Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas Curso: Teología Pastoral



Descargar 29.31 Kb.
Fecha de conversión03.05.2018
Tamaño29.31 Kb.

Universidad Católica del Maule

Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas Curso: Teología Pastoral


Pedagogía en Religión y Filosofía Profesor J. Morin jmorin@ucm.cl

Modelos de Acción Pastoral

(Julio Ramos Capítulo 7)



María Cristina Zamorano, 2004.
A lo largo de su historia, la Iglesia ha ordenado su acción pastoral desde diferentes coordenadas teológicas. Estas coordenadas suponen una teología eclesiológica que orienta a la acción pastoral, coordenadas que se pueden llamar modelos de acción pastoral. Estos modelos nunca son completos ni cerrados, sino que se complementan uno a otro para dar una visión más amplia de la acción pastoral. En palabras de Casiano Floristán, un “modelo o paradigma, en la acción pastoral, es un proyecto operativo o plan concreto de actuación que relaciona de un modo dinámico todas las tareas que intervienen en el proceso de la praxis”.1
Es la Iglesia la que define los modelos para responder al hombre y al momento, y no son los modelos que constituyen lo que hace la Iglesia. De aquí se desprende que ningún modelo de pastoral pueda prescindir de elementos que son fundamentales en la acción pastoral de la Iglesia como son: la palabra de Dios, la conversión, el bautismo, la reconciliación, la eucaristía, la solidaridad, los carismas, las tareas, la participación de todos y la autoridad en el Señor. Entonces, los modelos de pastoral se refiere a la “programación metódica y ordenada de todas las actividades pastorales que brota de la comprensión de la Iglesia y del hombre y del mundo hacia los que van dirigidas sus acciones salvíficas.” 2 Entre los modelos se puede distinguir cuatro que están relacionadas con las cuatro dimensiones de la acción pastoral:

  • La liturgia: Modelo Tradicional

  • La comunión: Modelo Comunitario

  • El anuncio evangelizador: Modelo Evangelizador

  • El servicio a los hombres: Modelo liberador.




  1. MODELO TRADICIONAL: es el que ha fomentado de manera más directa la acción litúrgica y en torno a ella ha conformado una Iglesia que ha encontrado en el culto su principal campo de acción y desde él se ha comprendido.


Situación a la que responde. La Iglesia se ha comprendido y ha actuado en una sociedad en la que gran parte de los ciudadanos pertenece a ella lo cual hace que tenga un peso en la sociedad. La permanencia de la sociedad en la Iglesia, las obras realizadas por ella y el matiz cristiano dado a la educación, son elementos que han consolidado una cultura cristiana que transmite elementos y valores de la fe a los que viven en ella. Esta situación propicia al menos tres consecuencias para la vida de la Iglesia:

  • La Iglesia tiene una preocupación exclusiva por su vida interior, lo cual hace que los ambientes extraeclesiales no tengan mucho peso a la hora de programar y proyectar su acción pastoral;

  • La Iglesia se siente liberada de muchas tareas evangelizadoras como lo son la transmisión de valores y contenidos cristianos, ya que siente que estos elementos son adquiridos por el hombre a través de la cultura ambiental;

  • La Iglesia tiene un reconocimiento social, que le facilita la ejecución de sus acciones, y por oto lado, no presenta una actitud crítica frente a las mismas.


Ideas eclesiológicas básicas. Este modelo parte de una imagen de Iglesia como sociedad perfecta, es decir, la que tiene en sí misma todos los medios para conseguir sus fines. Así, los hombres para obtener la salvación, sólo tienen que dirigirse a ella.

Se comprende como una Iglesia estructurada de forma piramidal y estratificada, cada estrato tiene una relación de obediencia con el estrato que está por sobre él, y una relación de mandato con el que está por debajo. La acción pastoral también está regida de esta manera, así, a medida que se va descendiendo en la pirámide, la importancia de la obra también se hace menor, lo cual hace que vaya creciendo la pasividad y la falta de responsabilidad con ella. Además, este ordenamiento supone una gran cantidad de leyes y normas que se deben obedecer.


Planteamiento pastoral. Su acción está centrada en la dimensión espiritual del hombre, es por ello que la acción pastoral que propone es la cura del alma, la cual se realiza esencialmente a través de la entrega de los sacramentos, los cuales constituyen el medio de salvación. Este hombre es entendido en su individualidad, y no en sus aspectos o en su ser en comunidad. Aquí existe la piedad individual, los sacramentos individuales y la caridad individual. Los aspectos sociales de la fe son ignorados o bien tienen escasa relevancia.

La acción pastoral es ejercida de manera activa por los sacerdotes y recibida de manera pasiva por los laicos. Es decir, la misión de Cristo es continuada por la jerarquía, los cuales tienen a su cargo la Palabra, la sacramentalización, y el cuidado de la comunidad, esto hace parecer que el resto de los miembros de la Iglesia no tienen protagonismo pastoral ni participación en la misión.


Acción pastoral. Las acciones fundamentales son las del culto sacramental, las cuales tienen a la parroquia como su base de realización, las demás acciones pastorales están puestas a su servicio. Así tenemos:

  • La acción catequética, la cual es entendida desde su relación con los sacramentos que se van a recibir y para los cuales se prepara, esta catequesis tiene poco que ver con la vida del individuo, y es entendida, más bien, de forma memorística.

  • La pastoral de la palabra es amplia: misiones, ejercicios espirituales, retiros, etc. que tienen como objetivo central llevar a los hombres a recibir los sacramentos. En general, la vida comunitaria en la parroquia tiende especialmente a asegurar la práctica y la recepción de los sacramentos.




  1. MODELO COMUNITARIO. Frente a una pastoral tradicional que se caracteriza por la práctica sacramental, han ido apareciendo en la Iglesia comunidades como medio concreto de vivir la fe y la eclesialidad lo cual ha renovado el panorama pastoral. Esta renovación ha venido marcada por el descubrimiento y la potenciación de la comunión y las comunidades en la Iglesia, y también por incidir en todos los aspectos comunitarios de la fe.


Situación a la que responde. Uno de los problemas planteados por la pastoral tradicional ha sido el de la masificación, la ampliación del territorio y de la comunidad parroquial, producto de la nueva configuración sociológica, esto ha traído consigo dos consecuencias:

  • Se ha perdido el fundamento sociológico sobre el que se asentaba la comunidad parroquial y la pastoral anterior, ya no existe una comunidad humana unida por lazos de conocimiento personal;

  • La masificación hace posible una realidad pastoral administrativa, pero no comunitaria. Los lazos afectivos interpersonales están ausentes en un tipo de pastoral que se caracteriza por la masificación.

Es en esta situación que surge el modelo comunitario, especialmente apremiado por la celebración del Vaticano II, más concretamente por uno de los aspectos de su doctrina más recibido por la totalidad del pueblo: el de la Iglesia como comunidad. Su intento y su acción van encaminados hacia la evangelización.


Ideas eclesiológicas básicas. Existen dos ideas básicas que sustentan este modelo y que proceden de la concepción eclesiológica del Vaticano II:

  • La concepción de la Iglesia como misterio de comunión que tiene su origen en el misterio de Dios; y como misión que engrandece la comunión e integra a ella, por ello la Iglesia es para el mundo el sacramento del poder convocador para los hombres de la misión dejada por Jesús.

  • La eclesiología del pueblo de Dios ha descubierto el carácter profético, sacerdotal y real de todos los miembros de la Iglesia desde el bautismo y, a la vez, a afirmado la igualdad esencial de todos ellos, haciéndolos a todos partícipes de la misma misión y agentes de la vida pastoral.

Estas dos ideas eclesiológicas desembocan en la comunidad como estructura pastoral que permite vivir en autenticidad la fe y se ofrece como renovación para la Iglesia.
Planteamiento pastoral. La acción pastoral consiste en la edificación de la Iglesia partiendo de la base de la pequeña comunidad hasta la totalidad de la Iglesia como comunión de comunidades. En este modelo se edifica a la Iglesia desde la vida misma, no importa tanto la estructura dogmática como la vida real en el amor de los que forman las pequeñas comunidades.

La estructura comunitaria y el modelo de comunidad no es único en la Iglesia, sino plural, esto porque en la Iglesia han aparecido distintos tipos de vivir la comunidad y de comunidades.


Acción pastoral. Sus acciones pastorales están claramente tipificadas. Mencionaremos algunas de sus características:

  • La comunidad es el elemento cristalizador de los demás elementos eclesiales que están presentes, por ejemplo: el servicio al mundo, la evangelización y la liturgia;

  • La comunidad intenta ser un signo vivo de la salvación en medio de la comunidad humana

  • La estructura evangelizadora es muy fuerte, en ella tiene una gran relevancia la Palabra de Dios como fuente y origen de toda evangelización

  • La participación de todos los miembros de la comunidad es uno de los pilares de este modelo, por ello, la comunidad tiene distintas funciones dentro de ella;

  • La acción pastoral es edificada en conjunto por toda la comunidad, sus miembros son de todas las edades y todas las clases sociales, las situaciones de vida son integradas dentro de un mismo proceso comunitario lo cual muestra, por una parte, el signo de la unidad en la Iglesia de todos los hombres, y por otra, la referencia concreta de cada miembro a la totalidad de la comunidad.




  1. MODELO EVANGELIZADOR: el término evangelización se refiere aquí al anuncio primero del evangelio que lleva al que lo escucha a la fe y a la adhesión a la Iglesia. Este modelo quiere reunir alrededor del tema de la transmisión del evangelio todos los demás elementos de la vida y de la acción pastoral y eclesial.

Situaciones que están provocando que este modelo se lleve a cabo:

Hay un cristianismo sicológico que no consiste en la manifestación de una fe autentica, frente a esto se da una realidad muy pobre en la vida de la Iglesia, tanto en la doctrina, en el testimonio y en el culto. Esto se ve manifestado en los sacramentos, los cuales son recibidos respondiendo más a una costumbre social que a una celebración de la fe; también hay una separación entre la vida y fe en muchos creyentes, con esto, la fe no llega a ser totalizante en la vida de la persona y la acción pastoral se reduce sólo a algunos ámbitos de la existencia; y finalmente, porque en la sociedad hay una fuerte marginación y mucha pobreza. Todas estas situaciones están obligando a la Iglesia ha hacerse un nuevo planteamiento de evangelización desde distintos presupuestos.


Ideas eclesiológicas básicas. En este modelo hay dos ideas que están en la base:

  • La misión como autentificación de la comunión

  • La sacramentalidad de la Iglesia que la hace significativa y eficaz para el mundo.

Estas ideas confluyen en una apertura de la Iglesia hacia el mundo para el que ella se comprende como sacramento de salvación. La Iglesia se ve enviada y ve en los hombres y en el mundo los destinatarios de su ser y de su acción. La salvación aquí no es impuesta sino que es un ofrecimiento. Esta postura implica varias actitudes que van a transformar la acción pastoral: el respeto a la autonomía de las personas; el diálogo sobre la base común que los une: el hombre; el servicio; la participación y el pluralismo.
Planteamiento pastoral: la preocupación por la evangelización quiere concentrar en sí la totalidad de las acciones eclesiales: el servicio evangelizador, la comunión evangelizadora y la liturgia evangelizadora. Esta acción pastoral se propone la evangelización de los alejados, la cercanía a los que se están alejando, la reevangelización de los cristianos y una iniciación auténticamente cristiana que sirva de base a una fe madura y auténtica.
Acción pastoral: para que pueda lograrse este planteamiento pastoral, se hace necesario potenciar las siguientes acciones: una iniciación cristiana seria que incluya una celebración auténtica de los sacramentos de iniciación; una potencialización de la misión de la Iglesia caracterizada por la preocupación por los ambientes que están más alejados de la Iglesia; empeño y trabajo por la transformación social que se manifiesta en la acogida y cercanía a los pobres y a los últimos de la sociedad, haciendo de la Iglesia un lugar de su presencia; y una atención preferencial a los jóvenes y a la religiosidad popular.
4. MODELO LIBERADOR. Este modelo se fija en un campo concreto de la pastoral de la Iglesia y desde ahí quiere agrupar todos los elementos pastorales, esta acción pastoral fundamental es el servicio.
Situación a la que responde: este modelo ha emergido de la teología de la liberación como una dimensión práctica de ella. La situación que apremia una práctica pastoral liberadora es la de la injusticia, tanto personal como estructural, que ha degradado al hombre hasta situarlo en niveles que son infrahumanos.

Ideas eclesiológicas básicas:

  • La concepción sacramental de la eclesiología desarrollada en los años preconciliares, la cual está consagrada en el capítulo primero de la Lumen Gentium. Según ella, la Iglesia, que es sacramento de la unión de Dios con el hombre, y de los hombres entre sí, no es sólo aquello que simboliza, sino que lo realiza aquí y ahora;

  • La eclesiología de las Iglesias locales que ha visto en cada diócesis el lugar donde emerge la Iglesia en su plenitud;

  • El diálogo con el mundo es entablado tanto en lo intelectual como en el compromiso por la búsqueda y la creación de una sociedad más justa en la que el hombre sea verdaderamente hombre.

Planteamiento pastoral. Su propuesta pastoral consiste en tomar conciencia de la situación social en la que se ejerce la evangelización y transformarla para que el anuncio de la salvación resulte eficaz. Para ello es necesario la toma de conciencia de la situación, ya que esta es una opción pastoral que surge de la situación dada, lo primero es la realidad concreta, además, la eficacia aquí es un tema central, ella implica medios y metas en orden a la transformación de la realidad social.
Acción pastoral. Este modelo sitúa a la catequesis como fuente de toda la praxis liberadora porque en ella se logra tomar conciencia de la situación injusta y de la nueva situación que debe crear el evangelio; esta catequesis de la liberación tiene un fuerte componente profético, tanto por la denuncia como por el anuncio, es decir, no sólo sirve para tomar conciencia de la situación de pecado en la que se está viviendo, sino también sirve para darse cuenta de la situación de gracia a la que invita el evangelio y que se hace efectiva por la presencia de los cristianos. Por otra parte, la acción pastoral liberadora hace una opción preferencial por los pobres, es por eso que la acción de la Iglesia en favor de ellos consiste en poner en activo la caridad, que es la gran fuerza eficaz del evangelio.

Para finalizar es importante recordar que los modelos no son completos ni cerrados, siempre es posible que exista el traslado de elementos de unos modelos a otros, además ningún modelo se contrapone a otro ni es absoluto, más que nada son organizadores de una acción que ofrece la misma salvación de Jesús transmitida sacramentalmente por la Iglesia, de ahí que ninguno pueda cerrarse ni ser cerrado a las influencias de los otros.



1 RAMOS GUERREIRA, Julio, Modelos de Acción Pastoral. En su: Teología Pastoral, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1995, p.124.

2 RAMOS, op. cit. p. 126.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal