Etica por la vida, reflexión entorno a la historia de vida de paola



Descargar 77.24 Kb.
Fecha de conversión11.03.2019
Tamaño77.24 Kb.

Universidad Juan De Castellanos. Villa Rosalba, Esteban Flor Inés, Gasgay Adriano. Ética por la Vida.






ETICA POR LA VIDA, REFLEXIÓN ENTORNO A LA HISTORIA DE VIDA DE PAOLA”



Villa Rosalba., Esteban Inés, Gasgay Adriano.

{rosalbavillaco@yahoo.es,inesteban@hotmail.es,aga_9307@hotmail.com}



Universidad Juan de Castellanos



Resumen— Con el nombre de ética por la vida, se hace una reflexión entorno a la historia de vida de Paola. Quien en su afán de habitar un mundo turbulento, contradictorio de autodestrucción, incorpora como fundamento de vida: valores, saberes y sentidos desviados, diluidos y sepultados, donde predomina un conocimiento y una razón, que poco a poco la va separando de la vida. Pero de pronto cuando presiente que su vida se puede apagar de un momento a otro, inicia un devenir, un retornar al deseo de vida a la concordia y armonía, a la solidaridad, como forma de ofrecer tributo a su Dios creador, pidiéndole misericordia y la posibilidad de la auto-creación.
Índice de Términos—Historia de Vida, ética pedagogía, vida, retornar, autodestrucción, auto creación

I.INTRODUCCIÓN


Como dice la Dra. Juana Sanchez Gey(1) en su conferencia sobre La Pedagogía del amor, el elemento principal de esta pedagogía es la persona y la persona es la máxima expresión del ser, que tiene la máxima dignidad para ser tratada como fin. Entonces en este contexto la pedagogía se convertiría en el arte de la comunicación, entendiendo como comunicación, aquellas relaciones más personales, entre el maestro y el estudiante, y el pedagogo sería aquella persona que se sale de sí misma y va en busca del otro, enfrentando los conflictos e incluso buscándolos, utilizando el diálogo como acto transformativo, para cambiar, ayudar a crecer al otro y para que nuestra sociedad sea cada vez mejor.
Esta Pedagogía ha sido implementada por la profesora Yolima, quién en su preocupación por los diferentes problemas de convivencia que se presentan a diario en la institución, ideó un proyecto llamado “Células secretas”. El proyecto consiste en identificar líderes que sirven como informantes de conflictos. Mediante este procedimiento se identifica el estudiante “conflictivo”, y se empieza a trabajar con esa persona, mediante la pedagogía del amor, acercándose a él, mediante el diálogo y el afecto.
Como producto de este proyecto encontramos a Paola. Una niña que a muy corta edad y en su afán de “conocer el mundo” penetró mundos de autodestrucción como las pandillas, la drogadicción el hurto y la violencia. Pero cuando fue consciente que su autodestrucción podía ser posible, y con ayuda de su maestra Yolima, emprendió un nuevo viaje, el viaje de la autoconstrucción, el viaje del retorno. Se propuso a construir una ética por la vida, con voluntad de vivir con gracia, solidaridad y amor. Actualmente Paola es una líder estudiantil de un colegio oficial, es una niña dinámica y dispuesta a dar lo mejor al mundo.
En este artículo se podrá apreciar a través de la historia de vida, todo ese proceso de autodestrucción y autoconstrucción. Utilizando la memoria de Paola y la profesora Yolima como herramienta principal en nuestra investigación.
LA ETICA DEL SER
Cómo abordar la historia de vida de Paola y enmarcarla dentro de un contexto sobre ética, era la pregunta, ¿que matiz darle?, ¿cómo saborear esa historia y darle sentido? ¿o la historia de vida por si misma tendría su propio sentido?. En esa búsqueda nos encontramos con un texto de enrique Leff “la ética y la voluntad de vivir” cómo habitar el mundo (2):
“La ética es una filosofía de vida, es el arte de la vida; arte y filosofía que no lo son de la vida orgánica, sino de la buena vida, de la calidad de vida, del sentido de la vida… La ética de la vida va dirigida a la voluntad de poder vivir, de poder desear la vida, no como simple reafirmación del instinto vital y más allá de la etología del animal humano que se arraiga a la vida, sino como la voluntad de poder vivir con gracia, con gusto, con imaginación y con pasión la vida en este planeta terrenal.
En este contexto se puede enmarcar la vida de Paola, es un ser que desea la vida, y desea poder vivirla de la mejor manera, y a lo largo de su historia de vida se puede observar que tiene voluntad para poder vivir
SU INFANCIA Y FAMILIA
Paola actualmente tiene 18 años de edad, nació en Bogotá, reside en la localidad de Kennedy en casa propia, actualmente vive con su madre dos hermanas y su padrastro. Tiene un hermano mayor que vive solo. Ella ocupa el tercer puesto de cuatro hermanos, su padre los abandonó cuando estaban muy pequeños, en ocasiones se ve con él pero, nunca ha respondido por ellos.
Su madre ha hecho de madre y padre, siempre le tocó trabajar muy duro, por tal razón los dejaba recomendados con los vecinos o en el peor de los casos solos. Cuando su hermano tenía como 5 años empezó a trabajar vendiendo salchichón y con eso ayudaba al sostenimiento de la familia, él fue como un papá para sus hermanas, fue un gran hermano, se convirtió en “el hombre de la casa”, pero hace como tres años se fue porque no le gustó la idea de que su mamá tuviera otro esposo. Para Paola también ha sido difícil convivir con su padrastro porque siente que su mamá los desplazó por estar con él. La relación que tiene con su padrastro no es buena, porque el quiere intervenir en su vida y ella esta acostumbrada a ser muy autónoma y tomar sus propias decisiones.
Según palabras de Paola , ella de pequeña era muy rebelde, violenta y agresiva, ella cree que era así porque su mamá casi no permanecía con ella; se la pasaba trabajando todo el día, esta carencia de amor la convirtió en una persona mala, según nos cuenta:“ porque llegó un punto donde yo me volví mala, desde los nueve años siento que empecé hacer maldades, empecé a andar con pelaos no muy recomendados, fue mi primera borrachera, me emborraché con vino, mi mamá tenía dos botellas de vino y yo las vi pagando y me las tomé”.

Paola pasaba por encima del que fuera con tal de conseguir lo que quería, nos refiere el siguiente acontecimiento: “A mi me gustaba una muñeca que tenía una vecina, yo tenía como 9 años, mi vecina tenia papá, mamá y ellos le daban todo, nosotros no teníamos esa dicha, la niña era como egoísta y no me dejaba tocar la muñeca, y un día le dije si esa muñeca no es para mí, pues tampoco será para usted, y como al frente de la casa había un caño grandísimo, yo fui y se la bote al caño”


Sin embargo a pesar de que Paola considera que tuvo una madre ausente, ella adora, admira, respeta y entiende a su madre: “Mi madre siempre ha sido una excelente mujer, muy tolerante, siempre nos habló, la admiro mucho, la gente le decía a mi madre que por ser tan alcahueta, por eso era que yo era así. Pero yo no lo veo de esa manera, a ella le tocó muy duro en su vida, a ella si le tocó chupar rejo, porque en esos tiempos era muy duro, mi abuelita era muy estricta, yo creo que ella no quería que nosotros viviéramos lo que ella vivió. Yo me aproveché de la nobleza de mi mami, yo a los 10, 11 años me iba a farria.

Con su hermano siempre tuvo una buena relación, pero nunca permitió que se involucrara en sus cosas.

En alguna época su abuelita vivió con ellos, era muy estricta, les pegaba mucho, pero también le enseñó a leer a Paola. Paola ingresó a la escuela, a los 9 años, por la difícil situación económica en la que se encontraba la familia.
Al hacer referencia de su hermana nos comenta:” mi hermana tiene 17 años, muy estudiosa y juiciosa nada, nada parecida a mí, pero la relación que teníamos era mala por que yo hacia cosas y ella se la contaba a mi mamá, cuando yo comencé a fumar, ella fue la que le dijo a mi mami”.
CÓMO HABITA EL MUNO PAOLA DESDE LOS 10 AÑOS

El ser humano es un ser que habita y aún para su salud orgánica es importante que el medio, el terruño, el planeta en que lo hace, sea para él un lugar apropiadamente "habitable". Somos en la medida en que encontramos nuestro lugar, un lugar que nos haga sentir re confortables, cómodos en fusión con el mundo como lo dice Leff citando a Nietzsche:



“El eterno retorno es la alegría de la vida reconociéndose en el universo, en su apertura infinita hacia el devenir. Es la fusión de la vida en
el mundo como un movimiento circular que ya se ha repetido infinitamente con frecuencia y que juega su juego in infinitum... Este mundo: un monstruo de energía, sin comienzo, sin fin; una firme, férrea magnitud de fuerza que no aumenta o disminuye [...] que sólo se transforma [...]; circundada por “nada” como por una frontera [...]; un mar de fuerzas fluyendo y apresurándose juntas, cambiando eternamente, eternamente en reflujo, con tremendos años de recurrencia, menguando y desbordándose sus formas; y luego otra vez retornando a lo simple desde su abundancia, del juego de contradicciones a la alegría de la concordia, aún afirmándose en esta uniformidad de sus cursos y sus años, bendiciéndose como eso que debe retornar eternamente, como un devenir que no conoce la saciedad, el disgusto, el hastío: éste mi mundo dionisiaco de la eterna auto-creación, la eterna autodestrucción, el mundo misterioso de la doble delicia voluptuosa, mi “más allá del bien y el mal”, sin meta, a menos que el gozo del círculo sea en sí mismo una meta; sin voluntad, a menos que el anillo sienta hacia sí mismo buena voluntad [...] Este mundo es la voluntad de poder (Nietzsche, WTP:549-550)”(2).
Paola habita un mundo vivo, cambiante, que se transforma, un monstruo de energía como lo dice Nietzsche citado anteriormente, ella a sus escasos 10 años deseaba conocer el mundo, como ella misma lo dice,” porque mis amigos me enseñaron que el mundo no era solo esa burbuja que era mi casa, ellos me mostraron lo malo que era el mundo y con sus consecuencias, ellos me decían “si usted roba, mata, a usted le va a pasar esto”, me decían: usted tiene que ser verraca en la vida, no se la deje montar de nadie”. A los 10 años aprendió a fumar a tomar, a farrear a salir a conocer gente. Pero estos amigos también le enseñaron a reciclar y veces se gana la vida reciclando en zorra.
“Un día me dio la curiosidad y les dije que quería montar en un caballo, hasta que me volví una experta. Ellos me mostraron su familia, eran zorreros, zorreros. Ellos reciclaban en las zorras, en ese tiempo el reciclaje era buenísimo, llegaban con unos viajes de 300 mil pesos, en ese tiempo el archivo valía 600 pesos el kilo, ahora vale 150 pesos. Ellos me enseñaron a reciclar, yo trabajaba con ellos , no me pagaban, pero lo que me encontraba en el reciclaje era para mí, me encontraba plata, grabadoras, Cadenas, aretes, yo era feliz, era dichosa con mil pesitos que me encontrara, a demás por ayudarle ellos me dejaban montar en los caballos, que para mi era mas que suficiente. Todos contentos con esa plata no íbamos a jartar”.
Me gusta vestir al estilo hip hop, comencé a vestir así a mis 10 años, me vestía ancho, con sudaderas anchas, una amiga era paisa y los hermanos de ella, vestían ancho, ellos eran raperos, yo veía que escuchaban música de la etnia y me fascinaba, me parecía bacano como se vestían, entonces yo también empecé a vestirme así. A mi mamá no le gustaba mi nueva moda, pero yo le decía que respetara mis decisiones

CÓMO PAOLA SIGUE EN SU BUSQUEDA DE ENCONTRAR NICHOS FOVORABLES DE VIDA

EN LA PANDILLA
Un nicho ecológico según Jose Luis Gonzales “es la función o influjo que ejerce un organismo en un hábitar o sobre los demás organismos”(3)
Paola encontró su nicho de vida en la pandilla. En su necesidad de conocer este mundo que se mueve de las formas mas simples a las más complejas; de las formas más quietas, más rígidas y frías hacia las más calientes, más turbulentas, más auto-contradictorias, como nos lo dice Nietzschet ya citado antes, danza al ritmo del mundo y encuentra en la pandilla un nicho favorable de vida que la lleva a la alteración, turbulencia y contradicción.
Para pertenecer a una pandilla lo primero que hay que aprender es quitar el miedo y eso no se lo enseñaron en la casa, lo aprendió con sus parceros en la pandilla: así nos lo cuenta Paola: “ellos me dijeron: ¿quiere ser parada? Listo breve, me va a demostrar finura; ser parada es tener valor, perder miedo, robar, arriesgarse a lo que sea y para ingresar a la pandilla tenía que pegarle a la novia de uno de los pandilleros, fui y le di una mazuquera a esa muchacha, no le dije nada, a la salida del colegio la prendí a bailaos (a puños), yo aprendí a golpear a puños sola viendo a mis parceros“… “Perder miedo es usted pasarle por la mente hacer algo y lo hace porque le nació, porque a usted profesora dice me cae mal esta señora, usted no la va agredir, usted dice me cae mal y ya, yo no, yo estaba aprendiendo a dejar eso, para hacerle daño a la gente, sentía satisfacción que podía enfrentarme a la gente y no me iba tan mal, sin embargo, al comienzo sentía cargo de conciencia por haberle pegado a la pelada, pero después ya no”.
Hay que ganar respeto de los demás y eso solo se logra aprendiendo a pelear, imponiendo las propias normas y perdiéndole el miedo a la muerte: “porque yo siempre he sido muy arriesgada y me importaba un carajo morirme ¡sabe qué? ¡Nadie nació para semilla!, si me toca me toca”
Pero toda esa seguridad, poder, que encontró en la pandilla tienen un precio que hay que pagar, así nos lo hace saber Paola en su narración: “estar un día con la pandilla era como un suicidio, veíamos alguien que nos caía mal, Lo pisteábamos y le caíamos y lo prendíamos a bailaos. A esa edad, 11, 12 años, éramos 8 o 9 y cargábamos cuchillos y nos sentíamos grandes, íbamos y apuñaleábamos al que fuera y ¡quien se nos iba a parar!. Y eso nos traía problemas, nos ganábamos enemigos y enemigos de familia seria, es decir, sicarios duros:
Una vez ya cuando tenía 15 años, yo le pegué a una niña en un baño, le di hasta que me cansé y la hermana cuando salió del buen pastor, me fue a buscar al colegio a matar, le había pegado a la hermana de una presa, ¿ves?.
Muchas veces me tocaba esconderme detrás de carros porque me daban bala. En esta vida de pandilleros es difícil por la sobrevivencia. No sé si haya matado a alguien, yo le he disparado a mucha gente, creo haber dejado a un muchacho inválido.
A mi también me dieron un tiro en la pierna, cuando tenía como 15 años, por eso digo “lo que uno hace en esta vida lo paga tarde o temprano”: una vez en una fiesta, una muchacha, simplemente por haber pasado al lado mío y me botó gaseosa en mi hombro, yo me paré y le pegué 5 puñaladas en un bar del barrio en una de las ollas más grandes y por cosas de la vida pasó el tiempo y me la vine a encontrar en una fiesta, pero ella no me sacó a cuchillo sino a plomo por las calles del barrio,¡ casi me mata!, me disparó en la pierna y allí si sentí mucho miedo por más parado que uno sea, ”ay” si siente mucho miedo, porque a uno también le caben las balas, y ahí es cuando uno se acuerda de Dios, yo le decía ¡señor no me vaya a dejar morir!, en este momento es cuando uno siente la muerte que le dice, venga vamos a ajusticiar, es un miedo , uno suda frio, el corazón le palpita mas de lo debido, se le baja el calor, se pone nervioso. En ese momento, un taxista me alzó y me metió al carro, me llevó al hospital, yo le pregunté que porque me ayudaba y me dijo que el tenía una hija de la edad mía, que tenía leucemia, yo le dije que si el pretendía que el señor le salvara la vida a la hija con lo que él había hecho conmigo y dijo que no sabía. A ese señor no lo volví a ver, pero le agradecí mucho.
A medida que pasaba el tiempo era más complicada mi vida, tenía más experiencia y más sabiduría con respecto de mi vida: sabía manejar fierros, sabía que era tratar con droga, qué era ir a la ele o el antiguo cartucho del centro, qué era comprar y vender droga.
EL MUNDO DE LA DROGA EN LA PANDILLA
Paola consumió marihuana, pegante, aprendió a armar los cachos de marihuana:
A los 15 años,empecé a consumir mariguana y armé un cigarrillo de mariguana, yo era buena para armar baretos, porque en la ollas los venden ya armados, entonces yo lo armé y me eché mi cachito,me los enseñó a armar una viejita que los vendía, pero usted viera, sacaba y era una práctica que tenia para armar esos moños, pero eso si ella me decía, que nunca fuera a echar carritos, es decir a mezclar marihuana con bazuco y se aspira hasta que se va trabando, pero los chirretes, es decir los que son propiamente de la calle, los arman con una tapa de gaseosa y un pitillo de esos de bombo bum, ellos toman una navaja y le abren un huequitos por el costado a la tapita de modo que apenas quepa el palillito por el orificio, cuando ya tienen armado esto, toman un aluminio de esos que vienen tapando al bon yur luego con una liga o sea un cauchito se amarra por encima de la tapa y esto queda como una pipa y a este papel aluminio le hacen con una aguja varios huequitos y entonces se saca el bazuco que es un polvo blanco que viene en una papeletica y se le echa, cuando ya tiene esto armado con todo y bazuco alistan una mechera y le mete candela y usted esta listo, porque esto es en un momentico, para que cuando apenas pegue el fogonazo, eso quema y deja salir un humo y usted lo aspira y lo sostiene y este humo lo que hace es hacerle dar miedo, porque ese miedo produce adrenalina y ellos se acostumbran a la adrenalina que se siente en el cuerpo y a ellos le encanta; yo por ejemplo nunca lo hice por que eso tiene sustancias aditivas, las drogas son adictivas, el bazuco es altamente adictivo, adictivo, el pegante es adictivo, el perico es adictivo, la cocaína es también altamente adictiva; o a mi gracias a Dios nunca me gustó la marihuana… y el bazuco tampoco… pero además el bazuco degenera y a parte de eso lo pone a uno nerviosos, por eso ustedes cuando ven a un desechable con un costal al hombro y que son sucios, son gente que ha consumido harto bazuco. Yo tuve un amigo degenerado, degenerado eso que robaba hasta su misma familia, era de esas personas que esperaba hasta la propia mamá que saliera de su casa a las 5 de a mañana y la robaba en las esquinas si, para consumir droga. Por eso a mi nunca me gustó consumir estas drogas, yo miraba a mis propios amigos que consumían eso y quedaban trabados y hablando solos como locos, porque para mí eran locos y tirados en un andén y yo dije: no, no yo no quiero terminar así; había uno que se trababa y comenzaba y abría los brazos y se quedaba mirándose así el pecho así y luego se ponía a dar vueltas y de vueltas y después de varias horas se tiraba al pasto y quedaba ahí mucho rato y cuando se despertaba después de unas tres horas, uno le preguntaba: así en la expresión de nosotros ¿ola marica…que le pasó…? Él nos decía: No marica soñé que estaba en un viaje y me imagine que yo era un cóndor, imagínese, dizque era un pájaro, claro habían otros que veían elefantes y otros hasta se vuelven agresivos y le sacan cuchillo a uno siendo la amiga. Una vez un amigo a la hermana le sacó cuchillo estando así , porque la hermana le fue a llevar de comer, la prendió a cuchillo, casi la mata, a la propia hermana y cuando reaccionó estaba ya en la modelo.

Todos en mi parche consumían menos yo, la marihuana solo la consumí una vez y no me gustó, pero el pegante si porque me relajaba, pero no lo consumía así seguido digamos cada 3 días me pegaba mis olidas reasperas y ya, me compraba mi tarro y lo cargaba y ese me alcanzaba para unos 20 días hasta que una vez estando en el colegio yo lo llevaba envuelto en el saco estando ya en séptimo, hasta que una vez una compañera que fue la única que se atrevió a quitarme el tarro y botármelo pal carajo y me dijo:.. y si me va a prender a cuchillo hágalo pero es por su bien y entonces desde ahí yo no volví hacer eso.


LA CONCIENCIA DE LA MUERTE, LÍMITE QUE DA SENTIDO A NUESTRA EXISTENCIA
“Si la conciencia de la muerte es el límite desde el cual se significa el sentido de nuestra existencia, la sustentabilidad es la marca del límite de la vida en su órbita biosférica. La muerte entrópica del planeta nos vuelve a la búsqueda de las raíces de la vida, a la voluntad de vida, más allá de la necesidad de conservación de la biodiversidad y del principio de supervivencia de la especie humana”(Leff) (2)
Haciendo alusión al texto anterior de Leff, Paola, la niña que no temía a la muerte, la niña que no sentía miedo, empezó a sentir mas cerca a la muerte, comenzó a presentir su presencia, la empezó a mirar a los ojos comenzó a acariciarla y hacer conciencia de su existencia, y entre mas cerca la sentía, deseó con mayor fuerza la vida, mayor voluntad de poder vivir. Como nos lo confirma Paola en su narración: “Lo más difícil de todo esto es ver cómo matan a mis amigos, y saber que me pueden matar a mí; ¡tener tan cerca a mis amigos y perderlos en un instante!”.
“Hace como seis meses a un amigo, el muchacho consumía bazuco, vendía dulces en los buses, leía la biblia, y creía en Dios, él le pedía a Dios que lo sacara de esto, de este vicio que lo estaba consumiendo que lo estaba llevando al abismo. Un día saliendo del colegio, “yo creo que esas cosas son cosas de mi Dios”, yo digo que todavía a mi no me toca, no es mi hora.
Nosotros salimos del colegio a las once y me quedé jugando micro, luego me fui para el barrio, llegando a una cuadra de mi casa como a la una y media vi un grupo de gente y me acerqué, era mi amigo, que estaba tirado en el piso con tres tiros y é al verme levantaba la mano y me decía que lo ayudara, él era grandísimo medía como uno noventa y yo lo levantaba, pedía ayuda y nadie me ayudaba, yo antes cargaba navaja, me bote a la avenida y paré un taxi, le saque la navaja y le dije : ¿quiubo gonorrea se va hacer matar?, ayúdeme a montarlo que se va a morir mi amigo, pero yo escuche al fondo que venía una patrulla, entonces guardé la pate’cabra de una, porque me pueden echar a la cárcel por eso, y el policía llegó en la patrulla y entre los dos lo alzamos, él se había orinado, el policía llamó otros tombos en moto y abrían paso para salvarle la vida, yo lo tocaba y el estaba frío se puso pálido, me pedía agua. ¡Jamás en la vida yo voy a olvidar eso! El se quitó dos anillos y me los regaló, en este momento tengo uno, el otro lo tengo guardado y en uno de ellos aparece la palabra Jesús.
Llegamos al hospital, yo estaba muy angustiada, porque yo lo quería arto; en nosotros había esa confianza, hermandad, lealtad, unión, que si a usted le están haciendo algo, yo voy a poner el pecho por usted, no voy a hacerme la indiferente, voy a poner la cara por usted, el amigo por el cual se hace uno pegar un tiro por él, eso es una amistad y eso había en nosotros y aún lo hay, amigo no es el que ríe tu propia risa sino el que llora tus propias lágrimas. Yo le decía al médico que no lo dejara morir, el me preguntaba que si yo era la novia, la hermana, y yo le dije que era la “amiga”, esa amiga a la que él buscaba con una botella de aguardiente y nos sentábamos a hablar y a tomar, él me contaba su vida, sus tristezas, porque a él le tocó muy duro, salir de una cárcel y empezar de nuevo y él quería cambiar, buscar a Dios; él me decía: Paola, mamita, este mundo está lleno de maldad, de lujurias, él para hablar era muy loco, él veía cosas que yo no veía, como ángeles, pero a pesar que él no se veía cuerdo, decía cosas que son verdad.
Al hospital llegamos a las dos de la tarde y esos policías y fiscales preguntaban sobre los hechos, y yo les respondía que no sabía nada, entonces la enfermera me dió la ropa de mi amigo y me dijo que lo llevaban a cirugía, yo lloraba y decía: ¡señor no se lo lleve dale otra oportunidad! y eran las cinco de la tarde y todavía estaba en cirugía y yo estaba llena de sangre, yo busque en sus bolsillos de su ropa ensangrentada y encontré un cigarrillo y una biblia pequeña, él siempre leía el salmo de protección. Señor líbrame del lazo del cazador, de la peste destructora, él siempre lo leía y me lo leía. Una vez él llegó a mi casa y se sentó conmigo y me dijo Paolita mira “ el pasado es pasado y si tu no cambias tu vida, tienes hasta los 22 años para cambiar tu vida, y si no cambias no hay marcha a tras, yo le decía: usted porque me dice eso? eso me quedó sonando y todavía me suena y me seguirá sonando hasta que me llegue esa edad. Jamás en la vida yo hablaba con los manes sobre eso, yo me sentaba con los manes a jartar y hablábamos sobre viejas o de manes o de qué vamos hacer, a quién le vamos a dar plomo, pero nunca, nunca me sentaba a hablar, ¿usted que siente, cómo es su vida?, que hay de tras de esa Paola fuerte, déspota, guache. Él me decía usted puede llegar a hacer una persona importante, pero el siempre me hablaba de Dios, y yo le decía hermano si usted habla de Dios porque fuma? Por qué toma? Y el me decía que el tenía que cambiar eso.
Quince días antes de que a él le pegaran los tiros, el iba borracho, eschalandrado, nunca lo había visto así, y yo siempre me siento en una panadería que yo le llamo mi oficina, porque allí era donde nos sentábamos con mi parche, y la gente nos tenía como miedo, ya horita no porque nunca les hicimos nada, yo me senté ahí sola y el pasó y yo le dije: quiubo papi, por que nos tratábamos así, el me decía hola mami, yo le dije: ¡tomando y no me invita!, me dijo: sabe que me voy a ir para un viaje muy lejos, lejos de este planeta, de estas constelaciones, de estas estrellas, la gente decía que él estaba loco, pero para mí él no estaba loco, yo lo aceptaba como era, y yo le llegué a decir a él; “ sabe si se llega a ir, lléveme, vámonos los dos” y él me dijo va pa’ esa.
Entonces me subieron a sala de espera, yo sola en un corredor grandísimo, lloraba y oraba, no sabía que decirle a Dios, llegó un punto en que me quedé en silencio y escuche toda la gente llorando, pasaban enfermeras, cuando un policía me dijo váyase para la casa, usted está muy agotada, eran la seis de la tarde, sin comer nada, venía de jugar micro, llena de sangre pero eso a mi no me importaba, él me convenció y yo me fui, me dijo: cualquier cosa que pase, yo la llamo, yo creo que el va a salir bien. Se lo juro yo pensé que el iba a salir bien de esa, yo me fui con la ilusión que él se salvara. Cuando llegué a mi casa mi mamá al verme ensangrentada se tiró a llorar, porque pensó que a me habían pegado un tiro, le conté lo sucedido y al rato me llamó el policía y me contó que mi amigo había muerto”.
EL ETERNO RETORNO DEL DESEO DE VIDA
Paola al encontrarse de frente con la muerte, hace conciencia, por primera vez de su existencia y desea con mayor fuerza de voluntad, retornar a la alegría de la concordia.
Paola encuentra una nueva línea de liderazgo mas allá del bien y del mal; al ingresar a su nuevo colegio y con el correr de los días y en medio de muchas dificultades, vislumbra una luz que le indica orientar su camino en busca de nuevo liderazgo, que así como antes hacía tanto daño, ahora declinaba para hacer el bien. Esa luz fue su profesora Yolima, que después de mucha observación y táctica, descubre en Paola que es una adolescente que anda por caminos polvorientos y maltrechos, que la conducen a una meta equivocada, Yolima aplica una táctica pedagógica para llegar a ella y poder ganar su confianza y enfocar esos potenciales a otros horizontes donde pueden ser muy útiles a la sociedad. E inicia una negociación basada en pruebas y compromisos que las llevará a fortalecer e innovar su método para mejorar la convivencia estudiantil de modo que sea redundante y ejemplar en la convivencia escolar. Ahora podríamos preguntarnos ¿es ético o no, lo que hace la profesora cuando descubre la realidad de Paola?
Yolima es una profesora que ve a sus estudiantes más allá de las aulas de clase, que entiende a sus estudiantes y sabe cómo llegar a ellos y que es consciente que el ser maestro no solamente es impartir conocimientos sino que es adentrarse en su mundo de sensibilidad, capacidad, dificultades, aciertos y desaciertos y saberlos orientar por difíciles que estas parezcan.
He aquí la entrevista realizada a la profesora Yolima, donde nos narra todo su proceso con Paola:
“Cuando llegué por primera a la nueva sede de este colegio e iniciamos un proceso de formación con los chicos, me preocupó mucho ver la problemática que se percibía en la institución: el temor por lo que se llama en psicología el anoteo donde habían amenazas, la venta de droga, imperaba el miedo, se veían varios tipos de liderazgo, pero eran liderazgos malos, porque eran esos liderazgos que oprimían, que perseguían y que querían de alguna manera formar sus imperios dentro del aula de clase. A mí me preocupó mucho y pensé en que había que hacer algo, por que no era posible vivir ese ambiente tan tenaz, muy difícil entrar a esos salones donde a los chicos no les importaba para nada estudiar.
Surgió la idea de identificar esos líderes tan negativos, pero me encuentré con otro problema y era descubrir ¿En quién podría confiar? Comencé a hacer como un cuartel digámoslo así, de informantes para que ellos bajo todo el proceso de juramento, de compromiso, de parceros, a decirle mira yo soy tu amigo quiero ser tu amigo y entre los dos podemos hacer mas amigos porque podemos lograr que la comunidad crezca hacia el lado bueno y yo te necesito a ti para que me ayudes. Entonces ya una vez identificadas estas células yo las llamé, pues por lo que oriento la biología y por lo que sé el concepto de célula yo las llame mis células secretas en el plan canguro. Células secretas informantes porque me iban a reportar, iban a ser mis ojos y mis oídos en el lugar donde el maestro nunca esta o nunca puede estar ni se le permita estar y a donde realmente se conocen las realidades de estos chicos.
Estas Células secretas en ningún momento buscaban sancionar, ni excluir, de ninguna manera, yo soy una admiradora de la pedagogía de la ternura, de la pedagogía de amor, yo no estoy de acuerdo con los castigos, pienso que la escuela es para hacer un proceso bien diferente a castigar, se debe y se busca formar. Si yo encuentro un muchacho que por algún motivo considero que es un elemento malo y la escuela lo echa a la calle, entonces, la escuela perdería su sentido de formación, yo creo que hay que darle una oportunidad al estudiante y aplicar estrategias que permitan hacer que ese muchacho tenga la oportunidad de sobrepasar, de replantear su vida; entonces a raíz de ese trabajo que duró prácticamente casi 9 meses fue cuando identifiqué ya algunas líderes, una de ella era mi amada Paola.
Identifiqué a Paola como una líder, porque mis células secretas me informaron que ella era líder en su curso y había organizado un poderío en el salón donde se hacia lo que ella quería, donde si ella decía hoy no vamos a entregar tareas de nada, nadie las entregaba, todos acataban sus órdenes. Después con la investigación y el informe de mis células descubrimos que pertenecía a una pandilla, y que ella era jefe de la pandilla, que estaba armada y no con cuchillo sino que tenia revolver. Comencé a conocerla e identificarla y es el primer trabajo que decido tomar entre manos.
Su presencia era desconcertante, no había ternura, no estaba la esencia femenina, sino que tenía mas tendencia de macho que de hembra en sus actuaciones, en su vocabulario, en sus movimientos; verla a ella jugar fútbol era algo apasionante porque verla a ella en la cancha jugar parecía un verdadero hombre, entonces de alguna manera ella fue mi primer objetivo no falso sino positivo, al que yo decidí con ella a aplicar lo que yo había visto en la pedagogía; que al dar ternura se da una oportunidad para recobrara su dignidad y que a través del de ella misma pudiera comparar el mundo en que estaba y que posiblemente podría vivir si llegaba a visualizar o a dimensionar otro campo, y es así como inició mi proceso, que es un proyecto muy largo y muy ambicioso, que de alguna manera me ha dado muchas satisfacciones como la de Paola.
Ella al principio era muy reacia ante mi, desconfiaba por que obviamente no soy su parcera, soy una persona que acaba de aparecer en su vida por eso ya cuando la identifico la llamo; pues mi forma de trabajar es fuera del aula entonces, yo la invito a que nos veamos fuera del colegio, pues yo no trabajaba nunca dentro del colegio, para no evidenciar, obviamente mi trabajo con estas células secretas era en mi casa donde recibía el informe diario o me pasaban papelitos de lo que habían descubierto en el día y por eso podía prever graves peligros, por ejemplo que iban a acuchillar a un muchacho, o que se habían puesto citas en el parque para un encuentro de pandillas con cadenas, cuchillos palos, o que una niña iba a abortar. Bueno todo eso se comunicaba a través de papelitos que los niños muy secretamente me dejaban en un sitio que no tenia que ver con la sala de profesores sino que era debajo de la virgen y yo disimuladamente cuando los chinos se iban siempre salía de ultimas y recogía la información, si no me llamaban o nos veíamos pero mis reuniones con ellos eran fuera del colegio.
Cuando ya localicé a Paola entonces me la llevé y le dije: mira yo sé todo sobre tí y comienzo a contarle todo lo que era su vida y ella obviamente abría sus ojos, caminaba de un lado a otro y me miraba como queriéndome decir con su mirada; ¡no sea sapa a ud que le pasa!, la actitud inicial de ella frente a mis evidencias tales como la de saber que ella andaba con revolver, que era jefe de pandilla y muchas mas actuaciones. Ella se sorprendió muchísimo pero le dije: no me mires así yo quiero proponerte un trato yo y nadie lo va a saber, eso se queda entre tu y yo, y quiero ser tu parcera, estar ahí para ayudarte a ver de otra forma la vida; entonces comencé a contarle la historia mía como repatriada y que ella era uno de los tantos objetivo para que mi regreso a Colombia fuese productivo y que ella era la posibilidad de hacerme sentir viva.
Y fue así como ella me puso a prueba, no yo a ella porque el primer encuentro de las dos no fue nada fácil, porque su primera actitud fue:¿cual sería el sapo? porque ese se muere, yo le argumenté una mentira para proteger a mi informante, diciéndole que un día estaba en el baño y la oí hablar con sus amigas de sus malos procederes en su pandilla, y le demostré que hay muchas formas lindas de ver y sentir la vida pero que por ningún momento se imaginara que quiero causarle daño , yo como profesora le contaba también que en algún pasaje de mi vida fui al otro mundo y volví pero ella me miraba con desconfianza al escuchar mi relato, y ella me decía no pierda tiempo conmigo yo ya soy un caso perdido, no tengo reversa y soy feliz en este cuento. Yo nunca la vi deprimida o amargada, ella era feliz siendo como era, muy fuerte, esto era un obstáculo para mi.
Paola que se vio comprometida conmigo y también me puso a prueba, donde yo tenía que demostrarle que mis intenciones eran fieles y muy sanas. Cierto día me comentaron los informantes de mi célula que ella iba a tener un encuentro con un enemigo de otro bando, ellos me dieron todas las indicaciones: lugar, hora y demás detalles, pues estuve lista de manera secreta y pude presenciar con mucho dolor toda la riña, porque se defendió con mucha valentía, sin embargo pudo desarmar al agresor quien finalmente huyó, luego ella al verse herida hizo uso de su instinto de salvación y rasgo una de sus prendas para luego hacerse ella misma un torniquete evitando así la hemorragia.
La gran sorpresa fue cuando descubrió mi presencia allí y que yo estaba allí sola sin acompañamiento de la policía, esto se constituyó en una prueba superada a mi favor, aunque yo me sentí impotente por no haberle podido ayudar en nada porque en este programa no cabe la policía. Durante toda la pelea, solo sentí miedo. Luego de este episodio la invite a mi apartamento y esto fue un voto de gran confianza porque marcó el inicio de verdaderas parcera como ella lo decía, desde ahí comenzamos a compartir muchas cosas y yo la motivaba a toda hora, en acciones, yo la consentía y le decía, que era una niña muy bonita, es decir, comencé a trabajarle su autoestima porque eso era una de las cosas que mas necesitaba.
Yo muchas veces le encubrí sus malas acciones aunque yo era consciente que esto era anti-ético, pero era una de las maneras de ganarme cada día más su confianza. Así continuamos haciendo compromisos a manera de trueque entonces yo le propuse que me ayudara a comprometer el curso para que siempre estuvieran dispuestos a trabajar ya que era un grupo donde ningún docente podía trabajar una clase exitosamente, yo le hice ver que así como ella tenia liderazgo para otras cosas que también lo podía hacer fácilmente en su curso pero de manera positiva y ella aceptó el reto y verdaderamente lo logró.
Otra forma de motivarle el liderazgo positivo fue dándole atribuciones de hacerse cargo de mi planilla de notas y ella misma asignaba notas según el trabajo que veía en cada uno de sus compañeros en clase. Igualmente hicimos el compromiso que mi clase de biología iba ser tomada haciéndola ver como el mayor beneficio para sus vidas como prevención de grandes amenazas para la Salud tanto física como mental y que la nota no iba a ser muy tenida en cuenta, Paola tomó ese liderazgo muy en serio y mis informantes me comentaban que ella mantenía muy controlado al curso, les ordenaba a que cumplieran con las tareas de la “cucha de biología”, también que nadie faltara a clase, incluso era ella misma la que tomaba la lista de asistencia y me informaba quien había faltado y por qué, el caso que más se presentaba de inasistencia era el de uno de sus compañero que era padre soltero, por estar consiguiendo la papa para su pequeña hija, igual prohibió: que nadie podía vender droga dentro del colegio, pero también le di atribuciones fuera del aula tal como encargarse de los refrigerios y a hasta el manejo de sus dineros, también liderar los eventos deportivos a nivel institucional, así comenzó a saborear la otra parte se sentirse importante pero liderando a sus compañeros de manera positiva.
Con estos cambios ella y sus compañeros notaron la otra cara del mal y el impacto de la ética en cuanto a sus principios morales y el compromiso en pro de los buenos hábitos para la convivencia escolar. En este momento el proceso de resocialización a tenido grandes y excelentes avances porque ella se ha identificado con el verdadero sentido de la vida, convirtiéndose en un verdadero ejemplo de superación a nivel de todo el colegio ya que incluso me cumplió con su compromiso de llegar a ser personera estudiantil y en este momento se perfila como personera zonal y sé que lo va a lograr. Ahora mi gran preocupación es el factor económico ya que al terminar este año su bachillerato por este recurso ella no pueda ingresar a la Universidad tal como son sus aspiraciones y quede estancada como la mayoría de bachilleres egresados en nuestro país y esto haga que retroceda a su vida pandillera. Voy hacer todo lo posible por encontrarle los medios con cualquier entidad que le facilite estos recursos que le garanticen la continuidad en sus estudios superior y ver así finalmente los frutos de mi labor cumplida”.
LA VOZ DE DIOS ES LA VOZ DEL ALMA
La conciencia: Esta es una realidad muy compleja. Su complejidad se manifiesta ya desde las mismas imágenes populares con que se alude a ella. Se le denomina “voz de Dios” que nos habla en nuestro interior, “gusano” que muerde y remuerde, “voz del alma”. Cumple la función de “acusador”, testigo” y “juez” al mismo tiempo. Apelamos a ella en contra de los prejuicios o del legalismo exagerado, identificándola con la autenticidad, y decimos “en conciencia debo hacerlo”.
A veces identificamos la conciencia con la responsabilidad, cuando calificamos a alguien como un “hombre de conciencia” Otras veces, nos referimos con este termino al conjunto de principios fundamentales de orden moral y religioso que guían nuestra vida “libertad de conciencia”. Hablamos también de “Buena conciencia” o “mala conciencia”, para dar a entender la resonancia moral interior de nuestras acciones. Entendido así, podría considerar que la ética es el fundamento de la conciencia moral, donde ésta ultima, es la misma conciencia psíquica en cuanto establece una valoración de la conducta humana; sin olvidar que esas conductas están cimentadas en unos principios y/o valores fundamentados desde la familia. (4) L. J. González Álvarez.
La voz de Dios, del alma resuenan en el interior de Paola, se arrepiente, pide misericordia, desea vivir quiere subsanar todos sus acciones que han hecho daño, con acciones de reparación, desea una ética por la vida.
Nos cuenta Paola: Cuándo mi mamá se enteró que pertenecía a una pandilla, yo tenía 14 años. Desde ahí, ella comenzó a mecanizarse que yo estaba en una banda en donde en cualquier momento le llegaban con la razón: ¡señora su hija está tirada en tal potrero o en tal esquina!, porque esa es la vida del pandillero, uno da y da hasta que cualquier mañana uno sale de su casa y simplemente no vuelve a regresar jamás. Gracias a la vida, a mi mamá y a la profesora Yolima y a mi colegio al que quiero mucho, porque le debo lo que soy en este momento. Soy conciente y me han hecho pensar por primera vez en todo el daño que le hice a mi mamá, a la demás gente y que también me ocasioné como persona. Ahora me arrepiento, siento que si yo pudiera regresar el tiempo, nunca hubiera mirado a esas personas como mis parceros, sino más bien hubiera buscado como ayudarles y decirles mejor no hagan eso. También me duele ver tanto tiempo perdido, que envés de coger armas, drogas, plata, licor; yo mejor hubiera estudiado; ya hubiera salido del colegio y estaría en una universidad o haber podido salir del país, pero no como mula no, sino con mis propios meritos, o también me gustaría liderar un proyecto social, estudiar en la universidad y ayudar a mi mami.
Mi mayor arrepentimiento es: no haber escuchado a mi mamá, ella me decía: cambie sea alguien, estudie, no sea grosera, no tome tanto, pero yo nunca le puse atención, y ahora que estoy cambiando ya no me las dice. Entre nosotras dos quedó una herida tan grande, colapsó esa amistad de madre a hija, desde el momento que nuca la tuve en cuenta e hice de mi vida lo que a mí se me daba la gana. Pero a mí siempre me hizo falta que mi mamá me diera un abrazo, una palabra cariñosa, entonces me sentía muy sola y por eso me refugié en el alcohol. Mire profe siempre he sido tan libre que ahora me gustaría que mi mamá me dijera ¡no salga a la calle!, quédese aquí conmigo!, yo le haría caso. Yo jamás fui con mi mamá al parque y desearía salir con ella, a comer helado y hablar con ella, pero no se lo pediría por que le tengo miedo a su rechazo, porque a veces siento el rechazo de ella. Yo quiero que ella sepa que yo he cambiado para bien, quiero que se sienta orgullosa de mí.
Yo le pido a Dios misericordia, se que he pecado mucho y le temo al refrán “la paga del pecado es la muerte”. Yo he cambiado, y he ayudado a que mis amigos cambien, en el colegio muchos me han visto como un ejemplo, he dejado las armas, la droga, junto con mi profe Yolima ayudamos para que una niña del colegio no abortara y he hecho generar cambios en mis amigos.
Si yo algún día llego a tener un hijo, yo lo encaminaría por el camino del bien, y lo orientaría con argumento, porque le diría ¡no lo haga eso, porque yo lo viví!, porque los errores que yo cometí, no quisiera que mi hijo los cometiera también.
¿Qué Paola estoy construyendo y quiero construir?

Una Paola que ayude a la gente, que lo que yo haga sirva a la humanidad, y que alguien algún día me diga:¡gracias yo por usted cambié!. Si yo no hubiera decidido cambiar estaría a 10 metros bajo tierra, o lisiada que es lo más triste, tenemos tres caminos nosotros los pandilleros: quedar en una silla de ruedas, en la cárcel o muerto o en un hospital con muerte cerebral. ¡Todo esto le hace a valorar la vida!.


Mi colegio me ha ayudado mucho en él encuentro amor, liderazgo. Los niños del colegio me aman ya no me temen. Yo les hablo, les doy consejos, les ayudo.
Ser personera ha sido una responsabilidad muy grande, es el llevar el nombre de una institución a diferentes sitios y lucho por los derechos de mis compañeros. Fui nombrada a nivel local la personera, porque yo no me quedo callada yo discuto y propongo ideas. Antes yo peleaba con armas ahora peleo con argumentos con leyes. He tenido el placer de hablar con el ministro de Educación anteriores y me desahogo con ellos.
Ahora yo me preocupo por mi, antes no me importaba morirme, ahora si me cuido mucho, si yo me hubiera cuidado antes no tendría tantas cicatrices, pero esa es la vida que yo decidí vivir, esta es mi historia de vida.
V. CONCLUSIONES
Hemos llegado al final de la historia de vida de Paola, con todos los relatos narrados podemos observar que el ser humano gira alrededor de una fuerza cambiante que lo puede arrastrar a un lado u otro, pero cada quien, de acuerdo a sus fundamentos escoge el camino que quiere recorrer, o que por cosas de la vida le toca vivir. Pero también en el recorrido de esta historia, podemos descubrir que así como nos caemos también podemos levantarnos y tomar el camino correcto que nos acerque a la armonía con el universo.

Maestro, docente, Pedagogo reconciliémonos con la vida y hagamos de nuestra profesión, un espacio para el encuentro, hagamos de la ética una reflexión filosófica que nos acerque a la vida, miremos al otro, nuestro estudiante, como un ser de vida que sufre y ríe y si está en nuestras manos transformemos, contribuyamos por el cambio, ayudemos a crecer al otro, fortalezcamos un frente que ayude a nuestra comunidad estudiantil a ser cada vez mejor.

Si este historia ha logrado tocar nuestras fibras, reaccionemos y enfrentemos esta cruda realidad que acecha a diario a los jóvenes de nuestras Instituciones *filosofar es aprender a morir; pero aprendiendo a morir aprendemos a vivir mejor*

.

VI. REFERENCIAS


[1] SANCHES GEY Juana. Conferencia sobre Pedagogía del amor. Google

[2]LEFF, Enrique. Etica por la Vida. Pàg 1-3. Google.

[3] GONZALEZ ALVAREZ, Luis José. Etica Ecológica para América Latina. Ed, El Buho, Bogotá Colombia, 2003, pág 16

[4] GONZALES ALVAREZ, Luis José. Etica Ed El búho, Bogotá Colombia, 2007.

[5] CASTRO BUENO, Fabio. Historia Oral: Historia de vida e Historias Barriales. Asociación de Aspectos siglo XX. Bogotá Colombia, 2004´

[6] LOPEZ MELERO, Miguel. “La ética y la cultura de la diversidad en la escuela inclusiva”. México, 2007

Historia de vida de Paola y entrevista a la profesora Yolima.

Los nombres de las personas fueron cambiados por seguridad.


AUTORES:


Rosalba Villa Cortés, docente del CED Paulo VL. Licenciada de Educación Física de la U.P.N, 1990. Antropóloga de la U. Nacional de Bogotá, 1995. Especialista en Edumática en la U. Autónoma, 2002. Especialista en Lúdica Educativa en la U. Juan de Castellanos, 2009, Actualmente cursa estudios de Ética y Pedagogía en la U. Juan de Castellanos.




Adriano Gasgay Abril, docente del C.E.D. Paulo VI. Maestro Normalista, Licenciado en Educación Física de la U.P.N. Bogotá2001, Especialista en Lúdica Educativa de la Universidad Juan de Castellanos 2009. En la actualidad curso la Especialización en Ética y Pedagogía en la Universidad Juan de Castellanos.


Flor Inés Esteban Acuña, docente del CED. Manuelita Sáenz , licenciada en educación preescolar de la universidad San Buenaventura de Bogotá, Actualmente curso la especialización en Ética y pedagogía en la universidad Juan de Castellanos.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal