El bronce antiguo II-III



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EL BRONCE ANTIGUO II-III
Los importantes desarrollos que comenzaban en el Bronce Antiguo I -habitación de nuevas regiones, establecimiento de la economía mediterránea, acumulación de excedentes y aumento de la población- alcanzaron la madurez en el Bronce Antiguo II-III. La transición entre los dos periodos fue gradual, sin ruptura. Solamente algunos yacimientos del Bronce Antiguo I fueron abandonados o destruidos (como Metser) y nunca más repoblados. La mayor parte continuaron a la siguiente fase, entre ellos Bet Yeraj, Bet Shean, Meguido, Ai, Jericó, Tel Erani, Lakhish y Arad, y muchos fueron urbanizados. Característica de este proceso es la construcción de fortificaciones y edificios públicos, el desarrollo de la planificación urbana, y la cada vez más aparente estratificación social. Las ciudades de Canaán (más pequeñas y sin escritura) han de ser vistas como una modestísima versión de la sociedad urbana de Mesopotamia. Sin embargo, se puede hablar de una sociedad urbana en este periodo en Canaán, con ciudades de tamaño considerable en relación a los poblados de ellas dependientes.
Sigue habiendo, como es obvio, población no urbana. Las ciudades proporcionaban a los habitantes de aldeas y a los nómadas y seminómadas distintos servicios espirituales (templos) y materiales (protección), además de un mercado para sus productos. Los pueblerinos y los nómadas y seminómadas, a su vez, proporcionaban sus excedentes agropecuarios a las ciudades y actuaban como vehículos de comunicación en la red de comercio. En muchos casos la existencia de los poblados dependía de la del mercado urbano, como fue el caso de los asentamientos mineros en el sur del Sinaí. En general, la cultura material de poblados y asentamientos no urbanos es más pobre que la de las ciudades.
No todos los asentamientos que aparecen al comienzo del Bronce Antiguo II-III existen hasta el final del periodo; al contrario, la evidencia arqueológica muestra que fue un tiempo de gran agitación, con frecuentes niveles de destrucción y sucesivas reconstrucciones de las murallas (en Jericó, por ejemplo, dieciseis, hasta su destrucción al final del Bronce Antiguo.)
Hay una marcada reducción del número de yacimientos entre el Bronce Antiguo II y el Bronce Antiguo III: las importantes ciudades de Arad, Tel Farah septentrional, Tel Erani y Afek fueron abandonas al final del Bronce Antiguo II, y no repobladas en el siguiente Bronce Antiguo III (en el caso de Arad, no fue poblada hasta el s. X a.C., en la ciudadela). En el caso de Arad y sus satélites (que desaparecen con ella), se han dado varias explicaciones, pero lo más probable es una combinación de ellas: cambio climático hasta casi la desecación, bajada del nivel de la capa freática y factores económicos, como la interrupción del comercio con Egipto.
No hay que entender que hay un declive urbano por ello. De hecho, el Bronce Antiguo III es considerado el punto más alto de la cultura urbana del Bronce Antiguo: Bet Yeraj, Meguido, Ai, Yarmut, Jericó, Dan, Tel el Hesi y Bab ed-Dra' alcanzan entonces el cénit de su prosperidad.
ARQUITECTURA.-
Fortificaciones.- Algunos centros estaban ya fortificados en el Bronce Antiguo I (como hemos visto), permitiendo ser definidos sin dudas como "urbes", pero no esto no ocurría en todos. Un cambio radical y casi simultáneo tiene lugar en el Bronce Antiguo II, siendo los ejemplos más expresivos Arad, Meguido y Taanak.
La pieza principal de la fortificación es la muralla. No conocemos su altura original ni su aspecto en la parte de arriba, pero seguramente no estarían enteramente construídas de piedra (en Jericó se conservan lienzos de adobes). El espesor va desde los 2-3 metros (Arad, Afek) a los 8 de Meguido y Bet Yeraj. Se trataba de impedir el acceso humano (las baterías de demolición no se conocían aún, ni las catapultas). En algunos sitios (Meguido, Jericó) están construídas en segmentos, para paliar el efecto de terremotos. Las murallas estaban reforzadas por torres: semicirculares (Arad, Ai, Jericó) o rectangulares (Tel el-Farah setp., Meguido, Taanak). Además de las puertas, algunas muy importantes como la de Tel el-Farah sept., había pequeñas puertas (poternas) para que los habitantes pudieran salir fácilmente a los campos de labor circundantes, y ser bloqueadas rápidamente en caso de ataque.
Casas.- Hay dos tipos principales de estructuras usadas como habitación durante el Bronce Antiguo II-III. El primer tipo es llamado frecuentemente "casa de Arad", según el yacimiento en que aparece en mayor número y más completa forma. Su plano es el de una estructura de una habitación apaisada (broad-room), con la entrada en medio de uno de los largos largos. La entrada está por lo tanto en el eje corto de la estructura rectangular, con el espacio interior extendido hacia la derecha y hacia la izquierda. La casa sólo contiene una habitación o pieza, a veces acompañada de una especie de celdilla que serviría de despensa. El suelo está por debajo del nivel de la calle, y se entra por unos escalones. La puerta abría hacia dentro y hacia la izquierda (se aprecian los huecos del eje en muchas casas). A lo largo de parte o de todos los muros hay un banco corrido; varias instalaciones y plataformas completan las casas. Un modelo de arcilla representando una casa de Arad completa el cuadro: la estructura sólo tenía un piso y no tenía ventanas (ello es adecuado para el clima de Arad); el tejado era plano con reborde para recoger el agua de lluvia.
Esta planta está representada abundantemente en Arad, y casas del mismo tipo se han encontrado en otros yacimientos de Palestina y del Sinaí, donde caracterizan poblados mineros (dependientes muy probablemente de Arad) como Nebi Salah y Sheikh Mohssein. El diseño "sala apaisada", se recuerda, estaba ya presente en casas calcolíticas y en el templo calcolítico de En Gedi; está también representado en los templos de Meguido y Jericó en el Bronce Antiguo I, y en el periodo que nos ocupa, Bronce Antiguo II-III. Es, por tanto, una de las más claras manifestaciones del tradicionalismo y continuidad de la población de Canaán durante mil años.
Templos.- El diseño de "sala apaisada" (broad-room) caracteriza también los templos en este periodo. (Es normal que la habitación humana sirva de modelo para la habitación del dios). La residencia del rey tendría también el mismo plano; aunque hay pocos palacios que merezcan tal nombre en el Bronce Antiguo de Canaán, en Mesopotamia la relación entre planta y concepto entre el palacio y el templo es claramente perceptible. Además, la casa del rey (palacio) tiene servidores varones y hembras, como el templo tiene sacerdotes y sacerdotisas. De la misma forma, el acceso a templo y palacio es limitado a unos pocos.
Los dobles templos o templos gemelos aparecen ya en el Bronce Antiguo I, en Meguido. También en Arad y otros lugares. No sabemos si se trataba de culto a un par de deidades o quizás una deidad femenina y otra masculina.
El grupo más importante de templos es el encontrado en Meguido: además de los templos (en esta ocasión tres, caso único hasta la fecha en Canaán), una plataforma redonda o gran altar.
Otros edificios públicos y planificación urbana.- El edificio público más peculiar es el granero encontrado en Bet Yeraj (Khirbet Kerak): es una estructura de considerable tamaño (30 x 40 ms). Su capacidad excede la del territorio de Bet Yeraj, así que se puede pensar que sería una especie de silo para toda la región. Aunque se parece a graneros representados en pinturas egipcias de la misma época, también hay un modelo de granero descubierto en una de las islas del Egeo. Ello, unido al tipo de cerámica, hace buscar este modelo de edificio no en Egipto sino al Norte. De momento, es el único de su tipo en Canaán.
Otras dos obras públicas son los sistemas hidráulicos de Arad y de Ai, consistentes en dos grandes pozos en el punto más bajo de la ciudad, que por un lado buscan la capa freática y por otro sirve de depósito de agua de lluvia y escurrentía.

En la mayoría de los yacimientos cananeos los niveles del Bronce Antiguo están enterrados en la base de la acumulación de ruinas posteriores, por lo que es difícil observar el plano de la ciudad del Bronce Antiguo. Por eso es tan importante el caso de Arad, abandonada a finales del Bronce Antiguo II.


Cerámica.- El conjunto cerámico del Bronce Antiguo II-III es en su mayor parte una continuación y desarrollo de conjuntos cerámicos de la primera fase del Bronce Antiguo. Sin embargo, hay una primera diferencia: la cerámica del BA I es mayoritariamente procedente de tumbas, mientras que la del BA II-III procede de niveles de ocupación. Otras variaciones: desaparece la cerámica gris o de Esdrelón (el Protourbano C de K.Kenyon), mientras las otras familias cerámicas continúan presentes, aunque evolucionando. La mayoría de los recipientes están hechos a mano, pero se aprecia un aumento de los hechos a torno, ya conocido; mejora la calidad de la arcilla, la preparación es más meticulosa y la cocción de los recipientes también mejora.

Entre los conjuntos cerámicos característicos del BA II-III, son de destacar:


Cerámica de Abydos.- Este término se refiere a una clase de cerámica fundamentalmente compuesta de jarros y cántaros, y representa lo mejor del arte del ceramista cananeo del Bronce Antiguo. Las vasijas están hechas de arcilla bien mezclada y tratada, con elegantes formas y bien cocidos. Unos tienen un baño rojo bruñido y otros tienen una decoración pintada en la parte alta de la vasija consistente en triángulos, arcos, puntos, etc., en rojo sobre el color más pálido del recipiente.
Esta familia cerámica es de gran importancia para la datación del periodo: su aparición está situada con toda seguridad en el Bronce Antiguo II, en los más importantes yacimientos de Canaán/Palestina. Especialmente en Arad, un yacimiento clave para el estudio de esta cerámica. Cuando Arad en el Bronce Antiguo I no era más que una aldea, no aparece esta cerámica de Abydos. En el siguiente nivel, cuando se convierte en ciudad, la cerámica de Abydos aparece en todo su esplendor y repertorio.

La cerámica de Abydos se llama así por el yacimiento egipcio del mismo nombre, donde fue descubierta por vez primera y reconocida por los excavadores como extranjera en Egipto, y probablemente procedente de Canaán, como se comprobó a no mucho tardar. En Egipto aparece además en Sakkara, Abusir el-Melek y otros, y en todo Canaán y Siria en otros lugares y en gran cantidad.

Las excavaciones de Arad proporcionaron la mejor evidencia para la cronología absoluta del Bronce Antiguo. La cerámica de Abydos no aparece en Egipto durante la época de Narmer y Hor Aha, sino en el reinado del tercer rey, Djer; lo mismo ocurre en Arad, en que la cerámica de Abydos no aparece en los estratos del Bronce Antiguo I en que apareción del serekh de Narmer, sino más tarde, coincidiendo con el reinado de Djer. La cerámica de Abydos, sobre todo la pintada, va desapareciendo en el Bronce Antiguo III, aunque continúa el resto de los tipos aun después del cese de relaciones de Arad con Egipto .




Distribución de la cerámica de Abydos



Cerámica de Bet Yeraj (Kirbet Kerak).- Representa un fenómeno distinto: sólo aparecen (y desaparecen) en el Bronce Antiguo III. Se trata de un tipo de vasijas extranjeras en Canaán, cuyo origen ha de buscarse hacia el mar Caspio (ver mapa); no están ligadas a una invasión violenta, sino quizás a un grupo de inmigrantes que la siguió produciendo según su tradición ceramista, pero que por extraña no tenía visos de continuidad.





METALURGIA

Un "tesoro" de objetos de metal (algunos de bronce) fue encontrado en Kfar Monash (llanura de Sharon) y constituye el más importante hallazgo metalúrgico del Bronce Antiguo. Sin embargo, presenta muchas interrogantes: en primer lugar, qué hacía en el lugar en que se encontró, lejos de cualquier sitio habitado del momento; fecha de los instrumentos y procedencia, y otras. Únicamente hay acuerdo en situarlo dentro del Bronce Antiguo.



RELACIONES INTERNACIONALES
Continúa y se incrementa la relación con Egipto, que parece ser de índole especialmente (que no exclusivamente) comercial. Al final del Bronce Antiguo II se observa un declive en estas relaciones, que se colapsan al final. Una de las posibles causas de la interrupción de relaciones comerciales entre Egipto y Canaán del Sur fue la creciente demanda de madera por parte de Egipto. Esta demanda llevó a los comerciantes egipcios a la costa de Canaán del norte (siro-libanesa). El puerto de Biblos, la cantidad y calidad de la madera que de allí podían importar y una autoridad firme como la del reino de Ebla (que daba estabilidad y seguridad) pueden haberse combinado para hacer esa relación atractiva para Egipto. Por otra parte, los egipcios debieron comprobar que también de allí podían traer casi todos los productos que antes importaban de Palestina. Todo ello pudo ser el factor determinante del abandono de Arad, de Tel Erani, de los poblados mineros del sur del Sinaí y de los asentamientos caravaneros del norte del Sinaí.
Sin embargo, el Bronce Antiguo III se considera un periodo de prosperidad en que las relaciones internacionales de Palestina se dirigen más al norte (Anatolia, Armenia, Caucaso). En este periodo, como en otros se revela que una parte importante de las fuentes culturales y espirituales de la cultura material cananea proceden del norte.
//Se recuerdan fechas para el Bronce Antiguo III: fase A, 2650-2550 = Tercera y Cuarta Dinastías egipcias; fase B, 2.550-2350 = Final de la Cuarta Dinastía y Quinta Dinastía.






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