Fondos Soberanos: Salvemos a usa parte I: Un auxilio bien cobrado



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Con este panorama, Europa acusó una estampida por parte de los grandes fondos. El Ibex se dejó el 7,54%, la mayor bajada de su historia. Esta tónica se repitió en el resto del continente, donde las caídas drenaron 200.000 millones de euros de capitalización de los mercados. El Dax alemán y el Euro Stoxx 50, como el Ibex, perdieron más del 7%, mientras el CAC francés se dejó el 6,83% y el FTSE británico, el 5,48%.
El DJ Stoxx 50, el Ibex y el CAC pierden ya desde sus últimos máximos (históricos, en el caso del español) más del 20%, por lo que todos ellos pasaron de un escenario de corrección a uno nuevo de marcada tendencia bajista, con bandazos que seguirán a corto. Banca March cree que “cinco años de subidas han hecho que las bolsas se tornen muy susceptibles”. Ayer, con una señal determinante: la pérdida holgada de todos los soportes técnicos (el de 4.000 puntos en el Euro Stoxx y el 13.000 en el Ibex)”...
- El pánico se apodera de las Bolsas mundiales y el Ibex sufre la mayor caída de su historia (ABC - 22/1/08)
“Las Bolsas vivieron ayer otro “lunes negro”, con fuertes caídas generalizadas que en varios casos llegaron a superar el 7%. Wall Street se ha librado, al menos de momento de esta debacle bursátil, ya que ayer sus mercados permanecieron cerrados por ser festivo en Estados Unidos.
La Bolsa española, como ya nos tiene acostumbrados, fue la más extremista y en esta ocasión la que más cayó. Su principal índice, el Ibex-35 se desplomó un 7,54%, en lo que hasta ahora es el mayor castigo de toda su historia y cerró muy por debajo de los 13.000 puntos, que era donde, según los analistas tenía uno de sus soportes más firmes…

El resto de los grandes índices europeos siguió una suerte muy similar. Las caídas fueron del orden del 6-7% y las pérdidas acumuladas en lo que va de año oscilan entre el 13,61% de Londres y el 15,83% de Fráncfort.


El temor a una recesión económica en Estados Unidos y las negativas consecuencias que tendría para Europa y para el resto del mundo, todo ello acentuado por la crisis de las hipotecas de alto riesgo “subprime”, ha generado una fuerte desconfianza en los mercados, que de momento no ha conseguido disipar ni el plan de medidas propuesto por el presidente de Estados Unidos, George Bush, para tratar de evitar dicha recesión.
Y es que las medidas de estímulos fiscales propuestas por Bush no terminan de convencer a nadie. A pesar de que estas ayudas pueden llegar hasta los 150.000 millones de euros, según los analistas del Banco Urquijo “hay dudas razonables sobre su eficacia final”. Para estos expertos, “primero es necesario un acuerdo con el Congreso sobre su contenido, algo que aún no parece inminente” y, además, “el precedente del estímulo fiscal de 2001 plantea dudas sobre el impacto potencial del plan obre la economía, pues no es evidente qué proporción del paquete se destinará a gasto y qué parte se dedicará a ahorro”.
También muestran muchas dudas desde Schroders, sobre las medidas propuestas por el presidente estadounidense y apuntan que “los mercados asiáticos han seguido cayendo ayer por las decepcionantes perspectivas de la economía estadounidense, con un paquete de medidas insuficientes descritas por el presidente Bush el viernes”.
Estos expertos apuntan además otro de los pilares que han contribuido a desarrollar la actual crisis, como es la preocupación de que “el próximo recorte de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed) no sea de las dimensiones esperadas”. Consideran que estas mismas preocupaciones han impactado hasta la fecha a los mercados europeos.
Y es que algunos analistas apuntan que el desplome de ayer de las Bolsas es un serio aviso tanto al Banco Central Europeo (BCE) como a la Fed estadounidense para que en sus próximas reuniones procedan a bajar los tipos de interés a ambos lados del Atlántico y así reactiven sus respectivas economías. El próximo día 29 se reune la Fed y analistas e inversores esperan una rebaja de los tipos de interés que actualmente están en el 4,25%, entre el medio punto y el 0,75%”...
- Jornada de pánico en los mercados - Crac bursátil mundial (CincoDías.com 22/1/08)
“Un miedo fuera de control se apoderó ayer de las Bolsas europeas, cegadas por las ventas ante la ausencia de actividad en Wall Street, que cerraba por festivo. El pesimismo estalló entre los inversores, asustados ya desde hace semanas por la recesión económica. La ruptura de soportes técnicos multiplicó las ventas en una espiral bajista de proporciones históricas…
El pánico arrasó ayer los mercados y dejó hecho trizas el optimismo de quienes aún se resistían a pensar en el fin del largo ciclo bursátil. Con un desplome del 7,54%, el Ibex se metió ayer de cabeza en el escenario adverso que ya sufría desde hace dos meses: recesión en EE UU, rebaja importante de los resultados empresariales y final de la etapa alcista que inició en 2003.
Aunque sea difícil de creer, ayer no pasó nada especial. Más bien se trató, como suele pasar en la Bolsa, de una profecía autocumplida. Los mercados empezaron la sesión con fuertes bajadas, empezando por Asia. La caída -o la ausencia del esperado rebote- aceleró el pesimismo y provocó más descensos. A medida que éstos rompían barreras técnicas, las órdenes automáticas de limitación de pérdidas ponían más papel en el mercado, lo que aceleraba aún más las ventas. La espiral de pánico -primero se vende, luego se pregunta- creció hasta completar un crac histórico.
Pero el desplome fue real. Y pone en evidencia que las consecuencias de la crisis subprime que estalló en verano han ido mucho más allá del ámbito hipotecario. “Se ha terminado por poner en precio una recesión a nivel global. Las atractivas valoraciones eran hasta hace poco el último clavo al que agarrarse pero ahora ya no se sabe lo que van a ganar las empresas”, resume José Ramón Iturriaga, de Abante Asesores.
El espectro del crac bursátil se paseó ayer a sus anchas por las Bolsas, con el desalentador prólogo del Nikkei (-3,86%) y el Hang Seng (-5,49%). Sin el faro de Wall Street en la sesión de ayer, que cerró por festivo, los índices se estrellaron contra las ventas. Junto a la caída del 7,54% del Ibex -que ya acumula la mayor caída del año en Europa-, el Euro Stoxx perdió el 7,31%; el Footsie el 5,48%; el Cac 40, el 6,83% y el Dax, el 7,16%. Desplomes de esta magnitud no se recordaban en Europa desde la jornada negra del 11 de septiembre de 2001…
Purga de excesos

La volatilidad, omnipresente en los últimos meses, se elevó ayer a niveles similares a los de la jornada bursátil del 11-S y el índice Vdax se disparó un 29,5%. El mercado, que ya descuenta un próximo recorte de tipos de al menos 0,5 puntos en EEUU, aguarda ahora una rápida respuesta de la Fed capaz de contener los desplomes, aunque los futuros anticipan fuertes caídas para hoy en Wall Street”.


- Los mercados han navegado felices demasiado tiempo (Negocios.com - 22/1/08)

(Por Ian Campbell)


“Las bolsas europeas cayeron ayer nada menos que un 7%, el peor comportamiento desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. Se recuperaron ligeramente por la tarde. Pero el declive, siguiendo el modelo de 2008, parece que va a continuar.

Las noticias económicas son malas. Los inversores parecen estar dándose cuenta, por fin, de que la economía estadounidense se va a hundir, con bastante probabilidad, en la recesión. La semana pasada se alcanzó un punto de inflexión, cuando el índice de actividad empresarial de la Reserva Federal de Filadelfia cayó a - 20,9. La lectura por debajo de -20 se ha asociado a recesión.


Los optimistas han estado diciendo que la economía global no se vería demasiado afectada por los problemas en Estados Unidos. Pero el pesimismo ahora lleva la voz cantante. Si Estados Unidos tiene neumonía, el resto del mundo pasará al menos una gripe.
Después están los factores financieros. Las condiciones de crédito más duras son malas para las acciones en muchos aspectos. Aunque la economía no afecte a los beneficios de explotación, los costes de deuda más altos afectarán a los beneficios para los accionistas.
También, los beneficios más bajos y la deuda más cara significa que las compañías tiene menos dinero para recomprar sus propias acciones. Durante los últimos tres años de expansión económica, las acciones en circulación en Estados Unidos han disminuido. Esto ha sido estupendo para su precio. Pero el número de compañías lo suficientemente ricas y confiadas como para continuar con las recompras se ha reducido precipitadamente.
Los inversores también tienen menos efectivo para gastar en acciones. En Estados Unidos, los precios de la vivienda en alza han ayudado a financiar las compras de distribución y en todas partes los brokers generosos han ayudado a mantener los fondos de libre inversión en el mercado. Con los precios de las casas a la baja y los bancos sufriendo el daño, los compradores son más escasos.
Dinero llama a dinero; y pérdidas llaman a pérdidas. En los años boyantes, cada vez se acumulaba más riesgo de forma más imaginativa. Ahora, este proceso se está invirtiendo. La esperanza de los mercados será que se recorten los tipos y que haya una desaceleración que no sea más que un susto.
En este momento, esto parece improbable. Los mercados han navegado demasiado tiempo en la feliz suposición de que era imposible hundirse. Ahora esta suposición resulta ser falsa y los salvavidas escasean”.
- Los problemas de Estados Unidos contagian a las bolsas del mundo (The Wall Street Journal -online- 22/1/08)

(Por E.S. Browning, Greg Ip, Alistair MacDonald y Jonathan Cheng)

“Los temores a una recesión en Estados Unidos derrumbaron a las bolsas de todo el mundo, sembrando dudas sobre la teoría de que los mercados internacionales eran inmunes a los problemas que han agobiado a Estados Unidos. Los índices de empresas líderes cayeron 7,2% en Alemania, 5,5% en el Reino Unido y 7,4% en India.

Tales temores podrían ser puestos a prueba nuevamente hoy, cuando los mercados estadounidenses reanuden sus operaciones después de un lunes festivo. Los futuros del Promedio Industrial Dow Jones cayeron un 4,3% ayer en Londres.

El Dow Jones acumula una caída de 15% frente a su máximo de 14.164,53 puntos alcanzado en octubre y se acerca al declive de 20% que los analistas suelen considerar como la definición de un mercado a la baja. El indicador cerró el viernes en 12.099,30 puntos.

Los inversionistas estadounidenses han trasladado miles de millones de dólares fuera del país con la esperanza de que las florecientes economías de Asia y América Latina no se vieran afectadas por los problemas económicos en EEUU y protegieran a la economía mundial de una recesión. Ahora, algunos mercados fuera de EEUU anotan caídas más pronunciadas que la del Dow Jones y se teme que ningún mercado bursátil saldrá ileso.

Los flujos de dinero de inversionistas estadounidenses hacia fondos que invierten fuera de ese país han superado con creces los flujos dirigidos a los fondos que invierten en acciones estadounidenses durante muchos meses. En noviembre, el último mes del cual hay cifras disponibles, los fondos que invirtieron fuera de EEUU recibieron un ingreso neto de US$ 4.460 millones, mientras que los fondos dedicados a EEUU vieron una salida de capitales de US$ 15.340 millones, según Investment Company Institute, entidad que agrupa a la industria de los fondos mutuos.

Ahora, dicen los analistas, los inversionistas estadounidenses y europeos están repatriando el dinero invertido en los países en desarrollo, lo que ha contribuido al derrumbe de esos mercados. Los analistas advierten que el retiro de fondos está lejos de terminar. Andrew Freris, economista jefe para Asia de BNP Paribas, dice que buena parte de las pérdidas en la Bolsa de Hong Kong fueron probablemente ocasionadas por fondos de EEUU y Europa que retiraron dinero de uno de los mercados más profundos y líquidos de Asia.

Las turbulencias en los mercados globales podrían empañar uno de los aspectos positivos de la economía estadounidense: sus relativamente robustas exportaciones. Sin embargo, la Reserva Federal de EEUU parece concluir que la crisis fuera de EEUU exagera los verdaderos riesgos que enfrentan las economías de esos países, lo que hace improbable que la Fed altere su proyección en forma importante. Su mayor preocupación sigue siendo la economía doméstica y la amenaza de un ciclo marcado por estándares de crédito más estrictos, menor gasto y empleo, caída en los precios de las viviendas y más préstamos impagos.

Los escépticos han advertido durante varios meses que las bolsas de los mercados emergentes parecían una burbuja a punto de reventar. Cuando los Índices Russell revisaron su base de datos de empresas globales en busca de los títulos de mejor rendimiento del año pasado en dólares, 48 de las principales 100 compañías eran de India, China, Brasil o Rusia. Sólo seis acciones de EEUU entraron en la lista.

Los principales indicadores de India, Brasil, Turquía e Indonesia subieron más del 40% el año pasado. En China, un frenesí especulativo ayudó a impulsar en 97% el Índice Compuesto de Shanghai el año pasado, aunque el mercado es bastante cerrado a los inversionistas extranjeros.

Algunos inversionistas creen que las economías latinoamericanas podrán capear el temporal mejor que en el pasado, cuando estos países eran sinónimo de crisis financieras y cesaciones de pagos. Países como Brasil, México y Chile han incrementado sus reservas, reducido su deuda externa y controlado la inflación en los últimos años, lo que los protege contra un bajón económico global. Brasil ha sido uno de los predilectos de los inversionistas debido a sus crecientes ventas a China en los últimos años. Los inversionistas que apostaron al auge de las exportaciones ayudaron a sextuplicar el valor del Bovespa, el indicador que agrupa a las acciones líderes, desde 2002. Sin embargo, las exportaciones podrían perder fuerza si la expansión china baja el ritmo a causa de una desaceleración global. La Bolsa Mexicana de Valores ya se encuentra un 20% por debajo de su máximo alcanzado en octubre. Las exportaciones a EEUU representan cerca de un 25% del PIB de México, por lo que el país tiene una alta exposición a una desaceleración en su vecino del norte.

Los inversionistas le restaron importancia al paquete de estímulo fiscal que anunció el presidente George W. Bush el viernes y, en cambio, se enfocaron en sus propias fallas para detectar los problemas que se avecinaban.

“Los indicadores globales negativos fueron ignorados por algún tiempo, y ahora se pusieron al corriente”, dijo Ketan Karani, vicepresidente de investigación de Kotak Securities, en Mumbai, India.

“No existe un desacoplamiento total en este mundo global. Se trata de los mismos jugadores invirtiendo en EEUU o Asia. No creo que ningún mercado se salve”, dijo Jing Ulrich, presidente de renta variable en China para J.P. Morgan Securities”.

- Bernanke decreta un contundente recorte de tipos para frenar la caída de las bolsas (Negocios.com - 23/1/08)



“Madrid / Washington.- ¿A qué espera Ben Bernanke? Esa era la pregunta que en los últimos días y, sobre todo, tras el lunes de pánico, se repetía en los mercados. Y la pregunta a la que el jefe de la Reserva Federal dio ayer respuesta con contundencia, con un espectacular recorte de 0,75 puntos en el precio del dinero decidido fuera del marco del consejo de política monetaria de la entidad, en la primera decisión extraordinaria de este tipo desde los atentados del 11-S de 2001.
Sin esperar los pocos días que restaban hasta la reunión de la próxima semana, (los días 29 y 30), el Open Market Committee de la Fed decidió ayer, en una actuación de carácter urgente, y a pesar de las tensiones inflacionistas, bajar los tipos de interés para dar apoyo a la economía, evitar la recesión y también para frenar la caída de los mercados bursátiles y la sensación internacional de pánico. El banco redujo en 0,75 puntos el precio del dinero (Federal Funds), al 3,50%, lo que sitúa esta tasa medio punto ya por debajo de lo que rige en la eurozona. Y también bajó en 0,75 puntos, el más simbólico tipo de descuento, hasta el 4%.
La espectacular decisión de la Fed se produjo después de que los mercados no se creyeran el plan de rescate económico por 150.000 millones de dólares (el 1% del PIB de EEUU) que el viernes anunció el presidente Bush y también después de que los mercados cosecharan un lunes negro como consecuencia del miedo generalizado a la recesión en la primera potencia mundial. Bernanke, que había dado su apoyo la semana pasada a un plan de alivio fiscal “temporal e inmediato”, había ya dejado claro que respaldaría con bajadas de tipos el programa de rescate fiscal de la Casa Blanca, y ayer se aplicó él mismo la inmediatez que reclamaba a los políticos.
Queda munición
La Fed justificó su inusual decisión (aunque no sorprendente, ya que el mercado esperaba la medida) por “el creciente debilitamiento del panorama económico y el incremento de los riesgos a la baja para el crecimiento”. La Fed también actuó ante “el continuado deterioro de los mercados financieros, el agravamiento de caída del sector inmobiliario y el deterioro del mercado laboral”. Con todo, la semana pasada, Ben Bernanke dijo no prever recesión en el país, aunque sí un crecimiento muy débil, inferior al potencial, durante todo el año 2008. Bernanke, además, advirtió de que aún le queda munición en la recámara y señaló que la Fed mantendrá una gran vigilancia y actuará “a tiempo si hay necesidad de que lo vuelva a hacer”.
Sólo un miembro del Open Market Committee, William Poole, votó en contra del recorte de los intereses. En su comunicado, la Fed dijo prever una relativa moderación de la presión inflacionista en los próximos meses desde el máximo en 17 años alcanzado en 2007.
Paulson no va a Davos
Ante la magnitud que ha cobrado la crisis, ahora convertida también en problema bursátil, el presidente George W. Bush dijo ayer que está dispuesto a elevar el montante del paquete de estímulo anunciado el viernes. Tanto Bush como su secretario del Tesoro, Henry Paulson, insistieron, pese al desplome bursátil, en que los fundamentos de la economía están sanos y en que no habrá recesión en EEUU.
Paulson, de hecho, anuló su asistencia al Foro de Davos para trabajar con celeridad en el nuevo plan de rescate, sobre el que la Casa Blanca y el Congreso mantendrán, en las próximas horas, intensos contactos. Para hoy se prevé una reunión en la que los asesores del presidente y los expertos del Congreso tratarán de aunar ideas.
Se trataría de aumentar las cantidades en devolución de impuestos contempladas por el plan (800 dólares a los particulares y 1.600 a las familias), así como de aumentar los incentivos a la inversión empresarial, con la meta de relanzar el consumo, el auténtico motor de la primera economía mundial.
Paulson, que alabó el “muy útil” recorte de los tipos de interés de la Fed y dijo estar en contacto permanente con el resto de ministros de Economía del G-7, dio una pista de por dónde irá el futuro plan de estímulo mejorado: “lo principal es adoptar medidas para frenar el interminable derrumbe del mercado inmobiliario”.

Más déficit federal


Todo parece indicar, pues, que el presidente Bush está dispuesto a sacrificar el recorte del enorme déficit presupuestario en aras de evitar la recesión, además de contar con nuevos recortes del dinero por parte de la Fed si se precisan. Y puede que así sea. Ayer, varios economistas europeos, entre ellos Elie Cohen, de CNRS, apuntaban a quizá no baste con la bajada de 0,75 puntos de ayer”.
- Bernanke al rescate de las bolsas (BBCMundo.com - 23/1/08)
“Cierta calma regresó este martes a los mercados bursátiles, al menos por un tiempo, luego que la Reserva Federal de Estados Unidos decidiera recortar marcadamente las tasas de interés. El presidente del banco central estadounidense, Ben Bernanke, anunció la reducción de las tasas a 3,5%, una disminución de tres cuartos de punto porcentual. Se trata del mayor recorte registrado en 25 años en ese país.
La decisión de bajar las tasas básicas se dio en el marco de una débil perspectiva económica y los cada vez mayores obstáculos al crecimiento de la economía estadounidense.
Según el especialista en temas económicos de la BBC, Andrew Walker, la decisión de la Reserva Federal representa un gran riesgo ya que si no funciona, no tendrá más nada a su disposición.
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Los mercados de valores mundiales habían sufrido dos días de extrema volatilidad, debido a las crecientes preocupaciones sobre el panorama económico de EE.UU. Así que la noticia fue bien recibida por las bolsas europeas, las cuales inicialmente habías registrado fuertes bajas. El índice bursátil Dow Jones en Nueva York cayó en alrededor de 3% al inicio de la sesión, pero culminó la jornada sólo 1% más abajo para ubicarse en 11.971,19 puntos”…
- EEUU agota gran parte de la munición contra la recesión (Negocios.com - 23/1/08)

(Por Martin Hutchinson)


“El recorte de tipos de Ben Bernanke de 0,75 puntos huele a pánico. A pesar de que se esperaba que llegaran más rebajas, el movimiento de la Fed, unido al paquete de incentivos fiscales de la administración Bush, utiliza gran parte de la munición del gobierno contra la recesión.
Esto puede ser sabio porque, desde luego, el mejor momento para enfrentarse a una crisis es antes de que profundice y provoque una desbandada. Pero si estas tácticas fracasan y no consiguen revitalizar los mercados de la vivienda y la deuda en Estados Unidos, el gobierno se queda con pocas opciones más. Y el movimiento de la Fed se arriesga a provocar una inflación de dos dígitos. Pero esto, por sí mismo, podría ayudar a los atribulados propietarios de casas en Estados Unidos.
El recorte fue el primer movimiento de la Fed fuera de sus reuniones habituales desde septiembre de 2001, y el mayor de un solo golpe desde 1982. El banco central dijo que el deterioro del mercado, una profundización en la contracción de la vivienda y cierto declive en el mercado laboral justificaban el movimiento. Los tipos a corto están muy por debajo de la inflación, que es del 4%.
Junto con el paquete de medidas fiscales propuesto por el gobierno, que se espera sea de en torno al 1% del PIB de Estados Unidos, el movimiento de la Fed debería aumentar la actividad económica agudamente. Pero no proporcionará este impulso donde más se necesita. Hará poco para rescatar a los que tienen créditos basura, cuyas hipotecas se reestablecen a un margen sobre el tipo principal, todavía del 6,5% o más alto, muy por encima de la inflación y de los tipos hipotecarios actuales. Más recortes de tipos y exenciones fiscales no van a ayudar, a menos que los prestatarios sean capaces de refinanciar o vender su casa. Como las entidades de crédito están endureciendo los criterios y el inventario de casas sin vender se dispara, es bastante improbable.
Sin embargo, los tipos de interés real negativos pueden ayudar a los titulares de créditos subprime de otra forma: elevando la inflación. Puesto que los sueldos generalmente siguen a los precios, una subida aguda de la inflación puede impulsar los sueldos, aumentando la posibilidad de comprar una casa. Esto podría también amortiguar la caída en los precios de las casas, aumentar el volumen de ventas y mejorar la calidad del crédito hipotecario. A las entidades de crédito se les devolverán dólares devaluados, pero los impagos serán menos frecuentes.
Desde luego, la inflación de dos dígitos con tipos de interés real negativos sería un desastre para el resto de la economía, pero hay que resolver los problemas de uno en uno”.
- La banca de inversión no ve aún el suelo de las Bolsas (CincoDías.com 23/1/08)

“El sentimiento del mercado es extremadamente negativo, pero aún no ha tocado suelo. Este es el sentir actual de los bancos de inversión después del desplome que sufrieron las Bolsas el lunes. “Nuestra apuesta es que los niveles mínimos en el apetito de riesgo de los inversores no se alcanzarán hasta pasadas unas semanas, y que entretanto podría haber un breve rebote que sacara los mercados de la zona de pánico”, comentan los analistas de Credit Suisse en un informe.

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