Grupo de trabajo en patologia cerebrovascular



Descargar 123.23 Kb.
Página1/5
Fecha de conversión02.05.2018
Tamaño123.23 Kb.
  1   2   3   4   5
GUIA de DIAGNOSTICO y TRATAMIENTO

ATAQUE ISQUEMICO TRANSITORIO
ATAQUE CEREBROVASCULAR

“GRUPO DE TRABAJO EN PATOLOGIA CEREBROVASCULAR”


INSTITUTO DE NEUROLOGIA

HOSPITAL DE CLINICAS

MONTEVIDEO - URUGUAY

2007


INTRODUCCIÓN
Los pacientes con patología cerebrovascular plantean importantes dificultades asistenciales al médico general y al neurólogo. Decidir la conducta diagnóstica y terapéutica es el problema más importante, de cuya correcta solución depende en gran medida el pronóstico vital y funcional del paciente.

A los efectos de facilitar un más adecuado manejo de la Enfermedad Cerebrovascular, el Grupo de Trabajo en Patología Cerebrovascular del Instituto de Neurología, ha redactado esta tercera edición 2007, de la “Guía de Diagnóstico y Tratamiento para el A.I.T. y el Ataque Cerebrovascular”, que recoge el conocimiento científico que en esta materia se ha producido durante los tres últimos años.

En relación al tratamiento, esta Guía ha recogido y transcripto normas basadas en la aplicación de distintos niveles de evidencia para tratamientos específicos, fundamentadas en estudios randomizados y redactadas por distintos comités científicos que se han ocupado del tema.

Las recomendaciones para procedimientos diagnósticos no pueden seguir estos preceptos, dado que raramente estos han sido evaluados en estudios randomizados.

Las recomendaciones contenidas en esta Guía se aplican al manejo del A.I.T. y el Ataque Cerebrovascular, desde el primer momento en que el paciente es asistido por el médico (en domicilio, una unidad de emergencia móvil, un servicio de emergencia, etc.) y se extienden a las primeras horas que siguen al arribo del enfermo a un centro asistencial, plazo en el que generalmente actúan el médico general, el médico internista y/o el neurólogo que cumplen una función de guardia. Se establecen también recomendaciones a tener en cuenta en las horas y días que siguen, cuando el paciente ha sido ingresado a una área de internación general, a una unidad de cuidados neurológicos especializados, o a una unidad de cuidados intermedios o intensivos.

Las entidades patológicas que se consideran son:


Ataque isquémico transitorio (A.I.T.)
Ataque cerebrovascular (Stroke), en sus tres formas clínicas de presentación:
Infarto cerebral (IC).
Trombosis venosa cerebral (TVC)
Hemorragia cerebral (HC).
Hemorragia subaracnoidea (HSA)
Stroke en el paciente joven

AIT
Se define el AIT como un breve episodio de disfunción neurológica, causado por un disturbio focal por isquemia cerebral o retiniana, con síntomas que duran menos de una hora, y sin evidencia de infarto agudo.

Se ha disminuido a una hora la ventana temporal en el diagnóstico de AIT, ya que el límite arbitrario de 24 horas hasta ahora utilizado, no sólo conspiraba con el sentido de urgencia en el manejo de estos pacientes, sino que la mayoría de los AIT se resuelven antes de la primera hora (5-30 minutos). Una proporción significativa de pacientes con síntomas que persisten más de 60 minutos tienen infartos constituidos demostrables en estudios imagenológicos (2%-48% en la tomografía computada y 30%-50% en la resonancia magnética por difusión).

El marco temporal en la definición del evento vascular, se considera fundamental en función del uso de trombolíticos.

Se considera al AIT una amenaza de stroke y por lo tanto una emergencia médica que requiere rápida respuesta diagnóstica y terapéutica. El riesgo de stroke en pacientes que presentan AIT varía entre 9,5% y 20% a los 90 días, siendo mayor en las primeras 24 - 48 horas y en la primera semana.

El AIT no sólo es un predictor de stroke, sino también de infarto agudo de miocardio y de muerte súbita.

Actualmente se consideran el AIT y el infarto agudo, como integrantes de un continuo de eventos clínico - patológicos en el curso de la enfermedad cerebro vascular, constituyendo el llamado “síndrome cerebro vascular isquémico agudo“.

El principal mecanismo de producción de AIT es el tromboembolismo a partir de lesiones ateromatosas ulceradas de los gruesos vasos a destino cerebral. Menos frecuentemente el AIT se debe a émbolos procedentes de las cavidades cardíacas o el arco aórtico. Otras causas de AIT son los estados protrombóticos: policitemia, trombocitemia, síndromes antifosfolipídicos, etc. Eventualmente la hipotensión arterial sistémica, con caída del flujo cerebral distal a una estenosis vascular, puede considerarse responsable de algunos AIT.

En muchos casos el mecanismo de producción del AIT no llega a demostrarse.

Al igual que el infarto agudo, el AIT puede categorizarse en 5 variantes etiológicas: (criterios del TOAST que se analizarán en el capítulo de infarto cerebral):


  1. Arteriosclerosis de grandes arterias

  2. Cardioembolia

  3. Enfermedad de pequeño vaso

  4. Otras etiologías (trastornos hematológicos, vasculitis, etc.)

  5. Etiología indeterminada.

El diagnóstico de AIT es clínico y se basa fundamentalmente en la anamnesis por lo que se debe ser muy riguroso en la interpretación de los síntomas. Su diagnóstico es difícil y casi siempre retrospectivo ya que cuando el paciente consulta los síntomas han desaparecido.

Es frecuente que se diagnostiquen como AIT cuadros clínicos que no corresponden a esta patología y hay síntomas que son motivo habitual de interpretaciones erróneas tales como pérdida de conocimiento de breve duración, vértigos, episodios amnésicos y crisis epilépticas.

La pérdida de conocimiento de breve duración o síncope se produce como consecuencia de diferentes causas (cardiovascular, vasovagal, hipotensión ortostática, situacional), que determinan la claudicación global del encéfalo.

El vértigo como síntoma aislado muy raramente corresponde a AIT y sólo se debe pensar en esta patogenia cuando se presenta acompañado de otros síntomas de claudicación del sistema vertebro-basilar.

La amnesia global transitoria, episodio brusco de amnesia anterógrada y retrógrada que cede espontáneamente en menos de 24 horas (promedialmente 3 a 6 horas), no se considera actualmente una manifestación de isquemia transitoria del sistema vertebro-basilar y su fisiopatología es discutida.

Las crisis epilépticas parciales simples, especialmente motoras o sensitivas, por su presentación súbita y breve duración, son un diagnostico diferencial de AIT. Esquemáticamente, puede decirse que las manifestaciones clínicas de naturaleza epiléptica son frecuentemente irritativas (movimientos tónicos, clónicos, parestesias, etc.), y las del AIT son esencialmente deficitarias (afasia, paresia, hipoestesia).

A continuación se establecerán una serie de recomendaciones basadas en la evidencia, para el manejo de pacientes con AIT, las cuales pueden ser aplicadas también a pacientes con “minor Stroke” que se define como un infarto cerebral con síntomas mínimos no incapacitantes, que no interfieren con las actividades de la vida diaria del paciente (score en la escala de NIHSS igual o menor a 2 y en la Escala de Rankin de 0-1 inicial o evolutivo).

  1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal