Estudio y conjeturas sobre las profecías, en relación al próximo retorno de Jesús, Dogma de Fe



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Estudio y conjeturas sobre las profecías, en relación al próximo retorno de Jesús, Dogma de Fe

“Yo vi, pero no entendiendo pregunte: Mi Señor, ¿Cuál será el fin de estas cosas? Y, Él respondió: Anda Daniel, que esas cosas están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Los malvados no entenderán, pero los que tienen entendimiento comprenderán”. (Daniel 12,8)



Por: Ernest Ben Odevecq, pbro.

Este es un libro que debe formar parte de tu vida, porque te preparará para los tiempos de prueba que se acercan y te hará pensar en los altos designios de Dios, con lo que esperamos logres redirigir tu vida y la de los tuyos y estés preparado para el gran acontecimiento de todos los tiempos. “La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo”. Cristo vuelve a reinar y a restituir al hombre y la tierra a su estado original de gracia y comunión con Dios.

¡Animo! Al fin Dios Hijo estará con nosotros, y el poder de la muerte será destruido.

INDICE

-Introducción

CAPÍTULO PRIMERO

-El Porqué de este Libro


-La Biblia.
-Principio del Mal.
-Sabotaje.
-Dilema.
-Anuncio del Sacrificio.
-Plan de Salvación.
-Profecías que Anuncian el Advenimiento del Mesías.
-Misión Cumplida.
-Incredulidad del Pueblo Judío
-Continuación de la Lucha entre el Bien y el Mal.
-Frutos y Difusión Mundial de la Doctrina de Cristo.

CAPÍTULO SEGUNDO

-Señales de Alerta.
-Mentiras Ideológicas.
-Kant.
-Hegel.
-Kierkegaard.
-Darwin.
-Marx.
-Freud.
-Consecuencias Funestas.
-Signos de los Tiempos y Señales de Alerta
-¿Existe una Iglesia Fiel a Cristo?
-Falsas Sectas y Religiones.
-Falsas Alarmas.

CAPÍTULO TERCERO

-La Cuenta Regresiva.
-Israel.
-Renacimiento de Israel.
-Tres Alianzas Políticas.
-El Anticristo y su Reino.
-La Destrucción de Babilonia.
-¿Bendecirá Dios a América?
-¿Que Pueden Hacer los Cristianos Americanos para Salvarse?
-La Gran Tribulación.
-La Gran Apostasía.
-La Abominación Desoladora.
-Ataque e Invasión al Estado de Israel.
-La Batalla del Armagedón.
-Cristo en la Tierra.
-El Juicio Final.

CAPÍTULO CUARTO

-Errores Sobre el Final de los Tiempos.
-La Opinión de la Mayoría del Clero Católico Sobre la Segunda Venida de Cristo.
-Respuesta a los Incrédulos Doctores de Teología y Otras Eminencias Intelectuales.
-Los Errores de las Sectas Apocalípticas.
-Descubriendo Cómo Trabaja el Enemigo de Dios.
-Otras Señales de la Segunda Venida de Cristo.
-Mensajes y Apariciones de la Santísima Virgen María.
-Otras Profecías.
-Visiones de Dos Pontífices.
-El Tercer Secreto de Fátima.
-Otros Mensajes del Final de los Tiempos y Manifestaciones de la Apostasía.
-Algunos de los Frutos del Concilio Vaticano II.
-Conclusiones Sobre el Concilio Vaticano II.
-El Rompecabezas se va completando
-Los Tres Días de Oscuridad
-El Reino Glorioso de Dios Sobre la Tierra.
-Conclusiones Finales.
-Recomendaciones. Que Hacer Mientras Tanto.
-No Tengáis Miedo.
-Lean las Señales.
-Índice.
-Bibliografía.


INTRODUCCIÓN

Finalmente “la historia de la salvación” de la humanidad, está por llegar a su fin. Desde la caída del hombre hasta su restauración por medio de la obra redentora de Jesús y su próxima y anunciada Segunda Venida han pasado varios miles de años; durante los cuales la humanidad ha esperado la restauración definitiva, desde el estado de corrupción y muerte a su estado original de comunión y vida con Dios su Creador.

Nunca antes las señales de los últimos tiempos fueron más precisas y claras; sin embargo al igual que en la primera venida de Jesús, pocos fueron y actualmente pocos son los que se darán cuenta de la inminente llegada del Hijo del Hombre.

Mucho tiene que ver en este descuido, el trabajo muy bien planificado y sutil del enemigo de Dios, quien desde hace algún tiempo fue enviando y seduciendo a muchas sectas (aparentemente buenas, pero que están al servicio de Satanás); para que anunciasen falsamente y con mucha anticipación su segunda venida, por lo que actualmente este anuncio se encuentra totalmente desprestigiado y pocos creen que esto sea cierto. Esto ha dado como resultado que la mayoría de integrantes de la Iglesia Católica; en especial el clero, en un afán de diferenciarse y contradecir a las miles de sectas apocalípticas mentirosas; hayan tomado una actitud de total indiferencia sobre la segunda venida de Jesús.

Pero, aún con toda esta confusión e indiferencia que ha creado Satanás las profecías que hace algún tiempo eran oscuras y difusas, se han vuelto claras y transparentes para el entendimiento de los que aman a Dios. Con el correr del tiempo, el avance de la tecnología y el cumplimiento de muchas señales de los tiempos, nos ha puesto en condiciones de predecir y deducir lo que sucederá a la humanidad en unos pocos años más y así de esa manera, lo que Dios le dijo al profeta Daniel se hace realidad:

“Anda Daniel, que estas cosas están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin…” (Dan. 12,8).

Con lo que nos da a entender que al tiempo del fin, estas profecías se abrirán para entendimiento y salvación de los que aman a Dios y buscan la verdad.

Según las Sagradas Escrituras, poco antes de la segunda venida de Cristo habrán varias señales tanto en el cielo como en la tierra y habrá acontecimientos (aparentemente normales) en la vida política, económica, social y religiosa de los hombres, encaminadas a conseguir un bien común; pero que en realidad es sólo un disfraz que usará el Anticristo presentado por Satanás como un grande y carismático líder político; quien en poco tiempo logrará dominar a la humanidad y finalmente proclamarse Dios.


La mayoría de naciones de la tierra, participarán de estos hechos. Israel, Egipto, las naciones árabes, Estados Unidos de Norte América, La Unión Europea, Rusia, serán los protagonistas principales, incluyéndose al final el gigante asiático de la China. Cuando todas las naciones que todavía se encuentran en pie se reúnan para hacer la guerra a Cristo, acusado de ser un intruso extra terrestre que ha osado venir a la tierra anunciándose con gran majestad y gloria y con una gran señal en el firmamento.

Este acontecimiento del final de los tiempos escrito en la Biblia es reforzado por otras profecías y eventos contemporáneos, con los cuales aclara y refuerza las profecías descritas cientos de años atrás.

Asímismo, existen una serie de señales y avisos hechos por la Virgen María que mencionan que el fin de este sistema político, social, económico y religioso está llegando a su fin; para empezar uno nuevo bajo la dirección y reinado de Cristo Jesús, quien no sólo reinará con justicia, sino que la humanidad recuperará sus condiciones y atributos perdidos como consecuencia del pecado.

Si desea saber más sobre lo que le depara a usted y a la humanidad entera, sobre la suerte que correrán algunos países como Norte América, Israel, Europa y que hacer para lograr la salvación personal y de su familia, lea esta interesante obra:




CAPITULO PRIMERO

EL PORQUÉ DE ESTE LIBRO

La actitud del hombre, muy dado a la soberbia, ha hecho que ponga toda su confianza en la ciencia y la tecnología, las modas, los medios de comunicación, la escasez de valores cristianos en la vida moderna ha llevado a la humanidad a alejarse de Dios; por lo tanto y primeramente, hay una gran indiferencia a lo sagrado y espiritual y pareciera que ha nadie le importa el próximo retorno de Jesús.

En segundo lugar, existe una gran confusión, aún entre los mismos sacerdotes católicos sobre el tema de la segunda venida de Jesús, que empeoran las cosas para el común de los fieles.

Tercero, en los últimos 50 años, las sectas se han multiplicado tanto que aparte de aumentar la confusión, han producido una gran división en la verdadera Iglesia de Cristo.

En fin la humanidad corre hacia su destrucción y condenación por eso creo sinceramente que es voluntad del Señor y una obligación como cristiano avisar a la humanidad de los últimos acontecimientos que sucederán próximos a la venida del Rey de reyes y Señor de señores. De lo contrario, sería ocultar la verdad egoístamente y no tendríamos la conciencia tranquila; es pues más que un deber dar aviso a la humanidad de los dolores a que será sometida por sus terribles pecados y el gran cambio que se avecina, con la esperanza de que muchos reflexionen, cambien de actitud, se arrepientan y se salven.

Aparentemente esto que acabo de decir suena a aires de profeta; pero no es así, nada de eso, ¡Dios me libre de caer en una actitud de esa clase porque no lo soy! Las profecías ya fueron dadas por personas escogidas por Dios. Ahora lo que estamos tratando de hacer es solo develarlas a través del escudriñamiento de las Sagradas Escrituras, y recordar lo que la Santa Madre Iglesia Católica ya lo venía diciendo desde siglos atrás, pero que últimamente, para ser más exactos desde unos 40 años atrás, con la aparición de la teología de la liberación gran parte de los sacerdotes y religiosas católicos; han cambiado radicalmente el modo de ver de estos temas escatológicos, por la influencia y las enseñanzas de esta corriente política, infiltrada y disfrazada de cristianismo. Actualmente, es raro encontrar un sacerdote o una religiosa que crea en las profecías de Juan o Daniel respecto al final de los tiempos, siendo que es dogma de fe que Jesús tiene que venir nuevamente y que Él mismo indicó muchas de las señales que ocurrirían antes de su regreso.

Ahora casi todos creen que las profecías de Juan, eran mensajes secretos para los cristianos de su tiempo. Y cuando se les menciona los vaticinios de Jesús y sus profetas te miran como si fueras un ignorante y se ríen de las aparentes sandeces que acabas de decir. Entonces humillado y burlado, nunca más vuelves a preguntar sobre el tema y crees en lo que te presentan y dicen estos señores; porque ellos son sacerdotes, laicos consagrados con maestrías y doctorados o grandes teólogos que enseñan en las universidades y seminarios.

El apóstol Pablo advirtió de esto, cuando dice:

“En realidad no es que haya otro mensaje de salvación. Lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes y que quieren trastornar el mensaje de salvación de Cristo. Pero si alguien les anuncia un mensaje de salvación distinto del que ya les hemos anunciado, caiga bajo maldición, no importa si se trata de mi mismo o de un ángel venido del cielo” (Gálatas 1,7)

Hace poco, en el 2001, hice una encuesta a varios frailes y sacerdotes de Boston (USA) sobre la segunda venida de Cristo y el final de los tiempos. Las respuestas fueron sorprendentes y en cierto modo penosas, pues los hombres de fe deberían saber y esperar con ansias estos acontecimientos. Sin embargo estas respuestas fueron triviales y hasta un tanto molestas para ellos mismos. Así pues, uno me dijo que eso de la segunda venida de Cristo no debería preocuparnos, pues nadie sabe cuando será y que a su modo de ver faltaba muchísimo tiempo para que eso ocurriera y eso... si es que ocurrirá... como dudando de la Palabra de Dios. Otro dijo que esperaba que todavía no fuese el final pues todo se acabaría. Tenía la idea que la tierra iba a ser destruida para siempre y que no iba a haber más vida. Otro más dijo que esas cosas eran mentira, pues cada vez que se acercaba un nuevo siglo o un milenio, o cada vez que había una catástrofe como la que ocurrió el 11 de septiembre en Nueva York, la gente empezaba a pregonar el fin del mundo... cosa que como ya hemos visto han pasado 2000 años y no ha sucedido nada, así que yo espero que la tierra dure muchos milenios más... dijo.
Y por último, uno más dio su opinión diciendo que el final del tiempo al que se refiere la Biblia es un final personal, al que cada persona se enfrenta cuando le llega la muerte, pero que el mundo seguirá existiendo por siempre mientras el hombre mismo no lo destruya...

Sólo uno de los veintitantos que entreviste, dijo que esperaba que Jesús viniese pronto a terminar con toda la gama de injusticias y sufrimientos a los que estamos sujetos.

Como verán existe un desconocimiento tremendo de las cosas del fin, pero lo peor es que entre todos los encuestados, cuando se les habla de este tema, ya sean sacerdotes católicos, pastores evangélicos o laicos, se nota claramente que es un tema que molesta, como que no quisieran que esto sucediese, porque se encuentran muy apegados a las cosas terrenales y no les importa vivir bajo este sistema dominado por Satanás, o porque tienen miedo de las cosas que vendrán. Es penoso y lamentable que la misma gente religiosa no desee vehementemente la venida del Rey a quien dicen servi, cuando se supone que el siervo debe esperar con ansias a su amo, o mejor aún, como el hijo o la hija, espera impaciente el retorno de su padre, o como la esposa, (Iglesia que la conformamos todos los cristianos) debemos esperar ansiosos la llegada del Amado que es Jesús. ¿Que diría un esposo si después de haber estado ausente por mucho tiempo su esposa no lo esperara o no desea su retorno?... Simplemente que no lo ama, que no es digna de llamarse esposa. Hay muchos, me parece, que no son dignos de llamarse hijos de Dios ni hermanos de Cristo, aunque vistan hábitos o se hagan llamar pastores.

Basándonos en las Sagradas Escrituras y del Magisterio de la Santa Madre Iglesia Católica esta situación que acabo de describir es de por sí una de las señales más importantes del fin de los tiempos: la confusión de la Doctrina y la apostasía dentro de la misma Iglesia.

Junto con esta confusión e incredulidad de las profecías han venido una serie de errores más como: (1) Dios no Castiga, (por lo tanto sigamos haciendo lo que la gana se nos de, al fin y al cabo Dios es tan bueno que al final todo nos va ha perdonar).
(2) No existen los milagros, ni Jesús hizo milagros. (3) La teoría de la evolución es cierta. (4) Los sacramentos no son necesarios, (5) falta mucho para que Jesús regrese…y eso, ¿si regresará? y muchos otros más, de las cuales trataremos más adelante.

Afortunadamente Dios ha permitido que así como hay muchos del clero que están equivocados, hay otros inspirados por Dios y asistidos por la Virgen que están luchando por advertir a la humanidad y a la Iglesia de la proximidad de nuestro Señor Jesús y de que es necesario prepararse para recibirlo. Entre los voceros más conocidos de esta cruzada está el padre Stephano Gobbi, amigo muy especial de Su Santidad Juan Pablo II, quien ha formado desde hace ya varias décadas los Cenáculos de Oración, especialmente con los sacerdotes y religiosas devotos de la Santísima Madre de nuestro Redentor. Y muchos otros sacerdotes y religiosas que pasan casi desapercibidos, porque tanto a Satanás y al mundo dominado por él no le conviene que estas cosas se hagan públicas y es por eso que quienes hablen sobre estos temas escatológicos no son populares ni reconocidos como aquellos que han tergiversado el Santo Evangelio, pero que el mundo los reconoce como grandes pensadores y continuamente son objeto de incentivos y premios intelectuales.

Esta obra: “Profecías de la Biblia, Entendiendo las Señales de los Últimos Tiempos” se apoya también en el análisis de hechos históricos y políticos, pasados y presentes, como profecías y vaticinios de otros hombres santos y sobre todo de los mensajes de la Virgen María que continuamente se está apareciendo.

Todo esto nos lleva a las conclusiones lógicas que vamos a dar, pero sobre todo, hemos pedido la luz del Espíritu Santo para que nos guíe hacia la verdad.

Creemos que es la Voluntad del Señor Jesús hacer recordar a la humanidad que ya es tiempo de que cambien de rumbo pues la noche avanza, esta cerca el día (Ro. 13, 11-14) y que después de todo, estos sufrimientos y catástrofes purificarán a la humanidad, para bien de ésta y para la implantación de un nuevo orden social, político y económico, bajo el reinado de Cristo Jesús, nuestro Rey y Señor, donde el hombre será restaurado a su condición original de hijo de Dios y donde ya no habrá injusticias ni miserias ni sufrimientos como los hay actualmente.

Es también importante hacer ver que mucha gente tampoco cree en la Segunda Venida de Cristo ni en el tiempo del fin de este sistema inicuo, porque desde hace mucho tiempo, se ha venido propalando esta noticia de un modo falso e irresponsable. Así, por ejemplo, por mencionar los más recientes hechos: desde que nació el movimiento religioso de los Adventistas en el siglo XIX, éstos andaban diciendo que el fin del mundo iba a ser inminente. Igualmente han hecho los Testigos de Jehová que aparecieron poco después que los primeros; andaban vociferando que el fin se daba para tal o cual fecha, infundiendo temor entre las gentes que los escuchaban, y lo que es peor, contradiciendo las mismas palabras de Jesús, se atrevieron a dar fechas exactas de este suceso. De igual modo han actuado los Mormones y otras sectas, falsos profetas y visionarios que lo único que han hecho es servir a los intereses de Satanás, confundiendo y dividiendo a los cristianos.

Si analizamos esta actitud irresponsable de las sectas, vamos a llegar a la conclusión que es obra del mismo enemigo de Dios, con la finalidad de sembrar duda y total indiferencia a este importantísimo evento que se tiene que llevar a cabo; pues existe un Plan de Redención para la humanidad ideado y ejecutado por Dios.

Por otra parte, en esta obra también se trata y especula sobre aquellas señales misteriosas pero claras como la luz del día, que muchos no quieren ver; señales y avisos que la Virgen María ha dado a la humanidad como Precursora de Cristo en su Segunda Venida y por supuesto, se habla de las predicciones de los profetas del Antiguo y del Nuevo Testamento, de las promesas de Jesús, y de algunos santos y videntes cristianos.

Asímismo, existen señales ya predichas que se darán antes del fin, tan patentes que es imposible ocultar, como el avance del mal en todos sus frentes y aspectos de la vida del hombre. El ataque frontal a la institucionalidad de la familia, a la verdadera Iglesia, a los valores morales y éticos; la defensa que se hace a las peores aberraciones y crímenes como el aborto, la homosexualidad, el terrorismo, el materialismo, el satanismo, hechicería y otros males. Todo esto constituye algunos de los aspectos y señales de los últimos tiempos que iremos viendo en el desarrollo de este tratado.

De igual modo no podemos dejar a un lado los sucesos que ocurren en Palestina; pues son de vital importancia para el entendimiento de las profecías que tienen que ver con el futuro de este planeta.

La primera parte de este libro es una breve explicación del por qué vivimos en un mundo lleno de maldad, sufrimientos, injusticias, enfermedades y muerte; seguido del plan de redención que Dios ha preparado; para así comprender mejor la segunda, tercera y cuarta parte, cuyos temas tienen que ver más con los sucesos actuales y futuros predichos por Jesús y sus profetas.

Quiera Dios que esta humilde obra despierte del letargo, indiferencia y engaño en que se encuentran muchos, y les inculque ánimo y alegría; porque aunque van ha suceder eventos muy terribles que provocarán espanto y terror, pronto estará el Señor Jesús aquí en la Tierra para cambiar esta forma de vida opresiva y penosa, llena de miserias y sufrimientos; liberándonos de toda influencia maligna. Pues sólo cuando Él esté aquí, las Bienaventuranzas se harán realidad, los pobres de espíritu heredarán el Reino de los Cielos, los mansos poseerán la Tierra, los afligidos serán consolados; los que tuvieron hambre y sed de justicia, saciados, los limpios de corazón verán a Dios... (Mt. 5, 1-12).

Espero en el nombre de Jesús, nuestro Señor, que este libro cumpla el propósito impuesto y abra sus ojos a los grandes eventos de los últimos tiempos; pero sobre todo, cumpla con su misión principal de lograr la conversión sincera y total entrega a Jesús y de trabajar para propagar su Santo Evangelio para la salvación de las almas.


LA BIBLIA

Uno de los libros que más se ha leído en el mundo es la Biblia; sin embargo, la gran mayoría de gente no le da la importancia y seriedad que se merece. Piensan que las Sagradas Escrituras son simplemente cuentos e historias que formaron parte del folklore judío. Incluso las mismas autoridades eclesiásticas de diferentes denominaciones protestantes cristianas, fueron las primeras en dudar que la Biblia sea en verdad la Palabra de Dios.

Por los años de 1800, de los seminarios teológicos protestantes de Alemania salieron un grupo de escolares bíblicos liberales, llamados de la “Alta Escuela Crítica”, quienes empezaron a dudar de los hechos históricos de la Biblia. Usando métodos literarios de análisis (sin basarse en la ciencia de la arqueología), rechazaron la mayoría de los libros bíblicos, en especial los de Moisés, descartando los hechos sobrenaturales y atribuyendo estos libros a diferentes autores desconocidos.

Todos estos escolares protestantes negaban rotundamente toda manifestación supernatural, dándole simplemente la categoría de mitología judía. Este tipo de pensamiento se extendió por Europa y América, lo cual ahora ya no es raro encontrar en la mayoría de universidades o colegios a profesores, curas y pastores que enseñan cursos bíblicos y teológicos simplemente como literatura, o postulados políticos y sociales. Muchos de estos hasta muestran hostilidad hacia la aceptación de la doctrina cristiana, y en especial de todo tema que hable de algo sobrenatural y milagroso.

Lo que empezó con la Alta Escuela Crítica de Alemania y con las diferentes corrientes de pensamiento que se sucedieron inmediatamente, y últimamente con la teología de la liberación dentro de la Iglesia Católica; han llevado a la humanidad casi al total rechazo de la Biblia como documento históricamente verídico y peor aún como fuente de profecía o predicción del futuro.

Irónicamente la Biblia ha sido desacreditada y descartada por la inaceptación de lo sobrenatural; sin embargo, por los años 60 del siglo XX empezó a crecer una nueva corriente de pensamiento y creencias esotéricas que ahora gozan de bastante auge. La mayoría de gente acepta y cree en la percepción extrasensorial, espiritismo, brujería, astrología, filosofías y religiones asiáticas y un sin fin de fenómenos raros. Las universidades y colegios especialmente de Estados Unidos y Europa, cuentan con sus propias brujas, como también se han popularizado las iglesias de cultos satánicos. La mayoría de grupos de música moderna especialmente los llamados heavy metal o rock pesado, son fieles devotos de Satán y en su música envían ocultos mensajes al ingenuo público receptivo incitando al seguimiento de estas abominables prácticas.

“Lo que esta sucediendo con el continuo desarrollo de estas aberraciones, maldades y creencias, tanto dentro como fuera de las mismas instituciones religiosas, no es una mera casualidad; detrás de todo esto se encuentra un misterioso personaje que trabaja arduamente para desacreditar lo que no le conviene; pero al mismo tiempo mantiene a flote creencias y supercherías que sí le van ha servir para sus fines futuros (los cuales ya hemos empezado a presenciarlos). Este ser no quiere un mundo que rechace lo sobrenatural, quiere un mundo religioso, crédulo y supersticioso, porque así podrá sentar las bases para que más tarde sea adorado como un dios en la persona del futuro líder mundial más conocido como el Anticristo”. (Hall Lindsey)

Uno de sus primeros pasos ha sido desacreditar a la Biblia para que sus planes sigan ocultos y no sea descubierto, él quiere un mundo religioso pero uno que rechace la relación personal que Dios ofrece a la humanidad a través de Jesucristo.

Este personaje de las tinieblas, hasta cierto punto ha logrado su cometido, de hacer que la mayoría de gente rechace o no le dé la importancia necesaria al Libro Sagrado inspirado por Dios; porque es allí mismo donde están revelados los planes que este ser tiene pensado realizar.

Pero también ha hecho que muchos que si creen en la Biblia se fanaticen tanto, se vuelvan idólatras bíblicos, consideren a la Biblia como un oráculo mágico, saquen sus propias conclusiones generalmente erróneas y creen sus propias iglesias separadas de la verdadera Iglesia; lo cual constituye un mal aun mayor con respecto a los que no creen. Actualmente existen más de 21,000 sectas que pululan por el mundo, todas clamando ser las verdaderas; pero en realidad no hacen más que confundir y dividir a la humanidad, lo cual es un gran logro a favor del enemigo de Dios.

Sabemos que Dios es mucho más grande y no dejará a la humanidad desamparada. Al final de los tiempos el Espíritu Santo derramará su sabiduría sobre muchos para que todos los de buena voluntad lo entiendan y se salven. Pero, ¡Ojo...! hay que tener mucho cuidado, pues casualmente de estas promesas bíblicas se aprovechan los falsos profetas enviados por Satanás para confundir y alejar al pueblo de Dios.

“Tengan cuidado que nadie los engañe. Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí… y engañarán a mucha gente. Ustedes tendrán noticias de que hay guerras aquí y allá; pero no se asusten, pues así tiene que ocurrir”. (Mateo. 24,5)

También, hay muchas personas que creen que la Biblia es la recopilación de hechos pasados, que pueden servir como fantásticas historietas para contar a los niños; otros la encuentran aburrida y aun sin sentido; más esta gente no ve la verdad, pues miran en sentido contrario al que deberían; miran bajo la perspectiva de un historiador quien sólo dirige su mirada hacia el pasado; pero la Biblia no es pasado, es futuro, y es por eso que la gran mayoría de personas no se dan cuenta del mensaje que encierra el Libro Sagrado.

Por otro lado la Biblia, es “Misterio”, si bien nos presenta un mensaje, no todos la pueden entender, por ello es necesario la asistencia del Magisterio de la Iglesia, sin confundirse con las enseñanzas de algunos teólogos infiltrados, que hacen de maestros pero que al final niegan verdades fundamentales que confunden y pierden a muchos. “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mt. 7, 15)

Asímismo, ante tantas manifestaciones y avisos del final de este sistema hechos por la Virgen María y por muchos santos y profetas, todos los cristianos creyentes deberían estar cambiando de vida, acercándose a Dios y leyendo las Sagradas Escrituras, para al menos tratar de entender lo que dicen las profecías acerca del final, que por cierto no será el fin de la Tierra en forma física, sino que será el fin del sistema mundial en que vivimos, relacionado con el aspecto espiritual, social y económico; produciéndose un cambio total de la forma de vivir, pensar, actuar e incluso la naturaleza misma cambiará del estado actual, inhóspito, malsano, de sufrimiento y destrucción a su estado original de armonía, justicia amor y belleza; porque estaremos bajo el mando y dirección del propio Mesías, y por supuesto ya no tendremos la influencia maléfica del enemigo. Recién entonces experimentaremos la verdadera liberación del mal que hoy muchos confunden con una liberación política, superficial y mal entendida.

Sin embargo, pocos son los que sienten ese ánimo y alegría mezclada con cierto temor por los hechos que han de suceder.

Pocos leen la Biblia por curiosidad, curiosidad que hasta la podríamos llamar santa, pues si buscáramos saber la verdad por medio de las Sagradas Escrituras fuente de inspiración divina, muchos, se salvarían.

Desgraciadamente, los que buscan saber el futuro, lo hacen por otros medios, por el lado de la oscuridad, a través de horóscopos, brujas, adivinadores y hechiceros que no pueden decir la verdad porque en ellos no puede habitar la luz, y en consecuencia esparcen la confusión y la maldad entre los habitantes de este mundo.

“La Biblia tiene muchos escritores, pero uno solo es su Autor. En los tiempos de su formación, este Libro tenía muy poco del pasado, algo del presente, pero casi todo del futuro”. (Armageddon, Arthur E. Bloomfield)

Si queremos entender la Biblia es necesario darnos cuenta que su Autor tiene un plan para la humanidad, que empieza con el Génesis y termina con el libro de la Revelación o Apocalipsis.

El propósito de la Biblia es igual al de un mapa que nos indica el camino y el final de nuestro destino. Si estamos perdidos en el desierto en donde no se ve más que arena o en un bosque donde por la maleza y arboleda todo es confusión, saldremos de allí, siempre y cuando haya algo con que guiarnos, la Biblia es nuestro mapa y nuestra brújula, con ella saldremos fuera de los bosques, fuera de los desiertos que tenemos en la vida, fuera de los océanos tormentosos de nuestra existencia.

La Biblia es profecía y su mensaje se centra en la restauración de la humanidad a su estado original, como cuando fue creada y gozaba de la comunicación directa con su Creador. Restauración que se realiza a través del enviado de Dios, Jesús, el Mesías. Todos los profetas hablan de El, del tiempo que vino y nació entre los hombres, de su vida como maestro y de su muerte por los pecados de la humanidad y su resurrección, esperanza de los justos. Pero, también habla de su segunda venida; ya no como el cordero humillado y sacrificado; sino como el “Rey triunfante” y glorioso que regresa a tomar posesión de su reino para siempre. También nos habla de aquella Mujer, purísima que Dios preparó y destinó como hija suya, esposa del Espíritu Santo y madre del Hijo encarnado. Como la bienaventurada, de quien todas las generaciones la llamaran así, por su papel protagónico en la redención de la humanidad (Lc. 1, 48)

Cuando leamos la Biblia, tratemos de ponernos en el tiempo y lugar en que vivieron los profetas; porque para explicar las visiones que vieron; eventos que se llevarían a cabo cientos y cientos de años adelante de su tiempo, con civilizaciones diferentes a lo que ellos conocían, con modos de vida muy cambiados, y con una tecnología de cientos de años más avanzada; de la que tal vez nada entendía. Tenían ellos que adaptar su lenguaje y sus explicaciones a los tiempos y al medio en que vivieron y conocieron.

Así cuando el apóstol Juan dice, que el sol se obscureció y que la luna se tiñó de sangre; sus explicaciones concuerdan exactamente con las consecuencias y resultados de una guerra nuclear. “…Y el sol se puso negro como tela de cilicio y la luna se volvió toda como sangre” (Ap.6,12)

Recientemente, La Academia de Ciencias de los Estados Unidos; una de las más prestigiosas del mundo, en su estudio de 190 páginas, denominado: “El Invierno Nuclear” y encargado por el Departamento de Defensa de ese mismo país; reafirmó la teoría del invierno nuclear ya anunciada en 1983. Donde se comprueba que las explosiones atómicas contaminan el ambiente y levantan tal cantidad de polvo radioactivo que la luz del sol sería muy tenue o nula (el sol se puso negro) y a la luna se la vería roja. (la luna se tiño de sangre). Visión, Informe Especial. 1-85

“Y fue arrojado en el mar como una gran montaña, ardiente...”


“Y cayó del cielo un astro grande, ardiendo como una antorcha...”
“Y fue herida la tercera parte del sol y la tercera parte de la luna... de suerte que se obscureció... el día perdió su brillo.”
(Apocalipsis 8, 8-12)

¿No serán estas montañas y astros, cohetes o mísiles intercontinentales?; a lo lejos uno de estos parecerá un meteoro (montaña de fuego) pero más cerca es exactamente como una gran antorcha.

Cuando leamos la Biblia tampoco esperemos entenderlo todo, porque sólo cuando esos días se acerquen es cuando las profecías se irán aclarando al entendimiento de aquellos que busquen la verdad de corazón.

“Y El me dijo: Daniel, cierra el libro y pon un sello en él hasta el fin de los tiempos...”


“Te debes ir Daniel porque estas cosas deben mantenerse en secreto y escondidas hasta que el tiempo llegue...”
“Los impíos seguirán el mal y ninguno de los malvados entenderán, pero los que tienen entendimiento comprenderán”.
(Daniel 12, 4-9-10)

Unos cuantos años atrás, muchas de las profecías no las hubiéramos entendido, porque muchas cosas de las que la Biblia hace mención, todavía no eran inventadas o no sucedían; sin embargo, el tiempo va pasando, la ciencia adelantando y la Biblia se va abriendo claramente como si leyéramos un periódico del día con las últimas noticias del momento.

El ejemplo más patente de esto, por mencionar uno es: el retorno de los judíos a Palestina de donde fueron dispersados hace 2000 años; algunos años antes de la proclamación del Estado de Israel, nadie creía que Israel volvería a renacer y los que escribían sobre estos temas pensaban que cuando los profetas hablaban de Israel, se referían a la Iglesia de Cristo. Ahora vemos que no es así. La Profecía en este aspecto se ha cumplido con exactitud y para asombro de todos.

“Yahvé me respondió diciendo: escribe la visión y grávala en tabletas, de modo que pueda leerse de corrido. Porque la visión es para determinado tiempo...”


“Espérala que ciertamente llegará, no faltará. He aquí que sucumbe el que no tiene alma recta; más el justo por su fidelidad vivirá”.
(Habacuc 2,2-4)

Por último, pero no menos importante, cuando leamos la Biblia, tenemos que pedir a Dios la gracia del entendimiento y la asistencia del Sagrado Magisterio de la Iglesia, (aunque en estos tiempos de apostasía es muy difícil saber quien te dice la verdad y quien no) Pero entonces si de verdad amas a Dios y quieres saber su verdad, verás con los ojos de la fe que Él mismo te los abrirá. Pues en la Biblia existe un lenguaje figurado y misterioso en el cual, por lo general hay una relación entre lo físico e histórico y lo simbólico o espiritual, (solo por citar un ejemplo, que hay muchos, pero los iremos viendo a su debido tiempo). Cuando Juan nos habla de las estrellas que caían, no son astros de los que conocemos por la astronomía o la física; sino seres espirituales pertenecientes a las legiones de Satanás. En Ap. 12, 4. Leemos: “y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra…” Y cuando dice: “ y he aquí que hubo un gran terremoto” nos está hablando de una gran conmoción moral y espiritual, de una remoción de los valores morales y espirituales como de un caos así como producen los terremotos cuando después de ellos hay desolación y destrucción. Pero esto no quiere decir que no podría darse el terremoto físico como lo conocemos y que posiblemente se de. Luego dice: “el sol se puso negro…” (Ap.6,12 ), ¿que es el sol en este sentido? Es la luz, el calor, lo que produce vida, alegría, es el símbolo perfecto de Cristo, de Dios nuestro Padre que nos da, calor, alegría, luz, amor. Cuando el sol no da su luz, quiere decir que esta luz de Dios no existirá más; porque la humanidad la ha rechazado y ha sido retirado de la tierra. El hombre vivirá en la confusión, equivocación y oscuridad moral, intelectual y espiritual más horrible, como nunca antes había sucedido. De esta situación desesperante se deriva el tercer cuadro de la visión: “Y la luna se tiño de sangre” (Ap.6, 12) ¿Porqué la luna? ¿acaso no es en la noche donde se incrementa el crimen y el mal? como consecuencia de la falta de la Luz de Cristo se incrementará la violencia, la rapiña, la maldad, tanto así que la violencia y la sangre será la norma de vida en aquellos terribles días. Otra cita más que viene a reforzar todo lo dicho, está en Ap.9, 1-2. “…y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo y subió humo del pozo, como humo de un gran horno y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo”. Como verán son las fuerzas infernales salidas del infierno las que oscurecerán el entendimiento de los habitantes de la tierra.



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