Fundación Ford y el desguace del Estado Nacional argentino. Por Edgar Schmid



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Fundación Ford y el desguace del Estado Nacional argentino

Fundación Ford y el desguace del Estado Nacional argentino.
Por Edgar Schmid – condornacional@yahoo.com.ar
1. Introducción: Una polémica por el atentado del 11 de Septiembre de 2001
En octubre/2001, con motivo del atentado del 11-S, la izquierda argentina asistió a una polémica entre dos de sus referentes. La Sra. Hebe de Bonafini (Madres), se alegró del atentado y el Dr. Horacio Verbitsky la criticó. La Sra. Bonafini imputó al Dr. Verbitsky el recibir dinero de Fundación Ford (FF) y este reconoció, con sorpresa de muchos, que quien recibe dinero es CELS, la ONG que preside1. En el sitio de CELS2, reconocen su fuente de ingresos:
“El CELS reconoce gratamente el apoyo brindado durante los últimos años por las siguientes fundaciones:

- Fundación Ford (Estados Unidos)



…..

- Foreign and Commonwealth Office (Gran Bretaña) y British Embassy Buenos Aires3


El objeto de este trabajo es intentar explicar el “Porqué” el apoyo de Fundación Ford – y la embajada británica - a ciertos sectores de la izquierda argentina y dentro de un proyecto global más amplio. A diferencia del libro de Carlos Acuña4 no se trata de enfocarse en la persona del Dr. Verbitsky sino en “quien y por qué” está detrás de él: Fundación Ford. Verbitsky sería en todo caso, la punta de un iceberg en relación a poderosos intereses a los cuales sirve en contra de instituciones del Estado Nación argentino y porqué a estas ONG les interesa el desguace de los Estados Nación. Está en juego nuestra supervivencia nacional.
“La supervivencia de una sociedad depende de su capacidad para identificar correctamente a su enemigo” Carl Schmitt
Tenemos un ¿Qué?, una ONG muy fuerte de EEUU que financia organizaciones y dirigentes de izquierda. El ¿Quién?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, ¿Cómo?, lo iremos desarrollando a lo largo de este trabajo. El ¿Por qué? y ¿Para qué?, la Hipótesis a seguir investigando, es el desguace del Estado por medio de una “izquierda” con experiencia y discurso para atacar instituciones. La subversión ya no necesita del terrorismo. Dispone de medios de comunicación, mucho dinero y expertos en guerra sicológica-cultural. La bomba y el asesinato individual son juego de chicos y hasta contra-producentes. Se pone así en práctica el axioma de Mao Tse Tung:
“El principal campo de batalla es la mente del enemigo”
2. La transformación del Poder en el mundo.
La evolución del poder ha sido evaluada por pensadores como Zbigniew Brzezinsky5 y Alvin Toffler6 quienes enseñan que si bien en la antigüedad y hasta el fin de la Edad Media, la base del poder real se sustentó sobre la propiedad y control territorial - siendo el terrateniente el símbolo del poder real - en la Era Moderna, consecuencia de las concentraciones industriales en grandes centros urbanos, el poder real quedó en manos de hombres, grupos e intereses que controlan capital y sus conocimientos dominan los procesos industriales. El motor en lo económico, social y cultural del mundo moderno han sido concentraciones de capital requeridos por la industria en su evolución durante el siglo XIX y XX que dio a la humanidad algunos de sus mejores logros científicos y tecnológicos que derivaron en mejoras materiales y sociales pero al mismo tiempo fueron causa de guerras y graves injusticias.7
Quedaron superados los sistemas políticos en que el poder real lo detentaba un solo hombre.
Si bien el rey, el caudillo o el líder han signado la historia de imperios, naciones y países, el mundo se ha vuelto demasiado complejo y los mecanismos del poder real demasiado poderosos para confiarlos a un hombre. La historia demuestra que si todo depende de un hombre - Carlomagno en Europa, Napoleón en Francia o Stalin en Rusia - su voluntad, a menudo con poder casi absoluto como también la inevitable desaparición física, han hecho que imperios y naciones centrados en hombres providenciales terminaran convirtiéndose en entidades inestables y fácilmente fracturadas.8
A fin del siglo XVIII comienza el paso de los Estados-Nación monárquicos a los Estados-Nación republicanos y estos son las formas de organización políticas más altas que alcanzó la Humanidad: todos sus ciudadanos participando en función del Bien Común. En estos Estados organizados comienza la división entre lo que Ferdinand Lasalle llamó Constitución Formal y Constitución Real9. La Constitución Formal, es lo que Juan Manuel de Rosas llamóel cuadernito”, ley escrita, autoridades e instituciones que de ella se desprenden. Pero la Constitución Real surge de la verdadera relación de fuerzas que operan dentro de esa sociedad. Lasalle ponía como ejemplo que en Prusia en 1860, podía haber una constitución republicana formal pero el rey y/o el cuerpo de oficiales que seguían siendo una fuerza real, se levantarían y volverían a imponer una realidad monárquica.
E

Sir Francis

Walsingham
n el siglo XVIII comenzó otro tipo de transformación de poder, el del dinero, cuando banqueros individuales del Renacimiento como los Medici, Bardi, Peruzzi o Fugger, comienzan a ser reemplazados por Bancos Centrales como Bank of Amsterdam (1602) y Bank of England (1695). Esto se unió al desarrollo de grandes compañías comerciales como la East India Co. de Inglaterra o Verenigde Oost-Indische Compagnie de Holanda. Estas empresas, bancos y compañías comerciales, no podían manejarse en forma unipersonal y comienza a aparecer el poder del comité10.
Y estos comités no sólo comienzan a dirigir sus propios ejércitos en Asia sino que están obligados a dirigir sus propios servicios de inteligencia11, independientes del Estado al principio y muchas veces cuando el poder económico se transformó en “poder detrás del trono12, es posible que hasta el propio Servicio Secreto del Estado13. Es posible que este “control de comité” reemplazando al control del rey, se haya consolidado en 1688 cuando los banqueros de Ámsterdam financiaron la Revolución Gloriosa en la que William III de Orange depuso a su suegro James II.

Fue quedando para las masas populares, con pensamiento concreto, la imagen unipersonal de un rey, presidente, primer ministro, como detentador del poder en una sociedad o hasta un imperio cada vez más complejo, algo que ya no corresponde a la realidad.


Hoy día comprobamos la existencia de conjuntos de hombres - bastante numerosos - que solo dentro del ámbito de esos mismos conjuntos o grupos, detentan poder real para orientar, dirigir e impulsar políticas de alcance mundial. Estos conjuntos adoptan mecanismos para que ninguno de sus miembros cobre excesiva relevancia o detente demasiada autonomía en su accionar. Se prioriza en forma permanente la consolidación y crecimiento de poder en el tiempo por encima de consideraciones transitorias de centralización en el espacio. Su estrategia es flexible y moderadamente descentralizada y aunque los países del primer mundo conforman las regiones desde dónde se ejerce el poder real sobre el planeta sería erróneo interpretar que exista una "sede" o "centro" geográfico como tal. No la tiene porque no la necesita, pues iría contra su estrategia de dispersión y globalización del poder que, gracias a las tecnologías modernas, se ha instaurado como esquema. Las telecomunicaciones y las redes informáticas permiten rediseñar totalmente la manera en que el poder político se administra.
Sería ocioso pretender determinar cuantos hombres y mujeres detentan el poder real de los comités en el mundo actual. Muy pocas personas deben conocer esto con precisión. Si tuviéramos que arriesgar una cifra, diríamos que se trata de "varios miles” de personas que ejercen influencia ocupando, la mayoría de ellas, puestos de relativamente baja notoriedad, dentro de estructuras de gran poder y alta continuidad en el tiempo. Esto último es de determinante importancia pues todo proyecto con metas a mediano y largo plazo necesita como conditio sine qua non que sus miembros ejerzan sus funciones a largo plazo y que sus reemplazos sólo se produzcan cuando se torne necesario para el correcto desenvolvimiento de esas funciones. En tales casos, esos reemplazos sólo se realizan con personas cuidadosamente seleccionadas para tal fin.14

No es el objeto de este trabajo el estudio de tales comités que no son secretos: Trilateral Commision, Bilderberg Group en el Atlántico Norte, Williamsburg Group en el Pacífico Norte, Council on Foreign Relations en EEUU, con su gemelo Royal Institute of Internacional Affaires para el Commonwealth, sus similares en Europa Occidental, y una compleja red de “Think Tanks” y Fundaciones inter-conectadas y dependientes de poderosas corporaciones trans-nacionales (TNC). Solo nos enfocaremos, en Fundación Ford, por la influencia que ejerce en sectores de centro-izquierda progresista e izquierda vocinglera con aspiraciones neo-jacobinas.


No escapa a la influencia de los comités arriba citados y acá en Argentina, el muy selecto CARI (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales) que desde su fundación el 24jun78 por Sir Henry Kissinger, se ha caracterizado por tener siempre uno de sus miembros en el gabinete nacional. Es paradójica la situación en que un presidente civil en ejercicio ordena descolgar los cuadros de otros dos ex presidentes en el Colegio Militar, con la aprobación de periodistas de Fundación Ford, pero los tres presidentes – el civil y los dos militares - han tenido/tienen un miembro del CARI en su gabinete: el verdadero poder detrás del trono al que nadie toca, ni con dictadura ni con gobierno constitucional. En la realidad el manejo del verdadero poder, de las tres fuentes de poder: dinero, fuerza e información15 queda en manos de comités de hombres de élites, muy cohesionadas al compartir desde posiciones de privilegios, tanto intereses como visiones comunes del mundo16.
Decía Nicholas Butler, un ex presidente del Council on Foreign Relations, que
el mundo se divide en tres clases de personas: una pequeña minoría que toma las decisiones, una minoría más grande que las ejecuta, y una muy inmensa mayoría que nunca comprenderá que pasó”17
En 1971, cuando Jacobo Timerman comienza a publicar “La Opinión” define su línea editorial:
“‘La Opinión’ será de izquierda en lo cultural, de centro en lo político y de derecha en lo económico”.
El objetivo de este trabajo es intentar demostrar que Fundación Ford tiene esas mismas metas: una izquierda anti-Estado para desarraigar valores culturales, de centro para reducir la democracia del Estado Nación a un inocuo formalismo parlamentario y de derecha “libre-mercado” para afianzar el poder económico de los poderosos.
3. La Teoría de las Elites e Inteligencia de banqueros.



Wright Mills
Cuando nos referimos a las “élites” seguimos el método del sociólogo estadounidense Wright Mills (1916-62) cuya obra completa se puede ver en el sitio18 y específicamente leer en “La Elite de Poder”19
Mills habla de una Elite compuesta de cinco sub-élites entrelazadas entre si y cuyos integrantes pueden rotar de una a otra, pero en cuyas acciones y campos de trabajo, sus integrantes trabajan en equipo y hacia metas comunes. Es lo que en el mundo de habla inglesa se conoce como el Establishment:


  1. Elite económica y financiera: industriales, banqueros y economistas.




  1. Elite de Medios de Comunicación: Dueños de los multi-medios, periodistas “estrella”, anunciantes interesados, y en la elaboración de los mensajes, más en la semántica a utilizar, reciben asesoramiento de “tanques de pensadores” como el Aspen Institute20 de Colorado, EEUU.

  2. Elite Universitaria: Son los rectores, decanos, presidentes de universidades prestigiosas como las pertenecientes a la Ivy League por ej., muy dependientes de los Fondos que reciben de Fundaciones como Ford o Rockefeller21, sino que detecta entre los alumnos la materia gris a reclutar22.

  3. Elite Política: los representantes (diputados), senadores, gobernadores, secretarios de Estado (ministros), hasta los presidentes, que hacen su carrera en buenos términos con el Establishment y son mimados por los Medios de Comunicación. También podemos incluir los Jueces Federales e integrantes de la Corte Suprema.

  4. Elite Militar y de Inteligencia: No solo la cúpula militar del Pentágono después de cierta cantidad de estrellas, además la cúpula de agencias como CIA, FBI, DEA, NSA, etc.

Es curioso ver como los hijos de familias de banqueros, en caso de guerra, automáticamente hacen su Servicio Militar en Inteligencia:


- Henry Morgan, nieto de JP Morgan, hizo su servicio militar desde 1916 en Inteligencia Naval y como Capitán de Fragata.
- Los hermanos Nelson y David Rockefeller cumplieron su Servicio Militar como tenientes coroneles del US Army desde 1942.
- Paul Warburg, hijo del redactor de la Ley de la Reserva Federal (20.dic.1913) y su primer presidente, también fue teniente coronel y encargado de interrogar al Mariscal Goering. El mariscal ya había trabajado en el período 1933/38 con Max Warburg – tío del tcnl y presidente del Warburg Bank de Hamburgo (y en el directorio de 100 corporaciones23), que debió exiliarse en EEUU cuando el Mcal. “arianizó” la economía alemana.
- Víctor Rothschild24 en Inglaterra, estuvo en el MI6 durante la Segunda Guerra e incluso tras la Liberación de París la Mansión de la familia Rothschild se convirtió en sede del MI6 en Francia.
Los banqueros, ya desde la Alta Edad Media, necesitaban su propia Inteligencia para sobrevivir en Europa. A ellos recurrían los príncipes para pedir dinero y contratar mercenarios. Sabían mejor que nadie, y antes de que empiecen las guerras, cuales eran las capacidades militares de cada bando:

- La masacre financiera que hizo Nathan Meyer Rothschild en la Bolsa de Londres y al día siguiente de la batalla de Waterloo, se debió a que no solo había desarrollado un servicio de inteligencia tan bueno como el de sus rivales George y Alexander Baring, sino que le había agregado una velocidad de comunicaciones que estos carecían.

- Los golpes financieros que dio John P. Morgan en EEUU, en la segunda mitad del siglo XX, que dejaron fuera del negocio a banqueros rivales como Jay Cooke y otros, se debieron a la Inteligencia que hacía sobre bancos, empresas, políticos y periodistas.
- John D Rockefeller comenzó su Inteligencia con un “mapa” (base de datos) de EEUU, no solo de Estados sino condado por condado, que marcaba las compras de kerosene que hacían los comerciantes locales. Luego este “mapa” se fue ampliando a la situación local en lo político, social y económico. Tener tal inteligencia le permitió, a principios del siglo XX, sobrevivir a los golpes de su rival John P Morgan25 y sentarse a negociar en igualdad de condiciones.
- Un banquero actual como George Soros, cuando juega “contra una moneda” local – la rupia indonesia, el bat tailandés, p.ej. - necesita una gran cantidad de información sobre el país a atacar. Pero como lo demuestra el investigador alemán Wilheim Engdahl26, hasta los lazos que forjó con las dirigencias soviéticas y de Europa Oriental, necesitaron de una buena inteligencia previa para conocer el precio de cada aparatchik, y cómo jugó cada uno a partir de la caída de la URSS y el desguace del aparato estatal soviético...
En el trabajo presente, si nos referimos a “élite”, lo hacemos respecto a estos hombres y organizaciones y sus vínculos tanto en EEUU como en el resto del mundo. Esta “élite” sería el “núcleo duro” de la globalización hoy en el mundo y los cambios culturales y educacionales que suceden.
4. Educación para no ver el Poder Real
Los argentinos y desde la escuela primaria, estamos condicionados para no ver este poder real que se mueve detrás del trono. De entrada en la enseñanza de nuestra historia nos inundan con miles de láminas de habitantes de Buenos Aires tirando aceite hirviendo a los ingleses, o frente al Cabildo gritando que “el pueblo quiere saber de que se trata”. Muchos llegan a tener estudios universitarios e ignoran que papel jugaron hombres como William White, el capitán Alexander Gillespie, el coronel James Burke, los hermanos John y William Parish Robertson, el Dr. John Redhead o Alexander McKinnon27 en esos acontecimientos y a que prócer controló cada uno de estos agentes ingleses.
El estudio de la historia argentina, para los estudiantes secundarios, comienza por los combates callejeros contra los ingleses de 1806 pero no con el estudio de cómo las redes de inteligencia del Secret Service están operando desde entonces.

Estudiamos una historia sobre lo aparente y formal, no sobre lo real, menos sobre lo oculto y real que maneja las acciones detrás de la escena. Y cuando el ciudadano común debe decidir con su voto, no está preparado para una buena elección porque, decía Tucídides:



No se puede entender el presente (la política) sin haber comprendido el pasado (la historia)”28
Quizás el hombre que más contribuyó a delinear la estrategia británica hacia el Río de la Plata, haya sido Robert Stewart Lord Castlereagh29, ministro de guerra de Gran Bretaña el 01may1807 cuando ante el Parlamento de Londres enunció su Estrategia que en resumen era: Gran Bretaña renuncia a la conquista militar del Río de la Plata pero no a la conquista comercial, no le interesa quien sea el gobierno de estas tierras siempre que respete la hegemonía comercial inglesa, se involucra en conflictos internos solo cuando estén en peligro sus intereses. La Estrategia de Castlereagh se complementa con las de Canning – impedir la industrialización – , Baring – control de las nuevas repúblicas mediante la Deuda Externa - y Rothschild - control de la emisión de moneda por los Bancos Centrales. A 198 años de enunciada esta Estrategia, y pese a Malvinas, son muchos los sectores – aún los más politizados – que lo ignoran.
“Hacen de nuestra ignorancia el pedestal de su poder” Raúl Scalabrini Ortiz
Quizás las dos mayores tendencias en “educar para no ver” estén representadas por quienes propugnan la “Mano Invisible” y las “Leyes de la Historia”: Adams Smith y Karl Marx.
Cuando Adams Smith30 escribe su libro hacía 20 años que la East India Co. había comenzado la conquista militar de India. En él emite su célebre mito de “la mano invisible del Mercado” que todo lo dirige, más allá de las intenciones de los hombres y que esa “mano invisible” traería automáticamente el “progreso”, que las naciones y los pueblos debían renunciar a defender sus instituciones para dejar todo en manos del “Mercado”. Adams Smith omite que tanto entonces como hoy, la “mano invisible” del Mercado muchas veces – la mayoría – necesita del “puño de hierro” del Poder Militar que abre los mercados de países más débiles. Esto la East India Co. lo practicó muchas veces en India donde era el “puño de hierro” quien decidía que se producía y que no en India, y en que condiciones, como lo demuestra el historiador indio Sri Aurobindo31. El uso de la fuerza militar podía ser muchas veces, costoso para emplear de entrada contra los poderosos reinos de India defendidos por poderosas castas de guerreros. Como “la guerra es la última de las políticas” (Grl. Alfred von Schlieffen), el ataque militar estaba precedido de acciones de inteligencia que provocaban divisiones y hasta guerras civiles en y entre los reinos que la East India Co. había señalado como Objetivo. Reinos muy poderosos eran debilitados y conquistados, con su Estado desguazado. Dice el historiador indio citado:
“No es que los ingleses sean mejores guerreros que los asiáticos. Cuando tuvieron que combatir en igualdad de condiciones siempre fueron derrotados. Cuando vencieron lo hicieron combatiendo en una proporción de 3 a 1. Pero ellos son maestros en un tipo de guerra que no se conocía en India: la guerra encubierta (Covered War)”32
Fueron el “cerebro” del Servicio Secreto y el “puño de hierro” militar, no la “mano invisible del mercado” quienes acondicionan los países a conquistar por el capital extranjero. Otro tanto sucedió en China cuando las “guerras del opio” de 1839 y 1860, y el fomento desde Hong Kong de la Rebelión Taiping33, la guerra civil más sangrienta de la Historia (30 millones de muertos), en la cual la política británica fue alternando su apoyo a uno y otro bando –rebeldes y gobierno - hasta que el Estado chino quedó tan debilitado que no pudo oponerse más a la política comercial inglesa: el “Libre comercio” de opio.
Así como “a la derecha” se cree en “la mano invisible”, “a la izquierda” – Karl Marx – se cree en las “leyes objetivas de la historia”, fuerzas independientes de la voluntad de los hombres. Marx veía al mundo desde Londres y estaba convencido del papel “civilizador” de esa burguesía.
“La burguesía rompe a cañonazos las cadenas que se ponen en los ríos para impedir el libre comercio”34
Nada describe mejor a la batalla de Vuelta de Obligado librada solo tres años antes. Marx creía que la burguesía se imponía en lo que serían los países coloniales y semi-coloniales, sólo por ser “burguesía”, no por tener un poder militar y servicio de inteligencia del que carecían estos países que convertirían en colonizados o dependientes. Marx estaba convencido que en India la burguesía inglesa era revolucionaria frente a formas pre-capitalistas de producción y por eso fue abogado del colonialismo.35
Los hispano-americanos comprobamos las limitaciones de Marx para analizar nuestra Historia cuando accedemos a su trabajo sobre “Bolívar36. En su última parte, desde 1824 en adelante, nada dice de las conspiraciones inglesas para someter a Colombia a la Deuda Externa, de la puesta fuera de la ley, por parte de Bolívar en 1827, de sociedades y logias secretas, y por parte de éstas del intento de magnicidio contra el propio Bolívar, se salvó de milagro, y culminó en el derrocamiento del Libertador y su consecuente muerte en el destierro.
Tanto Adams Smith como Karl Marx creen y coinciden en que la Fuerza Objetiva que abre los mercados es solo la económica; la revolución industrial inglesa en el siglo XIX, o globalización del siglo XXI. Es un error. La “mano invisible” necesita del “puño de hierro”, poder militar que le abra los mercados, sea en Hong Kong en 1840 o en Bagdad en 2003. Este puño solo se utiliza en última instancia cuando fallan las guerras secretas de los servicios de inteligencia, sea contra Bolívar o los príncipes del Indostán.
Ni por “derecha” ni “izquierda”, los argentinos estamos preparados para “ver” las fuerzas reales que se mueven detrás del Trono. Si en las Universidades alguien habla de estas fuerzas, los profesores de derecha e izquierda reaccionan al unísono: “Eso es Teoría Conspirativa”. Es uno de los dramas que sufrimos: no estar capacitados para entender al mundo real. Si “todo depende del color del cristal con que se mira” la educación cumple así en poner “los cristales de color” para que veamos la realidad con el color que conviene a quienes manejan la educación y, como en la caverna de Platón, y serán muy pocos los dispuestos a cambiar los cristales para volver a observar la realidad. Son estos “cristales” los que impiden ver el papel que juegan en la Historia los servicios de inteligencia, logias, mafias y hasta células revolucionarias y/o subversivas.
A la muy poca competitividad de nuestra economía y la clase dirigente, se suma la ceguera de los sectores universitarios incapaces de ver los reales peligros que nos acechan. Esto hace que nuestro futuro como nación sea altamente dudoso.
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