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Educación como un proceso no terminal: La dinámica del cambio tecnológico contemporáneo obliga a la actualización permanente y profundización en el dominio de las nuevas tecnologías. Desde esta perspectiva, la colocación de puntos terminales a los procesos educativos particulares no tiene ninguna justificación, y sólo contribuiría a inhibir las posibilidades de ascenso social de algunas personas. (Jirón, 2002, p. 36). Al ofrecer un segundo ciclo de altos niveles de exigencia. El planteamiento de la ley 749 y el decreto 2566 postula tres ciclos incoherentes y dispersos, con una coherencia discursiva que no se puede aplicar en la practica y de hacerlo se asegura un proceso sin una calidad real que no permite la dinámica de movilidad.




  • La coherencia de la formación por ciclos la determina el encontrarse en el mismo campo de saber: La formación de ingenieros y tecnólogos debe responder a un mismo campo epistemológico, profundizando en temas propios de la disciplina. (Martínez, Parra, 2005). El decreto 2255 y la ley 749 formula unos ciclos específicos que terminen en ingenierías generales en diversas áreas que no permiten comprender el problema de la tecnología como parte de las fuerzas productivas y, solo se reduce al credencialismo corto y sin conexión. En el proyecto 2019 solo se enfatiza el primer ciclo con el SENA como entidad centralizadora de saberes. El 749 va de lo particular a lo general con programas muy empíricos, en el primer ciclo, unos más generales con un ingrediente matemático, pero sin contexto en el segundo ciclo. Finalmente con un tercer ciclo mucho más general sin tener las bases para soportarlo –el que aparezca el término propedéutico no garantiza la formación en continuum que requiere este tipo de formación.




  • Modelo en dos ciclos: un primer ciclo de formación tecnológica, y un segundo ciclo de ingeniería. (Martínez, Zuluaga, López, Vergara, 2004) (Martínez, López, 2007) (Jirón, 2002, p. 39). La ley 749 promueve tres ciclos, uno técnico, otro tecnológico y otro profesional. Negando el carácter profesional de la tecnología, reduciendo la exigencia de uno a otro ciclo y convirtiéndolo en un proceso instrumental, sin dinámica.




  • Formación en relación con exigencias del conocimiento tecnológico: Formación centrada en los fundamentos de los saberes básicos de las ciencias naturales ciencias sociales y lenguaje, que permita establecer relaciones entre teoría y práctica, orientada hacia la adaptación a lo nuevo permitiendo incorporar de forma razonable la innovación tecnológica y por último que prepare para el trabajo en equipo y apropiación de conocimiento tecnológico. (Jirón, 2002, 38-39). En la propuesta del 2019 se sigue reforzando la educación para el empleo, el trabajador apéndice de la máquina y el operario acrítico.




  • Perfiles orientados a la solución de problemas: Tanto el tecnólogo como el ingeniero están orientados a la solución de problemas mediante el uso creativo de herramientas conceptuales de la ciencia y de las técnicas, en este sentido se deben formar profesionales con la conciencia necesaria acerca de la realidad económica y social que vive el ámbito productivo del país al incorporarse con los entornos comunitarios y sociales, identificando problemas y planteando soluciones. (Jirón, 2002, 40). El MEN sigue insistiendo en técnicos completamente mecanicistas

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Un análisis rápido de la oferta educativa en la Facultad Tecnológica de la Universidad Distrital y algunas propuestas para su consolidación.

Documento para la discusión académica.

Por: Germán López Martínez Profesor Asociado Facultad Tecnológica

Grupo GIDETCI Universidad Distrital FJC.



La creación de la Facultad Tecnológica.

El proyecto académico Facultad Tecnológica de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Ciudad Bolívar, Santafé de Bogotá D.C. es creado mediante el Acuerdo No. 05 de 1994 (Consejo Superior Universidad Distrital, 1994). En 1995, se inicia la oferta educativa con cuatro programas tecnológicos, en convenio con tres instituciones públicas de reconocida trayectoria nacional en el ofrecimiento de programas de este nivel. Estas instituciones son: Las Unidades Tecnológicas de Santander de Bucaramanga, La Universidad Tecnológica de Pereira y el Politécnico Jaime Isaza Cadavid de Medellín. .Los programas ofrecidos son: Tecnología Mecánica, Tecnología en Electricidad, Tecnología Industrial y Tecnología Electrónica. Al año siguiente, se ofrecen: Tecnología en Construcciones Civiles y Tecnología en Sistematización. de Datos; además se cuenta con el apoyo de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá y el SENA, también mediante convenios.



Modificaciones académicas.

En 1997, mediante la presión de los futuros egresados de los programas tecnológicos, y ante la promesa inicial de poder continuar programas de ingeniería, se decide quitar el carácter terminal a los programas tecnológicos y constituirlos en un primer ciclo de formación de profesionales en el campo de la ingeniería. Se concibe entonces un nuevo proyecto académico de formación por ciclos, apoyado en la autonomía universitaria. Vale la pena aclarar que hasta ese entonces no existía en el país legislación alguna que permitiera, explícitamente el ofrecimiento de formación profesional por ciclos; y solo hasta el año 2002, con la aparición de la ley 749, se elimina el “techo” a los programas tecnológicos y técnicos profesionales



Tres modalidades de ofertas por ciclos en la Facultad Tecnológica.

En 1997 se estructura una primera oferta académica organizada en tres ciclos a saber:

El primer ciclo, conducente al título de “tecnólogo”, con una duración de seis semestres académicos, el cual tiene las mismas bases científicas y teóricas de cualquier carrera de ingeniería; no obstante, se diferenciaría por su carácter tecnológico aplicado.

El segundo ciclo conducente al título de “tecnólogo especializado” o “especialista tecnológico”, con una formación de mayor nivel científico, con una duración de dos semestres.

El último ciclo “ingeniero”, especializado en un área muy delimitada del saber, con una duración de dos semestres más.

El ciclo intermedio tiene varias críticas internas, en especial por no contar con una identidad y pertinencia adecuadas, ya que este ciclo ofrecía una titulación de “especialista” (titulación del nivel de posgrado), pero el ciclo fue concebido como un programa de pregrado.

Después de algunos años se elimina este segundo ciclo, y queda conformada una segunda modalidad de oferta de formación de ingenieros dividida en dos ciclos, (ciclo tecnológico y ciclo de ingeniería), la cual ha permanecido así hasta la actualidad en seis de los siete programas de ingeniería, ya que posterior al año 2007, el programa de Ingeniería en distribución y redes eléctricas se deja de ofrecer por que se recibe el registro calificado del programa de Ingeniería Eléctrica por ciclos propedéuticos, en donde el primer ciclo es prácticamente el programa de Tecnología Eléctrica, que se venía ofreciendo, y se conforma así la tercera modalidad de formación de ingenieros por ciclos con que ha contado la Facultad Tecnológica desde su fundación. A finales de 2010, se recibe el registro calificado del programa de Ingeniería de producción, también por ciclos propedéuticos.

Estas modalidades de oferta no son exclusivas de la Universidad Distrital, de hecho existen a nivel internacional varios modelos de formación similares como en Alemania, España, Francia, Italia, Japón, Pakistán, Suecia y la antigua Unión Soviética, entre otros, en donde la formación de ingenieros está organizada por ciclos o etapas con énfasis en la formación teórica y práctica. En muchos casos el primer ciclo tiene una duración de tres años y se orienta a la formación de un ingeniero “técnico” o “práctico” equivalente al tecnólogo de la la Facultad Tecnológica, el cual está capacitado para plantear soluciones a problemas tecnológicos, la mayoría de ellos relacionados con la producción, más no para desarrollar investigación tecnológica de alto nivel.

La equivalencia lingüística internacional de los egresados de este primer ciclo es la siguiente: ingeniar gradiert, ingenieur techniker, ingeniero técnico, technician engineer, tecnikumingenior, engineering technologist. (Gomez, 2000)

Análisis de algunos aspectos de la segunda modalidad de oferta.

Debido a que la segunda modalidad de oferta, (ciclo tecnológico y ciclo de ingeniería), ha sido la de mayor experiencia en la Facultad Tecnológica y aun sigue siendo ofrecida por la mayoría de los programas; por lo tanto, se mirarán algunos aspectos de esta modalidad.



Proceso de ingreso a los ciclos en la segunda modalidad de oferta.

Para ingresar al ciclo Tecnológico, se requiere presentar los resultados de las pruebas de estado, la localidad y el estrato socio-económico del aspirante, (C. F. Acuerdo No. 001 de 2003).

Para ingresar al ciclo de Ingeniería, se requiere acreditar el titulo de tecnólogo, nuevamente los resultados de las pruebas de estado, el promedio académico en el ciclo tecnológico, la afinidad con el plan de estudios y, preferiblemente, demostrar experiencia laboral certificada como tecnólogo. Una vez el estudiante es admitido al programa, experimenta un proceso de homologación de asignaturas (o espacios académicos).El proceso de homologación es reglamentado por el Consejo de. Facultad a propuesta de los Consejos Curriculares, (Acuerdo No. 003 de diciembre 16 de 2004).

Desde hace varios años se ha cuestionado, por parte de algunos miembros de la comunidad académica, este proceso de ingreso, en especial el del ciclo de ingeniería, por que: se utiliza de nuevo un criterio de selección, como lo es el resultado de las pruebas de estado, el cual ya fue tenido en cuenta para el ingreso al ciclo de tecnología; por otro lado, el criterio de afinidad entre los ciclos, queda al arbitrio del coordinador del programa de ingeniería respectivo, lo cual le da un carácter de alta subjetividad, vale la pena aclarar que el coordinador del ciclo tecnológico y el del ciclo de ingeniería recae en la misma persona, lo cual garantiza la coherencia entre los ciclos; y por último, la homologación de asignaturas, por lo general se vuelve un proceso tedioso, en especial cuando los estudiantes admitidos a este segundo ciclo provienen de una institución o programa diferente al cual ingresan. Lamentablemente el Consejo de Facultad ha pospuesto la toma de decisiones a este respecto, a pesar de contar con varias propuestas de cambios.



Algunas reflexiones sobre el modelo

A pesar de contar con un modelo de formación de profesionales (ingenieros y tecnólogos) articulados por ciclos, lo cual ha hecho de la oferta algo relativamente novedoso, que requiere de una permanente revisión de su modelo, la Facultad Tecnológica no ha contado con los suficientes espacios de reflexión a su interior. Esta situación ha hecho que no exista, por ejemplo, una postura consensuada en cuanto a la denominación del modelo, el cual ha sido nombrado de diversas formas, en varios artículos y documentos publicados en revistas del orden nacional (por ej: Revista Tecnura), o en ponencias que se han presentado por parte de profesores de la facultad en algunos eventos del orden nacional e internacional; ejemplos de denominación del modelo se tienen: “educación por ciclos”, “modelo de educación tecnológica”, “formación de ingenieros por ciclos propedéuticos” y “formación de tecnólogos e ingenieros bajo la modalidad de ciclos propedéuticos”.

Al revisar los planes de estudio del ciclo tecnológico, se encuentra que son prácticamente iguales a los primeros seis semestres de los programas de ingeniería respectivo, lo que pone en evidencia la estrecha relación entre los dos ciclos; por otro lado, los programas de ingeniería, organizados en diez semestres académicos, presentan una estructura del plan curricular muy similar a la de cualquier programa tradicional de ingeniería que se ofrece en Colombia.

En uno de los seminarios organizados en el marco de los procesos de autoevaluación de los programas de la facultad, a mediados del año 2009, dos profesores de la Facultad Tecnológica, (la profesora Mirna Jirón y el autor del presente articulo), plantearon varios interrogantes, con el propósito de generar un espacio de discusión académica para que sirvieran de brújula, si estos son respondidos por la comunidad académica.



Interrogantes planteados a la comunidad académica de la Facultad Tecnológica (Jiron M, López G, 2009)

1-¿Cuáles son los fundamentos epistemológicos, filosóficos, pedagógicos, y curriculares del modelo de formación?

2-¿Cuáles son los objetivos, fines o competencias en las cuales debe formar cada ciclo?

3-¿Cuál es la postura de la facultad frente a la articulación de la educación media con la educación superior?

4-¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre los tres modelos de formación de ingenieros que coexisten actualmente en la Universidad Distrital?

5-¿Cuál es el perfil del docente requerido para formar a estos profesionales?

6-¿Cuáles son los orígenes de la formación de ingenieros en la Universidad Distrital?

7-¿Cuáles son los fundamentos epistemológicos de este tipo de formación?

8-¿Cuál fue el contexto institucional que propició la creación de tres facultades para el ofrecimiento de programas de ingeniería?

9-¿Cuáles son las características distintivas (epistemológicas, filosóficas, curriculares, pedagógica, administrativas, etc.) del modelo de formación de ingenieros que impera en cada facultad?

10-¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre los modelos de formación de ingenieros que coexisten actualmente en la Universidad Distrital?

11-¿Cuál es la postura oficial de la administración académica de la Universidad Distrital con respecto a la existencia de tres modelos de formación de ingenieros?

12-¿Es posible generar una propuesta concertada que dote de identidad a la Universidad Distrital. en relación con la formación de ingenieros?

13- ¿Cuál es la verdadera diferencia de la formación de ingenieros ofrecida en la Facultad Tecnológica, frente a los demás programas de ingeniería de Colombia, a demás de ofrecer un título de tecnólogo “intermedio” e insertar un proceso de admisión al séptimo semestre de ingeniería?.



Algunas ideas y propuestas que propicien la discusión académica

La Facultad Tecnológica debe enfocar sus esfuerzos en ofrecer un modelo de formación de profesionales, para responder a las exigencias de los más altos estándares de calidad educativa atendiendo a las líneas de desarrollo tecnológico de la ciudad capital y su zona de influencia



El modelo debe caracterizarse por tener ciclos, los cuales son entendidos como: una etapa intermedia en una secuencia de etapas que permite al estudiante progresar en el tiempo, en su formación, según sus intereses y capacidades (Gomez, V, y otros, 1999); estar al día en el dominio del conocimiento científico y tecnológico, contar con un continuo interés en renovar la práctica educativa, darse una nueva forma de organización que incida con mayor impacto en lo educativo, en la investigación, en la proyección social y en la difusión de nuestra cultura, formar parte integral de los planes de desarrollo local y nacional y estar formulado bajo una fuerte fundamentación filosófica (concepción de hombre y realidad), pedagógica (concepción de formación, educación y enseñanza), epistemológica (concepción de ciencia, tecnología e ingeniería), psicológica (concepción de aprendizaje y motivación), y social (concepción de comunicación, organización, grupo y equipo).

Algunos retos que debe atender la Facultad Tecnológica

En su labor docente, se debe contar con una estructura académica que permita consolidar e identificar claramente los ciclos ofrecidos; esto implica que los perfiles académicos y profesional de cada ciclo tengan características plenamente definidas y diferencienciadas, pero también se debe tener claro, que desde el primer ciclo se está formando un ingeniero. Adicionalmente se debe establece una verdadera articulación con la educación media, y explorar la posibilidad de oferta de ciclos posgraduales como la Especialización Tecnológica, la Maestria y el Doctorado (ver diagrama de propuesta de nueva oferta en la Facultad Tecnológica)

En la labor investigativa, se debe apoyar y articular su accionar con la Proyección social y la docencia; replantear los programas de especializaciones para que sean como tal, además de plantear nuevos ciclos de formación posgradual como las maestrías; además se deben redireccionar los trabajos de grado, adaptándolos a los perfiles que se defina con claridad en cada ciclo. Por otro lado se debe definir con claridad lo que es la investigación formativa (para ser implementada en el ciclo tecnológico), la Investigación aplicada (en los ciclos de Ingeniería y Especialización Tecnológica), y la Investigación científica en niveles superiores (Maestrías o Doctorados).

En la proyección social, se debe lograr una sólida relación con el sector industrial; además se debe propender por un liderazgo en el desarrollo tecnológico de este sector; esto implica que se debe contar con un centro de gestión industrial y de apoyo tecnológico, que permita interactuar con este sector de una forma ágil y eficiente; por otro lado se debe convertir a la Facultad Tecnológica en un polo de desarrollo microempresarial en el sector de Ciudad Bolívar.

Propuesta de nueva oferta en la Facultad Tecnológica

En el diagrama propuesto se observan los ciclos que se pueden ofrecer en la Facultad Tecnológica (Tecnológico, Ingeniería, Especialización Tecnológica, Maestría y Doctorado), articulado con ciclos ofrecido por otras instituciones de educación media (Bachiller clásico y técnico) o de educación superior (Técnico profesional, y otras tecnologías). Para una adecuada articulación se debe definir y garantizar las características de cada ciclo, así:



Características del Técnico Profesional. Debe contar con una fuerte articulación con la educación media, (bachillerato técnico). Su finalidad….”preparar” para el desempeño de una ocupación de carácter operativo e instrumental. Certificar entre 30 y 40, créditos (la totalidad de los talleres, y algunos del núcleo común), la formación cognitiva del futuro profesional.

Características del Tecnólogo Debe ser un profesional capaz de plantear soluciones tecnológicas a los problemas de tipo industrial, además de diseñar y construir prototipos funcionales9 ya sean de productos o servicios.

Características del especialista tecnológico. Debe ser un profesional altamente especializado en un campo de la tecnología. En este ciclo se debe contar con una oferta muy diversa y dinámica que responda efectivamente a los requerimientos de la educación continua y permanente, pero sobre todo en el ámbito productivo y empresarial.

Características del ingeniero. Debe ser un profesional capaz de liderar procesos de Innovación Tecnológica; además de formular, gestionar y administrar proyectos de ingeniería.
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FORMACIÓN CONTINUADA Y RECURRENTE POR CICLOS EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Harold Vacca

La pertinencia de la educación superior debe evaluarse en



Función de la adecuación entre lo que la sociedad espera de

las instituciones y lo que éstas hacen.

Ello requiere una mejor articulación con los problemas de la

sociedad, del mundo del trabajo, fundando las orientaciones

a largo plazo en objetivos y necesidades sociales, comprendidos

el respeto de las culturas y la protección del medio ambienté''

Conferencia Mundial sobre la Educación Superior. Unesco, 1998

Introducción

Es interesante reconocer que el disperso, fraccionado y ambiguo sistema educativo colombiano, reglado por la ley 30 de 1992, coincidiendo con Gómez V. (2000), tenga como elemento principal el hecho de que la redefinición de procesos curriculares, pedagógicos y administrativos al interior de las instituciones, y en este sentido, la responsabilidad por la educación postsecundaria debe ser referida a la Universidad, están necesariamente ligados a un concepto de educación superior como formación continuada y recurrente.

Como lo establecen claramente los esquemas y descripciones que realiza Borrero A.(2008), el nivel superior del sistema educativo Francés, el Alemán, el Británico, el Norteamericano y el Soviético; además de tener como soporte la obligatoriedad del sistema secundario, que implica entonces que allí se aplica una política de universalización, siempre establece una salida que reza: …formación continuada y recurrente.

Desde la anterior perspectiva, acorde con la pregunta orientadora ¿ Qué significado tiene para la Facultad Tecnológica, el modelo de educación por ciclos? , que luego, además, se apellidan propedéuticos, la presente elaboración se centra en caracterizar lo que quiere decir una formación continuada y recurrente, en un modelo universitario público, cosa que Gómez V. No aclara, pero que se antoja pertinente.

De esta última categoría, la pertinencia de la Universidad, que según Zaballa L. (2006), es la medida misma en que se sitúa la Universidad en un horizonte de responder a la sociedad y se vincula con el principio de responsabilidad y permite romper con el cerco de autoaislamiento Universitario, los denominados bienes públicos: las fuerzas productivas, la equidad social, la democracia, entre otros; no pueden mirarse lejos del modelo educativo de la Facultad Tecnológica, es decir debe dimensionarse sistemática y coordinadamente: lo industrial, lo Científico y lo Tecnológico, pero ante todo lo cultural y lo político.


  1. El modelo universitario:

Las funciones sustantivas de la Universidad se han reorientado por estar mediadas por fenómenos globalizadores. Sin embargo, también es evidente que este efecto cultural ha implicado la necesidad de reaprender sobre otro modelo funcional para la Universidad como institución académica, pertinente para sí misma y para una sociedad cambiante y globalizada.

Este reaprendizaje, históricamente, se ha reflejado en múltiples formas. Por ejemplo, desde la Universidad Europea del siglo XIX (Inglesa), se avizoraba ya una forma de relación con la sociedad a través de un externalismo dirigido a la formación de una ciudadanía democrática. El modelo Alemán, por otra parte (Landeskunde) manifestaba una importancia creciente de la formación continua (lifelong learning) y, a la vez, ponía de manifiesto la necesidad de elevar los objetivos de enseñanza en la universidad popular, cuya finalidad era fomentar la cultura general, ofrecer cursos de ampliación de estudios y cursos de perfeccionamento profesional, así como brindar un espacio para la creatividad y la sensibilidad artística, ASCUN (2002).

En la actualidad, no obstante, esta relación entre un mediador institucional, como la Universidad, y la sociedad, sólo marca diferencia y tiene sentido con respecto a lo que le es pertinente. Es decir, el ámbito de lo público Universitario, especialmente en nuestros espacios, no puede desconocer la formación adecuada de ciudadanos para un momento histórico como el que vivimos.

Siguiendo a Didriksson (2006) y Gibbons (1997), debe considerarse un nuevo Modo de producción de conocimiento, dentro de un contexto de aplicación en el que los problemas no se hallan encuadrados dentro de una estructura disciplinar. Se lleva a cabo en formas no jerárquicas, organizadas de forma heterogénea, ... se supone una estrecha interacción entre muchos actores a través del proceso de producción del conocimiento, lo que significa que esa producción del conocimiento adquiere cada vez una mayor responsabilidad social.



Cuando aceptamos otro funcionamiento del modo de producción de conocimiento podemos referirnos a la universidad de nuevo cuño, como una institución que supera las anacrónicas divisiones entre disciplinas, entre proyectos curriculares, es decir, en una institución con estas características, la investigación se articula dinámicamente con la docencia y la Extensión, y de esa manera la Universidad se vuelve mucho más abierta y comprehensiva demostrando un proceso de re-ingeniería en pos de una total mutación, frente a políticas públicas o de mercado que no se presentan de forma coherente con la profundidad de estos cambios.

Estas consideraciones, coinciden con lo que Pérez Carlota, (2004) considera como La educación universitaria: formar para la vida en la sociedad del conocimiento, donde el contacto permanente con el conocimiento cambiante tiene como requisito indispensable la comunicación intensa con el mundo… la definición de un rumbo estratégico y la creación de un contexto que facilite y propicie millares de acciones convergentes, tanto individuales como colectivas.



  1. La Formación

De nuevo, Borrero A. (2008), considera cuatro modalidades de formación, dentro de la teoría de los sistemas postsecundarios. La formación científica-investigativa; la formación para profesiones liberales o intelectuales; la formación para aplicaciones tecnológicas, y la formación práctica.

La experiencia de la Facultad Tecnológica indica que debe profundizarse la formación para aplicaciones tecnológicas, es decir, se deben acentuar las prácticas, pero ello debe exigir la comprensión profunda de la naturaleza de las cosas, de su origen, de su desarrollo, de cómo se producen y se reproducen; no de otra manera podemos educar para intervenirlas y modificarlas con fines prácticos, industriales, o masivos. Es decir, deben existir condiciones para fundamentar lo científico-investigativo. Esto exige necesariamente un cuidadoso estudio del concepto de tecnología, y cuando ello se tenga, se discierne con facilidad la diferencia con la formación científica investigativa. Por ello, tiene que garantizarse alternar e integrar el mundo de la academia con el mundo del trabajo, y ello se tiene que reflejar en los currículos.



  1. La tecnología y la ingeniería

La tecnología es la cara visible de la Ciencia, y en tal sentido, al igual que la Ingeniería, debe definirse como un espacio donde el conocimiento de las ciencias matemáticas y naturales ganado por estudio, experiencia y práctica, es aplicado con discernimiento al desarrollo de formas de utilizar económicamente los materiales y fuerzas de la naturaleza para el beneficio de la humanidad, Gómez, B., (2001). Las Ciencias Básicas tienen sentido como una organización de saberes que constituyen las teorías y métodos universales que dan las bases fundamentales para la aplicación y comprensión de la Tecnología o la Ingeniería.

  1. Los ciclos

La actividad formativa continua, como su nombre indica, no tiene sentido sin que sea secuencial y recurrente. Las secuencias, que coinciden con los diseños curriculares de proyectos o carreras, tendrían niveles de profundidad en conocimientos y prácticas significativas. Entre otros, los proyectos transversales académicos o en sector productivo. En el modelo de la Facultad tecnológica, de tipo deductivo o de lo general a lo particular. Se tiene una Tecnología en electrónica, en un primer nivel genérico de la secuencia, y en un segundo nivel dos Ingenierías específicas, en control, o en Telecomunicaciones.

Para establecer los eslabones, entre un ciclo y otro, se ha utilizado, exclusivamente, la homologación, en el caso de estudiantes de otras instituciones; problema que debe resolverse apelando a la equidad de otro sistema de admisión.

Esta característica está en abierta oposición a lo presentado por Gómez V., pues la tendencia no es la que la experiencia técnica específica guíe el camino de los ciclos, ni mucho menos el acortamiento en el tiempo, salvo las que son producidas por los estudiantes de excelentes calidades. El hecho, adicional, de que un título habilite para el desempeño laboral, no corresponde necesariamente a la formación obtenida y por tanto no necesariamente debe ser condición para continuar con el ciclo siguiente. Lo propedéutico se encuentra entonces en las metodologías, prácticas, experiencias, proyectos de innovación curricular y pedagógica; por lo que no es requisito indispensable tener en título correspondiente al ciclo anterior, lo importante es el sistema de admisión.

Lo propedéutico, en el caso de que se dilucidara, supone la existencia de un núcleo de formación básica que cumple la función de identidad dentro de un campo o área de formación. Este conjunto de saberes que contribuyen a crear en el estudiante estructura de pensamiento, es sobre el que descansa el ejercicio profesional, y la metodología particular para investigar o construir nuevos objetos de conocimiento, para llegar a plantear preguntas e hipótesis, establecer inferencias, descubrir nuevas perspectivas, para validar los resultados y explicar la realidad, Abad H. (2005). No es ni corto ni obedece a organización secuencial sino a unas consideraciones de tipo epistemológico y práctico más profundas

El núcleo de fundamentación básica, entonces, en cada ciclo, establece niveles de profundización en todo caso, cimentados en una sólida formación científica, humanística, comunicativa y metodológica.

En la figura siguiente, extractada de Abad H. (2005), y mostrada en los lineamientos para programas diseñados por ciclos, se enfatiza en la profundidad de procesos y metodologías relacionados con el diseño, la construcción, la presentación, la comercialización o el sentido medioambiental que se establezca en cada ciclo, terminal, no propedéutico a ultranza.







  1. La Universidad Distrital.

Finalmente, hay un rescate por la forma en que se enfoca el problema en los textos sugeridos, que por lo expuesto han sido rebasados en el tiempo y en el enfoque, no así en las realidades expuestas, que nos siguen acompañando. Particularmente, en la facultad tecnológica se ha obedecido al fenómeno paradójico de que la oferta es pertinente para sí, para la Universidad Distrital que, entre otras cosas, no consolida una comunidad de propósitos. Ello ha implicado la invisibilidad, así como que no se han tomado otros referentes de tipo internacional ni se han creado escenarios para investigar, construir y mostrar los resultados de los impactos internos y externos. De continuar así, se caerá en la reproducción de la poca pertinencia en la solución de necesidades sociales (de empleo, de acceso tecnológico, de movilidad social), económicas ( con el sector productivo, con la pequeña y mediana industria, con la empresa, con los gremios) y culturales ( aspecto inexplorado) de la sociedad bogotana de impacto inmediato.

La acreditación, autoreferida y sin creación de cultura no conduce a las transformaciones académicas significativas. Igualmente, la organización académica debe tomar nuevas formas alrededor de grandes temas o áreas del saber, como bien lo plantea Gómez V. Pero no concebidas sin flexibilidad a todo nivel, por ello no puede caracterizarse el modelo educativo exclusivamente postsecundario, sino atendiendo las realidades de la tendencia por la universalización de la educación media, que demandará diversificación y mayor esfuerzo de infraestructura y de presupuesto; pero en todo caso el problema es netamente académico por lo que no se puede eludir y habrá que articular la experiencia de la Facultad con los demás niveles de formación.

La idea de profesiones liberales, la podemos cambiar, al decir de Borrero A (2008), por profesiones intelectuales prácticas; articuladas estrechamente con el mundo productivo valorando social y académicamente tanto de la educación tecnológica como las demás modalidades de formación para el trabajo profesional.

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LA EDUCACIÓN TECNOLÓGICA EN LA FACULTAD TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD DISTRITAL

Javier Parra Peña


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