Es importante también en esta investigación, caracterizar



Descargar 0.64 Mb.
Página2/11
Fecha de conversión14.01.2019
Tamaño0.64 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

2.4.- La familia.

Unidad biopsicosocial integrada por un número de personas ligadas por vínculos de consanguinidad, matrimonio y/o unión estable y que viven en un mismo hogar. 6

A la familia también se le conoce como “grupo primario”, debido a que generalmente constituye el primer grupo al que pertenece una persona y también a que este grupo se considera generalmente prioritario respecto a otros grupos en los que sus integrantes pueden participar. El grupo primario puede concebirse como el sistema básico de referencias afectivas que le permiten a una persona encontrar su propio significado personal, así como los significados de todo lo que le rodea y por tanto, encontrarle un determinado sentido a su vida, a sus actividades cotidianas.

La familia es una unidad social constituida por un grupo de personas unidas por vínculos consanguíneos afectivos y/o habitacionales. Como categoría psicológica se define como un sistema de relaciones cualitativamente diferente a la simple suma de sus miembros. 7

Para la Organización Mundial de la Salud, “La familia es la unidad básica de la organización social y también la más accesible para efectuar intervenciones preventivas y terapéuticas. La salud de la familia va más allá de las condiciones físicas y mentales de sus miembros; brinda un entorno social para el desarrollo natural y la realización personal de todos los que forman parte de élla”. Se entiende por familia, cualquier grupo de personas unidas por los vínculos del matrimonio, sanguíneos, adopción o cualquier relación sexual expresiva, en que las personas comparten un compromiso en una relación íntima y personal, los miembros consideran su identidad como apegada de modo importante al grupo y el grupo tiene una identidad propia. La familia es una relación original, peculiar en cuanto a que sigue criterios de diferenciación propios. A diferencia de otros grupos primarios, caracterizada por una forma específica de vivir la diferencia de género (que implica la sexualidad), y las obligaciones entre las generaciones (que implica el parentesco).8

La familia es una relación originaria, autoproducida, en cuanto que se construye a partir de factores sociológicos autónomos, y no puede entenderse solo como el resultado de factores individuales (motivos psicológicos) o colectivos (motivos económicos, políticos, o incluso religiosos), o de su mezcla. Es una relación primordial, que existe desde el inicio, tanto en sentido filogenético (en cuanto que la familia está en el origen de la especie humana), como en sentido ontogénico (en cuanto que, en cualquier tiempo y lugar, el individuo se introduce en la sociedad, y madura su participación, de forma más humana cuanto mejor está apoyado por la mediación de la familia). Se la puede considerar como un ámbito de convivencia, que delimita una porción de la vida social, en virtud de metas definidas, vinculando a las personas en niveles profundos de su ser y arrancando de los nexos biopsíquicos más elementales9.



2.5.- Tipología familiar.

El tipo de familia es la categorización de ésta en función de sus miembros presentes, la cual es importante dado que ellas determinan las interacciones posibles y el contexto en el que se encuentra inmersa la familia.



Por su composición:

2.5.1.- La familia nuclear o elemental: Es la unidad base de toda sociedad, la familia básica, que se compone de esposo (padre), esposa (madre) e hijos. Estos últimos pueden ser la descendencia biológica de la pareja o miembros adoptados por la familia. Entre los miembros deben darse unas relaciones regulares.

2.5.2.- La familia extensa o consanguínea: se compone de más de una unidad nuclear siempre y cuando coexistan bajo un mismo techo, se extiende más allá de dos generaciones y está basada en los vínculos de sangre de una gran cantidad de personas, incluyendo a los padres, niños, abuelos, tíos, tías, sobrinos, primos y demás; por ejemplo, la familia de triple generación incluye a los padres, a sus hijos casados o solteros, a los hijos políticos y a los nietos.

2.5.3.- Familia Extensa: familia con más de dos generaciones conviviendo en el hogar, esto es, por lo menos existe un padre de otra persona que es padre a su vez (viven desde abuelos hasta nietos).10

2.5.4.- La familia monoparental: es aquella familia que se constituye por uno de los padres y sus hijos. Esta puede tener diversos orígenes, ya sea porque los padres se han separado y los hijos quedan al cuidado de uno de los padres, por lo general la madre, excepcionalmente, se encuentran casos en donde es el hombre el que cumple con esta función; por último da origen a una familia monoparental el fallecimiento de uno de los cónyuges.

2.5.5.- La familia de madre soltera: familia en la que la madre desde un inicio asume sola la crianza de sus hijos/as. Generalmente, es la mujer quien la mayoría de las veces asume este rol, pues el hombre se distancia y no reconoce su paternidad por diversos motivos. En este tipo de familia se debe tener presente que hay distinciones pues no es lo mismo ser madre soltera adolescente, joven o adulta.

2.5.6.- La familia de padres separados: familia en la que los padres se encuentran divorciados. Se niegan a vivir juntos; no son pareja pero deben seguir cumpliendo su rol de padres ante los hijos por muy distantes que éstos se encuentren. Por el bien de los hijos/as se niegan a la relación de pareja pero no a la paternidad y maternidad.

2.5.7.- Familias compuestas por personas del mismo sexo: dos personas solteras con la necesidad de criar a un hijo. Un miembro separado con hijos que se une a otra soltera.

2.5.8.- Familia adoptiva: Es aquella que recibe a un niño por el proceso de adopción.

2.5.9.- Familias reconstituidas: compuestas por un progenitor con hijos que se une con una persona soltera sin hijos. De estas proviene la figura de los padrastros o madrastras.

2.5.10.- Familia sin vínculos: Un grupo de personas, sin lazos consanguíneos, que comparten una vivienda y sus gastos, como estrategia de supervivencia. 11

La familia es además el eje dinámico de la sociedad y cambia constantemente, esto explica el por qué el hombre evoluciona constantemente. En el proceso de socialización, la familia tiene un rol trascendental ya que no sólo transmite valores propios de la cultura donde se desarrolla, sino que también sirve para determinar los lineamientos que permiten interacción cotidiana de los miembros dentro de la sociedad. De la misma manera dentro de élla es necesario que se cumpla con los requisitos mínimos de cuidado y atención, que permitan la satisfacción de las necesidades físicas, biológicas, afectivas y materiales de sus integrantes.


 La familia debe administrar cuidado y el apoyo a sus miembros, ofreciéndoles un ambiente adecuado para desarrollar una personalidad sana, así como los roles asignados dentro de este núcleo o los papeles esperados socialmente. Esta parte de un grupo social mayor, que está inmersa en un campo muy amplio de influencias culturales, tales como el carácter de diversas organizaciones complejas, cambios históricos y conflictos de valores debidos a diferentes étnicas, religiones y clases sociales; a pesar de esto, de uno u otra manera ha logrado existir a lo largo de la historia y todo evento humano es parte intrínseca de esa historia y evolución. Sin duda alguna es la más antigua y la vez la más vigente de todas las instituciones sociales y muy probablemente, la más universal de todas.

La mayoría de los seres humanos nacemos y crecemos en una familia y por supuesto, eventualmente formamos la nuestra. En ella se construyen una buena parte de los recursos personológicos los cuales se desarrollen integralmente y se adaptan a su entorno. Es evidente que en los últimos años, la familia ha sufrido fuertes transformaciones demográficas, sociales, culturales y económicas que han afectado su propio desarrollo y su dinámica impactando en los miembros que la conforman: niños, jóvenes, hombres, mujeres, adultos mayores. La familia al igual que todo individuo atraviesa por las crisis, entendiéndose como una oportunidad de crecimiento, en la que todas tienen que experimentar por lo que son universales.

Son muy reales, no tienen nada de único y sobre todo pueden prevenirse. Las crisis de desarrollo habituales abarcan el matrimonio, el nacimiento de un hijo, el comienzo de la edad escolar, la pubertad, la independencia de los hijos, el envejecimiento, la jubilación y la muerte. De tal manera que a las crisis de desarrollo no se les puede detener, ni producir prematuramente, sólo se las puede comprender y así coordinar con otras fuerzas que operan en la familia. Cuando hablamos de relaciones parentales o relaciones de familia se trata no de un grupo de varias personas con características individuales diferentes, ya que el individuo es un ser social pero a la vez único e irrepetible. Es decir que como seres sociales, nadie vive su vida solo a pesar de que algunas experiencias de nuestra vida son más individuales que sociales y otros más sociales que individuales, la vida es una constante interacción con otros. En los primeros años los lazos más importantes están dentro de élla donde encontraremos nuestra identidad y aprenderemos a socializar.

De acuerdo a Minuchin (1990)12, “La familia es un sistema abierto en transformación, es decir, que constantemente recibe y envía descargas de y desde el medio extrafamiliar, y se adapta a las diferentes demandas de las etapas de desarrollo que enfrenta”. Al ser un sistema abierto se ve influido por los cambios que se dan adentro del sistema, de acuerdo a las tareas evolutivas por las que pasa toda familia; pero también se ve afectado por los cambios sociales, culturales y económicos que se presentan.

Por lo tanto, una persona dentro de la familia adquiere un sentido de identidad, el cual se ve influido por su sentido de pertenencia a una familia específica, pero también necesita un sentido de separación que le dé individualidad. Para lograrlo es necesario que ésta tenga límites claros entre sus diferentes subsistemas: el subsistema conyugal, el subsistema parental y el subsistema fraterno. Estos subsistemas poseen diferentes niveles de poder y es a partir de los límites que aquí se establecen, que los miembros de la familia aprenden habilidades para socializar. Los límites de un subsistema están constituidos por las reglas que definen quiénes participan y de qué manera en la interacción. Por ejemplo los límites claros entre el subsistema parental y fraterno permite a los hijos formarse en la socialización vertical así aprenderán el respeto a sus superiores.

La teoría estructural del funcionamiento familiar cuyo principal exponente es Minuchin (1977) se refiere a la familia como sistema que tiene una estructura dada por los miembros que la componen y las pautas de interacción que se repiten; la estructura le da la forma a la organización. La estructura del sistema familiar es relativamente fija y estable para ayudar a la familia en el cumplimiento de tareas, protegerla del medio externo y darles sentido de pertenencia a sus integrantes. Pero a su vez, debe ser capaz de adaptarse a las etapas del desarrollo evolutivo y a las distintas necesidades de la vida facilitando así el desarrollo familiar y los procesos de individuación.

El sistema familiar, además, se diferencia y desempeña sus funciones a través de sus subsistemas, cada uno de los cuales tiene roles, funciones y tareas específicas. Otra dimensión central de la estructura familiar son las normas que guían a la familia; el mecanismo regulador interno está constituido por reglas explícitas e implícitas. Las reglas explícitas corresponden a lo que por lo general llamamos normas, son acuerdos negociados conscientemente. Otro punto dice relación con los roles, estos definen las tareas que se espera que cada uno cumpla dentro de la organización familiar y que están en parte definidos por la cultura y en parte por la propia familia. La asignación de roles familiares es un proceso que consiste en la asignación inconsciente de roles complementarios a los miembros de la familia. La función de los roles es mantener la estabilidad del sistema familiar.

2.6.- Limites.

Los límites permiten a las personas crecer con un sentimiento de protección, esto se logra si en el entorno familiar se definen límites y se mantienen con constancia y firmeza. Es por eso que los padres deben poner límites que sean justos. Cuando no existen normas ni límites claros, el pequeño puede volverse pasivo y apático o por el contrario, tirano, todas estas, actitudes en las que la inseguridad siempre está presente. Cuando se marcan los límites es inevitable que surjan situaciones difíciles, las cuales el niño intentará incumplir. Es fundamental una actitud serena y tranquila por parte de los padres para superar el conflicto y para que los niños aprendan que no siempre puede hacer lo que desee. Una de las cosas que con más frecuencia exploran es el grado de control o poder que sus padres tienen sobre ellos. La experiencia les enseña hasta donde pueden llegar y cuál es su posición respecto a los otros miembros de la familia.

Pero ¿por qué es importante que el niño tenga límites? A medida que los niños crecen, necesitan determinar cómo actuar en cada situación. Los límites desempeñan un importante papel en el proceso de adaptación y descubrimiento de su medio. Los niños necesitan mensajes claros sobre las normas, sobre lo que se espera de éllos, para aprender a comportarse de forma adecuada. Todos quieren y necesitan comprender las normas existentes en el medio que les rodea, saber hasta dónde pueden llegar y qué pasa cuando rebasan estos límites. Si no observan consecuencias seguramente los seguirán rebasando. Con límites claros y constantes los niños saben si su conducta es la adecuada o no, y también las consecuencias del no cumplir las normas.

Los límites dan seguridad. Los padres que informan de manera clara a los hijos cómo hacer sus actividades y hasta donde pueden llegar convierten su mundo en algo predecible, y como consecuencia seguro. Es conveniente que los padres actúen dejando bien en claro a los hijos, sin autoritarismo pero con firmeza, las reglas básicas de comportamiento, hacerles propuestas claras de lo que es deseable, lo que es permitido, obligatorio y prohibido.

Ares (2007)13 manifiesta que limite es la frontera psicológica necesaria para salvaguardar el espacio físico y emocional que todo ser humano necesita para desarrollar su identidad, autonomía y dependencia. Cuando en una familia los límites no están claros se invaden los espacios, se fracturan los procesos de individuación.

Es decir, que se llama límite a las reglas que definen quienes participan en la familia y de qué manera deben o tienen que hacerlo. Según la autora, los límites pueden ser: claros y permeables o rígidos y difusos. El tema de los límites se relaciona con la autoridad familiar; se entiende por autoridad parental, la forma a través de la cual se pone un límite.



2.6.1.- Los límites claros y permeables: son aquellos que resultan definibles y a la vez modificables. Se considera que los límites claros comportan una adaptación ideal. Cuando estos límites son claros y permeables marcan diferencias entre sistemas, pero al mismo tiempo permiten el traspaso e intercambio de información hacia afuera y hacia adentro, de modo que exista comunicación entre ellos y a la vez permite suficiente contacto entre sus miembros.
2.6.2.- Límites difusos: son aquellos que resultan difíciles de determinar; se observan en las familias aglutinadas, no tienen límites y no tienen claridad sobre los roles que desempeñan sus miembros. Las características más comunes en estas familias son: el exagerado sentido de pertenencia; ausencia o pérdida de autonomía personal; poca diferenciación entre subsistemas, con poca autonomía; la inhibición del desarrollo cognitivo y afectivo en los niños y adolescentes; todos los miembros del subsistema sufren cuando uno de sus miembro sufre; el estrés repercute intensamente en la totalidad de la familia.
2.6.3.- Límites rígidos: son aquellos que resultan difíciles de alterar en un momento dado; limites que se observan en las familias desligadas que se caracterizan porque cada individuo constituye un subsistema, comparten muy pocas cosas, tienen muy poco en común. Generalmente tienen un exagerado sentido de independencia; ausencia de sentimientos de fidelidad y pertenencia; no piden ayuda cuando la necesitan; toleran un amplio abanico de variaciones entre sus miembros; el estrés que afecta a uno de los miembros no es notado por los demás, bajo nivel de ayuda y apoyo mutuo.14

Los límites son sumamente importantes en la vida de todas las personas. Desde que el individuo nace y va desarrollándose necesita aprenderlos, ya que de esa manera logramos empezar a relacionarnos de una manera más adecuada con la sociedad que nos rodea. También son importantes, porque si no existieran haríamos muchas cosas que pondrían nuestra vida en riesgo; solo los límites nos van pautando acerca de lo que es permitido, sobre lo que puede ser peligroso, sobre la forma correcta de relacionarnos con las otras personas y con nosotros mismos. En cada ámbito de nuestra vida y conforme vamos creciendo empezamos a aprender diferentes límites o pautas que nos indican cuál es la mejor forma de vivir nuestra vida en sociedad y en el grupo; sin que esto quiera decir que todos los límites que se nos imponen dentro de los diferentes grupos sean los correctos; pero es la forma en que nos relacionamos y esto también nos enseña a discriminar y a decidir.



La familia va estableciendo límites para delimitar su espacio propio frente a otros grupos dentro de la sociedad, va estableciendo estos para ir formando a los hijos en su relación interna y externa con el grupo. Se le establece a estos qué es permitido y no dentro de ésta, para que así se preparen y comportan como es esperado por la sociedad de la que forman parte.
2.7.- Roles.

Los roles ocupan un lugar central en cualquier estudio de la familia.

Los roles familiares son tan importantes que cada miembro asuma con responsabilidad que somos una familia que debemos apoyarlos para que las cosas funciones bien, el problema actual es la separación de la familia, en la mayoría de éstas, solo existe el padre o la madre y en algunos casos ninguno de éllos, entonces es la familia extensa que asume ese importante rol.15

La familia va a tener roles que se configuran dentro de élla y que cada miembro va a recibir y asumir según las cualidades y relaciones que se dan en el grupo familiar. Éstos no son naturales sino que son una construcción social, pero además y sobre todo, particular de cada familia. Esta particularidad va a depender de varios aspectos como:


  • La historia familiar

  • La historia intergeneracional

  • Los valores culturales

  • La sociedad en la cual vive

  • La situación y relaciones presentes de esa familia 16

Los roles son asignados de alguna forma, pero también son asumidos en el contexto de las relaciones afectivas parentales. éstos pueden ser más o menos rígidos o pueden variar; justamente se puede decir que cuanto mayor rigidez exista, peor pronóstico va a tener una familia, en relación a la salud de sus miembros o al equilibrio que puede haber en la misma.

Los roles ordenan la organización de las relaciones de la familia, son los que se integran en la estructura de la familia y se refieren a la totalidad de las expectativas y normas que una familia tiene con respecto a la posición y conducta de sus miembros.17

Es decir que el rol que juega la familia es fundamental para la protección, estabilidad, conformación de valores, es motor y freno de acciones diversas, genera sentido de pertenencia y es fuente de satisfacción, alegrías y tristezas que forman parte del vivir cotidiano.

Los roles familiares se establecen en función del parentesco y cuando éstos no se cumplen, de acuerdo a las expectativas que existen en el medio en que viven, se producen situaciones hostiles. Inevitablemente, siempre que se produce la ausencia de uno de los miembros de un grupo familiar, ésta tiende a ser reemplazada por otro de ellos. Estas situaciones son fuente de conflictos sin embargo, se puede ejercer la función del miembro faltante, sin asumir su rol, sino ejerciendo el nuevo rol de sustituto, que no es el mismo.

De esta forma cada miembro de la familia asume conscientemente ciertas expectativas acerca de la conducta de sus miembros, lo cual genera que cada integrante tiene un rol establecido para cada uno y por lo cual su conducta está presidida por dichas conceptualizaciones que él transmite de acuerdo a los roles que los integrantes del sistema familiar tengan, la misma que influirá en la dinámica de la familia y determinará su funcionalidad o disfuncionalidad. Se consideran 2 tipos de roles:

2.7.1.- ROLES TRADICIONALES.- Cada integrante del sistema familiar tiene un rol asignado por la familia, pero con base a los aspectos culturales, socioeconómicos y los antecedentes de la familia, por ejemplo el padre puede tener el rol de proveedor, pero en otra circunstancias este rol lo desempeña la madre o el hijo mayor etc.

2.7.2.- ROLES IDIOSINCRÁTICOS.- Se refieren a los roles que la familia ha asignado a un miembro en relación a una o varias características del mismo y que la familia lo identifica con tal rol, por ejemplo un paciente discapacitado puede ser asignado como el enfermo o bien una madre que se encuentra en una relación simbiótica con el hijo discapacitado se le identifica como la “madre sobre protectora”.18

2.8.- Comunicación.

“A mayor capacidad de comunicación, mayor posibilidad de enriquecimiento personal”.19

“La comunicación ayuda a profundizar en el conocimiento del otro”. 18

Las personas se relacionan a través de la comunicación que se hace mediante el lenguaje ayudado por los gestos, los movimientos del cuerpo, ya que es el primer sistema de señales que emplea el hombre para relacionarse con su medio y aprender lo que le rodea.

Según Ares (2007)20 la comunicación es vista por muchos autores como el eje central de los problemas familiares. Sin embargo sin disminuir su importancia, una buena o mala comunicación es el resultado, en primera de en qué medida las personas han aprendido a expresarse, no solo a nivel de información, sino también a expresar sentimientos; pero en segunda, y como eslabón básico, depende y es el resultado derivado de una buena elaboración de los limites y los espacios individuales.

Una forma de crear comunicación dentro de la familia es a través del diálogo el cual puede manifestarse en dos formas: por exceso o por defecto. Ambas, provocan distanciamiento entre padres e hijos, pues hay padres que, con la mejor de las intenciones procuran crear un clima de diálogo con sus hijos e intentar verbalizar absolutamente todo. No obstante esta actitud fácilmente puede llevar a los padres a convertirse en interrogadores o en sermoneadores o ambas cosas, en la cual los hijos acaban por no escuchar o se escapan con evasivas.

En estos casos se confunde el diálogo y la comunicación. El silencio es un elemento fundamental en el diálogo. Da tiempo al otro a entender lo que se ha dicho y lo que se ha querido decir, entendiéndose que el diálogo es una interacción y para que sea posible es necesario que los silencios permitan la intervención de todos los participantes. Junto con el silencio está la capacidad de escuchar, pues hay quien excluye lo que dice el otro, hace sus exposiciones y da sus opiniones, sin escuchar las opiniones de los demás, produciendo que el interlocutor se dé cuenta de la indiferencia del otro hacia él y acaba por perder la motivación por la conversación. Esta situación es la que con frecuencia se da entre padres e hijos. Los padres creen que sus hijos no tienen nada que enseñarles y que no pueden cambiar sus opiniones, tanto así que los escuchan poco o si lo hacen es de una manera inquisidora, en una posición impermeable respecto al contenido de los argumentos de los hijos.

A través del diálogo, padres e hijos se conocen mejor sobre todo sus respectivas opiniones y su capacidad de verbalizar sentimientos, pero nunca la información obtenida mediante una conversación será más amplia y trascendente que la adquirida con la convivencia. Por ésto, transmite y educa mucho más la convivencia que la verbalización de los valores que se pretenden inculcar. Por otro lado todo diálogo debe albergar la posibilidad de la argumentación. La predisposición a recoger el argumento del otro y admitir que puede no coincidir con el propio es una de las condiciones básicas para que el diálogo sea viable. La capacidad de dialogar tiene como referencia la seguridad que tenga en sí mismo cada uno de los interlocutores, teniendo presente que la familia es un punto de referencia primordial para el niño y el joven donde pueden aprender a dialogar y con esta capacidad, favorecer actitudes tan importantes como la tolerancia, la asertividad, la habilidad dialéctica, la capacidad de admitir los errores y de tolerar las frustraciones. Si la comunicación es importante dentro de las relaciones interpersonales que el individuo construye en la medida que desarrolla, lo es más dentro de la familia a la que pertenece. La comunicación está guiada por los sentimientos y por la información que transmitimos y comprendemos. La comunicación nos sirve:



  • Para establecer contacto con las personas

  • Para dar o recibir información

  • Para expresar o comprender lo que pensamos

  • Para transmitir nuestros sentimientos

  • Para compartir o poner en común algo con alguien

  • Para conectar emocionalmente con otros

  • Para vincularnos o unirnos por el afecto 21
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal