Farsa de la natividad



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FARSA DE LA NATIVIDAD

Égloga nuevamente trovada por Hernando de Yanguas en loor de la Natividad de Nuestro Señor, en la qual se introduzen quatro pasto­res, cuyos nombres son Mingo Sabido, Gil Pata, Benitillo, Pero Pan­ça; los quales, informados de los ángeles cómo Christo era ya naci­do, vienen le [a] adorar y ofrecen sus dones, y Nuestra Señora da las gracias.
Y llega Mingo Sabido tañendo una gayta y dize:
Mingo Sabido
Las gaytas, guitarras, rabés repiquemos,

y las cherumbelas muy huerte tangamos,

cordojos, renzillas de nós despidamos,

y brincos, corcobos y saltos echemos.

5 Los hatos y migas y burras dexemos

quitemos las tristes capillas de nós,

que nuevas ay, nuevas: ¡Ques nacido Dios!

¡Gil Pata, Gil Pata! ¡Ven, ven y baylemos!


Entra Gil Pata tañendo una guitarra y dize
De mucho gasajo que traygo comigo

10 no puedo tenerme, que no dé corcobos;

no temo leones, ni grifos, ni lobos,

seguro está el hato del mal enemigo.

Acá estás tú, Mingo; bien vengas, amigo,

que, ¡voto a sant Pabros y a diez verdadero!

15 que diz ques nascido tan claro luzero

que viene a las gentes poner en abrigo.


Replica Mingo
Pues esso, Gil Pata, yo ya lo he callado,

que estando migando, encima una cumbre,

vi que salía tan clara una lumbre

20 que, en vella, del todo me hizo espantado.

Estava el cielo tan pintoparado

y assí relumbraron las Siete Cabrillas

que bien demostraron aver maravillas

del sancto moçuelo ques Dios encarnado.


Aquí llega Benito tañendo un arrabé y llamando
25 ¡Hao! ¿Quién está [a]cá? ¡O, Dios acreciente

tambïén aquí, regloto de mesta!

Apuesto que saben acá desta fiesta,

que muy de repasto se huelga esta gente.

¡Ha, Mingo Sabido! ¡Gil Pata, Cremente!

30 ¿No sta [a]cá alguno de los de mi hato?

¡Ha, Urrasco Ropero! ¡Ha, Gil Garavato!

Quiçá avrá Dios parte, si alguno no siente.


Responde Gil Pata
¿Quién llama? ¿Quién grita? ¡O, hermano Benito,

échame toste priado la mano!

35 Alegre semeja que vienes, hermano,

que vienes pintando con tu rabelico.

[Benito] Aún si supiesses, Gil Pata bendito,

razón que tenemos de dar çapatetas,

¡juro a sant Cuerno! que tus agujetas

40 quebrasses baylando, tu poco a poquito.


Gil Pata replica
Quiçás yo barrunto, tu huerte alegría

de dónde rebienta, Benito carillo;

apuesto que sabes también del chiquillo

que dizen que virgen y madre lo cría.

45 Éssa es la cuenta, ¡pardiós, da [a]cá vía!

Andemos con grita y plazer una dança,

llamemos si viene por aý Pero Pança,

aquel que en las bodas de mengua tañía.


Llama Mingo a Pero Pança
¡Ha, Pero Pança! ¿Por dónde rodeas?

50 ¡Ha, zagalejo, de buen padre rico,

según Dios le hizo, de ruyn y de chico!

Pardiós, Benitillo, que apenas lo veas...

¿Si anda por dicha por essas aldeas

haziendo varrunto por este muchacho?

55 Juro a mi vida que tarda gran cacho.

¿No vienes, Pidruelo? ¿Por dónde passeas?


Entra Pero Pança tañendo un tamborín y responde
Hem[e] aquí, vengo, no grites si quies,

que, ¡voto a san Basco!, después que partí

con nuevas chapadas, carillos, que oý,

60 nunca más pude tener estos pies.

Acá pues, vosotros, ¿qué nuevas tenés?

Que allá, por encima de los enzinares,

garçones bolando passavan a pares.

¡Qué cosas chillaron, que os encantarés!


Prosigue
65 Yo ¡pardiez!, Benito, que tuve temor

en ver que era gente venida del cielo;

a pocas estuve que no di en el suelo,

según me metieron de grande el pavor;

mas ellos dixeron 'Escucha pastor,'

70 y aun casi ablaron grámata o latín

y, claro te digo, dixeron al fin

'puer natus est nobis, el gran Salvador'. Mattheum i
Benito ¿Allá rebolaron también los garçones,

por cima tu hato, majada y mastines?

75 Pero ¡Tomá si volaron! Rezaron maytines,

tocaron sabuchas, cantaron canciones;

no ay nadi que oyera, Gil Pata, sus sones

que aunque no oviera baylado morisca,

que en medio el cellado, rebuelto en ventisca,

80 no diera mil bueltas y mil saltejone[s].


Gil Pata Tú sabes de cierto, Domingo Sabido,

la cuenta y quillotro del son que á passado.



Mingo Sábete hermano, por mal del pecado,

que un niño que dizen ques Dios á nascido.

85 Pero ¡Dichosa la madre que tal á parido!

Mas, dime [e]n qué parte nasció tanto bien.



Mingo En nuestra aldehuela, llamada Betlén,

en un pesebrejo se huelga tendido.


Gil Pata Agora yo digo que ay paz en la tierra,

90 y paz en el cielo y paz en el mar,

y paz en los hatos de nuestro lugar,

y paz en los valles y paz en la sierra:

las armas luzidas y cosas de guerra, Esaie ii

coraças, arneses, puñales y espadas,

95 en hozes y rejas serán ya tornadas;

quien no me creyere presuma que yerra.


Benito replica
¿Quién tiene, Mingo, poder tan entero

que pueda las armas vedar y malicia?



Mingo Este moçuelo, ques sol de justicia,

100 que sin ser, las cosas las sabe primero.



Benitillo Seyendo tan niño es ya tan artero

que pueda en justicia las gentes tenellas;

quien hizo los cielos, planetas y estrellas

¿no cuydas que puede ser bien justiciero?


105 Pero Pança Yo digo ques hijo de rey y ques rey Psalmi xxii

según que lo cüentan sus profecías;

el mesmo sagrado, bendito Messías

que está prometido venir en la ley.



Gil Aunque no quieras, Pidrüelo crey

110 que deste mochacho nos dixo Ysaýa Esaie xiiii

que virgen su madre lo concebiría,

que salvos hiziesse los hatos y grey.


Benito, contra el diablo
¡Reméssate y gime, nefando Plutón!

¡Aúllen tus cortes y gentes guineas

115 que cerca te vienen tan crudas peleas

do pierdas tu reyno, vandera y pendón!

¡Y tú, marinero ya viejo, Carón,

desmaya, no esperes el viento de popa!

¡Y tú, can trifauce, tan sola la sopa

120 de marras no atiendas para colación!


Mingo Sabido
Venido es aquel que la verga de Arón Exodi vii

hizo que fuesse tornada serpiente,

la qual se tragó, si quies que lo cuente,

las otras culebras delante Faraón.

125 Éste a Nabuco, potente varón, Daniel iiii

baxó de su estado e diole retorno;

éste libró los niños del horno Daniel iii

y all asna le hizo quexar su passión. Numeri xxii


Gil Pata, contra el diablo
Los sanctos prophetas allá donde están

130 llamando al divino Messías prometido,

tú lleva la nueva, Plutón, ques venido,

que cessen sus penas, dolores y afán;

y sepan de cierto que ya gozarán

del campo florido que llaman Eliso.

135 El qual este niño para ellos lo quiso

que presto sus ojos ansí lo verán.


Pero Pança, contra el diablo
Venida es, venida, tu gran perdición,

al mundo es llegada segura la vida.

Nascida es, ¡a hotas!, tu muerte cumplida.

140 Da gritos y llantos, del duelo te pon,

ya cesse la rueda boltear a Ixión,

siéntese encima Sisipho del canto,

los buytres no coman del hígado tanto,

conozcan que ay nuevas de admiración.


Mingo Sabido
145 Venido es aquel que, carillos, mandó Josue x

al sol que en el medio del cielo parasse,

hasta que su capitán se vengasse

de los cinco grandes, que al sol sojuzgó.

Éste es aquel que la hambre domó Daniel vi

150 daquellos leones do estava Daniel; et xiiii

Éste dio libres a los de Israel Exodi xvii

quando a pie seco la mar los passó.


Benitillo Según que, carillo, varrunto yo ya,

tomando la cuenta que agora me dizes, Exodi xvi

155 éste es aquel que llovió codornizes

allá en el desierto, con dulce maná

a cabo de rato. Mirá, que os dirá

según su poder esso es muy poquito;

más son las cosas que hizo en Egipto

160 sacando su pueblo de captividad.


Prosigue las plagas de Egipto
Estando su pueblo captivo, subjecto

al duro Farón, passando tormentas,

bolvió este moçuelo las aguas sangrientas,

que no quedó pece, ni branco ni prieto. Exodi vii

165 Allí dio las plagas, terribles de aspecto: Exodi viii

graniço, langostas, mosquitos y ranas,

y nieblas palpables y muertes y sañas,

do bien se mostrava potente y perheto.


Mingo Sabido
Éste es aquel que de fin y de daños

170 libró los dos sanctos, Enoc con Elías. Genesis v

Éste no es otro que al rey Ezechías Regum quarto cap.

en fin de su vida le dio largos años. ii et ca. xx

Éste destruye los vicios y engaños,

y dio nuevo hijo a la vieja madre, Genesis xxi

175 y quiso tentar con él a su padre,

do están mil misterios metidos, estraños. Genesis xxii


Gil Pata Mas, ¿cómo es posible, zagal agudillo,

que aqueso que cuentas creerte podamos?

Yo quiero que entremos en cuenta, veamos,

180 declárame, agora, si quies, un puntillo:

yo veo questa noche nació este chiquillo,

y esso que rezas ha más de mill años;

aquessos milagros tan hondos, tamaños,

¿en qué tiempo pudo hazerlos, carillo?


Responde Mingo Sabido
185 No pienses, Gil Pata, quel niño jocundo

que agora de carne se muestra vestido,

puesto que agora nos aya nascido Virg. Celumque

que no es más viejo quel cielo profundo; pro­fundo

no tiene principio ni tiene segundo, Joanis i

190 que, aunque lo veas nascido entre nós,

comiença [a] ser hombre, mas es y fue Dios,

que hizo los cielos estables y mundo.


Benito pregunta a Pero Pança
¿Tú sabes, Pidruelo, su casta dó mana,

si es de linaje de nobres y buenos?

195 Pero No pienso yo quanto que puede ser menos,

según es su madre de fresca y galana,

mas díganos Mingo de dónde trasmana.

Mingo Sentaos un cachuelo, que cuenta haré;

mirad por las havas la cuenta a la llana.


Liber generationis incipitur
200 Según deste niño la cuenta me dan, Luce ii

que hijo le llaman también de David,

nasce del tronco, mirad y sentid,

del padre de muchos, llamado Brahán Genesis xxi

y deste buen viejo nasció muy galán

205 Ysac deseado, de Sarra, su madre; Paralipomenon i

el qual, mira, Pedro, de Cara su madre,

del niño Jacob, según hallarán. Genesis xxv


Prosigue Jacob ovo un hijo, qual Judas nombró, Genesis xxix

el qual engendró Farés y Zarán,

210 Farés ovo a Esrón, Esrón ovo [a] Arán,

a Aminadab Arán le engendró, Genesis xxxviii

y de esta manera la cuenta passó

que d[e] Aminadab descende Nasón, Ruth iii

el qual tuvo un hijo, llamado Salmón,

215 Salmón hizo un niño, que Boz le llamó. Ruth iiii


Prosigue Boz ovo a Obet, Obet a Jessé.

Jessé fue su padre del sumo propheta; Ruth iiii

el qual David fue, por senda no reta,

su padre del hombre que más sabio fue,

220 la madre del qual dezían Bersabé. Regum ii c. ii

Aquésta ovo un nieto, mas no fue de Urías,

llamado Roboán y padre de Abías, Paralipomenn iii

el qual ser su padre de Assá juraré.


Prosigue Fue Josaphat su hijo de Assá,

225 que padre del nombre Jorán se dezía;

el qual Jorán era su padre de Ozía, Paralipomenon iiii

avuelo de aquel que dixeron Joatá.

No cambio palabra, mirá cómo va: Paralipomenon iiii

Joatam ovo [a] Acaz por su reta vía,

230 el qual fue su padre, de aquel Ezechía

de quien Manassés nasció, ¡soncas ha! Paralipome­non iii


Prosigue Después Manassés fue padre de Amón, Paralipomenon iii

Amón ovo un niño, por nombre Josía.

Josía fue padre de aquel Jeconía

235 que nasció passando para Babilón;

¡par Dios que va buena la generación!

Que aquel Jeconías gendró a Salatiel, Paralipome­non iii

el qual fue su padre, de Zorobabel,

de quien nació Abiud, chapado varón. Paralipome­non iii


240 Prosigue Abiud ovo un niño, nombrado Elcachín,

que fue dicho padre de Azor a la clara,

del qual Azor, cierto Sadoc se desvara,

para que dende sea padre de Achín.

Estad bien atentos, vayamos al fin,

245 que Achín a Eliud curó de engendrar; Mathei i

Eliud fue su padre, de aquel Aleazar

que hizo a Mathán, yo apuesto un florín.


Prosigue y acaba
Aqueste Mathán, yo os juro a mi vida

según la Vangelio, de vero cantó,

250 que fue dicho padre del santo Jacó,

el qual fue suegro de aquesta parida; Mathei i

h[e] aquí la cuenta ya casi cumplida,

mas porque ninguna cosilla discrepe,

su esposo daquésta se llama Josep[e],

255 que poco a su esposa, te juro la olvida.


Benitillo demanda que sume quántos son todos los que á dicho
Benitillo ¿Pues quántos son Mingo, la cuenta dispuesta

de aquese linaje que cuenta de Dios?



Mingo Prázeme hermano; son uno, son dos,

son tres, quatro, cinco, seys, siete por ésta,

260 y dos que son nueve y diez son con ésta

y tres que son treze y tres disiséy,

y quatro son vente, Gil Pata, ¿no vey?,

y tres ventetrés, contemos la resta.


Prosigue Con dos que aquí pongo ya llega la cuenta

265 a son ventecinco; y tres son venteocho;

¡escucha, Pidruelo, cabeça de tocho!

Con dos perezuelas ya entramos en trenta,

no ay nadi, Benito, que bien no lo sienta.

Con cinco que pongo, que son trentacinco,

270 y seys que me quedan, ¡pardiós, que me brinco!,

que hallo que ay uno de más de quarenta.


Gil Pata Al son de la cuenta que aquí nos ás dado

de aqueste bendito, luzido moçuelo,

holgando me [é e]stado en medio este suelo,

275 la boca de un palmo, del todo pasmado.



Pero ¡O, Dios poderoso, celente, sagrado!

Mas, ¿qué le movió tomar carne humana?



[Mingo] Dizen, Pidruelo, que una mançana Genesis iii

que Adán se tragó del fruto vedado.


280 Gil Pata ¡O, santa que canta, mal trago tragó!

Tragara una landre, que más sano fuera,

que no que la gente por esso perdiera

la gracia del cielo, que entonce perdió.



Mingo Pues mira, Gil Pata, muy bien en qué vo,

285 y desto que digo ninguno se asombre:

que en sólo por esso, hazerse Dios hombre,

más grolla que pena la culpa ganó.


Prosigue No temas, carillo, los hondos estanques,

lagunas Estigias del turvio Cucito:

290 mediante la muerte daqueste chiquito,

en ellas yo ago que no te avarranques.

Sus passos te aviso que sigas y tranques

y a Él ni a su Madre no hagas injurias,

que mal siglo tienen las tre[s] bravas Furias,

295 las quales, te juro, con esto las manques.


Benitillo Dichosos, yo pienso, serán los ganados

questán derramados por este desierto;

el gran Minotauro contalde por muerto,

y todos los otros sobervios criados.

300 De almagre vermejo serán almagrados

los hatos que apastan por esta montaña

y los desmandados traerá a su cabaña,

do hallen los pastos floridos, sagrados.


Pero Pança Ya quen la tierra tan gran rey tenemos

305 tú, Mingo, ¿qué pienssas que viene a buscar?

Después que más crezca, ¿a dó yrá a parar?;

¿a dónde endereça sus varcos y remos?



Mingo Yo pienso que viene a ver los estremos:

pastores, ovejas, cabañas y hatos; Joannis x­

310 los pastos costosos hazerlos baratos

a su propia costa, según lo veremos.


Gil Pata Yo pienso y magino que aqueste luzero

los tristes palacios plutonios, obscuros,

hará despojados, quebrando los muros

315 do está nuestro padre penando primero;

y al can espantable, muy torvo Cervero,

que sorve y se traga sus bravas gargantas

harále que cierre sus bravas gargantas,

de hambre le mate, seyendo portero.


320 Benetillo Ya, pues, que aquí estamos, ¡sus, sus, despache­mos!

y cada qual lleve cosillas que dalle.

Pongamos todos, carillos, en talle,

para, en llegando, que luego baylemos.

Y a su virgen madre manteca llevemos,

325 para que al niño le hagamos miguitas.

Y quien se treviere llevar más cositas,

si solo no puede, también le ayudemos.


Pero Pança Razón es, zagales, buscar invenciones

y solenizarle con ánimos ricos,

330 pues éste summó los pueblos inicos, Genesis xix

a do procuraron maldad los varones.

No viene con maça domando leones,

que por otro modo proceden sus fines,

éste se sirve de los cherubines, Gregorius

335 archángeles, tronos y dominaciones.


Mingo Mediante la gracia daqueste zagal

al bravo gigante sobrava David Regum pri. cap. xvii

los ossos, leones domava en la lid,

guardando los hatos allá en el xaral.

340 Éste a la dueña la hizo ser sal Genesis xix

por sola una buelta que dio a la cabeça:

quien no mira en Él y en esto estropieça, Mathei xi

no puede, carillos, librar sino mal.


Benitillo No cayo en la cuenta quién es la parida,

345 ni puedo acertalla, ni puedo sabella.



Mingo Sábete, hermano, ques una donzella

sin vicio ni daño, muy sancta nacida. Salomon iiii



Benitillo Pues tú, Mingo amigo, si quies, por tu vida,

ansí sant Domingo te libre y te vala,

350 que digas, que apuntes quién es la zagala,

que asmo que deve ser toda polida.


Mingo Yo digo y apunto, ¡escucha acá, ruyn!,

entiende la cuenta, si quies, a la llana:

sábete quésta nació de sant Ana,

355 su padre dichoso llaman Joachín.



Pero ¡O, Dios, ques su hijo, le dé buen maytín!

Diz questa donzella ques muy repolida...



Mingo Tomalde los dichos, jamás fue nascida

ninguna que sepa mirar su chapín.


360 Gil Pata Es flor de hermosas, de sanctas primor,

de vírgines fuente, de gracias dechado,

estrella de norte, gran huerto cerrado,

paloma sin hiel, de todas mayor,

es prima de todas, de todas es flor, Cantico iii

365 de quien Salomón escrive sonetos.

Sus hechos y dichos, en todos perfectos,

remedio y xarave de nuestro dolor.


Benitillo Verás si es remedio de nuestra ventura,

por quien Dios nos haze tan gran beneficio;

370 que Dios para Sí la crió dab inicio, Sapientia xxiiii

que punto no tuvo que ver la Natura.

y allende que tiene tan clara figura,

es toda virtuosa, que dos cosas son Iuvenalis

que tarde se juntan en un talegón,

375 en nuestros rabaños, por nuestra ventura.


Pero Pança Es esta María ancila divina,

beata entre todas las generaciones,

humilde dechado de las perfeciones,

a quien la jactancia jamás no la empina.

380 Gil Ésta es la fresca, gentil clavellina,

y lirio del valle, florida açucena, Salomon ii

preciosa, sagrada, princesa serena,

vergel de virtudes y flor sin espina.


Benitillo Yo, Mingo Sabido, saberlo quisiera,

385 cómo ha quedado del parto perheta.



Mingo Esso es cosilla, Benito, secreta,

mas yo la barrunto ser desta manera:

si el sol entra y sale por una vidriera

sin punto dañarla, crebar ni herir,

390 mejor pudo Dios entrar y salir,

dexándola virgen como antes lo era.


Aqui llegan a donde ella está y pide albri­cias Pero Pança porque la vee primero
¡Albricias, albricias, de nuestro desseo!

¡Huy! ¡Ha! ¡Juro a diez! ¡Carillos, hermanos!

¡Dam[e] acá toste priado essas manos,

395 que yo me la..., yo me la..., yo me la veo!



Benitillo Mira qué dizes, que no te lo creo.

¿Qués della, qués della, la madre del rey?



Pero ¡Mírala, hétela, cátala, vey!

¿Y no la conoces en ver su meneo?


400 Gil Pata Cansados, ¡o, Virgen, señora!, llegamos

los hatos dexamos y burras y aperos,

venimos, graciosa donzella, por veros;

de hinojos en suelo, aquí te adoramos.

Mas ya que tamaña merced alcançamos

405 en verte parida de Dios infinito,

para que puedas criar tu mocito,

recibe, señora, lo poco que damos.


Ofreció Benito y dize
¡O, madre sagrada del Niño divino

que todas las cosas criadas crió!

410 Ofrézcote, Virgen, aquí luego yo

cuchara, colodra, salero de pino

y mándote un borro grosero y un fino:

perdona, Señora, mi pobre presente.

Y al Niño divino suplico, humilmente,

415 que guarde mi hato del lobo malino.


Ofrece Gil Pata
Yo, Reyna del Cielo y Madre y donzella,

te ofrezco esta rueca sin copo, chapada,

y mándote el manso y la borra manchada

y tres rezentales que pacen con ella.

420 Y al Niño, que mama tu teta tan bella,

mándole un tarro, que sorva, de leche,

y un par de vellones, en quel mesmo se eche;

y más: para migas de sevo una pella.


Ofrece Pero
Yo no sé qué darte, bendita Señora,

425 ni sé con qué pueda servir el Infante

mas antes que nunca daquí me levante,

te mando tres borros que maman agora.

Pues eres de todos tan gran valedora

y a Dios tus amores baxaron del cielo

430 sey, Virgen, mi amparo, mi bien, mi consuelo,

para que sepa Dios Padre dó mora.


Ofrece Mingo Sabido
Yo no sé qué pueda, donzella bendita,

dar sin vergüença, si bien lo percato;

ofrézcote, virgen graciosa, mi hato,

435 cayado, caldero y çurrón, todo a hita.

Y a Ti, Niño sancto, de gracia infinita,

que tienes el mundo metido en la palma

ofrézcote el cuerpo y mándote el alma,

y mientra que biva, de vicio me quita.


La Virgen a los pastores
440 El Niño divino promete la gloria,

pastores, en pago de vuestros presentes.

Llevad buenas nuevas a todas las gentes,

que avéys visto clara la mesma vitoria.

Tened en el Niño, ques Dios, la memoria,

445 y no r[e]celéys los trancos del lobo;

y vuestras ovejas no teman el robo,

según lo verés por cosa notoria.


Mingo Sabido
Si sabés de mósica alguna cosilla,

cantemos en grita aquí todos yuntos.

450 Gil ¡Tomá, qué pregunta! Sé todos los puntos

del sol, fa, mi, re, que avrás maravilla.



Mingo Y tú, Pero Pança, ¿en tono de villa

sabrás chillar algo aquí, si te yuntas?



Pero ¡Mirá qué donoso, qué necias preguntas!

455 Sé todos los tonos con [su] subidilla.


Prosigue Y tú, Benitillo, ¿harásnos ayuda

con boz agudilla, baylando la dança?



Benitillo Yo ¡par diez!, que cante diapente y mutança

y al canto de güérfano yo le saguda

460 octavas, novenas, con boz bien aguda,

¡por alto los pies, que avrás gasajado!,

y corchos y breves, tú pierde cuydado,

con máxima y longa yo hago que acuda.


Gil Pata Chapémosle agora sonetos, canciones,

465 y ande la trisca subida con saltos,

que suenen las bozes por cima los altos.

Pero Parece, Gil Pata, que en orden te pones;

tú mira, carillo, que no desentones,

aguarda que en falta ninguna caygamos.

470 A este divino moçuelo sirvamos,

que no come cosa sino coraçones.
Mingo Sabido
¡Pues ande la dança aquí alrededor!

Travemos todos muy bien de las manos,

con gestos alegres, jocundos y ufanos,

475 comience la musa, con dulce primor.

Y lleva, Gil Pata, si quies, el tenor;

tú frísale al tripe, Benito, las martas;

tú di, Pero Pança, requintas y quartas,

que yo diré luego la cuentra y major.


Villancico

480 ¡Ha, Gil Pata!

¿Qués, carillo?

¡Pero Pança!

Hamos aquí una dança

por servir este chiquillo.


Demos çapatetas, saltos,

485 cada qual con su respingo;

haz una buelta, tú, Mingo,

vayan los corcobos altos.

¡Passo, passo!

¿Qués, carillo?

Ten criança,

490 no desconciertes la dança

por servir a este chiquillo.
Ande en compás el baylar,

con chapadas castañetas,

vayan las bozes perhetas,

495 que suene bien el cantar.

Digo, digo, da gritillo.

Con mudança,

ande derecha la dança,

por amor deste chiquillo.


500 Da [a]cá toste, esse caldero,

sopemos huerte las migas,

hinchamos estas barrigas.

Sopa tú, Mingo, primero.

¡Traga, traga, Benitillo

505 con temprança!

Demos ya fin a la dança

tornemos al ganadillo.

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