Hª del Mundo Contemporáneo. Primero Bachillerato. Bloque 8: Crisis del bloque comunista. Pág



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Hª del Mundo Contemporáneo. Primero Bachillerato. Bloque 8: Crisis del bloque comunista. Pág.



Bloque 8. LA CRISIS DEL BLOQUE COMUNISTA








CONTENIDOS


  1. La URSS y las democracias populares.

  2. Gorbachov: Perestroika y Glasnost.

  3. Desintegración de la URSS: CEI-Federación Rusa y las nuevas repúblicas exsoviéticas.

  4. Caída del muro de Berlín y la evolución de los países de Europa Central y Oriental.

  5. El problema de los Balcanes. La guerra de Yugoslavia.



1. LA URSS Y LAS DEMOCRACIAS POPULARES




Como sabemos, el comunismo es una ideología política que nació con la obra de Carlos Marx, intelectual alemán del siglo XIX, y la primera revolución comunista triunfó en Rusia. Tras la IIGM, el triunfante Ejército Rojo extendió el sistema soviético a la Europa central y oriental.

En los años treinta del siglo XX, Stalin instauró un sistema totalitario basado en el control de la población y la represión contra la disidencia. Su economía se basó en una agricultura colectivizada, la planificación estatal y la primacía de la industria pesada.








Con la victoria en la IIGM, el culto a Stalin creció ("Padre de la Victoria"), pero éste siguió con sus prácticas de terror con detenciones y deportaciones masivas.



La Guerra Fría hizo que se estableciesen “democracias populares” (dictaduras comunistas) en la Europa central y oriental ocupada por el Ejército Rojo.

Salvo en Albania y Yugoslavia, donde la guerrilla local llevó a los comunistas al poder, las autoridades soviéticas de ocupación impusieron dictaduras comunistas al estilo soviético, y los demás partidos fueron prohibidos: Polonia, la República Democrática de Alemania, Checoslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria se convirtieron en “estados-satélite” de la URSS. 

En economía, en las “democracias populares” también se estableció el modelo soviético. Todo intento que no siguiera este modelo fue acusado de "desviacionista", "trostkista" o "titista", en alusión al líder yugoslavo Tito: un cuarto de la militancia comunista fue encarcelado o ejecutado; la represión fue el rasgo de las "democracias populares", nada democráticas ni populares.




La URSS de Jruschov a Gorbachov (1953-1991). Al morir Stalin, Nikita Jruschov se hizo con el poder en la URSS. Su período (1953-1964) se caracterizó por una serie de reformas que mitigaron los aspectos más brutales de la dictadura soviética.







Impulsó un programa reformista en economía que afectó sobre todo al sector agrario: suavizar la rígida planificación estalinista, aumentar la producción de alimentos y mejorar el nivel de vida de la población: se autorizó a los campesinos a aumentar la producción privada y se invirtió más en el sector agrario con la “Campaña de tierra vírgenes” o poner en cultivo amplias zonas de tierras vírgenes usando maquinaria moderna. La primera cosecha fue un éxito espectacular. Pero en los sesenta, el monocultivo triguero repetido acabó erosionando el suelo y lo convirtió en improductivo; la URSS tuvo que efectuar grandes importaciones de grano canadiense.


En industria se intentó descentralizar la toma de decisiones mediante la creación de Consejos Económico Regionales con autonomía en la planificación.



El mundo se sorprendió, en 1957, del poder soviético al lanzarse con éxito el primer satélite artificial, el Sputnik 1. La URSS dedicó enormes recursos a la carrera espacial por la guerra fría, pues los cohetes que ponían en órbita a los Sputniks servían como misiles balísticos intercontinentales.






Jruschov relanzó el CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica), organización que, bajo el liderazgo de la URSS, se fundó en 1949 para incrementar las relaciones económicas dentro del bloque socialista. 



Pasó a la historia por su política de “desestalinización”. Criticó a Stalin y abrió un periodo de mayor libertad de expresión marcado por la vuelta de centenares de miles de prisioneros del Gulag. Pero el régimen siguió siendo básicamente el mismo.



Sus errores en política exterior, como la crisis de los misiles de Cuba, precipitaron su caída. En 1964, el PCUS le destituyó “por su salud deteriorada”.



Le sucedió Leonid Breznev (1964-1982).
Se pensó como cierta la victoria final de la economía socialista sobre la capitalista: la URSS era el principal productor de petróleo, carbón, mineral de hierro y cemento debido a su enormes recursos naturales, y mantenía la carrera espacial y armamentística con EEUU. Pese a dedicar enorme gasto a ello, la planificación fue capaz de industrializar a la URSS en un plazo corto y convertirla en una potencia política y militar. Pero fue incapaz de ofrecer satisfacción a las crecientes demandas de bienes y servicios de consumo de la población soviética.



De 1946 a 1964, su crecimiento fue incluso superior al de los países capitalistas, incluido EE UU. Pero de 1964 a 1982 la economía soviética creció menos que la de los países capitalistas. Los logros económicos soviéticos se centraban en los sectores próximos al esfuerzo bélico (energía nuclear y aeroespacial), pero en el resto de la producción los problemas económicos del socialismo resultaban evidentes.









En política, Breznev evitó todo cambio que causase inestabilidad: siguió con la represión y desapareció la libertad de expresión.
El diario Pravda (“Verdad”) fue el agente de propaganda del partido. Dos grandes intelectuales, Sájarov y Solzhenitsyn, ejemplifican esa represión; Sájarov destacó en el programa nuclear y Solzhenitsyn escribió Archipiélago Gulag, clave para entender la represión estalinista. Bajo Breznev, la KGB (servicio secreto soviético) envió a disidentes a hospitales psiquiátricos.


Breznev moría en 1982 y dejaba una URSS con una economía en declive, incapaz de competir con el desafío militar del presidente norteamericano Reagan, y con dirigentes ancianos incapaces de emprender reformas urgentes que la URSS necesitaba. Le sustituyó Yuri Andrópov que murió en 1984. Le sucedió un anciano y gris burócrata Konstantin Chernenko, que falleció en 1985. 




Era ya imposible ocultar la necesidad de profundas reformas en la URSS, y Mijail Gorbachov fue elegido secretario general del PCUS. Nadie podía anticipar los cambios que iba a desencadenar su acción política.
Las “democracias populares” de 1953 a 1989. Se caracterizaron por la inestabilidad y percibidas por la mayoría de la población como sistemas “impuestos” por el Ejército Rojo. El bajo nivel económico de la población y la falta de libertades explican su fragilidad y la brutal represión que aplicó la URSS y los partidos comunistas para mantenerlas. Las revueltas se sucedieron durante este período:


  • 1953: protestas de los obreros de Berlín por sus duras condiciones, extendidas a casi toda la Alemania comunista. El ejército soviético reprimió la rebelión.

  • 1956: movimientos reformistas triunfan en Polonia y Hungría. El líder polaco Gomulka cedió a las exigencias soviéticas. En Hungría, Nagy lideró una revolución democrática; los tanques soviéticos pusieron fin a la rebelión.

  • 1968: el comunista reformista checoslovaco Dubcek intentó aplicar un “socialismo con rostro humano”. Fue un corto período de libertad, la “Primavera de Praga”; acabó con la invasión de tropas del Pacto de Varsovia.

  • 1980: huelgas en Polonia fuerzan al gobierno a reconocer al sindicato Solidaridad de Lech Walesa; ante las amenazas soviéticas, el ejército polaco interviene y se establece un el gobierno militar comunista de Jaruzelski.



Gomulka, Nagy, Dubcek, Lech Walesa, Jaruzelski.
Como vemos, la permanencia del comunismo en las “democracias populares” se basó en la imposición militar soviética. Cuando en la segunda mitad de los ochenta la presión de Moscú fue menor, las “democracias populares” cayeron una tras otra.



En economía, el balance fue pobre y desigual debido al ineficaz sistema económico a imitación de la URSS y a raíces profundas en la historia anterior a la IIGM: mientras que el producto per capita de Checoslovaquia, Hungría y en la Republica Democrática Alemana no desentonaba del de sus vecinos industrializados, Rumania y Bulgaria eran, con Albania, los países más pobres de Europa, y lo seguían siendo poco antes de caer el bloque socialista, lo que agravaron los problemas de la transición.




2. GORBACHOV: PERESTROIKA Y GLASNOST

Mijail Gorbachov accedió al poder en 1985. Se encontró una economía al borde de la bancarrota y una sociedad escéptica con falta de compromiso ideológico.


Política interior de Gorbachov: la Perestroika y la Glásnost.

La Perestroika y la Glásnost fueron los procesos que formaron parte de las reformas implementadas en la URSS por Gorbachov para movilizar la economía y acelerar el tránsito de la URSS hacia la democracia y las economías de libre mercado.

La Perestroika, que en ruso significa reestructuración, consistió en reformar las estructuras económicas. Buscaba reformar y democratizar algunos procesos.

La inició Gorbachov en 1987 para salvar a la URSS de la grave crisis económica y para impulsar el desarrollo del país.

El primer objetivo fue descentralizar el sistema y dar más autonomía a las comunidades. Las empresas tomaron decisiones sin esperar la autorización del gobierno. Y también se permitió que empresas soviéticas tuvieran acuerdos con sociedades empresariales extranjeras, dando paso a la inversión extranjera, lo que acercó la URSS al capitalismo.

También se buscó modernizar la ingeniería y combatir la corrupción.

Se mejoró el rendimiento de los trabajadores y la calidad de lo producido.

La Perestroika trajo el incremento de sueldos y la necesidad de subvención, lo que provocó inflación y escasez. Los precios se liberaron, haciendo que el nivel de vida se redujera y los salarios variaran de una región a otra; una nueva clase social hizo su aparición: ricos cuyos ingresos no provenían del trabajo sino de otras fuentes ilegales. En 1993, un tercio de la población no tenía suficientes recursos para subsistir.

Se atribuyen a la Perestroika varias consecuencias como el fin del gobierno de Gorbachov y la desintegración de la URSS en repúblicas independientes.
Junto con la Perestroika, se implementó la Glásnot (apertura y transparencia) que permitia mayor libertad a los medios de comunicación, el descenso de la censura y mayor libertad de expresión, contrastando con el régimen anterior de represión.

Permitió que el gobierno adoptara una postura autocrítica, reconociendo sus errores e implementando instrumentos para resolverlos.

También permitió la confrontación política, con las críticas de Boris Yeltsin al sistema. Paradójicamente, pese a los avances en transparencia, Yeltsin sufrió represalias al ser apartado del gobierno.

Gracias a la Glásnot se puso en libertad a prisioneros políticos, la mayor parte “presos de conciencia” por sus críticas al gobierno soviético y al sistema político.

La perestroika y la glásnot comenzaron a recibir ataques de conservadores y progresistas: los primeros veían en ellas una amenaza al socialismo; los segundos pensaban que las reformas avanzaban muy lentamente.

En 1991, tras el fallido golpe de estado de los conservadores comunistas, Gorbachov dimitió, disolviéndose la URSS ese mismo año, abandonando el modelo económico marxista socialista que había imperado por casi un siglo.


Política exterior: el "nuevo pensamiento político" de Gorbachov.

Grobachov vio que era imposible mantener la "paridad" tecnológica y militar con EE UU y necesitaba reducir su gasto militar para resolver sus muchas carencias económicas y era urgente un acercamiento a EE UU.

Inició su "ofensiva de encanto": visitó capitales occidentales. En Ginebra tuvo su primer encuentro con Reagan y planteó la distensión y reducción de armamentos nucleares. Además, lanzó su "nuevo pensamiento político": olvidar la guerra fría y buscar la cooperación, "una acción recíproca constructiva para impedir la catástrofe nuclear".

La URSS se preparó para el repliegue en su competencia con los EE UU y en los compromisos internacionales adquiridos en la guerra fría, tendencia que se acrecentó por una serie de sucesos que hicieron evidente la necesidad de reformas:



  • Catástrofe nuclear de Chernobil (Ucrania, 1986): escape radioactivo 200 veces mayor al de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Chernobil aumentó la consciencia de las carencias del sistema económico soviético.

  • Incompetencia del ejército soviético corroborado en la guerra de Afganistán.

  • Aterrizaje en la Plaza Roja de Moscú de un joven alemán, Mathias Rust, en 1987 sin que la defensa aérea soviética fuera capaz de evitarlo.


Acuerdos entre las grandes potencias. La nueva actitud de Gorbachov encontró voluntad negociadora por parte de Reagan. Los acuerdos se sucedieron:

  • 1987: Tratado de Washington para destruir armas nucleares de corto y medio alcance.

  • 1988: las negociaciones START (Strategic Arms Reduction Talks) plantearon reducir las armas nucleares estratégicas. Fruto de ello fue la firma del Tratado START (1991) por Gorbachov y George Bush, sustituto de Reagan.

  • Gorbachov anunció ante la ONU reducir en 500.000 hombres las fuerzas armadas soviéticas y retirar las tropas y carros de combate de Europa Oriental.

  • Negociación para reducir fuerzas convencionales en Europa; en 1990 firman un acuerdo los países de la OTAN y del Pacto de Varsovia.


Repliegue soviético en el mundo. Además, Gorbachov inició la desvinculación de sus compromisos con sus aliados del mundo:

  • Comunicó a sus aliados el fin del apoyo militar y económico: a Fidel Castro y a los sandinistas nicaragüenses; a los regímenes de Mozambique y Angola, y al general Mengistu en Etiopía; a Vietnam en Asia...

  • En 1988 se comprometió a retirar sus tropas de Afganistán, lo que hizo en 1989.



3. DESINTEGRACIÓN DE LA URSS: CEI-FEDERACIÓN RUSA Y LAS NUEVAS REPÚBLICAS EXSOVIÉTICAS

Cuando Gorbachov accedió al liderazgo en la URSS (1985), había un sentir general de que el país no podía seguir en una situación que había pasado del estancamiento al declive.

Había que hacer algo y Gorbachov se lanzó a un ambicioso programa de reformas que vino a conocerse con los términos de Perestroika (reestructuración) y Glásnot, como hemos visto.

Gorbachov introdujo cambios atrevidos (introducción elementos de la economía de mercado y abandono de la planificación central, bienvenida a la inversión extranjera, libertad de expresión en los medios de comunicación...).

Además, reformó el sistema electoral que permitió el acceso de algunos disidentes, como Andrei Sájarov, al parlamento soviético.

Estas reformas fueron concebidas como medidas para reformar el sistema comunista y no como una ruptura con el régimen instaurado por Lenin en 1917. Pero, en contra de sus deseos, Gorbachov, atrapado entre los conservadores que añoraban los tiempos de Breznev y los reformistas que le pedían más cambios, desencadenó un proceso que se le fue de las manos.


El punto clave fue la composición multinacional del estado soviético. A partir de 1988 se desarrollaron fuertes movimientos nacionalistas en las diferentes repúblicas que conformaban la URSS. Las demandas iban desde una cierta autonomía cultural hasta la pura y simple independencia. 


Mientras, en las “democracias populares”, las reformas de Gorbachov y su promesa de no intervenir militarmente en ningún caso causaron un movimiento democrático. En Polonia, en 1988, se instauró el primer gobierno no comunista desde la IIGM. En 1989, las dictaduras comunistas en la Europa central y oriental cayeron una tras otra. El momento clave, convertido en símbolo del fin del bloque soviético, fue la caída del Muro de Berlin el 9 de noviembre de 1989.


La huída de los “estados-satélite” del bloque soviético y las demandas nacionalistas en la URSS (en 1990 Lituania proclamó su independencia) movilizaron a los conservadoras, partidarios de la vuelta a la ortodoxia comunista.

Al tiempo, las fuerzas liberales pedían a Gorbachov más y más rápidas reformas, y consiguieron un importante triunfo al ser elegido presidente de la República de Rusia Boris Yeltsin, el principal líder reformista.



Ante la impotencia de Gorbachov, el choque definitivo no se hizo esperar. En agosto de 1991, las fuerzas conservadoras del partido, el KGB y el ejército dieron un golpe de estado e hicieron prisionero a Gorbachov en su residencia veraniega del Mar Negro. Sin embargo, la falta de unidad en el ejército y las acciones de protesta popular en Moscú lideradas por Yeltsin hicieron fracasar el golpe millitar. 



El golpe militar frustrado precipitó la prohibición del Partido Comunista de la Unión Soviética, el instrumento político que había aglutinado a la URSS durante décadas, y fue la señal de alarma que precipitó la huida de todas las repúblicas de la Unión Soviética. 



El 8 de diciembre de 1991, los líderes de las repúblicas eslavas de Rusia, Ucrania y Bielorrusia acordaron abandonar la URSS.

El 21 de diciembre, ocho de los doce repúblicas restantes de la URSS (Estonia, Letonia, Lituania y Moldavia habían optado por la independencia pura y simple) siguieron el ejemplo de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.

Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la URSS el día 25 de diciembre de 1991. Había acabado un experimento histórico que había marcado la historia del siglo XX. El mundo bipolar había desaparecido.

El derrumbe de la URSS dejó a EEUU como la única superpotencia mundial. En adelante, Washington ejercería de "gendarme mundial".






4. LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN Y LA EVOLUCIÓN DE LOS PAÍSES DE EUROPA CENTRAL Y ORIENTAL


Fin del bloque comunista: Las Revoluciones de 1898

La perestroika y la glasnost tuvieron consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este. Gorbachov desmoronó el "imperio soviético" simplemente no haciendo nada para defender los regímenes del Este europeo. Sin la intervención soviética, estos gobiernos fueron barridos en unos meses.



Polonia inició el proceso revolucionario. Tras una serie de huelgas, el gobierno comunista de Jaruselzski negoció con el sindicato Solidaridad, que fue reconocido como legal, y se abrió un proceso de transición democrática. El partido comunista fue derrotado en las elecciones. Nacía el primer gobierno no comunista en Europa Oriental desde 1945. Lech Walesa fue elegido presidente del país.

Hungría. Los comunistas reformadores desmontaron el sistema. Tras expulsar a Kadar, el Partido Comunista se disolvió, y las elecciones dieron el poder a demócratas anticomunistas.

República Democrática de Alemania. Hungría abrió su frontera con Austria, causando una "brecha" en el telón de acero: miles de habitantes de la RDA huyeron a la RFA atravesando Checoslovaquia, Hungría y Austria. A este éxodo se unieron manifestaciones en toda Alemania Oriental. El líder de la RDA, Honnecker, se planteó la represión. Pero Gorbachov disipó las dudas con dos declaraciones políticas:

  • La URSS no debía interferir en los asuntos de la Europa oriental.

  • La “Doctrina Sinatra aludiendo a una canción del cantante americano: la URSS permitía que los países del este hicieran las cosas "a su manera".

A partir de aquí los sucesos se precipitaron.

  • A Honnecker le sustituyó el comunista reformista Krenz, quién tomó la histórica decisión de abrir el Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.

  • Se abrió la negociación entre las cuatro potencias vencedoras de la IIGM y la RFA, dirigida por el canciller Helmut Kohl. El Acuerdo 4+2 (EEUU, RU, Francia, la URSS más la RFA y la RDA) posibilitó la reunificación de Alemania el 3 de octubre de 1990.


Checoslovaquia. El régimen de Husak, tras un intento represivo contra una manifestación estudiantil, se derrumbó. La llamada "Revolución de Terciopelo" llevó a la presidencia al héroe de la Primavera de Praga, Dubcek.

Bulgaria. Un golpe dentro de la dirección del partido comunista llevó al poder a Mladenov, un comunista reformista que inició la democratización del régimen.

Rumanía. Fue la revolución más violenta (dos mil víctimas). Una manifestación para glorificar a Ceaucescu se convirtió en protesta popular y en insurrección de los cargos del partido comunista apoyada por el ejército y el pueblo. Ceaucescu y su mujer Elena fueron apresados cuando huían, juzgados y ejecutados.
Las revoluciones de 1989 constituyeron el derrumbe del sistema comunista construido tras 1945 y la pérdida de la zona de influencia que la URSS construyó tras vencer al nazismo. La Guerra Fría, va a terminar de la forma que nadie hubiese pronosticado: por el derrumbe y desintegración de uno de los contendientes, la desaparición de la URSS como vimos en la cuestión anterior.



5. EL PROBLEMA DE LOS BALCANES. LA GUERRA DE YUGOSLAVIA




Yugoslavia agrupaba en un mismo Estado a seis repúblicas balcánicas: Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Montenegro, de características muy desiguales, con una población de diferente etnia, lengua y religión.

En 1980, cuando murió el general Tito, dirigente comunista de Yugoslavia, el gobierno del país se descentralizó, y las repúblicas empezaron a pedir su independencia a través de referéndums.








Yugoslavia hasta la muerte de Tito.


Serbia, la más grande, poderosa y poblada, se resistió a la desintegración de Yugoslavia y a partir de ahí y por causas de índole económica (crisis económica nacional), cultural, política, religiosa y étnica, surgieron una serie de guerras y conflictos conocidos como “Guerras de Yugoslavia”, que han pasado a la historia por suponer los mayores procesos de limpieza étnica en Europa tras el holocausto judío, siendo además el segundo conflicto del siglo XX “televisado”, tras la Guerra del Golfo.
Principales guerras y conflictos


  • Primera guerra (1991-1992): Eslovenia, Croacia, Serbia.

Eslovenia y Croacia proclaman su independencia. El conflicto entre Eslovenia y el ejército federal dura solo diez días, pero la guerra entre Croacia y Serbia se prolonga meses acompañada de “limpieza étnica croata a manos de Serbia y la intervención de los cascos azules. Finalmente se reconocen internacionalmente tanto Eslovenia como Croacia y desaparece Yugoslavia.


  • Segunda guerra (1992-1995): Bosnia.

Bosnia proclama su independencia, reconocida por EEUU y la CEE. Serbia se opone pues existe una numerosa población serbiobosnia en territorio bosnio.

Croacia entra en el conflicto por la población croata-musulmana de la zona, a lo que hay que añadir la limpieza étnica por parte de ambas facciones. Finalmente, los Acuerdos de Dayton deciden que el nuevo estado queda dividido en dos unidades subestatales: la Federación Croata-musulmana y la Federación serbia de Bosnia.


  • Último gran conflicto: la guerra de Kosovo.

A finales del siglo XX, un nuevo conflicto aparece en Kosovo, territorio con mayoría de población albanesa. El presidente Serbio Milósevic, buscando una vez más crear la Gran Serbia, declaró la guerra a la región y extendió una vez más la limpieza étnica. Finalmente Serbia tuvo que retirar sus tropas tras la intervención de la OTAN.

Kosovo quedó bajo tutela de la ONU hasta que en 2008 el gobierno declaró su independencia; Kosovo fue reconocido por la comunidad internacional, no por Serbia.




Actual distribución política del antiguo estado yugoslavo


CRITERIOS DE EVALUACIÓN Y ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE




CRITERIOS DE EVALUACIÓN




ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE

1. Describir la situación de la URSS a finales del siglo XX, estableciendo sus rasgos más significativos desde una perspectiva política, social y económica.




1.1. Localiza en un mapa las repúblicas exsoviéticas y los países formados tras la caída del muro de Berlín.

1.2. Elabora un eje cronológico que ordene los hechos que explican la desintegración de la URSS, la formación de la CEI y el surgimiento de las repúblicas exsoviéticas.

1.3. Compara, con mapas de situación, los países de los Balcanes desde los años 80 hasta la actualidad.


2. Resumir las políticas de Gorbachov nombrando las 
disposiciones de la Perestroika y la Glasnost y resaltando sus influencias.




2.1. Describe los rasgos políticos y socioeconómicos de la URSS desde la época de Breznev hasta la de Gorbachov.


3. Analizar la situación creada con el surgimiento de la CEI y las repúblicas exsoviéticas recogiendo informaciones que resuman las nuevas circunstancias políticas y económicas.




3.1. Elabora un cuadro sinóptico sobre la situación política y económica de las repúblicas exsoviéticas y la CEI- Federación Rusa.

4. Explicar la caída del muro de Berlín 
nombrando sus repercusiones en los 
países de Europa Central y Oriental.




4.1. Analiza imágenes de la caída del muro de Berlín.

4.2. Explica las nuevas relaciones de las repúblicas exsoviéticas con Europa occidental



5. Identificar el problema de los Balcanes enumerando las causas que explican el surgimiento de tal situación y resumiendo los hechos que configuran el desarrollo de conflictos en esta zona.




5.1. Describe comparativamente la evolución de los países de Europa Central y Oriental tras caer el muro de Berlín.

5.2. Describe y analiza las causas, desarrollo y consecuencias de la guerra de los Balcanes.



6. Seleccionar información de diversas fuentes que expliquen los hechos que determinan la crisis del bloque comunista.




6.1. Realiza una búsqueda guiada en Internet para explicar de manera razonada la disolución del bloque comunista.



ACTIVIDADES AÑADIDAS A LOS ESTÁNDARES DE APRENDIZAJE




1. Escucha la canción de Frank Sinatra A mi manera y relaciónala con la Guerra Fría




2. Lee los siguientes textos históricos y comenta sus ideas principales:
“He escrito este libro con el deseo de dirigirme a los pueblos; a los de la URSS, de EEUU y, de cualquier país (…)

He escrito este libro con la fe en el sentido común de dichos ciudadanos. Estoy seguro de que ellos, al igual que nosotros y esto es lo principal, están preocupados por el destino de nuestro planeta. (...)



Perestroika no es un tratado científico ni un panfleto propagandístico, aunque las opiniones, conclusiones y enfoques analíticos que el lector hallará en el libro se basan, desde luego, en premisas teóricas y valores bien definidos. Más bien consiste en una colección de pensamientos y reflexiones acerca de la perestroika, de los problemas que tenemos planteados, de la envergadura de los cambios necesarios y de la complejidad, responsabilidad y singularidad de nuestra época (...) Gran parte de él se ocupa del nuevo pensamiento político y de la filosofía de nuestra política exterior. (...)

Actualmente, la perestroika se halla en el foco de la vida intelectual de nuestra sociedad, lo cual es lógico porque influye en el futuro de este país (...) También los de más países socialistas demuestran un natural y pronunciado interés en la reestructuración soviética. También ellos están atravesando un difícil pero sumamente importante período de búsqueda en su evolución, ideando y experimentando nuevas formas de acelerar el desarrollo económico y social. El éxito de estos intentos dependen en gran medida de nuestra interacción, de nuestras preocupaciones y empresas conjuntas (...)

No cabe duda de que la Unión Soviética está viviendo un período crucial. El Partido Comunista realizó un análisis crítico de la situación a la que se había llegado a mediados de los años ochenta y formuló la política de la perestroika o reestructuración, una política tendente a acelerar el desarrollo económico y social del país y a re novar todas las esferas de la vida. El pueblo soviético comprende y acepta esta política: la perestroika ha vivificado el conjunto de la sociedad (...).

En Estados Unidos, como en todo Occidente, existen diferentes interpretaciones de la perestroika. Por ejemplo, se ha dicho que es una medida impuesta por la desastrosa situación de la economía soviética y que implica un desencanto del socialismo y una crisis de sus ideales y últimos objetivos. Nada más lejos de la verdad que este tipo de interpretaciones, sean cuales fueran los motivos de quienes las mantienen.

Desde luego, la perestroika se ha visto considerablemente estimulada por nuestra insatisfacción con el modo en que han ido las cosas en nuestro país en épocas recientes. Pero el más importante de los elementos que la han inspirado ha sido la comprensión de que no se estaba utilizando plenamente todo el potencial del socialismo. Ahora, en el septuagésimo aniversario de la nuestra Revolución, nos damos cuenta de ello con especial claridad (...)

Quiero advertir desde el primer momento que la perestroika ha resultado más di fícil de lo que imaginábamos en un principio. Hemos tenido que modificar muchas de nuestras evaluaciones. Aun así, con cada paso adelante nos sentimos más convencidos de que estamos en el buen camino y hacemos las cosas correctamente.

Hay quien afirma que han sido los ambiciosos objetivos fijados por la perestroika en nuestro país los que han motivado las propuestas de paz que hemos presentado recientemente en los foros internacionales. Tal interpretación es demasiado simple. Es un hecho bien sabido que la Unión Soviética trabaja desde hace mucho tiempo por la paz y la cooperación, y ha presentado muchas propuestas que, de haber sido aceptadas, habrían normalizado la situación internacional (...)

Nuestra nueva forma de pensar, sin embargo, va aún más lejos. El mundo está viviendo una atmósfera no sólo de peligro nuclear, sino también de grandes problemas sociales sin resolver, de nuevas tensiones provocados por la revolución científico-tecnológica y la agudización de los problemas globales. (...). La acumulación de armamentos, particularmente los nucleares, hacen cada vez más probable que estalle una guerra mundial por accidente, casualmente, ya sea por un fallo técnico o por causa psíquica. En tal caso serían víctimas todos los seres vivos de la Tierra (...)

En una palabra, nosotros, en la dirección soviética, hemos llegado a la conclusión y no nos cansaremos de repetirla, de que es indispensable un nuevo pensamiento político. (...)

¿Cuál es el alcance del nuevo pensamiento político? En realidad, este abarca toda la problemática principal de nuestra época (...)

La política tiene que basarse en realidades. Y la verdad más impresionante del mundo de hoy consiste en la concentración de un colosal arsenal militar, incluido el nuclear, en manos de Estados Unido y de la Unión Soviética. Esto impone a nuestros países una especial responsabilidad ante todo el mundo. Impulsados por esta conciencia, nos esforzamos sinceramente, por sanear las relaciones soviético-norteamericanas, y deseamos alcanzar aunque sea el mínimo de comprensión mutua indispensable para resolver los asuntos de los cuales dependen los destinos del mundo.

Decimos sinceramente que son inaceptables las aspiraciones hegemonistas y las pretensiones globalistas (...)

No tenemos ninguna mala intención hacia el pueblo norteamericano. Queremos y estamos dispuestos a colaborar en todos los ámbitos. Pero la colaboración debe basarse en la igualdad, la compresión y en el avance mutuos.

En ocasiones no sólo nos defrauda, sino que también nos lleva a serias meditaciones el que nuestro país sea percibido en Estados Unidos como un agresor, como «el imperio del mal» (...).

El tiempo corre y podemos perderlo. Hay que actuar. La situación no permite esperar el momento ideal: el diálogo amplio y constructivo es necesario hoy (...).

Estamos lejos de pensar que sólo nuestro enfoque es el veraz. No tenemos recetas universales, pero estamos dispuestos a buscar, franca y honestamente, junto con Estados Unidos y los demás países, las respuestas a todas las interrogantes, aún las más difíciles”.



Gorbachov.
La Perestroika y la Nueva Mentalidad, 
1988.
“Desde la construcción, el 14 de agosto de 1961, del muro de Berlín, 79 personas han perdido la vida intentando franquearlo, más de 100 resultaron heridas de bala y 4.000 lograron cruzar a Occidente. La división de la antigua capital del Reich se decidió en la Conferencia de Potsdam (17 de julio a 2 de agosto de 1945), con el acuerdo de las potencias vencedoras en la Segunda Guerra Mundial de repartirse Berlín en cuatro sectores, administrados por la Kommandatur, una comisión integrada por los gobernadores militares de Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y la Unión Soviética.

La decisión le las potencias occidentales de unificar sus sectores en marzo de 1948 provocó el abandono del consejo ejecutivo de la representación soviética.

En 1955, la URSS declaró finalizada la ocupación, y afirmó que Berlín pertenecía en su totalidad a la RDA, de la que ya era capital. Tres años ,después cedió todos sus poderes de ocupación y propuso la reunificación de Berlín como una ciudad libre y desmilitarizada dentro del régimen comunista de la RDA, propuesta rechazada por los occidentales.

En la madrugada del domingo 14 agosto de 1961, con el fin de evitar el éxodo masivo de sus ciudadanos, estimado entonces en 2,7 millones de personas, y para frenar el boicoteo económico, el Gobierno de Walter Ulbricht decidió aislar su sector y levantar una barrera de protección antifascista. Más de 40.000 soldados y policías de la RDA, en sólo unos días, dividieron la ciudad en dos con alambradas y barreras de piedra, bloques de cemento y edificios cerrados a lo largo de 40 kilómetros.

Comenzaban así los trabajos de construcción de un muro de cemento y hormigón -llamado de la paz por los comunistas y de la vergüenza por el mundo occidental que tiene una altura de cuatro metros y una longitud de 165,7 kilómetros, de los cuales 44,8 dividen Berlín de Norte a Sur y 120,9 separan el sector occidental del resto de la RDA. El dispositivo se completó con instalaciones infranqueables a lo largo de los 1.393 kilómetros de frontera entre las dos Alemanias. Muchos berlineses perdieron sus viviendas cuando las autoridades crearon la zona prohibida, una franja de 10 metros de ancho a lo largo del muro para instalar torres de vigía con reflectores y guardias fronterizos.

La primera muerte se produjo el 17 de agosto de 1962. El joven Pete Fechter fue abatido por la policía al intentar cruzar el muro. Desde entonces, otras 78 personas más han muerto en el intento. La último, Chris Gueffroy, el 6 de febrero de este año, ametrallado cuando pasaba a nado, tras cruzar el muro, el canal que atraviesa la ciudad”.



EL PAIS
10 de Noviembre de 1989


RECURSOS EN INTERNET
http://www.elmundo.es/especiales/2009/11/internacional/muro_de_berlin/ El Muro de Berlín.


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