemania, Italia y España que le confiere unas características propias en las distintas regiones o nacionalidades posee una unidad de estilo que hace que lo podamos identificar como el I estilo internacional en el ámbito europeo.

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA


EUROPA EN LA EDAD MEDIA S. XII Y XIII

Las circunstancias históricas que posibilitan y explican su desarrollo son:

El final de las invasiones normandas (vikingos) y la estabilización del Imperio árabe en occidente (desintegración del Califato de Córdoba y aparición de las Taifas, expansión cristiana hacia el sur de la península Ibérica), hará posible el restablecimiento de la paz en el mundo cristiano occidental, tan necesaria para una cierta revitalización económica.

La roturación de nuevas tierras, el crecimiento demográfico y la superación de los “Terrores del año Mil” (la llegada del fin del mundo), que facilitaran esta nueva eclosión constructora y artística a partir del siglo XI.

· El desarrollo del sistema feudal: el mecenazgo artístico de la Iglesia y de la Nobleza. Si la tierra es la principal fuente de riqueza, sus poseedores son el verdadero poder económico y político de la época. Por eso el románico es un arte rural.

· La expansión de las órdenes religiosas, como la Orden Benedictina (con su regla ora et labora, la Abadía de Cluny: será la expresión del poder económico de los monasterios y cauce para la difusión de las nuevas soluciones arquitectónicas y plásticas. La Iglesia católica monopolizará la mayor parte de la cultura. Es fácil deducir que la fe estaba por encima de cualquier pensamiento racional y que los centros culturales estaban vinculados a ella. Éstos eran fundamentalmente los monasterios, ya que las primeras universidades no aparecerán hasta el siglo XII.

· Auge de los caminos de peregrinación y de las peregrinaciones: relacionados con el culto a las reliquias y la difusión del nuevo estilo y la cultura románica: así las peregrinaciones a Tierra Santa, pasando por Italia (Roma); la de Santiago de Compostela, para rendir culto a las reliquias. Esta fe en las reliquias de los santos ayudaba a la gente a liberarse, a veces, de su triste existencia y a ganarse un puesto en el más allá, previo pago del precio establecido. En estos caminos se situaban multitud de iglesias y monasterios que conservaban como un preciado tesoro restos de los cuerpos de los santos que satisfacían el “hambre de reliquias” (apócrifas muchas de ellas) padecida por las personas de aquellos tiempos. Los ensayos y formas arquitectónicas de una región pasan pronto a otra a través de las cuadrillas de canteros volantes, lo que explicará la unidad estilística a pesar de las notables diferencias regionales.

· Las cruzadas, permiten entrar en contacto con las culturas del Mediterráneo oriental (arte bizantino, islámico, etc.). Fueron impulsadas por la Iglesia, como medio para ampliar el poder de los reinos cristianos sobre oriente.

· La reforma Gregoriana impuso un mismo criterio litúrgico en toda la Cristiandad occidental. Desde el año 1054, en que se produce el cisma de la Iglesia, la Cristiandad se fractura. Occidente y su capital, Roma, se convierten en el núcleo político y espiritual del papado y de la Iglesia Católica. Constantinopla y el Imperio Bizantino serán el ámbito de la Iglesia Ortodoxa.

El Románico surgió en Europa occidental aproximadamente por el mismo tiempo; consta de gran variedad de estilos regionales, distintos pero todos emparentados de múltiples maneras, y sin una fuente central. Incluye elementos de los estilos cortesanos que lo habían precedido (prerrománicos), del clasicismo tardío, del Paleocristiano y del arte bizantino, así como influencias islámicas y del legado celta-germánico.

En conclusión:

Lo que amalgamó todos estos componentes dispares en un estilo coherente durante la segunda mitad del siglo XI no fue una fuerza única, sino una diversidad de factores que contribuyeron a provocar un nuevo brote de vitalidad de todo occidente. Al fin, el cristianismo había triunfado en todos los territorios de Europa occidental.

Un creciente entusiasmo religioso se reflejaba en el movimiento de peregrinos, más creciente cada día, hacia los Santos Lugares, y desde 1095, culminó en las Cruzadas, para liberar Tierra Santa del dominio musulmán. No menos importante fue la reapertura de las rutas comerciales del Mediterráneo por las naves venecianas, genovesas y pisanas; el resurgimiento del comercio y la industria, y el incremento consiguiente de la vida urbana en algunas regiones de Europa.

Durante el caos de los comienzos de la Edad Media, las ciudades del Imperio Romano de Occidente habían menguado considerablemente (la población de Roma, que era de un millón en el año 300, llegó a descender hasta los 50.000 habitantes); algunas ciudades habían sido abandonadas completamente. Desde el siglo XI comenzaron a recuperar su antigua importancia, mientras por doquier se fundaban otras nuevas, y una burguesía de artesanos y comerciantes formaba una nueva clase entre el campesinado y la nobleza feudal, una clase media, la burguesía, que constituyó un factor decisivo en el desarrollo de la sociedad del Medievo.

Así pues, en múltiples aspectos, la Europa occidental, entre 1050 y 1200, pasó a ser mucho más semejante a la romana de lo que había sido desde el siglo VI al recuperar algunos de los modelos del comercio internacional, la vida urbana (aunque reducida) y la potencia militar de las antiguas épocas imperiales. Faltaba la autoridad política central, pero la soberanía espiritual del Papa vino a reemplazarla, hasta cierto punto, como fuerza unificadora.


En esta época se construyeron castillos, monasterios e iglesias. Edificios todos ellos con una fuerte carga simbólica, acentuada por el mundo estático y trascendente que representaban sus pinturas y relieves, sobre todo en los religiosos. Las ideas de premio, castigo o sacrificio también estaban presentes en este mundo ruralizado, donde el poder se ejercía no sólo a través de la fuerza, sino también del adoctrinamiento de las gentes.

En este contexto hay que entender la estética y la ética del románico, que adquiere una función didáctico-cristiana de glorificación o temor a Dios. Un arte que habla de las verdades eternas de la fe y de la esperanza en el más allá, puesto que en el más acá la vida era muy dura para la mayor parte de la población.
ARQUITECTURA ROMÁNICA

Tras el repaso histórico no resulta difícil concluir que la mayor parte de los monumentos románicos son religiosos, y expresan la mansedumbre del espíritu. Son ordinariamente sombríos, macizos y muy aptos para la meditación recogida, podría decirse que encarnan el misticismo ya que dios ha bajado espontáneamente a ellos



Principales características de los templos románicos:

▲ La arquitectura románica es de base romana, pero rechaza el sistema romano de revestimiento con material rico. Todo se hace con material del país. Casi todo se labra en piedra, utilizando el sillar y el muro llega a adquirir un sentido decorativo

Adoptan la planta de cruz latina, con la nave central más ancha que las laterales y uno o más ábsides en la cabecera. La planta de cruz latina, cuyo antecedente está en las iglesias paleocristianas, triunfa definitivamente debido a su simbolismo: cristo crucificado en la cruz. El ábside representaría la cabeza donde se sitúa el altar y se halla orientado hacia el este (los santos lugares); y en el otro extremo, el hastial de poniente, los pies; los brazos son el transepto.

La característica más general de la arquitectura romana es la construcción de edificios abovedados. La base estructural del abovedado es el arco y el pilar. En la nave mayor suele haber bóveda de cañón (reforzada con arcos fajones) y de arista en las laterales. La bóveda carga sobre los muros y parte de su peso se descarga sobre los arcos fajones, por lo que los muros y pilares recogen los empujes laterales y verticales, e impide grandes aberturas en el muro (vanos abocinados). El uso de contrafuertes adosados al muro se hace necesario para soportar el peso de la bóveda

En la intersección de la nave mayor y el crucero se construyen cúpulas o linternas (en España esas linternas se llaman cimborrios), que contribuyen a iluminar el altar, las cúpulas se acomodan a espacios cuadrados u octogonales haciéndose el paso por medio de trompas o pechinas.

LA IGLESIA DE PEREGRINACIÓN

MAPA CON LAS RUTAS DE PEREGRINACIÓN DEL CAMINO DE SANTIAGO
Durante la Edad Media se emprendieron peregrinaciones a los lugares santos para solicitar algún favor y porque la iglesia prometía la salvación eterna a las almas de los peregrinos, además estas peregrinaciones eran una de las escasas posibilidades de viaje abiertas en aquella época a la gente sencilla. Los destinos eran Roma y Santiago de Compostela. Hacia el siglo X comenzaron a afluir peregrinos a través de Francia y de España para visitar el sepulcro del Apóstol Santiago. El aumento del tráfico a lo largo de las rutas recomendadas, aumentó la popularidad de la peregrinación a Compostela y las iglesias locales comenzaron a recibir más visitas muchas albergaban reliquias de santos, a las que creían poderes milagrosos de curación. Para dar cabida a los peregrinos que proporcionaban fuertes ingresos, los arquitectos inventaron un plano constructivo que incluía un corredor alrededor del ábside de la iglesia. Se trata de la girola. La planta era de cruz latina con número impar de naves. A esta se le añade una cripta subterránea situada bajo el altar, donde se exponen las reliquias y una girola para que los peregrinos pudieran deambular fácilmente.

En la girola y en la parte del transepto se construyen pequeñas capillas o absidiolos. La girola en muchos casos constituye una prolongación de las naves laterales que rodean los brazos del transepto. Sobre las naves laterales y con vanos abiertos hacia la nave central se sitúa una tribuna que aloja a los peregrinos y permite abrir ventanas al exterior. A los pies y en los extremos de crucero se abren grandes accesos y portadas decoradas profusamente.

Ejemplo de estas plantas son las iglesias de San Sernín de Toulouse y Santa Fe de Conques.
EL MONASTERIO
Una creación arquitectónica de este periodo es el monasterio. Monasterios hubo ya en Egipto desde los tiempos primeros del cristianismo; pero alcanzan durante la época románica un desarrollo arquitectónico monumental.

En el 910 se colocan los cimientos de una nueva abadía el Cluny, la regla del nuevo monasterio se trata de la vieja regla benedictina, que intenta restablecer en todo su rigor. Pobreza, castidad y obediencia, humildad y penitencia son sus principios inalterables. Será el Cluny quien ordenará las distintas comunidades en una misma dirección imponiendo un gobierno centralizado que dirige el abad de la casa madre. El Cluny será la primera orden religiosa en la vida de la iglesia, su desarrollo inicial es espectacular y sus razones de éxito numerosas. Capacidad organizadora, atractivo de la regla, las actividades de los monjes, el apoyo del Papado y la localización geográfica en el corazón de Europa.

El Cluny se convertirá en el principal agente de los modelos constructivos y la difusión del románico.



Fueron importantes centros culturales, poseían bibliotecas y talleres donde copiaban e ilustraban con miniaturas libros antiguos. Destacaron como centros económicos que poseían tierras que explotaban para abastecer al monasterio.

El plano de la abadía del Cluny estaba basado en el monasterio carolingio de Saint Gall. Sus distintos edificios se disponían a partir del claustro. La iglesia tuvo doble transepto y multitud de torres se situaba en uno de los lados del claustro, así como la sala capitular (se reunían los monjes para leer y tratar cuestiones de la comunidad) el refectorio (comedor de los monjes). Las otras dependencias como el hospital, la hospedería, las caballerizas, la bodega, la botica…

En España se construyeron monasterios como el benedictino de San Pedro de Rodas en Girona, vivió su época de esplendor entre los siglos XI y XII.

ARQUITECTURA ROMÁNICA EN EUROPA


FRANCIA
Francia destaca por la cantidad y variedad de sus edificios románicos, debido a que es encrucijada de los caminos de peregrinación y cuna de la reforma cluniacense.

Borgoña es el gran centro creador y promotor, como obras clave destacan la abadía del Cluny edificio con tribuna, del que subsiste una parte. Santa Magdalena de Vézelay ejemplo de iglesia sin tribuna, con ventanas sobre las naves laterales hay arcos con dovelas alternadas en su colorido como en Italia

En el centro de Francia (Auvernia) sobresalen las iglesias de Santa Fe de Conques, la de Nuestra Señora del Puerto de Clermont-Ferrand, modelos de peregrinación con tribuna y girola.

En la región del sudoeste destacan los modelos de Poitou con tendencia a la igualdad de naves como Nuestra Señora de Poitiers.


INGLATERRA

Los modelos normandos se difunden por Inglaterra, ganando amplitud y solidez, se prodigan las combinaciones de arquerías entrelazadas y la decoración geometrizada. Las iglesias presentan un aspecto monumental con dos robustas torres a cada lado de la fachada principal. En el centro del crucero se suele elevar una gran torre.



La catedral de Ely y la Catedral de Durham son ejemplos destacados.
ALEMANIA

Tiene influencia francesa particularmente de Borgoña, así como de la Lombardía Italiana. Son características las plantas con ábsides en la cabecera y en los pies- este de carácter funerario- arquerías pequeñas rematan los muros (arquería renana) y torres circulares.



Catedrales de Spira, de Maguncia y Works
ITALIA

En Lombardía se inicia el románico con los monumentos representativos del “primer arte románico” caracterizado por los arquillos rematando los muros y las bandas verticales. En esta región las iglesias del siglo XII se caracterizan por el pórtico avanzado con dos columnas que apoyan en leones, la alternancia de pilares y columnas, las amplias criptas y la construcción independiente de la iglesia, el campanario y el baptisterio. Ejemplos son las catedrales de Parma, Módena y Ferrara.

En la Toscana se emplea el mármol sistemáticamente y se advierte cierta predilección por el empleo de la columna, así como una fuerte influencia clásica.

En Roma se continúan utilizando los modelos paleocristianos enriquecidos con la decoración de teselas de mosaicos. Son representativos los claustros de San Juan de Letrán, y San Pablo Extramuros.



ARQUITECTURA ROMÁNICA ESPAÑOLA
Los precedentes que tuvo la arquitectura románica española en los períodos visigodo, asturiano y mozárabe dieron un fruto excelente. El románico español cuenta además con el influjo directo del arte musulmán. Fuera del grupo de iglesias de Cataluña perteneciente al primer románico, la arquitectura románica en la península es tardía. Los monumentos se fechan en la segunda mitad del siglo XI; pero en el XII hay una gran cantidad de obras. La situación histórica debe tenerse en cuenta para notar la distribución de los edificios.

La muerte de Almanzor a principios del siglo XI fue el signo del levantamiento de los reinos cristianos peninsulares que empujan a los musulmanes hacia el sur. Consecuencia inmediata fue el afianzamiento del Camino de Santiago, ruta de peregrinación y de trasiego de elementos culturales. Al amparo de la nueva seguridad se edifican espaciosas iglesias y monasterios y las primeras grandes catedrales españolas.
Tres periodos en la arquitectura románica de España:
Primer románico fines del siglo X y parte del siglo XI.-

Cataluña ofrece los edificios más estimados del primer románico. El antiguo territorio de la Marca Hispánica se hallaba vertido hacia Francia por el Rosellón, era pues un territorio independiente y fronterizo con el sur francés.

Las iglesias catalanas son sobrias y austeras elaboradas con sillería pequeña cuentan con elevadas torres y decoración de arcos ciegos. El estilo evolucionó muy poco y ello ha producido una depuración de los tipos arquitectónicos que tiene una gran perfección.

Destacan el monasterio de san Pedro de Rodas y el monasterio de santa María de Ripoll ambos en Girona. En Barcelona se encuentra uno de los centros culturales más importantes de la zona, la colegiata de San Vicente de Cardona.
Románico puro.-
Las obras más representativas de este periodo las encontramos a lo largo del Camino de Santiago.

A esta época pertenece la catedral de Jaca, es una basílica provista de tres ábsides separándose las naves por medio de columnas exentas y pilares con columnas adosadas. En el crucero, cuatro robustos arcos torales levantan por medio de trompas, la cúpula nervada.

El monasterio de san Juan de la Peña con su claustro edificado en la roca.

La colegiata de san Isidoro de León, la iglesia de santa María la Real de Sangüesa.

La iglesia de san Martín Frómista de tres naves con la misma altura por lo que es ciega la central, destaca por su homogeneidad y la pureza de sus volúmenes sobresaliendo el gran cimborrio octogonal. La fachada se define por medio de torrecillas cilíndricas en las esquinas. Impostas, cornisas y tejarones contribuyen a aislar nítidamente cada sector volumétrico del exterior.

La catedral de Santiago de Compostela, sus comienzos se remontan a 1075. El plano de la iglesia debió ser concebido en la forma actual desde el principio, dado el carácter unitario del edificio. En la construcción trabajaron los maestros Bernardo el Viejo, Roberto y Esteban.

Este templo pertenece al llamado tipo de iglesia de peregrinación, por ello presenta una gran cabecera. El sepulcro del apóstol se sitúa en la cripta, en el núcleo de la capilla mayor. La girola se cubre con bóvedas de arista, aún se conservan varias de las capillas absidiales.

Posee un profundo crucero, de las mismas proporciones que el cuerpo del templo y provisto de tres naves, pues como iglesia de peregrinación que es, las naves laterales permitirán el desfile ininterrumpido en el interior del templo. En el centro tuvo linterna románica, pero la actual es gótica. Los apoyos son compuestos. Los arcos, muy peraltados, dan esbeltez siendo uno de los principales atractivos del templo, si bien, los arcos fajones rebajados se oponen a este impulso vertical. Algunos modillones de rollos y arcos lobulados testimonian el influjo mozárabe o musulmán.

La tribuna es otro elemento importante. Se extiende por todo el templo, incluso en la girola. Su finalidad consiste en equilibrar el templo, contrarrestando el empuje de la nave principal; igualar la luz en el interior del templo, es decir, evitar una mayor iluminación en la parte alta; y, finalmente, aumentar la capacidad del templo, ya que desde aquí asistirían a los actos religiosos los fieles que no cupieran en el recinto.


Románico tardío o hispano.-

En Cataluña se mantienen las características del primer arte románico, fusionadas con las europeas, francesas y lombardas, sobre todo.



A la primera mitad del siglo XII pertenecen las iglesias del valle de Boí en Lleida, destacando San Climent y Santa María de Taüll. Mas tarde, en el siglo XIII se edifica la catedral de la Seu de d’Urgell, que destaca por su valor militar. Por eso el crucero se traza recto, como muralla, situándose torres en los extremos, entre las que se tienden absidiolos que sirven de asiento a una galería a modo de camino de ronda.

En el resto del territorio cristiano se observa durante la primera mitad del siglo XII una continuidad de los tipos acuñados en el anterior. El románico se extiende ya por muchas provincias, se distancia del Camino de Santiago o Camino Francés y se constituyen diversos grupos regionales o provinciales.

Los grupos abulense y segoviano parecen inspirarse en San Isidoro de León y san Martín Frómista, también destacan los focos soriano y vallisoletano. Iglesias de san Pedro y san Andrés (Ávila), san Millán y san Esteban (Segovia) la colegiata del Toro (Zamora) el claustro de san Juan de Duero (Soria)…

En Galicia la catedral de Santiago se mantuvo como modelo y sus influencias perduran hasta bien entrado el siglo XII como atestiguan las catedrales de Ourense y Lugo.



LA ESCULTURA
Los siglos XI y XII conocen el renacimiento de la plástica muy en decadencia desde los últimos tiempos del Imperio romano. ◘Triunfa la escultura monumental con una sabia armonía entre el edificio y la ornamentación escultórica.◘ Ésta invade todo el edificio por dentro y por fuera, pero es sobre todo en el exterior donde se acumula a fin de atraer la atención de los fieles que transitan a los que invita a meditar e instruirse. Y es que la decoración ◘ tiene un fin esencialmente didáctico. En aquella época cuando la cultura estaba solo al alcance de unos privilegiados, la iglesia se preocupó de enseñar la religión con arreglo a un método práctico: haciendo sencillos catecismos y tratados religiosos en piedra que entraban por los ojos y se grababan en la mente de aquellos hombres.

Las esculturas se distribuyen por las columnas y el mainel de la portada; las arquivoltas y los tímpanos, que es el lugar predilecto. El muro queda desnudo por lo común. Los capiteles instructivos e historiados se convierten en un lugar lleno de vida, en ocasiones se decoran las basas. El ábside es otro sitio acondicionado para la ornamentación y se ciñen los motivos a las formas de las ventanas.

El estilo de las figuras románicas responde a un ideal abstracto. El escultor románico compone sus figuras con arreglo a fórmulas ideales, geométricas, está en el lado opuesto del naturalismo. En ello influye Bizancio con sus modelos estilizados, rígidos. Así la religión se nos ofrece a distancia abstracta e intocable. Esta espiritualización de las figuras impone una deformación, pero no es caprichosa, sino que es consecuencia del estilo, y el estilo responde a su vez a un contenido religioso.

◘ El artista románico procede dentro de un reducido campo de libertad. Esta estrictamente sujeto al tema y a los modelos que le son facilitados lo que constituye la causa de la repetición en las interpretaciones temáticas. Pero este esquema en manos de un artista hábil puede producir una obra de gran individualidad. Pese a que no hay culto a la belleza formal, se obtienen una gran perfección de formas y depuración de estilo.

◘ En las representaciones se procura destacar la conciencia de pecado, el temor a la condenación y la necesidad del arrepentimiento. El gran desarrollo del Juicio Final testimonia el horror de la condenación que se pretende inculcar. El pecado adopta una forma repelente, la lujuria aparece representada generalmente por una figura de mujer, a la que serpientes y sapos le roen su cuerpo, se pretende con ello desencadenar el rechazo al pecado. ◘ Se trata de una estética de lo feo, a través de los discursos en piedra, donde lo feo se pone al servicio de lo malo de igual forma de que belleza es atributo de dios.

◘ El románico es una arte de contenido simbólico dotado de una abundante iconografía, la mayor parte de los temas animales, figuras antropomorfas o zoomorfas de aspecto monstruoso, han sido extraídos de los Bestiarios (tratados de simbolismo animal). Pero también hay temas de pura delectación, diablerías, juegos con intención humorística evidente, e incluso de abierto matiz obsceno, junto con elementos vegetales y geométricos.

Dos elementos condicionan el ideal abstracto de las figuras románicas la adaptación al marco y la adaptación a la función. El marco impone las condiciones (si es cuadrado o apaisado las figuras se achaparran, si es alto las figuras lo son también) la adaptación a la función hace que la ornamentación se supedite a la tectónica de la arquitectura (en los capiteles las finas volutas del capital corintio se sustituyen por figuras, que fingen sostener o apuntalar los extremos o salientes de aquél).

◘ Los temas cristianos derivan generalmente de Oriente, Bizancio y Siria y constituyen una serie de tipos como son: el Cristo crucificado (con cuatro claves y pies separados, lleva corona real no de espinas, los brazos rígidos, se ciñe al marco. No sufre no experimenta dolor, es un Cristo hermético, muerto o vivo, vestido con larga túnica otras cubre su desnudez con un faldón). Y el de la Virgen (sedente, ostentando corona. El niño está sentado en el regazo y menos comúnmente sobre la pierna izquierda bendiciendo o con el libro. Ambas figuras están rígidas, sin que exista comunicación madre-hijo).

En las portadas se repite la visión apocalíptica del Pantocrátor (Cristo sendente envuelto en la mandorla). El Juicio Final y la Ascensión

◘ Esta iconografía cumple la misión, al igual que la estilización de alejar un poco la divinidad de los hombres evitando toda familiaridad y fomentando el respeto. Las divinidades del románico nos sugieren el espíritu de justicia pero no el del amor. El dios románico imprime terror.


El desarrollo de la escultura románica va retrasado respecto a la arquitectura. Hasta fines del siglo XI no empieza a haber trabajos importantes, pero las experiencias del siglo XI serán decisivas para la escultura románica, observándose el paso de obras de pequeña a gran escala. Es en el siglo XII cuando despierta la escultura monumental, que sigue el dictado de la arquitectura, el bulto se hace más voluminoso y las molduras se recurvan suavemente apartándose de la plenitud del siglo anterior.

Los centros más importantes de la escultura románica se encuentran en Francia y en España. En Francia destacan: la iglesia de san Lázaro en Autun, la portada de la iglesia de la Magdalena de Vézelay, la portada de Santa Fe de Conques y la Portada del claustro de san Pedro de Moissac.

En España algunas obras destacadas son: el Pórtico de la Gloria y la portada de las Platerías de la catedral de Santiago de Compostela, y el claustro del monasterio de Silos en Burgos, el claustro del monasterio de san Juan de la Peña en Huesca, la portada de san Vicente en Ávila y la puerta del Perdón y la del Cordero en la colegiata de san Isidoro de León.

Mención especial merece la portada de la iglesia monástica de santa María de Ripoll en Girona.



LA PINTURA

La pintura también posee una gran significación teológica: “Cristo irradia respeto y amor”.

● Se desarrolla en los muros, pero es la arquitectura, al igual que sucede en la escultura, quien dirige. Se ofrece en tres variedades: frescos murales, frontales y miniaturas.

La pintura mural tiene una gran relación con la miniatura, ésta constituye un arte más rico y propio de gente letrada, con una iconografía más amplia y un repertorio formal más abundante. En cambio la pintura mural acredita un mayor carácter popular.

● Se trata de un arte anónimo que reconoce dos clases de autores eclesiásticos y laicos los cuales prevalecerán en la época gótica.

● Es una pintura sometida a un proceso de abstracción resultando de un gran poder expresivo, las figuras hablan de una seriedad implacable, sirviéndose del gesto para manifestar sus pensamientos. Para separar lo divino de lo terrestre y obtener una mayor simplicidad, el artista prescinde casi por completo del paisaje. Por lo mismo, no interesa la perspectiva, aunque se gradúe la profundidad del cuadro por medio de franjas paralelas de diversos colores.

● Es una pintura planista, bidimensional con leves efectos de modelado. Este modelado imita al bizantino: se trazan líneas paralelas con tonos claros y oscuros, para acusar el bulto, sin que esto suponga que la luz intervenga en la ambientación de la obra. En el rostro y las manos se aplican impactos de color con objeto de lograr algún volumen. El dibujo es un trazo segurísimo, con ansias de expresar sintéticamente.

● La composición suele ser simétrica y las escenas se disponen en formas geométricas, bandas horizontales, curvas…

● Al igual que en la escultura el horror vacui hace que todos los espacios se cubran con pintura.

El estilo puede decirse que se constituye como una continuación de lo carolingio, copto y bizantino.



No son verdaderos frescos la mayoría de las pinturas murales, pues aunque con arreglo a esta técnica se aplican los colores fundamentales, después se realizaban toques definitivos sirviéndose del temple.

● Lo mismo que en Bizancio se decora la cabecera de la iglesia (ábside) En el cuarto de esfera se halla el Omnipotente o Pantocrátor (el dios creador y juzgador), colocado dentro de la mandorla, portada por ángeles y rodeada por el Tetramorfos. Sentado bendice con tres dedos, signo de la Trinidad. Otras veces preside la virgen con el niño en el regazo bendiciendo. Debajo formando una faja horizontal o varias se disponen figuras de apóstoles, santos y profetas. No faltan las imágenes de santos a los que está dedicado el templo. En la bóveda y los muros se reparten escenas de forma rectangular con temas del Apocalipsis, del Génesis y del Nuevo Testamento.

Destacan los frescos de la: Iglesia de san Clemente de Taüll y del Panteón Real de san Isidoro de León
Pintura sobre tabla

Los frontales del altar alcanzan en España gran importancia, de esta pintura exenta nacerán más tarde las grandes creaciones de Occidente: los retablos. En esta pintura se ensayan efectos de composición y movimiento en mayor relación con la naturaleza. Solían contener pinturas relativas a los santos, cristo o la virgen.

El frontal se divide en secciones que recogen diferentes escenas, prima la simetría la frontalidad y la jerarquía. Frontal de la Seu d’Urgell, Lleida.



La miniatura adquiere un gran auge y sorprende el gran tamaño de los ejemplares. Junto a estos libros monumentales prolifera el de lectura manual son frecuentes Biblias, Pasionarios, Evangelios, Salterios y Vidas de santos.






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