Facultad de agronomía y zootecnia cátedra de Terapéutica Vegetal



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Universidad Nacional de Tucumán
FACULTAD DE AGRONOMÍA Y ZOOTECNIA

Cátedra de Terapéutica Vegetal






Malezas Arbustivas

Por lo general son todas especies nativas, en la mayoría de los casos ya existentes en el bosque natural antes del desmonte. Las malezas arbustivas se caracterizan por:


- ser perennes.

- tener raíces pivotantes que le dan una alta tolerancia a la sequía.

- abundante producción de semillas.

- un alto porcentaje de las especies pertenecen a la familia de las Leguminosas.

- producción de frutas de buena palatabilidad, que son consumidos por los animales.

- muchas presentan espinas y solamente los brotes tiernos son consumidos por vacunos.

El control de las invasoras debe ser continuo, porque siempre germinan nuevas plantas:

− Del banco de semilla en el suelo.

− De raíces al cortar la parte aérea.

− Y de semillas importadas y distribuidas por las heces del ganado y animales silvestres.

Las especies arbustivas combatidas, por considerarlas tradicionalmente por no tener mayor contribución en la alimentación animal y constituir un serio obstáculo para la germinación y desarrollo de los pastos son:

Acacia Negra (Gleditsia triacanthos)

Algarrobos (Prosopis spp.)

Brea (Cercidium australe)

Caldén (Prosopis caldenia)

Caranday (Trithinax campestris)

Carqueja (Baccharis notorseguilia)

Chañar (Geoffroea decorticans)

Chilca (Baccharis salicifolia)

Chirca (Eupatorium bunifolilum)

Espinillo (Acacia caven)

Garabato (Acacia furcatispina)

Jarilla (Larrea sp.)

Rosa Mosqueta (Rosa bracteata)

Tala (Celtis tala)

Tusca (Acacia aroma)

Vinal (Prosopis ruscifolia)

Ñandubay (Prosopis algarrobilla)

Garabato negro (Acacia altramentaria)

Investigaciones realizadas en los últimos años, están demostrando que muchas de las leñosas arbustivas y arbóreas de los ecosistemas semiáridos y áridos, presentan propiedades alimenticias muy interesantes, particularmente en épocas del año en que los pastos resienten su contribución a la forrajimasa del sistema. Además del aprovechamiento de la planta para otros usos tales como:


Usos del Chañar:
El chañar es usado en la zona por los pequeños productores para hacer techos, estos hacen de enramada al igual que se usa la jarilla en el Chaco Árido, con barro encima, siendo de gran duración. También es muy usado en cabos de herramientas varas de sulki y alimento para ganado.

Esta misma especie, es muy combatida a la vez, en la gran mayoría de los campos por su colonización y gran propagación.


Usos del Timbó blanco:
Se lo usa para carpintería, canoas, postes. Tiene un gran valor por su calidad de madera, y su versatilidad según la tecnología con el que se lo maneje y para que se lo destine.
Usos del algarrobo:
Se usa para tablearlos y utilizarlos en la fabricación de colmenas. También está destinando a madera para muebles e insumos rurales como tranqueras, cepos y mangas.
Usos de la Acacia negra:
La madera es usada para la construcción de féretros, por su color y veteado.
Usos alternativos de los Eucaliptos:
También están usando el eucalipto como postes, con un tratamiento que consiste en pintarlo con alquitrán en la base enterrada, y en el pozo, taparlo al ras del suelo con arena. Así dicen no se descogolla, y adquiere gran durabilidad y resistencia al agua, evitando una rápida putrefacción de la base.

Ñandubay:
Para postes o instalaciones rurales, valorado únicamente por la calidad de su madera en durabilidad y dureza.
Espinillo:
Se usa su leña. Un árbol considerado invasor.

Sin embargo, también es honesto decir, que cuando la densidad/ha de estas leñosas supera ciertos límites (en general, por encima del 30 % de cobertura/ha), el manejo animal empieza a ser problemático y la competencia por agua, luz y nutrientes se vuelve un factor limitante para el crecimiento y diseminación de las pasturas herbáceas. Todo esto se agrava, si el mayor porcentaje de cobertura por parte de las leñosas, se hace mediante la invasión de especies arbustivas.

Una de las especies más invasoras y considerada hasta hace poco Plaga Nacional es el Vinal el cual detallaremos a continuación:

Vinal (Prosopis ruscifolia)

La Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación a través del decreto ley N° 6704 del año 1963 y de varias disposiciones de años posteriores, ha declarado “Plaga de la Agricultura” a 34 malezas, una de las cuales es el vinal, declarada mediante decreto 85.584/41; derogándose esta ley en el 2007 mediante el decreto 746/07, ya que luego de muchos años de investigación se comenzaron a “encontrar” los beneficios de esta planta.





Familia: Leguminosas

Ciclo: perenne, primavera – estival

Propagación: por semillas

Planta Adulta

Tallo: leñoso, arbustivo o arbóreo, con espinas gruesas y solitarias de hasta 30 cm de longitud tanto en el tronco como en las ramas.

Hojas: compuestas, bipinnadas, glabras, con folíolos coriáceos, lanceolados, de 4 a 10 cm de longitud.

Flores: pequeñas, dispuestas en racimos espiciformes.

Fruto: legumbre.

Para tener en cuenta:

En el centro oeste de Formosa hay unas 600 mil hectáreas de vinal, pero la masa boscosa se extiende por todo el Gran Chaco y supera los 5 millones de hectáreas.

Los intentos por erradicar a Prosopis ruscifolia consistieron en quemas y uso de herbicidas, pero la especie, que puede llegar a poblar con 1.500 ejemplares una hectárea, se resistió y siguió ganando espacio hasta convertir las tierras en improductivas.

El vinal ocupa tres millones de hectáreas en la región chaqueña y convierte al lugar ocupado en impenetrable, ya que unas largas espinas, que alcanzan hasta 35 centímetros de largo, impiden el paso y tornan costosa la recuperación de las tierras.

Sin embargo actualmente se hace un aprovechamiento del vinal como:


  1. Carbón de leña: se logró la certificación internacional y se lo está exportando a Israel.



  1. Madera: muestra escasas contracciones y bajos porcentajes de rajaduras y grietas, siendo su comportamiento similar a los algarrobos blanco, negro y al nogal. Con respecto a la estabilidad dimensional el vinal es muy estable ante los cambios producidos en el medio ambiente, presentando valores similares a aquellas maderas que se destacan por su gran estabilidad física como ser algarrobo, caldén, guayacán, paulonia, alerce. Por ello los usos recomendados, de acuerdo a los valores obtenidos son: Tejuelas, pisos de parquet, postes, encofrados, muebles, utensilios domésticos, ruedas para carros etc.



  1. Frutos: La Universidad Nacional del Litoral realiza estudios para incorporar a la alimentación los frutos de vinal, los cuales como los restos de los algarrobos tienen niveles de proteínas superiores al 30% (triplica a los cereales), 60% de fibra dietaria, y buenos índices de Ca, P, Fe, Zn. También se desarrollan ensayos de sustitución parcial de harina de trigo por la harina de la pulpa del algarrobo. La harina de algarrobo eran utilizadas por las tribus precolombinas para la fabricación de bebidas alcohólicas (chicha).

Métodos de Control de Malezas Arbustivas

Las principales posibilidades de control son:




  1. Físico:

    • Fuego: Quema, no es recomendable en pasturas chaqueñas mejoradas, debido al efecto ambiental negativo y debido a que siempre se destruye forraje valioso.

    • Inundación: el vinal es sensible a inundaciones prolongadas.




  1. Manual: Es eficaz y barato, si el número de individuos por hectárea no es muy grande, invasiones leves y montes bajos. Si se corta sobre el suelo, el tronco debería ser tratado inmediatamente con un arbusticida.




  1. Cultural: el manejo de las invasoras ya comienza con el desmonte:

− Elegir el método adecuado de desmonte para la zona.

− Siembra de buenas semillas de pasto en toda el área para hacer competencia a las malezas desde el comienzo.

− Elección de especies de gramíneas adaptadas para la zona.

− Prácticas de manejo de pastoreo (carga animal, evitando el sobrepastoreo).

− Evitar el pastoreo de piquetes, en donde dominan especies invasoras en fructificación, p.ej. viñal (Prosopis ruscifolia), si en otros piquetes no está presente la especie.

− Cuarentena de animales que pastorean en piquetes con invasoras en fructificación, antes de largarlos en piquetes libres de la especie.




  1. Mecánico: Es el más usado en el Chaco Central, por el costo relativamente bajo y la posibilidad de tratar superficies grandes en poco tiempo. Además, muchos implementos aparte del control de malezas, remueven el suelo. Esto induce a la mineralización de la materia orgánica y combate la compactación, lo que tiene como consecuencia el mejor crecimiento del pasto. Métodos mecánicos de combate de malezas son:

− Rolo.

− Combinación de subsolador y rolo.

− Cuchillo cortaraíz con un pequeño rolo.

− Corte y toconeo con Picloram.

− Trabajo con cuchillo cortaraíz.


  1. Mixto: por ejemplo un método manual y un mecánico para la eliminación de la Palma. Se procede al corte del cogollo de la palma (Trithinax campestris), cuando se presenta en una densidad considerada alta para los productores ganaderos, los que poseen los medios económicos proceden a su limpieza o erradicación de los lotes destinados a tal actividad.

La forma en que los hacheros lo están haciendo y con muy buenos resultados, es hacer un hacha con un cuarto de disco de arado, y darle a hoja un muy buen filo, con la cual solamente cortan de un solo golpe el ápice o cogollo, como lo llaman ellos, de la planta, la cual muere en pie en un mes o dos.

Luego cuando la totalidad de las palmas han caído al suelo, se les pasa una rastra doble acción para incorporar sus restos, los cuales son de muy buena calidad en cuanto al aporte de materia orgánica.




  1. Químico:

    • Tratamientos individuales: Se utilizaba para la aplicación de inyecciones con 2,4,5 T. Tubo de 1,5 mts dividido en dos secciones, en una va el producto y al final tiene el dosificador; luego la otra sección de 30 cm es afilada. Se da un golpe seco en el tronco con lo que penetra a la planta el químico (dos o tres inyecciones de octubre a febrero por árbol). Repetir al año siguiente.

    • Tratamientos de tocones: para especies que rebrotan luego del control mecánico. Se aplican arbusticidas con brochas, pudiéndose hacer un agujero para que retenga mas el herbicida.

    • Tratamientos aéreos: en primavera hasta fines de febrero, generalmente se repite al año siguiente.

Para la realización de un tratamiento químico se deben tener en cuenta 4 aspectos básicos a conocer son:


a) el estado fenológico de la especie a controlar.
b) el patrón fisiológico que está pasando la planta, lo que define el destino de los fotosintatos producidos, para poder tomar decisiones.
c) las condiciones ambientales relacionadas con la planta y en consecuencia, su mayor o menor susceptibilidad al control.
d) el modo de acción de los herbicidas o arbusticidas.
No todas las leñosas presentan la misma susceptibilidad al control químico. Un aspecto que define la metodología y eficiencia del control, es la forma en que particionan las especies, la ubicación de la Energía (fotosintatos y reservas) en sus diferentes órganos. Las especies anuales acumulan mucha E en tejidos reproductivos (inflorescencias - flores - frutos - semillas), que emplean para diseminarse y sobrevivir, y después desechan. Estos tejidos suelen acumular un elevado porcentaje de sustancias de reserva (en general superior al 65 %). En plantas herbáceas perennes, alrededor del 40 % de la E se concentra en raíces y rizomas, que son los que superviven cada año. En especies leñosas, en cambio, solo una fracción menor al 20% de la E es acumulada en tejidos reproductivos; el mayor porcentaje (alrededor del 50 a 55%) se acumula en troncos, tallos y ramas, que luego utiliza para su rebrote.

Conocer el movimiento de los Hidratos de Carbono No Estructurales dentro de la planta, es decisivo, pues son ellos los que harán el transporte interno del herbicida. En general, en nuestro medio, la aplicación de los defoliantes para leñosas suele hacerse cuando hay un buen desarrollo foliar y la planta está totalmente verde, con hojas tiernas o en plena brotación. Este momento coincide con el principio del verano (Diciembre) y el resultado es que entonces, debido a la gran movilidad de reservas y fotosintatos que hay hacia la parte aérea, el herbicida es translocado hacia allí, produciendo la defoliación del vegetal. Se considera exitoso el control debido a que se produce la caída foliar de la leñosa, se permite una mejor entrada de luz al campo y las pasturas incrementan su productividad.


Sin embargo, lo que hemos logrado con este manejo es la muerte de los tejidos aéreos del arbusto, pero sus órganos basales de supervivencia quedan intactos. A esto se debe que en numerosas oportunidades, se observa una alta tasa de rebrote en las leñosas controladas y el problema subsiste. Lo mismo ocurre si se aplica el arbusticida en estado de fruto verde; la planta está translocando gran cantidad de fotosintatos a este órgano y allí va el producto aplicado.
El momento correcto de aplicación, si lo que se busca es eliminar al arbusto, es en estado de fruto maduro. En general, en leñosas Leguminosas, el crecimiento del fruto desde 1 cm a 12 cm, se hace en pocos días. Esto se debe a la gran concentración de H de C solubles que están concentrándose allí. Con el comienzo de la fase de maduración de la legumbre, este fenómeno se revierte. En esta fase fenológica, la planta ha cubierto todas sus necesidades de translocación de fotosintatos a la parte aérea. Los frutos maduros se independizan del patrón fisiológico de la planta y la demanda de E hacia ellos, decae. Es entonces cuando la planta comienza a prepararse para entrar en la fase de latencia invernal y la dinámica de la acumulación de reservas, se invierte. Los fotosintatos formados van ahora en dirección descendente, para acumularse en troncos, tallos, raíces, etc. El herbicida aplicado en ese momento, será entonces acumulado en estos órganos de renuevo, originando la muerte de la planta. En este momento, la susceptibilidad de la leñosa al producto, es máxima.
Indudablemente, que la aplicación del arbusticida en una época (estado de brotación foliar: Diciembre) o en otra (estado de fruto maduro: Marzo), determinará también la posible habilitación del potrero según el objetivo propuesto. La primordial razón por la que en la mayoría de los casos, la aplicación se hace en Diciembre, es que se busca tener defoliado el monte durante la época de lluvias, para permitir un rápido "empastado" del campo. Sin embargo, este aparente rápido beneficio, suele verse desdibujado debido a una alta tasa de rebrote de leñosas.
La segunda alternativa, exige resignar temporalmente el "beneficio" anterior, pero asegura una mejor desarbustización del potrero durante varios años. De la ecuación "estrategia de manejo vs. Costos" deberá salir la decisión a tomar en cada caso.

Factores que inciden en la absorción de productos defoliantes

La T° del suelo como índice de control:
Se ha determinado experimentalmente que la influencia que ejerce la T° del suelo al momento de la aplicación del herbicida, es condicionante del grado de control de la especie.

En aplicaciones realizadas con T° de suelo menor a 20 ° C en los primeros 20 cm, no se registra mortandad de individuos, si bien se produce defoliación total. A medida que la aplicación se hace con T° mayores, la tasa de mortalidad se incrementa progresivamente, llegando a valores superiores al 90 % de los individuos controlados, con T° de suelo por arriba de 25 °C. Este factor también debe tenerse en cuenta al momento de la aplicación, para combinarlo con el estado fenológico de fruto maduro y decidir el momento oportuno de control.



Algunas recomendaciones

•En cualquier planteo de control químico de leñosas, lo fundamental es identificar primero la o las especies a controlar. No es aconsejable intentar el control simultáneo de muchas especies, pues no siempre estarán todas en idénticas condiciones de susceptibilidad, por los factores antes analizados. Si el control se hace mediante aplicación aérea, elegir como momento de aplicación aquel en el cual la especie más problemática del campo esté en el momento fenológico óptimo de control.


•Es importante tener en cuenta, que al momento de valorizar a las leñosas por sus virtudes o defectos, hay algunos parámetros que pueden orientarnos sobre qué dejar en el campo y qué eliminar, si es que nos planteamos un desmonte selectivo o un control químico dirigido. Algunos estudios realizados en Tucumán sobre este tema, clasifican a las especies leñosas más frecuentes, según su aspecto más sobresaliente (Cuadro 1).
En función de los parámetros evaluados, se obtiene una clasificación de las leñosas en relación a su aptitud como recursos forrajero y forestal, en campos de ganadería extensiva.

CUADRO 1: Especies leñosas destacadas por Calidad Nutritiva, Densidad/ha, Fenología Foliar y de Fruto (período productivo) y Preferencia Dietaria Animal.

CALIDAD

DENSIDAD

FENOLOGIA

P. DIETARIA

Prosopis alba
Zizyphus mistol
Lippia turbinata
Celtis pallida
Mimozig. carinatus
Caesalp. parag.
Acacia praecox
Acacia aroma

Acacia furcatispina
Acacia praecox
Mimozig. carinatus
Celtis pallida
Bulnesia foliosa
Porlieria microphylla

Acacia aroma
Acacia praecox
Caesalp. parag.
Geoffroea decort.
Prosopis alba
Zizyzphus mistol

Schinus sp.
Acacia praecox
Zizyphus mistol
Celtis pallida
Porlieria microphylla
Acacia aroma
Prosopis alba
Ruprechtia triflora

•Otro dilema que suele plantearse a la hora del control químico de leñosas es: aplicación aérea o aplicación individual. Algunos resultados experimentales muestran que con Densidades mayores a 600 plantas/ha a controlar, la aplicación individual se vuelve antieconómica.


•Otro parámetro de decisión es la superficie a controlar; en lotes mayores a 100 has, se justifica la aplicación aérea.
En lotes menores, lo más aconsejable es el control individual por fracciones, año a año.
•La aplicación del herbicida debe ser con planta totalmente húmeda, sin llegar al punto de goteo. Cualquiera de los arbusticidas conocidos es apto para este objetivo. La dosis en general oscila entre 1/2 y 1 1/2 lts de producto activo/ha.
•Una de las recomendaciones que suele darse al momento de diluir el producto, es hacerlo en gasoil.
Esto suele ser contraproducente, pues el gasoil quema el tejido foliar e interrumpe el proceso de absorción del producto activo.
Es conveniente hacer la dilución en agua y aplicar a la mañana temprano, pues las altas temperaturas del aire en horas del mediodía o de la tarde en la época de aplicación, suelen potenciar el efecto caustico del producto, afectando la normal absorción del mismo.
•Finalmente, tener en cuenta que estas leñosas poseen además un importante banco de semillas en el suelo, por lo que el control deberá hacerse progresivamente en el tiempo, evitando reinfestaciones.
Una buena estrategia para ello, es mantener una adecuada cobertura de pastizales mediante el correcto manejo de tiempos de pastoreo y carga animal.

El producto utilizado para el control de malezas arbustivas es:



Picloram + Triclopir (Togar BT)

Es un herbicida específico para combatir malezas arbustivas perennes, subleñosas y leñosas en aplicaciones basales (a la base del tronco o tallo), y sobre los tocones (después de cortar el arbusto). Se recomienda su utilización en campos de pastoreo, picadas, alambrados, vías férreas, bordes de caminos, rutas y áreas industriales.



Clasificación Química: Derivados de la Piridina.

Acción: Sistémica.

Uso: Herbicida Post emergente.

Dosis: 4 a 8 lts por 100 lts de gasoil.

Instrucciones para el uso
Preparación: en un recipiente adecuado verter las cantidades del herbicida y gasoil en las cantidades o porcentajes indicados en Recomendaciones de uso. Agitar la mezcla para obtener una solución homogénea y llenar el tanque de la pulverizadora.

Puede preparase directamente en el tanque de la mochila pulverizadora, agitando la mezcla para su homogeneización.

El uso de gasoil es imprescindible en ambos tipos de aplicación (basal y tocón), para asegurar una rápida penetración y translocación hacia las raíces y el resto de la planta.
Equipos, volúmenes y técnicas de aplicación
Mochila pulverizadora con lanza, preferentemente de 1 (un) metro de longitud con un codo que facilite la aplicación.

Pastilla abanico plano (6502-8002), filtro de acero antigoteo malla 50.

Volumen: 30 - 50 cm3 de solución por arbusto, para aplicación basal o sobre tocón.

Aplicar 20 – 30 gotas por cm2.

Tipos de Tratamientos

Aplicación basal: Aplicar hasta escurrimiento. Se recomienda en malezas leñosas con tallos que no superan los 10 cm de diámetro. Pulverizar el tallo desde 50 cm de altura hasta la base del mismo (suelo), a ambos lados, cubriendo totalmente dicha superficie. Se recomienda aplicar en primavera y otoño. Verano, sólo en buenas condiciones ambientales.

Preparar sólo la dosis suficiente para usar por día.





Aplicación en tocón: cortar la maleza leñosa con hacha o moto sierra a 10-20 cm del suelo. Pulverizar el tocón (porción inferior del tallo una vez cortado), cualquiera sea su diámetro, inmediatamente después del corte. Efectuar un buen mojado de la parte superior y de la corteza del tocón.



Tratamientos en banda: Se recomienda en malezas leñosas con tallos múltiples que no superan los 10 cm de diámetro. Aplicar en bandas de 5 cm a una altura de 10 cm desde la base del tronco. No es necesario sacar los animales del lote para tratar.



Recomendaciones de uso



Tipo de aplicación

Dosis

Vehículo y volumen

Equivale a

Basal

6 litros (6%)

Gasoil 100 litros

1 litro de Togar*BT en 15 litros de gasoil

Tocón

4 litros (4%)

Gasoil 100 litros

1 litro de Togar*BT en 25 litros de gasoil

Para control de garabato (Acacia spp.):


Tipo de aplicación

Dosis

Vehículo y volumen

Equivale a

Basal

8 litros (8%)

Gasoil 100 litros

2 litros de Togar*BT en 25 litros de gasoil

Para control de palma o caranday (Trithrinax campestris): la aplicación debe efectuarse en el centro del cogollo mojándolo totalmente.


Época de aplicación: durante todo el año aunque la respuesta es más rápida en primavera/verano cuando la planta está en activo crecimiento.
Restricciones de uso:
Aplicado a las dosis y formas de aplicación recomendadas, se puede sembrar a los 180 días. En caso de reforestaciones consultar exclusivamente por formas de aplicación.

Evitar la deriva sobre plantas susceptibles.
Fitotoxicidad:

Este herbicida es muy activo sobre plantas y cultivos de hoja ancha. Al efectuar las aplicaciones se recomienda evitar deriva por viento hacia plantas y cultivos susceptibles o hacia suelo donde se sembrará algodón, soja, poroto, tabaco, alfalfa, pasturas de leguminosas, girasol, vid, tomate, hortalizas, ornamentales, forestales y otros.



Manejo de Malezas Arbustivas
El Manejo de Malezas arbustivas a implementarse depende mucho de la situación, siendo las alternativas:

  • Buena pastura, pocas malezas leñosas: se recomienda corte manual con aplicación de arbusticida. No hay riesgo de pérdida de pasto con un bajo costo.

  • Buena pastura, alta incidencia de malezas: Rolo o rotativa, con bajo costo, maquinas pequeñas con poco riesgo de pérdida de pasto.

  • Suelo desnudo, compactación, muchas invasoras: Subsolador mas rolo, cuchillo corta raíz, rolo aireador, rastra pesada, control de hormigas cortadoras.

  • Entre las propuestas productivas más recientes a nivel pecuario, está comenzando a instalarse aquella que contempla un "manejo silvopastoril" del sistema. Sin lugar a dudas, que en este esquema, las leñosas (fundamentalmente las arbóreas) pasan a tener un protagonismo central.
    Es así, que muchos campos arbustizados del NOA, pueden hoy empezar a modelarse hacia el esquema mencionado, mediante el raleo y extracción de leñosas indeseables a ese propósito, definiendo cual será la configuración final del potrero, de acuerdo al nivel de cobertura de leñosas remanente. En general, en un esquema silvopastoril con énfasis en la producción ganadera, la cobertura arbórea no debería superar un 30 % de la superficie, en una distribución en parque. Cuando el esquema silvopastoril ponga énfasis en la producción forestal, la cobertura arbórea puede llegar al 70 %.


Control de Malezas en vías férreas, caminos y áreas industriales

El control de malezas se lo realiza por varios motivos:



  • Seguridad Pública: en vías férreas y caminos para evitar accidentes ya que disminuye la visibilidad. En complejos industriales, para tener visibilidad en sistemas de vigilancias. En zonas de almacenajes de combustibles para prevenir incendios.

  • Mantenimiento de sistemas de riego: se busca evitar el enmalezamiento de canales, acequias, que provocan taponamientos, desbordes, además de diseminación de semillas, etc.

  • Sanitarias: Alambrados, perímetros de fincas, fábricas reservorio de plagas y enfermedades, como de banco de semillas de malezas.

Métodos de Control

Los Métodos de control más utilizados son:



  1. Segado: con Segadoras arrastradas por tractor.

  2. Bordeado: con bordeadoras con motor 2T para ser accionadas por operarios.

  3. Macheteo: realizado por operarios con machetes o guadañas.

  4. Cortado: con cortadoras de césped.

  5. Control Químico: con muchas variables en cuanto a equipos y principios activos y formulaciones.

Lo que busca por lo general es la utilización de Herbicidas totales y si es posible residuales para el control de malezas, siendo los más utilizados:

Glufosinato de amonio

Clasificación: derivado del ácido fosfínico

Acción: de contacto y sistémica reducida.

Usos: Herbicida post emergente no selectivo.

Modo y mecanismo de acción: herbicida de contacto con cierta acción sistémica; el transporte ocurre solamente entre las hojas, predominantemente de las inferiores a las superiores. Su acción es neutralizar la síntesis de glutamina, acumulándose amoníaco, e inhibe la fotosíntesis.

El primer síntoma es la coloración amarilla clara que adquiere las partes verdes de las plantas, luego se marchitan y mueren a los 2-5 días.

La acción del producto se retrasa con stress hídrico y/o con temperaturas inferiores a 10°C.

Viene formulado como SL al 15 al 20%.



MSMA

Clasificación Química: Órgano arsenical

Acción: Contacto

Uso: herbicida post emergente

Es un líquido soluble en agua (SL) pero con el agregado de un tensioactivo especial favorece la penetración del herbicida en la planta. La dosis recomendada es de 1 lt por hectárea mojando el follaje de las malezas.

2,4 D + Picloram

Clasificación Química: Acido aril oxi alcanoico + ácido piridincarboxílico.

Acción: Sistémica.

Usos: herbicida post emergente.

Dosis: 2 a 3 lts/ha. En aplicaciones de manchoneo 1lt/100 lts de agua.

Herbicida sistémico de penetración foliar y radicular, viene formulado como solución soluble en agua.



Picloram + Triclopir: ya visto en malezas arbustivas.

Bromacil

Clasificación Química: Uracilo

Acción: Residual

Usos: Herbicida pre emergente.

Dosis altas para gramíneas perennes y plantas leñosas. A pesar de que su uso es también selectivo (en citrus por ejemplo), nosotros acá buscamos que sea total. No aplicar más de 12 kg/ha/año. No utilizar en suelos con menos de 1% de materia orgánica o de drenaje deficiente.

2,2 dicloropropionico

Clasificación: Acido alcanoico hidrogenado.

Acción: Sistémica.

Usos: Herbicida post emergente.

Dosis: 15 a 30 kg/ha

Viene formulado como polvo soluble que se pulveriza sobre el follaje de las malezas que se quieren eliminar y es absorbido principalmente a través de hojas. El producto debe aplicarse con no menos de 500 lts de agua/ha, procurando un mojado uniforme de la maleza, repitiendo la aplicación en aquellos manchones que hayan rebrotado. Puede mezclarse con productos como 2,4 D, MCPA, aminotriazol, para controlar malezas latifoliadas.



Glifosato

Clasificación: Fosfonometilglicina.

Acción: Sistémica.

Usos: Herbicida post emergente

Dosis: de PC 48% de 2 a 6 litros/ha

Herbicida no selectivo, muy efectivo para controlar malezas perennes con sistema radicular profundo, gramíneas y latifoliadas.

El ingrediente activo glifosato (ácido N-fosfonometil glicina) para ser formulado debe ser transformado en sus sales solubles del glifosato, siendo las siguientes las de mayor presencia:


  • Sal isopropilamina, la más difundida.

  • Sal monoamónica, en formulaciones secas, polvos o gránulos.

  • Sal potásica, en formulaciones líquidas de alta concentración.

Los mejores resultados se obtienen con malezas en activo crecimiento que no sufren efectos de sequía.

El agua debe estar libre de materia orgánica u otras partículas en suspensión ya que inactiva al producto.



Imazapir

Clasificación Química: Imidazolinona.

Acción: Sistémica.

Usos: Herbicidas post emergente.

Es un herbicida absorbido por hojas y raíces, rápidamente traslocado por xilema y floema, acumulándose en los tejidos meristemáticos de la maleza. Aunque el cese del crecimiento ocurre poco después del tratamiento, los signos de muerte de las malezas serán evidentes algunas semanas después de la aplicación. Tiene acción residual en suelos, lo cual permite el control pre emergente de malezas durante varios meses después de la aplicación.

La aplicación debe realizarse en la máxima actividad de las malezas. Los mejores resultados se observan con el método de cortar previamente las malezas y efectuar la aplicación cuando estas reinicien su desarrollo. Un buen desarrollo foliar permite una mejor absorción del herbicida. En caso de rebrote realizar una segunda aplicación.

Dosis: PC al 10% 7,5 a 10 lts por ha.

Malezas Acuáticas

Introducción

Por el contrario a los problemas de malezas en medios terrestres, los cuales generalmente están relacionados con los agroecosistemas, los problemas de malezas en los hábitats acuáticos usualmente no se refieren a la competencia entre plantas deseables (cultivos, ornamentales) y las indeseables por el hombre. Los problemas causados por las malezas que interfieren con el crecimiento de las plantas de cultivo en campos inundados (p.ej. malezas en campos de arroz), son una excepción en este particular.

Sin embargo, las condiciones de estos relativamente superficiales hábitats acuáticos, los que como regla no están permanentemente inundados, difieren considerablemente de aquellos cuerpos acuáticos con aguas profundas, tales como los canales, ríos y lagos. Con algunas excepciones, las especies de malezas dominantes son también diferentes. En general, se puede concluir que el papel de las malezas acuáticas en campos inundados, que también se definen como agroecosistemas acuático, es más comparable a la mayoría de las situaciones que crean las malezas en los hábitats terrestres.

Este capítulo tratará exclusivamente el manejo de malezas acuáticas en cuerpos acuáticos permanentes. Estas malezas pueden ser definidas como plantas acuáticas que, al crecer en abundancia, son indeseables por quien maneja el lugar donde inciden. En este contexto se debe observar que, cuando las plantas acuáticas se presentan con bajas densidades, resultan usualmente beneficiosas al ecosistema acuático. Ellas producen oxígeno, proporcionan un hábitat adecuado para los peces y otros organismos, purifican el agua al extraer los compuestos tóxicos y atrapan las partículas de sedimento.

Según su forma de crecimiento, las malezas acuáticas pueden ser divididas en categorías diferentes. Mayormente basado en Deny (1985), una clasificación modificada en cinco grupos principales ha sido propuesta por Pieterse (1990):

Grupo 1.
Malezas libremente flotantes (libre flotante con la mayor parte de sus tejidos de hojas y tallos al nivel o sobre la superficie del agua) como por ejemplo Eichhornia crassipes (Mart.) Solms. (Jacinto de agua), Salvinia molesta Mitchell (salvinia) y Pistia stratiotes L. (lechuguilla acuática).

Grupo 2.



Malezas emergentes (plantas enraizadas con la mayor parte de sus tejidos de hojas y tallos sobre la superficie del agua), por ejemplo Phragmites australis (carrizo común), Typha spp. (macío) y la forma de crecimiento emergente de Alternanthera philoxeroides (Mart.) Griseb. (Maleza caimán).

Grupo 3.



Malezas enraizadas con hojas flotantes (plantas enraizadas con la mayoría de su hojas al nivel de la superficie del agua), por ejemplo Nymphaea spp., Nymphoides spp. y la forma de crecimiento flotante de la maleza caimán.

Grupo 4.



Malezas sumergidas (la mayoría de sus tejidos vegetativos por debajo de la superficie del agua; éstas suelen estar enraizadas o fijas al fondo del cuerpo acuático por órganos similares a las raíces), por ejemplo Hydrilla verticillata (L.f.) Royle, Potamogeton spp., Elodea spp., Ceratophyllum spp. y Myriophyllum spp.

Grupo 5.



Algas (plantas inferiores unicelulares o filamentosas, sin tejidos diferenciados que crecen al nivel o por debajo de la superficie del agua), por ejemplo Microcystis spp., Spirogyra spp., y Hydrodiction spp.

Los efectos dañinos de las malezas acuáticas pueden ser directos o indirectos los cuales incluyen:

- obstrucción de las corrientes de agua de los canales para la irrigación y el drenaje.

- obstáculo al transporte por botes y barcos.

- interferencia con la pesca.

- disminución de las posibilidades de lavado y baño para la población.

Un efecto indirecto importante es la formación de hábitats favorables para el desarrollo de vectores de enfermedades humanas, tales como malaria y schistosomiasis (bilarzia).

El desarrollo de masas densas de plantas acuáticas en los cuerpos acuáticos utilizables por el hombre (muchas veces para varios propósitos) está generalmente relacionado con el patrón normal de sucesión. Algunas de las malezas acuáticas más problemáticas son esencialmente colonizadoras primarias de los ecosistemas acuáticos. Particularmente en los cuerpos acuáticos construidos por el hombre, existen factores frecuentemente muy favorables para el desarrollo de las plantas acuáticas (poca profundidad de las aguas, aguas estancadas, alto contenido de nutrientes). Adicionalmente, la eutrofización (o sea un incremento del contenido de nutrientes en el agua, lo cual está frecuentemente relacionado con las actividades humanas) y/o la diseminación de las especies fuera de su hábitat natural puede jugar un papel importante. Un ejemplo lo es el Jacinto de agua, cuya productividad en su área original de crecimiento en América del Sur está marcadamente limitada por los agentes de control biológico. En áreas fuera de Sudamérica, donde el Jacinto de agua ha sido introducido, la maleza es generalmente una plaga de importancia económica.



Manejo de Malezas Acuáticas

Idealmente, el manejo de malezas acuáticas debe ser, ante todo, de preocupación de todos los involucrados a fin de prevenir su crecimiento excesivo. Esto implicaría que las medidas de control se inicien en un momento cuando aún las malezas acuáticas no representan un problema.

Por ejemplo, creando condiciones de crecimiento menos favorables (disminuyendo la intensidad de la luz al plantar árboles, alterando el nivel del agua, previniendo la entrada de nutrientes, etc.), o manteniendo la vegetación a un nivel bajo, que no propicie un crecimiento intenso.

Generalmente, tales medidas preventivas al nivel de pequeños agricultores son difíciles de lograr. Usualmente, los agricultores se inclinan más a tomar medidas cuando el crecimiento denso de las malezas acuáticas resulta evidente. Además, no es siempre factible para ellos realizar medidas preventivas. Todo dependerá del tipo de cuerpo acuático (su tamaño, área, profundidad del agua, etc.) y de la forma de crecimiento de las malezas (que en sentido muy general puede ser considerado idéntico al de varias categorías o grupos ya mencionados en la introducción). Por ejemplo, extrayendo las plantas que ocasionalmente aparecen, o sea algunas que flotan libremente como el Jacinto de agua, generalmente se requiere menos fuerza de trabajo que para la extracción de las plantas sumergidas o enraizadas. En este aspecto, se debe tomar en consideración que el desarrollo de la vegetación sumergida es muchas veces mucho más explosivo que la de las plantas enraizadas o flotantes.

Un aspecto importante en la prevención del desarrollo de la densa vegetación de malezas acuáticas es prever la ulterior diseminación de las especies exóticas en áreas aún no infestadas. La población local, que incluye los agricultores, no siempre conoce de la amenaza potencial y el daño de las especies recién introducidas. Un ejemplo real es la diseminación gradual del Jacinto de agua en las partes meridionales de Egipto, donde, de no precederse rápido, podrá eventualmente tener lugar la invasión del Jacinto de agua en el lago Nasser. La acción gubernamental debe tener por objetivo concientizar a la población local y estimularla a tomar medidas adecuadas. En Egipto meridional, esto puede lograrse mediante la destrucción de cada planta sencilla de Jacinto de agua.

Medidas físicas, químicas y biológicas de control pueden ser adoptadas para el manejo del crecimiento de las malezas acuáticas:



Control Físico

Los métodos de control físicos incluyen el uso de herramientas que se manejan manualmente, así como la maquinaria sofisticada. En la agricultura de bajos insumos, el uso de maquinaria no es apropiado debido a sus altos costos. Las herramientas manuales, sin embargo, pueden ser medios importantes de control bajo estas circunstancias, especialmente en áreas donde la fuerza laboral es relativamente barata. En lo que se refiere al uso de herramientas manuales en regiones tropicales, el uso de guadañas de cadena, guadañas de aclareo, cuchillas de canal, tenedores y rastrillos de excavación ha sido descrito en detalle por ILACO y Druijff (1979). Se ha hecho énfasis, en relación con la incidencia de la bilarzia en muchas áreas tropicales, que se debe utilizar herramientas con asas manuales largas, que hace posible cortar las malezas a distancia, sin que los operadores tengan que entrar al agua.

Una guadaña de cadena consiste de 5-10 cuchillas de hierro interconectadas, de una longitud aproximada de hasta 50 cm, que están unidas sueltamente una de otra. En cada uno de las dos hojas exteriores hay una apertura para atar una cuerda. Al tirar de las cuerdas alternativamente, que se debe hacer por dos hombres (uno en cada orilla) las cuchillas se mueven en forma de zig zag sobre el fondo de la corriente de agua y, sí las cuchillas están bien afiladas, la vegetación será bien cortada. Las malezas ya cortadas son recogidas por un tercer hombre para alejarlas del agua.

Una guadaña de aclareo se compone de una cuchilla fijada a un brazo curveado de acero, dotada de asas ajustables. La misma es muy adecuada para cortar las malezas que crecen a lo largo de la orilla del cuerpo acuático. Esta se opera con tirones cortos, que la diferencia de la guadaña ordinaria, que es operada con barridas largas y regulares.

Un cuchillo de canal se compone de un cuchillo de aproximadamente 50 cm de longitud, fijado a una asa o mango de madera. Una cuerda de aproximadamente 2 metros de longitud es fijada al mango o asa, exactamente por debajo de la cuchilla. Este es operado por dos hombres. Uno sostiene el mango y lo mueve de arriba a abajo, de tal manera que el cuchillo corte las malezas que crecen de la orilla hacia el agua. El otro hombre hala el cuchillo hacia adelante con la cuerda.

Un tenedor de excavación se utiliza para sacar las malezas enraizadas en el fondo o para extraer plantas grandes libremente flotantes como el Jacinto de agua.

La experiencia dice que los funcionarios de políticas en los países en desarrollo pueden ser algo escéptico acerca de la utilización del control manual, ya que en la mayoría de los países occidentales esta práctica ha sido reemplazada por el uso de máquinas. Sin embargo, en los países del Tercer Mundo con fuerza laboral de bajo costo, el uso de los instrumentos manuales es muchas veces el método más económico, particularmente en pequeños cursos de agua.

Control Químico

Generalmente no es aconsejable el uso de productos químicos en o cerca de los cuerpos acuáticos, ya que esto puede provocar riesgos al ambiente y a la salud humana. Esto es importante, en particular, en áreas densamente pobladas en los países en desarrollo, donde la población suele vivir en estrecho contacto con el agua. Además, la aplicación de herbicidas en la mayoría de los casos requiere de equipos relativamente sofisticados, los que son relativamente caros. Sin embargo, en situaciones de emergencia, los herbicidas menos dañinos pueden proporcionar una solución a corto plazo. Recientemente, los principales herbicidas utilizados en el agua o cerca de ésta, han sido discutidos por Murphy y Barrett (1990). Estos autores también dan una extensiva reseña del impacto ecológico del uso de los herbicidas en aguas frescas, incluyendo su toxicidad directa e indirecta sobre plantas no objeto de control, micro-organismos, invertebrados, peces y animales superiores.


Control biológico


Se puede concluir que el control biológico de las malezas acuáticas, similar al control biológico de malezas terrestres, ha sido en general no muy importante. Sin embargo, algunos de los mayores éxitos del control biológico de las malezas en general han sido obtenidos con malezas acuáticas. Estos progresos son aquéllos que tienen que ver con el uso selectivo de insectos que inciden en hábitats originales de la maleza caimán (el crisomélido Agasicles hygrophila), del jacinto de agua (los curculiónidos Neochetina eichhorniae y N. bruchí, así como la polilla Pyralida taladradora del tallo Sameodes albiguttalis) y la salvinia (el curculiónido Cyrtobagous salviniae), respectivamente.

En las áreas donde estas malezas acuáticas han sido introducidas el potencial para el control biológico es generalmente muy favorable. Con respecto a la maleza caimán, el uso efectivo de A. hygrophila está restringido a formas flotantes de la maleza en áreas con temperaturas relativamente altas. Además, se debe tomar en consideración que los insectos limitan el crecimiento en mayor o menor grado de estas malezas, pero en la mayoría de los casos son incapaces de eliminar la vegetación problemática completamente en el cuerpo acuático. En este sentido, Cyrtobagous salviniae es un agente excepcionalmente agresivo. En un período de un año, este picudo destruyó cerca de 18, 000 toneladas de Salvinia molesta en el lago Moondarra en Australia, y se pronostica que controlará exitosamente el crecimiento de la salvinia en la mayoría de las áreas tropicales y sub-tropicales del mundo.

Se ha recomendado introducir estas especies de insectos en todas las áreas donde el jacinto de agua, la salvinia o la maleza caimán están ocasionando problemas. Los insectos han sido estudiados en detalle y su especificidad de hospederos ha sido fehacientemente demostrada. Los costos son bajos y, aunque medios adicionales de control pueden ser necesarios, el efecto de estos insectos es perdurable, a menos que las malezas objeto de control sean completamente erradicadas. En tal caso, es obvio que los insectos también desaparecerían. En caso de reinfestación será necesario liberar una nueva colonia del agente de control. Nuevas colonias de A. hygrophila pueden ser obtenidas del International Scientific and Industrial Research Organization (CSIRO) en Australia, el National Biological Research Center (NBRC) en Tailandia y del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), mientras que colonias de N. eichhorniae son obtenibles de CSIRO, USDA y del Instituto Internacional de Control Biológico (IIBC) en Trinidad, y colonias de C. salviniae se pueden solicitar al CSIRO.

Agentes biológicos específicos para el control de otras especies de malezas acuáticas aún no están disponibles. El picudo curculiónido Neohydronomous pulchellus, que ha sido colectado en América del Sur y que sustancialmente redujo el crecimiento de Pistia stratiotes en Australia, puede ser una excepción en este aspecto.

Al contrario de la especificidad de los insectos antes mencionados, la carpa (Ctenopharyngodon idella), un pez fitófago, ataca casi todas las malezas acuáticas presentes. Por consiguiente, éste resulta un buen medio para mantener bajo control el excesivo crecimiento de la vegetación compuesta por varias especies de malezas y formas de crecimiento. Sin embargo, la carpa prefiere plantas con tejidos suaves, tales como las plantas sumergidas y otras pequeñas de libre flotación. Desafortunadamente, el jacinto de agua es de poca preferencia por la carpa, pero de no haber otras plantas, los peces pequeños se alimentarán de las raíces y los más grandes de raíces, hojas y peciolos del jacinto. Una ventaja adicional de la carpa herbívora es también su buen sabor como pez, lo cual puede servir como fuente de alimento para la población local. Es por eso que la carpa herbívora es teóricamente un medio ideal para el manejo de malezas acuáticas en la agricultura de bajos insumos. Lamentablemente, el manejo de la carpa es extremadamente difícil. El pez es fuertemente afectado por los factores ecológicos, tales como temperatura, contaminación del agua y depredadores. Además, en áreas densamente pobladas no es siempre factible prevenir la pesca excesiva o en balde.

Las carpas herbívoras requieren condiciones muy específicas para desovar y en general no se multiplican fuera de su hábitat original en China y Siberia. No obstante, la reproducción artificial es relativamente fácil en una unidad de reproducción. El desove puede ser inducido por inyecciones de hormona bajo condiciones anestésicas y la fertilización de los huevos puede ser realizada in-vitro. Después, el joven pez debe criarse hasta un tamaño que permita su liberación segura, lo que depende de la presencia del pez depredador. En los Países Bajos, el pez debe tener unos 30 cm de longitud para prevenir la depredación por lucio. Por otro lado, en canales de irrigación en Egipto es posible reproducir peces relativamente pequeños, ya que grandes peces depredadores están escasamente presentes. La utilización de la carpa herbívora en la agricultura de bajos insumos requiere que las autoridades locales proporcionen el pez gratuitamente o a bajos costos, lo que obliga a tener unidades de reproducción y personal para operarlas.



Control Integrado

Como los métodos de control aplicados por separado no son siempre efectivos, es sumamente ventajoso combinar varios procedimientos de manejo. Un posible enfoque es la combinación del control manual (con el uso de herramientas manuales) con el control biológico. Los insectos específicos para el control del Jacinto de agua, la salvinia o la maleza caimán deben ser particularmente incluidos en este contexto, los que, al menos, ayudan a mantener un baja tasa de crecimiento de las malezas y, por consiguiente, la extracción manual será menos prolongada y tediosa. Una combinación a base de la liberación de la carpa herbívora y la extracción manual es también otra posibilidad. La carpa herbívora generalmente no se alimenta mucho de las malezas con tejidos relativamente duros o de plantas emergentes que crecen fuera del agua. Sin embargo, es relativamente fácil extraer pequeñas poblaciones de malezas con herramientas manuales.

Una combinación a base de aplicaciones herbicida (2, 4-D) y del picudo Neochetina eichhorniae para el control del Jacinto de agua ha sido probada en los EE.UU.

El herbicida no afectó directamente los picudos y sucedió que los adultos del insecto se trasladaron de las plantas tratadas con el herbicida a las no tratadas en las áreas adyacentes. Sin embargo, en opinión de este autor, la aplicación de herbicidas debe evitarse lo más posible dentro o cerca de los cuerpos acuáticos, por lo que sólo aplicaciones menores del 2, 4-D pueden ser consideradas bajo estas condiciones. Este herbicida es poco costoso y no muy tóxico, pero no debe olvidarse que el mismo no debe usarse en áreas próximas a cultivos de plantas dicotiledóneas.


Usos prácticos


Con respecto a los altos costos del manejo acuático de malezas, varios estudios han sido realizados sobre las posibilidades de uso práctico, para compensar, al menos parcialmente, los costos de la extracción de las malezas. La investigación se ha desarrollado particularmente sobre el Jacinto de agua. Una desventaja es que el contenido de agua de las plantas acuáticas es muy alto (en el jacinto de agua es más de 90%), lo cual implica que el transporte del material húmedo es bastante costoso. De aquí se puede concluir que para usos prácticos es apenas posible desarrollar tal sistema sobre una base económica. Usos prácticos potenciales de las malezas acuáticas para los pequeños agricultores generalmente incluyen:

(1) Producción de biogás.

(2) Alimento para animales.

(3) Producción de compost y acolchado.

La producción de biogás consiste en la descomposición controlada de las plantas por una bacteria anaeróbica productora de metano. Las plantas trituradas convenientemente son ubicadas en un tanque sellado con el inoculo de la bacteria, el cual, después de un cierto período de tiempo, produce una mezcla de gas consistente en aproximadamente 70% de metano y 30% de dióxido de carbono. Este proceso tiene la ventaja de utilizar la humedad de las plantas acuáticas, la que es requerida para la fermentación. El biogás quema pronto y se puede utilizar para cualquier aplicación, donde el gas natural es utilizado: para cocinar, como fuente de calefacción y de energía. Sin embargo, el biogás no puede ser comprimido en cilindros a menos que se separe el dióxido de carbono. Por lo tanto, no es práctico usarlo para combustible de máquinas. También se debe tomar en consideración que su uso requiere supervisión continua para mantener la producción de metano. A pesar que la adquisición del equipo para la fermentación puede ser simple y barata, la construcción requiere conocimientos técnicos, además de mantenimiento cuidadoso.

Numerosas ensayos fallidos se han hecho en la alimentación de los animales con la masa de las plantas acuáticas. Esto es debido al alto contenido de humedad y minerales (sodio, hierro, potasio y calcio se presentan con niveles de 3 a 100 veces más altos que los hallados en los forrajes producidos en medio terrestre) en las malezas acuáticas. No obstante, cuando las plantas están parcialmente deshidratadas y ensiladas, son normalmente aceptadas por el ganado vacuno y ovino. Las malezas acuáticas son aceptadas también por los animales cuando estas son utilizadas como suplemento o mezcladas con otros forrajes.

Mucha atención se ha prestado al uso de las malezas acuáticas como material de compost, en particular del Jacinto de agua. Sin embargo, los resultados han sido variables en gran medida, lo cual está probablemente relacionado con la extensión del período de pre-secado de las plantas. La mayoría de las operaciones exitosas para producir compost a partir de malezas acuáticas comprenden la adición de suelo, ceniza, material vegetal fibroso y estiércol seco.

Las plantas acuáticas al ser utilizadas como acolchado reducen la erosión, suprimen las malezas, disminuyen la evaporación y aumentan la humedad del suelo y el contenido de materia orgánica. El transporte es, sin embargo, el factor limitante. Esto puede solucionarse parcialmente si las plantas son secadas bajo los efectos de los rayos solares en las orillas del cuerpo acuático antes de su transportación.



Conclusiones

La agricultura de bajos insumos está usualmente relacionada con los pequeños agricultores, los que poseen limitados fondos. En lo que se refiere al manejo de malezas acuáticas en la agricultura de bajos insumos, se debe observar que los pequeños agricultores no son generalmente responsables de las operaciones de irrigación y drenaje de grandes canales o del manejo de embalses. En la mayoría de los países estos grandes cuerpos acuáticos son administrados por autoridades gubernamentales. Es por eso que los problemas de malezas acuáticas abordados en el contexto de esta información principalmente se refieren a pequeños canales y embalses.

Para mantener los pequeños cursos de agua libres de malezas, puede ser útil plantar árboles a lo largo de las orillas. Generalmente, una disminución de la intensidad de luz marcadamente reduce el crecimiento de las malezas. Se debe también evitar el arrojo de desechos y de aguas de albañal en el agua del embalse, ya que esto conduce a la eutrofización (aumento de nutrientes en el agua) y el estímulo subsiguiente del crecimiento de las malezas. Si una densa vegetación está en desarrollo, se recomienda el uso de herramientas manuales para extraer las malezas del agua.

En lo concerniente al control biológico, sería muy ventajoso introducir los insectos específicos, ya disponibles, en áreas afectadas por el jacinto de agua y la salvinia. La maleza caimán puede ser también controlada con el uso de insectos, pero con la excepción de EE.UU. y Australia, esta maleza no es un gran problema. Existen otros agentes biológicos para el control de otras plantas acuáticas, pero desde un punto de vista práctico tales especies aún no son importantes como plagas.

Desde un punto vista puramente teórico, el uso de la carpa herbívora en el control de malezas acuáticas es un atractivo alternativo, pero es muy cuestionable si se debe recomendar para su uso al nivel del pequeño agricultor, ya que en la mayoría de los casos su manejo será difícil.

Los usos prácticos de las malezas acuáticas, como actividad de apoyo en el control de malezas, no parece ser factible en general, salvo que se utilicen para compost o acolchado, y siempre que la distancia para su traslado no cree problemas de transportación.









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