El regalo de la fe



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EL REGALO DE LA FE

Verónica García Ferreira

“Conocerán la verdad,

y la verdad los hará libres”

Jn. 8,32


EDITORIAL DE COLORES - Vte. López 228 QUILMES OESTE BUENOS AIRES.  www.editorialdecolores.com.ar 

e-mail: info@editorialdecolores.com.ar    

Tel.0054-1-42534293       

            

             I.S.B.N. 978-987-33-4837

             Impreso en Argentina

             Printed in Argentina

Presentación

Lo simple siempre habla de grandezas. La autora de “EL REGALO DE LA FE” simboliza toda una dedicación de mamá ocupada en la salud física y espiritual de sus hijos.

Aunque no le resulto nada fácil cuando su hija Josefina le pidió escribiera “un resumen de lo importante” para su preparación a la Primera comunión, Verónica se aboco a ello y abandonada a la ayuda del Señor, se daba oportunidad de expresar lo que siente, agradeciendo la presencia de sus hijos en su existencia y esperando que estas cartas les fueran útil para la vida.

Fueron entonces cuando amigos y familiares que han conocido estos escritos, le expresaron que sería bueno fuesen conocidos por otros niños. Habían comprobado que también a los mayores les volvían al corazón y a la mente una serie de verdades que habían quedado en su primera comunión y ahora volvían como regalo de una fe que nunca había dejado de estar latente.

Esta obra que has de disfrutar con su lectura por la sencillez y ternura puesta en sus páginas, tiene para Verónica unos antecedentes expresados en su familia por su abuela Judith Pizarro y sus padres Alejandro Garcia Sagues y Alejandra Ferreira, todos cristianos cursillistas de la Provincia de Córdoba en Argentina.

Editorial De Colores

A Paz, Josefina, Luz María, Jorge y Ceferina

Queridos chicos:

Josefina tuvo esta linda idea de que escribiera "un resumen de lo importante" para prepararse para la Primera Comunión.

La idea es linda pero concretarla, en mi circunstancia, es un poco complicado.

Si bien es muchísimo lo que me gustaría transmitirles, dejarlo ordenado y por escrito lleva tiempo, que es justo lo que me anda faltando. Me encanta la vida que llevo pero lo cierto es que la familia, la casa y el trabajo no dejan mucho margen para sentarse a escribir. No es lo mismo la reflexión que surge mientras vamos en el auto, a razón de alguna anécdota, o el comentario que hacemos mientras hacen la tarea del cole, que darle formato de libro a una introducción a la Buena Noticia de Jesús.

De todos modos, me conocen, saben que no me gusta tener cosas pendientes, y cómo no sabemos "ni el día ni la hora" de nuestra partida, no hay mejor momento para hacerlo que ahora mismo.

Todo esto va a que sepan perdonar lo que falta, a que disculpen la redacción atolondrada, seguramente en unos años tendremos tiempo de ampliarlo y pulirlo, mientras tanto, si sirve para acercarlos a Jesús, el objetivo está cumplido.

Le agradezco a Dios todos los días el habérmelos confiado, ser mamá de ustedes cinco, tan profundos y especiales, es un regalo del Cielo que no me imaginé vivir, soy muy feliz de ser su mamá, por eso quiero que conozcan y amen a Dios, el Papá de todos nosotros, para que en su compañía, puedan vivir en plenitud.

Los quiere,

Mamá


EL REGALO DE LA FE

¿Qué es la Fe? Para mí es la capacidad de mirar a través de las cosas...

Cuando uno mira más allá de las cosas, inevitablemente encuentra a Dios.

La Fe es la capacidad para reconocer lo esencial, que como decía El Principito "es invisible a los ojos".

Cuando miramos, y admiramos, la creación nos deja sin palabras... los animales, las flores, los paisajes, las personas...

Nos damos cuenta de que hay alguien, pincel en mano, pintando lo que vemos.

Ni un millón de científicos juntos pueden crear una hormiga, una hojita de árbol o un perro.

Pueden crear algo sintético, robotizado, parecido, pero no son capaces de crear la Vida. Pueden mantener una persona en coma, pueden clonar a un ser vivo, pero no pueden dar la Vida. No es lo mismo encender un palo en una fogata para comenzar otra, que crear el fuego...

Entonces basta echar un vistazo a nuestro alrededor para saber que alguien lo hizo.

¿Quién fue?

La ciencia dice que todo surgió a partir del estallido de un átomo microscópico, o algo así, la Teoría del Big Bang, que seguramente es acertada, pero entonces nos viene otra pregunta.... de dónde salió ese átomo...

Es una pregunta infinita, porque hay que reconocer que detrás de cualquier explicación científica, algo pre existía, algo estaba cuando todo comenzó.

Y como basta vernos para reconocer que fuimos hechos, que somos creaturas, que no nos inventamos a nosotros mismos, es que desde todos los tiempos, los hombres han mirado hacia el cielo buscando a Dios.

Todas las culturas, de todos los tiempos, han creído en algún ser superior, le han puesto distintos nombres, lo han dibujado de diversas formas, pero siempre han sido conscientes de que existía Dios.

¿Por qué creían esto? Porque era obvio que de algún lado había salido el universo, tan perfecto, tan detallista, tan completo.... Porque una araña, un cascarudo, una langosta, son maravillas de diseño, son increíbles, ni hablar de los animales, lindos algunos, majestuosos otros, algunos bastante fieros, pero todos fabulosos, con características tan diferentes, con adaptaciones impresionantes....

El mundo que nos rodea es fascinante, y ni hablar de los humanos, que somos miles de millones y todos con una huella dactilar diferente.

Salir al jardín de tu casa y ver los pajaritos, el pasto, las lombrices, el perro, la tortuga.... lo que sea, es para quedar asombrado. ¿Quién pudo diseñar y crear todo esto?

Por esto todos los hombres desde la prehistoria han sabido ver y reconocer al Dios Creador y le han rendido homenaje.

René Descartes, científico, filósofo y matemático que vivió desde 1596 a 1650 quiso ir más allá de lo evidente para buscar pruebas, entonces ponía todo en duda, para encontrar certezas, llegando a la conclusión de que de lo único que no podía dudar era de que dudaba. Más allá del trabalenguas, este tipo de razonamiento, que ponía la razón (la inteligencia) como origen de todas las cosas, empezó a desplazar a Dios como eje y origen de todas las cosas. ("Pienso, luego existo").

Les menciono a Descartes sólo para darles un ejemplo de cómo el hombre dejó de mirar hacia el Cielo para buscar respuestas para empezar a buscarlas en sí mismo...

Y al buscar las respuestas en nosotros mismos, pensando que Dios no existe, nos volvimos un perro que se persigue la cola.

Porque no importa cuánto dudemos, ni cuán chetos y maduros nos sintamos ignorando a Dios, vamos a seguir siendo creaturas incompletas tratando de convertirse en dioses.

Por eso pienso que la Fe es la capacidad de ver a Dios por encima de todo lo creado, la capacidad de entender que el mundo tiene un autor, lo cual es fantástico, porque sólo si sabemos de dónde venimos, podemos saber hacia dónde vamos.

LA RELIGION

Dios existe.

La Religión es la forma en que entendemos e interpretamos a Dios.

Los hombres tenemos distintas culturas, formas de vivir y relacionarnos, que cambian de acuerdo al lugar donde vivimos, y es en este entorno que vamos a conocer a Dios.

¿Hay muchos dioses? No, hay un sólo Dios verdadero.

Pero así como un Inca no podía imaginar a Dios con un vestido de palmeras y bailando el "hula-hula", porque no conoció la cultura maorí, nosotros entendemos a Dios desde nuestra manera de entender el mundo.

Dios se manifiesta a todos los hombres, y los hombres lo interpretan de acuerdo a su cultura.

¿Les hice mucho lío? Sólo quiero explicarles que aun cuando sabemos que Dios existe, y que es un ser superior a nosotros, los aborígenes lo imaginarán como un gran cazador, por ejemplo, y le rendirán homenaje ofreciéndole sus mejores animales, y el hombre de ciudad se lo imaginará blanco y con trajes elegantes. Son ejemplos.

Nosotros somos católicos.



LA BIBLIA

La Biblia es el libro Sagrado, que nos cuenta la manera en que Dios se fue revelando a los hombres, es decir cómo fue mostrándose y explicando a la humanidad quien era él y que quería de nosotros.

Es un conjunto de libros escritos por hombres a lo largo de la historia, que inspirados por Dios, nos dan testimonio de Él.

Se divide en dos: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.

En el Antiguo Testamento encontramos la historia del Pueblo de Dios: Dios elige al pueblo judío y lo va preparando a lo largo de la historia para la venida de su hijo Jesús.

El primer libro del Antiguo Testamento se llama Génesis, y explica cómo Dios creó al mundo y al hombre....

Comienza contándonos que al principio Dios creó los cielos y la tierra, la tierra era caos y confusión y oscuridad. Dios dijo: haya luz, y hubo luz, apartó la luz de la oscuridad y llamó a la luz Día, y a la oscuridad Noche; el segundo día separó las aguas de arriba del firmamento de las aguas de abajo del firmamento, y llamó al firmamento Cielo. El tercer día separó el agua de la tierra y dijo "que haya vegetación". El cuarto día hizo el sol, la luna y las estrellas. El quinto día creó los animales, y el sexto día creó al hombre a "su imagen y semejanza, hombre y mujer los creó" Gén.1, 26-28. El séptimo descansó.

Obviamente este relato de la creación es cierto pero no es exacto, no es literal, es una manera de decir que Dios hizo todas las cosas.

Uds. son inteligentes y se dan cuenta de que no es importante si ocurrió en un día o en millones de años, lo que importa es que Dios lo hizo.

E imagínense explicar, hace miles de años, sin libros, sin internet, el proceso evolutivo del mundo....

Todo este relato de la creación fue pasando oralmente de generación en generación, es decir que fue contado por los padres a sus hijos, y estos se lo contaban a sus hijos, y así sucesivamente, hasta que se inventó la escritura....

Contar la creación con todos los tecnicismos y datos que sabemos hoy era sencillamente imposible....

Lo increíble es que cuando uno lo analiza científicamente, el proceso de creación del mundo coincide... no en tiempos obviamente, pero sí en el orden en que fueron sucediendo las cosas.

Lo mismo pasa con la creación del hombre, en el Génesis leemos que Dios tomó "polvo del suelo y le dio vida". Pero la Ciencia descubrió que el hombre venía del mono y no del barro.... ¿Qué hacemos con eso?

Para mí significa que Dios tomó elementos de lo creado, y le dio alma... de hecho algunos monos evolucionaron y se convirtieron en humanos y otros han seguido siendo monos.



Con esto les quiero decir que la Biblia es sin duda la palabra de Dios, pero no es un manual de ciencias, y hay que entender cada libro en su contexto de tiempo y lugar.

Entonces en el Antiguo Testamento nos vamos a encontrar con la historia del Pueblo de Dios, desde la creación hasta el nacimiento de Jesús.

En el relato del Génesis Dios crea a Adán y Eva y ellos vivían en el Edén, podían disfrutar de toda la naturaleza pero no podían tocar el "Árbol del bien y el mal", entonces la serpiente, el diablo, tienta a la mujer para que pruebe el fruto prohibido porque así sería como Dios. Eva lo prueba, le hace probar a Adán, y Dios se enoja y los hecha del Paraíso, pero les promete enviarles un Salvador...

Vamos a leer el relato de la Creación, la historia de Abraham, del Arca de Noé, de Moisés, del Rey David, del Rey Salomón, y muchísimas más, que explican como Dios se iba revelando a los hombres, les iba mostrando quién era y qué quería de ellos.

Ahí encontramos a los Profetas, que eran hombres que recibían el mensaje de Dios y anunciaban la llegada del Mesías: JESÚS.

Pero hay que entender todo en su contexto, es decir, en su momento de la historia, Dios se les acerca, les habla y les pide cosas que ellos interpretan de acuerdo a su cultura, sus valores y su época, por eso hay cosas que al escucharlas hoy nos suenan raro.

Moisés libera al pueblo judío de Egipto, atraviesan el Mar Rojo y caminan cuarenta años por el desierto hasta llegar a la tierra prometida, como en el camino se empiezan a portar mal, Dios le dicta a Moisés los Diez Mandamientos, que nos guían hasta hoy.

El Nuevo Testamento empieza cuando Jesús nace, y vamos a encontrar ahí los cuatro Evangelios, de San Marcos, Mateo, Lucas y Juan, que fueron escritos muchos años después de que Jesús resucitó, y cuentan lo que Jesús hizo y dijo, nos transmiten su mensaje. Después vamos a encontrar el libro de los Hechos de los Apóstoles, que nos cuenta como se formó la Iglesia, y luego las Cartas y el Apocalipsis.

EL CRISTIANISMO

Compartimos con el Pueblo Judío la historia sagrada revelada en el Antiguo Testamento, pero todo cambia con el nacimiento de Jesús, el Mesías, el Salvador.

JESUS cambia la historia, pero no sólo la nuestra, la de los que creemos en EL, sino que cambia la historia de la humanidad completa.

No escribió ningún libro, no descubrió una vacuna ni fundó una universidad, y sin embargo la historia de la humanidad se divide en antes y después de Cristo.

¿Qué increíble, no? Ha sido el hombre más trascendente de toda la historia, y vivió sólo 33 años, predicó sólo tres, y en ese momento, que no había tele ni google ni youtube, anduvo caminando y enseñando por un par de pueblos.... ¡¡¡y la historia se cuenta, en todas partes del mundo, en antes de Cristo y después de Cristo!!!

Es el más famoso y conocido de todos los tiempos, y una tercera parte de la humanidad cree en EL.



Su nacimiento...

Nació en el que ahora llamamos año cero, en un pueblito simple llamado Belén, en un pesebre, rodeado de animales, hijo de un carpintero y de una mujer que parecía común.

La Virgen María estaba comprometida con José pero no estaba casada todavía, y un día se le apareció un ángel y le dijo que ella iba a tener un hijo de Dios, María pensó que eso era imposible pero el Ángel le dijo: "no hay nada imposible para Dios", y María respondió: "_He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según su palabra", es decir, que se dispuso a servir a Dios, aunque no entendía muy bien cómo iba a suceder aquello.

Cuando José notó que estaba embarazada, sabiendo que el hijo no era suyo, decidió abandonarla en secreto, porque en aquella época, si una mujer tenía un bebé de un hombre que no era su marido, la apedreaban hasta matarla, y como José la quería mucho, aunque se sentía engañado, no quiso que la lastimaran y se dispuso a marcharse, pero esa noche un Ángel se le apareció en sueños y le dijo que María tendría al hijo de Dios.

José es un ejemplo de humildad y servicio. Cuidó a María y a Jesús sin preguntar nada. Trabajaba todos los días como carpintero, le enseñaba a Jesús el oficio. Seguramente estaba lleno de dudas y preguntas, pero se dedicó a hacer lo que Dios le pidió con total sencillez.

Cuando el Ángel se apareció a María, le contó que su prima Isabel también estaba embarazada, lo cual era un milagro porque Isabel no podía tener hijos, así que María fue a visitarla.

Isabel y Zacarías fueron los papás de Juan el Bautista, que fue un profeta que predicaba la llegada de Jesús, para que todos prepararan su corazón.

Estando María embarazada, el emperador César Augusto ordenó que todo el mundo se censara, eso era para saber cuánta gente había en cada pueblo, entonces María y José se pusieron en camino en burro (porque no había otra forma de transportarse en ese momento), y cuando estaban en Belén les llegó la hora del parto.

Imagínense hace dos mil años: no había hoteles, ni autos, ni teléfonos, y de repente una ciudad chiquitita como Belén, tenía muchísimos visitantes que habían llegado por el censo y no tenían donde alojarse.

Cuando José vio que había llegado la hora, tocó puerta por puerta buscando un lugarcito digno para que naciera el hijo de Dios, pero no había lugar en ningún lado, entonces les prestaron un pesebre, que eran corrales de animales que todas las casas de ese momento tenían.

Así nació Jesús con toda humildad, al calor de los animales, envuelto en un pañal. Y un ángel se le apareció a los pastores que estaban cerca y les contó que en Belén había nacido un Salvador, y todos fueron a adorarlo.

En el cielo una estrella empezó a brillar intensamente, y unos magos de Oriente, que la habían visto aparecer en el Cielo, viajaron para conocer al Rey de los Judíos, porque habían leído las Escrituras y sabían que los profetas lo habían anunciado.

Llegaron a Belén y se encontraron el niño en un pesebre y lo adoraron, regalándole oro, incienso y mirra, regalos típicos de un rey.

Cuando se enteró el rey Herodes, se puso muy nervioso, porque pensó que sería un rey que lo reemplazaría a él, entonces mandó a Belén a los soldados para que mataran a todos los niños menores de dos años, pero un ángel se había aparecido a José en sueños y le había indicado que huyera a Nazaret.

Y así fue que Jesús nació con total simpleza, sin lujos, en medio de pastores y animales, para demostrarnos que sólo necesitamos a Dios para ser felices.

Vino para anunciarnos el Evangelio, la Buena Noticia de que somos hijos de Dios y que tenemos Vida Eterna. Eso es lo que recordamos cada Navidad, en que festejamos su cumpleaños.



Su vida en Nazaret

Jesús fue creciendo en Nazaret haciendo la vida de un chico normal..., jugaba con sus amigos, ayudaba a su papá en la carpintería, aprendía de su mamá, que le enseñaba historia Sagrada, y como dice la Biblia "fue creciendo en gracia y en sabiduría" Lc. 2, 51-52.

Todos los años iban a Jerusalén para festejar la Pascua, que era para ellos el recuerdo de cuando Moisés libera a los judíos de los egipcios atravesando el Mar Rojo, y luego caminan cuarenta años hasta llegar a la tierra prometida.

Cuando Jesús tenía doce años, fueron a Jerusalén como siempre, y al regresar María y José no lo encontraban en la caravana, entonces volvieron a la ciudad y lo encontraron en el Templo, rodeado de los maestros y sacerdotes que lo escuchaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas.

María, como hubiera hecho cualquier madre, le dijo: "_ hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo angustiados te andábamos buscando_, y él les dijo: _ ¿Y por qué me buscabas? ¿No sabían que yo tengo que ocuparme de las cosas de mi padre?" Lc. 2,48-50.

Cuando cumplió treinta años fue al río Jordán a que Juan el Bautista, su primo, lo bautizara como a los demás, pero Juan no quería hacerlo porque sabía que Jesús era el Mesías,("...yo no soy digno de desatarle la correa de la sandalia.."Jn. 1,27), pero Jesús le insistió, y cuando salió del agua, se abrió el cielo, una paloma se posó sobre Él y se escuchó una voz que dijo: " _Este es mi hijo amado en quien he puesto toda mi predilección_"Mt. 3,17.

Después Jesús se retiró al desierto, y se le apareció el diablo, que no estaba seguro de que Jesús era hijo de Dios y quiso tentarlo tres veces:

"_Si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes_", pero Jesús respondió: "_ No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios-"

Después lo llevó a la punta del Templo y le dijo que se tirara para que lo recogieran los ángeles y Jesús le dijo "_ No tentarás al Señor tu Dios_"

Por último lo llevó a un monte altísimo, le mostró todos los reinos del mundo y le dijo: "_todo esto te daré si postrándote, me adoras_" entonces Jesús le dijo:"_ apártate Satanás porque está escrito: al Señor tu Dios adorarás y sólo a Él le rendirás culto.", y el diablo se alejó.

El diablo, que es un ángel que se rebeló contra Dios y quiso ser como Él, hace todo lo posible por alejarnos de Jesús, y no se nos aparece como un monstruo horripilante, porque cuando uno tiene miedo ¿qué hace? reza y busca a Dios, que es lo último que el diablo quiere.

El diablo nos tienta con placeres del mundo, que nos impiden dejar entrar a Jesús en nuestro corazón.

Nos ofrece cosas (como los panes que le ofrece a Jesús en el desierto), nos ofrece consumismo, que poseamos mucho, que nos obsesionemos con tener cada vez más, cueste lo que cueste.

Nos ofrece fama (si Jesús se hubiera tirado del templo y lo hubieran recogido los ángeles, todo el mundo lo hubiera seguido, pero nadie hubiese escuchado su mensaje, hubiera sido famoso pero no amado), nos ofrece gloria, que seamos vanidosos y creídos.

Nos ofrece poder (como cuando le ofrece los reinos), ser importantes, soberbios, sintiéndonos por encima de los demás.

El problema es que mientras más nos llenamos con cosas del mundo, más vacío está nuestro corazón y más tristes nos sentimos.

El diablo nos quiere alejar de Dios por envidia, y como Dios nos quiere tanto, nos envió a su hijo para que nos cuente el secreto de la felicidad y la vida eterna, que es lo que Jesús predicó y enseñó a sus discípulos.



LA BUENA NOTICIA

Contábamos al principio que Dios echa a Adán y a Eva del Paraíso porque comieron el fruto del árbol prohibido tentados por la serpiente.

¿Qué significa este relato? Acordémonos que este pasaje de la Biblia es una narración simbólica que nos explica que cuando Dios creó al hombre vivían en perfecta armonía hasta que el hombre quiso ser como EL, se alejó de Dios, le desobedeció, y así se acabó el equilibrio y la paz.

Con el pecado llegó el dolor, la muerte, el sufrimiento, porque el hombre decidió alejarse de lo que Dios le mandó, y le hizo caso a la serpiente, al diablo.

Pero Dios no se dio media vuelta, sino que prometió enviar un Salvador, y por eso su Hijo se hizo hombre y vivió entre nosotros, para darnos Palabras de Vida Eterna, para enseñarnos a restablecer ese equilibrio perdido, la armonía entre Dios y los hombres, y acabar con la muerte.

Ahí nomás nos surge una pregunta obvia: pero si es Dios, y todo lo puede, ¿no le convenía solucionar todo desde el principio en vez de dejar que todo se volviera un lío? ¿Para qué habrá plantado en el medio el "árbol prohibido"? Si no lo hubiera puesto, si la mujer no hubiera sido tentada, aún viviríamos en el Paraíso, ¿no?

Seguro que si Adán y Eva hubieran sabido en que se metían no le hubieran dado corte al diablo..... ¿No es cierto?

Lo que pasa es que Dios nos da todo, pero tenemos que elegirlo, tenemos que quererlo, tenemos que optar por EL......

DIOS NOS QUISO LIBRES

¿Te gustaría tener un robot que te diga “te quiero” y haga todo lo que vos querés en vez de tener un amigo? Nunca pelearías con él, nunca tendrías que discutir, pero tampoco te sentirías querido de verdad.

A Dios le pasa lo mismo, y por eso nos hizo libres, para que elijamos quererlo, para que lo conozcamos y lo amemos por lo que El es.

Cuando soy libre puedo elegir acercarme a Dios o alejarme, ser bueno o ser malo, puedo elegir mejorar el mundo o destruirlo.

Y Dios respeta eso. Respeta todo.

Podemos hacer con nuestra vida lo que queramos, pero lo que yo haga va a tener consecuencias: si yo te pego, porque se me da la gana, lo más probable es que vos me lo devuelvas y que no quieras jugar más conmigo, porque yo puedo hacer lo que quiera, pero me tengo que hacer cargo de los resultados.

Si estudio durante todo el año, seré un buen alumno y podré disfrutar en vacaciones. Si no estudio en época de clases, sufriré todo el año los retos de mis padres y de los maestros, y encima tendré que estudiar y rendir cuando todos descansan.

Si pongo pilas en casa, estoy con buena onda y me porto bien, seguramente mis padres estarán felices conmigo. Si sólo me quejo y les falto el respeto, seguramente viviré lleno de problemas….

Yo elijo lo que quiero hacer, y me aguanto las consecuencias.

Ser libre es un regalo del cielo, pero también una gran responsabilidad, a cada minuto yo elijo quien y como quiero ser, y así voy construyendo mi vida, que es única e irrepetible.

Así es, no ha existido ni existirá alguien igual a mí. Somos únicos, pensados por Dios.

Dios nos ha regalado la Vida para que vivamos en libertad, pero debemos recordar que si a la libertad la usamos mal, vamos a terminar arruinando nuestra vida.

El pecado original surge de esa libertad. El hombre eligió desobedecer a Dios, y empezaron los problemas. Y si bien Dios respeta eso, nos mandó su hijo para darnos una mano.

SOMOS RESPONSABLES

Todo lo que hacemos, lo bueno y lo malo, transforma el mundo.

Con nuestras acciones haremos un mundo mejor, o lo arruinaremos de a poco, pero siempre lo vamos a estar cambiando.

Si somos buenos compañeros, y tratamos de ayudar a los que nos rodean, traeremos paz y alegría a nuestro grupo, si nos burlamos de alguno, o somos agresivos, lastimaremos a otros y lograremos que la gente no quiera estar cerca nuestro.

Entonces, ¿está bueno hacer lo que quiero? Sí, siempre y cuando eso que hago sea bueno para mi vida y para los demás.

No necesito esperar a ser grande para hacer cosas buenas.

Todos los días tengo la oportunidad de ser mejor, de elegir hacer lo correcto.

Está bueno ser libre, siempre y cuando no me dañe a mí mismo y a los demás. Jesús en el Evangelio nos da las claves para vivir en libertad, en paz, y vivir para siempre, por eso es tan importante conocer su mensaje.

Dios nos creó a su imagen y semejanza, el hombre decidió alejarse de EL, y Dios nos tendió un puente, que es JESÚS.

Conocer su palabra, y seguirla, es la clave de la felicidad plena y eterna.

El que te dio la vida, te enseña cómo vivirla para que seas feliz y rindas frutos....

EL MAL EN EL MUNDO...

Muchas veces he escuchado decir: "yo no creo en Dios, porque mira todas las cosas malas que pasan en el mundo y Dios no hace nada...."

Yo creo que el mal es una consecuencia necesaria de la libertad. Si soy libre puedo elegir a Dios, o bien alejarme de Él y su palabra.

Si yo decido obrar mal..... a alguien le haré daño, a mí mismo también. Y si Dios quisiera evitar ese daño, tendría que impedirme a mí ser libre. ¿Se entiende?

Hay gente que razona muy extraño: ... "tuve un accidente terrible y perdí un hijo... Dios sabrá por qué",....”mi mamá tiene cáncer, no importa, Dios sabe por qué hace las cosas"...

¿Acaso Dios no es Padre? ¿Puede un padre querer algo malo para sus hijos? ¡Absolutamente no!

Dios no quiere que nos pase nada malo, nos creó para que viviéramos en un Paraíso perfecto, pero nos dio libertad de elegir, porque quería ser amado, no idolatrado sino amado de verdad.

Obviamente que sabe lo que va a suceder, porque lo sabe todo, pero somos nosotros los que elegimos.

Y siempre elegimos.

No medimos las consecuencias, quizás nos damos cuenta tarde lo grave del macanón que nos mandamos, pero lo elegimos, tomamos la decisión a conciencia.

¿Qué es la conciencia? esa voz interior que siempre te hace sonar la alarma cuando estás por hacer algo mal (como el Pepe grillo de Pinocho).

Todos sabemos lo que está bien y lo que no, y con nuestras pequeñas decisiones de cada día vamos construyendo nuestra vida, por eso me gusta tanto la poesía de Mahatma Gandhi que dice:

"cuida tus pensamientos, porque se volverán palabras,



Cuida tus palabras, porque se volverán acciones,

Cuida tus acciones, porque se volverán costumbre,

Cuida tus costumbres, porque forjarán tu destino,

Y TU DESTINO SERÁ TU VIDA"

Volviendo al mal en el mundo, si yo me peleo con mi compañero y con una trompada le saco un diente, después me puedo arrepentir, le puedo pedir perdón y puedo llorar con él, pero el diente ya se lo saqué...

No podemos volver el tiempo atrás, no podemos borrar lo sucedido.

Cuando lastimamos a alguien, cuando engañamos a un ser querido, cuando mentimos, cuando robamos, cuando hablamos mal de otra persona.... el daño que hacemos es difícil de reparar. Como un vaso que se cae y se rompe, lo podré pegar, pero siempre se le va a notar, no va a quedar igual.

El que manejando borracho provocó un accidente de auto y mató media familia. Se va a arrepentir toda la vida, le va a pesar para siempre, se va a lamentar haber manejado en ese estado, pero no va a poder cambiar lo sucedido. Y no va a poder devolver la vida a los padres de quien dejó huérfano.

¿Dios quiere eso? ¡¡¡Imposible!!!

¿Puede evitarlo? Sólo si controla nuestras vidas y nos impide ser libres.

En nuestra familia hemos tenido algunas complicaciones de salud de origen incierto... pero que no sepamos de dónde viene no significa que sea una prueba de Dios.

La industria que fabrica alimentos con productos cancerígenos, porque reduce costos, las vacunas que salen al mercado sin haberse probado lo suficiente, los avances tecnológicos que tienen sus cosas positivas y otras negativas de las que aún no tenemos conocimiento...

Todo el mal en el mundo viene del hombre, algunas cosas hechas a propósito, otras que hacemos sin intención pero sin preocuparnos tampoco en el daño que provocamos.

Todo el mal en el mundo es fruto de nuestro egoísmo.

Escribimos en nuestra vida con tinta, no con lápiz, no podemos borrar lo que hacemos.

Lo bueno es que Jesús siempre está con nosotros, y no importa cuántas cosas malas nos pasen, él carga nuestra cruz.

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