Encuentro para la red de salud mental y adicciones



Descargar 63.08 Kb.
Fecha de conversión03.07.2017
Tamaño63.08 Kb.

Región Sanitaria XI

ENCUENTRO PARA LA RED DE SALUD MENTAL Y ADICCIONES

DISERTACIÓN SOBRE REDES





Mario Rovere

04/12/2013


Presentación realizada y revisada por el autor en ocasión del Encuentro para la Red de Salud Mental y Adicciones realizada y organizada por el Equipo de redes de la RXI el 4 de diciembre de 2013 en la sede de El Dique, Ensenada.

…“como postes en una cerca,



sólo permanecemos de pie

porque estamos ligados unos con otros”

Muy buenos días a todos y todas. Muchísimas gracias por la invitación.

Estamos realmente muy solidarios con las cosas que están pasando en nuestro país. Con las cosas que se están haciendo y también preocupados eventualmente con las que no se están haciendo.

Como señalaba Nery: hay un tema realmente auspicioso. Estamos en una nueva problemática que ha acercado a los Ministerios de Salud con las Universidades, que es esta paradoja de ser hoy un país al que le sobran médicos y al mismo tiempo, al que le faltan médicos. Un hecho que ha encendido una luz de alarma en el tablero de todas las jurisdicciones. Es decir, nos ha acercado a las Universidades con los Ministerios de Salud de la Nación, de la Provincia, de la Ciudad de Buenos Aires y de las otras provincias del país para discutir este tema.

Un tema que al mismo tiempo, está indicando que las Universidades públicas no estamos formando personas que toman en cuenta el sentido de lo público para sus opciones profesionales. Es una cosa bastante paradojal pensar en el dinero que se invierte, que invierte la Nación, en la formación de profesionales universitarios en este caso de salud para tener ese resultado.

Podemos remarcar al mismo tiempo que es un resultado desalentador si consideramos que la inversión en educación del Gobierno Nacional en los últimos 10 años es sustancialmente mayor que la inversión en salud. De tal manera que el hecho que la inversión en educación no revierta en bienes públicos, es un tema que naturalmente el Ministerio de Educación está revisando.

Nosotros participamos de un Foro de Facultades públicas de Medicina a instancias de los Ministerios de Educación y de Salud de la Nación y nos resulta doloroso el hecho de que la única Universidad que no asiste a ese Foro es la Universidad Nacional de La Plata.

Ahora también en relación al tema que planteaba Gabriel y lo que sé que han estado trabajando, porque tuve la oportunidad, antes de venir para acá, de revisar el power point -del documento presentado por el Equipo de Redes- que tiene justamente muchísima riqueza. La primera cosa que podría decir es que quizá las cosas importantes que había que decir hoy, ya están dichas.

Quizá lo que se me ocurría a mí que se podría hacer hoy, más interesante, era hacer una pequeña reconstrucción histórica de cómo estos conceptos llegan al campo de la Salud Mental (SM). Por una serie de circunstancias que son totalmente fortuitas, pero que tienen que ver con que mi trabajo en el campo de la Salud Pública (SP) y a pesar de provenir de la pediatría, desde la recuperación de la democracia trabajé mucho con el tema de SM.

La primera vez que tuve una convocatoria para el campo de SM por parte de Vicente Galli, la primera cosa que le aclaré es: yo soy pediatra. Algo debe estar mal acá. Alguien te informó mal. Y la respuesta de él fue, justamente, algo así como: tu valor consiste en que no provenís del campo de la SM. Cosa que tardé en entender. Por supuesto que él señalaba fundamentalmente algo que desde el primer momento tuvo que ver, casi como una especie de una palabra que en cierta manera es una palabrota, con esta palabra de redes.

Porque en buena medida cuando uno dice desmanicomialización, te queda muy claro cuál es el punto de salida. Lo que no te queda muy claro es cuál es el punto de llegada. Y lo curioso es que cada vez más la bibliografía remite a que el punto de llegada es redes. Lo cual no solamente significa que redes tenga alguna potencia que va incluso más allá de los servicios, sino que además es una palabra con potencialidad para ser recreada. Es decir, para poder generar articulaciones. Algunas articulaciones que conocemos y otras que aun ni se nos ocurren.

Hay algo que hemos comentado, incluso en reuniones técnicas, en reuniones políticas, que es bastante fuerte para mí, que es, en la historia de la salud en la Argentina, al recuperarse la democracia, hubo una propuesta débil y una propuesta fuerte. La propuesta débil se llamaba Salud Pública. Y la propuesta fuerte se llamaba Salud Mental.

Cuando uno recorría estos primeros momentos, estoy hablando concretamente de dos referentes Aldo Neri y Vicente Galli, uno no sabía cuál de los dos era el ministro. Y no era un problema de personalidades. Porque son dos personas con una trayectoria muy importante. Sino porque me parece que los dos tenían alimentaciones diferentes. Y la alimentación diferente tiene que ver con el tratamiento que la dictadura le dio a la Salud Pública y el que le dio a la Salud Mental.

Lamentablemente la Salud Pública en este país, en un análisis vinculado con el tema de su compromiso con la democracia o su lucha contra la dictadura, está flojita de papeles. Y la Salud Mental no. No sabemos si por mérito de la SM o porque a los dictadores no les gusta la SM. Por algún motivo los autoritarios son particularmente adversos al tema de SM. Y no solamente los dictadores. Sino que podemos recordar quizá una de las experiencias más dolorosas luego de la recuperación de la democracia, que es la experiencia de la provincia de Córdoba.

Además mencionarla hoy, tiene un sentido adicional. Para recordar que quien fue en los 90’s momento gobernador de la provincia, un odontólogo famoso cuyo hijo es ahora el intendente de la ciudad de Córdoba, hizo algo que nunca antes se había hecho. Que fue cerrar, liquidar contratos de residencias ya adjudicadas en el campo de la SM. Es decir, directamente su conocido autoritarismo (en la época se hablaba en Córdoba del del menemestrismo) su agresividad hizo que la primera idea de reducción del gasto público que le vino a la cabeza fue cerrar residencias de SM. Después cuando uno ve la trayectoria política del gobernador Mestre, entiende de alguna manera por qué la SM, como a otros famosos personajes de la política argentina los agrede tanto.

También podemos recordar algún ministro de Salud de la Nación, pero vamos a tratar de no meternos en líos el día de hoy.

La recuperación de la democracia le trajo a la SM una energía extra que viene fundamentalmente –Uds. tienen más elementos que yo para entender– algo así como la energía de lo reprimido. Es decir, que vuelve con una fuerza enorme. Y cuando vuelve, vuelve de la mano, de haber discutido lo que había pasado en la SM en Italia –ya fue mencionado de cierta manera acá- esa experiencia que tiene más duración que la nuestra, desde el año 78’.

Vale la pena recordar que ahí hay una mezcla de progresismo y de antifascismo. Recordemos que el PC italiano es el primero que se desalinea de la URSS, y que la idea de lo antiautoritario es un elemento fundamental para atacar el manicomio. Pero no para atacar el manicomio como un problema solo del debate interno de la SM. Sino que el problema fundamental a entender es que la forma cómo la sociedad trata la problemática de la SM es algo que habla de la sociedad misma.

De tal manera que la actual ley de SM que capitaliza 30 años de idas y vueltas, de luchas y retrocesos; coloca como discursos oficiales una serie de palabras que hasta hace muy poquito tiempo eran palabras marginales, eran palabras de resistencia y que ahora pasan a ser discurso oficial. Naturalmente hace que los discursos oficiales anteriores pasen a la clandestinidad, podríamos decir así. Lo cual no quiere decir automáticamente que desaparezcan. Porque nadie hace desaparecer por arte de magia ni por obra de una ley una institucionalidad enclavada en la cultura que ojalá fuera solamente un problema de paredes.

La verdad de la cosa es que el manicomio está en la cabeza de los autoritarios. Casi siempre que se habla de “golpe institucional”, ahí hay como una especie de tautología porque las instituciones suelen ser muchas veces reservorio de autoritarismos, que se reservan ese espacio con la secreta esperanza de volver a extenderse a toda una sociedad cuando hay condiciones críticas o de ingobernabilidad. Están ahora los cordobeses pidiendo “que alguien haga algo”, que manden la gendarmería, o que resuelvan de alguna manera ya, hoy mismo, en este momento y en este instante, a lo que dé lugar. Este tipo de demanda de gobierno es muy usado por los autoritarios que adoran las crisis. Y cuando no las tienen, las producen.

En el fondo el secreto es que las crisis legitiman altas concentraciones de poder. Y de eso sabemos los Argentinos y en particular quienes militamos por otra SM porque justamente un gran dispositivo es preparar a la gente y prepararnos para las crisis. Porque si la gente se prepara para las crisis, entonces la demanda de gobierno es menor. Se cae menos en estas trampas de la rápida deslegitimidad. Y hoy hay comunicadores sociales que incluso uno pondría en la franja del progresismo, que se agarran de 10 o 12 fotos de Córdoba para demandar “que esto es muy peligroso”, “que podría desbordar más allá de Córdoba”. Y que en vez de estar haciendo prevención, en realidad están instalando un clima de inestabilidad, de inseguridad.

Entonces vale la pena revisar esto porque cuando se habla de SM, se habla de mucho más que de un componente del sistema de salud. Y yo creo que ahí arrancamos un poquito sobre quizá la responsabilidad social del tema en el que nos estamos metiendo.

Ahora, lo de redes fue una emergencia, literalmente emergencia en el sentido de emergente. Un emergente importante en la recuperación de la democracia, que al mismo tiempo reivindicaba la recuperación de la experiencia histórica de la Salud Mental en la Argentina, la experiencia de Lanús. Uds. saben que era como que: todos fueron reprimidos, pero lo de Lanús parecía particularmente reprimido. Y lo curioso es que cuando uno revisa la bibliografía de Lanús, no aparece en la bibliografía de Lanús particularmente el concepto de redes. Pero al mismo tiempo casi todos quienes participaron de esa experiencia, reciclados por distinto tipos de experiencias y de situaciones, empiezan a hablar de redes en un tiempo posterior.

Uno de ellos con quien hemos tenido el privilegio de conversar y de compartir, es Carlos Slutzki quien menciona algo que a lo mejor a nos puede resultar útil. Porque es una experiencia vital por parte de él, porque tuve una experiencia parecida. Me ayudó él a pensar que podría haber sacado de ahí, algo de esa experiencia, que es el tema de pensar qué pasa en el exilio, qué pasa en la migración, qué pasa entre los refugiados. Qué es esto de vivir afuera, bien lejos de nuestro lugar. Y digo esto porque acá tenemos mucho énfasis en el tema de redes locales. Pero en lo que estos autores reflexionan, podríamos decir así: en lo que la dictadura les ayudó a reflexionar, es en el tema de las redes ‘deslocalizadas’.

Y lo que empieza a pasar en la emigración es que las personas, literalmente hablando, las personas migrantes, las personas en situaciones que se han, forzadamente o no, desgajado de sus propias familias, crean familias. Es decir, crean neo-familias. Al punto incluso que con frecuencia se habla de primarización de los vínculos. Es decir que generan una forma nueva de vinculación en la cual incluso los compañeros de trabajo en situaciones particulares – he vivido, he hecho medicina en un hospital del interior, en un pueblito de 18.000 habitantes y he vivido varios años en el extranjero– llega un momento dado en que los que vivíamos ahí éramos como una familia. Y sobre todo los chicos que le faltan abuelos, así que cada abuelo que llega es el abuelo de todos. Uno ve a todos los chicos atrás del abuelo que llega a visitar a uno. Los chicos adoptan abuelos, y los compañeros de trabajo somos tíos.

Es decir que inmediatamente aparece este fenómeno de la primarización de los vínculos, que además complica enormemente la gestión institucional. Porque todo el mundo sabe que con vínculos primarizados es mas complicado gestionar. Sobre todo cuando uno afecta a uno, sin darse cuenta, afecta a toda una red. Inmediatamente te das cuenta que la cosa es mucho más complicada de lo que parece.

Por algún motivo Slutzki dice: nos empezó a caer la ficha de que el tema de las redes era un tema centralísimo. Y yo rescato algo con lo que con cierta frecuencia -y apelo a una frase que he usado bastante. Se trata de un hallazgo en un dibujito, literalmente hablando, pero claro, el dibujito había sido hecho por el principal muralista brasilero. El principal muralista brasilero además de hacer murales, también hacía témperas, hacía dibujos; como los famosos que hacen dibujos para matar el tiempo y finalmente pasó a un museo.

Lo curioso es que este dibujito además tenía una frase, que a mí me costó bastante traducir. Porque había una palabra muy complicada ahí. Y la frase es algo así como: “somos como postes en una cerca, sólo – y retengan esta palabra: sólo- sólo permanecemos de pie porque estamos ligados unos con otros”.

Verdaderamente creo que hay que ser un muralista para poder tener esa percepción. Mucho antes de las redes. Mucho antes de que este concepto estuviera dando vueltas. Para, literalmente, ¡poder decir semejante salvajada! Utilizando la palabra sólo, por lo menos me produce a mí un vacío, para decir, literalmente hablando: ¿qué te levanta a la mañana? Y al mismo tiempo, ahí empezás a reflexionar sobre la depresión, crisis, pérdida de trabajo, etc.; dónde el primer síntoma es que ¡no te podés levantar! Hasta me llevó a reflexionar por qué los primeros hijos tardan tanto en caminar respecto a los otros. Después los otros caminan mucho más rápido, en defensa propia diría, porque si no, ¡se lo llevan puesto!

Hasta una especulación más salvaje: ¿Estaríamos en dos pies, estaríamos en dos patas, si viviéramos solos? Es decir que, que quiere decir sólo permanecemos de pie porque estamos ligados unos con otros.

Con lo cual, lo que quiero señalar, es que si bien hablamos de redes en SM, podríamos decir, e ir quizá a una especie de núcleo epistemológico, con perdón de la grosería, que es llevarnos a esta idea de: el sujeto se produce por desindividuación. Es decir, que si nosotros vamos al núcleo de este concepto, de que el sujeto se produce por desindividuación, esta especie de paradoja: sujeto, está un poco encerrado en este tema musical “¿qué ves? ¿qué ves cuando me ves?” Algo así como que ninguno de nosotros sería quien es si no fuera por la interacción con los otros.

El concepto de redes es cierto que está en las formas organizativas, cuando hablamos de redes institucionales. Pero al mismo tiempo, puede ser que esté en la esencia de nuestra existencia y en el centro de nuestro trabajo en un sentido terapéutico. En buena medida podríamos decir que es posible que un número muy importante de padecimientos psíquicos tengan en realidad que ver con deprivación en las redes, tengan que ver con perversión en las redes, tengan que ver con vínculos que de alguna manera tiran para abajo, y que en determinados momentos, generan las cosas que generan.

Es difícil decir: operaciones de SM. Pero me recuerda un poco a Tonucci cuando hablaba por ejemplo de la ciudad de los niños, en esa militancia por ejemplo sobre el tema de que los niños puedan llegar a la escuela caminando. En otras palabras cree que es un derecho de los niños que los chicos puedan llegar a su escuela caminando. Y sabe por supuesto, no es ingenuo, que hay problemas de inseguridad. Pero ¿qué piensa?. Tiene una propuesta vinculada a crear redes en el camino de los chicos de la escuela a su casa. Entonces empieza a trabajar con los comerciantes del camino, incluso comerciantes que abren los baños para que los chicos puedan ir al baño si tienen algún problema, o que tengan a quien recurrir si tienen algún problema, etc. Y empieza a reconstruir algo que quizá para los más grandes –veo toda gente jovencísima acá- pero sus padres le habrán contado que antes se iba a la escuela caminando. O sea, no es un derecho nuevo por conquistar si no, es un derecho por recuperar, digamos. Que no tengan que tener sistema de seguridad, alarma y guardaespaldas para ir al colegio.

Ese tipo de situaciones, tiene que ver con el tema de redes. Y me parece que tiene que ver con algo que Gabriel también señalaba. Decía: Cuando las redes adquieran volumen. Y yo diría en buena medida, agrego: cuando las redes adquieran espesor. Y me parece que el concepto de espesor es cuando las redes institucionales de SM se articulan con las redes sociales. Y obviamente no estoy hablando de Facebook. Estoy hablando de redes sociales en el sentido que las herramientas concretas a través de las cuáles las personas se organizan.

Empecé por un extremo de la vida, si quieren me voy al otro extremo de la vida. Uno podría decir: bueno, hay muchos ancianos que… Bueno, lo primero que tenemos que decir es: hay muchos ancianos. Primero que nada. Cada vez más. Con lo cual, la longevidad, para poner la palabra quizá menos peyorativa, la palabra longevidad lo que nos está diciendo es: prepárense, o preparémonos para trabajar en una sociedad con una proporción cada vez mayor de ancianos. Lo que para nosotros como Universidad se traduce en llevar el tema del envejecimiento a asignaturas de grado. La última cosa que deberíamos hacer es formar médicos que sean un clon de nosotros mismos. Los desafíos que van a tener los médicos que están estudiando ahora son los que se van a dar en la salud en los próximos 40 años. Si uno no sabe de longevidad, va a graduarse desequipado para una problemática creciente de la sociedad y de la salud.

Pero cuando uno empieza a bucear en el tema de longevidad, y dice: bueno, existen episodios traumáticos a partir del cual, digamos, a veces el anciano se derrumba. Entra en una especie de círculo, una cosa lo va llevando a la otra, etc. En este momento uno piensa en enfermedades traumáticas: en ACV. Uno piensa en: infarto. Bueno, uno de los elementos frecuentes del derrumbe de los ancianos es la violencia intrafamiliar o el robo violento. Y robo violento porque el anciano al mismo tiempo es una presa selectiva del delito, y el robo violento puede ser el comienzo de una debacle, de un derrumbe psicológico de una persona, que luego va a ser atendido traumatológicamente: se le van a atender los hematomas, las heridas, las lastimaduras. Pero nadie va a detectar que ha comenzado un ciclo de derrumbe psíquico como consecuencia de la caída súbita en conciencia de la vulnerabilidad de personas, particularmente los hombres, que hasta ese momento se están considerando adultos., con todo el poder de ser adultos, porque nadie les avisó que pasaron a una etapa de vulnerabilidad, en la cual tampoco quieren estar.

Entonces, cuando uno empieza a pensar cuáles son las instituciones, nos empiezan a aparecer reflexiones nuevas para pensar exactamente: ¿de qué se trata el campo de SM?. Ya la traslación de enfermedad mental a padecimiento psíquico nos ofrece un salto gigantezco. Pero cuando además hablamos de prevención en SM, probablemente no exista en el campo de la salud ninguna cosa que tenga la penetración que tiene el campo de la SM.

Me surge al respecto el recuerdo de un comentario del Dr. Levab, que es para quienes revisen bibliografía y van hacia atrás, publicó con el apellido Lubchanski y que formaba parte del movimiento de Lanús. Levab nos decía cosas como éstas. Decía: Mire, yo vengo del campo de la salud pública también. Y yo desafío que Uds. busquen en la SP, otros problemas de la SP que se midan en porcentaje. Cada vez que uno dice que un problema de salud se mide %, hablamos de una salvajada, es enorme, es gigantezco. Si vos lo medís % es enorme.

La mayor parte de los daños que nos preocupan en la SP se miden por mil o por 10.000, la mortalidad materna se mide por 10000, la mortalidad infantil por 1000. Es decir que, obviamente hablamos de problemas preocupantes. Pero en padecimiento psíquico hablamos de unos volúmenes que a veces no se reflejan porque la SP todavía tiene aquel viejo paradigma de que las prioridades tienen que ver con la mortalidad por causa.

Entonces cuando llega el momento de medir la SM la terminás midiendo solo con la tasa de suicidios. Como si el suicidio fuera el único problema de SM, y SM no pudiera estar incluso por detrás de muchas de las principales causas de muerte. Un buen ejemplo es cuando se afirma que hay 2 pronósticos después de un stent, o después de un bypass, que depende de ser un paciente con apoyo psicológico o paciente sin apoyo psicológico. Después, la mortalidad por esta causa, no se va a medir como un problema de SM. Pero de repente ya era un problema de SM o de padecimiento psíquico o su pronóstico depende de ello.

Y ahí hay algo que me parece interesante para señalar, que es el tema de: SM levanta un mensaje para la sociedad y al mismo tiempo recoge en buena medida las consecuencias de la cultura que se genera en una sociedad.

Para matizar un poco esto cuento una anécdota, un caso real. Teníamos la idea de discutir temas de SM y ciudadanía, en la provincia de Mendoza, en San Rafael. Un psiquiatra muy involucrado en el movimiento de SM nos invita. Nos manda un póster para que lo revisemos a ver si estaba bien, si estábamos de acuerdo, etc. Miramos el póster, estaba todo bien, lo mandamos. Pero claro, una cosa es el póster cuando vos lo ves chiquitito en tu PC y otra cosa es un banner de 4 metros de altura. El tema era que el Word tiene una tendencia a corregir solo. Y por algún motivo no le gustó ciudadanía. Como no le gustó ciudadanía cambió la palabra ciudadanía por: cuidadanía. Y en principio, claro, había aparecido cuidadanía con una tremenda letrota. Y ahí estuvimos en el dilema si corregir o no. En ese momento pensamos y hagámonos cargo. Porque la verdad que el concepto de cuidadanía es muy interesante. Porque en el fondo, la circulación entre ciudadanía y cuidadania podía hacer referencia de alguna manera una sociedad del cuidado. Una sociedad del cuidado significa, en buena medida, la idea fundamental de que estás en una sociedad donde no sobra nadie.

Y este concepto es un concepto que construye SM, definitivamente. Y que además te redefine las alianzas. Porque nosotros en términos generales, no sería extraño que estuviéramos un poquitito como mirando: cómo estamos nosotros dentro de la salud. Y estemos discutiendo si disputamos o no un recurso más o menos, en relación al tema del quirófano, de terapia intensiva, cosas que permiten hacer series de TV muy prestigiosas. Difícilmente se haga una serie de TV con nuestro laburo. Pero en buena medida esto forma parte del prestigio, y mucha gente que elige especialidad en la medicina, es por el prestigio, no? Claro, el prestigio se construye. Se construye socialmente.

Pero quiero decir que la red de SM no solamente tiene que ver con la forma cómo SM se relaciona con salud. Tiene que ver con cómo se relaciona con la sociedad. Y también tiene que ver con cómo se relaciona con todas aquellas áreas del Estado, especialmente aquellas que se ocupan del cuidado. Porque nosotros también tenemos que recordar que, como consecuencia, en buena medida, de la década de los 90’, nosotros hemos sido separados de nuestro hermano siamés que era Desarrollo Social. Esa fue una operación política de la década de los 90’, donde justamente porque los Bancos querían financiar el desarrollo social selectivo o focalizado, las víctimas de las políticas económicas que ellos mismos propiciaban.

A partir de eso, impulsaron separar salud de desarrollo social porque salud era demasiado universal. Era poco selectivo. Focalizaba poco. Pero en este momento, tenemos concretamente aliados potenciales en una sociedad que piensa en cuidadanía digamos, también en el área de desarrollo social. Sobre todo si uno va a trabajar a nivel local como está planteado en este momento en la propuesta de redes. Entonces me parece que puede resultar interesante saber quienes son los aliados cuando uno llega al lugar al espacio específico en el que va a trabajar.

Y después por supuesto que aparecen cosas que tienen que ver con elementos que Uds. también compartieron, con respecto al tema de: por qué redes va más allá de la referencia y la contrareferencia. Bueno, en buena medida porque lo aprendimos del campo de SM.

Acompañando casi intensivamente los primeros años de la reforma de SM de la Nación, pero más selectivamente todavía en la Pcia. de Córdoba, que fue en esa época una especie de provincia laboratorio de la Nación. Para darles una idea, más del 50% de las camas públicas de Córdoba eran de SM. De tal manera que la Dirección provincial de SM era muy importante y había un ex – Lanús a cargo de SM, el Dr. Rapella. Toda esa movida de SM de Córdoba fue tremendamente significativa. Y ellos llamaban para recibir aportes de planificación estratégica, programación; y ellos, medio como travesura, por arriba de todos los cursos que hacíamos, ponían: “ Hacia la construcción de una red de SM”. Todo la papelería decía eso. Ahora, esto es un poco parecido al día que te nace la inquietud por saber el origen de tu apellido. Nadie explicaba qué era eso. Simplemente ahí estaba. Como una especie de lema. Como decir el año sanmartiniano, o qué se yo, o el año de la Asamblea del Año XIII. Te ponían hacia la construcción de redes en SM, y pasaba el tiempo y nadie explicaba.

Pero la verdad que ese concepto era el gran constructor de lo nuevo que estaba generándose ahí. Entonces esas redes de SM no lograron cerrar manicomios por ej. Pero redefinieron el funcionamiento del manicomio. Pero al mismo tiempo había Equipos de SM comunitaria que estaban laburando en los barrios de la ciudad de Córdoba. Y había talleres protegidos que estaban dejando de ser talleres protegidos porque empezaban a ser empresas sociales. Y había reconversión del hospital psiquiátrico; y había reconversión de los servicios de psiquiatría en los hospitales generales. Y toda esa movida se encuadraba en esa frase: “hacia la construcción de redes en SM”. Hacia, no hasta. Hacia lo que alguna vez será, pero evidentemente, era una formulación de movimiento.

Y yo creo que de ahí empezamos a entender algunas cosas. La primera cosa es que, a diferencia de las redes, de las redes de emergencia digamos, la verdad es que la red de SM no tiene como esencia pelotear pacientes. Porque además, en buena medida, ¿cómo definís nivel de complejidad? ¿Por qué tener un paciente internado con un chaleco químico sería más complejo que la reinserción comunitaria de los pacientes? ¿En qué lugar se define qué es complejidad en SM?

Lo interesante del tema es que al final en SM más que en ningún otro lado, lo que aparecía muy claro es que el problema fundamental de la SM era poner de acuerdo a la gente de SM. En realidad de eso se trataba la etapa fundante de las redes. El desafío de las redes era: ¿de qué manera sentar, hacer circular, fertilizar, el pool de profesiones, de ideas, de especialidades, de teorías, de dispositivos que circulan en el campo de la SM? Y eso terminaba siendo más importante que definir una secuencia de atención de pacientes que definiera niveles de complejidad, y quién deriva a quién, quién hace referencia, quién hace contrareferencia; lo que pasaba después a ser secundario si las personas se conocían, se articulaban, si co-operaban en la resolución de problemas comunes.

Por eso es que aparece este concepto de redes como redes de personas. Fundamentalmente porque si no, sería muy fácil. Vos tomás todos los decisores y decís: hay 6 directores, hay 4 jefes de equipo ¡que se pongan de acuerdo! Hacés las reuniones en un ascensor y se soluciona el problema. El problema es que tenés que incidir en la cultura de la institución. Y trabajar adentro de la cultura de SM es muy complicado. Porque las fuentes no tienen, de alguna manera, monopolio discursivo. Es decir que es un campo construido por escuelas. Es un campo construido por profesiones. Es un campo construido por miradas, por perspectivas, por historias, por trayectorias.

Es decir que hay subjetividad intensificada en el campo de SM. Y uno podría decir: qué pena! Mirá qué envidia de los cirujanos! Bueno, no sé si envidiar a los cirujanos, porque también está en el otro lado, el tema de que cuando nosotros hablamos del pensamiento médico, no por casualidad circula la palabra hegemónico. Podríamos decir que en muchos otros campos de conocimiento dentro de la medicina, lo que ocurre con frecuencia es que un discurso aplastó a todos los otros. Entonces esa tranquilizadora apariencia de homogeneidad que hay en algunos campos de conocimientos no tiene que ver con que justamente se logró un consenso. Sino que muchas veces lo que se logró fue a través del ejercicio de la violencia simbólica, aplastar a cualquier otro conocimiento en el juego.

Hoy leer, de repente, que la homeopatía en España haya adquirido patente de igualdad, y que todos los productos homeopáticos circulan por las redes públicas y privadas en igualdad de condiciones con los medicamentos alopáticos, y uno dice: ¡pobres españoles! ¡Qué ganas de complicarse la vida!

Bueno, de alguna manera, hasta incluso la propia palabra: medicinas alternativas, es peyorativa ¿Quién quiere ser alternativo?

Y esa construcción nos está poniendo en este momento en desafíos nuevos. Porque empieza a aparecer, y afortunadamente se empiezan a diversificar discursos. Yo quiero señalar que digo afortunadamente porque en vez de la SM copiar a los otros campos de la medicina, o a los otros campos de la salud, lo que empieza a pasar es que algunos campos de la salud están empezando a copiar la SM. Entonces hoy, cuando uno se mete en el campo de la tocoginecología articulado con el tema de salud sexual y reproductiva, empezás a ver complejidades, discursos, discusiones, asperezas, roces, debates, etc. que ya no son las tranquilas reuniones quirúrgicas de los estadios del cáncer de cuello. Ya te estás metiendo en el tema de la píldora, de la anticoncepción, del aborto, etc. etc., y se complicó todo ese campo.

Igual que en el campo, ya se había complicado antes, el campo mismo de la pediatría. También la pediatría social le mete una fuerte presión a la pediatría, lo mismo pasa con la medicina general y aun con la medicina familiar todos campos en lo que los debates incorporan dimensiones que complejizan, que desestructuran.

De tal manera que afortunadamente SM ha dejado de estar sólo, podemos decir así: ha dejado de estar sólo en su carácter de campo polifónico. Y me parece que polifónico es una característica del campo de la SM que también llama a redes. Porque cuando nosotros decimos: dispositivos tendientes a transformar la heterogeneidad en una fortaleza, un dispositivo que logre eso le da fuerza a la SM. Justamente porque la heterogeneidad está en su naturaleza.

Entonces me parece que el tema de: somos diferentes pero podemos ir juntos, unidad en la diversidad, tiene que ver básicamente con la construcción de consensos mínimos. O sea, aquellos consensos que son fundamentales para poder avanzar. En definitiva, porque el campo de SM no se organiza para la satisfacción de los trabajadores de SM. Se organiza fundamentalmente para apoyar, para construir cuidadanía y para apoyar fuertemente a las personas que están en situación de padecimiento psíquico.

Que es una definición de un tamaño, que casi uno tiene ganas de decir, en un auditorio como este: levante la mano el que en el último año no ha tenido algún padecimiento psíquico. Es decir que redefine, quienes están en atención directa del paciente saben que hay gradaciones de padecimiento psíquico, pero uno sabe las pérdidas que pueden tener que ver con cambio de empleo, que pueden tener que ver con pérdidas de un familiar directo, que tienen que ver con una mudanza, que tienen que ver con una serie de cosas que de repente desestructuran fuertemente.

Y ahí hay algo que me parece interesante que es discutir, también podríamos complejizar quizá, si llamamos a las redes: redes de atención. Y en eso quizá, podría decir, si solamente las vamos a considerar redes de atención. De repente son redes de contención. Porque justamente cuando uno dice: el dispositivo para reemplazar el manicomio es la atención en crisis, bueno, en cierta manera, es el tema de la contención. Casi nunca un paciente está bien contenido por una sola persona. Salvo que empecemos a buscar físicoculturistas para trabajar en SM la contención a veces literal depende de un comportamiento en equipo, en red.

Cuando uno analiza las policías, se puede preguntar: ¿cuáles son las sofisticadas armas de la policía en los países centrales? El arma principal de la policía en los países centrales es la radio. Es la comunicación. Porque cada vez que aparece una situación crítica, aparecen 50 policías. Pueden ser gorditos incluso, pueden ser bajitos, no importa, pero son 50. Disuaden a cualquiera. El problema es cuando vos tenés un paciente agitado, o tenés un paciente en crisis que debe ser contenido. Ese paciente necesita un equipo que lo contenga. Si la primera reacción del personal de salud es: ¡rajemos porque hay un paciente en crisis!… toda la guardia se abre y dice: ¡llamen al psicólogo! Y además es chiquito/a…Entonces evidentemente, la idea de crisis reclama contención, que frente a la situación crítica se empiece a disuadir.

No se si Uds vieron, no hace mucho, hará un mes máximo, una señora que se emborrachó mal en el aeropuerto de Ezeiza. Encima le hicieron una cámara oculta. Pero la verdad que la cámara oculta, lo que mostraba era la incapacidad del personal de Ezeiza para manejar una situación previsible, una persona alcoholizada. Se supone que están preparados para manejar terrorismo pero por como manejaban una persona que está alcoholizada ….

Me parece que estas referencias nos ayudan un poco a esclarecer la tarea que tenemos por delante cuando decimos estas palabras, que parecen palabras técnicamente fáciles de circular pero, que tienen que ver justamente con el tema de contención en crisis, central para pensar alternativas terapéuticas más allá del manicomio.

Contención es un tema institucional. Empieza con el ambulanciero, empieza con el de seguridad de la puerta, empieza con la gente que está como primer contacto. El que te avisa, “no lo podés dejar una hora en la guardia esperando”. Ese tipo de reflejos me parece que son fundamentales.

Y agrego un punto que yo quisiera chequear con Uds. incluso, porque es un dato para mí reciente y si es realmente así es fantástico. Se trata de un tema que ya ha generado cierta paranoia adicional del sector salud que es el de la violencia en los hospitales. Me parece que es un tema, es un tema de SM obviamente. Donde SM podría opinar sobre salud. Y la forma cómo la gente define, incluso decide trabajar o no trabajar en ciertos lugares en función de si hay o no mucha violencia.

Este dato lo escuché circunstancialmente en una reunión que se hizo en La Matanza, con funcionarios de la provincia donde los funcionarios de la provincia empezaron a describir la situación de las UPA. Qué estaba pasando con estas Unidades de Pronta Atención. El primer gran impacto fue escuchar en los lugares en donde están construidas, zonas calientes de la provincia y del conurbano, además por el volumen que están atendiendo, atienden casi igual cantidad de emergencias que los hospitales generales. Entonces la primera cosa para reflexionar es que caramba, no estamos hablando de centritos, estamos hablando de estructuras que son captadoras de situaciones críticas en gran escala. Pero lo más impactante de todo es que en los lugares que están asentadas no son los mejores lugares. Y además de que no son los mejores lugares, la historia de las UPA, del registro actual que se tiene de las UPA en el Ministerio de Salud de la Provincia, es que no hay violencia en las UPA.

Y uno empieza a preguntarse: ¿Cómo que no hay violencia en las UPA? ¿Si está en los peores lugares, si atienden igual que en la guardia de los hospitales generales? Y las detecciones que empiezan a darse, insisto en esto, yo lo pongo a propósito sobre la mesa, no casi como una afirmación, si no como una reflexión sobre lo escuchado, es que lo que empiezan a decir es que: no hay ventanillas con barrotes, el personal no está atendiendo atrás de una ventanilla con barrotes, o la gente no llega y se encuentra con una puerta cerrada que dice espere. Hay orientadores que están adentro de la sala de espera, que te definen la expectativa que tenés de espera. Y a partir de esos dispositivos, baja la violencia o se reduce la violencia.

Pero, si esto es verdad, la hipótesis que tenemos que evaluar, lo que está diciendo esta experiencia es que nos pusimos a buscar adónde está el responsable de la violencia y podría ser que los responsables de la violencia en los hospitales seamos, al menos en parte, nosotros mismos.

Estamos hablando de un tema central vinculado a SM que tiene que ver con la violencia. Pero que tiene que ver con la violencia que viven los servicios de salud en buena medida por la organización de los servicios de salud.

Esta sensación es un tema donde aparece quizá como una reflexión más amplia, para poder dar origen a intercambios y demás, que es también el tema de: ¿qué es exactamente la SM? Es tal vez una pregunta imposible de contestar. Nadie la va a contestar en el día de hoy, por la dudas se haya creado una expectativa. Pero, lo que sí me parece importante señalar es que por lo menos hay una dualidad.

La dualidad es que yo pueda pensar que el campo de la SM es un recorte de la morbilidad. Esta es una posibilidad. SM como un recorte de la morbilidad. Otra posibilidad, no excluyente, es que SM sea una perspectiva de análisis sobre la salud. La que se llama a sí misma mental y la que no se llama a sí misma mental.

Eso redefine en buena medida este tema de decir: Bueno, cómo convencemos al director del hospital que saque el servicio de SM de al lado de la morgue, para empezar a pensar otra cosa. Quizá que el campo de la SM se debe estar discutiéndo en los temas que vayan emergiendo, algunos temas que aparentemente no son de SM, pero que con una mirada de SM son iluminados de otra manera.

Creo que ahí también hay toda una potencialidad para decir: ¿SM como perspectiva de análisis, o como un recorte de la morbilidad?

Probablemente las dos son ciertas, probablemente las dos puedan alimentarse recíprocamente, pero se habilita otro campo vinculado al tema de la relación con esto que es muy difícil llamarlo. ¿Cómo se llama lo que no es SM en salud? ¿Qué será? ¿Salud corporal? ¿será una forma de persistencia de la división de alma y cuerpo? Entonces aparece como: simplemente salud. Toda aquella salud que no es SM; ¿qué es toda aquella salud que no es SM?.

Es complicado de poder llegar a esa definición. Y yo lo pongo a propósito porque hay quizá una esencia que lo hemos ido aprendiendo a partir del tema quizá: El dispositivo está adentro del dispositivo de la construcción de redes. Porque yo de redes lo que puedo ver es: hacer análisis de redes. Recuerden que hay una escuela poderosísima española, británica, que se llama análisis de redes, en la sociología.

Pero otra cosa es construir redes. Y yo creo que SM tiene más fuerza por esta capacidad. La capacidad de construir redes.

En el campo de construir redes hay muchas cosas. Están los niveles que Uds. mencionaron. Están los otros para decir: más gente en la red no necesariamente es mejor. Pero sí puede tener más espesor por la densidad de vínculos. O sea, hay todo un camino desde que las personas se reconocen como parte de una red, desde que se reconocen como parte de una red hasta que de alguna manera la hacen funcionar. Hay todo un recorrido afortunadamente que es cualitativo, y que es casi caricatural ponerlo solamente en estos 5 niveles de vínculo, porque son niveles muy subjetivos. Pero te dan la idea de que se recorre un camino en la construcción de redes, y que mejores vínculos en la red, es también que la red avanza, aunque no tenga nuevos socios.

Pero en el marco de la reflexión de redes, nos aparece una palabra clave, porque justamente, por el tema de lo local, que es el tema de un uso controversial de la palabra territorio. Y que a mí me parece que finalmente puede ayudar para entender. Me parece que entendiendo este concepto, de alguna manera, uno se puede poner a hacer redes, las que ya sabemos que se pueden hacer, y otras que no sabemos que se pueden hacer y que de repente uno las descubre.

Atrás de la palabra territorio hay un sufijo que tiene que ver con lugar, que es: torio; y un montón de palabras que se arman así: como auditorio, consultorio, locutorio; por supuesto en salud siempre terminamos hablando de supositorio… Pero cuando hablamos de territorio, justamente la primer imagen que nos viene a la cabeza es: algo así como un lugar en la tierra. Casi parece una palabra redundante. Territorio aparece con esa sensación de tierra. Pero si fuera así, la palabra sería terratorio. La verdad es que terri viene de territus. Es decir, que territus mezclado con torio significa un lugar que uno debe defender por la disuasión, por la fuerza, o por el terror incluso.

De tal manera que esta tranquila palabra territorio, empieza a dejar de ser tranquila para mencionar que territorio es un concepto geopolítico. Que puede extenderse además a los territorios simbólicos. Y eso puede por ejemplo remitirnos al tema de las incumbencias profesionales en SM. Y este tema de las incumbencias profesionales en SM es un tema verdaderamente fortísimo, porque uno podría decir: también las cátedras son territorios. También las profesiones son territorios. También las especialidades son territorios. Y de alguna manera se prevén también los mecanismos para sancionar al que osara atravesar esos territorios.

Aunque quizás muchos de esos territorios son autorreferenciales; o sea, que no necesariamente los otros respetan esos territorios que uno imagina que le son propios.

Podríamos decir: por problemas de territorio vamos a las guerras. No es un tema menor. Un autor que se llama Barthés tiene una frase entre poética y geopolítica. Dice: Las fronteras son las cicatrices de la historia. O sea que está diciendo: Los límites tienen memoria la violencia que los origina deja huella, deja cicatriz. Y cada uno de nosotros desde una profesión, nos constituimos en nuestra profesión, y además se conocemos colegas de otros lugares, sabemos que en otros lugares la profesión tiene otros territorios. Porque no es lo mismo decir psicólogo en La Plata que en Buenos Aires, que en Formosa o que en Perú. La palabra es la misma, pero los territorios son otros.

Y es curioso que venga del campo de las redes un trabajo muy importante que se hace en Córdoba, donde en el campo de las redes se tira una frase que viene de la sabiduría popular, y que tiene algo que es conmocionante para este concepto de armado en SM. Porque además viene de parte de un psiquiatra que trabaja redes en SM. Trae de las voces de la población, trae una frase inquietante. Dice: “No importa quien lo haga. Lo importante es que se haga”. Y esta frase pone la piel de gallina cuando uno sabe que el problema por el cual de repente ha luchado por años es por la definición de la competencia profesional específica en el monopolio de esta práctica por parte de mi especialidad. Y de repente la población tira semejante grosería como: No importa quien lo haga. Lo importante es que se haga.

Entonces cuando uno empieza a pensar que esa es la representación de la población, y bueno, si vos vas a un hospital en crisis, el que te contiene, te contiene. Yo no voy a distinguir quién es el que me contiene. El que me contiene, me contiene. Yo estoy agradecido con el que me contiene. De repente es un camillero. De repente es el farmacéutico, que fue el primero que me vio tirado en la sala de guardia. Para la población, no importa quien lo haga. Lo que importa es que se haga. Que está diciendo en cierta manera, y acá un poco el motivo de esta especie de rulo final, que es: no hay redes sin desterritorialización.



Redes es estructuralmente un dispositivo de desterritorialización. Y si redes es un dispositivo de desterritorialización, ¿qué hay que desterritorializar para construir redes? Es algo que yo no les puedo decir. Cada uno de Uds. sabe y sabrá, descubrirá qué es lo que hay que desterritorializar, para hacer nuevas conexiones, para hacer nuevos vínculos, para hacer nuevas alianzas, con quienes de alguna manera compartimos la posibilidad de generar una sociedad donde no sobre nadie. Una sociedad con cuidadanía. Muchas gracias.




La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal