Escuela preparatoria oficial no. 68 Ciclo escolar 2016-2017



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ESCUELA PREPARATORIA OFICIAL No. 68

CICLO ESCOLAR 2016-2017

TURNO VESPERTINO
MATERIALES DE FILOSOFÍA

UNIDAD 1: INICIACIÓN A LA FILOSOFÍA.

1.4 LOS PILARES DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICO.

1.4.2 Platón y el Idealismo



PLATON: (427-347 a. C.)

Nació en Atenas, de una familia acomodada. Su padre fue Aristón y su madre Perictione. Era bien parecido y fuerte, pero débil de voz y tímido. Fue educado en el cuerpo y en el espíritu con la gimnástica y la música (=  = lo perteneciente a las musas = cultura general). Hizo su servicio militar de los 18 a los 25 años. En un principio se dedicó a la poesía. Sin embargo, el encuentro con Sócrates fue decisivo para decidir consagrar su vida a la filosofía. Sus principales influencias fueron Heráclito, Parménides y Pitágoras. Con Sócrates convivió de los 20 a los 28 años. Su filosofía es más bien un eticismo y su preocupación fundamental fue la reforma intelectual y moral del hombre y del Estado.


En el año 404 terminó la guerra del Peloponeso y Atenas cayó bajo el poder de Esparta. Este hecho marcó el fin de la democracia ateniense y la instauración de la Oligarquía de los 30 tiranos. Tal vez por esto Platón nunca fue partidario de la democracia, régimen que había llevado a Atenas al desastre final. Esta Oligarquía terminó con la democracia y con la libertad de expresión, situación que determinó la suerte de Sócrates. A la muerte de su maestro, se retira a la ciudad de Mégara, aunque poco después regresa a Atenas donde decide su primer viaje.
Del 398 al 386 viajó a Egipto, Cirene, Italia meridional y Sicilia. En Egipto Platón reflexionó sobre el sol, la muerte y el más allá, por lo que podemos afirmar que estos pensamientos fueron la génesis de su famosa Alegoría de la Caverna y de su teoría acerca de la idea del Bien. En los otros lugares, asimiló las enseñanzas de los pitagóricos, especialmente en lo referente al alma.
En el año 386 fundó una escuela en una propiedad que se encontraba bajo la advocación tutelar del héroe Academo, por lo que recibió el nombre de Academia. En esta escuela enseñó durante 40 años hasta su muerte. La escuela cerró sus puertas hasta el año 549 d. C. Su alumno más ilustre fue Aristóteles, que estudió ahí por 20 años. Platón realizó otros viajes, tratando de plasmar sus ideas políticas, pero en todos sus intentos fracasó. En una ocasión fue vendido como esclavo y en otra estuvo a punto de ser asesinado.
Cansado y un tanto decepcionado, al final de su vida se retiró al estudio y a la enseñanza. Escribió muchos diálogos, pero Las Leyes es como su testamento intelectual. En dicha obra expone su idea de que el ethos de las leyes configura las costumbres de un pueblo. Asimismo, corrige algunas ideas de La República, sobre todo en lo referente a la educación. Murió a los 81 años, escribiendo, como sucede a todo genuino intelectual.
LA DOCTRINA DEL ALMA
Existen dos mundos: el mundo de las ideas, que es espiritual, y el mundo de las sombras, que es material. En el primero habitan la verdad y el bien, mientras que en el segundo habitan la falsedad y el mal. Por una falta o pecado, las almas son enviadas al mundo de las sombras y, de castigo, encerradas en un cuerpo. Como ente material, el cuerpo tiende por naturaleza a satisfacer sus necesidades, las cuales son contrarias a las del alma. El cuerpo es la cárcel del alma, y ésta debe liberarse de su prisión para regresar al mundo de las ideas. Esto sólo se puede lograr con dos acciones, una negativa y otra positiva. La negativa consiste en mortificar (darle muerte) al cuerpo, es decir, tomar el control del mismo, mediante ayunos y abstinencias, sobre todo, en lo referente a los placeres carnales. La positiva consiste en la práctica de las virtudes, las cuales deben perfeccionar las diferentes partes del alma.
Según Platón, el alma tiene tres partes: la razón, la voluntad y el apetito o pasión. La razón es la parte más importante, pues por medio de ella el hombre se eleva del mundo sensible al mundo inteligible para contemplar las ideas. A cada parte del alma le corresponde una virtud. La virtud propia de la razón es la prudencia, la de la voluntad es la fortaleza y la del apetito o pasión es la templanza. La prudencia guía a la razón, la fortaleza entrena la fuerza de voluntad y la templanza frena y modera la pasión. Cuando el hombre logra la práctica de las tres, se produce en él la cuarta virtud que es la justicia, la cual es como la síntesis de las tres anteriores. Por eso, podemos afirmar que para Platón la virtud es fundamentalmente armonía.
LA POLITICA
Si bien el individuo debe tender a la perfección mediante el ejercicio de las virtudes, este objetivo no puede lograrlo solo. Por ello se hace necesario el Estado o comunidad política. El hombre sólo es bueno en comunidad (esta afirmación es el preludio de la noción de hombre como ente social que Aristóteles formalizará después en su libro La Política). El Estado para Platón debe tener una estructura semejante a la del alma. Entonces, tendrá tres partes, las cuales a su vez tendrán su correspondiente virtud. Los gobernantes serán filósofos y tendrán la virtud de la prudencia; los guerreros o militares tendrán la virtud de la fortaleza y los artesanos y comerciantes tendrán la virtud de la templanza. La justicia se logra con la armonía, es decir, que cada clase social se dedique a sus funciones: que el gobernante gobierne, que el militar defienda al gobierno y a los civiles, y que los civiles desarrollen sus propias actividades y mantengan a los otros dos. Para asegurar esa armonía, Platón propone abolir la propiedad privada para las dos clases superiores, es decir, los gobernantes y los militares. Son clases superiores porque, de acuerdo a la mentalidad de la época, y a su propia idea de los dos mundos, Platón desprecia el trabajo manual, propio de los artesanos y comerciantes. En cuanto a los esclavos, ellos no tienen un lugar en la sociedad pues carecen de derechos civiles y de virtudes morales.

EL MITO DE LA CAVERNA


En el libro séptimo de La República, encontramos el famoso Mito de la Caverna, el cual es una figura de la condición humana. Mediante este mito podemos entender tres cosas: qué es la filosofía, qué es el hombre y qué es la ética para Platón.
a) Descripción del mito: unos hombres están encadenados en una caverna de tal manera que solamente pueden ver hacia la pared que está al fondo. Atrás de ellos hay un camino elevado por donde pasan objetos, animales y hombres, todo lo cual es iluminado por una fogata que está más atrás. Los hombres no ven los objetos reales, sólo la sombra que ellos proyectan en la pared del fondo. Como toda la vida han estado encadenados y toda la vida han visto dichas sombras, ellos creen que las sombras son la realidad. Un día, uno de ellos se escapa y comienza a ascender por un túnel hacia la tierra firme. Conforme se acerca a la luz del día, ésta lo deslumbra y lo cega, pero poco a poco el hombre se va acostumbrando a la luz hasta que, finalmente, logra salir a la superficie y, una vez ahí, logra ver perfectamente todas las cosas reales con la luz del sol. Es tal la alegría que experimenta al conocer lo real que, entusiasmado, va a comunicárselo a sus hermanos. Al regresar a la caverna, al principio no ve nada, pues ya estaba habituado a la luz, y así, con mucho esfuerzo, logra llegar al fondo. Una vez ahí, comunica su descubrimiento a los presentes pero nadie le cree, y le llaman loco y lo desprecian, prefiriendo ellos las sombras a la luz.
b) Interpretación: la caverna es el mundo sensible, los hombres encadenados representan la condición humana. El hombre que sale de la caverna es el filósofo y la tierra firme es el mundo real, el mundo de las ideas. El sol representa a la verdad. Como los hombres encadenados han estado toda la vida viendo las sombras, creen firmemente que ellas son reales. Cuando el filósofo sale de la oscuridad y va hacia la luz verdadera, le cuesta mucho trabajo porque siempre había vivido en las tinieblas de la ignorancia. Cuando por fin encuentra la luz del sol, es tanta su claridad que al principio no la entiende y se le hace algo muy doloroso de comprender, pero, conforme se acerca y se acostumbra a esta luz, la va entendiendo poco a poco hasta que al fin la capta en su totalidad. Es tanta su alegría al descubrirla que decide regresar con sus hermanos para compartir su conocimiento. Pero está tan acostumbrado a la misma, que lo hace con no poca dificultad porque ahora la oscuridad le parece funesta y miserable. Con todo, logra llegar con sus hermanos y entonces les comunica lo que ha visto, las maravillas que ha conocido, y les invita a salir con él para que también ellos las admiren. Sin embargo, los hombres encadenados se burlan de él porque están convencidos de que la verdad aparente que conocen es la real, y tachan de loco al filósofo y lo rechazan, porque prefieren la mentira a la verdad.
c) Aplicación a la moral: El hombre en general está esclavizado por sus pasiones, vicios y defectos. Y como ha estado tanto tiempo así, ya se le hace normal, ya no le parece una situación moralmente mala. No obstante, uno de ellos decide escapar de esta situación y liberarse de una vez por todas de sus ataduras, y comienza a ascender al mundo del bien. Sin embargo, estaba tan acostumbrado a su anterior estado que con mucha dificultad y esfuerzo lo va logrando. Finalmente, llega a la práctica de la virtud y, una vez que conoce el Bien, queda tan atraído por él, que le es imposible de ahora en adelante obrar el mal. Ante tanta felicidad, decide compartirla con sus hermanos y comienza a bajar nuevamente no sin experimentar asco y repugnancia ante el mal que antes se le hacia normal. Por fin, llega con los suyos y, al invitarlos a ser libres, sólo recibe burlas, rechazo y maltrato, porque sus amigos prefieren seguir esclavos, prefiriendo el mal al bien.
Valdría la pena recordar dos casos históricos como ejemplo de lo anterior: Sócrates y Cristo. Los dos predicaron la verdad y la justicia, y en pago, sus hermanos, los condenaron y los asesinaron.
La enseñanza de este mito es que no debemos acostumbrarnos a la mediocridad y al vicio. Debemos hacer un esfuerzo por liberarnos de nuestras propias esclavitudes y, cuando alguien logra ser mejor, no rechazarlo ni burlarse de él, al contrario, felicitarlo porque lo logró y tratar de hacer lo mismo.
EL MITO DE LA AURIGA
En el diálogo Fedro, Platón describe la condición del alma a la manera de una auriga, para describir la naturaleza del hombre y su dinamismo ético.
a) Descripción del mito: para Platón el alma humana se puede representar mediante un jinete que va en un carro jalado por dos caballos. Un caballo es blanco y el otro es negro, el blanco jala hacia la derecha y el negro hacia la izquierda.
b) Interpretación: La auriga simboliza el alma humana. El jinete representa a la razón, el caballo blanco a la voluntad y el caballo negro al apetito o a las pasiones. El carro representa el yo y se trata de lo siguiente: el jinete debe de tener la suficiente virtud como para dominar a los caballos y tratar de que jalen hacia donde él quiere. Si los caballos hacen lo que quieren y, en cierta manera, dominan al jinete, entonces el yo quedaría destruído. Por lo tanto, el que debe dominarlos es la razón, la cual debe aplicar su virtud propia que es la prudencia para así lograr su propósito. Esta razón dominará a la voluntad mediante la fortaleza y dominará a las pasiones mediante la templanza. Una vez que el jinete ha logrado absoluto control sobre estas dos fuerzas opuestas, el carro puede avanzar hacia delante, lo cual significa que ha logrado la armonía necesaria para encaminarse hacia la justicia, tanto interna como externa. Y para Platón la virtud es precisamente eso: armonía.
c) Aplicación a la moral: El hombre tiene en sí mismo una lucha interna entre el bien y el mal. Por un lado, su voluntad le mueve hacia el bien, pero por otro lado, sus pasiones le inclinan hacia el mal. Como ser racional que es, debe integrar estas fuerzas opuestas y construírse como persona aprovechando tanto sus buenas tendencias como sus malas tendencias. Entonces, no se trata de aniquilar su parte perversa, lo cual además de ser demasiado cómodo, es imposible, pues el hombre por definición es como una mezcla de bien y de mal. Si le quitáramos al ser humano sus tendencias negativas, ciertamente obraría siempre el bien, pero ya no sería humano, porque ya no sería libre, pues somos humanos porque somos libres, y esto es lo maravilloso de ser humano: que pudiendo elegir el mal, elijo el bien; que pudiendo hacer el mal, no lo hago. Por eso es que no se trata de desaparecer mis tendencias negativas, más bien, se trata de encauzarlas y de integrarlas para mi propio crecimiento moral y espiritual.
Entonces, la enseñanza que nos plantea este mito es que, lejos de negar o rechazar mis tendencias negativas, hay que aceptarlas y orientarlas hacia la consecusión de mi propia perfección en todas las dimensiones de mi ser como persona.


EJERCICIOS:
I. De los Diálogos de Platón, lee los siguientes textos: La República (510-511 y 551-553), y El Fedro (636-643).
Basándote en estas lecturas, explica los siguientes puntos:
1. La relación entre "justicia" y "armonía":

2. La naturaleza de la justicia y de la injusticia:

3. Dibuja el Mito de la Caverna, anotando sus elementos y su aplicación a la ética:

4. Dibuja la alegoría de la Auriga, especificando sus elementos y su aplicación ética:



5. En nuestro país, a los triunfadores, ¿les pasa lo mismo que al filósofo del mito de la caverna? Sí o no y por qué:


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